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TODOS LOS VÍDEOS DE LA DIVULGACIÓN DEL PLANETOIDE "ETERIA" Y PARA LA SUSTITUCIÓN DE LA LUNA

La conciencia no debe ser estudiada solamente en sus aspectos intelectuales (históricos, antropológicos, filosóficos o psicológicos) sino también mediante la introspección de la meditación pues, como ciencia trascendental, los resultados de la meditación permiten la sanación trascendental de la humanidad. Y cuando la meditación es ejercitada de un modo colectivo, permite la convergencia del poder de la intención para la creación de nuestra propia realidad. En este sentido, a continuación, es un placer presentar una manifestación única en la historia de la humanidad, a cargo de los miembros del Consejo en Español de la Tierra (CEDLAT): la creación de un planetoide en órbita alrededor de la tierra. Los miembros de CEDLAT hemos elaborado un vídeo en el cual explicamos los eventos que se han dado hasta la culminación con la creación del planetoide ETERIA. A continuación, también relacionamos todos los vídeos de los distintos canales y medios de comunicación que se han hecho eco de dicho evento trascendental para el devenir de la humanidad. 19/03/2021 - PRESENTACIÓN OFICIAL POR CEDLAT: ANUNCIO DE DIVULGACIÓN DEL PLANETOIDE ETERIA 08/04/2021 - ENTREVISTA A AMADOR MARTOS: ANUNCIO DE DIVULGACIÓN DEL PLANETOIDE ETERIA 28/O4/2021 - PARA COMPARTIR, SIL ROMERO Y PATO BRUSA: CREACIÓN HOLOGRÁFICA DEL PLANETOIDE ETERIA: FARO DE LUZ EN EL UNIVERSO 29/04/2021: ENTREVISTA A AMADOR MARTOS: SUSTITUCIÓN DE LA LUNA POR ETERIA Y ASCENSIÓN A 5D 04/05/2021: REPORTAJE DE JULIO ARCHET: CAMBIO DE LA NAVE LUNA POR ETERIA 14/05/2021 - ENTREVISTA A CEDLAT EN EL CANAL "CASA ARCOIRIS HOLISTICA": ETERIA: INICIO DEL DESPERTAR CÓSMICO 30/06/2021 - DIRECTO CON CLAUDIA ALTAMIRANO - TODO CAMBIA: ENTREVISTA A RICARDO DE CEDLAT...PARTE 1 ENTREVISTA A RICARDO DE CEDLAT...PARTE 2 22/07/2021 - REFLEXIONES CON JULIO ARCHET: ETERIA, ¿ESTÁS? 24/07/2021 - PATY DE CANAL ESTELAR ENTREVISTA A RICARDO DE CEDLAT: ¿QUÉ ES ETERIA? ...PARTE 1 ¿QUÉ ES ETERIA? ...PARTE 2 ¿QUÉ ES ETERIA? ...PARTE 3
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FILOSOFÍA DE LA MENTE

FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR: EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA

1 - INTRODUCCIÓN Siguiendo la estela de los fundamentos epistemológicos argumentados en el trabajo monográfico titulado “ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D”, es perentorio ahora desarrollar una “FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR”. Dicho de otro modo, el proceso psicológico de la transformación interior durante el desarrollo de la evolución espiritual desde 3D a 5D, requiere una pertinente “Filosofía de la mente” argumentada no solo filosófica y psicológicamente, sino, también, desde presupuestos de la filosofía cuántica y la meditación como ciencia trascendental. Dicha “Filosofía de la mente” se ajusta asimismo a las cuatro pautas evolutivas de la ascensión espiritual individual desde 3D a 5D, a saber: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. Para el objetivo anteriormente expuesto, los artículos e investigaciones que sustentan este trabajo monográfico están disponible cada uno de ellos individualmente y numerados en el orden preciso de la argumentación que, en el punto tres de más abajo, se detallan bajo estos cuatro epígrafes: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. Por tanto, el lector podrá recurrir a los correspondientes artículos numerados para ahondar en los detalles de las citas, bibliografías, pensamientos y las pertinentes argumentaciones científicas. En el citado punto tres se expondrá un resumen de las ideas más significativas de cada artículo a los efectos de hilvanar la argumentación teorética pretendida, a saber, la “Filosofía de la mente para la transformación interior”. Sin embargo, no se puede desligar este trabajo de investigación del anterior dedicado a la “ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D”, por tanto, a modo de recordatorio e introducción, a continuación, una sinopsis general del tránsito desde 3D a 4D y 5D. 2 - SINOPSIS GENERAL DE LA “ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D” 2-1 La tercera dimensión - 3D Respecto a la 3D, no voy a ahondar demasiado en ello. Vivimos en un mundo cuyo sistema piramidal de poder está abocado al fracaso, pues se sustenta en una ingeniería social y mental cuyo principal objetivo es la manipulación económica, social y política, lo cual ha llevado a la extenuación psicológica de las personas y de los pueblos. Esos poderes globalistas pretenden imponer un Nuevo Orden Mundial para la esclavitud de la humanidad mediante una falsa pandemia cuyo pretexto es imponer una dictadura sanitaria y eugenésica sobre todos nosotros. Frente a ello, el “despertar colectivo masivo” es la única solución posible, a pesar de la ingente manipulación de los medios de comunicación y los gobiernos, ya sean de izquierdas o derechas, pues todos ellos son serviles a los poderes fácticos de la oligarquía plutocrática y que, a su vez, obedecen a la agenda satánica del enemigo invisible de la humanidad. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. 2-2 La cuarta dimensión - 4D La única solución a la anterior situación estriba en el empoderamiento de cada uno de nosotros sobre las circunstancias descritas en la 3D. Dicho empoderamiento se constituye en una salida de las sombras tal como lo describe Platón en el Mito de la Caverna. Ese empoderamiento es estrictamente necesario para dejar atrás la 3D de nuestra vida e intentar dar un sentido a la misma. Ese proceso de empoderamiento nos llevará a la 4D (parte baja) donde se toma conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, más conocido ello como “inconsciente colectivo”, un lugar en donde residen los sentimientos, las emociones y los sueños, y en donde se percibe el tiempo en forma de espiral. En términos de Carl Gustav Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. Dicho empoderamiento tiene sus propios procesos como son la consideración de la filosofía de la mente, la técnica mayéutica, la “muerte del ego” y una revolución interior hasta lograr la maestría de saber escuchar nuestro subconsciente. Acto seguido en dicho proceso psicológico, debería surgir la experiencia conocida como “despertar espiritual”, la cual nos lleva a la 4D (parte alta) mediante el desarrollo de nuestra intuición espiritual, la consideración de la evolución del amor desde presupuestos de la neurobiología y la sociobiología, el despertar de la conciencia desde la perspectiva de la psicología transpersonal y la inteligencia espiritual que nos conducirá a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. 2-3 La quinta dimensión - 5D Por tanto, el empoderamiento y el despertar espiritual vistos en la 4D se constituyen en una evolución psicológica de la persona más allá de las limitaciones 3D. De un modo científico, recomiendo estudiar dicho proceso a través de la evolución de la conciencia propuesta por Ken Wilber, pero también en mi investigación monográfica de la conciencia. Uno de esos recorridos evolutivos por descubrir es la meditación a través de la cual se logra una experiencia mística que, correlativamente en términos de filosofía cuántica, el físico francés Garnier nos propone como un “doble” a través del cual tenemos acceso a nuestras intuiciones y premoniciones, llegando así a percibir nuestra mente cuántica para realizar un auténtico viaje de la transformación interior que, inexorablemente, nos acerca al sentido de la trascendencia como parte baja de la 5D. Es así como el sujeto trascendente experimenta su propio proceso de ascensión espiritual hasta adquirir una visión lógica y la transracionalidad. El anterior proceso de ascensión psicológica y espiritual implica un giro copernicano desde el “ver para creer” al “creer para ver”, una cuestión metafísica que pertenece a la parte alta de la 5D en la que se toma conciencia de sí para alcanzar la verdadera felicidad mediante la conciencia transpersonal, una experiencia mística de la conciencia que nos hace sentir Uno con el Universo, dicho de otro modo, alcanzar la conciencia de unidad. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. Cada una de esas cuatro pautas evolutivas, a saber, empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia tienen un soporte epistemológico mediante mis diversas publicaciones a modo de artículos, por tanto, pasemos a continuación a la argumentación pormenorizada de cada una de esas cuatro pautas. 3 - FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR Índice: 1 - EMPODERAMIENTO Artículo 2: ¿Qué tipo de pensador eres? Artículo 3: La mente como problema Artículo 4: Más allá de la mente Artículo 5: El poder de la mente Artículo 6: La mente y el campo cuántico Artículo 7: Mente cuántica: el viaje de la transformación interior Artículo 8: La muerte del ego Artículo 9: Busca tu propio orden Artículo 10: Escucha tu subconsciente 2 - DESPERTAR ESPIRITUAL Artículo 11: La minoría de edad en el ser humano Artículo 12: El cerebro y yo Artículo 13: La intuición espiritual Artículo 14: El despertar espiritual y la evolución del amor Artículo 15: Despertar de conciencia e inteligencia espiritual 3 - TRASCENDENCIA Artículo 16: El sujeto trascendente Artículo 17: La trascendencia metafísica mediante la meditación Artículo 18: La sanación trascendental del ser humano Artículo 19: La sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación 4 - CONCIENCIA Artículo 20: El giro copernicano Artículo 21: La razón al servicio del amor Artículo 22: El camino ascendente hacia la sabiduría FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR 1 - EMPODERAMIENTO - Artículo 2: ¿Qué tipo de pensador eres? El empoderamiento debe comenzar por nuestros propios pensamientos. En un largo periodo de la historia, la fe religiosa ha supuesto la mayor ceguera para hacer del hombre un ser libre y consciente, hasta que el filósofo Descartes alumbró a la humanidad con el “cogito”, popularmente más conocido como “pienso, luego existo”. Ahora bien, pensar certeramente no es una actividad baladí, al contrario, conviene aprender a pensar y, en dicho sentido, cabe preguntarse qué tipo de pensadores somos cada uno de nosotros: - ¿Eres un pensador irreflexivo? (cuando no estamos conscientes de problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador retado? (cuando nos enfrentamos con problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador principiante? (cuando tratamos de mejorar, pero sin práctica regular) - ¿Eres un pensador practicante? (cuando reconocemos la necesidad de práctica regular) - ¿Eres un pensador avanzado? (cuando avanzamos según seguimos practicando) - ¿O eres un pensador maestro? (cuando los buenos hábitos de pensamiento se vuelven parte de nuestra naturaleza) La doctora y psicóloga educativa Linda Elder junto al líder en el movimiento internacional de pensamiento crítico, el doctor Richard Paul, han desarrollado una mini-guía con conceptos y herramientas que permiten adentrarnos en los pasos del desarrollo del pensamiento crítico. Invito como primer paso para el empoderamiento el dilucidar qué tipo de pensador eres, será un buen ejercicio para iniciarse en el conocimiento de sí mismo. Ahora bien, ¿es posible conocerse a sí mismo bajo un sistema de adoctrinamiento económico, social y político? ¿Cómo adquirir un pensamiento crítico ante la ingeniería social y mental a la que está sometida la humanidad a través de la historia y la educación? El problema al que nos enfrentamos al intentar resolver dichas preguntas pasa por resolver la cuestión epistemológica, es decir, ¿cómo sabemos si lo que sabemos es cierto? Una ingente tarea para cada uno de nosotros, y que han intentado resolver cada uno de los filósofos de la historia y que, a la vista de la falsa pandemia , es notable que no hay un consenso entre los “covidianos” y los “negacionistas”: existe una disonancia cognitiva entre la conciencia personal de cada uno de nosotros en relación con la convivencia colectiva aún por consensuar. Dicho de otro modo, el fracaso epistemológico de Occidente no ha sido resuelto todavía, aunque, algunos filósofos de la conciencia , lo estamos intentando. Y si algo hay cierto en la actualidad es que hay que considerar a la ciencia de la conciencia como la ciencia por antonomasia, por cierto, una disciplina muy incipiente en la historia de la humanidad. Y para llegar al desciframiento de lo que sea la conciencia, es ineludible una “filosofía de la mente” certera e inequívoca, tal como lo prescribió el filósofo Descartes mediante el “cogito”, más popularmente conocido como “pienso, luego existo”. Por tanto, iniciemos esa andadura de la “Filosofía de la mente” con una aproximación a la “mente” humana, tal como así lo realicé en mi obra La educación cuántica, en un intento de demostrar que la humanidad se halla ante un nuevo paradigma de conocimiento. El problema del conocimiento no es una cuestión baladí, más bien hay una brecha epistemológico entre la ciencia y las humanidades. La “mente” que intenta conocerse a sí misma está enroscada en un bucle cognitivo, tal serpiente que se come la cola, ciertamente, ¿cómo entender las repercusiones epistemológicas de la sociedad de la ignorancia? Y más importante aún, ¿cómo resolver la ignorancia inducida por el enemigo invisible de la humanidad? Nos vemos así envueltos en el estudio de la mente como un verdadero problema por resolver. - Artículo 3: La mente como problema Mientras que la ciencia tradicional se mantiene en su visión materialista, cada vez crece un mayor número de científicos que apoyan y desarrollan un "nuevo paradigma" basado en la supremacía de la conciencia. Estamos en los albores de dejar de ver a la mente humana como puramente biológica sino abierta a otras interpretaciones con connotaciones desde una filosofía cuántica , es decir con conexión al universo entero, de ahí el concepto de "mente cuántica", en alusión a la conexión entre la racionalidad humana y el campo cuántico. Sin lugar a dudas, estamos ante nuevas reglas del pensamiento que la ciencia todavía no ha descubierto su funcionamiento, pero presentes en el conocimiento esotérico de la filosofía perenne. La mente humana no es una tabula rasa. Pudiera pensarse que la mente humana es una tabula rasa a partir de la cual tiene lugar el constructivismo de la propia experiencia interna y subjetiva de la realidad en su interacción con el medio, véase en este sentido la epistemología genética del psicólogo y biólogo Jean Piaget. Sin embargo, recientes investigaciones acreditan que un feto no nacido, no solo puede escuchar los sonidos del mundo exterior, sino es capaz de recordar palabras específicas en los días siguientes al nacimiento. Esta nueva investigación ha sido realizada por científicos finlandeses de la universidad de Helsinki y demuestran que los bebés dentro del vientre materno desarrollan una memoria de palabras que oyen con frecuencia. Afirman dichos científicos que un recién nacido no es un lienzo vacío, sino que el aprendizaje se inicia antes del nacimiento, indicando así la existencia de un subconsciente antes de la formación del yo emocional y el nacimiento de la mente representacional entorno a los dos años de los niños. Cuando los niños crecen, experimentan una progresión de sus frecuencias desde delta (de cero a dos años), luego zeta (de dos a cinco años), después alfa (de cinco a ocho años) y, finalmente, beta (de ocho a doce años). En el caso del experimento finlandés, se realizó dentro del espectro de las ondas delta, un estado de sueño profundo que se da también en los adultos cuando duermen y que posibilita que los niños de cero a dos años funcionen fundamentalmente desde el subconsciente. Los niños de dos a cinco años viven dicha fase en un estado similar al trance y conectados sobre todo a su mundo interior, en el reino de lo abstracto con escasos matices de pensamiento racional. En ambos casos se conecta directamente con el subconsciente mediante las ondas cerebrales lentas, cuestiones que el lector puede ampliar en el libro Deja de ser tú, la mente crea la realidad de Joe Dispenza. En virtud de lo anterior, ¿dónde comienza la memoria y la vida? ¿Antes o después del nacimiento? ¿No será la vida, más bien, una expresión cuántica percibida por la mente humana, incluso en estado subconsciente como acreditan los anteriores experimentos con niños? ¿No recuerda ello la teoría de la reminiscencia de Platón? Para Platón, adquirir conocimientos consiste en recordar lo que el alma sabía cuando habitaba en el mundo inteligible de las ideas antes de caer en el mundo sensible y encerrado en el cuerpo. Obviamente, nos vemos así envueltos en una cuestión puramente metafísica donde tiene cabida el poder de la imaginación. En efecto, en los años ochenta, se puso de moda el “entrenamiento mental”, practicada por algunos equipos olímpicos. Consiste en que el deportista se imagine realizando la tarea deportiva a desempeñar en orden a mejorar su rendimiento físico. Evidentemente, algunos científicos eran escépticos hasta que se empezaron a realizar experimentos. El escéptico psicólogo deportivo William Straub organizó un experimento para desacreditar la práctica del entrenamiento mental, pero el resultado fue precisamente lo contrario: funcionaba. ¿Qué sucede cuando uno imagina que está haciendo algo en lugar de hacerlo de verdad? La solución es aportada desde los estudios con neuroimagen, que indican que las áreas de la corteza motora primaria se activan de manera parecida cuando imaginamos que movemos el cuerpo y cuando lo movemos de verdad. La única diferencia es que el cerebro no ha dado la orden de moverse a los músculos. En el libro El mándala del cuerpo, Matthew y Sandra Blakeslee, relatan cómo el pianista Vladimir Horowitz entrenaba con la imaginación porque no soportaba tocar otro piano que no fuera el suyo, y también un violinista que pasó siete años en la cárcel sin su instrumento pero que dio un concierto impecable al salir gracias a su entrenamiento mental. Este tipo de experimentos fueron confirmados en 1994 por el neurocientífico Álvaro Pascual-Leone de la Universidad de Harvard. El entrenamiento mental fue también demostrado en 2004 por la Fundación Clínica de Cleveland. Consecuentemente:¿La mente modifica la realidad? ¿Hacia dónde se encamina nuestra civilización? ¿Han quedado obsoletas ciertas creencias? ¿Estamos experimentando una evolución holística hacia una nueva realidad? Cuando escuchamos hablar de evolución, todos pensamos en fósiles, simios, Darwin y Dawkins. Pero la idea de evolución es mucho más profunda y amplia. En la actualidad, un movimiento de científicos, filósofos y pensadores espirituales visionarios -a los que Carter Phipps llama “evolucionarios”- está forjando una nueva visión de la evolución que reconoce la importancia de la ciencia, remodela la cultura y actualiza de forma radical la espiritualidad. Si una cosa indica las anteriores demostraciones, es que el mundo interno de las personas está conectado con el mundo externo, conformando un todo interdependiente, un universo en vibración que los antiguos maestros védicos enseñaban como Nada Brahma. El campo vibratorio es inherente a todas las investigaciones espirituales verdaderas, así como las investigaciones científicas. Es el mismo campo de energía observado por santos, budas, yoguis, místicos, chamanes, sacerdotes y videntes en su interior. Esta antigua sabiduría ha sido olvidada por nuestra sociedad moderna por haber incursionado con el pensamiento en el mundo exterior de la forma en vez de profundizar en el mundo interior mediante la meditación. “El camino intermedio” de Buda, el “Justo medio” de Aristóteles y el “Tao” de las filosofías orientales, todos ellos invitan a buscar el correcto equilibrio entre nuestro mundo externo e interno. - Artículo 4: Más allá de la mente ¿Qué conclusiones podemos sacar con lo visto anteriormente? En primer lugar, que no hay un consenso cognitivo en la humanidad y, por tanto, que el estudio de la mente es un verdadero problema por resolver. En segundo lugar, que hay nuevas reglas del pensamiento que la ciencia tradicional aún no ha descubierto, o han sido obviadas conscientemente para manipular a la humanidad. En tercer lugar, que la mente tiene un potencial metafísico a través del poder de la imaginación. En cuarto lugar, que existe un subconsciente al cual hay que saber conectarse mediante la introspección, el conocimiento de sí mismo y la meditación. Por tanto, esos cuatro presupuestos vislumbran una posibilidad de ir más allá de la mente, más allá de nuestro sistema de creencias, más allá del adoctrinamiento de nuestros pensamientos. Veamos pues, a continuación, qué podemos hallar más allá de la mente. En el año 2005, David W. Moore, investigador de la Universidad de Princeton, publicaba un estudio titulado Tres de cada cuatro americanos creen en lo paranormal , con las siguientes estadísticas: un 41% de personas creían en la percepción extrasensorial, un 37% estaban convencidos de que las casas pueden quedar encantadas con espíritus de personas fallecidas o un 31% de estadounidenses que creen en la telepatía. Anteriormente, en el año 2001, otro estudio similar arrojaba los siguientes datos: el 54% de los estadounidenses cree en la sanación de enfermedades mediante poderes mentales, el 33% está convencido de que los extraterrestres nos han visitado en algún momento de nuestra historia o el 32% que cree que la mente humana puede ver el pasado y predecir el futuro mediante la clarividencia. La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. Tal es el ejemplo del cardiólogo Pim van Lommel, quien investiga experiencias después de la muerte y la conciencia. Una síntesis de su investigación fue publicada en el 2001 en la revista médica The Lancet. En 2007 publicó su obra Consciencia más allá de la vida. La ciencia de la experiencia cercana a la muerte, donde ofrece pruebas científicas de que las experiencias cercanas a la muerte (ECM) no son un fenómeno atribuible a la imaginación, la psicosis o la falta de oxígeno. Según Pim van Lommel, los hechos evidencian que la conciencia es algo mucho más vasta y compleja que el cerebro y que sigue existiendo pese a la ausencia de toda función cerebral. Pim van Lommel introduce estas experiencias en un amplio contexto cultural que va desde las diferentes visiones religiosas del pasado hasta los nuevos presupuestos de la física cuántica, en donde estos fenómenos tienen un lugar coherente dentro de sus modelos teóricos. Para este cardiólogo, “nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo. Nuestra muerte solo es un cambio de conciencia, una transición. Solo morimos en una dimensión para pasar a otras”. Y según él, no se trata de una convicción religiosa sino una cuestión de física cuántica: la meditación y el misticismo son técnicas de paso entre esas dimensiones. Si Pim van Lommel tiene razón, ¿se abre una contingencia a creer, una vez más, en la reencarnación, una creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias según va muriendo? Todo un mundo de posibilidades cuánticas que abriría la puerta para la remisión de los pecados a través de la ley del karma… Pero el ejemplo viviente exento de toda suspicacia es el neurocirujano de la Universidad de Harvard, Alexander Eben, quien relata en primera persona su experiencia de la vida después de la muerte, tras estar sumido en un profundo coma durante una semana, en el que dice, viajó a otra dimensión del universo que nunca antes pudo llegar a soñar que existiese. Explica dicha experiencia en su obra La prueba del cielo: el viaje de un neurocirujano a la vida después de la muerte. No es de extrañar que dicho tema adquiera mayor notoriedad entre la comunidad científica después de que la prestigiosa fundación John Templeton donase cinco millones de dólares al profesor de filosofía de la Universidad John Martin Fischer para que estudiase en profundidad las experiencias cercanas a la muerte (ECM), lo que se ha dado en llamar “Proyecto inmortalidad”. En España también tenemos un científico que ha publicado acerca de las experiencias cercanas a la muerte (ECM). Se trata del psiquiatra José Miguel Gaona Cartolano quien ha publicado un ensayo científico titulado: ¿Son las experiencias cercanas a la muerte (ECM) la base empírica que demuestra la existencia del alma? Asimismo, en su libro Al otro lado del túnel , esta eminencia científica nos viene a decir que los investigadores de todo el mundo comienzan a descubrir que las profundas experiencias espirituales de los moribundos resultan difíciles de explicar. En los últimos años ha trabajado en el campo de la neuroteología, ciencia que estudia los fenómenos místicos y espirituales desde una perspectiva neurológica. En esta línea, dirige el Proyecto Túnel, un sitio de encuentro para personas que han sufrido experiencias cercanas a la muerte (ECM) y que desean compartir dichas experiencias o abordarlas desde un punto de vista terapéutico. Sin lugar a dudas, la mente es una caja de sorpresas, veamos qué mas nos depara. - Artículo 5: El poder de la mente Así pues, como se ha visto, nuestra mente puede experimentar experiencias cercanas a la muerte (ECM) así como acceder a dimensiones insospechadas para la ciencia materialista. Pero, incluso, la mente tiene un poder intrínseco para la propia sanación. Ya sea que esté luchando contra una enfermedad potencialmente mortal, que tenga una condición de salud “crónica” que la medicina occidental no ha sido capaz de curar, o que esté luchando contra los síntomas molestos que disminuyen su calidad de vida, o simplemente esperando para optimizar su energía, vitalidad y longevidad, hay pruebas científicas de que puede curarse a sí mismo. Las cargas de los datos demuestran que la mente puede creer en sí misma también. En los ensayos clínicos, lo llamamos “el efecto placebo”. Los pacientes tratados con placebos no solo se sienten mejor, sino que ellos realmente saben que están mejor. Verrugas que desaparecen, se dilatan los bronquios, desaparecen inflamaciones, el crecimiento del cabello en las cabezas de los hombres calvos, úlceras que sanan, y otros fenómenos fisiológicos medibles. También sabemos que puede ocurrir todo lo contrario, y la mente puede pensar en sí mismo como un enfermo, lo que los investigadores laman “el efecto nocebo”. Cuando los pacientes reciben inyecciones con solución salina y les dijeron que era quimioterapia, vomitaban y perdían su cabello. ¿Cómo suceden tales cosas? En su libro Mind Over: La prueba científica. Usted puede curarse, Lissa Rankin explica la ciencia que hay detrás de cómo un pensamiento o una emoción positiva o negativa en la mente se traducen en la reparación espontánea en el cuerpo. Como resultado, el cuerpo se ha construido los mecanismos de auto-reparación que fijan proteínas dañadas, la reparación del ADN, los desequilibrios hormonales correctos, y engullen las células del cáncer, agentes infecciosos, y cuerpos extraños a los que nuestros cuerpos están expuestos a diario. Estos mecanismos explican las remisiones espontáneas que se reportan en la literatura médica de, aparentemente, enfermedades “incurables” como la etapa 4 del cáncer, el VIH, el hipotiroidismo, la diabetes, e incluso una herida de arma de fuego. Sin embargo, los pacientes a menudo se sienten impotentes para aprovechar estos mecanismos de auto-reparación naturales. En ese libro, la Doctora Rankin enseña un proceso de seis pasos fundamentales científicamente que pueden seguir para optimizar la capacidad del cuerpo para dar la vuelta sus mecanismos de auto-reparación natural cuando el cuerpo se enferma. También enseña las herramientas para poner en práctica el poder de la mente, como la medicina preventiva, para aumentar la probabilidad de que un día morirá a “edad avanzada”, en lugar de morir demasiado joven como resultado de la desactivación de la capacidad del cuerpo para repararse a sí mismo. ¿Lo que desactiva los mecanismos de auto-reparación naturales del cuerpo? Todos sabemos que el estrés es malo para el cuerpo. Pero, ¿entiendes cómo funciona eso? Los datos demuestran que el estrés se presenta en diferentes formas –el estrés de sentirse solo, el estrés laboral, estrés financiero, el estrés marital, estrés familiar, el estrés de sentimiento creativamente bloqueado o espiritualmente desconectado. Independientemente de lo que desencadena qué tipo de estrés, esto desencadena una serie de pasos fisiológicos asociados con el hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y la respuesta de “lucha o huida” del sistema nervioso simpático. En otras palabras, si usted está estresado por el dinero, su matrimonio, o su trabajo, su cuerpo no puede saber la diferencia entre una amenaza percibida, tales como la quiebra inminente, y una quiebra real como ser perseguido por un león. Pero aquí viene lo bueno. El cuerpo solo puede repararse a sí mismo cuando está en un estado de reposo fisiológico. Cada vez que el cuerpo piensa que es hora de “huir del león” (o cualquier amenaza percibida), se cierra la auto-reparación. Después de todo, ¿quién se preocupa por el mantenimiento a largo plazo como matar a las células cancerosas no deseadas si estás a punto de ser comido por un león? En Mind Over: La prueba científica. Usted puede curarse, la Doctora Rankin nos describe acciones, ejemplos, no solo la prueba científica de que se puede curarse a sí mismo, sino también consejos para usar el poder de la mente para optimizar los mecanismos de auto-reparación naturales del cuerpo, para que la prevención de enfermedades y remisiones espontáneas no sean solo algo que ocurre al azar, sino algo que podríamos ser capaces de experimentar por nosotros mismos. Vemos, pues, que la mente tiene un poder intrínseco para la sanación del cuerpo, pero, ¿de dónde surge dicho poder? - Artículo 6: La mente y el campo cuántico A la vista de todo lo anterior, se puede afirmar que se vislumbra un nuevo paradigma de conocimiento todavía por descubrir respecto de la “mente”, y cuyas reglas habrá que escribir, un objetivo perseguido en este trabajo de investigación. Desde el surgimiento de la filosofía cuántica, ese nuevo paradigma de conocimiento se está redactando de la mano de científicos que se atreven a ir más allá de la ciencia materialista, con apertura al “campo cuántico”. La mente y el campo cuántico están cada vez más cerca de una percepción cognitiva como jamás ha habido en la historia de la humanidad. La relación entre la mente y el campo cuántico tiene también connotaciones espirituales. En efecto, la obra Cuestiones cuánticas de Ken Wilber es una recopilación de escritos místicos de los físicos más famosos del mundo. Son unos escritos místicos de los científicos más eminentes de nuestra era, los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica. Todos ellos, con un lenguaje asequible y ajeno a la terminología técnica, expresan su convicción de que la física y la mística, de alguna manera, son complementarias. Son cada vez más los científicos que escapan de la exclusiva mirada del materialismo científico y abrazan a la espiritualidad. Consecuentemente, la mente y su conexión con el campo cuántico tiene implicaciones espirituales y, el empoderamiento, también guarda relación con el descubrimiento de actitudes y comportamientos que se desprenden de la ciencia cuántica para orientar certeramente nuestra transformación interior. En ese sentido, son cada vez más los escritores y científicos quienes relacionan la mente y la filosofía cuántica para buscar una aproximación al viaje de nuestra transformación interior. Para el lector deseoso de seguir investigando sobre la mente y su relación con el campo cuántico, recomiendo la lectura de Deja de ser tú. La mente crea la realidad, una obra del bioquímico Joe Dispenza quien, a través de la física cuántica, la neurociencia, la biología o la genética, pretende enseñar cómo dar el salto cuántico que requiere romper con los límites de la realidad objetiva. Quizá ha llegado el momento de explorar un mundo que la ciencia está empezando a descubrir. Quizá ha llegado el momento de explorar la mente infinita. Quizá ha llegado el momento de trascender en nuestra mente cuántica. - Artículo 7: Mente cuántica: el viaje de la transformación interior Mente cuántica es el título de una obra del doctor en ingeniería Félix Torán, quien tiene la mención de Doctor Europeo y numerosos reconocimientos internacionales. A través de esta obra, Félix Torán aborda los conceptos más asombrosos que se derivan de la física cuántica de forma clara y, lo más importante, cómo se puede aplicar a nuestro crecimiento personal. Este no es un libro de física cuántica en el más puro sentido, pues no hay fórmulas, matemáticas, etcétera. Sin embargo, se propone divulgar los principales conceptos de la física cuántica y su aplicación al crecimiento personal y profesional, a modo de viaje de transformación interior. “La felicidad no se puede medir directamente”, escribe Félix Torán. “Indirectamente, podemos medir los efectos de la felicidad, pero no la felicidad propiamente dicha. Esta tan solo se puede experimentar. Es por ello que quienes la han experimentado no pueden definirla perfectamente con palabras, puesto que eso vuelve a ser una observación, una aproximación hasta donde el lenguaje nos permite llegar. Quienes experimentan la felicidad coinciden en que se encuentra en nuestro interior y no es nada que tengamos que alcanzar ahí fuera. También coinciden en que se encuentra en el único momento que existe realmente: ahora. Y también están de acuerdo en que lo mejor que se puede hacer con nuestra felicidad es compartirla, pues al hacerlo la felicidad se multiplica”. Mente cuántica es un libro muy didáctico, claro y útil, que nos ayuda en este cambio de era del viejo mundo moribundo hacia un nuevo mundo por descubrir gracias al empoderamiento consciente de nuestro propio destino. Desde el surgimiento de la física cuántica, han sido innumerables los intentos por buscar un acercamiento y un entendimiento del viaje de la transformación interior, una cuestión que Platón dejó explicada metafóricamente mediante el Mito de la caverna. Así, la mente cuántica , sería un estado propio del místico moderno que, por un lado, hace acopio de las derivaciones cognitivas y prácticas surgidas de la física cuántica y, por otro lado, integra dichos conocimientos científicos con las enseñanzas de la filosofía perenne. Por dicho motivo, son cada vez más numerosos los investigadores y escritores que intentan, desde la racionalidad, hacer comprensible el mundo espiritual. Desde el surgimiento de la física cuántica, todas las estructuras pensativas que describen la realidad tal como la conocemos, han dado un giro copernicano en nuestra percepción y cognición de una nueva realidad por descubrir mediante la mente cuántica. La mente cuántica es un nuevo paradigma pensativo sustentado en un racionalismo espiritual que, inherentemente, requiere una reinterpretación en el modo de conocer, pensar y actuar. La mente cuántica invita a un revisionismo de la psicología cognitiva mediante el empoderamiento consciente de los pensamientos por parte del sujeto cognoscente. En dicho sentido, los pensamientos del sujeto cognoscente surgen desde el subconsciente como producto de nuestro sistema de creencias y roles sociales que conforman el ego (personalidad) de cada persona, lo cual propiamente corresponde a la "interioridad individual" o subjetividad. Dicho proceso psicológico es propio de la 3D mediante el condicionamiento social y el adoctrinamiento educativo y familiar. En cierto modo, entonces, nuestra personalidad, así como nuestro patrón de creencias, son el producto de ideas externas implantadas inconscientemente en la psicología del ser humano. Liberarse de un sistema de creencias externas para adquirir autonomía pensativa (pensamiento crítico) es inherente para el proceso de empoderamiento de sí mismo. Trascender ese ego condicionado, propio de la 3D, es el reto más inmediato para toda persona que anhele un empoderamiento consciente hacia la integración grupal, pero sin la pérdida de la individualidad. Veamos ese proceso a continuación. - Artículo 8: La muerte del ego Como se ha expuesto en la sinopsis general, el empoderamiento (4D parte baja) implica la toma de conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, lo cual equivale a una conciencia menos egocéntrica, más plural. En términos psicológicos equivale ello el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica) . Pero ese proceso así definido por Ken Wilber implica un esfuerzo y tiempo para lograr la trascendencia del ego. Es por eso mismo que, en este trabajo monográfico, la conciencia transpersonal es asignada propiamente a la 5D (parte alta) como culminación de una evolución psicológica y espiritual que requiere de otros procesos previos como el despertar espiritual (4D parte alta) y la trascendencia (5D parte baja) antes de alcanzar la conciencia transpersonal (5D parte alta). La “muerte del ego” es, por tanto, un viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. La "muerte del ego" es un proceso doloroso que requiere sanación y terapia como, por ejemplo, el asesoramiento filosófico, pues hay que cambiar nuestro sistema de creencias anclado a la 3D: la trascendencia del ego es un proceso psicológico y espiritual nada fácil de lograr pues es toda una revolución interior para intentar poner orden en nuestras ideas, y que conviene analizar con más detenimiento a continuación. - Artículo 9: Busca tu propio orden Ahora bien, ¿por dónde empezar a poner orden en nuestras ideas? ¿A quién acudir? Hay que acudir a la Fuente que lo sabe todo, incluso lo que más nos conviene. Sólo hay que dirigirse a la fuente de sabiduría con humildad y sinceridad, y preguntar sobre aquello que nos atormenta o nos preocupa. Preguntar se convierte en el método más directo para hallar soluciones a nuestros problemas o preocupaciones. Y ello se puede llevar a cabo mediante la meditación. Efectivamente, en nuestro interior es donde debemos hallar las respuestas, donde se nos está permitido contemplar el Rostro de lo Divino, algo que los modernos investigadores desdeñan como “mera metafísica” porque no puede ser demostrado. Una cuestión que Wilber rebate con la siguiente argumentación: "Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento –la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triangulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falseable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen". Por tanto, es posible poner orden a nuestras inquietudes, que todos las tenemos, con una actitud meditativa y así dar respuestas a nuestras más profundas preguntas. Todos tenemos preguntas por resolver, ya sean de carácter existencial, intelectual o emocional. Y todas ellas pueden tener respuesta: "G.Spencer Brow, en su notable libro Laws of form, dijo que el nuevo conocimiento llega cuando simplemente tienes en mente lo que necesitas saber. Sigue manteniendo el problema en tu mente y acabarás resolviéndolo. La historia de los seres humanos ciertamente testifica este hecho. Un individuo se topa con un problema y simplemente se obsesiona con él hasta que consigue resolverlo. Y lo divertido es que el problema se resuelve siempre. Antes o después, el problema cede. Puede requerir una semana, un mes, un año, una década, un siglo o un milenio, pero el Kosmos es tal que las soluciones siempre acaban llegando. Durante millones de años la gente miraba la luna y quería caminar sobre ella…Creo que cualquier persona competente es capaz de tener los problemas en su mente hasta que éstos ceden y revelan sus secretos; lo que no todo el mundo posee es la pasión, la voluntad o la insana obsesión necesarias para poder mantener el problema durante el suficiente tiempo o con la intensidad necesaria". Efectivamente, las respuestas llegan pregunta tras pregunta. Indudablemente, la meditación puede poner orden en nuestra vida e inquietudes. La meditación se convierte, entonces, en el paso intermedio necesario para observar el surgimiento de los pensamientos y para evitar decir y actuar según las programaciones inconscientemente implantadas, sino más bien, pensar lo que hay que decir antes de actuar: en ello consiste el empoderamiento de los pensamientos por el sujeto cognoscente, es decir, saber escuchar certeramente nuestro subconsciente para pensar y actuar con sabiduría, pues las ideas convenientemente puestas en orden es un ejercicio de sabiduría. En términos de Carl Gustav Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. Dicho empoderamiento tiene sus propios procesos como los vistos hasta aquí y,consecuentemente, hasta lograr la maestría de saber escuchar nuestro subconsciente. - Artículo 10: Escucha tu subconsciente Es indudable que para lograr dicho orden interior hay que acudir a la sabiduría y, por tanto, como se ha argumentado, hay que saber escuchar nuestro subconsciente como la fuente de nuestro conocimiento. Sin embargo, ¿cómo llevar certeramente ese proceso ante el fracaso epistemológico de la sociedad occidental? ¿Cómo tener un pensamiento crítico ante la disociación entre la razón y el espíritu? Con el surgimiento de la razón en la edad moderna y el posterior capitalismo, la realidad histórico-social ha devenido en una deconstrucción del “nosotros” en “yoes” egocéntricos y, así, la realidad socio-psicológica ha concluido en una fragmentación de la conciencia individual y su disociación de la conciencia colectiva: ahí reside el gran fracaso epistemológico de la filosofía occidental. Ante tal tesitura exterior histórica, epistemológica y educativa, ¿qué camino nos espera a cada uno de nosotros? ¿Cómo salvar ese abismo cultural cuya distorsionada percepción de la realidad también afecta al proceso psicológico de autoconocimiento? Afortunadamente, Ken Wilber nos alumbró que hay dos modos de saber: la racionalidad y la espiritualidad. La racionalidad ha dominado el pensamiento occidental con mucha ciencia, pero poco espíritu. Según la teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, es en el cuadrante de la “interioridad individual” donde debemos descubrir dicha espiritualidad y, por tanto, conviene saber escuchar nuestro subconsciente, una cuestión apuntada anteriormente de la mano de Jung. Sin embargo, muy pocas personas saben escucharse a sí mismas, pues como ha demostrado el neurólogo estadounidense Benjamin Libet mediante experimentos, las señales cerebrales asociadas a las acciones se producen desde 0,3 a varios segundos antes de que el sujeto fuera consciente de la decisión de llevarlas a cabo. El orden de las actividades cerebrales parecía ser percepción del movimiento y luego decisión, y no a la inversa. Es decir, el cerebro consciente solo intenta ponerse al nivel de lo que ya estaba haciendo el cerebro inconsciente. ¿No requiere la evidencia científica de Libet de un revisionismo en profundidad del ser humano, como propongo mediante la filosofía transpersonal y La educación cuántica? Tal es el reto cognitivo planteado. Consecuentemente, el empoderamiento no es una cuestión baladí pues no hay asideros epistemológicos seguros. La única seguridad solamente puede provenir de nuestro propio interior, y ese recorrido reduccionista provocado por la dualidad exterior nos conduce, inexorablemente, a descubrir un mundo interior donde se produce inequívocamente el “despertar espiritual”, es decir, un "despertar" de la razón que se espiritualiza, una sabiduría que es puro amor. 2 - DESPERTAR ESPIRITUAL - Artículo 11: La minoría de edad en el ser humano Si, como se ha visto, el empoderamiento comienza por el cambio interior, ¿qué es lo primeramente que haya que cambiar? Obviamente hay que deshacer el des-empoderamiento, es decir, recuperar el empoderamiento que hemos cedido a otras personas para que decidan por nosotros en las cuestiones más fundamentales de nuestra vida. Quizá, de un modo filosófico, sea Kant quien mejor haya expuesto esa “minoría de edad” del ser humano al ceder nuestra responsabilidad vital y existencial en otras personas que deciden por nosotros. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin verse guiado por algún otro. Uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin la guía del de algún otro. Dicho de otro modo, Kant nos dice: “piensa por ti mismo”. Mientras el pensamiento y los individuos continúen sometidos a dogmas religiosos y políticos y no sigan su propio camino, permanecerán en minoría de edad. Las causas de esa minoría de edad, en palabras de Kant, es que la “pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto, menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros en erigirse en tutores suyos”. Por un lado, Kant alude a que el dogmatismo acrítico resulta cómodo, pues nos permite no cuestionar nada del mundo que nos rodea. Por otro lado, renunciar a los prejuicios y las consignas heredadas es una tarea que requiere cierto valor. Por pereza preferimos que un libro piense por nosotros antes que pensar por nosotros mismos. Y por cobardía pagamos al sacerdote para que nos garantice el cielo y al médico para que nos garantice la salud. Kant también nos dice que hay intereses políticos en mantener a los hombres en minoría de edad. En efecto, los tutores con motivación política, están interesados en mantener a la humanidad en su minoría de edad. También se refiere Kant a los médicos, abogados y sacerdotes como instrumento del gobierno para manejar a los administrados. Con ello, según Kant, “resulta difícil para cualquier individuo el zafarse de una minoría de edad que casi se ha convertido en algo connatural. Incluso se ha encariñado con ella y eso le hace sentirse realmente incapaz de utilizar su propio entendimiento, dado que nunca, se le ha dejado hacer ese intento”. Kant compara así a los individuos en minoría de edad con los personajes encadenados del Mito de la caverna de Platón tan acostumbrados a la oscuridad y las sombras, que de ningún modo desean abrirse paso hasta la luz. Al individuo solitario le resulta extraordinariamente difícil “pensar por sí mismo”, abrirse paso hacia la verdad y la libertad, pues durante su vida ha tenido el entendimiento constreñido por dogmas políticos y religiosos. Son pocos los que han conseguido abandonar la minoría de edad y guiarse solo por su propio ingenio. Y los que lo han conseguido, sufren la represión de los prisioneros de la caverna, que calumnian y persiguen hasta la muerte al filósofo que intenta enseñarles el camino hacia la luz. Resumiendo, la minoría de edad es la incapacidad del propio ser humano de razonar o desarrollar su entendimiento por él mismo y esto lleva directamente a una dependencia que sugiere la intervención de otra persona para la toma de decisiones. El hombre prefiere permanecer en el estado de minoría de edad por comodidad ya que, acercarnos a la verdad, implica un gran esfuerzo, pero sobre todo porque el hombre se enajena a partir de la pereza y la cobardía, es decir, el mal uso de sus dones naturales (la razón, es pues, un don natural del ser humano); así, siempre buscará alguien que piense por él. Llegado a este punto de la investigación y a la vista del actual caos mundial en el que parece que nadie sabe lo que está pasando en el mundo, se puede aseverar que la humanidad no está emancipada colectivamente, pues no se ha trascendido el paradigma de las sombras platónicas, ni tampoco la minoría de edad ilustrada por Kant. ¿Acaso la ciencia moderna puede ilustrarnos acerca de nuestra mente? ¿Debemos identificarnos con nuestra mente condicionada? Entonces, ¿quién soy yo? ¿Soy un producto de mi cerebro? Veamos a continuación una cuestión de la mente que conviene dilucidar: la relación entre el “cerebro” y el “yo”. - Artículo 12: El cerebro y yo Sin lugar a dudas, a la ciencia le queda muchas preguntas por responder: ¿Dónde residen la inteligencia y las emociones? ¿Quiénes somos? ¿De qué soy consciente en cada momento? ¿Se corresponde lo que percibimos con la realidad? ¿Puede el cerebro humano entenderse a sí mismo? Estas preguntas han intrigado a los hombres desde tiempos inmemorables. Muchas civilizaciones otorgaron al corazón tales privilegios. Lo que ahora parece una obviedad, que el cerebro está detrás de los procesos mentales, es un conocimiento relativamente nuevo, aunque muy asumido. Con el libro Cómo percibimos el mundo, Ignacio Morgado, una de las grandes referencias en el campo de la neuropsicología, nos desvela aspectos de la mente humana y los procesos sensoriales y perceptivos que no tenemos tan asumidos y que, incluso, llegan a sorprendernos. Ignacio Morgado nos sumerge en los secretos del cerebro y analiza con detalle y rigor la mente humana y el mundo de los sentidos. Dicha obra explica el fenómeno de la consciencia, sus contenidos y los mecanismos cerebrales que lo hacen posible. Explora las características de todos y cada uno de nuestros sentidos, muchas de ellas desconocidas, y describe el modo en que el cerebro recibe y procesa la información. Según Morgado, las percepciones son una creación del cerebro y de la mente humana. Eso significa que lo que percibimos no necesariamente coincide con lo que pueda haber fuera de nosotros, que no es más que materia y energía. Las percepciones no existen fuera de nuestra mente. Dicho de otro modo, el cerebro es el que ve, oye, siente: fuera de nosotros no hay luz, gusto o tacto. Todo son sensaciones que crean nuestro cerebro a partir de la materia y la energía, como si viviéramos engañados. Es el cerebro quien lee e interpreta las sensaciones. El cerebro transforma las sensaciones percibidas por los sentidos y las convierte en percepciones conscientes. Pero esa percepción consciente es diferente en cada persona. Y aunque haya diferencias individuales entre el cerebro de las personas, hay suficientes coincidencias para que nos entendamos y tengamos percepciones muy similares. A modo de ejemplo, los atenienses tenían un cerebro para pensar, razonar y tomar decisiones muy parecido al que tenemos ahora. Sin embargo, los elementos sociales y ambientales en que se basaban para hacerlo son muy diferentes a los nuestros, sobre todo la tecnología. Nosotros vivimos en una sociedad tecnológicamente muy desarrollada y ellos no, volviéndonos más inútiles y dependientes de esas máquinas, atontando así a los individuos y provocando con ello una involución del cerebro. Sin embargo, para Morgado, ello no debería ser una preocupación, pues el mundo que llegamos a conocer, percibir y sentir es el que nuestro cerebro nos permite. Lo que haya más allá, si es que hay algo, no está a nuestro alcance. Según él, el alma no está al alcance de la ciencia, sino que es propio de la teología. Todavía no sabemos cómo lo material, las neuronas, produce el pensamiento, la subjetividad. Como no sabemos cómo se produce este cambio tan fuerte, y tiene sus dudas de que el cerebro humano pudiese entenderlo -niega el empoderamiento consciente-, la magia que hay en ese no entender el cambio lleva al ser humano a creer en cosas sobrenaturales, creer en algo que además permite dar un sentido a la vida -niega toda espiritualidad-. Si algún día el cerebro humano evoluciona lo suficiente para entender esto, entonces aparecerán nuevas preguntas que quizás serán más difíciles de responder. Será el precio que los seres de ese tiempo tendrán que pagar por haber evolucionado hasta entender lo que ahora somos incapaces de entender. Es conveniente recordar a Morgado que, según Ken Wilber y su teoría de los "cuatro cuadrantes", el cerebro es un “ello” (externo, naturaleza) y la mente es un “yo” (interno, conciencia). La epistemología de lo conmensurable tiene como objeto de estudio al “ello” mediante la ciencia, pero la interpretación cultural ("nosotros") y de la conciencia subjetiva ("yo") pertenecen propiamente a la hermenéutica de lo inconmensurable, una perenne disputa histórica entre ciencia y religión. Como dijera Einstein: “Cada día sabemos más y entendemos menos”. Pero, principalmente, porque Morgado y tantos escépticos como él no han comprendido aún que hay dos modos de saber: el método científico y el trascendental. Y es posible hacer una síntesis de ambos modos de saber mediante una genuina intuición espiritual. - Artículo 13: La intuición espiritual Esos dos modos de saber, el racional y el metafísico, implican la imperiosa necesidad de una visión integral entre ciencia y espíritu. En efecto, El espíritu de la ciencia debe dejar de estar confinado en el universo del laboratorio sino abrir el conocimiento científico a las dimensiones más profundas de la vida y la conciencia humana. Por tanto, es pertinente ahondar en La ciencia del espíritu, pues la ciencia y la espiritualidad como dos polos opuestos totalmente desconectados entre sí tiene cada vez menos sentido. Cuando la razón científica intuye al “espíritu”, como acreditan los físicos más famosos del mundo, entonces, se puede hablar de una “intuición espiritual”. Analicemos, pues, de un modo epistemológico en qué consiste dicha “intuición espiritual”, una cuestión argumentada en mi obra Filosofía transpersonal y educación transracional , he aquí el resumen: La síntesis de saberes mediante la intuición espiritual: Esta obra postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad como condición para salvar el abismo cultural de la humanidad. Para tal finalidad, el autor recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro de un marco de una episteme transracional para salvar así el abismo cultural de la humanidad; dicho de otro modo, se argumenta una antropología filosófica que permita trascender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad mediante una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Esta obra reivindica una antropología filosófica que contemple a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, lo cual implica una reconstrucción epistemológica desde la sabiduría perenne para lograr la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón. Así, la filosofía transpersonal y la educación transracional se vislumbran como una condición sine qua non para trascender a la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Como podrá apreciar, estimado lector, nos vemos envueltos en conceptos puramente filosóficos pero necesarios para una reconstrucción epistemológica donde tenga cabida las “intuiciones espirituales” de la mano del “Einstein de la conciencia”, tal como es considerado Ken Wilber. Una vez sabido que existe la "intuición espiritual", ella misma nos lleva de la mano hacia el “despertar espiritual”. - Artículo 14: El despertar espiritual y la evolución del amor El “despertar espiritual” no es una cuestión propiamente de la “interioridad individual” como se ha visto, sino que también se hace objetivo dicho “despertar espiritual” a través de la historia y, más concretamente, a través de la historia del pensamiento. En efecto, con la emergencia de la mente a partir de la modernidad, el Espíritu comienza a tomar conciencia de sí mismo, lo cual, entre otras cosas, introduce en el mundo la conciencia moral, una moral, por cierto, completamente ajena al mundo de la naturaleza. Por tanto, el Espíritu está comenzando a despertar a sí mismo, conocerse a sí mismo a través de los símbolos, los conceptos, dando así origen al mundo de la razón y, en particular, al mundo de las morales conscientes. Así, pues, la naturaleza es Espíritu objetivo, mientras que la mente es Espíritu subjetivo. En ese momento histórico -en el momento en que la mente y la naturaleza se diferenciaron-, el mundo parece escindirse en dos, la mente reflexiva y la naturaleza reflejada, pero la modernidad se hallaba temporalmente estancada en la batalla entre la mente y la naturaleza, entre el ego y el eco. En opinión de Shelling, esta síntesis no dual como identidad entre el sujeto y el objeto en un acto atemporal de autoconocimiento, es una intuición mística directa. Para Shelling, y también para su amigo y discípulo Hegel, el Espíritu se enajena de sí mismo para dar lugar a la naturaleza objetiva, despierta a sí mismo en la mente subjetiva y termina retornando así en la pura conciencia inmediata no dual en la que sujeto y objeto son uno, y la naturaleza y la mente se funden en la actualización del Espíritu. El Espíritu se conoce a sí mismo objetivamente como naturaleza, se conoce subjetivamente como mente y se conoce absolutamente como Espíritu. Esos tres momentos también son conocidos como subconsciente, consciente y supraconsciente o, dicho de otro modo, prepersonal, personal y transpersonal; o preracional, racional y transracional; o biosfera, noosfera y teosfera (Wilber, en Breve historia de todas las cosas). Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego, dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal , como objetivo final de este trabajo de investigación. Así, desde dicha perspectiva, la afirmación de Dawkins, de que “el amor universal y el bienestar de las especies consideradas en su conjunto son conceptos que, simplemente carecen de sentido en cuanto a la evolución” es un simple reduccionismo desde el materialismo científico. Dicho de otro modo, La evolución del amor ya es contemplada desde la neurobiología y la sociobiología como un fenómeno de la evolución humana pues, más allá del valor de los genes egoístas o la supervivencia del más fuerte, interviene la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. Para Hüther, a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, el sentimiento del amor sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie humana pues es la fuente de nuestra creatividad y la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales y, más decisorio aún, nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, la única fuerza que puede vencer a la competencia autodestructiva es el amor mediante el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor así argumentado científicamente, nos remite a una evidencia filosófica trascendental que escapa de la comprensión de los materialistas científicos: el genuino “cogito” cartesiano requiere del auxilio del espíritu kantiano mediante su “imperativo categórico”, lo que perennemente se ha conocido como amor. Lo que viene a decir la historia es que no se puede vivir sin amor, porque es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología. ¿Acaso no hacemos lo que hacemos por amor a nuestros seres queridos? Pero ese amor ha sido también desahuciado del corazón de las personas por el perverso sistema capitalista que pone todo en venta, hasta nuestras emociones y nuestros sentimientos, anulando incluso nuestra voluntad sobre nuestros actos y pensamientos, convirtiéndonos entonces en autómatas productores de bienes de consumo para la exclusiva satisfacción del ego, descuidando así plenamente al espíritu. Desolador pensamiento occidental. En contraposición, en La evolución del amor, el neurobiólogo Hüther argumenta: "El darwinismo y la teoría de la evolución y la selección natural se han convertido en pilares de la biología moderna. Gracias a ellos entendemos un poco mejor cómo se ha desarrollado la vida en sus múltiples manifestaciones. Sin embargo, cuando hablamos de animales superiores, como el ser humano, no todo parece justificarse a través de un naturalismo simple. Gerald Hüther, neurobiólogo y autor de La evolución del amor, afirma que hay que tener en cuenta también otro ingrediente crucial, que afecta a hacia dónde se dirige nuestra especie y por dónde ha transcurrido hasta la fecha. Ese ingrediente, para este prestigioso científico, es el amor. Hüther considera que el amor, como manifestación biológica, resulta crucial para explicar la historia de la evolución humana reciente, como elemento de cohesión personal, de garantía de la unión en una pareja o de cooperación en un grupo social. Sin el amor, un fenómeno creado por la propia evolución, la intrincada red de enlaces familiares que se han venido sucediendo a lo largo de la historia sería muy diferente, y distintos también, con seguridad, los rumbos seguidos por nuestra especie. Gracia a él, no solo tienen valor los genes egoístas, o la supervivencia del más fuerte, sino también la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. En esta obra, el también catedrático de ciencias naturales y doctor en medicina reflexiona sobre el concepto del amor y sus raíces biológicas, así como las consecuencias de su existencia. Puede decirse que nuestra comprensión del amor ha evolucionado con los tiempos, pero que a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, este sentimiento sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie. Hüther nos cuenta como, con el auge del naturalismo y la ilustración, Darwin y otros científicos tuvieron que convivir con los nuevos descubrimientos y con conceptos ya caducos, como las explicaciones de la religión sobre el origen del hombre. Pero a pesar de la llegada de la razón en este campo, aún costaba explicar el papel que tenía en todo ello el amor. Así, del darwinismo más descarnado, se pasó al darwinismo social, y posteriormente al determinismo del comportamiento. Finalmente, la sociobiología se apoderó de la escena. Para Hüther, el amor también es la fuente de nuestra creatividad, no solo en el caso de músicos y artistas; también lo es para muchos grandes políticos y científicos. Es la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales. Por el contrario, el estrés, la presión y la ansiedad no resultan del amor, sino de la competencia, que es la fuerza motora de la especialización, no de la creatividad. Según Hüther, todos somos “hijos del amor”, aunque a veces lo olvidamos porque la competencia y la guerra han impulsado grandes invenciones. Sin embargo, lo que nos une y lo que nos mantiene unidos a la naturaleza y a los demás es el amor, pese a la competencia. Así, el amor es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. Estamos a punto de agotar nuestros propios recursos naturales, al explotarlos y contaminarlos, porque competimos entre nosotros, como individuos y como naciones. La única fuerza que puede vencer esta competencia autodestructiva es el amor, o si prefieres un término más cognitivo, el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor es la fuente de logros evolutivos fundamentales. La selección sexual, es decir, la elección de pareja basada en un sentimiento que llamamos amor, provocó el moldeado de nuestros cuerpos en función de las preferencias y gustos de la pareja. Además, el amor paternal permitió fomentar las capacidades de nuestros hijos. Sin el cariño no seríamos capaces de dedicarnos a los demás y comprometernos. Tampoco podríamos alentarnos e inspirarnos los unos a los otros. Para Hüther, es evidente de que para sacar provecho de nuestro potencial tenemos que encontrarnos los unos con los otros como sujetos en lugar de tratarnos como objetos. Solo la gente “amorosa” es capaz de tratar a los demás como sujetos. Pero, en la actualidad, nuestra cultura favorece a aquellos que usan y manipulan a los demás para lograr sus propósitos. A menos que este tipo de relaciones interpersonales y culturales desarrolladas a lo largo de la historia se supere, no seremos capaces de resolver ninguno de los problemas a los que nos enfrentamos ahora. La lucha por el poder y la dominación es la verdadera causa de todos nuestros problemas." Ya es posible, pues, afirmar que el papel del amor es tan importante en el devenir de nuestra especie como puedan serlo otros factores biológicos. En este libro encontraremos los argumentos que lo confirman. Entonces, cuando la razón conecta con el amor, se puede afirmar y experimentar que existe un "despertar de conciencia" hacia la "inteligencia espiritual" como síntesis de unidad entre los dos modos de saber argumentados por Ken Wilber. Veamos, pues, a continuación, en qué consiste ese "despertar de conciencia" hacia la "inteligencia espiritual". - Artículo 15: Despertar de la conciencia e inteligencia espiritual Y llegado a este punto de la investigación, es digno de mencionar que las anteriores tesis argumentadas, a saber, la intuición espiritual, el despertar espiritual y la evolución del amor son refrendadas por la Tesis Doctoral de Noemí Siverio (Venezuela): Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión. La novedad de esta Tesis Doctoral es que contempla la psicología transpersonal, así como la Educación Transracional, en palabras de Noemí Siverio en la introducción: "… es necesario que la psicología voltee su mirada hacia la complejidad del ser humano al considerarlo desde sus diversas dimensiones: bilógico, emocional, social, cultural, racional, irracional, psicológico y espiritual. Es por esta razón que en nuestra investigación apostamos por una psicología compleja o transpersonal, considerada la cuarta fuerza dentro del campo de la ciencia del comportamiento humano, que toma en cuenta la complejidad del ser dándole espacio en su seno a la dimensión espiritual que es inherente al mismo, y de esta forma estaría acercándose a su comprensión.….Por lo tanto, nuestro ideario se dirige a tener presente una Educación Transracional que se opone a la visión mecanicista de la educación tradicional, al enfocarse en el pensamiento que orienta la razón hacia la espiritualidad, que enfatiza en la no dualidad sujeto-objeto, conllevando al nacimiento de una nueva consciencia que se adhiere a la dimensión espiritual del hombre, resultando ser a todas luces una educación sustentada en la noción compleja de éste, y por tanto en la necesidad de su comprensión. Por lo que estamos esperanzados en esa psicología compleja, así como en la Educación Transracional." Dejo al lector el deleite de leer la citada Tesis Doctoral, sin embargo, he aquí una sinopsis significativa: La espiritualidad tiene que ver con el amor incondicional, la compasión, la comprensión del otro, la solidaridad, la apertura al infinito, transparencia en las acciones, con un sentido de pertenencia a un todo, por ello el despertar espiritual es el despertar de la consciencia, ver la vida desde el espíritu da plenitud, siendo por esto que estimamos que la verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interior. Al respecto, si hablamos de espiritualidad, es necesario saber que se trata de transformar el corazón y la mente, que nos lleve a un profundo cambio interior y con ello un trascender el ego, a nuestra consciencia, así nos daremos cuenta que solo a partir de esta concepción estaremos en condiciones de comprendernos y comprender al resto de la humanidad. Recordemos también que la espiritualidad tiene que ver con una experiencia y no con ideas o códigos, tiene que ver con la vida, no con dogmas y doctrinas y además con el despertar de nuestras consciencias. Asimismo, la espiritualidad es propia de cada ser humano, ya que desde ella desarrollamos la capacidad de dialogar, escuchar, de acoger, de comunicarnos, comprendernos, comprender al otro, e incluir. Por lo tanto, pensamos que la verdadera espiritualidad consiste en saber entender el mundo del otro sin imponerle el nuestro lo que se traduce en empatizar con él. Concluyendo podemos destacar que hay una diferencia entre espiritualidad y religión, al respecto cuando se le preguntó a Boff (teólogo brasilero) cuál era la diferencia entre religión y espiritualidad respondió: “Las religiones producen guerras, la espiritualidad produce paz”. Siguiendo la estela de la citada Tesis Doctoral de Noemí Siverio, al despertar de la conciencia se le puede anexar la "inteligencia espiritual". Un extracto ilustrativo: "La inteligencia espiritual nos hace un recordatorio sobre el hecho que el despertar espiritual consiste en separar los sentimientos de la consciencia. Caer en cuenta de la identificación de la mente, de la que provenimos, y reconocer que ahí no está nuestra verdadera identidad. Requerimos entender que la espiritualidad o inteligencia espiritual al hacernos crecer en compresión de nuestra verdad, nos pone en camino de desaprobación, por eso a más espiritualidad, menos ego y menos egocentrismo. De esto deviene que el criterio decisivo de una existencia espiritual no puede ser otro que la desegocentración, la bondad, la compasión, la compresión del otro, unidos a la ecuanimidad de quien ya ha descubierto que su verdadera identidad transciende todo vaivén y toda impermanencia. Por lo que el término inteligencia espiritual puede ser definido como la capacidad de encontrar un sentido profundo de la vida, de la existencia. Por otro lado, reseñaremos sin ánimos de ser reduccionistas que existe una perspectiva, un planteamiento en torno a la existencia de un gen de Dios, de acuerdo a esto se revela que la inteligencia espiritual, procede de una base biológica que habita en el cerebro humano, al que le confieren el nombre de “punto Dios”, algunos científicos (Boff). No obstante, tal inteligencia requiere que la desarrollemos a lo largo de nuestra vida, por lo que no basta con constatar ese “punto Dios”. Hay que desarrollar la inteligencia espiritual, volviéndonos hacia nuestro interior, dialogando con nuestro centro y con lo profundo que nos contiene. Podemos así interpretar que, si la inteligencia espiritual está en nosotros, y al ser nosotros parte del universo, entonces significa que esta inteligencia constituye una propiedad del universo; por tanto, la misma al ser inherente al hombre y al cosmos nos conduce a la comprensión compleja de las personas. Lo anterior nos permite considerar que la inteligencia espiritual conecta al ser humano con el gozo estético, facilita deleitarnos con la belleza natural, con lo artístico y con la simplicidad de las pequeñas cosas. Conectándonos con el sentido del misterio, de lo insondable, lo que va más allá de lo desconocido, o se conoce mal, con lo que está oculto, lo que no se percibe con los sentidos, ni se aclara con la razón. Por eso, esta inteligencia, nos lleva a la búsqueda de la sabiduría que permite la labor de síntesis, para la mirada en conjunto. Es así como, desde la perspectiva de la espiritualidad podemos comprender que la inteligencia espiritual facilita el darnos cuenta de que existimos, experimentando una sorpresa que nos conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, trascendiendo de esta forma nuestro ego y posicionándonos en un “Nosotros”, que conduzca a la compresión del ser humano (Buzan)." Consecuentemente, la intuición espiritual no es una entelequia, pues produce un despertar espiritual a través del amor y una auténtica dimensión espiritual donde se produce un despertar de la conciencia que, inherentemente, debe conectar con la inteligencia espiritual. Y dicho proceso evolutivo en la psicología humana debe desembocar en la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Llegado a este punto de la investigación, podemos denotar que existe un proceso de trascendencia más allá del ego, hacia una intuición espiritual, luego hacia un despertar espiritual de la conciencia hasta hacer acopio de una inteligencia espiritual: tal es el proceso evolutivo en la psicología humana y, consecuentemente, podemos hablar que existe un "sujeto trascendente" pues, su propia evolución psicológica y espiritual en los términos antes argumentados, nos permite ahondar en el significado más profundo de lo que sea la "trascendencia". 3 - TRASCENDENCIA - Artículo 16: El sujeto trascendente Los procesos psicológicos y espirituales argumentados hasta aquí implican y justifican los mapas evolutivos de la conciencia respecto de cada persona, desde su nacimiento hasta su muerte, consciente o inconscientemente y, consecuentemente, se puede hablar e identificar a un sujeto trascendente subyacente a cada uno de nosotros. La “mente cuántica” para el viaje de la transformación interior ya no es una entelequia. Sin lugar a dudas, ya es posible afirmar que existe un “sujeto trascendente” por naturaleza y que participa de un proceso de ascensión psicológica y espiritual, una cuestión ahora avalada desde la psicología transpersonal que contempla al hombre como a un ser que trasciende estas dos dimensiones (espacial y temporal) de la existencia material. Por lo tanto, es un ser trascendente que está aquí con un fin superior a la mera existencia en este plano. Así es como la psicología transpersonal contempla un nuevo método: la fenomenología que basa su estudio en la conciencia. Aunque el término “fenomenología” fue usado muchas veces en la historia de la filosofía antes de Husserl , el uso moderno de la palabra está ligado explícitamente al método y al proyecto filosófico que este filósofo alemán denominó “fenomenología trascendental”. El uso posterior del término está basado principalmente en la fenomenología de Husserl o relacionado críticamente con ella. Para Edmund Husserl, la fenomenología trascendental es, ante todo, un proyecto de renovar a la filosofía para hacer de ella una ciencia estricta y una empresa colectiva. Como forma de entender la filosofía, la fenomenología asume la tarea de describir el sentido que el mundo tiene para nosotros antes de todo filosofar, dicho de otro modo, se trata de exponer las leyes esenciales inherentes a nuestra consciencia del mundo. Pocos de los discípulos y de los primeros lectores de Husserl compartieron el espíritu de hacer de la fenomenología un proyecto verdaderamente colectivo. Por el contrario, la historia del movimiento fenomenológico parece estar dominada por el deseo de filósofos que aspiran a superarse unos a otros. De ahí que la unidad de lo que se denomina con el título genérico de “fenomenología” sea la mayoría de las veces superficial, cuando no meramente histórica. Sin embargo, a principios del siglo XXI, esta forma colectiva de hacer filosofía y su proyecto pasan por un renacimiento en gran parte del mundo. La degeneración de los valores morales y espirituales de la sociedad occidental junto a la creciente asunción de la filosofía oriental por aquella, ha permitido a la psicología transpersonal afianzarse cada vez más en su objetivo de integrar los tres mundos que fueron diferenciados por Kant: la ciencia (“ello”), la profundidad intelectual del “yo” y la moralidad del “nosotros”. La postmodernidad no ha podido o no ha sabido integrar esos tres mundos, más bien, se ha producido una fragmentación del ego, así como su disociación de la colectividad, todo un proceso de desintegración social y humano que ha conducido al actual caos civilizatorio. Es más urgente que nunca sanar a ese ego herido de muerte, pero, sobre todo, lo que hay que sanar es su ignorancia mediante una educación en libertad y con conocimiento de causa, como pretende La educación cuántica. Llegado a este punto del “sujeto trascendente”, la pregunta pertinente es ¿hacia dónde trasciende? Como no puede ser de otra manera, el sujeto “racional” debe trascenderse más allá de la razón, es decir, hacia la “transracionalidad”: un neologismo desconocido en el ámbito académico tradicional, propio de la metafísica, sin embargo, plenamente argumentado por Ken Wilber mediante una coherencia epistemológica en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad, tal como concluye en dicha obra: “El mundo de la modernidad está un poco loco: mitos para los campesinos, naturalismo plano para la intelectualidad. Es más que irónico que sea la ciencia, la ciencia descendida la que en las últimas décadas del siglo XX redescubra la naturaleza autoorganizada y autotrascendente de la evolución misma. Es más que irónico que unir las “dos flechas” del tiempo hace de Eros el único y omnipenetrante principio de manifestación. Es más que irónico que la ciencia prepare el camino para una evolución más allá de la racionalidad, ya que ha demostrado claramente que la evolución no se detiene para nadie, que cada estadio pasa a un mañana más amplio. Y si hoy es la racionalidad, mañana será la transracionalidad; ningún argumento científico puede estar en desacuerdo con esto, y todos deben favorecerlo. Ahí estamos en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional, una scientia visionis que está trayendo aquí y allá, cada vez con más claridad y a todo tipo de gente y por todas partes, poderosos destellos de un verdadero Descenso de la omnipenetrante Alma del Mundo”. La anterior postulación de la transracionalidad halla su correlato con el surgimiento de la “cuarta fuerza” de la psicología transpersonal, iniciándose un camino esperanzador de trascendencia de la conciencia egoica hacia la espiritualidad o “transpersonalidad”. Sin embargo, el término “transpersonal” no es todavía de dominio popular y menos aún su asunción académica para una futura educación generacional. No obstante, si la humanidad ha evolucionado de lo mítico a lo racional, como apunta Wilber, estamos ahora situados en el filo de la percepción transracional. En dicho sentido, cabe destacar el artículo de Álvaro B. Márquez-Fernández y Zulay C. Díaz-Montiel La complejidad: hacia una epísteme transracional, cuyo resumen es el siguiente: "En las ciencias sociales la crisis del paradigma positivista, es el resultado de su insuficiencia experimental para dar cuenta de la transformación de la experiencia del pensamiento en su interpretación de la realidad natural e histórica de la existencia. En la modernidad no fue posible consolidar un paradigma universalista que solo diera cuenta de espacios objetivados de la realidad a través de modelos racionales reduccionistas. Tal como lo señalan Morin, Najmanovich, Sotolongo-Codima Boaventura de Sousa, Reynoso, en sus postulados teóricos-metodológicos, cuando afirman que la experiencia del pensar racional es mucho más compleja y transdisciplinar, pues considera la realidad como un proceso en curso de estructuras que se recrean poiéticamente sin sujeción a causalidades predeterminadas. Esto es lo que explica, desde la perspectiva de una espíteme crítica, por qué las contingencias materiales de la experiencia racional y las formas de intercambios entre sistemas de diversa índole, le atribuyen al fenómeno del pensamiento una múltiple y transversal racionalidad a partir de la cual se desustantiva el mundo de los objetos y hace presente la subjetividad cognitiva del sujeto de pensamiento. Hacia ese inédito dominio de los procesos de la espíteme transracionales es que se orienta el pensamiento complejo como un momento de superación del positivismo." Como objetivo ilustrativo de esta nota, destacamos la conclusión final de dicho artículo: "Es necesario que esta riquísima cosmovisión que nos revela el aura de una nueva racionalidad para pensar y rehacer el mundo, se convierta en un programa transdisciplinar de investigaciones que logren desplazar nuestra experiencia deconstructiva de los fenómenos de la realidad en todos los órdenes del conocimiento hacia éticas epistémicas. La infinitud de formas posibles a las que apuntan las redes complejas de conocimiento, no es más que la posibilidad humana y natural de entender los ciclos y procesos de la vida en sentido generativo, nunca progresivo ni lineal." Como conclusión a este capítulo, podemos incidir en que, el proceso de la evolución psicológica y espiritual, implica la trascendencia del mundo material (3D) y que, ello, solamente se puede realizar mediante la transformación interior al trascender el ego (personalidad) hacia la transpersonalidad (más allá del ego), una cuestión contemplada como "transracionalidad" desde la filosofía transpersonal y la psicología transracional como ciencias de la conciencia. Y esa trascendencia del ego hacia la transracionalidad es, ineludiblemente, una cuestión metafísica (más allá de la física, más allá de la razón materialista) que conviene abordar de un modo epistemológico desde la ciencia pero, también, de un modo hermenéutico desde la filosofía. Veamos ello a continuación. - Artículo 17: La trascendencia metafísica mediante la meditación En filosofía, la metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. La razón, a través de la historia del pensamiento, siempre ha indagado sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales, aunque histórica y psicológicamente, esa genuina actitud de hacer metafísica ha sido obnubilada por el materialismo científico. Dicho de otro modo, el materialismo científico y la metafísica se han convertido en una dualidad antagónica aparentemente irreconciliable. Una de las características del siglo XX ha sido la crítica sin contemplaciones a este tipo de filosofía eterna y sistemática que asociamos al término metafísica. Y, sin embargo, nada más actual que las cuestiones metafísicas. No hay manera de evitar que una y otra vez vuelva ese tipo de preguntas primeras sobre Dios, el hombre o el mundo, que quieren saber qué es lo que podemos conocer, qué es lo que debemos hacer o qué es lo que nos cabe esperar. Con la constatación heideggeriana de que “todo comprender es comprenderse”, cabe destacar el papel positivo de la subjetividad en la hermenéutica, lo cual implica distinguir la subjetividad metafísica de lo que sería el ser humano individual, al que no se opone la hermenéutica. La metafísica, aunque problemática, es inevitable: el ser “humano” (cualquier ser con determinado grado de consciencia) es un ser metafísico, y la desaparición de la metafísica solo es posible con la desaparición del humano (o vivos semejantes de otros planetas). Según Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”) que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano. Algunos filósofos han sostenido que el ser humano tiene una predisposición natural hacia la metafísica. Kant la calificó de “necesidad inevitable”. Arthur Schopenhauer incluso definió al ser humano como “animal metafísico”. ¿No es la metafísica el modo de saber trascendental? En efecto, las ciencias empíricas pueden dar explicaciones sobre los fenómenos naturales, pero son incapaces de dar una explicación coherente acerca de la conciencia y la espiritualidad y, por tanto, no es de extrañar que los beneficios de la meditación sean objeto de investigación científica, y que haya también una aproximación investigativa a las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y la psicología transpersonal. Dichos campos de investigación enlazan, obviamente, con la metafísica, es decir, más allá de los sentidos físicos. La metafísica es, por tanto, el reto que tiene la humanidad por delante para hallar un conocimiento más allá de las ciencias naturales, es decir, un conocimiento transracional al que se puede acceder mediante la meditación y, cuyos beneficios, han sido ampliamente demostrados científicamente, posibilitando con ello la sanación trascendental del ser humano desde la infancia, pues puede ser impartida educacionalmente mediante la filosofía transpersonal argüida por Ken Wilber, una cuestión argumentada en el 3º Congreso Razón Abierta donde tuve el placer de exponer mi artículo titulado La filosofía transpersonal de Ken Wilber como fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. A la vista de lo anterior, la pregunta pertinente es: ¿Qué lugar ocupa hoy la metafísica en nuestra cultura? He ahí quizá el escollo más difícil por transcender, pues la humanidad se halla ante nuevos paradigmas invisibles aún para la mayoría de coetáneos. Sin embargo, la sanación trascendental del ser humano está en su interior mediante la práctica de la meditación. En efecto, como nos recuerda el sabio aforismo griego “Conócete a ti mismo”, se precisa de un conocimiento introspectivo para conectar con el Espíritu que vive en nosotros y que puede vislumbrarse mediante la conciencia de unidad. Sin embargo, la filosofía se escindió en dos senderos cognitivos: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, una divergencia entre ciencia y espiritualidad. Tradicionalmente se ha separado la epistemología y a la hermenéutica, puesto que la primera trata de lo conmensurable y la segunda de lo inconmensurable. Sin embargo, hoy en día es posible unir la epistemología y la hermenéutica, permitiendo justificar lo conmensurable y entender lo inconmensurable. Esos dos modos de saber posibilitan vislumbrar una conexión de la filosofía con la espiritualidad, o la ciencia con la metafísica. Esos dos modos de saber, aprehendidos mediante la conciencia de unidad bajo una visión no-dual, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Con ello, podemos concluir consecuentemente que la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, es un fundamento para una educación transracional de la metafísica para la sanación transcendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. Esa incipiente transracionalidad donde el prefijo “trans” nos impele a ir más allá de la racionalidad, posibilita a este pensador la justificación epistemológica de una filosofía “trans”-personal (más allá del ego), así como una educación “trans”-racional (más allá de la razón), dicho de otro modo, sienta las bases para adentrarnos en la metafísica a partir de experiencias interiores del sujeto cognoscente, tales como las experiencias cercanas a la muerte, la reencarnación, las ciencias noéticas, la psicología transpersonal, las experiencias místicas y la meditación. Dichas cuestiones son estudiadas mediante la metodología científica por cada vez más científicos que se atreven a ir más allá (“trans”) de la racionalidad convencional. Este humilde pensador, en sus procesos investigativos, ha introducido las conclusiones científicas de aquellos investigadores que se han atrevido a transcender la ortodoxa ciencia materialista mediante la incorporación de la espiritualidad en la comprensión del origen y el sentido de la vida más allá de los reduccionismos materialistas y psicológicos, cientificismos dogmáticos que abocan en el nihilismo. Tal es el trasfondo epistemológico que subyace en los siete artículos publicados en revistas científicas y congresos, y que se constituyen en el fundamento epistemológico y pedagógico para la filosofía transpersonal y la educación transracional . Consecuentemente, la visión espiritual inherente al ser humano precisa de un giro participativo a la espiritualidad, el misticismo y el estudio de las religiones, cuestiones que pertenecen propiamente a la metafísica. Pero el estudio de la metafísica no debe abordarse exclusivamente mediante el uso de la razón, pues esta es solo una expresión simbólica a modo de “mapa” de un territorio más profundo que reside en la profundidad de la conciencia, es decir, inquiere una actitud proactiva hacia la introspección mediante la meditación, dicho de otro modo, emprender un camino ascendente hacia la sabiduría que es propio del cuadrante superior izquierdo de la subjetividad individual, una trascendencia metafísica a la que se puede acceder mediante la meditación, tal como demuestra Ken Wilber: “Los arquetipos, los auténticos arquetipos, son una experiencia meditativa imposible de comprender hasta que se realice la experiencia. No se trata de imágenes que se muevan en el espacio mítico ni de conceptos filosóficos que existan en el espacio racional, sino de experiencias meditativas que aparecen en el espacio sutil. De modo que la experiencia meditativa puede proporcionarle los datos arquetipos que luego deberá interpretar. Y la interpretación más comúnmente aceptada es que usted está contemplando las formas básicas y los fundamentos del mundo manifiesto, contemplando directamente el Rostro de lo Divino. Como decía Emerson, que los intrusos se quiten los zapatos porque nos adentramos ahora en los dominios del Dios interior. Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falsable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen.” Es gracia a la sapiencia de Ken Wilber como puedo afirmar satisfactoriamente que, la trascendencia metafísica mediante la meditación, es el fundamento para la filosofía transpersonal, la cual es postulada en una cuestión de sentido para la argumentación epistemológica y pedagógica de una educación tranracional como misión espiritual . Solamente de ese modo se me antoja que será posible salvar el abismo cultural de la humanidad desde que Kant diferenció mediante sus Tres críticas al “ello” (ciencia), el “yo” (conciencia) y el “nosotros” (moral), dicho ello en términos socráticos: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. La integración de esas tres esferas kantianas solo es posible en el interior de cada uno de nosotros mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez como premisas que deben ser aprehendidas en el camino ascendente de la sabiduría propio del cuadrante superior izquierdo de la interioridad individual. Sin embargo, Ken Wilber sostiene que todo fenómeno humano consta de cuatro facetas y no puede ser íntegramente comprendido si no se abordan los cuatro cuadrantes: “El hecho de que el Espíritu se manifieste realmente en los cuatro cuadrantes (o, dicho de modo resumido, en los dominios del “yo”, del “nosotros” y del “ello”) supone también que la auténtica intuición espiritual es aprehendida como el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo de cosas propias del “ello”. En definitiva, proteger y promover la mayor profundidad a la mayor amplitud posible. (…) Esto significa, entre otras muchas cosas, la necesaria emergencia de un nuevo tipo de sociedad que integre la conciencia, la cultura y la naturaleza, y abra paso al arte, la moral, la ciencia, los valores personales, la sabiduría colectiva y el conocimiento técnico.” Para la emergencia de ese nuevo tipo de sociedad, la trascendencia metafísica mediante la meditación es un imperativo para el despertar espiritual individual. Pero, ¿cómo puede ser posible el despertar espiritual colectivo? ¿Cómo puede realizarse ese tránsito de la espiritualidad individual a la espiritualidad colectiva? De momento, se puede afirmar que "la trascendencia metafísica mediante la meditación" es la puerta de acceso a la "sanación trascendental del ser humano". En efecto, la filosofía académica actual se encuentra en un preocupante estancamiento pues, sus presupuestos científicos mecanicistas y conductistas alejados de la genuina espiritualidad, están en la causa de la crisis de conciencia de la humanidad. Y, como se ha visto hasta aquí, la epistemología de lo conmensurable requiere de una complementación con la hermenéutica de lo inconmensurable: solamente así será factible la "sanación trascendental del ser humano". - Artículo 18: La sanación trascendental del ser humano La epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable son dos modos de saber que han sido contemplados por los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica y, correlativamente, aluden los mundos antagónicos entre la ciencia y la religión, respectivamente, entre el saber racional y el metafísico, ambos aunados por los “místicos cuánticos” en un racionalismo espiritual adoptado como filosofía transpersonal, y convirtiéndose en un fundamento epistemológico para un nuevo paradigma de conocimiento integrador de la filosofía con la espiritualidad , en el mismo sentido como lo definiera el inconmensurable Kant en su imperativo categórico . Kant, mediante La crítica de la razón práctica, nos remite a la esfera práctica o razón moral, la interactuación pragmática, la interrelación en términos que tenemos algo en común, es decir, el entendimiento mutuo. El imperativo categórico de Kant, es una excelsa definición racional del amor, todo un racionalismo espiritual cuya aplicación práctica posibilitaría la sanación trascendental. Efectivamente, el pensamiento kantiano debe ser reivindicado y trascendido por el pensamiento occidental, quien remite al “nosotros” como asignatura pendiente : ahí radica el gran fracaso de la actual civilización, la falta de entendimiento y acuerdos para volver a poner al hombre en el centro de nuestro universo, y no simplemente como medio de explotación del hombre por el hombre, una lucha de clases presente en el pensamiento marxista y que, a día de hoy, sigue más vigente que nunca en la historia. El dualismo entre ciencia y religión (saber racional y saber revelado) que ha permeado a la sociedad occidental, son dos modos de saber que deben ser integrados desde la no-dualidad por el sujeto cognoscente en tanto que debe ser objeto de conocimiento de sí mismo, haciendo asertivo el aforismo griego: “Conócete a ti mismo”. Por un lado, la todavía insuperable filosofía kantiana remite hacia el “nosotros” y, consecuentemente, el camino a seguir es indudable: la introspección de los propios pensamientos hasta alcanzar la pretendida sabiduría (tal como se ha visto en los epígrafes 1 y 2 anteriores: "Empoderamiento" y "Despertar espiritual"). Por otro lado, se requiere de la aplicación práctica de dichos conocimientos mediante el amor. La sabiduría y la compasión son los fundamentos de toda espiritualidad que se precie de ser llamada así, según Ken Wilber: “El camino del Ascenso es el camino de lo Bueno; el camino del Descenso es el camino de la Bondad. (…) Los Muchos volviendo al Uno y uniéndose a Él es lo Bueno, y es conocido como sabiduría; el Uno de vuelta y abrazando los Muchos es Bondad, y es conocido como compasión”. Sí, efectivamente, El ideal de la sabiduría y el amor son los bálsamos para la sanación trascendental del ser humano, tal como concluyo en mi obra La educación cuántica: “La sabiduría y el amor no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor [espiritualidad], y el amor a la verdad es el camino [filosofía]”. ¿Y cómo es posible integrar esos dos modos de saber? La filosofía perenne propugna la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, logrando así la unicidad del propio ser humano con el universo, un camino de sabiduría que pretendidamente conduce hasta la iluminación según Ken Wilber. En dicho sentido, un equipo de psiquiatras del Hospital General de Massachusetts ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación durante ocho semanas puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. Concluyendo, pues, la meditación es una herramienta esencial para aumentar la inteligencia emocional, transformar emociones y alcanzar un estado de paz y concentración. Muchos colegios están integrando ya estas técnicas en sus dinámicas educativas en busca de los beneficios que aporta a su alumnado. Una sanación trascendental del ser humano así argumentada contempla una auténtica intuición espiritual o intuición moral básica que debe ser aprehendida con el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo del propio “ello” mediante la asunción de los correspondientes derechos y responsabilidades. Dicho de otro modo, la intuición moral básica se constituye en una ética epistémica que debe ser aprehendida desde la no-dualidad por el sujeto cognoscente para orientar certeramente sus actos, pensamientos y sentimientos. En definitiva, dicha sanación trascendental se sustenta en una cuestión ética con sólidos pilares epistemológicos enmarcados en una antropología filosófica que propugna a la filosofía transpersonal como ciencia de la conciencia y en una alternativa esperanzadora para trascender la crisis de la filosofía occidental. A pesar de los impresionantes logros de la neurobiología, todavía no han llegado a determinar donde se encuentra el centro de la conciencia. Por tanto, la filosofía transpersonal como ciencia de la conciencia se presenta como esperanzadora para la sanación trascendental del ser humano individual, pero, eminentemente, para la sanación transcendental de la humanidad mediante la meditación, lo cual será argumentado científicamente en el siguiente capítulo. - Artículo 19: La sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación Como se ha visto anteriormente, la sanación trascendental del ser humano es posible mediante la meditación. En dicho sentido, la meditación se constituye en una experiencia interior, es decir, se experimenta en la subjetividad de cada uno de nosotros, en el cuadrante de la “interioridad individual”. Efectivamente, en nuestro interior es donde debemos hallar las respuestas, donde se nos está permitido contemplar el Rostro de lo Divino, algo que los modernos investigadores desdeñan como “mera metafísica” porque no puede ser demostrado. Una cuestión que Wilber rebate con la siguiente argumentación: “Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falsable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen.” Así, pues, la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, se constituye en un camino de sabiduría que posibilita la sanación trascendental al lograr paz interior, mejoramiento de la salud y bienestar individual. Sin embargo, también es posible mediante la meditación alcanzar un bienestar colectivo para la humanidad, como se demuestra científica y extensamente en el artículo que encabeza este capítulo. Por tanto, no vamos a repetir todas las extensas argumentaciones científicas (remito al lector a dicho artículo), pero sí voy a recapitular a modo de titulares los extensos beneficios de la meditación, de la mano de investigaciones científicas. - El efecto “Super Radiance” de la meditación: es el extraordinario efecto positivo irradiado al resto de la sociedad por un grupo de meditadores especialmente entrenados. Este efecto único solo tiene lugar cuando un número suficiente de estos meditadores forman un grupo para practicar meditación juntos al mismo tiempo y diariamente. La meditación particular requerida para crear este poderoso efecto social es una forma avanzada de Meditación Trascendental conocida como el programa TM-Sidhi. Una característica fascinante del programa TM-Sidhi es que estimula las ondas cerebrales altamente coherentes para el meditador individual o TM-Sidha como se les llama. La importancia de esto es que un cerebro altamente coherente tiene acceso a facultades mentales y emocionales superiores que generalmente se encuentran inactivas cuando el cerebro está en un estado más estresado. Pero eso no es todo. Cuando se realiza en grupo esta meditación TM-Sidhi, no solo genera ondas cerebrales altamente coherentes para cada TM-Sidha, sino que también irradia este poderoso efecto de ondas cerebrales a la población circundante que no medita. Sin embargo, para crear el efecto deseado para cualquier población dada, tenemos que tener números suficientes en el grupo. Super Radiance ocurre en el momento preciso en que los números en un grupo de TM-Sidhas alcanzan un tamaño equivalente a la raíz cuadrada del 1% de una población dada. En ese punto crucial hay una reducción inmediata y dramática de la hostilidad y la violencia dentro de la comunidad anfitriona, así como un aumento en la actividad creativa y la positividad. Este cambio repentino en las tendencias sociales, activado en el momento en que una comunidad llega a Super Radiance, es tan consistente que el efecto se controla fácilmente a partir de estadísticas sociales disponibles al público. El efecto de la Super Radiance inspiró un ambicioso proyecto de investigación de paz global. Aunque el período de estudio duró solo tres semanas desde diciembre de 1983 hasta enero de 1984, los resultados fueron profundamente dramáticos y demostraron una vez más el increíble poder del efecto Super Radiance. - Beneficios de la meditación según estudios científicos: *Beneficios de la meditación en la felicidad. *La meditación combate la depresión. *La meditación reduce la ansiedad. *La meditación alivia el estrés. *Beneficios de la meditación en el cerebro: participar en un programa de meditación de atención plena de 8 semanas parece hacer cambios medibles en las regiones del cerebro asociadas con la memoria, el sentido de sí mismo, la empatía y el estrés. *La meditación despliega la creatividad. *La meditación reduce el dolor físico. *Beneficios de la meditación para fumadores. *La meditación reduce el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón. Podemos concluir este capítulo afirmando que, los beneficios de la meditación, avalados científicamente, constituyen una puerta de acceso a la espiritualidad, a esa metafísica que, hasta ahora, estaba desahuciada por los materialistas científicos. Dicho de otro modo, la epistemología de lo conmensurable (ciencia) y la hermenéutica de lo inconmensurable (espíritu) hallan un punto de intersección mediante los beneficios de la meditación demostrados científicamente. He ahí, precisamente, en la síntesis de saberes entre la epistemología y la hermenéutica, donde cada cual puede aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Y, ello, se constituye entonces en un anclaje epistemológico para considerar a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como un nuevo paradigma de conocimiento, cuyo objeto de estudio es la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia. Dicho despertar espiritual ya no es una cuestión individual solamente, sino también un inherente deber de la colectividad humana, de ahí la necesidad de una educación transracional, pues como se ha visto anteriormente, es posible la sanación trascendental desde la infancia gracias a la aplicación práctica de la meditación en los centros escolares. Y dicho despertar espiritual, tanto individual como colectivo, conduce ineludiblemente a considerar al amor como nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta, una cuestión que pertenece propiamente al estado de conciencia de la 5D. 4 - CONCIENCIA - Artículo 20: El giro copernicano Los procesos de empoderamiento (punto 1), despertar espiritual (punto 2) y trascendencia (punto 3), todo ellos en conjunto, conforman un giro copernicano desde la razón hacia la espiritualidad, desde el “ver para creer” (materialismo ilusorio de la 3D) hacia el “creer para ver” (idealismo metafísico: intuiciones y premoniciones, el poder de la imaginación, el poder de la mente para la sanación, la meditación como conexión trascendental y el sentimiento del amor como fuente de creatividad). Dicho giro copernicano es un cambio de paradigma en el modo de vivir, pensar y amar, desde la conciencia personal a la conciencia transpersonal (este punto 4). Por tanto, el giro copernicano así planteado se constituye en un idealismo trascendental postulado en mi obra La educación cuántica , pero, sin embargo, en honor la verdad, todo el mérito le corresponde al inconmensurable Kant. En efecto, en filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. Kant explica el cambio que supone su filosofía en la concepción del conocimiento basándose en una analogía con la revolución copernicana. En astronomía, Copérnico comprendió que no se podía entender el movimiento de los objetos celestes con la tesis según la cual la Tierra está en el centro del universo y el Sol y los demás objetos celestes giran a su alrededor; comprendió que para entender el movimiento de los objetos celestes era necesario cambiar la relación poniendo al Sol en el centro y suponiendo que es la Tierra la que gira a su alrededor. De un modo análogo, Kant considera que en filosofía es preciso una revolución semejante a la copernicana: en filosofía el problema consiste en explicar el conocimiento sintético a priori ; la filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida (en un sentido metafísico más amplio y con ayuda de la mecánica cuántica, es el mismo objetivo que pretende demostrar este ensayo). Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros: dado que para conocer un objeto antes ha de someterse a las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible, es decir a las condiciones formales –a priori– impuestas por la estructura de nuestras facultades cognoscitivas, es posible saber a priori alguno de los rasgos que ha de tener cuando esté presente ante nosotros, precisamente los rasgos que dependen de dichas condiciones. Por ejemplo, a priori no podemos saber nunca si la figura que vamos a ver en la pizarra es un triángulo, ni las características contingentes de dicha figura (como su tamaño, su forma concreta, etcétera) pero sí podemos saber a priori que si es un triángulo ha de poseer todas las propiedades descritas por la geometría, ya que –según Kant– estas son una consecuencia de la peculiar estructura de nuestra mente, y a ellas se debe someter todo objeto del cual podamos tener experiencia. Estas ideas las resume Kant con la siguiente frase: “solo podemos conocer a priori de las cosas aquello que antes hemos puesto en ellas”. En resumen, el giro copernicano hace mención al hecho de que solo podemos comprender el conocimiento a priori si admitimos que solo conocemos los fenómenos y no las cosas en sí mismas o noúmenos, si admitimos el Idealismo Trascendental como la filosofía verdadera. Siguiendo la estela del pensamiento kantiano y merced a la física cuántica, este ensayo propugna asimismo un giro copernicano desde la filosofía tradicional occidental (en la cual Kant ocupa un lugar preeminente) hacia la filosofía perenne, y en cuyo esquema epistemológico se puede apreciar el giro epistemológico desde la dualidad sujeto-objeto mantenida por el materialismo científico, a la no-dualidad del sujeto-objeto a la que aboga el genuino misticismo contemplativo exento de apriorismos dogmáticos procedentes de las religiones. En suma, el verdadero giro copernicano puede apreciarse en la psicología humana -de la psicología tradicional a la psicología transpersonal-, como un viaje iniciático de la transformación interior que ya Platón nos iluminó mediante su alegoría del Mito de la caverna. Nada nuevo bajo el sol, solo que, ahora, hay que salir de un largo sueño dogmático para que la razón sea iluminada, para que la ciencia por antonomasia sea la ciencia de la conciencia. Hace más de veinte siglos, ya Platón, nos hablaba del Mundo de las Ideas, las mismas que están ahora en pugna entre el racionalismo pragmático y el racionalismo espiritual, un tránsito cognitivo del primero al segundo y que tiene todas las características del viaje metafórico descrito en el Mito de la caverna, como si de una verdad perenne se tratara, y que la sociedad occidental todavía no hubiera aprendido la lección. ¿No sería una sabia solución enseñar bien ello a nuestros descendientes? ¿No sería más conveniente transmitir una educación acorde a los tiempos cuánticos? ¿No son tiempos de una educación cuántica? Pero ello no será una tarea fácil, porque la historia no es lineal. Se producen bucles temporales como bien ha argumentado Hegel: La filosofía de la historia de Hegel está marcada por los conceptos de las “astucias de la razón” y la “burla de la historia”: la historia conduce a los hombres que creen conducirse a sí mismos, como individuos y como sociedades, y castiga sus pretensiones de modo que la historia-mundo se burla de ellos produciendo resultados exactamente contrarios, paradójicos, a los pretendidos por sus autores, aunque finalmente la historia se reordena y, en un bucle fantástico, retrocede sobre sí misma y con su burla y paradoja sarcástica, convertida en mecanismo de cifrado, crea también ella misma, sin quererlo, realidades y símbolos ocultos al mundo y accesibles solo a los cognoscentes, es decir, a aquellos que quieren conocer. Ese giro copernicano de la historia del pensamiento tendrá importantes connotaciones en todas las instancias sociales, intelectuales, científicas, políticas, psicológicas y espirituales, porque todas ellas se verán afectadas por la autopoiesis de la naturaleza, consistente en la integración de la razón en el espíritu, respectivamente, una convergencia del saber con el amor. Todo un segundo renacimiento donde las ideas materialistas recibirán un baño platónico, permitiendo que la trascendencia universal se instale en nuestro modo de pensar y en las relaciones humanas. - Artículo 21: La razón al servicio del amor El giro copernicano desde el “ver para creer” hacia el “creer para ver”, en términos científicos y psicológicos, equivale a un giro epistemológico desde la razón (dualidad en el que se sustenta el materialismo científico) hacia el amor (no-dualidad en la que todos los seres nos percibimos como Uno). En efecto, el problema epistemológico desde un punto de vista de la cronología histórica, es que la ciencia se ha adueñado de la razón humana como único método de conocimiento buscando hallar la “verdad” en la naturaleza. Y, por otro lado, las religiones se han apoderado del espíritu, convirtiendo a Dios en un dogma de fe. Con dicha dicotomía entre razón y espíritu, el ser humano sufre una división ontológica entre lo que piensa (razón) y lo que cree (espíritu divino). Y ahí está el gran problema epistemológico de la filosofía occidental. Analicemos pues esa dicotomía que fragmenta al ser humano. Cuando alguien piensa en Dios (o espíritu), ¿qué operación está haciendo el pensamiento? El sujeto que piensa en Dios (ya sea creyente o ateo), por el acto mismo de pensar, está convirtiendo a Dios en un objeto pensado, es decir, el pensamiento está haciendo un reduccionismo del espíritu inmanente. Dicho de otro modo, Dios que es inmanente, omnipresente y omnisciente es reconvertido en un objeto de pensamiento y, por tanto, su unicidad subyacente en todos los seres vivos del universo es fragmentada. ¿Cómo es posible pensar a Dios si, el pensamiento, es la manifestación inteligible de Dios mismo? Pensar a Dios implica crear un dualismo mediante el pensamiento, pues Dios es intrínsecamente indivisible ya que todo lo integra, hasta nuestros pensamientos. Incluso la física cuántica apunta a la posibilidad de que todos somos uno y remite, por tanto, a esa unidad divina. Consecuentemente, la ciencia cuántica evidencia el fracaso de la razón humana en su intento de crear un dualismo entre el sujeto que piensa y el espíritu como objeto pensado. En última instancia, la grandeza de la mecánica cuántica es hacer patente la presencia de la conciencia como un observador que “ve” y que no puede manipular al objeto, pues sujeto y objeto son una y la misma cosa: Dios ve a través de nuestra conciencia, Dios y tú sois uno; tú y yo somos uno; todos somos uno. En consecuencia, dicha dicotomía epistemológica entre ciencia y espíritu, solo puede ser trascendida mediante una “filosofía de la mente” como la argumentada hasta aquí: el empoderamiento (punto 1), el despertar espiritual (punto 2) y la trascendencia (punto 3) se constituyen en un proceso evolutivo psicológico y espiritual de la ascensión de la conciencia de cada cual, un proceso de la transformación interior. Dicho de otro modo, el cambio que queremos “ver” en ese mundo que no nos gusta debe empezar por cada uno de nosotros, en el mismo sentido que ya lo dijera el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. Entonces, si el cambio comienza por uno mismo, ¿por dónde comenzar? Hay personas quienes pensamos que otro mundo es posible desde el surgimiento de la física cuántica, pues es todo un giro copernicano en la mirada desde el “ver para creer” al “creer para ver”, de la razón a la espiritualidad, de ahí los peyorativamente denominados “místicos cuánticos” por la comunidad científica servil a los poderes fácticos. Sin embargo, son cada vez más los díscolos científicos que escapan del materialismo científico para convertirse en “pensadores cuánticos”, cuyo único pecado es haber aunado la razón con la espiritualidad, no entendida exclusivamente en su acepción religiosa, sino como la intersubjetividad kantiana magníficamente expuesta en su imperativo categórico, un amor también profesado por santos, budas, yoguis o místicos. En suma, se trata de una metamorfosis de la racionalidad pragmática a la racionalidad espiritual, de una trascendencia desde la filosofía tradicionalmente impartida en el actual sistema educativo hacia la filosofía transpersonal: un cambio de paradigma magistralmente argumentado por Ken Wilber en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad. Las ideas de esos “místicos cuánticos” están alineadas con una visión holística de la naturaleza, en un profundo sentimiento simbiótico y de compasión con todo lo existente en este y otros mundos. Se trata de una experiencia inefable percibida en la propia conciencia, experiencias cumbres para unos, místicas para otros, que da alas para luchar por el librepensamiento y la libertad natural, ambas secuestradas por los poderes fácticos y las religiones, una eterna lucha por la verdad frente a las mentiras, entre la sabiduría y la ignorancia, siempre los perennes contrarios propuestos por Heráclito, como si de un mandato epistemológico por superar se tratara, en el que la humanidad todavía no ha logrado sintetizar la razón con el espíritu, ni sabremos si lo logrará. En cualquier caso, La educación cuántica es una humilde pretensión en dicho sentido. Este ensayo tiene el propósito de evidenciar que la humanidad se halla ante un nuevo paradigma de conocimiento lo cual requiere, inherentemente, de un revisionismo histórico, social, intelectual, filosófico, espiritual pero, eminentemente, psicológico. Así, dicho revisionismo supone la sanación del ego fragmentado y disociado de la colectividad, la gran esperanza de La educación cuántica para sanar a este decrépito mundo. Para ello, más que nunca serán necesarias las “mentes cuánticas”, aquellas que aúnan la racionalidad con la espiritualidad, las que saben que todo conocimiento surge de la profundidad de todo ser humano cuando se pone la razón al servicio del amor. Porque bastan unos pensamientos positivos para sanar al ego herido, y sanar también de paso a ese mundo de ahí fuera. - Artículo 22: El camino ascendente hacia la sabiduría Con el giro copernicano de la razón al servicio del amor, el viaje de la transformación interior se convierte, entonces, en un proceso psicológico y espiritual que requiere una ascensión de nuestra conciencia con la sabiduría adquirida mediante la razón para, acto seguido, ponerla al servicio de los demás mediante una compasión que abrace a todos los seres por igual. En suma, se trataría de vivir en la conciencia de unidad, una característica propia de la conciencia transpersonal. Y dicho camino de ascensión espiritual individual es una experiencia mística que puede lograrse mediante la meditación como ciencia trascendental. Pero, adquirir la sabiduría mediante la razón, no es un proceso baladí, pues hay que lidiar con la ignorancia y sus consecuencias epistemológicas, con la ingeniería social y mental, con la manipulación económica, social y política, y con el enemigo invisible de la humanidad. Así pues, El ideal de la sabiduría, debe transcender diversos velos de la percepción hasta que el ego trascienda los sistemas de creencias arraigados en nuestro inconsciente (individual y colectivo) hasta dejar en evidencia todas las mentiras económicas, políticas y epistemológicas que impiden a nuestra conciencia ser libre con conocimiento de causa. Es así como, cada cual, está envuelto en la búsqueda del sentido de la vida mediante el viaje de su propia transformación interior (consciente o inconscientemente) y que, en este trabajo de investigación, he intentado sintetizar como “Filosofía de la mente”. Y si una cosa debemos hacer con nuestra mente es imitar a la sabia naturaleza hasta alcanzar una sabiduría propia que procure la sanación espiritual. Para dicha sanación espiritual, es pertinente comprender que no hay caos en el universo, pues en todo caos hay un orden, sin embargo, imperceptible dicho orden para la mayoría de mis coetáneos. La sociedad de la ignorancia nos puede llevar, literalmente, al caos, a un genocidio globalizado como el que asistimos con esta falsa pandemia. Por tanto, el caos es sinónimo de ignorancia, es la ausencia de sabiduría colectiva. ¿Entonces, cómo poner orden entre tanto caos? Cada cual debe buscar su propio orden interior y, como se ha visto en este trabajo de investigación, el empoderamiento (punto 1), el despertar espiritual (punto 2) y la trascendencia (punto 3) mediante la meditación, son las herramientas psicológicas y espirituales que nos pueden llevar a comprender que, poner en orden nuestras ideas, es la única alternativa para alcanzar la sabiduría. Es decir, así como el caos es a la ignorancia, el orden es a la sabiduría. Y cuando se alcanza dicha sabiduría mediante el uso de la razón, el mecanismo de resistencia anclado en el “ver para creer” se desactiva y se produce el giro copernicano hacia el “creer para ver”: comprendemos nuestra propia transformación interior mediante el empoderamiento de nuestros pensamientos, lo cual implica acto seguido un despertar espiritual que lleva a la trascendencia de la razón hacia el amor y, así, nos rendimos a la evidencia que la máxima expresión de sabiduría es puro amor. Porque el saber sin amor, es puro egoísmo, y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Concluyendo, la sabiduría y el amor no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor (espiritualidad), y el amor a la verdad es el camino (filosofía), todo un reto de integración entre la razón (yo) y el espíritu (nosotros) con la salvaguarda de la naturaleza (ello). Integrar el Gran Tres es el reto todavía pendiente para la humanidad desde que fue diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas. El gran mérito de Wilber desde la perspectiva de la historia de la filosofía, es haber delineado los cuatro Rostros del Espíritu mediante los cuatro cuadrantes, es haber cartografiado los caminos de la evolución de la conciencia y haber señalado la profundidad que debe ser descubierta por cada uno de nosotros mediante la meditación. Wilber también nos describe un mundo chato dominado por el materialismo científico que impide con su dogmatismo epistemológico la integración con el Espíritu. No obstante, Wilber nos deja un análisis hermenéutico de la historia del pensamiento y de la evolución de la conciencia como pocos en el mundo, no en vano, es considerado como el “Einstein” de la conciencia. Mi humilde labor en esta serie de artículos es apoyarme en el andamio epistemológico y hermenéutico estructurado por este inconmensurable pensador contemporáneo y, cuya obra, está siendo marginada por el establischment académico oficial. En la historia de la filosofía ha habido inconmensurables pensadores como Aristóteles, Platón y Kant entre los más grandes. Wilber no debería ocupar un rango menor pues su extensa y exhaustiva obra incluye y trasciende a todos los anteriores pensadores a él. Una trascendencia que solamente puede ser experimentada e interpretada en la profundidad de la conciencia mediante la meditación. Como apunta Wilber, todo cambio se presenta bajo los cuatro cuadrantes, y por tanto, habrá que comenzar a pulir el diamante en bruto que todos nosotros tenemos en el fondo de nuestro ser (“yo”, interior individual) mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez, un sendero de sabiduría que permitiría la integración de todos “nosotros” en una comprensión mutua (interior colectivo) y, entre todos, cambiar entonces el ajuste funcional de un sistema social (“ello”, exterior individual y colectivo) inmerso en un mundo chato o “viejo mundo”. Así fue como anduve un camino intentando rastrear la disociación entre el “yo”, el “nosotros” y el “ello” en este convulso mundo que nos ha tocado vivir. Deseo finalizar este trabajo monográfico sobre "La filosofía de la mente para la transformación interior" con una cita que encabeza mi obra La educación cuántica. Se trata de una cita de René Descartes (1596-1650), por antonomasia, el padre del racionalismo. Dice así: “Para alcanzar la verdad, es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas, y reconstruir de nuevo y desde los cimientos todo nuestro sistema de conocimientos”
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conciencia

ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D: EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA

Resumen: Trabajo monográfico cuyo objetivo es describir el proceso psicológico de la transformación interior de cada individuo durante el desarrollo de su evolución espiritual, desde la salida de la “tercera dimensión”-3D (espacial y conocido más popularmente como Matrix) hacia la “cuarta dimensión”-4D (la dimensión atemporal en la que habita el enemigo invisible de la humanidad) en la que se experimenta el empoderamiento y el despertar espiritual para llegar finalmente a la “quinta dimensión”-5D mediante la experimentación de la trascendencia y la conciencia de unidad en la que solo se vive por y para el amor. Índice: 1 - INTRODUCCIÓN 2 - METODOLOGÍA 3 - SINOPSIS GENERAL: 3-1 La tercera dimensión - 3D 3-2 La cuarta dimensión - 4D 3-3 La quinta dimensión - 5D 4 - EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA 4-1 Empoderamiento (parte baja de la 4D) - ¿Qué tipo de pensador eres? - Pedagogía filosófica: la mayéutica - La muerte del ego - La revolución interior - Escucha tu subconsciente 4-2 Despertar espiritual (parte alta de la 4D) - La intuición espiritual - El despertar espiritual - La evolución del amor - Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia - Inteligencia espiritual - La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual 4-3 Trascendencia (parte baja de la 5D) - La meditación - La experiencia mística - El doble: intuiciones, premoniciones e hyperincursión - Mente cuántica: el viaje de la transformación interior - El sujeto trascendente - Visón lógica y transracionalidad 4-4 Conciencia (parte alta de la 5D) - El giro copernicano - Conciencia de sí para alcanzar la felicidad - La conciencia transpersonal - La conciencia mística: ser uno con el universo - La conciencia de unidad 1 - INTRODUCCIÓN Este trabajo monográfico tiene como objetivo describir el proceso psicológico de la transformación interior de cada individuo durante el desarrollo de su evolución espiritual, desde la salida de la “tercera dimensión”-3D (espacial y conocido más popularmente como Matrix) hacia la “cuarta dimensión”-4D (la dimensión atemporal en la que habita el enemigo invisible de la humanidad) en la que se experimenta el empoderamiento y el despertar espiritual para llegar finalmente a la “quinta dimensión”-5D mediante la experimentación de la trascendencia y la conciencia de unidad en la que solo se vive por y para el amor. Dicho proceso de evolución psicológica y espiritual se encuadra dentro de la teoría de los “cuatro cuadrantes” del inconmensurable Ken Wilber. Uno de dichos cuadrantes corresponde a la “interioridad individual”, es decir, a la subjetividad en la que cada cual debe practicar la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez como cualidades éticas que le llevarán por el camino ascendente hacia la sabiduría. Este trabajo se sustenta en una recopilación de investigaciones anteriores contempladas en mis diversas publicaciones, pero, ahora, ordenadas de tal modo que se pueda argumentar científicamente ese proceso de transformación interior hacia el empoderamiento y el despertar espiritual hasta lograr la autorrealización cuya máxima suprema es el servicio a los demás, lo cual supone un ejercicio de trascendencia psicológica Más allá del ego, hasta alcanzar la conciencia mística de ser uno con el universo. Para tal finalidad, dicho proceso psicológico y espiritual lo he dividido en cuatro bloques argumentales: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. 2 - METODOLOGÍA Para el objetivo anteriormente expuesto, los artículos e investigaciones que sustentan este trabajo monográfico están disponible cada uno de ellos individualmente y numerados en el orden preciso de la argumentación que, en el punto cuatro de más abajo, se detallan bajo estos cuatro epígrafes: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. Por tanto, el lector podrá recurrir a los correspondientes artículos numerados para ahondar en los detalles de las citas, bibliografías, pensamientos y las pertinentes argumentaciones científicas. En el citado punto cuatro se expondrá un resumen de las ideas más significativas de cada artículo a los efectos de hilvanar la argumentación teorética pretendida, a saber, la ascensión espiritual individual desde 3D a 5D. No obstante, expongo primeramente una sinopsis general como pausa reflexiva e introductoria al citado punto cuatro. Así, el lector tendrá a su disposición una sinopsis de las ideas principales presentadas con sus correspondientes enlaces para que, si así lo desea, pueda investigar también más en profundidad. La idea, pues, es que este primer artículo de presentación contenga de un modo resumido cada uno de los procesos psicológicos mediante una sinopsis general (punto 3) y, seguidamente, con mayor lujo de detalles científicos mediante los cuatro bloques argumentales (punto 4): empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. 3 - SINOPSIS GENERAL 3-1 La tercera dimensión - 3D Respecto a la 3D, no voy a ahondar demasiado en ello. Vivimos en un mundo cuyo sistema piramidal de poder está abocado al fracaso, pues se sustenta en una ingeniería social y mental cuyo principal objetivo es la manipulación económica, social y política, lo cual ha llevado a la extenuación psicológica de las personas y de los pueblos. Esos poderes globalistas pretenden imponer un Nuevo Orden Mundial para la esclavitud de la humanidad mediante una falsa pandemia cuyo pretexto es imponer una dictadura sanitaria y eugenésica sobre todos nosotros. Frente a ello, el “despertar colectivo masivo” es la única solución posible, a pesar de la ingente manipulación de los medios de comunicación y los gobiernos, ya sean de izquierdas o derechas, pues todos ellos son serviles a los poderes fácticos de la oligarquía plutocrática y que, a su vez, obedecen a la agenda satánica del enemigo invisible de la humanidad. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. 3-2 La cuarta dimensión - 4D La única solución a la anterior situación estriba en el empoderamiento de cada uno de nosotros sobre las circunstancias descritas en la 3D. Dicho empoderamiento se constituye en una salida de las sombras tal como lo describe Platón en el Mito de la Caverna. Ese empoderamiento es estrictamente necesario para dejar atrás la 3D de nuestra vida e intentar dar un sentido a la misma. Ese proceso de empoderamiento nos llevará a la 4D (parte baja) donde se toma conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, más conocido ello como “inconsciente colectivo”, un lugar en donde residen los sentimientos, las emociones y los sueños, y en donde se percibe el tiempo en forma de espiral. En términos de Carl Gustav Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. Dicho empoderamiento tiene sus propios procesos como son la consideración de la filosofía de la mente, la técnica mayéutica, la “muerte del ego” y una revolución interior hasta lograr la maestría de saber escuchar nuestro subconsciente. Acto seguido en dicho proceso psicológico, debería surgir la experiencia conocida como “despertar espiritual”, la cual nos lleva a la 4D (parte alta) mediante el desarrollo de nuestra intuición espiritual, la consideración de la evolución del amor desde presupuestos de la neurobiología y la sociobiología, el despertar de la conciencia desde la perspectiva de la psicología transpersonal y la inteligencia espiritual que nos conducirá a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. 3-3 La quinta dimensión - 5D Por tanto, el empoderamiento y el despertar espiritual vistos en la 4D se constituyen en una evolución psicológica de la persona más allá de las limitaciones 3D. De un modo científico, recomiendo estudiar dicho proceso a través de la evolución de la conciencia propuesta por Ken Wilber, pero también en mi investigación monográfica de la conciencia. Uno de esos recorridos evolutivos por descubrir es la meditación a través de la cual se logra una experiencia mística que, correlativamente en términos de filosofía cuántica, el físico francés Garnier nos propone como un “doble” a través del cual tenemos acceso a nuestras intuiciones y premoniciones, llegando así a percibir nuestra mente cuántica para realizar un auténtico viaje de la transformación interior que, inexorablemente, nos acerca al sentido de la trascendencia como parte baja de la 5D. Es así como el sujeto trascendente experimenta su propio proceso de ascensión espiritual hasta adquirir una visión lógica y la transracionalidad. El anterior proceso de ascensión psicológica y espiritual implica un giro copernicano desde el “ver para creer” al “creer para ver”, una cuestión metafísica que pertenece a la parte alta de la 5D en la que se toma conciencia de sí para alcanzar la verdadera felicidad mediante la conciencia transpersonal, una experiencia mística de la conciencia que nos hace sentir Uno con el Universo, dicho de otro modo, alcanzar la conciencia de unidad. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. 4 – EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA Una vez expuesta la sinopsis general de la 3D, 4D y 5D y vistas las correspondientes interrelaciones con los conceptos de empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia, veamos cada uno de ellos de forma más pormenorizada con sus pertinentes argumentaciones científicas. 4-1 Empoderamiento (parte baja de la 4D) - Artículo 2: ¿Qué tipo de pensador eres? El empoderamiento debe comenzar por nuestros propios pensamientos. En un largo periodo de la historia, la fe religiosa ha supuesto la mayor ceguera para hacer del hombre un ser libre y consciente, hasta que el filósofo Descartes alumbró a la humanidad con el “cogito”, popularmente más conocido “pienso, luego existo”. Ahora bien, pensar certeramente no es una actividad baladí, al contrario, conviene aprender a pensar y, en dicho sentido, cabe preguntarse qué tipo de pensadores somos cada uno de nosotros: - ¿Eres un pensador irreflexivo? (cuando no estamos conscientes de problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador retado? (cuando nos enfrentamos con problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador principiante? (cuando tratamos de mejorar, pero sin práctica regular) - ¿Eres un pensador practicante? (cuando reconocemos la necesidad de práctica regular) - ¿Eres un pensador avanzado? (cuando avanzamos según seguimos practicando) - ¿O eres un pensador maestro? (cuando los buenos hábitos de pensamiento se vuelven parte de nuestra naturaleza) La doctora y psicóloga educativa Linda Elder junto al líder en el movimiento internacional de pensamiento crítico, el doctor Richard Paul, han desarrollado una mini-guía con conceptos y herramientas que permiten adentrarnos en los pasos del desarrollo del pensamiento crítico. Invito como primer paso para el empoderamiento el dilucidar qué tipo de pensador eres, será un buen ejercicio para iniciarse en el conocimiento de sí mismo. Dicho empoderamiento a través del conocimiento de sí mismo tiene su precedente en términos filosóficos mediante el magistral Sócrates y su procedimiento cognitivo conocido como "mayéutica". - Artículo 3: Pedagogía filosófica: la mayéutica Una vez dilucidado qué tipo de pensador es cada uno de nosotros, es pertinente recurrir a los maestros del pensamiento clásico como en su día lo fueron Platón y su maestro Sócrates. La mayéutica (del griego “técnica de asistir en los partos”) es el método aplicado por Sócrates a través del cual el maestro hace que el alumno, por medio de preguntas, descubra conocimientos. La mayéutica es la segunda de las fases del método socrático. La primera es la llamada “ironía socrática”, en la que el maestro simula ignorancia sobre la materia para, después, hacer comprender al interlocutor que lo que creía saber en realidad no lo sabe y que su conocimiento estaba basado en prejuicios o costumbres. A continuación, vendría la mayéutica, que es la acción pedagógica del método. La técnica consiste en hacer preguntas al interlocutor mediante las que este va descubriendo conceptos generales que le ayudan a ver la luz. Siguiendo dicha clásica estela pensativa, en mi obra La educación cuántica invito a volver a la filosofía como genuina productora de conocimiento, pero no a la filosofía tradicional impartida en el actual sistema educativo reconvertido en un instrumento de poder, sino con la mira puesta en la filosofía perenne para incursionar en las verdades eternas acorde a una reinterpretación de los tiempos cuánticos que vivimos. Dicho de otra manera, debemos hacer una correcta introspección cognitiva de dichas verdades perennes, una cuestión que la educación tradicional obvia totalmente. Por tanto, la verdad se halla en nuestro interior y propugno la técnica mayéutica originaria del maestro Sócrates en boca de Platón. La mayéutica se apoya sobre la teoría de la reminiscencia: el conocimiento se encuentra latente, de un modo natural, en el alma, y es necesario descubrirlo de un modo directo mediante el empoderamiento consciente, una metodología pedagógica ya puesta en práctica por las denominadas escuelas activas, porque un niño es un pozo de sabiduría si se le educa en un entorno de libertad, conocimiento y amor. El conocimiento preexiste potencialmente en cada uno de nosotros, como un roble lo está en la bellota. La naturaleza es sabia y conviene imitarla como certeramente observó Aristóteles a través de su teoría de la potencia y el acto. Todo hombre, potencialmente, debería tener acceso a la libertad y al conocimiento, dos presupuestos que niega tajantemente el sistema capitalista a la clase oprimida. Son tiempos de un revisionismo educacional, pero también de un revisionismo humano en el modo como percibimos nuestro mundo y el universo. Así, más que nunca, es necesaria La educación cuántica, una obra en la que propugno los siguientes revisionismos: un revisionismo histórico, un revisionismo filosófico, un revisionismo epistemológico, un revisionismo pedagógico, un revisionismo educativo y un revisionismo psicológico. En este trabajo de investigación nos ocupamos de la "interioridad individual" y, por tanto, de los procesos psicológicos en los que, irremediablemente como se ha visto, el ego ocupa un lugar central en la psicología del ser humano. - Artículo 4: La muerte del ego Como se ha expuesto en la sinopsis general, el empoderamiento (4D parte baja) implica la toma de conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, lo cual equivale a una conciencia menos egocéntrica, más plural. En términos psicológicos equivale ello el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica) . Pero ese proceso así definido por Ken Wilber implica un esfuerzo y tiempo para lograr la trascendencia del ego. Es por eso mismo que, en este trabajo monográfico, la conciencia transpersonal es asignada propiamente a la 5D (parte alta) como culminación de una evolución psicológica y espiritual que requiere de otros procesos previos como el despertar espiritual (4D parte alta) y la trascendencia (5D parte baja) antes de alcanzar la conciencia transpersonal (5D parte alta). La “muerte del ego” es, por tanto, un viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. La "muerte del ego" es un proceso doloroso que requiere sanación y terapia como, por ejemplo, el asesoramiento filosófico, pues hay que cambiar nuestro sistema de creencias anclado a la 3D: la trascendencia del ego es un proceso psicológico y espiritual nada fácil de lograr pues es toda una revolución interior, y que conviene analizar con más detenimiento. - Artículo 5: La revolución interior Como se ha expuesto en la sinopsis general respecto de la 3D, existe una trifulca histórica, económica, política y epistemológica, pues lo que verdaderamente está en juego es la democratización del saber como reivindico en mi obra La educación cuántica, que permita el ejercicio de la libertad con conocimiento de causa. La actual guerra que se libra en el mundo es por la libertad y el conocimiento, porque solo el conocimiento puede hacernos libres. Así, La educación cuántica está estructurada cognitiva, psicológica y pedagógicamente para que cada persona se empodere de su libertad con conocimiento de causa, porque la revolución hay que hacerla en la calle, pero también en nuestro interior. Cuando dicha revolución interior se extienda como la pólvora, las religiones estarán muy cuestionadas por el racionalismo espiritual y los gobernantes por hordas de pueblos que clamarán justicia, paz y libertad para la humanidad entera, como está pasando ahora con esta falsa pandemia. En La rebelión de la consciencia, José Luis San Miguel de Pablos plantea que la humanidad se encuentra en una encrucijada que va mucho más allá de lo económico o lo político. Nos encontramos ante una verdadera disyuntiva cognitiva. Más allá de las causas próximas y reconocibles de la actual crisis socio-económica (egoísmo, codicia, ultracapitalismo), en lo más profundo se encuentra precisamente el lastre de las concepciones y paradigmas de pensamiento dominantes. La fascinante tesis del libro es que gran parte de la responsabilidad por las patologías sociales existentes reside en la metafísica materialista, presupuesto filosófico esencial de la modernidad. La rebelión de la consciencia apuesta por dejar atrás el espejismo pseudocientífico del materialismo metafísico. La trascendencia de este paradigma constituye la única salida espiritual, política y ecosistémica para superar nuestra crisis contemporánea. ¿Cómo poner orden ante tanto caos? ¿Cómo buscar cada cual su propio orden? Es indudable que para lograr dicho orden interior hay que acudir a la sabiduría y, por tanto, como se ha argumentado en la sinopsis general, hay que saber escuchar nuestro subconsciente como la fuente de nuestro conocimiento. - Artículo 6: Escucha tu subconsciente Todo lo anteriormente expuesto nos lleva sin lugar a duda a poder afirmar que la sociedad occidental se halla ante un fracaso epistemológico que disocia la razón del espíritu: con el surgimiento de la razón en la edad moderna y el posterior capitalismo, la realidad histórico-social ha devenido en una deconstrucción del “nosotros” en “yoes” egocéntricos y, así, la realidad socio-psicológica ha concluido en una fragmentación de la conciencia individual y su disociación de la conciencia colectiva: ahí reside el gran fracaso epistemológico de la filosofía occidental. Ante tal tesitura exterior histórica, epistemológica y educativa, ¿qué camino nos espera a cada uno de nosotros? ¿Cómo salvar ese abismo cultural? Afortunadamente, Ken Wilber nos alumbró que hay dos modos de saber: la racionalidad y la espiritualidad. La racionalidad ha dominado el pensamiento occidental con mucha ciencia, pero poco espíritu. Según la teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, es en el cuadrante de la “interioridad individual” donde debemos descubrir dicha espiritualidad y, por tanto, conviene saber escuchar nuestro subconsciente, una cuestión apuntada anteriormente de la mano de Jung. Sin embargo, muy pocas personas saben escucharse a sí mismas, pues como ha demostrado el neurólogo estadounidense Benjamin Libet mediante experimentos, las señales cerebrales asociadas a las acciones se producen desde 0,3 a varios segundos antes de que el sujeto fuera consciente de la decisión de llevarlas a cabo. El orden de las actividades cerebrales parecía ser percepción del movimiento y luego decisión, y no a la inversa. Es decir, el cerebro consciente solo intenta ponerse al nivel de lo que ya estaba haciendo el cerebro inconsciente. ¿No requiere la evidencia científica de Libet de un revisionismo en profundidad del ser humano, como propongo mediante la filosofía transpersonal y La educación cuántica? Tal es el reto cognitivo planteado. Consecuentemente, el empoderamiento no es una cuestión baladí pues no hay asideros epistemológicos seguros. La única seguridad solamente puede provenir de nuestro propio interior, y ese recorrido reduccionista provocado por la dualidad exterior nos conduce, inexorablemente, a descubrir un mundo interior donde se produce inequívocamente el “despertar espiritual” que, inherentemente, se presenta bajo una auténtica “intuición espiritual”. 4-2 Despertar espiritual (parte alta de la 4D) Como se ha visto, el empoderamiento de la razón (parte baja de la 4D) pasa por tener un pensamiento crítico que implica el conocimiento de sí mismo a través de la técnica mayéutica, un camino introspectivo que invita a la trascendencia del ego: es toda una revolución interior con el inmenso desafío de aprender a escuchar nuestro subconsciente. Dicho de modo, la razón busca la conexión con el espíritu subyacente a todos nosotros. En términos platónicos: “La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma, entorno al Ser”. Entonces, la pregunta pertinente sería, ¿cómo conecta la razón con el espíritu? ¿Existe algún espíritu con el cual conectar? Estas dudas son la eterna dicotomía entre ciencia y religión. El criterio de demarcación entre ciencia y religión no ha sido aún resuelto, pues todavía hay que superar la brecha epistemológica entre ciencia y humanidades, entre los materialistas científicos y los místicos cuánticos. Por tanto, el debate entre ciencia y espiritualidad está más vivo que nunca, sobre todo, desde el surgimiento de la filosofía cuántica. Ello implica la necesidad de una nueva cosmología entre ciencia y espíritu, pues la razón ha indagado a través de la historia del pensamiento sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales. Esos dos modos de saber, el racional y el metafísico, implican la imperiosa necesidad de una visión integral entre ciencia y espíritu. En efecto, El espíritu de la ciencia debe dejar de estar confinado en el universo del laboratorio sino abrir el conocimiento científico a las dimensiones más profundas de la vida y la conciencia humana. Por tanto, es pertinente ahondar en La ciencia del espíritu, pues la ciencia y la espiritualidad como dos polos opuestos totalmente desconectados entre sí tiene cada vez menos sentido. Cuando la razón científica intuye al “espíritu”, como acreditan los físicos más famosos del mundo, entonces, se puede hablar de una “intuición espiritual”. Analicemos, pues, de un modo epistemológico en qué consiste dicha “intuición espiritual”. - Artículo 7: La intuición espiritual Para aquel lector interesado en profundizar en la comprensión de la intuición espiritual, le remito a mi obra Filosofía transpersonal y educación transracional , he aquí el resumen: La síntesis de saberes mediante la intuición espiritual: Esta obra postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad como condición para salvar el abismo cultural de la humanidad. Para tal finalidad, el autor recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro de un marco de una episteme transracional para salvar así el abismo cultural de la humanidad; dicho de otro modo, se argumenta una antropología filosófica que permita trascender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad mediante una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Esta obra reivindica una antropología filosófica que contemple a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, lo cual implica una reconstrucción epistemológica desde la sabiduría perenne para lograr la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón. Así, la filosofía transpersonal y la educación transracional se vislumbran como una condición sine qua non para trascender a la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Como podrá apreciar, estimado lector, nos vemos envueltos en conceptos puramente filosóficos pero necesarios para una reconstrucción epistemológica donde tenga cabida las “intuiciones espirituales” de la mano del “Einstein de la conciencia”, tal como es considerado Ken Wilber. Una vez sabido que existe la "intuición espiritual", ella misma nos lleva de la mano hacia el “despertar espiritual”. - Artículo 8: El despertar espiritual El “despertar espiritual” no es una cuestión propiamente de la “interioridad individual” como se ha visto, sino que también se hace objetivo dicho “despertar espiritual” a través de la historia y, más concretamente, a través de la historia del pensamiento. En efecto, con la emergencia de la mente a partir de la modernidad, el Espíritu comienza a tomar conciencia de sí mismo, lo cual, entre otras cosas, introduce en el mundo la conciencia moral, una moral, por cierto, completamente ajena al mundo de la naturaleza. Por tanto, el Espíritu está comenzando a despertar a sí mismo, conocerse a sí mismo a través de los símbolos, los conceptos, dando así origen al mundo de la razón y, en particular, al mundo de las morales conscientes. Así, pues, la naturaleza es Espíritu objetivo, mientras que la mente es Espíritu subjetivo. En ese momento histórico -en el momento en que la mente y la naturaleza se diferenciaron-, el mundo parece escindirse en dos, la mente reflexiva y la naturaleza reflejada, pero la modernidad se hallaba temporalmente estancada en la batalla entre la mente y la naturaleza, entre el ego y el eco. En opinión de Shelling, esta síntesis no dual como identidad entre el sujeto y el objeto en un acto atemporal de autoconocimiento, es una intuición mística directa. Para Shelling, y también para su amigo y discípulo Hegel, el Espíritu se enajena de sí mismo para dar lugar a la naturaleza objetiva, despierta a sí mismo en la mente subjetiva y termina retornando así en la pura conciencia inmediata no dual en la que sujeto y objeto son uno, y la naturaleza y la mente se funden en la actualización del Espíritu. El Espíritu se conoce a sí mismo objetivamente como naturaleza, se conoce subjetivamente como mente y se conoce absolutamente como Espíritu. Esos tres momentos también son conocidos como subconsciente, consciente y supraconsciente o, dicho de otro modo, prepersonal, personal y transpersonal; o preracional, racional y transracional; o biosfera, noosfera y teosfera (Wilber, en Breve historia de todas las cosas). Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego, dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal , como objetivo final de este trabajo de investigación. Así, desde dicha perspectiva, la afirmación de Dawkins, de que “el amor universal y el bienestar de las especies consideradas en su conjunto son conceptos que, simplemente carecen de sentido en cuanto a la evolución” es un simple reduccionismo desde el materialismo científico. Dicho de otro modo, La evolución del amor ya es contemplada desde la neurobiología y la sociobiología como un fenómeno de la evolución humana pues, más allá del valor de los genes egoístas o la supervivencia del más fuerte, interviene la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. Para Hüther, a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, el sentimiento del amor sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie humana pues es la fuente de nuestra creatividad y la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales y, más decisorio aún, nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, la única fuerza que puede vencer a la competencia autodestructiva es el amor mediante el compromiso de equipo y la creatividad participativa. - Artículo 9: La evolución del amor El amor así argumentado científicamente, nos remite a una evidencia filosófica trascendental que escapa de la comprensión de los materialistas científicos: el genuino “cogito” cartesiano requiere del auxilio del espíritu kantiano mediante su “imperativo categórico”, lo que perennemente se ha conocido como amor. Lo que viene a decir la historia es que no se puede vivir sin amor, porque es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología. ¿Acaso no hacemos lo que hacemos por amor a nuestros seres queridos? Pero ese amor ha sido también desahuciado del corazón de las personas por el perverso sistema capitalista que pone todo en venta, hasta nuestras emociones y nuestros sentimientos, anulando incluso nuestra voluntad sobre nuestros actos y pensamientos, convirtiéndonos entonces en autómatas productores de bienes de consumo para la exclusiva satisfacción del ego, descuidando así plenamente al espíritu. Desolador pensamiento occidental. En contraposición, en La evolución del amor, el neurobiólogo Hüther argumenta: "El darwinismo y la teoría de la evolución y la selección natural se han convertido en pilares de la biología moderna. Gracias a ellos entendemos un poco mejor cómo se ha desarrollado la vida en sus múltiples manifestaciones. Sin embargo, cuando hablamos de animales superiores, como el ser humano, no todo parece justificarse a través de un naturalismo simple. Gerald Hüther, neurobiólogo y autor de La evolución del amor, afirma que hay que tener en cuenta también otro ingrediente crucial, que afecta a hacia dónde se dirige nuestra especie y por dónde ha transcurrido hasta la fecha. Ese ingrediente, para este prestigioso científico, es el amor. Hüther considera que el amor, como manifestación biológica, resulta crucial para explicar la historia de la evolución humana reciente, como elemento de cohesión personal, de garantía de la unión en una pareja o de cooperación en un grupo social. Sin el amor, un fenómeno creado por la propia evolución, la intrincada red de enlaces familiares que se han venido sucediendo a lo largo de la historia sería muy diferente, y distintos también, con seguridad, los rumbos seguidos por nuestra especie. Gracia a él, no solo tienen valor los genes egoístas, o la supervivencia del más fuerte, sino también la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. En esta obra, el también catedrático de ciencias naturales y doctor en medicina reflexiona sobre el concepto del amor y sus raíces biológicas, así como las consecuencias de su existencia. Puede decirse que nuestra comprensión del amor ha evolucionado con los tiempos, pero que a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, este sentimiento sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie. Hüther nos cuenta como, con el auge del naturalismo y la ilustración, Darwin y otros científicos tuvieron que convivir con los nuevos descubrimientos y con conceptos ya caducos, como las explicaciones de la religión sobre el origen del hombre. Pero a pesar de la llegada de la razón en este campo, aún costaba explicar el papel que tenía en todo ello el amor. Así, del darwinismo más descarnado, se pasó al darwinismo social, y posteriormente al determinismo del comportamiento. Finalmente, la sociobiología se apoderó de la escena. Para Hüther, el amor también es la fuente de nuestra creatividad, no solo en el caso de músicos y artistas; también lo es para muchos grandes políticos y científicos. Es la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales. Por el contrario, el estrés, la presión y la ansiedad no resultan del amor, sino de la competencia, que es la fuerza motora de la especialización, no de la creatividad. Según Hüther, todos somos “hijos del amor”, aunque a veces lo olvidamos porque la competencia y la guerra han impulsado grandes invenciones. Sin embargo, lo que nos une y lo que nos mantiene unidos a la naturaleza y a los demás es el amor, pese a la competencia. Así, el amor es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. Estamos a punto de agotar nuestros propios recursos naturales, al explotarlos y contaminarlos, porque competimos entre nosotros, como individuos y como naciones. La única fuerza que puede vencer esta competencia autodestructiva es el amor, o si prefieres un término más cognitivo, el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor es la fuente de logros evolutivos fundamentales. La selección sexual, es decir, la elección de pareja basada en un sentimiento que llamamos amor, provocó el moldeado de nuestros cuerpos en función de las preferencias y gustos de la pareja. Además, el amor paternal permitió fomentar las capacidades de nuestros hijos. Sin el cariño no seríamos capaces de dedicarnos a los demás y comprometernos. Tampoco podríamos alentarnos e inspirarnos los unos a los otros. Para Hüther, es evidente de que para sacar provecho de nuestro potencial tenemos que encontrarnos los unos con los otros como sujetos en lugar de tratarnos como objetos. Solo la gente “amorosa” es capaz de tratar a los demás como sujetos. Pero, en la actualidad, nuestra cultura favorece a aquellos que usan y manipulan a los demás para lograr sus propósitos. A menos que este tipo de relaciones interpersonales y culturales desarrolladas a lo largo de la historia se supere, no seremos capaces de resolver ninguno de los problemas a los que nos enfrentamos ahora. La lucha por el poder y la dominación es la verdadera causa de todos nuestros problemas." Ya es posible, pues, afirmar que el papel del amor es tan importante en el devenir de nuestra especie como puedan serlo otros factores biológicos. En este libro encontraremos los argumentos que lo confirman. - Artículo 10: Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia Y llegado a este punto de la investigación, es digno de mencionar que las anteriores tesis argumentadas, a saber, la intuición espiritual, el despertar espiritual y la evolución del amor son refrendadas por la Tesis Doctoral de Noemí Siverio (Venezuela): Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión. La novedad de esta Tesis Doctoral es que contempla la psicología transpersonal, así como la Educación Transracional, en palabras de Noemí Siverio en la introducción: "… es necesario que la psicología voltee su mirada hacia la complejidad del ser humano al considerarlo desde sus diversas dimensiones: bilógico, emocional, social, cultural, racional, irracional, psicológico y espiritual. Es por esta razón que en nuestra investigación apostamos por una psicología compleja o transpersonal, considerada la cuarta fuerza dentro del campo de la ciencia del comportamiento humano, que toma en cuenta la complejidad del ser dándole espacio en su seno a la dimensión espiritual que es inherente al mismo, y de esta forma estaría acercándose a su comprensión.….Por lo tanto, nuestro ideario se dirige a tener presente una Educación Transracional que se opone a la visión mecanicista de la educación tradicional, al enfocarse en el pensamiento que orienta la razón hacia la espiritualidad, que enfatiza en la no dualidad sujeto-objeto, conllevando al nacimiento de una nueva consciencia que se adhiere a la dimensión espiritual del hombre, resultando ser a todas luces una educación sustentada en la noción compleja de éste, y por tanto en la necesidad de su comprensión. Por lo que estamos esperanzados en esa psicología compleja, así como en la Educación Transracional." Dejo al lector el deleite de leer la citada Tesis Doctoral, sin embargo, he aquí una sinopsis significativa: La espiritualidad tiene que ver con el amor incondicional, la compasión, la comprensión del otro, la solidaridad, la apertura al infinito, transparencia en las acciones, con un sentido de pertenencia a un todo, por ello el despertar espiritual es el despertar de la consciencia, ver la vida desde el espíritu da plenitud, siendo por esto que estimamos que la verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interior. Al respecto, si hablamos de espiritualidad, es necesario saber que se trata de transformar el corazón y la mente, que nos lleve a un profundo cambio interior y con ello un trascender el ego, a nuestra consciencia, así nos daremos cuenta que solo a partir de esta concepción estaremos en condiciones de comprendernos y comprender al resto de la humanidad. Recordemos también que la espiritualidad tiene que ver con una experiencia y no con ideas o códigos, tiene que ver con la vida, no con dogmas y doctrinas y además con el despertar de nuestras consciencias. Asimismo, la espiritualidad es propia de cada ser humano, ya que desde ella desarrollamos la capacidad de dialogar, escuchar, de acoger, de comunicarnos, comprendernos, comprender al otro, e incluir. Por lo tanto, pensamos que la verdadera espiritualidad consiste en saber entender el mundo del otro sin imponerle el nuestro lo que se traduce en empatizar con él. Concluyendo podemos destacar que hay una diferencia entre espiritualidad y religión, al respecto cuando se le preguntó a Boff (teólogo brasilero) cuál era la diferencia entre religión y espiritualidad respondió: “Las religiones producen guerras, la espiritualidad produce paz”. - Artículo 11: Inteligencia espiritual Siguiendo la estela de la citada Tesis Doctoral de Noemí Siverio, al despertar de la conciencia se le puede anexar la "inteligencia espiritual". Un extracto ilustrativo: "La inteligencia espiritual nos hace un recordatorio sobre el hecho que el despertar espiritual consiste en separar los sentimientos de la consciencia. Caer en cuenta de la identificación de la mente, de la que provenimos, y reconocer que ahí no está nuestra verdadera identidad. Requerimos entender que la espiritualidad o inteligencia espiritual al hacernos crecer en compresión de nuestra verdad, nos pone en camino de desaprobación, por eso a más espiritualidad, menos ego y menos egocentrismo. De esto deviene que el criterio decisivo de una existencia espiritual no puede ser otro que la desegocentración, la bondad, la compasión, la compresión del otro, unidos a la ecuanimidad de quien ya ha descubierto que su verdadera identidad transciende todo vaivén y toda impermanencia. Por lo que el término inteligencia espiritual puede ser definido como la capacidad de encontrar un sentido profundo de la vida, de la existencia. Por otro lado, reseñaremos sin ánimos de ser reduccionistas que existe una perspectiva, un planteamiento en torno a la existencia de un gen de Dios, de acuerdo a esto se revela que la inteligencia espiritual, procede de una base biológica que habita en el cerebro humano, al que le confieren el nombre de “punto Dios”, algunos científicos (Boff). No obstante, tal inteligencia requiere que la desarrollemos a lo largo de nuestra vida, por lo que no basta con constatar ese “punto Dios”. Hay que desarrollar la inteligencia espiritual, volviéndonos hacia nuestro interior, dialogando con nuestro centro y con lo profundo que nos contiene. Podemos así interpretar que, si la inteligencia espiritual está en nosotros, y al ser nosotros parte del universo, entonces significa que esta inteligencia constituye una propiedad del universo; por tanto, la misma al ser inherente al hombre y al cosmos nos conduce a la comprensión compleja de las personas. Lo anterior nos permite considerar que la inteligencia espiritual conecta al ser humano con el gozo estético, facilita deleitarnos con la belleza natural, con lo artístico y con la simplicidad de las pequeñas cosas. Conectándonos con el sentido del misterio, de lo insondable, lo que va más allá de lo desconocido, o se conoce mal, con lo que está oculto, lo que no se percibe con los sentidos, ni se aclara con la razón. Por eso, esta inteligencia, nos lleva a la búsqueda de la sabiduría que permite la labor de síntesis, para la mirada en conjunto. Es así como, desde la perspectiva de la espiritualidad podemos comprender que la inteligencia espiritual facilita el darnos cuenta de que existimos, experimentando una sorpresa que nos conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, trascendiendo de esta forma nuestro ego y posicionándonos en un “Nosotros”, que conduzca a la compresión del ser humano (Buzan)." Consecuentemente, la intuición espiritual no es una entelequia, pues produce un despertar espiritual a través del amor y una auténtica dimensión espiritual donde se produce un despertar de la conciencia que, inherentemente, debe conectar con la inteligencia espiritual. Y dicho proceso evolutivo en la psicología humana debe desembocar en la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. - Artículo 12: La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual Y de la mano de la Tesis Doctoral de Noemi Siverio, nos vemos así envueltos en la búsqueda de una sabiduría como revulsivo de la sanación espiritual. Pero ser sabio no es una tarea fácil. En este sentido, me permito recomendar la obra El ideal de la sabiduría de Roger-Pol Droit. Aborda en este libro un acercamiento a los diversos destinos que a la figura del sabio le ha correspondido interpretar a lo largo de la historia en Europa y Asia. Su cometido consiste en discernir claramente cómo se ha llegado a la formación del ideal del sabio antiguo, destacando en paralelo la posibilidad de su regreso a nuestros días. El ideal de la sabiduría es un libro intrépido e incluso entrañable, pues intenta recoger, al modo en que lo hacen las fotografías, los momentos más característicos que a Buddha, Zhuang-Zi, Epicuro, Confucio, Montaigne, Schopenhauer, Nietzsche o Spinoza (entre otros) les valieron para entrar en el Panteón Universal de la Sabiduría. Sin embargo, El ideal de sabiduría es una cuestión que no solo constriñe a la filosofía pues, es curioso y esperanzador, que la sabiduría también sea contemplada científicamente a través de la neuropsicología. El concepto de sabiduría es posiblemente unos de los más elusivos en nuestro lenguaje. ¿Cómo caracterizamos al “sabio”? ¿Qué comportamientos hacen que consideremos a una persona como “sabia”? ¿Qué es, en definitiva, la sabiduría? Recientemente, sin embargo, la psicología -y especialmente la psicología positiva de corte empírico- ha llevado a cabo un esfuerzo por formalizar este constructo, lo que sin duda ha facilitado el abordaje de la sabiduría desde una perspectiva científica. Un claro ejemplo de ello es un artículo de Meeks y Jeste, publicado en Archives of General Psychiatry, en el que se analiza el sustrato neurobiológico de los diversos componentes que caracterizarían la sabiduría. Según Meeks y Jeste son seis los rasgos subcomponentes de la sabiduría: -primero: actitudes y conductas prosociales, es decir, la sabiduría se orienta hacia el bien común; -segundo: un conocimiento práctico de la vida y la habilidad especial para la toma de decisiones sociales, lo que implica amplios conocimientos sobre la vida y sobre el comportamiento humano, experiencia, capacidad de juicio, habilidades interpersonales, capacidad de proporcionar orientación y consejo, etcétera; -tercero: equilibrio emocional, capacidad para el manejo de las propias emociones, tolerancia a la incertidumbre, habilidad para mantener una emocionalidad de base positiva, pese a que -como cualquier ser humano- se esté expuesto también a emociones negativas; -cuarto: reflexión, autoconocimiento, auto-comprensión; -quinto: perspectivismo y tolerancia, capacidad para contemplar la realidad desde puntos de vista diferentes, de apreciar el valor de cada perspectiva y de aceptar y tolerar actitudes, visiones o comportamientos diferentes a los propios intereses, deseos y proyecciones; -sexto: reconocimiento y consciencia de lo incierto y ambiguo de la vida y manejo adecuado de estas características presentes en toda experiencia vital. Cuando una persona experimenta los procesos de empoderamiento (parte baja de la 4D) y despertar espiritual (parte alta de la 4D) tal como se ha argumento anteriormente, pareciera ser que se ha llegado a un momento “eureka”, sin embargo, apenas se ha llegado al pie de la montaña. Queda por escalar conscientemente procesos interiores de trascendencia que pasan por la meditación y experiencias místicas, todo un viaje de la transformación interior generalmente en soledad, hasta que el sujeto trascendente alcanza una “visión lógica” o “transracionalidad” (es decir, más allá de la razón, con el corazón). En ese proceso evolutivo de su psicología y de su espiritualidad, ya deja atrás el mundo 3D, aunque viva en él, pero sin estar en él. También deja atrás los miedos inconscientes de la 4D. A partir de ese momento se inicia la escalada espiritual de una sabiduría consciente, propia de la 5D. Veamos todo ello a continuación. 4-3 Trascendencia (parte baja de la 5D) - Artículo 13: La meditación Con los anteriores presupuestos científicos para alcanzar la sabiduría, toda la experiencia atesorada a lo largo de la vida se convierte, entonces, en la capacidad de cada cual de trascender su propio ego -conciencia personal en términos psicológicos- para alcanzar y actuar desde la conciencia transpersonal - más allá del ego, con el corazón- , como objetivo de esta investigación. Pero ese recorrido aún tiene obstáculos por delante. En efecto, alcanzar la sabiduría no es solamente una cuestión racional como la planteada hasta aquí, sino que requiere el ejercicio práctico de la meditación acerca de lo que pensamos, decimos y hacemos. En efecto, si vivimos en la locura esquizofrénica de un mundo exterior donde solo hay caos e ignorancia, es preciso buscar el propio orden de cada cual en la profundidad de nuestro ser. La filosofía perenne propugna la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, logrando así la unicidad del propio ser humano con el universo, un camino de sabiduría que pretendidamente conduce hasta la iluminación. En dicho sentido, un equipo de psiquiatras del Hospital General de Massachusetts ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación durante ocho semanas puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. En este sentido, cabe señalar que la meditación está siendo introducida en el ámbito escolar con resultados especialmente esperanzadores. Así pues, la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, se constituye en un camino de sabiduría que posibilita la sanación trascendental al lograr paz interior, mejoramiento de la salud y bienestar tanto individual como colectivo mediante la compasión. - Artículo 14: La experiencia mística La experiencia meditativa nos pone así a las puertas de la experiencia mística. El misticismo es otro modo de saber diferente pero complementario con el método científico, y se sustenta en la introspección de los propios pensamientos con la finalidad de trascender las connotaciones negativas del egocentrismo hacia la genuina espiritualidad exenta de apriorismos dogmáticos religiosos. Pero, ¿somos todos potencialmente místicos? ¿Cuál es la relación entre mística y esquizofrenia? ¿Cómo interpretar el testimonio de los grandes místicos? ¿Qué tuvieron en común el Buda, Jesús, Plotino, Dante, Santa Teresa, William Blake y Edgar Allan Poe? ¿Cuál es el influjo de las drogas? ¿Cuántos son los estados de conciencia? En La experiencia mística y los estados de conciencia, se recopila en un solo volumen los ensayos más importantes que se han escrito sobre el tema general de los estados superiores de conciencia. Contrastando las opiniones de distintos autores -algunos tan relevantes como Bucke, Huxley, Watts, Wilber o Maslow-, dicha obra intenta encontrar el denominador común de una serie de experiencias que han sido llamadas diferentemente: "conciencia cósmica", "experiencia cumbre", "inconsciente trascendental". Mientras una parte de los autores sitúa el fenómeno de los estados superiores de conciencia dentro de un contexto místico-religioso, otros optan por una descripción en términos psicológicos. La yuxtaposición de estos diversos enfoques configura un diálogo enormemente útil -y de lectura apasionante- sobre el tema eterno de la experiencia trascendental. Como complemento a dicha obra, se reproduce también a continuación una cita extraídas de la Tesis Doctoral de Iker Puente, titulada Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia (Universidad Autónoma de Barcelona, 2014): El pensamiento occidental, especialmente el cristianismo y la obra de algunos místicos cristianos, ejercen una influencia importante sobre el desarrollo y los planteamientos de la psicología transpersonal, sobre todo en relación a la importancia otorgada y la forma de entender conceptos como la espiritualidad, el misticismo, la unidad, el desapego y la experiencia mística (González, 2005). Especialmente influyentes fueron las obras de algunos místicos cristianos como San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Maestro Eckhart, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, los relatos que realizaron de sus experiencias místicas. Durante mucho tiempo, el término empleado en Occidente para referirse a este tipo de experiencias y prácticas era el de contemplación, y solo recientemente se comenzaron a emplear de forma extensa los términos místico y misticismo. Los místicos cristianos generalmente describían el camino hacia el éxtasis o la trascendencia como una escalera que partía de la tierra hasta llegar al cielo, y que el místico tenía que recorrer peldaño a peldaño. Esta escalera tendría tres estadios principales:la vida purgativa, la vida iluminativa y la vida unitiva. La meta del místico es alcanzar la vida unitiva, que se entiende como un estado de perfecta contemplación. La vida purgativa implica la autodisciplina, el aislamiento y el ascetismo; es un estado en el que permanece la visión dualista del mundo, y en el que se concentra la atención en la propia individualidad. En la vida iluminativa se deben concentrar todos los sentimientos y pensamientos en Dios. La vida unitiva es la esencia de todo misticismo; en este estado se produce la aniquilación del yo y la unión con la divinidad, superándose todo dualismo. - Artículo 15: El doble: intuiciones, premoniciones e hyperincursión Pero la experiencia meditativa y mística tiene connotaciones metafísicas, incluso contempladas desde la filosofía cuántica. En efecto, según la La teoría del desdoblamiento del tiempo del doctor en física francés Jean-Pierre Garnier Malet, afirma que nuestro cuerpo es una energía con capacidad para proyectarse hacia el futuro, extrayendo información de una realidad paralela y traerla a nuestra existencia. Según este científico, cada instante que vivimos es una información mental que recibimos inconscientemente sobre nuestro futuro, procedente de nuestro “otro yo”, formado de energía cuántica. Según la teoría de Garnier, sería imprescindible cuidar la pureza de nuestros pensamientos pues son los malos pensamientos quienes ponen barreras a la realización de nuestro hipotético mejor futuro. Dicha información subliminal pasaría inadvertida para toda persona sin la preceptiva educación cuántica. ¿Se entiende ahora la importancia de esta? En este sentido, dice Garnier que hay que tener un pensamiento positivo en la resolución de los conflictos, ya que el “yo” de la “otra dimensión” nos dará la información correcta mediante una resolución satisfactoria de los problemas. Quien desee profundizar en la propuesta de este científico, puede consultar su obra Cambia tu futuro por las aperturas temporales. Dicho postulado científico es toda una invitación a volver a pensar sobre el pensamiento, una actividad por antonomasia perteneciente a la filosofía. Quizá tenemos ahí la primera regla del pensamiento cuántico: aprender a pensar. Según Garnier, es nuestra manera de vivir y pensar la que desencadena nuestro desequilibrio y, tan solo nuestra manera de vivir y pensar, puede volver a poner orden en nuestros desórdenes. Así, modificando los pensamientos y sus proyectos, se puede crear y actualizar posibilidades futuras. Desde la física cuántica, Garnier viene a confirmar lo ya dicho por Buda: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”, y también, “ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos”. Así, es cuestión de hacer una especulación metafísica sobre el pensamiento y deducir las reglas por las cuales se rige. Según Garnier, nuestro “doble” es verdaderamente “otro yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo, el otro, totalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento. De manera esquemática, podemos decir que un cuerpo energético informa nuestro cuerpo físico. En efecto, nuestro organismo posee una característica común a todo el universo: toda partícula emite y recibe ondas. Así pues, los físicos hablan del carácter ondulatorio y corpuscular de la materia. Todo organismo emite y recibe informaciones para vivir y sobrevivir. Hecho de partículas materiales, llamadas corpusculares, nuestro cuerpo se beneficia de continuo de intercambios de informaciones por su lado ondulatorio. Podemos pues afirmar que tenemos un organismo corpuscular observable en nuestro mundo y un cuerpo ondulatorio encargado de emitir y de captar informaciones vitales, en otro. Según Garnier, los intercambios de información solo pueden ir del pasado al presente o del presente al futuro, pero nunca del pasado al futuro. Es preciso entender que el pasado, el presente y el futuro son tres realidades simultáneas que evolucionan a velocidades diferentes. El objetivo del desdoblamiento de los tiempos es que el Creador obtenga respuestas a sus preguntas antes de que sus Criatura hayan tenido tiempo de responder a ellas. Cada una de estas respuestas vive en función de las preguntas que forman su conciencia del momento. Las instrucciones que cada célula del organismo recibe a cada momento dan al cuerpo sus instintos de supervivencia. En cuanto a su mente, recibe las sugerencias del Creador en forma de intuiciones y de premoniciones, las cuales desencadenan sus propias interrogaciones. Estas generan respuestas inmediatas en el futuro que no es sino el presente de los dobles. La teoría del desdoblamiento del tiempo así propuesta por el físico Garnier, sin lugar a dudas, augura que son tiempos para el pensamiento cuántico. Garnier necesitó nueve años de trabajo intensivo, de noches en vela, para obtener la recompensa tan esperada: el Tiempo iba a ser coronado por una teoría universal pudiendo ir más allá de lo imaginable, explicando paradojas, barriendo postulados, dando por fin sólidas certezas científicas a confusas aproximaciones esotéricas o a creencias ancestrales, empíricas, metafísicas o religiosas. En 1998, los experimentos de Saul Perlmutter y Brian Schmidt, por fin le dieron la razón: una energía desconocida fue descubierta en el universo y la observación de la misma permitía decir que representaba el 66,6 % de la energía total. El teorema de Garnier (gravitación 33,3%, antigravitación 66,6 %, equilibrio 0,1%) relacionado con las tres energías de desdoblamiento, fue por fin aceptada. Ciertamente, no fue sencillo que ello fuera aceptado todo de golpe, sobre todo, el hecho de que la información se desplaza más rápido que la velocidad de la luz. Desde Einstein, este era un postulado intocable. En el año 2003, nuevos experimentos científicos, probaban la exactitud de su demostración: la información entre elementos desdoblados, o la energía necesaria para desplazarla, iba mucho más rápida que la luz. Con esta famosa propiedad del tiempo, rigurosamente puesta en evidencia, la memorización de futuros potenciales se volvió científicamente posible, lo cual confirmaba la “hyperincursión”-noción todavía demasiado reciente para ser difundida en el amplio público-, del que hablaban los científicos a la cúspide de la investigación en cibernética e informática. La hyperincursión permite anticipar y memorizar un futuro sin vivirlo en el presente. Entonces, ¿por qué no se serviría el hombre de esa facultad de anticipación? La utilizamos de continuo sin saberlo, pero tan mal que cansamos nuestro organismo y enfermamos. Este principio universal que nos hace vivir en el futuro antes de tomar acción en el presente es verdaderamente imprescindible y fundamental. Es innato en todos los seres vivos: un animal no reflexiona para sobrevivir, sus instintos naturales le mantienen con vida. La ley del desdoblamiento del tiempo, nos dice Garnier, era ya conocida al principio de nuestra era, puesto que San Juan, en el Apocalipsis, hablaba de ello sin ningún misterio: “Yo soy el Alfa y el Omega, dice el señor Dios, Él es, Él era, y Él vendrá”. Bien conocida antiguamente, esta idea del pasado, presente y futuro sigue siendo una definición perfecta del desdoblamiento de los tiempos. También Platón, como los egipcios, enseñaban la división de un Creador Único por desdoblamiento de los tiempos: “Yo soy el Ayer y yo conozco el Mañana”. “El ayer me dio la luz, he aquí que yo creo los Mañanas”. Algunos pueblos africanos también hablan de su “doble”, como los chamanes de América del Norte, o los “bushmen” de Namibia, y los aborígenes australianos utilizan su “imagen” para viajar en los sueños. De la mano del físico francés nos hemos adentrado en la filosofía cuántica, una disciplina con muchas interpretaciones que interrelacionan los presupuestos de la física cuántica con connotaciones filosóficas, incluso la espiritualidad. ¿Acaso los científicos se han vuelto todos los locos? Para nada, el materialismo científico, con el surgimiento de la ciencia cuántica, simplemente ha muerto. El cambio de paradigma de la física clásica a la física cuántica ha vislumbrado una renovada comprensión del universo y del sujeto trascendente que piensa dicho universo del cual forma parte. Los escépticos materialistas, racionalistas hasta la médula, se retuercen de dolor cuando algunos "místicos cuánticos" relacionamos la física cuántica y la espiritualidad, sin embargo, es un viaje de la transformación interior sin retorno: la mente cuántica ya es una realidad. - Artículo 16: Mente cuántica: el viaje de la transformación interior Mente cuántica es el título de una obra del doctor en ingeniería Félix Torán, quien tiene la mención de Doctor Europeo y numerosos reconocimientos internacionales. A través de esta obra, Félix Torán aborda los conceptos más asombrosos que se derivan de la física cuántica de forma clara y, lo más importante, cómo se puede aplicar a nuestro crecimiento personal. Este no es un libro de física cuántica en el más puro sentido, pues no hay fórmulas, matemáticas, etcétera. Sin embargo, se propone divulgar los principales conceptos de la física cuántica y su aplicación al crecimiento personal y profesional, a modo de viaje de transformación interior. “La felicidad no se puede medir directamente”, escribe Félix Torán. “Indirectamente, podemos medir los efectos de la felicidad, pero no la felicidad propiamente dicha. Esta tan solo se puede experimentar. Es por ello que quienes la han experimentado no pueden definirla perfectamente con palabras, puesto que eso vuelve a ser una observación, una aproximación hasta donde el lenguaje nos permite llegar. Quienes experimentan la felicidad coinciden en que se encuentra en nuestro interior y no es nada que tengamos que alcanzar ahí fuera. También coinciden en que se encuentra en el único momento que existe realmente: ahora. Y también están de acuerdo en que lo mejor que se puede hacer con nuestra felicidad es compartirla, pues al hacerlo la felicidad se multiplica”. Mente cuántica es un libro muy didáctico, claro y útil, que nos ayuda en este cambio de era del viejo mundo moribundo hacia un nuevo mundo por descubrir gracias al empoderamiento consciente de nuestro propio destino. Desde el surgimiento de la física cuántica, han sido innumerables los intentos por buscar un acercamiento y un entendimiento del viaje de la transformación interior, una cuestión que Platón dejó explicada metafóricamente mediante el Mito de la caverna. Así, la mente cuántica , sería un estado propio del místico moderno que, por un lado, hace acopio de las derivaciones cognitivas y prácticas surgidas de la física cuántica y, por otro lado, integra dichos conocimientos científicos con las enseñanzas de la filosofía perenne. Por dicho motivo, son cada vez más numerosos los investigadores y escritores que intentan, desde la racionalidad, hacer comprensible el mundo espiritual. En efecto, desde el surgimiento de la física cuántica, todas las estructuras pensativas que describen la realidad tal como la conocemos, han dado un giro copernicano en nuestra percepción y cognición de una nueva realidad por descubrir mediante la mente cuántica. La mente cuántica es un nuevo paradigma pensativo sustentado en un racionalismo espiritual que, inherentemente, requiere una reinterpretación en el modo de conocer, pensar y actuar. La mente cuántica invita a un revisionismo de la psicología cognitiva mediante el empoderamiento consciente de los pensamientos por parte del sujeto trascendente. Tales son las derivaciones que se desprenden de los postulados expuestos por los científicos Jean-Pierre Garnier Malet y Joe Dispenza en sus obras Cambia tu futuro por las aperturas temporales y Deja de ser tú, la mente crea la realidad, respectivamente. Así, con estas dos visiones científicas sustentadas en los aportes de la física cuántica, ha cambiado la cosmovisión de nuestra realidad, invitando ambos modelos de cognición al abandono del viejo mundo tal como lo conocemos y abrazar el nuevo mundo por descubrir en el interior de cada uno de nosotros. Los procesos psicológicos y espirituales argumentados hasta aquí implican y justifican los mapas evolutivos de la conciencia respecto de cada persona, desde su nacimiento hasta su muerte, consciente o inconscientemente y, consecuentemente, se puede hablar e identificar a un sujeto trascendente subyacente a cada uno de nosotros. - Artículo 17: El sujeto trascendente El viaje de la experiencia de trascendencia se inició con la meditación, prosiguió con la experiencia mística, y ello con connotaciones cuánticas mediante el “doble” de Garnier y, posteriormente, como una “mente cuántica” para el viaje de la transformación interior. Sin lugar a dudas, ya es posible afirmar que existe un “sujeto trascendente” por naturaleza y que participa de un proceso de ascensión psicológica y espiritual, una cuestión ahora avalada desde la psicología transpersonal que contempla al hombre como a un ser que trasciende estas dos dimensiones (espacial y temporal) de la existencia material. Por lo tanto, es un ser trascendente que está aquí con un fin superior a la mera existencia en este plano. Así es como la psicología transpersonal contempla un nuevo método: la fenomenología que basa su estudio en la conciencia. Aunque el término “fenomenología” fue usado muchas veces en la historia de la filosofía antes de Husserl , el uso moderno de la palabra está ligado explícitamente al método y al proyecto filosófico que este filósofo alemán denominó “fenomenología trascendental”. El uso posterior del término está basado principalmente en la fenomenología de Husserl o relacionado críticamente con ella. Para Edmund Husserl, la fenomenología trascendental es, ante todo, un proyecto de renovar a la filosofía para hacer de ella una ciencia estricta y una empresa colectiva. Como forma de entender la filosofía, la fenomenología asume la tarea de describir el sentido que el mundo tiene para nosotros antes de todo filosofar, dicho de otro modo, se trata de exponer las leyes esenciales inherentes a nuestra consciencia del mundo. Pocos de los discípulos y de los primeros lectores de Husserl compartieron el espíritu de hacer de la fenomenología un proyecto verdaderamente colectivo. Por el contrario, la historia del movimiento fenomenológico parece estar dominada por el deseo de filósofos que aspiran a superarse unos a otros. De ahí que la unidad de lo que se denomina con el título genérico de “fenomenología” sea la mayoría de las veces superficial, cuando no meramente histórica. Sin embargo, a principios del siglo XXI, esta forma colectiva de hacer filosofía y su proyecto pasan por un renacimiento en gran parte del mundo. La degeneración de los valores morales y espirituales de la sociedad occidental junto a la creciente asunción de la filosofía oriental por aquella, ha permitido a la psicología transpersonal afianzarse cada vez más en su objetivo de integrar los tres mundos que fueron diferenciados por Kant: la ciencia (“ello”), la profundidad intelectual del “yo” y la moralidad del “nosotros”. La postmodernidad no ha podido o no ha sabido integrar esos tres mundos, más bien, se ha producido una fragmentación del ego, así como su disociación de la colectividad, todo un proceso de desintegración social y humano que ha conducido al actual caos civilizatorio. Es más urgente que nunca sanar a ese ego herido de muerte, pero, sobre todo, lo que hay que sanar es su ignorancia mediante una educación en libertad y con conocimiento de causa, como pretende La educación cuántica. Llegado a este punto del “sujeto trascendente”, la pregunta pertinente es ¿hacia dónde trasciende? Como no puede ser de otra manera, el sujeto “racional” debe trascenderse más allá de la razón, es decir, hacia la “transracionalidad”: un neologismo desconocido en el ámbito académico tradicional, propio de la metafísica, sin embargo, plenamente argumentado por Ken Wilber mediante una coherencia epistemológica. - Artículo 18: Visón lógica y transracionalidad La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, sin embargo, es una actividad investigativa muy reciente en la historia del pensamiento. El filósofo transpersonal por excelencia es Ken Wilber y, por ello mismo, considero científicamente a La filosofía transpersonal de Ken Wilber como fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación, presentada dicha exposición en la 3ª edición del Congreso Razón Abierta. En su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad, Wilber concluye magníficamente con su concepción de la "transracionalidad" en la que debe adentrarse la humanidad: “El mundo de la modernidad está un poco loco: mitos para los campesinos, naturalismo plano para la intelectualidad. Es más que irónico que sea la ciencia, la ciencia descendida la que en las últimas décadas del siglo XX redescubra la naturaleza autoorganizada y autotrascendente de la evolución misma. Es más que irónico que unir las “dos flechas” del tiempo hace de Eros el único y omnipenetrante principio de manifestación. Es más que irónico que la ciencia prepare el camino para una evolución más allá de la racionalidad, ya que ha demostrado claramente que la evolución no se detiene para nadie, que cada estadio pasa a un mañana más amplio. Y si hoy es la racionalidad, mañana será la transracionalidad; ningún argumento científico puede estar en desacuerdo con esto, y todos deben favorecerlo. Ahí estamos en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional, una scientia visionis que está trayendo aquí y allá, cada vez con más claridad y a todo tipo de gente y por todas partes, poderosos destellos de un verdadero Descenso de la omnipenetrante Alma del Mundo”. La anterior postulación de la transracionalidad halla su correlato con el surgimiento de la “cuarta fuerza” de la psicología transpersonal, iniciándose un camino esperanzador de trascendencia de la conciencia egoica hacia la espiritualidad o “transpersonalidad”. Sin embargo, el término “transpersonal” no es todavía de dominio popular y menos aún su asunción académica para una futura educación generacional. No obstante, si la humanidad ha evolucionado de lo mítico a lo racional, como apunta Wilber, estamos ahora situados en el filo de la percepción transracional. En dicho sentido, cabe destacar el artículo de Álvaro B. Márquez-Fernández y Zulay C. Díaz-Montiel La complejidad: hacia una epísteme transracional, cuyo resumen es el siguiente: "En las ciencias sociales la crisis del paradigma positivista, es el resultado de su insuficiencia experimental para dar cuenta de la transformación de la experiencia del pensamiento en su interpretación de la realidad natural e histórica de la existencia. En la modernidad no fue posible consolidar un paradigma universalista que solo diera cuenta de espacios objetivados de la realidad a través de modelos racionales reduccionistas. Tal como lo señalan Morin, Najmanovich, Sotolongo-Codima Boaventura de Sousa, Reynoso, en sus postulados teóricos-metodológicos, cuando afirman que la experiencia del pensar racional es mucho más compleja y transdisciplinar, pues considera la realidad como un proceso en curso de estructuras que se recrean poiéticamente sin sujeción a causalidades predeterminadas. Esto es lo que explica, desde la perspectiva de una espíteme crítica, por qué las contingencias materiales de la experiencia racional y las formas de intercambios entre sistemas de diversa índole, le atribuyen al fenómeno del pensamiento una múltiple y transversal racionalidad a partir de la cual se desustantiva el mundo de los objetos y hace presente la subjetividad cognitiva del sujeto de pensamiento. Hacia ese inédito dominio de los procesos de la espíteme transracionales es que se orienta el pensamiento complejo como un momento de superación del positivismo." Como objetivo ilustrativo de esta nota, destacamos la conclusión final de dicho artículo: "Es necesario que esta riquísima cosmovisión que nos revela el aura de una nueva racionalidad para pensar y rehacer el mundo, se convierta en un programa transdisciplinar de investigaciones que logren desplazar nuestra experiencia deconstructiva de los fenómenos de la realidad en todos los órdenes del conocimiento hacia éticas epistémicas. La infinitud de formas posibles a las que apuntan las redes complejas de conocimiento, no es más que la posibilidad humana y natural de entender los ciclos y procesos de la vida en sentido generativo, nunca progresivo ni lineal." Lamentablemente, Ken Wilber, considerado como el "Einstein de la conciencia", es un gran desconocido en el sistema académico tradicional, basta como prueba mi artículo científico titulado La conciencia como problema histórico: la filosofía transpersonal de Ken Wilber como una hermenéutica complementaria a la epistemología y como fundamento para una educación transracional, el cual no fue admitido a revisión científica bajo la siguiente excusa: "Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo. Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio.Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado. Cordialmente." ¿Cómo interpretar dicha respuesta? Ello invita a pensar que 50 académicos y una revista científica no saben prácticamente nada sobre el filósofo contemporáneo por excelencia: Ken Wilber. Tampoco saben nada de psicología transpersonal, ni de filosofía transpersonal, y menos de educación cuántica, y menos aún de educación transracional…. Son neologismos que no han entrado en el sistema académico tradicional. Y por eso no han podido interpretar mi artículo, menos comprenderlo, y ni tan siquiera un atisbo de intención en intentarlo. Lo más fácil es rechazar aquello que no se comprende, en vez de promover la tarea de investigar aquello de lo cual no sabemos. La inquisición religiosa ha sido sustituida por la inquisición racional: la del ego. Con todo ello, he averiguado que vivo bajo un pensamiento divergente. Un “raro” según algunos y un incomprendido por los señores académicos. Es el precio a pagar por pensar a contracorriente. La sabiduría popular ha sido desposeída de su intuición espiritual, un reduccionismo que nos ha conducido solamente a la visión materialista. Son tiempos de dar un salto cuántico en el modo de pensar pues, como indica Ken Wilber, estamos al filo de la percepción transracional. 4-4 Conciencia (parte alta de la 5D) - Artículo 19: El giro copernicano Sin embargo, la trascendencia desde la “racionalidad” a la “transracionalidad” no es una cuestión de la incipiente y moderna epistemología. En efecto, cabe recordar el giro copernicano kantiano: en filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. Kant explica el cambio que supone su filosofía en la concepción del conocimiento basándose en una analogía con la revolución copernicana. En astronomía, Copérnico comprendió que no se podía entender el movimiento de los objetos celestes con la tesis según la cual la Tierra está en el centro del universo y el Sol y los demás objetos celestes giran a su alrededor; comprendió que para entender el movimiento de los objetos celestes era necesario cambiar la relación poniendo al Sol en el centro y suponiendo que es la Tierra la que gira a su alrededor. De un modo análogo, Kant considera que en filosofía es preciso una revolución semejante a la copernicana: en filosofía el problema consiste en explicar el conocimiento sintético a priori ; la filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida (en un sentido metafísico más amplio y con ayuda de la mecánica cuántica, es el mismo objetivo que pretende demostrar este ensayo). Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros: dado que para conocer un objeto antes ha de someterse a las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible, es decir a las condiciones formales –a priori– impuestas por la estructura de nuestras facultades cognoscitivas, es posible saber a priori alguno de los rasgos que ha de tener cuando esté presente ante nosotros, precisamente los rasgos que dependen de dichas condiciones. Por ejemplo, a priori no podemos saber nunca si la figura que vamos a ver en la pizarra es un triángulo, ni las características contingentes de dicha figura (como su tamaño, su forma concreta, etcétera) pero sí podemos saber a priori que si es un triángulo ha de poseer todas las propiedades descritas por la geometría, ya que –según Kant– estas son una consecuencia de la peculiar estructura de nuestra mente, y a ellas se debe someter todo objeto del cual podamos tener experiencia. Estas ideas las resume Kant con la siguiente frase: “solo podemos conocer a priori de las cosas aquello que antes hemos puesto en ellas”. En resumen, el giro copernicano hace mención al hecho de que solo podemos comprender el conocimiento a priori si admitimos que solo conocemos los fenómenos y no las cosas en sí mismas o noúmenos, si admitimos el Idealismo Trascendental como la filosofía verdadera. Siguiendo la estela del pensamiento kantiano y merced a la física cuántica, este ensayo propugna asimismo un giro copernicano desde la filosofía tradicional occidental (en la cual Kant ocupa un lugar preeminente) hacia la filosofía perenne, y cuyo esquema epistemológico puede ser contemplado al final del prólogo. El giro copernicano propuesto en esta obra es, por tanto, todo un giro epistemológico desde la dualidad sujeto-objeto mantenida por el materialismo científico, a la no-dualidad del sujeto-objeto a la que aboga el genuino misticismo contemplativo exento de apriorismos dogmáticos procedentes de las religiones. En suma, el verdadero giro copernicano puede apreciarse en la psicología humana -de la psicología tradicional a la psicología transpersonal - , como un viaje iniciático de la transformación interior que ya Platón nos iluminó mediante su alegoría del Mito de la caverna. - Artículo 20: Conciencia de sí para alcanzar la felicidad Mediante el giro copernicano kantiano hacia el Idealismo Trascendental se produce una trascendencia desde el “ver para creer” al “creer para ver”, de la razón a la espiritualidad. Consecuentemente, lo que conviene hacer es ser muy consciente de nuestro doble como propone Garnier, o del Logos que, según Heráclito, nos habla y no sabemos escucharlo. Principalmente, porque no somos conscientes (recordemos los experimentos de Benjamín Libet) de que, desde nuestro subconsciente, surgen todas las órdenes en función de las creencias de cada cual para constituirse así en actos derivados de nuestros pensamientos con una directa repercusión en nuestra propia vida. Bien es conocido por la medicina la influencia de los pensamientos positivos o efecto placebo (amor, altruismo, solidaridad, empatía, etcétera) y negativos o efecto nocebo (odio, egoísmo, individualidad, rencor, etcétera) en la respuesta corporal y emocional. Entonces, ¿no va siendo hora de superar la visión materialista de la ciencia, limitada exclusivamente al ente corporal? ¿No es hora de que la ciencia, como propone Garnier, atienda a los aspectos mentales y sus reglas de funcionamiento? En función de todo lo anterior, es necesario ser consciente que el pensamiento está sometido a la ley de la causa y el efecto (karma) y que, por lo tanto, cada persona es responsable de su libertad de pensamiento y acción en el devenir vital. La vida viene a ser como un libro abierto que hay que saber leer, pero que pocos consiguen. La conciencia, en esa labor existencial y cognitiva, siguiendo la ley de la polaridad, se manifiesta mediante la conciencia personal (egocéntrica) y la conciencia transpersonal (compasiva), neologismos que pertenecen propiamente a la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal. Pero, para saber leer el libro de la vida, son necesarios dos mapas, a saber, el mapa sociológico y el mapa psicológico, el de ese mundo de ahí fuera y el de ese mundo de ahí dentro, el del viejo mundo moribundo y ese nuevo mundo por descubrir, el del racionalismo pragmático y el racionalismo espiritual. Dos mundos a nuestro alcance para que cada cual decida dónde y cómo vivir, pensar y amar. Dos visiones hermenéuticas presentadas como dinámica espiral en el capítulo El nuevo mundo. Saber ello es el camino hacia la felicidad, pues como sentencia Sócrates: “El saber es la parte principal de la felicidad”. En la medida de que cada persona se empodere conscientemente de sí mismo en orden a dirigir libremente sus pensamientos y actos en beneficio de la humanidad, estará en el camino de la experimentación conocida como “experiencia cumbre” en la Pirámide de Maslow. Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano que se halla en la cima de las jerarquías de las necesidades humanas, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. En suma, alcanzar la felicidad. Porque, como aseverara Platón, “buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro”. Entonces, inexorablemente, nuestra felicidad, según Platón, pero también Buda, Jesucristo, Garnier y Maslow, está condicionada a la de nuestros semejantes, es decir, a la humanidad como especie, y denominada como felicidad transpersonal en el constructo de La educación cuántica. - Artículo 21: La conciencia transpersonal Con las anteriores exposiciones llegamos, por tanto, al nudo gordiano de mi obra La educación cuántica, la cual argumenta con más extensión y profundidad las cuestiones apenas esbozadas hasta aquí, a saber, un nuevo paradigma de conocimiento que puede resumirse del siguiente modo: “Desde el surgimiento de la física cuántica, la erudición ha dado un salto cualitativo y trascendente desde el universo material (objeto) a la conciencia humana (sujeto), como lo acreditan diversas áreas de la ciencia que, inapelablemente, remiten a la rehabilitación de la filosofía perenne. Las categorías científicas están convergiendo en la ciencia por excelencia, a saber, la ciencia de la conciencia. Y en ese campo, la filosofía transpersonal desarrollada por el filósofo Ken Wilber y la psicología transpersonal como la “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista, se postulan como un nuevo paradigma de conocimiento que, inherentemente, requiere de una renovada cosmovisión de la historia, la ciencia y la espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa.” Desde el surgimiento de la física cuántica, existe ese debate entre los materialistas científicos (método científico) y los mal llamados “místicos cuánticos”(método trascendental). Una cuestión dilucidada por Ken Wilber como dos modos de saber. Dicha dicotomía cognitiva, en realidad, es una réplica epistemológica entre la ciencia como medio de conocimiento objetivo y el misticismo como conocimiento revelado que plantean las diversas religiones. Por tanto, el debate que se plantea desde el surgimiento de la física cuántica es el encontronazo entre la racionalidad y la espiritualidad, una cuestión de hondo calado abordada pedagógicamente como La educación cuántica y que propugna ese nuevo paradigma de conocimiento donde el “misticismo cuántico” debe ser reconsiderado como filosofía transpersonal. Sin embargo, dicha cuestión también puede ser consultada en Cuestiones cuánticas, una obra de Ken Wilber que recopila los escritos místicos de los físicos más famosos del mundo. Son unos escritos místicos de los científicos más eminentes de nuestra era, los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica. Todos ellos, con un lenguaje asequible y ajeno a la terminología técnica, expresan su convicción de que la física y la mística, de alguna manera, son complementarias. Sin lugar a dudas, son cada vez más los científicos que escapan de la exclusiva mirada del materialismo científico y abrazan a la espiritualidad. Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos como se ha citado anteriormente, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal. Etimológicamente el término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y en la literatura transpersonal se suele utilizar para hacer referencia a inquietudes, motivaciones, experiencias, estadios evolutivos, modos de ser y otros fenómenos que incluyen, pero trascienden la esfera de la individualidad y de la personalidad humana, el yo o ego. Entre sus intereses centrales se encuentran “los procesos, valores y estados transpersonales, la conciencia unitiva, las experiencias cumbre, el éxtasis, la experiencia mística, la trascendencia, las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, la realización (...) y los conceptos, experiencias y actividades con ellas relacionados”. Entre sus objetivos principales se encuentra la delimitación de las fronteras y las variedades de la experiencia humana consciente. (Cita extraída del trabajo de investigación de Doctorado titulado Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencia cumbre en psicoterapia, de Iker Puente Vigiola, Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Barcelona, 16 de febrero de 2007). Consecuentemente, el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica), debe interpretarse como la “muerte del ego” en su viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la Caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. - Artículo 22: La conciencia mística: ser uno con el universo La conciencia transpersonal consiste, por tanto, en una percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo, una experiencia mística de ser uno con el universo, una cuestión excelsamente argumentada por Gemma Rodríguez, licenciada en filosofía, docente y con un postgrado en “Pensamiento filosófico Contemporánea”. A continuación, un artículo de su autoría sobre la cuestión argumentada hasta aquí: La superación de los límites del ego, fue una de las batallas ganadas por S. Freud: su influencia en el pensamiento postmoderno ha sido determinante en la apertura hacia un nuevo paradigma de comprensión de la psique. Las investigaciones científicas a lo largo del s. XX han apuntado cada vez más a la posibilidad de desentrañar los secretos de la mente humana, en un deseo cuasi divino de reproducir la inteligencia. Es innegable que la multitud de avances en neurociencia nos hace vivir actualmente inmersos en un paradigma neuro-explicativo en el que el alma está en el cerebro y en el que mantenemos una relación con nuestro cuerpo y con nuestro entorno entendida bajo el esquema de la lógica computacional. Parecería chocante y de un misticismo abrumador sostener la existencia de un yo cuántico con el que intercambiamos información y que posibilita las diferentes aperturas de sentido en nuestra existencia. En innumerables ocasiones se queja el filósofo Amador Martos del desprestigio que sufren los llamados místicos cuánticos al sostener estas teorías. A lo largo del libro se incide especialmente en la del físico Garnier: sus teorías sobre el desdoblamiento del tiempo nos hacen cambiar nuestra visión sobre la conciencia, haciéndonos partícipes de la fusión entre ciencia y espiritualidad que emerge en nuestra era. Superado el paradigma dicotómico dual de la física clásica, entendemos que “el sujeto no puede manipular al objeto porque el sujeto y el objeto son en definitiva una y la misma cosa”. Pero, preguntémonos en este punto, ¿qué consecuencias efectivas pueden tener estas teorías en el panorama educativo? Educar desde un planteamiento que presuponga esta unicidad del todo y que tenga en cuenta los avances de una ciencia que cada vez más vuelve la mirada sobre presupuestos pertenecientes a la filosofía perenne se hace urgente ya que, si tomáramos conciencia de este racionalismo espiritual, nos encontraríamos un paso más cerca de alcanzar uno de los cometidos fundamentales de cualquier filosofía de la conciencia o reflexión mística: desentrañar qué papel juega en la especie el conocimiento que esta alcanza sobre sí misma. Y es que dar un sentido a la existencia individual y colectiva es uno de los supuestos inherentes a cualquier pedagogía que se pretenda regeneracionista y a la altura de las circunstancias. Por otra parte, nuestra dotación de sentido individual no es posible al margen de un sentido colectivo, como nos recuerda una de las tesis más básicas de la política Aristotélica. La filosofía práctica se ha ocupado tradicionalmente de sacar a la palestra la pregunta por la felicidad y el bienestar individual y colectivo. Si tenemos esto en cuenta, es evidente que un sistema educativo que destierre la posibilidad de armonizar el conocimiento humanístico con los avances neurocientíficos está desechando de entrada la potencialidad de establecer una auténtica comprensión del sentido de la existencia, nuestra posición en el universo y, lo que es más importante, de las enormes capacidades de transformación que el pensamiento posee como parte de la realidad que él mismo conforma. Y es que el bienestar individual y colectivo pasa por una regeneración consciente de la humanidad a la luz de la unión de estos paradigmas (espiritual y científico). Una concepción trascendente de la realidad donde la dualidad mente-materia quede superada transformaría radicalmente los presupuestos sobre los que se asienta nuestra forma de educar, ya que eliminaría la distancia entre las conciencias individuales y aquello que hoy comúnmente llamamos “contenidos educativos”. Los contenidos ya no podrían entenderse más como objetivos externos al estudiante, sino como parte de su propio proceso evolutivo. La falta de motivación es uno de los problemas más frecuentes entre el alumnado: ven como lejano y externo lo que se les trata de enseñar cada día en el aula, y no es extraño que así sea desde el momento en que el conocimiento se presenta al alumno como un constructo ya conformado en cuyo proceso de constitución no ha habido ningún tipo de interacción creativa con él. Los alumnos son meros espectadores externos de su propio proceso de conocimiento, receptores de un esquema mental calcado del exterior. ¿Cómo no habría de sentirse alguien desmotivado con algo tan alienante en su día a día como es el hecho de que otro te cuente cómo es la realidad? - Artículo 23: La conciencia de unidad Para rematar este trabajo de investigación, solamente queda por argumentar esa “conciencia de unidad” a la que solamente se accede desde la conciencia transpersonal. Y tal efecto, no hay mejor corolario que finalizar con una reflexión del inconmensurable Ken Wilber. Ken Wilber en La conciencia sin fronteras, argumenta que la conciencia de unidad es conciencia del momento intemporal, está totalmente presente en el ahora, y como es obvio, no hay manera de alcanzar el ahora, de llegar a lo que ya es. En efecto, la iluminación resplandece en toda su claridad en este momento y en todos los demás. No hay sendero hacia la conciencia de unidad pues no se trata de una experiencia entre otras, no es una experiencia que se oponga a una experiencia ínfima, sino más bien la experiencia presente. ¿Y cómo se puede entrar en contacto con la experiencia presente? Los verdaderos sabios proclaman que no hay sendero hacia el Absoluto, no hay camino para alcanzar la conciencia de unidad. Al parecer, nuestra dificultad es la misma que la del individuo que va saltando de ola en ola en busca de la acuosidad. No nos aquietamos durante el tiempo suficiente para entender nuestra condición presente, y al buscar en otra parte, en realidad nos apartamos de la respuesta. Nuestra búsqueda misma, nuestro propio deseo, nos impide el descubrimiento. En otras palabras, siempre estamos intentando apartarnos de la experiencia presente, cuando en realidad esta experiencia es la que siempre constituye la clave de nuestra búsqueda: en lugar de buscar la respuesta lo que hacemos es huir de ella. He aquí la gran paradoja de la conciencia de unidad: no se puede hacer nada para conseguirla, y creo que esto, por el momento, está totalmente claro. Llegamos así a un punto esencial de las principales tradiciones místicas, a saber, que hay condiciones especiales apropiadas, pero no necesarias, para la realización de la conciencia de unidad. Y además, estas condiciones no conducen a la conciencia de unidad, sino que ellas mismas son una expresión de la conciencia de unidad. La conciencia de unidad no es un estado futuro que resulte de alguna práctica, porque la conciencia de unidad está eternamente presente. La conciencia de unidad es nuestra “iluminación original”, original no porque haya ocurrido en tiempos pasados, sino porque es el origen y fundamento de este instante. La iluminación es el origen de la firma presente y la práctica espiritual es el movimiento o actividad de este origen. La verdadera práctica espiritual surge de la iluminación, no va hacia ella. Pero lo anterior plantea una cuestión. ¿Por qué, entonces, debemos practicar, si ya tenemos la naturaleza búdica, la iluminación original o el Cristo interior? Lo verdaderamente importante es que ejercitar las condiciones especiales de la práctica espiritual es una expresión apropiada de la conciencia de unidad. A medida que una persona va ejercitando las condiciones especiales de una práctica espiritual, empieza a darse cuenta, cada vez con mayor claridad y certidumbre, de un hecho exasperante, pero inconfundible: nadie quiere la conciencia de unidad. En términos teológicos, estamos siempre resistiéndonos a la presencia de Dios, que no es otra cosa que el presente total, en todas sus formas. Si le disgusta algún aspecto de la vida es que hay algún aspecto de la conciencia de unidad al cual está resistiéndose. Así, activamente aunque en secreto, negamos la conciencia de unidad y nos resistimos a ella. La comprensión de esta resistencia es la clave fundamental para la iluminación. En realidad, cada nivel importante del espectro de conciencia está constituido de un modo particular de resistencia. Al analizar el descenso desde el nivel de la persona al nivel del ego, lo primero con que tropezamos fue la resistencia a la sombra. Por eso Freud, investigador genial de la sombra, escribió: “Toda la teoría psicoanalítica se asienta, en efecto, en la percepción de la resistencia que ejerce el paciente cuando intentamos hacer que tome conciencia de su inconsciente”. Lo que confunde especialmente al individuo atrapado en esta resistencia, es que él, como persona, no cree, sinceramente, ofrecer resistencia. Lo hace de una manera por entero inconsciente. Ese fue el primer tipo de resistencia que descubrimos. La persona se resiste a la sombra, con lo que impide el descubrimiento y la emergencia de un ego preciso. Y cuando descendemos al siguiente nivel importante del espectro de la conciencia, nos encontramos con que el propio ego exhibe una resistencia: la del ego a la atención sensible del centauro. Esta resistencia es en parte una incapacidad de mantener la percepción verdaderamente centrada en el presente (o atención sensible) durante el tiempo que sea. Como la percepción consciente del centauro se asienta en el presente pasajero, la resistencia del ego al centauro es una resistencia al aquí y ahora inmediato. Empezamos así a ver que cada nivel del espectro se caracteriza, entre otras muchas cosas, por una manera distinta de resistencia: en el nivel de la persona, nos resistíamos a la unidad con la sombra en todas sus formas; en el nivel del ego, nos resistíamos a la unidad con el centauro y a todas sus cualidades; y extendiéndonos hasta las bandas transpersonales, encontramos la resistencia fundamental y primordial: la resistencia a la conciencia de unidad. Así, nos encontramos de nuevo en el punto que nos importa: mediante las prácticas espirituales apropiadas, empezamos a aprender exactamente de qué manera nos resistimos a la conciencia de unidad. La práctica espiritual hace que esta resistencia fundamental aflore a la superficie de nuestra conciencia y comenzamos a ver que en realidad no queremos la conciencia de unidad, sino que estamos siempre eludiéndola. Ver nuestra resistencia a la conciencia de unidad es ser capaz, por primera vez, de enfrentarnos con ella y, finalmente, de desprendernos de ella, con lo que apartaremos el obstáculo secreto a nuestra propia liberación. Mientras que no veamos exactamente de qué manera nos resistimos a la conciencia de unidad, todos nuestros esfuerzos por “alcanzarla” serán en vano, pues lo que tratamos de alcanzar es también aquello a lo que, inconscientemente, ofrecemos resistencia y tratamos de impedir. Nos resistimos secretamente a la conciencia de unidad, fabricamos de manera encubierta los “síntomas” de la no-iluminación, de la misma manera que producíamos en secreto todos nuestros demás síntomas en los diferentes niveles del espectro. Y el hecho de entenderlo así puede proporcionar un atisbo de la conciencia de unidad, porque aquello que ve la resistencia está, en sí mismo, libre de resistencia. La resistencia primaria, como las demás resistencias que operan en toda la extensión del espectro, no es algo que nos sucede, ni que sucedió en el pasado, ni tampoco nada que sucede sin nuestro consentimiento. Es más bien una actividad presente, algo que estamos haciendo sin darnos cuenta, y esta actividad primaria es la que tiende a bloquear la conciencia de unidad. Brevemente enunciado, es una falta de disposición global a mirarlo todo, tal como es, en este momento. En concreto, en este presente hay algo que no queremos mirar. Tenemos, pues, una mala disposición global a mirarlo todo, en conjunto, exactamente tal como es, en este momento. Tendemos a desviar la vista, a retirar la atención de lo que es, a evitar el presente en todas sus formas. Y como tendemos a mirar hacia otra parte, tendemos a movernos hacia otra parte, a apartarnos. Con esta resistencia sutil, con ese mirar y movernos hacia otra parte, parece que bloqueamos la conciencia de unidad, que “perdemos” nuestra verdadera naturaleza. Y esta “perdida” de la conciencia de unidad nos arroja a un mundo de demarcaciones, espacio, tiempo, sufrimiento y mortalidad. De modo que aunque lo único que desea fundamentalmente el individuo es la conciencia de unidad, lo único que siempre hace es resistirse a ella. Siempre estamos en busca de la conciencia de unidad, pero de tal manera que siempre obstaculizamos el descubrimiento: buscamos la conciencia de unidad apartándonos del presente. Imaginamos que, de alguna manera, este presente no está bien del todo, no es exactamente lo que queremos, y por eso no descansamos globalmente en él, sino que empezamos a apartarnos de él hacia lo que imaginamos que será un presente nuevo y mejor. En otras palabras, empezamos a saltar olas, a movernos en el espacio y en el tiempo para asegurarnos una ola fundamental y definitiva, la que finalmente extinga nuestra sed, la que nos dé por fin “acuosidad”. Al buscar la acuosidad en la próxima ola de experiencias, nos la perdemos siempre en la ola presente. Buscar eternamente es errar eternamente. En el momento en que nos resistimos al único mundo de la experiencia presente, necesariamente lo dividimos en una experiencia interior, que sentimos como el que ve, experimenta y actúa, opuesto a una experiencia externa, que sentimos como lo que vemos y experimentamos, como aquello sobre lo cual actuamos. Nuestro mundo se escinde en dos, y entre lo que uno es, el que experimenta, y lo que uno no es, lo experimentado, se establece una demarcación ilusoria. La evolución del espectro ha comenzado: se ha iniciado la guerra de los opuestos. Apartarse continuamente del presente global implica que hay un futuro que aceptará este movimiento. Nos apartamos porque imaginamos la existencia de otro tiempo hacia el cual podemos movernos. Apartarse es, por tanto, un mero moverse en el tiempo. En realidad, es crear tiempo, pues al apartarnos de la experiencia intemporal y presente (o más bien, al intentar apartarnos), generamos la ilusión de que, de alguna manera, la experiencia misma pasa junto a nosotros. Mediante nuestra resistencia, el presente global y eterno se reduce al presente fugitivo. Por tanto, apartarse es crear un antes y un después, un punto de partida en el pasado, desde donde nos movemos, y un puerto de destino en el futuro, hacia el cual nos movemos. Nuestro presente se reduce al movimiento, a la huida silenciosa. Nuestros momentos pasan. Desde cualquier ángulo que se mire, apartarnos es separarnos de la experiencia presente y proyectarnos en el tiempo, la historia, el destino y la muerte. Esta es, pues, nuestra resistencia primaria: la mala disposición a contemplar la experiencia, como un todo, tal como es, en este momento. Esta resistencia global es lo que se descubre, y luego se frustra, con las condiciones especiales de la práctica espiritual. Cuando una persona asume las condiciones, empieza a darse cuenta de que siempre está apartándose del presente global. Comienza a ver que al apartarse siempre, no hace más que resistirse e impedir la conciencia de unidad… o la voluntad de Dios, el fluir del Tao, el amor del Gurú o la iluminación original. De cualquier manera que lo llame, se resiste a su presente. Mira hacia otra parte, se va hacia otro lado y, por consiguiente, sufre. Llegado a este punto, las cosas parecen realmente desalentadoras. El individuo no parece ser más que una trampa montada para atraparse perpetuamente a sí mismo. Se inicia la noche oscura del alma, y parece como si la luz de la conciencia le diera la espalda hasta desaparecer sin dejar rastro alguno. Todo parece perdido, y en cierto sentido, lo está. La oscuridad sigue a la oscuridad, el vacío conduce al vacío, la medianoche se eterniza. En este punto mismo donde absolutamente todo parece desacertado, todo se arregla de un modo espontáneo. Cuando el individuo ve realmente que todo movimiento que haga es un apartarse, una resistencia, el mecanismo de la resistencia se queda sin cuerda. Cuando uno ve esta resistencia en cada movimiento que hace, entonces, de manera totalmente espontánea, abandona por completo la resistencia. Y el abandono de esta resistencia es la apertura a la conciencia de unidad, la realización de la conciencia de aquello que no tiene fronteras. Como si despertara de un sueño largo e incierto, se encuentra con lo que siempre supo: él, como ser separado, no existe. Su verdadero ser, el Todo, jamás ha nacido y jamás morirá. Solo hay, en todas direcciones, Conciencia como Tal, absoluta y omnímoda, que irradia en y a través de toda condición, la fuente y esencia de todo lo que surge a cada momento, absolutamente anterior a este mundo, pero no distinta a él. Todas las cosas no son más que una onda en este estanque, todo surgimiento es un gesto de este uno. Cuando ya no se resiste a la experiencia presente, ya no tiene motivo para separarse de ella. El mundo y el yo regresan como una única experiencia, no como dos diferentes. Dejamos de saltar de ola en ola, porque no hay más que una ola, y está en todas partes. Dejar de resistir al presente es ver que no hay nada más que el presente; sin comienzo, sin fin, sin nada por detrás ni nada por delante. Cuando tanto el pasado de la memoria como el futuro de esperanza se ven como hechos presentes, los límites de este presente se derrumban. Las demarcaciones que rodean a este momento se hunden dentro de este momento, y entonces no hay nada más que este momento, y ningún otro lugar adónde ir. Así vemos claramente por qué la búsqueda de la conciencia de sí era tan exasperante. Todo lo que intentábamos estaba mal porque todo estaba ya, y eternamente, bien. Nunca hubo, ni jamás habrá, ningún momento más que Ahora. La verdadera práctica espiritual no es algo que hagamos durante veinte minutos, ni durante dos horas, ni durante seis horas al día. No es algo para hacer una vez al día, por la mañana, ni una vez por semana, los domingos. La práctica espiritual no es una entre tantas otras actividades humanas; es el fundamento de todas las actividades humanas, su fuente y su validación. Es un compromiso previo con la Verdad Trascendente, vivida, respirada, intuida y practicada durante veinticuatro horas del día. Intuir lo que verdaderamente somos es comprometernos íntegramente en la realización de eso que verdaderamente somos en todos los seres, de acuerdo al voto primordial: “Por innumerables que sean los seres, hago voto de liberarlos; por incomparable que se la Verdad, hago voto de realizarla”. Para quien sienta este profundo compromiso con la realización, el servicio, el sacrificio y la entrega, en todas las condiciones presentes y hasta el infinito mismo, la práctica espiritual será, naturalmente, el camino. Que esa persona reciba la gracia de encontrar en esta vida un maestro espiritual y de conocer la iluminación en el momento.
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UN LLAMADO A TODOS LOS CIENTÍFICOS: LA PANDEMIA TIENE UNA CAUSA METAFÍSICA, DEMOSTRABLE MEDIANTE LA HIPNOSIS CLÍNICA REGRESIVA DE WILLIAM CRIADO

A estas alturas de la falsa pandemia, en la que muchos todavía no saben lo que está pasando en mundo por estar bajo programación mental sobre todo de la televisión, creo que es importante no solo denunciar una vez más quién es el enemigo invisible de la humanidad, sino, también, realizar un análisis empírico desde la hipnosis clínica regresiva para poner un poco de orden en este año apocalíptico. En dicho sentido, a partir de los vídeos comentados que he publicado, voy a destacar las pautas evolutivas de la plandemia desde el magnífico trabajo realizado por el médico venezolano William Criado, gracias a lo cual he podido pasar de la teórica filosofía transpersonal a una práctica empírica mediante la hipnosis clínica regresiva. 1 – Vídeo 226 de Willam Criado (publicado el 24 de junio 2018): Las vacunas al descubierto: contienen nanotecnología de los reptilianos. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - En 1.999, en un polideportivo de Ohio (EEUU) hay una experimentación para vacunar 1.400 niños procedentes de la emigración. Esas vacunas contienen nanotecnología. - Para la elaboración de esas vacunas con nanotecnología, se secuestraron a 512 científicos con sus correspondientes familias para hacerles chantaje. - Toda esa operación fue desmantelada y los científicos y sus familias recuperados. 2 – Vídeo 283 de William Criado (publicado el 24 de marzo 2020): La raza Kutulo está detrás de la pandemia. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se evidencia que un laboratorio situado en Wuhan (China) es el centro de operaciones para la pandemia, donde se pretendía liberar en el futuro nanorobots biológicos para que, una vez liberados, se multiplicaran por medio del oxigeno y el aire atmosférico. Esos nanorobots son más pequeños que un grano de arena. - El objetivo era programar esa pandemia mortal para el final del 2021 preparando así esa extinción masiva para el gran evento del 2024 (¿Flash solar?). - William Criado sabe que hay 44 hombres que dominan la élite política y económica, los cuales son los responsables de la pandemia del 2020, conoce sus nombres. - La pandemia del 2020 es una estrategia de control mediante la vacunación masiva obligatoria como preparación para el 2021, fecha en que se liberaría los citados nanorobots biológicos, los cuales serían más letales que el coronavirus. - Toda esa operativa genocida ha sido anticipadamente desmantelada por William Criado. 3 – Vídeo 284 de William Criado (publicado el 9 de abril 2020): Enki, el creador del ser humano, hace importantes revelaciones sobre el virus y el futuro de la humanidad. En una conversación de William Criado con Enki, cabe destacar estos importantes puntos: - Enki: Hay demasiadas muertes, esto no se va acabar todavía, hay mucha maldad en el mundo. - WC: El virus es un microorganismo en 3D, reforzado en laboratorios con diferentes inserciones*. Las razas que estaban detrás de ese plan para 2021 fueron eliminadas (ver vídeos 283 y 306), fue el último bastión Anunnaki. *Cabe señalar que muchos científicos denuncian que, efectivamente, el virus no ha sido secuenciado y aislado según los postulados de Koch. También denuncian esos científicos que hay inserciones de otras secuencias como, por ejemplo, el VHI. Esa secuenciación es, entonces, un “virus informático” pues ha sido secuenciado en una pantalla de ordenador. - Enki: El holograma de la Tierra se está rompiendo, los reptiles se están dejando ver por todo el mundo y ya no saben qué hacer. - Enkí: Más que el virus, está matando el pánico, el miedo. - WC: Ha habido momentos claves desde movimientos gubernamentales, en el que 2 cosas se han visto sin que sean públicas: 1- La liberación de muchos niños, miles, que ni siquieran han visto la luz, utilizados de muchas formas: tráfico de órganos, trata de blanca, violaciones, rituales satánicos… y 2- Cierta élite mundial está resguardada en bunkers secretos. - Enki: El virus no se queda en el aire, cae a la superficie. - WC: Se ha visto recuperación completa en personas que han tomado vaporizaciones (6 al día) en los primeros síntomas, y el virus es eliminado de las fosas nasales y la garganta, con hierbas: eucalipto, jengibre, romero, orégano silvestre, mentol, hay evidencias de eso. - Enki: Esto va a pasar, va a dejar muchas consecuencias, mucho dolor, esto va a pasar y van a venir mejores tiempos para todos los humanos, hay que esperar, no puedo decirte nada más William. - Enki: El humano no está lo suficientemente preparado para escuchar ciertas cosas … - Enki: Hay reptilianos en la tierra, y el holograma se está rompiendo, y a ellos les aterra saber que los humanos los están viendo. - Enki: Respecto a los sonidos que hay en el mundo: Están tratando de crear pánico en los humanos. - WC: Han aparecido imágenes tipo Blue Beam con estas nuevas tecnologías, imágenes muy nítidas para confundir a los que no saben. 4 – Vídeo 287 de William Criado (publicado el 4 de junio 2020): El Covid 19 es obra de los reptilianos desde 7034 AC. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se hacen experimentos con científicos: se los infecta para adquirir resistencia al virus y, posteriormente, ser enviados a la tierra 3D para infectar al resto de la humanidad. - El objetivo de la manipulación científica en 4D es la transmisión del virus y una infección masiva, tal como se ha realizado en la época actual en el aspecto físico 3D mediante el Covid 19. Ese vector de transferencia desde 4D a 3D tiene dos objetivos: imposibilitar la destrucción en 4D y evitar la escapatoria definitiva del ser humano desde 3D. - Los reptilianos conocen muy bien cualquier emoción del ser humano, y saben distinguir entre los humanos más frágiles y los más fuertes. - Desde 7.034 AC se generan las pandemias a través de la historia. - Según William Criado, el futuro no existe, de ahí la importancia de resolver el problema en la línea de tiempo presente. - La Organización Mundial de la Salud (OMS) prohíbe las autopsias y da un protocolo equivocado (controlado por reptiles) para no detectar la coagulación de la sangre y, así, esa información queda bloqueada e inaccesible para la mente humana. (Este extremo está muy acreditado con numerosas muertes, sobre todo en Italia, cuyos científicos se atrevieron a realizar las primeras autopsias para luego cambiar el protocolo de actuación con antiinflamatorios y anticoagulantes). - El factor de no letalidad del virus es porque los reptilianos no tienen el control del holograma tierra, ya que hay esferas de luz en partes estratégicas que ayudan al holograma y a los seres vivos, lo cual aumenta la frecuencia por emanación de luz de los Humanos/luz liberados. 5 – Conclusiones Hay constancia de que son miles los científicos que están elevando sus voces conjuntamente contra esta falsa pandemia en la que hay relación entre el 5G y las vacunas para imponer un Nuevo orden Mundial, y así lo expuse también en un Webinar en la Universidad Central de Bolivia. Desde este artículo, invito a dichos científicos a dar un paso más allá de lo meramente físico, a adentrarse en la metafísica, en esa cuarta dimensión desde la cual hay un enemigo invisible que controla la humanidad. Es una invitación a realizar ciencia más allá de los sentidos, es decir, desde el subconsciente humano tal como lo demuestra William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Quizá, así, algún día, los científicos podrán trabajar conjuntamente con algunos filósofos que, como yo, contemplamos las cuestiones metafísicas ya no como una entelequia sino mediante acreditadas investigaciones científicas en las que, por ejemplo, se demuestra que es posible la sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación. Este 2020 hemos experimentado tanto sufrimiento, que es imperativo volver a poner orden entre la ciencia y el pensamiento.
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educación

META-ANÁLISIS DE LA PANDEMIA: 5G + VACUNAS = MICROCHIPS DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Las tesis defendidas en esta investigación desde el 19/04/2020 han sido finalmente confirmadas por médicos y científicos, quienes han creado la asociación MÉDICOS POR LA VERDAD - ESPAÑA Las tesis expuestas y defendidas en esta investigación han sido presentadas en un WEBINAR de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN): aquí el vídeo de la presentación y aquí el documento PDF con los esquemas conceptuales. A estas alturas de la pandemia, ya se pueden extraer diversas conclusiones según las informaciones que van saliendo desde las diferentes fuentes. A mi parecer, las declaraciones del Diácono Jorge Sonnante (censuradas por Youtube) son contundentes y con visos de total verosimilitud: EL 5G CAUSA SÍNTOMAS DE GRIPE, lo cual se presenta como la excusa perfecta PARA INOCULAR LA VACUNA TAL COMO PRETENDE BILL GATES , una vacuna que contendría realmente el VIRUS LETAL PARA QUIEN LA RECIBIERA. Dichas declaraciones del Diácono Jorge Sonnante, ahora, tienen mucho sentido y concuerdan con otras declaraciones realizadas por otros científicos que a continuación relaciono: 1 - El profesor emérito de bioquímica y ciencias médicas básicas de la Universidad Estatal de Washington, Martin L. Pall, realizó un estudio científico donde demuestra la relación causal del 5G y el COVID-19. Del mismo modo, el Instituto de Salud de EE.UU. hace público un estudio científico que correlaciona el 5G con la aparición del coronavirus. 2 - Según demuestra este documental, existe una guerra invisible mediante la radiación de microondas. 3 - Lo anterior puede ser comprobado mediante la medición de la radiación del 5G, tal como demuestra aquí y aquí. 4 - Y todo ello se puede comprobar científicamente de la mano de la científica Ana María Oliva, Doctora en Biomedicina, quien nos advierte del real peligro de las radiaciones del 5G. 5 - Y, cómo no, también tiene razón el Doctor Andrew Kaufman al declarar que no existe el COVID-19, sino que ese supuesto “virus” comprende “exosomas" creados por el sistema inmunológico natural del cuerpo; y que las pruebas para el COVID-19 son meramente indicativas de exosomas, no la verdadera causa de que las personas se enfermen. Nota a este punto 5: La aseveración de que no existe el COVID-19 tal como mantiene el Dr. Kaufman es cierta bajo una premisa: si se tiene en cuenta que los síntomas gripales no son producto del virus en sí mismo sino de la radiación 5G. Pero, por otro lado, ello no es óbice de que el virus haya sido realmente creado y modificado en un laboratorio y, cuya finalidad, es inocularlo a través de la vacunación tal como dice Jorge Sonnante que se hizo en Wuhan-China y, pretendidamente, repetir esa inoculación vacunal (que incluiría el virus mortal) en el resto del mundo. Para tal finalidad, los famosos que declararon estar "infectados" por el virus, fue una estrategia para crear pánico e invitar a la vacunación general, cuando en realidad nunca dichos famosos han tenido el "virus", pues son parte del "Estado profundo". Del mismo modo, los medios de comunicación propiedad de ese "Estado profundo", han realizado una campaña masiva de miedo colectivo para implementar el malévolo plan de inocular la vacuna con el virus mortal. No obstante lo anterior, ese virus modificado en laboratorio no es más letal que cualquier otra gripe estacional de años anteriores y que la tasa de mortalidad es como la gripe común, además, puede ser eliminado mediante el MMS (Dióxido de cloro) como se puede comprobar aquí, hasta el punto que es objeto de una investigación científica y que, finalmente, parece ser se están realizando ensayos clínicos. 6 - Otro científico que tendría la razón es el virólogo Pablo Goldschmidt, quien declara que es una falsa pandemia. 7 - El Doctor Mercola también tiene razón al aseverar que los campos electromagnéticos (EMF) causan disfunción mitocondrial, lo que aumenta el riesgo y empeora las enfermedades crónicas y degenerativas. Según los estudios realizados, la tecnología 5G es perjudicial y solo empeora las cosas, ya que aumenta drásticamente nuestras exposiciones. 8 - Es así como, los medios de comunicación en las manos del “Estado profundo”, han propagado el miedo a la población mundial como se puede comprobar aquí y aquí. Cabe destacar aquí un tema muy importante: el miedo desactiva el sistema inmunológico, pues es una respuesta biológica para la conservación de energía. 9 - Y para justificar aún más la tesis aquí argumentada, la viróloga y Doctora Judy Mikovits avala la tesis de Jorge Sonnante en relacionar el virus con las vacunas: "El Virus Corona no es más que un virus grave, y es inverosímil que esté pasando al ser humano por otro ser humanos mediante la tos, así no sucede, es más plausible que se haya inyectado,...las vacunas contra la gripe están impulsando la infección, .. el estrés y el miedo han conducido a la reactivación del virus latente". En esa línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce finalmente que el virus no se transmite por el aire. Tampoco la OMS ha hallado pruebas de contagio por objetos. 10 - Pero si algún escéptico alberga todavía dudas, le remito a la investigación científica de Bartomeu Payeras, quien demuestra la correlación entre coronavirus y 5G. 11 - Si todo lo anterior no es suficiente, remito al lector a esta noticia: El covid-19 no es un virus, es un exosoma influido por la contaminación electromagnética-Argentina. Un extrato significativo de dicha noticia: "Investigadores y Científicos como Magda Havas, Annie Sasco, David Carpenter o Ceferino Maestú, que participaron en las II Jornadas Científicas organizadas por la Asociación de Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud (EQSDS) en Segovia septiembre 2019, advirtieron que la tecnología 5G irá acompañada de un aumento de una variedad de patologías, desde infertilidad a enfermedades neurológicas y cáncer. Es la contaminación lo que debilita el sistema inmune y, como consecuencia, la gente muere por varias causas, incluso la gripe estacional y todas las muertes se etiquetan como coronavirus. Pero incluso los virólogos convencionales admiten que los coronavirus son muy comunes e inofensivos. Es absurdo que hagan colapsar al sistema de salud, a menos que este no sirva. Dos tercios de las personas tienen coronavirus en pequeñas cantidades inofensivas y darían positivo en los test PCR de coronavirus, aún excluyendo contaminación, no detectan qué variante es ni en qué cantidad es decir, si la carga viral, que no se mide, alcanza para enfermar. De hecho, el COVID-19 es un exosoma." 12 - Todas las demás argumentaciones también tienen su repercusión en el ámbito geopolítico pues, a tenor de este informe de Benjamin Fulford, los servicios de Inteligencia chinos y occidentales buscan a los ejecutivos de las telecomunicaciones 5G, pues la llamada "pandemia" ha sido rastreada hasta la tecnología 5G. El objetivo de la actual pandemia, organizada por la facción Busch-Rothschil, es centralizar el control y llevar a cabo una reducción de la población, según confirman fuentes de la CIA. 13 - Y como colofón a las anteriores pruebas, tenemos la canalización del Padre Absoluto, quien ya nos advirtió de la fórmula de la maldad: 5G + VACUNAS = NUEVO ORDEN MUNDIAL. Me alegro mucho personalmente que sea el Diácono Jorge Sonnante, un emisario de Dios, quien nos haya iluminado para evitar, en primer lugar, la vacunación mortal con el virus y, en segundo lugar, la implantación subcutánea de un microchip a modo de subterfugio como pretende Bill Gates, una cuestión que ha sido rechazada por el Fiscal General William Barr. Dicha tesis es también avalada por algunos científicos como el Dr. Rashid Buttar, considerado uno de los cincuenta mejores médicos de EEUU, quien denuncia abiertamente que no existe el tal virus sino que se trata de una lesión hipóxica causada por la radiación 5G lo cual es avalado por más de 2.000 estudios, y cuyo objetivo subyacente es la implementación de la vacunación masiva obligatoria para implantar el microchip subcutáneo. Dicho de otro modo, nos dice, es una operación de falsa bandera para la despoblación de la humanidad. CONCLUSIONES: 1 - Los virus están latentes en las personas mediante las vacunas y son reactivados mediante el estrés y el miedo, de ahí el interés del Estado profundo mediante sus medios de comunicación controlados en propagar el pánico. 2 - La tecnología 5G es nociva al punto que presenta síntomas de gripe: la excusa perfecta para imponer una vacuna mortal. 3 - Los gobiernos títeres del Nuevo Orden Mundial, como el español, son cómplices de genocidio. Afortunadamente, aún quedan valientes "semillas estelares" como la diputada italiana Sara Cunial, quien denuncia los poderes ocultos que esclavizan a la humanidad. En esa misma línea, son cada vez más los políticos que levantan sus voces respecto al orden exageradamente establecido en contra de la libertad de los ciudadanos, como es el ejemplo en Austria. 4 - La pandemia es una farsa: - El profesor Yitzhak Ben Israel, de la universidad de Tel Aviv: desmonta la justificación de la cuarentena. El profesor Yitzhak Ben Israel trazó las tasas de nuevas infecciones por coronavirus en los EE. UU., Reino Unido, Suecia, Italia, Israel, Suiza, Francia, Alemania y España. Los números contaban una historia impactante: independientemente de si el país estaba en cuarentena como Israel , o si se dedicaba a los negocios habituales como Suecia , el coronavirus alcanzó su punto máximo y disminuyó exactamente de la misma manera. De la misma manera exacta . - Por otro lado, el Dr. Wittkowski dice: "El distanciamiento social y la cuarentena de todos no ha salvado vidas en ninguna parte, solo ha prolongado la curva, causando más muertes y disminuyendo la inmunidad natural colectiva, que es lo único que detendrá esta epidemia". Dicha tesis ha sido aplicada por Suecia con resultados extremadamente positivos frente a la desastrosa situación generada por otros gobiernos que han confinados a sus pueblos. - Una tercera opinión científica es del Premio Nobel Michael Levitt, quien afirma que la cuarentena fue un gran error. - Una cuarta opinión científica de Dolores Cahill, inmunóloga y bióloga molecular, experta mundialmente reconocida con un amplio recorrido estudiando los virus y la inmunidad, denuncia que "la declaración de pandemia es un crimen contra la humanidad" y que "no es necesario el uso de mascarilla ni el distanciamiento social". Así pues, esos cuatro científicos dejan en evidencia que la cuarentena se ha implementado sin tener en cuenta los criterios estrictamente científicos sino, más bien, siguiendo directrices políticas y de intereses ligados a la industria farmacéutica, apoyado ello por medios de comunicación serviles a los poderes fácticos: esa cuestión es avalada por un informe científico alemán que denuncia la narrativa oficial como "una falsa alarma global". - El Coronel de la Inteligencia Rusa, Vladimir Kvachkov, declara abiertamente que la pandemia es una mentira orquestada como estrategia globalista para un control total sobre la humanidad y una reducción de la población. - A todo lo anterior, según THE WASHINGTON TIMES, el coronavirus es el mayor engaño político de la historia y, consecuentemente, la farsa de la pandemia se desinfla: "El nuevo coronavirus es real. La respuesta al coronavirus es exagerada. Y con el tiempo, esta publicidad se revelará como engañada políticamente. De hecho, COVID-19 pasará a ser una de las respuestas más grandes, vergonzosamente exageradas, del mundo político a una cuestión de salud en la historia de Estados Unidos.Los hechos son los siguientes: COVID-19 es una enfermedad real que enferma a algunos, resulta fatal para otros, principalmente para los ancianos, y no hace nada a la gran mayoría. Eso, en pocas palabras, es todo." - Como conclusión, el CDC de EE.UU confirma que la tasa de mortalidad es notablemente baja (0,2%), lo cual debería impactar la narrativa política: ello confirma que las predicciones realizadas por políticos y la OMS sobre muertes, fueron exageraciones salvajes. 5 - El objetivo de esta pandemia provocada es reducir la población mundial mediante una vacunación masiva mortal y la implantación de un microchip subcutáneo para, con ello, implementar la agenda del Nuevo Orden Mundial. 6 - Los informes científicos independientes deben prevalecer sobre las decisiones políticas arbitrarias. Según Scott W. Atlas, MD, miembro principal de David y Joan Traitel en la Institución Hoover de la Universidad de Stanford y ex jefe de neurorradiología en el Centro Médico de la Universidad de Stanford, hay que detener el pánico y poner fin al confinamiento total. Estos son los hechos según él: 1-La gran mayoría de las personas no tienen ningún riesgo significativo de morir por COVID-19. 2-Proteger a las personas mayores en riesgo elimina el hacinamiento en el hospital. 3-Las políticas de aislamiento total previenen la inmunidad vital de la población, prolongando el problema. 4-La gente está muriendo porque no se está recibiendo otra atención médica debido a proyecciones hipotéticas. 5-Tenemos una población en riesgo claramente definida que puede ser protegida con medidas específicas. Y para demostrar de qué manera está manipulada la ciencia, recomiendo ver esta entrevista realizada a la Dra. Judy Mikovits. MI ANÁLISIS: En mi opinión, LA ALIANZA DE LA TIERRA y su equipo militar a través de Q, ha sido consciente de las tesis aquí defendidas, pero le han seguido el juego al "Estado profundo" para dejar confinada a la población en sus casas por cinco motivos: 1 - Con el confinamiento en los domicilios, se evita ataques de falsa bandera como los ocurridos en las grandes ciudades así como en numeroso colegios de los Estados Unidos. 2 - Aprovechando el confinamiento por la cuarentena de la falsa pandemia, se están desarrollando operaciones militares para realizar arrestos relacionados con las más de 203.000 acusaciones selladas del Departamento de Justicia de los EE.UU. 3 - El confinamiento es la situación ideal para el desmantelamiento de las bases subterráneas del Estado profundo y, así, proceder a la liberación de los niños secuestrados que, parece ser, ya son 500.000 rescatados. 4 - Con el confinamiento en casa, se reduce la exposición a la radiación de las antenas 5G, por lo tanto nos han estado protegiendo. 5 - Según informa el grupo de inteligencia militar detrás de Q, en sus publicaciones Q4065 y Q4076 , el conocimiento es poder en referencia a la manipulación de las tasas de mortalidad que están siendo evidentes. Entonces, nos dice Q, ¿qué hubiese pasado si el Presidente Trump hubiera retado la narrativa del virus desde el principio? En respuesta, nos dice Q, a veces no puedes decir la verdad al público sino que debes mostrársela. Lo que nos viene a decir Q es que,si el Presidente Trump hubiese ido en contra de la opinión generalizada de la pandemia falsamente orquestada, hubiese sido desacreditado, siendo importante entonces que sean las propias personas quienes deben averiguar la verdad, tal como estamos desvelando en este artículo. Con ello, puede confirmarse que "La verdad nos hará libres". APÉNDICE FINAL: Lean, analicen, comprueben por ustedes mismos. Yo solo he atado cabos. Porque como bien dijo el maestro Jesucristo: “La verdad os hará libres”. Para una mayor comprensión de todo lo anterior, recomiendo ver el documental "Fuera de las Sombras": bienvenido a la DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO, el epílogo de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD en el que argumento lo hasta aquí expuesto. Si ha seguido hasta aquí mis razonamientos, puede que le interese saber mi cosmovisión de lo que está pasando en el mundo, y puede que le guste saber que estamos viviendo tiempos bíblicos. Ahora que cada cual adquiera su propio discernimiento porque, retomando nuevamente la cita bíblica de Jesucristo, “La verdad os hará libres”.
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BREVE RESUMEN DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO

***PREÁMBULO METODOLÓGICO: 1 - INVESTIGACIÓN - Meta-análisis que demuestra con contundentes evidencias científicas, las correlaciones entre coronavirus, 5G y vacunas: META-ANÁLISIS DE LA PANDEMIA: 5G + VACUNAS = MICROCHIPS DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL 2 - MANUAL PARA CREAR UNA FALSA PANDEMIA: Descubra en este artículo, de un modo irónico pero no falto de veracidad, cómo se crea una falsa pandemia. 3 - WEBINAR UNICEN - LA ACTUALIDAD: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL VERSUS PAÍSES PATRIOTAS: Las tesis expuestas y defendidas en esta investigación han sido presentadas en un WEBINAR de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN): aquí el vídeo de la presentación y aquí el documento PDF con los esquemas conceptuales. 4 - COSMOVISIÓN DE LA CRISIS PANDÉMICA: El origen histórico y las causas socio-políticas de la pandemia tienen repercusiones filosóficas y psicológicas tal como se argumenta en el epílogo Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. ***BREVE RESUMEN DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO: 1 - Paranoia psicológica globalizada y apocalipsis Nadie parece tener explicaciones coherentes para saber lo que está pasando actualmente en el mundo. Hay una paranoia psicológica globalizada inducida, la cual impide al más común de los mortales entender qué está ocurriendo a raíz de la emergencia pandémica a causa de un simple virus que, parece ser según todos los indicios, ha sido creado en un laboratorio como arma biológica contra la humanidad, una amenaza que ya fue anticipada en un programa de la televisión pública italiana, RAI, en el año 2015. Aquí en este artículo, voy hacer un breve resumen para poner un poco de orden en ese aparente caos globalizado. Es indudable que todas las evidencias apuntan a que estamos viviendo tiempos apocalípticos. Sin embargo, de un modo etimológico, la palabra “apocalipsis” significa “revelación” o, dicho más coloquialmente, es similar a “divulgación”, de ahí el título de “Divulgación cósmica” en una sección de mi web. Más específicamente, el epílogo de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD (1), es titulado Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo. En dicha obra es donde cierro el círculo de mis investigaciones para dar mi cosmovisión sobre la historia de la humanidad, su declive racional y la ausencia de una genuina espiritualidad. Pero, para no abrumar al lector con tan exhaustivas investigaciones, las cuales requieren de una actitud proactiva de la razón, a continuación, hago un breve resumen para exponer lo que está pasando en el mundo. 2 - Divulgación cósmica En dicha sección Divulgación cósmica, hay dos documentales que ilustran muy bien lo que está pasando en el mundo actualmente. El primero de esos documentales es ABOVE MAJESTIC, y relata cómo la humanidad ha sido esclavizada mediante una ingeniería social y mental, de modo que, las democracias, la política, el sistema económico, la ciencia, la libertad, y la propia historia no son cómo nos la cuentan en nuestro sistema educativo sino, más bien, han sido objeto de una manifiesta manipulación por obscuros actores. La humanidad ha caído presa de una red obscura malévola, más conocida como “Cabal” (2), “Estado profundo”, “Illuminati” o cualquier nombre similar. Esa maldad se ha infiltrado en los gobiernos de todo el mundo, en las corporaciones multinacionales, han socavado las pretendidas democracias, han manipulado la alimentación y la salud, y todo ello a través del control de los bancos centrales del mundo en manos privadas de unos pocos individuos. No sólo han secuestrado a la razón, sino que han provocado guerras para distorsionar la percepción de los ciudadanos, generando así sufrimiento y amnesia histórica. Para tales planes, no han dudado en controlar el tráfico de drogas, el secuestro de seres humanos para tráfico de órganos y ritos satánicos, sobre todo niños: en Estados Unidos desaparecen 800.000 niños al año, y 8.000.000 de niños desaparecidos anualmente en todo el mundo. Pero eso no es todo, la razón subyacente de todo ello, es alejar al ser humano de sus principios divinos, es decir, de su genuina espiritualidad. Y para entender y recuperar a la genuina espiritualidad humana, recomiendo ver el segundo de los documentales titulado EL SECRETO CÓSMICO. 3 - Dos dicursos que marcaron la historia Si usted amigo lector no deja de leer esto que expongo y aún quiere saber más, le invito a comprender nuestra reciente historia contemporánea para vislumbrar la actual situación de paranoia colectiva globalizada a causa de ese pretendido virus modificado presumible y artificialmente en un laboratorio. La historia se remonta al famoso discurso de despedida del presidente Eisenhower en 1961, en el cual nos advertía del peligro de un conglomerado militar secreto. Del mismo modo, días más tarde, el presidente Kennedy, en su famoso discurso también, nos advertía del riesgo para la libertad de la humanidad de dejar el poder en manos de sociedades secretas. Frente a ese “Estado profundo” en la sombra de los gobiernos, principalmente detrás del gobierno de los Estados Unidos mediante el Partido Demócrata, se impuso un imperialismo económico globalizado, más comúnmente conocido como “Nuevo Orden Mundial” y cuyo objetivo era implantar la eugenesia, es decir, eliminar al 95% de la población y dejar a la reducida población restante como esclavos de esos títeres satánicos. 4 - La alianza de la tierra Afortunadamente, personas de bien conocidos como “patriotas” o "sombreros blancos", muchos de ellos militares, iniciaron una contraofensiva después del asesinato del presidente Kennedy, y lograron afianzar lo que se conoce como la “Alianza de la tierra”, un conglomerado de 209 naciones representadas por esas personas de bien de cada país, y se propusieron recuperar la libertad de las naciones en particular y de la humanidad en general mediante la implementación de la ley NESARA/GESARA. Cabe decir que, el citado “Estado profundo”, estaba infiltrado en el Partido Demócrata de los Estados Unidos, y que todos los presidentes bajo esas pretendidas siglas de democracia, desde Busch padre e hijo, Obama o Clinton, todos obedecían a una malévola agenda satánica, lo cual ha quedado en evidencia con la detención del famoso pedófilo Epstein, en cuya isla de su propiedad han desfilado la flor y nata de políticos, financieros, famosos de la farándula y poderosos hombres de negocios, y todos ellos relacionados con ritos satánicos con niños, todo ello más comúnmente conocido como el Pizzagate. Ante tales evidencias, esos “patriotas” estaban incluso dispuestos a dar un golpe de estado militar para impedir que Hillary Clinton se proclamara nueva presidente de los Estados Unidos en 2016. Sin embargo, idearon otro “plan”, y quisieron hacerse con el poder de un modo democrático, para hacer justicia con la propia ley. A tal efecto, instaron a promover y apoyar la candidatura del actual presidente Donald Trump. Utilizaron sus conocimientos sobre estrategias militares para recuperar el legítimo poder de los ciudadanos del mundo a través de la candidatura de Trump. Pero, una vez conseguida la nominación presidencial de Trump, es cuando se inició un verdadero acoso y derribo de dicho presidente, pues lo han intentado con el “impeachment” al presidente, sin resultados. También con un acoso permanente desde ese “Estado profundo”, controlando la narrativa a nivel mundial a través de la televisión y demás medios de comunicación, así como también el control de la Internet. 5 - Q y la divulgación Frente a dicha situación de anestesia ciudadana, los “patriotas” o la “Alianza de la tierra (Parte 1, 2 y 3)” comenzaron un plan de divulgación más conocido en los medios alternativos como “Q ”. Ese movimiento de divulgación conocido como Q, fue una inteligente estrategia de operativa militar para desvelar los entramados hasta aquí expuestos, pero requería de un despertar colectivo masivo, pues sería realmente complicado hacer comprender al común de los ciudadanos todo lo hasta aquí expuesto. Afortunadamente, ese “plan” está teniendo éxito y, los hasta ahora considerados como “teóricos de la conspiración”, cada vez más, estamos por esa labor de divulgación. En mi sección Divulgación cósmica, he recogido a los que considero los mejores divulgadores de modo que cada persona interesada en saber la “verdad”, pudiera recabar cualquier tipo de información alternativa a la narrativa oficial desde los gobiernos títeres, así como de los medios de desinformación masivos. Cabe destacar, a mi entender, un reconocimiento a las personas que están contribuyendo a ese proceso de divulgación: Rafael Palacios (rafapal.com), Fernando de Divulgacióntotal.com, Liu Suria y Emilio Siesto, entre otros. 6 - El despertar espiritual Si usted amigo lector aún no sale de su asombro con todo lo explicado hasta aquí, no se vaya porque aún hay más, y pienso que lo más importante. No basta con exponer esos entramados históricos, sociales, económicos y políticos que han llevado a la esclavitud de la humanidad. Es de justicia que todo ello sea elevado a la luz pública. Y es por eso que, en el plan de esos patriotas militares o la “Alianza de la tierra (Parte 4)”, están previstos arrestos masivos de esas élites que han conspirado contra la humanidad, también que la humanidad sepa la verdad histórica de lo aquí relatado cuando se desclasifiquen las más de 203.000 acusaciones selladas en el sistema judicial de EE.UU. Obviamente, ello va a suponer un fuerte trauma para la población mundial que ha sido deliberadamente manipulada hacia la ignorancia. A tal efecto, es necesaria una Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo. El despertar espiritual es una condición sine qua non para que la humanidad dé un salto cualitativo en su evolución como especie. Y esa labor, de un modo filosófico y psicológico, es una tarea espléndidamente desarrollada por el filósofo Ken Wilber, tal como defiendo en mis publicaciones (3) y, más concretamente, en mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. 7 - El evento y la ascensión espiritual Ya tiene en sus manos el breve resumen para comprender qué es lo que está pasando en el mundo. Y lo que está ocurriendo es que estamos ante un cambio de ciclo galáctico de 26.000 años, que se inició con el fin del calendario Maya en el 2012, y que coincide ahora con la entrada en la Era de Acuario, es decir, estamos ante la inminente espiritualidad que tanto necesita la humanidad y que, para ello, están ocurriendo tantos acontecimientos más conocido como “El evento”, lo cual es una inflexión para la ascensión espiritual planetaria. Pero todo ello, ya está explicado en más extensión de un modo filosófico en mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. Sin embargo, para aquellas personas que no quieran aventurarse en profundas investigaciones, es más recomendable que alcancen ese mismo conocimiento a través de documentales o vídeos, tal como expongo en mi sección Divulgación cósmica. Y hasta aquí el breve resumen de lo que está pasando en el mundo. Ahora que cada cual adquiera su propio discernimiento porque, retomando la cita bíblica de Jesucristo, “La verdad os hará libres”. Como se ha relatado en este breve resumen, es indudable que estamos inmersos en el apocalipsis, son tiempos bíblicos pero, más bien, se trata de una divulgación en toda regla tal como se ha expuesto hasta aquí. Y, como dice Q, “nada puede parar lo que viene” y “Dios gana"(1), (2), (3) y (4). NOTA 1: Vídeo-resumen de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD NOTA 2: La caída del cabal (NOM/Illuminati): Documental que ilustra la DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO: LA CAÍDA DEL CABAL - DOCUMENTAL COMPLETO (10 PARTES) NOTA 3: Los 9 libros del autor: GRATIS en PDF ***** AQUÍ: SIGUE LA CRONOLOGÍA DE LOS ACONTECIMIENTOS A TRAVÉS DE LAS ENTREVISTAS DE RADIO AL AUTOR AMADOR MARTOS COMENTARIO DE TEXTO A ESTE ARTÍCULO: Pienso que ese artículo demuestra cuán ignorantes hemos sido, presos de unos poderes ocultos que dirigen nuestras vidas desde las sombras. Más que nunca es preciso un despertar espiritual para reescribir la historia manipulada, recuperar una educación independiente, sustituir el sistema piramidal de dominio por una reflexión colectiva consensuada, pues es una gran crisis de conciencia de la cultura humana que afecta a nuestra vida, nuestra libertad y al devenir de las futuras generaciones.
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La educación cuántica

LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL COMO NUEVO PARADIGMA DE CONOCIMIENTO

Este artículo es una reproducción del capítulo 2 de la tercera parte del libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD 1 - Génesis de la filosofía transpersonal La filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento fue inicialmente argumentada, en enero de 2015, en mi obra La educación cuántica, he aquí el resumen: “Desde el surgimiento de la física cuántica, la erudición ha dado un salto cualitativo y trascendente desde el universo material (objeto) a la conciencia humana (sujeto), como lo acreditan diversas áreas de la ciencia que, inapelablemente, remiten a la rehabilitación de la filosofía perenne. Las categorías científicas están convergiendo en la ciencia por excelencia, a saber, la ciencia de la conciencia. Y en ese campo, la filosofía transpersonal desarrollada por el filósofo Ken Wilber y la psicología transpersonal como la “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista, se postulan como un nuevo paradigma de conocimiento que, inherentemente, requiere de una renovada cosmovisión de la historia, la ciencia y la espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa.” Posteriormente, en noviembre de 2015, la filosofía transpersonal fue argumentada, asimismo, como un nuevo paradigma filosófico en mi segundo artículo científico titulado El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad. Desde enero de 2015 a septiembre de 2018, La educación cuántica fue objeto de hasta cuatro ediciones revisadas y ampliadas, las cuales incorporaron diversos conceptos del pensamiento de Ken Wilber a modo de notas añadidas, entre las más importantes: la conciencia de unidad, La evolución de la conciencia según Ken Wilber, los veinte principios, y diversas notas menores en alusión a los cuatro cuadrantes. 2 - Objetivos de La educación cuántica Desde 1948, el artículo veintiséis de los Derechos Humanos referente al derecho de la educación, como en otras facetas sociales, económicas y políticas, ha sido ninguneado por Los amos del mundo (Navarro, 2012). Sin embargo, novedosas iniciativas de hacer pedagogía están llegando al estamento educacional. Son tiempos de un revisionismo educacional como se ha visto en el capítulo anterior, pero también de un revisionismo humano en el modo como percibimos nuestro mundo y el universo. En efecto, es pertinente una mirada retrospectiva en la historia del pensamiento a través de una filosofía crítica, es decir, como pensamiento divergente y alternativo al pensamiento único neoliberal (Dumenil, 2014) que ha dominado la reciente historia de Occidente: ese es el propósito de este trabajo de investigación al proponer una integración de la racionalidad y la espiritualidad como nuevo paradigma de conocimiento fundamentado en la filosofía transpersonal y argumentado pedagógicamente como La educación cuántica, una obra que propugna los siguientes revisionismos: Un revisionismo histórico El “misticismo cuántico” debe ser reconsiderado como filosofía transpersonal, por simple justicia histórica y epistemológica. El “misticismo cuántico” es un término peyorativo utilizado por los ortodoxos materialistas científicos para calificar de pseudociencia la creencia de que las leyes de la mecánica cuántica incorporan ideas místicas. Sin embargo, desde un punto de vista epistemológico, Wilber (2005b) ha demostrado que el conocimiento simbólico (dualidad entre sujeto y objeto) y el misticismo contemplativo (no-dualidad entre sujeto y objeto) son dos modos de saber, diferentes pero complementarios. Así, la no-dualidad entre sujeto y objeto se presenta como una alternativa epistemológica al tradicional materialismo científico (dualidad entre sujeto y objeto), aunque los escépticos la descalifiquen despectivamente como “misticismo cuántico”. La experiencia mística o filosofía del misticismo es una filosofía de la espiritualidad como sustrato epistemológico de la filosofía perenne. Según los partidarios de la filosofía perenne, hay una realidad última que puede ser aprehendida por el intelecto en determinadas condiciones especiales (Ferrer, 2003). En dicho sentido, la meditación es una puerta de acceso a dicha realidad superior y puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud (Lazar, 2011). Dicha dimensión espiritual y trascendente de la naturaleza humana y de la existencia, en el ámbito de la psicología, tiene su correlato con el surgimiento de la psicología transpersonal como “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista. Dichos planteamientos trascendentales han sido plasmados en la Tesis Doctoral de Iker Puente (2014), titulada Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia (Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Barcelona). Por tanto, en función de los anteriores apuntes, desde un punto de vista estrictamente epistemológico y científico, el “misticismo cuántico” es un anacronismo histórico que perdura en el establishment académico oficial, razón por la cual en esta obra se realiza la pertinente argumentación para que el “misticismo cuántico” sea reconsiderado como filosofía transpersonal. Así, por justicia histórica y epistemológica, La educación cuántica tiene como fundamental propósito el reconocimiento de la filosofía transpersonal como paradigmática trascendencia a la crisis que padece la filosofía occidental al sustentarse exclusivamente en un materialismo científico que ha colapsado al Kosmos en un mundo chato (1) . Consecuentemente, el misticismo y la meditación se constituyen en una puerta de acceso para la sanación trascendental del ser humano en el mismo sentido que ya lo apuntara Platón: “La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma, entorno al Ser”; una cuestión ya tratada más específica y exhaustivamente como un camino ascendente hacia la sabiduría en la segunda parte. Desde la dogmática comunidad científica sustentada en el materialismo, el misticismo cuántico es considerado como una creencia pseudocientífica, en la cual las leyes de la mecánica cuántica incorporan ideas místicas similares a aquellas encontradas en ciertas tradiciones religiosas. El término “charlatán cuántico” ha sido usado peyorativamente por dichos escépticos materialistas para descartar la creencia de que la teoría cuántica aprueba creencias místicas. Sin embargo, el misticismo cuántico, entendido como una descripción neutral de las ideas que combinan los conceptos del misticismo oriental y la física cuántica, plantea un problema epistemológico de hondo calado científico y cultural, así como de incalculables consecuencias metafísicas y filosóficas. La esencia de esta obra es demostrar los fundamentos racionales del misticismo cuántico, y que debe ser reinterpretado convenientemente como filosofía transpersonal desde que el filósofo Ken Wilber (2005a) dilucidó científica y filosóficamente los dos modos de saber -el método científico (dualidad entre sujeto y objeto) y el místico (no-dualidad entre sujeto y objeto)- en su obra El espectro de la conciencia. La física cuántica, correctamente interpretada, posibilita una epistemología que contemple esos dos modos de saber avalados por brillantes mentes científicas (Wilber, 2013) y, a su vez, posibilita también un giro copernicano en el modo de aprehender el conocimiento y ser transmitido generacionalmente mediante una educación cuántica, objetivo de este trabajo, en oposición a la visión mecanicista, industrial y positivista de la escolarización tradicional. La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia y se constituye en una filosofía alternativa al capitalismo (Martos, 2017a) y en un fundamento epistemológico para una educación transracional (Martos, 2017 b) que implemente la razón con el corazón pues, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Un revisionismo filosófico Lafilosofía tradicional impartida en el sistema educativo occidental debe integrar a la espiritualidad y, consecuentemente, requiere de una trascendencia paradigmática hacia la filosofía transpersonal. Ello inquiere no solo una reconstrucción epistemológica en los términos argumentados en este trabajo de investigación, sino también que sea impartida como una asignatura educativa de modo que, los educandos, tengan a su alcance cognitivo una visión integral de la ciencia y el espíritu bajo una visión hermenéutica. Por filosofía tradicional se entiende, en esta obra, el cuerpo de conocimientos que se iniciaron con la filosofía moderna hasta llegar a la posmodernidad y concluyeron en la filosofía contemporánea como contraposición historicista a la reciente filosofía transpersonal iniciada por Ken Wilber. Esta filosofía tradicional ha desembocado en el pensamiento único neoliberal que ha secuestrado a la racionalidad colectiva expresada en las democracias occidentales, sometiendo a estas a una plutocracia. Del mismo modo que la filosofía escolástica supeditó la razón a la fe, el economicismo neoliberal ha sometido la razón al servicio de la fe ciega en los mercados. Al reincorporar la espiritualidad en la razón humana, la filosofía transpersonal es una renovada visión y una superación paradigmática de la filosofía tradicional. Un revisionismo epistemológico La humanidad se halla ante un cambio de paradigma en el modo de pensar donde, la razón surgida de la racional-modernidad, debe reconciliarse con el espíritu, del mismo modo que la filosofía materialista debe hacerlo con la filosofía perenne (Huxley, 2010), y el hombre moderno con el sabio que lleva en su interior (Droit, 2011). Y ello debe realizarse imperativamente mediante una visión hermenéutica de lo inconmensurable que trascienda e incluya a la epistemología de lo conmensurable (2) , constituyéndose así en un nuevo paradigma de conocimiento. Existen muchas perspectivas desde las que se puede considerar el conocimiento, siendo la consideración de su función y fundamento un problema histórico de la reflexión filosófica y de la ciencia. La rama de la ciencia que estudia el conocimiento es la epistemología o teoría del conocimiento. La teoría del conocimiento estudia las posibles formas de relación entre el sujeto y el objeto. Se trata, por lo tanto, del estudio de la función del entendimiento propio de la persona, un objetivo subyacente al constructo filosófico desplegado en esta obra que, como se argumenta debida y oportunamente, propugna dos modos de saber: el dual entre sujeto y objeto (método científico), y el no-dual entre sujeto y objeto (trascendental). Desde la teoría del conocimiento, he pretendido ocuparme de problemas tales como las circunstancias históricas, científicas, psicológicas y filosóficas que llevan a la obtención de la sabiduría, una eterna dialéctica a resolver por la humanidad pues, la racionalidad (método científico) y la espiritualidad (conocimiento revelado), han seguido caminos divergentes en la historia del pensamiento (véase ciencia versus religión), hasta que la física cuántica remitió inexorablemente hacia esos dos modos de saber (Wilber, 2005b): el materialismo científico (dualidad entre sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no-dual entre sujeto-objeto, trascendental), diferentes entre sí pero complementarios. Así, gracias a la física cuántica, esa dicotomía cognitiva ya no se presenta como una antinomia insuperable sino, ahora sí, como una paradigmática evolución holística desde el materialismo científico hacia el racionalismo espiritual. Sin embargo, al margen de la anterior consideración estrictamente científica y filosófica, también intento demostrar en esta obra que las circunstancias históricas y sociológicas han sido objeto de una ingeniería social y mental por parte de los poderes fácticos, una conspiración en toda regla para recluir a la humanidad en la caverna platónica. Para romper esas cadenas de la esclavitud y de la ignorancia inducida, es preciso un nuevo paradigma de conocimiento, de modo que toda persona con pensamiento crítico y divergente al pensamiento único neoliberal tenga los necesarios argumentos para actuar en libertad y con conocimiento de causa para, así, rendir homenaje a este aforismo bíblico: “la verdad os hará libres”. Porque la libertad es también importante en ética, en filosofía social y política, en la filosofía de la mente, en metafísica, en la teoría del conocimiento, en la filosofía de las leyes, en la filosofía de la ciencia y en la filosofía de la religión: no puede haber “verdad” sin una genuina libertad desde el empoderamiento consciente de nuestro propio destino como personas y como humanidad. En definitiva, el empoderamiento consciente es una vía de sanación y fuente de inspiración para dirigir cada cual su vida en el mejor de los sentidos. Porque, a la postre, como dijera Carl Jung, las personas sufren porque no saben darle un sentido a su vida. Mis investigaciones en los citados campos de estudio han alumbrado otra necesaria revisión a realizar, a saber, la de la tradicional educación, de ahí esta propuesta como “educación cuántica”. La educación cuántica postula una metodología pedagógica al efectuar los necesarios revisionismos antes citados, en aras de educar a las venideras generaciones en libertad y con conocimiento de causa desde el empoderamiento consciente. Porque “la verdad os hará libre”, lo cual conlleva inherentemente un replanteamiento cognitivo sobre la comprensión del mundo y de la persona. Dicho giro cognitivo del “ver para creer” (método científico) al “creer para ver” (método trascendental) invita a salir de la ignorancia en la que está sumido el ego. Esa salida de la caverna platónica es popularmente conocida como el “despertar de la conciencia” y debería llevarse a cabo conjuntamente entre la ciencia y la reflexión filosófica. Como se argumenta en esta obra, la mecánica cuántica es el sustrato cognitivo que posibilita un giro epistemológico (teoría del conocimiento) que afecta a nuestra comprensión y renovada interpretación de la filosofía y la psicología, al desplomarse la “rígida estructura” dualista del método científico, quien pretende explicarnos la realidad de ahí fuera y que, como demuestran las neurociencias, es una pura ilusión. Así, pues, la verdadera realidad está en el interior de cada uno de nosotros, de ahí el nuevo paradigma de conocimiento argumentado desde la filosofía perenne. Un revisionismo pedagógico Tales revisionismos histórico, filosófico y epistemológico inquieren, consecuentemente, un revisionismo pedagógico para impartir un nuevo paradigma de conocimiento mediante la educación. Efectivamente, solamente desde una renovada perspectiva pedagógica será posible curar esta marchita civilización, quien adora el tótem del dinero en vez de descubrir el tesoro más preciado oculto en la profundidad de todo ser humano en los mismos términos planteados por el inconmensurable Platón: “La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma, entorno al Ser”; un sendero de sabiduría que puede potenciarse mediante la meditación tal como están ya practicando en muchos centros escolares. La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia (Martos, 2018: 345). Como aseveró el matemático griego Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. El nuevo paradigma educativo no es una entelequia. Los expertos señalan 2017 como el año de la revolución pedagógica: metodologías como el trabajo por proyectos, el aprendizaje colaborativo, la educación por competencias o el aprendizaje basado en la resolución de problemas serán una realidad en las aulas. Sin lugar a dudas que la educación está en un proceso de transformación en todo el mundo gracias a la asimilación del conocimiento mediante innovadoras técnicas pedagógicas. Pero queda por dar un paso más: hacer de los estudiantes buenas personas para, poco a poco, hacer de este mundo más habitable sin violencia y cuyo objetivo debe ser alcanzar la paz. Para tal fin y parafraseando a Kant, la paz interior se presenta como un imperativo categórico. Ciertamente, como ya dijo el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. En dicho sentido, la meditación se presenta como una herramienta que está siendo introducida en cada vez más colegios. Consecuentemente, la humanidad se halla no solamente ante un nuevo paradigma de conocimiento sino también ante un cambio de paradigma psicológico y, la meditación, se presenta como una herramienta pedagógica aún por descubrir en el sistema educativo occidental. Un revisionismo psicológico Un nuevo paradigma de conocimiento, a su vez, incide en la psicología humana para aprehender la compleja realidad del mundo bajo una visión hermenéutica, la cual debe contemplar la evolución de la conciencia personal (egoica) hacia la conciencia transpersonal (Almendro, 1999) como vía de trascendencia del “yo” hacia el “nosotros” kantiano. Así, dicho revisionismo psicológico, al incorporar la espiritualidad en la psicología humana, inexorablemente conduce a un revisionismo educativo. Pero a su vez, un revisionismo educativo que contemple dicho revisionismo psicológico sustentado en la espiritualidad, se presenta como la única alternativa para revertir el actual reduccionismo psicológico positivista. La psicología positivista o psicología tradicional es una forma de acercarse a lo psíquico a través de la introspección y el autoanálisis no excluyendo, por cierto, la observación objetiva de comportamientos. En este último sentido, la observación objetiva de los comportamientos entendidos como psicología científica, delimita el dominio de su competencia, prescindiendo de todo aquello que no se someta a la medición y a la sistematización experimental. Nociones como “yo”, “alma”, “vivencia”, “voluntad”, “conciencia”, son eliminadas cuando no modificadas por la psicología científica. El problema de la psicología tradicional es su incapacidad para conseguir el consenso en la interpretación y explicación de los fenómenos psíquicos, debido al germen subjetivo implícito en la introspección y su dependencia del lenguaje verbal. Pero la psicología científica va más allá pues, mediante su reduccionismo, amputa y ejerce violencia sobre los fenómenos de la vida anímica. Es evidente que la actividad psíquica no se agota en sus manifestaciones sensibles, concretas o fisiológicas. Asimismo, no se puede negar la estrecha vinculación de lo psíquico y la actividad neurofisiológica y endocrina. Sin embargo, dichas manifestaciones alcanzan matices difíciles de reducir a un patrón mecanicista. Estas últimas interpretaciones han mostrado el fracaso teórico del conductismo, aunque sus resultados sean de gran utilidad en áreas como la rehabilitación laboral y las terapias conductuales. Del mismo modo, la introspección y el psicoanálisis han mostrado sus debilidades, pero nadie puede objetar su utilidad para la vida diaria y como instrumento de autoconocimiento. Sin embargo, desde una perspectiva de la historia, frente a la psicología tradicional se yergue la psicología transpersonal (Puente, 2014) como “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista. La psicología transpersonal nació a finales de los años sesenta en los EE.UU. a raíz del interés de un grupo de psicólogos, psiquiatras y psicoterapeutas (entre los que se encontraba Anthony Sutich y Abraham Maslow, fundadores de la psicología humanista, y el psiquiatra Stanislav Grof) en expandir el marco de la psicología humanista más allá de su centro de atención sobre el yo individual, interesándose por el estudio de la dimensión espiritual y trascendente de la naturaleza humana y de la existencia. Sus fundadores pretendían realizar una integración de las tradiciones místicas occidentales y orientales con la psicología humanista (Vaugham, 1982). La orientación transpersonal surge, pues, del encuentro entre la psicología occidental (en particular de las escuelas psicoanalíticas junguiana, humanista y existencial) y las tradiciones contemplativas de Oriente (en especial el budismo zen, el taoísmo y el hinduismo) (Ferrer, 2003) (3) . Un revisionismo educativo El sistema educativo tradicional está metamorfoseándose gracias a personas y colectivos que trabajan en favor del empoderamiento humano, en aras de trabajar la potencial profundidad inherente a todo ser humano mediante un revisionismo psicológico que incorpore la espiritualidad. Por tanto, La educación espiritual de los niños (Monserrat, 2014) es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital (Torralba, 2012). Consecuentemente, Espiritualidad y educación social (Benavent, 2013) es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011).Pero, además, la educación espiritual no debería estar desvinculada de la educación ambiental, pues la “hiper conectividad” -el tiempo que pasamos frente a una pantalla- ha originado el llamado déficit por naturaleza, un concepto acuñado por el periodista estadounidense Richard Louv que habla de afecciones físicas y emocionales causadas por la carencia de interacción con la fauna y la flora. Es vital, pues, integrar los espacios naturales en el modelo educativo, ahondar en la mutua y sana dependencia de los niños con la naturaleza, tal como reivindica Heike Freire (2011) en su libro Educar en verde: ideas para acercar a niños y niñas a la naturaleza. Por tanto, la escuela también debe ser creadora de conciencia para revertir la actual relación de nuestros hijos -y de sus progenitores- con la Madre Tierra. Un revisionismo humano Solamente mediante una concatenación de los anteriores revisionismos planteados será posible, entonces, El nacimiento de una nueva conciencia (Carbonell, 2007) como plantea Eudald Carbonell en el prólogo de la obra La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011): “La tecnología y su socialización generan tensiones y divisiones en nuestras estructuras ecológicas y culturales. No se ha producido, pues, una socialización efectiva del conocimiento, y ello impide que caminemos hacia la sociedad del pensamiento, tal como deberíamos hacer. Debemos trabajar en la perspectiva de generar una nueva conciencia crítica de especie. Solamente con una evolución responsable, construida a través del proceso consciente, podremos convertir el conocimiento en pensamiento, y alejarnos así de la sociedad de la ignorancia.” En aras de no caer en un subjetivismo extremo por parte de este autor, se complementa los citados revisionismos (histórico, filosófico, epistemológico, pedagógico, psicológico, educativo y humano) con un resumen y aportaciones a la obra La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento mediante la colaboración de Gemma Rodríguez Muñoz, también filósofa, pero con el añadido experimental de ser docente en activo, así como en posesión de un Máster en Pensamiento Filosófico Contemporáneo por la Universidad de Valencia; además tiene formación en Asesoramiento Filosófico, así como el honor de ser miembro del consejo editor de la Revista de Filosofía “Apeirón”. Mediante su valiosa colaboración, nos ofrece una perspectiva digna de tener en consideración, poniendo el enfoque de su análisis en cuatro supuestos como ejes centrales para el nuevo paradigma educativo: 1-Un momento para no educar de este modo; 2-Filosofía, ciencia y pensamiento transpersonal; 3-La conciencia mística: ser uno con el universo; 4-Un momento para educar de otro modo. Mi efusivo agradecimiento por esta especial colaboración de Gemma en este trabajo de investigación; muchas gracias, Gemma. Veamos en el siguiente capítulo la exposición de los cuatro supuestos argumentados por Gemma Rodríguez. Notas: (1) El fracaso epistemológico de Occidente es evidente al no haber logrado la integración del “yo” (arte), el “nosotros” (moral) y el “ello” (ciencia), tal es la conclusión de la primera parte de Breve historia de todas las cosas a decir de Wilber (2005c: 182): “No deberíamos, pues, buscar la solución regresando a la indisociación mítica o mágica del Gran Tres en la que el yo, la cultura y la naturaleza todavía no se habían diferenciado. Debemos desembarazarnos de la miseria de la modernidad (la disociación) sin renunciar, en cambio, a sus facetas más esplendorosas (la diferenciación). De modo que, si la tarea de la modernidad fue la diferenciación del Gran Tres, la misión de la posmodernidad es la de llegar a integrarlos.” Wilber considera que Occidente ha completamente olvidado las dimensiones espirituales, abocando con ello a un “mundo chato” dominado por los ascendentes y los descendentes, y que han llevado al colapso de la modernidad. Wilber (2005c: 339) explica la génesis de dicho problema occidental: “Todo comenzó a cambiar radicalmente con el Renacimiento y la emergencia de la modernidad, un cambio que alcanzaría su punto culminante con la Ilustración y la Edad de la Razón y que bien podríamos resumir diciendo que los ascendentes fueron reemplazados por los descendentes.” La obra de Wilber aborda en extensión los ascendentes y los descendentes como rivales antagónicos que necesitan de una integración, y nos explica la génesis histórica de este rechazo de lo espiritual, la razón histórica concreta que explica los motivos por los cuales el Occidente moderno ha llegado a negar la validez de los estadios transpersonales. La posibilidad y necesidad de una filosofía hermenéutica está meridianamente demostrada por Wilber en Breve historia de todas las cosas, a partir de la cual hemos esbozado los parámetros históricos y hermenéuticos, a saber, la diferenciación de los Tres Grandes a partir de Kant, y el colapso del Kosmos al ser reducidos al Gran Uno: el materialismo científico. En suma, estamos asistiendo en Occidente a un completo olvido de la profundidad espiritual. Los ascendentes y los descendentes, al fragmentar el Kosmos, están alimentando la brutalidad de la contienda y no hacen más que tratar de contagiar al otro bando sus enfermedades. Pero no es en la lucha sino en la unión entre los ascendentes y los descendentes donde podremos encontrar armonía, porque solo podremos salvarnos, por así decirlo, cuando ambas facciones se reconcilien. Y tal salvación solo puede provenir de la unión entre la sabiduría y la compasión como un imperativo para la sanación trascendental del ser humano. (2) Véase el artículo segundo de la primera parte, titulado El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad. (3) Puente, Iker. Filosofía oriental y ciencias cognitivas: una introducción. Universidad Autónoma de Barcelona, Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, Enrahonar. Quaderns de Filosofia, 2011, Vol.47 Pág.15 a 37. Bibliografía: Almendro, Manuel. La conciencia transpersonal. Barcelona: Kairós, 1999. Benavent, Enric. Espiritualidad y educación social. Barcelona: Universitat Oberta de Catalunya, 2013. Carbonell, Eudald. El nacimiento de una nueva conciencia. Barcelona: Ara Llibres, 2007. Droit, Roger-Pol. El ideal de la sabiduría. Barcelona: Kairós, 2011. Dumenil, Gerard. La gran bifurcación. Acabar con el neoliberalismo. Madrid: La catarata, 2014. Ferrer, Jorge. Espiritualidad creativa: una visión participativa de lo transpersonal. Barcelona: Kairós, 2003. Freire, Heike. Educar en verde: ideas para acercar a niños y niñas a la naturaleza. Barcelona: Grao, 2011. Huxley, Aldous. La filosofía perenne. Barcelona: Edhasa, 2010. Lazar, S. (2011). “Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density”. En: Psychiatry Research: Neuroimaging, Nº 191(1), 36 a 43. Hospital General de Massachusetts, Harvard Medical School, Boston, EE.UU. Martos, Amador. Una filosofía alternativa al capitalismo. España: Amazon, 2017a. Martos, Amador. Filosofía transpersonal y educación transracional. España: Amazon, 2017b. Martos, Amador. La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento. España: Amazon, 2018. Mayos, G., Brey, A., Campàs, J., Innerarity, D., Ruiz, F. y Subirats, M. La sociedad de la ignorancia. Barcelona: Ediciones Península, 2011. Monserrat, Laia. Espiritualidad natural: La educación espiritual de los niños. Ideas para padres y maestros. Barcelona: Kairós, 2014. Navarro, Vinçens. Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero. Barcelona : Espasa libros, 2012. Puente, I. (2014). Complejidad y psicología transpersonal: Caos, autoorganización y experiencia cumbre en psicoterapia. Tesis de Doctorado en Universidad Autónoma de Barcelona. Torralba, Francesc. Vida espiritual en una sociedad digital. Lleida: Milenio, 2012. Wilber, Ken. El espectro de la conciencia. Barcelona: Kairós, 2005a. Wilber, Ken (2005b), “Dos modos de saber”, en: Wilber, El espectro de la conciencia (pp.35-59), Kairós, Barcelona. Wilber, Ken. Breve historia de todas las cosas. Barcelona: Kairós, 2005c. Wilber, Ken. Cuestiones cuánticas. Barcelona: Kairós, 2013.
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DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO

Este artículo es una reproducción del epílogo de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. 1 - Ejercicio de retrospección El epílogo de una obra es el lugar idóneo para que un pensador exponga sus profundas convicciones personales, esotéricas y metafísicas al margen del rigor metodológico, racional y académico. Dicho de otro modo, el epílogo puede hacer de contrapunto al formalismo investigativo argumentado con pulcritud y metodología científica en la búsqueda de la “verdad” mediante el uso de la razón. O sea, el epílogo, es donde este pensador puede expresar sus firmes creencias acerca de su visión e interpretación del mundo que nos ha tocado vivir. En dicho sentido, quisiera realizar un ejercicio de retrospección para situar al lector en el contexto pensativo de este escritor. Cuando era muy joven, apenas un adolescente y, por extrañas razones metafísicas que son difícil de saber pero que se constituyen en el fundamento de mis investigaciones, mi interés siempre se decantó por la astrología, la reencarnación, los fenómenos paranormales , la ufología, la mística , etcétera, en definitiva, por todos aquellos temas que eran considerados como “pseudocientíficos” desde el rigor académico. Dicho interés esotérico y metafísico, años más tarde, me llevó a estudiar en la Orden Rosacruz, y participar activamente en una Logia en Barcelona (España). Obviamente, me siento Rosacruz de corazón, pues esa escuela metafísica hizo posible que, en mi joven mente racional, muchos de los temas antes citados de mi interés, encajaran cual un puzle se tratara. Desde ahí se me invitó a participar en la Orden Martinista y, como una sincronicidad del destino, el mándala de mi artículo El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad, es idéntico al Pentáculo Martinista. Pero es justo ahora, al escribir este epílogo, que caigo en cuenta de esa causalidad metafísica manifestada como sincronicidad en mi mente. También me invitaron a ingresar en la Masonería, corrían los años ochenta de esas experiencias esotéricas y, en España, era una época de reciente “libertad democrática” tras la dictadura del General Franco donde, el secretismo esotérico, era como ser un antisistema hoy en día. Debo dejar en claro, respecto de esas tres Órdenes esotéricas, lo siguiente: como he dicho anteriormente, soy Rosacruz de corazón, pues sus enseñanzas colmaron mis expectativas esotéricas y, además, fue ahí donde descubrí la meditación. Actualmente no mantengo contacto con nadie de la Orden Rosacruz. Mi paso por la Orden Martinista fue muy breve, fugaz sería lo correcto decir, aunque, como he citado anteriormente, intuyo que hay un orden divino subyacente que se ha manifestado a través de su Pentáculo en uno de mis artículos científicos. Y, respecto a la Masonería, mi estancia fue algo más larga, quizá un par de años o tres, no recuerdo bien. Pero lo que aprendí en ella es lo absurdo que es una jerarquía de conocimiento para intentar acercarse a los misterios del universo y de la vida. Rápidamente me di cuenta que tanto secretismo solo podía llevar a una compartimentación del conocimiento en detrimento de la libertad investigativa abierta y transparente. Posiblemente, en la época de la inquisición religiosa, fueran necesarios los secretismos para transmitir la sapiencia de las escuelas de los misterios que proceden desde la época de las pirámides en Egipto. Pero con el devenir de la historia, las Órdenes esotéricas fueron infiltradas por los “Illuminati” y esos poderes oscuros que han manejado a la humanidad desde tiempos pretéritos, ahora más conocidos como el “ Estado profundo ”. 2 - El despertar espiritual Tras esas experiencias esotéricas, años más tarde, ingresé en la Universidad Central de Barcelona donde cursé filosofía pura durante cinco años. Como he manifestado en varias ocasiones en mis diversas publicaciones, salí decepcionado de la Universidad pues mis anteriores estudios esotéricos no tenían cabida en el esquema racionalista y académico de la educación tradicional. Y así fue como quedé abducido por el propio sistema capitalista, quedando escindida mi mente racional de la comprensión esotérica tan anhelada desde mi juventud. No fue hasta que se produjo el desahucio de mi vivienda familiar, dejándome en la calle sin recursos junto a mi familia, como se produjo mi “despertar espiritual”. Por aquella época, y aún hoy en día, se producen una media de diez suicidios al día motivados por la crisis social y económica. Pero los medios de comunicación no abordan esa crucial problemática, pues sería como atacar a la causa subyacente del propio sistema plutocrático malévolamente dirigido por el “Estado profundo”, quien solo promueve la eugenesia humana mediante técnicas de ingeniería social y mental que seguidamente aludiré. Fue así como decidí poner orden en mis ideas e investigar las causas de tanto sufrimiento en este mundo y, sin ser consciente de ello entonces, me dirigía pasito a pasito al escritor e investigador que soy hoy en día, aunque no viva de ello pues es simplemente una actitud vocacional que, quizá, pueda ser también un servicio a la humanidad. Así fue como año tras año, y libro tras libro, fui desenmarañando la historia reciente contemporánea desde un análisis filosófico en el que, Ken Wilber, fue mi mentor intelectual al hacerme ver de una manera clara y distinta en palabras de Descartes, que el fracaso epistemológico de Occidente es la disociación de la colectividad en detrimento de un exacerbado individualismo. Dicho ello en términos kantianos, el “ello” (materialismo científico) se apoderó de la realidad por explicar como un dogma de fe, un cientificismo en toda regla que trataba de “pseudocientíficos” o “místicos cuánticos” a aquellos pensadores que estábamos firmemente convencidos de la fuerza del “nosotros”, o así se intuía desde el surgimiento del movimiento 15M y posteriormente el partido político Podemos: una pantomima social que fue abducida por los “yoes” egocéntricos promovidos desde el propio establishment político y económico para evitar la cohesión social y espiritual de la sociedad, lo que llevó a Zygmunt Bauman a teorizar como sociedad líquida. Tras mi periplo por los movimientos sociales como el 15M en el año 2011, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), ATTAC y el Frente Cívico Somos Mayoría (FCSM) promovido por Julio Anguita, hallé mi camino como “activista cuántico” tomando prestado el término de Amit Goswami, Profesor de Ciencia Teórica en la Universidad de Oregón (EEUU), un pionero en vincular la física cuántica con la espiritualidad. En esa línea de pensamiento, le siguieron otros investigadores científicos como Joe Dispenza, Bruce Lipton, Jean-Pierre Garnier y un largo etcétera citados en la bibliografía de mis publicaciones. Sin embargo, de un modo filosófico y psicológico, fue Ken Wilber quien supo integrar y argumentar la relación entre ciencia y espiritualidad, a partir del cual mis investigaciones se encaminaron a demostrar que, las ideas esotéricas antes detalladas de mi juventud, tenían cabida ahora en el ámbito académico como metafísica frente al rancio y desfasado materialismo científico. Una metafísica que se manifiesta sutilmente mediante una cognición holística de la historia, la filosofía, la educación, la psicología, la ciencia, la sociología y la espiritualidad; una metafísica así aprehendida posibilita la sanación trascendental mediante la visión no-dual (ver gráfico). 3 - Divulgación cósmica Con el advenimiento de dichos científicos y pensadores que aunaron ciencia y espiritualidad, era factible ahora argumentar a la metafísica, sobre todo, desde el surgimiento de la psicología transpersonal, las ciencias noéticas, las experiencias cercanas a la muerte y los beneficios de la meditación demostrados científicamente, tal como se ha argumentado extensamente en esta obra. No obstante, quedan muchos flecos de investigación que tienen que ver con la ingeniería social y mental, las energías libres, los programas espaciales secretos, la exopolítica, las antiguas civilizaciones y el origen de la humanidad, el cambio climático y su relación con la ascensión espiritual planetaria, entre otros temas. Todo ello forma parte de lo que he titulado como “Divulgación cósmica” en mi página web, en la que documento todo ello de la mano de investigadores como el periodista Rafael Palacios (rafapal.com), Fernando de Divulgacióntotal.com y David Wilcock, entre otros muchos. Es pertinente una mención especial a esas tres personas citadas. En primer lugar, el periodista Rafael Palacios es, a mi parecer, quien mejor divulgación y denuncia está realizando acerca de la manipulación cultural a modo de ingeniería social y mental en temas como la ideología de género, la destrucción del amor, la manipulación ideológica a través del cine y la música, el engaño al que nos inducen los medios de desinformación del sistema y el MK Ultra Social como lavado de cerebro, entre otros temas. Por otro lado, Fernando con su web Divulgaciontotal.com, está haciendo una excelente labor al traducir todas las noticias alternativas de habla inglesa al español, denunciando con ello las falsedades de los medios de comunicación al servicio del “Estado profundo” para que, con ello, alcancemos nuestro propio discernimiento. Fernando también hace una gran labor en la divulgación del movimiento conocido como “Q” respaldado por los patriotas militares de los EEUU y la Alianza de la tierra. Y, entre otros temas, aborda excelentemente la exopolítica según diversos insider y, más específicamente, en la traducción al español de mucha información facilitada por David Wilcock. Y de la mano de este último, tenemos conocimientos acerca de la expolítica, el cambio climático relacionado con la ascensión espiritual planetaria y los malévolos entramados del “Estado profundo”, todo ello desde un pensamiento divergente y muy interesante. Vuelvo a repetir, todo ello está disponible en la sección “Divulgación cósmica” de mi página web: www.pensarenserrico.es Con dichas informaciones cada día más relevantes y, sobre todo, contrastadas día a día por la proactividad de los ciudadanos en defensa de la verdad que los seres oscuros ocultan a la humanidad, podemos aseverar que, los antes considerados como “teóricos de la conspiración”, son ahora los abanderados de la divulgación cósmica en ciernes, lo cual provocará un despertar colectivo masivo de la humanidad, coincidiendo con el incipiente cambio de ciclo galáctico de 26.000 años, el cual se inició con la cuenta Maya desde el año 2012, y que conduce a la ascensión espiritual de la humanidad y, pretendidamente, al nacimiento de una Edad Dorada en la que el Amor con mayúscula debería ser el común denominador más allá de la razón. Estamos, pues, en puertas de un gran “Evento” que puede incluir: un pulso galáctico que sucede cada 26.000 años, del cual emanará un tipo especial de luz que elevará las vibraciones del planeta y todo lo que habita en él; reinicio del sistema financiero; arrestos masivos de la camarilla oscura (hay más de 125.000 acusaciones selladas en el Departamento de Justicia de los EEUU); revelación de tecnología extraterrestre y pruebas irrefutables que muestran cómo han estado en la tierra durante la historia de la humanidad; un nuevo sistema de gobierno, de salud, educación, etcétera; sanación del trauma que sufrió la población a lo largo de estos años, la sanación del planeta mismo y un acelerado crecimiento espiritual. Ahora bien, ¿cómo se puede estar seguro de tales afirmaciones? ¿Están ocurriendo movimientos ocultos entre bastidores que no llegan a la mayoría de la población? Efectivamente, la gran mayoría de la población, abducida aún por los medios masivos de desinformación, no está al corriente de la lucha entre los seres de luz y la camarilla oscura, la cual mueve los hilos de la humanidad, y que es más conocida como el “Cabal” o el “Estado Profundo”. Durante miles de años hemos vivido en un mundo irreal que ha incluido el abuso y el dominio de algunos pocos en contra del resto de los habitantes. ¿Cómo ha sido ello posible? Del siguiente modo: -Han creado todos los medios de comunicación masivos: televisión, periódicos, Google, Youtube, Instagram, WhatsApp, Facebook, magazines, revistas, internet, teléfonos, computadoras, tabletas y cualquier otro medio de comunicación como método de manipulación y espionaje. -La exposición de fotos, direcciones y todos nuestros datos, ha facilitado el trabajo de estas personas oscuras permitiendo, sin saber, que “desaparecieran” niños, jóvenes y mujeres/hombres de temprana edad para tráfico sexual y pedofilia. -Los televisores, celulares, computadoras y tabletas tienen micrófonos ocultos y cámaras escondidas que la facción negativa de la CIA creó para espiarnos y escucharnos, aunque estos estén apagados las 24 horas del día. -Han pagado a científicos para que desarrollaran virus y enfermedades para esparcirlas y así eliminar el 90% de la población mundial con el fin de dejar solo a algunos como esclavos, a eso se le conoce como “Nuevo Orden Mundial ”. -Las estelas químicas rociadas en los cielos, más conocidas como “chemtrails”, son tóxicos muy nocivos que esparcen para afectar a los humanos, a los animales y plantas, incluyendo los cultivos, por eso también nos enfermamos al consumirlos. -Han inventado la excusa de las vacunas para introducir más virus en el organismo después que descubrieron que los humanos somos seres muy poderosos y que, si nos dábamos cuenta, seríamos una amenaza para sus intenciones oscuras. -Han contratado ingenieros en alimentación para que creen alimentos con geoingeniería que contienen venenos y tóxicos para acelerar el proceso de envejecimiento del ser y lograr una muerte segura a una edad entre los 80/85 años, algunos muchos antes.   -Han matado a todos los que han querido revelar toda esta información y a muchísimos más por diferentes razones. -Han creado el sistema educativo publicando libros con mentiras sobre el pasado o la historia de este planeta, la ciencia, astronomía, astrología y la geografía, manteniéndonos en una “cajita” de información pobre que nos previno el saber la verdad de todas las cosas. -Han creado la industria médica y farmacéutica en complot contra el humano, colaborando (y muchas veces en contra de la voluntad de personas dedicadas a esto) con la intención de mantenernos enfermos, confundidos, con miedos y, sobre todo, para que no desarrollemos el potencial con el que fuimos creados. -Han creado un sistema económico mundial donde el objetivo principal era que el humano viviera esclavo del dinero. -Crearon noticias, ya sea en artículos, vídeos o libros, con desinformación para que creamos lo que ellos querían que creyéramos y no la verdad. Con la tecnología avanzada que poseían, han hecho montajes de vídeos colocando voces a los personajes públicos “pretendiendo parecer” que tal persona dijo “tal cosa”. Han creado vídeos mostrando conflictos de guerra como el de Siria y los tiroteos en escuelas, donde actores de crisis fueron contratados para esto: algunos fueron subidos a Facebook, donde los actores contaron la verdad y mostraban como los maquillaban y Facebook los sacó de circulación. -Nos envían mensajes subliminales con los comerciales en televisión y en los juegos de PlayStation, entre otros, para lavarnos el cerebro. -La CIA, FBI, NSA y todas las compañías de tres letras son agencias privadas creadas por la corona británica instaladas en cada país como base para un mejor control. -Cada vez que se elige un presidente, ellos se encargan de hacerle una visita para que obedezcan sus reglas o se atengan a sus consecuencias. A Kennedy lo asesinaron por no querer aceptar, hay más ejemplos. Hay algunos que, tal vez, no tengan problemas con unirse a la oscuridad y hay muchos que han sido víctimas por miedo a que les maten sus familiares. -Mantener a los pueblos con hambre, ignorantes e injusticia social es su prioridad ya que uno sigue las reglas del juego sin ánimo de luchar por una mejoría cuando está ocupado en ver cómo pagar sus deudas. ( Fuente de la información: Isis Alada ) 4 - Distopía histórica ¿Cómo es posible haber vivido tanto tiempo bajo ese prolongado engaño? Ello no es imposible, Platón ya lo anticipó con el Mito de la caverna; George Orwell popularizó el concepto de “Gran Hermano” en su novela distópica 1984 ; Aldous Huxley, en su también novela distópica Un mundo feliz, anticipó el desarrollo de la tecnología reproductiva, cultivos humanos y el manejo de las emociones por medio de drogas; la trilogía de películas Matrix, presentada como “ciencia ficción”, en realidad, demuestra a modo de subterfugio que todos los seres humanos serán esclavizados en el futuro por las inteligencias artificiales: ello no es una entelequia, estamos a un paso de la implementación del transhumanismo, si no somos capaces de despertar y crecer espiritualmente. Afortunadamente, frente a esa oscura camarilla más conocida como “Cabal” o “Estado profundo”, hay un movimiento alternativo por la verdad y el despertar espiritual que trabaja silenciosa y discretamente desde hace décadas, liderado dicho movimiento por las fuerzas de la luz. ¿Pero quienes son esas fuerzas de la luz? Por un lado, está la llamada Federación Galáctica, una unión de civilizaciones positivas alrededor de la galaxia y en órbita de la tierra. Luego, está el Movimiento de Resistencia que habita debajo de la tierra, en la parte superior de la corteza terrestre, quien ayuda a la Milicia Positiva. La Milicia Positiva es el grupo más poderoso sobre la superficie del planeta, y cuenta con las 3/4 partes del ejército, especialmente dentro de los EEUU: el movimiento Q es una operación militar de divulgación quien, pretendidamente, está detrás del presidente Trump. Luego están los Templarios, quienes poseen una fuerte base militar en los EEUU (La Marina), Reino Unido y Europa Continental, y que trabajan con la Alianza de naciones en la creación del nuevo sistema financiero para instaurar la vuelta al patrón oro frente al dinero-deuda fiduciario que ha esclavizado a la humanidad. El objetivo de los Templarios es acabar con la Reserva Federal y los Rothschild, su viejo enemigo. En ese bando está también La Sociedad del Dragón Blanco, un grupo que representa los intereses de un antiguo linaje chino, cuyo contacto es Benjamín Fulford, y su objetivo es derrotar al Cabal. Y, por último, están los Illuminatis Gnósticos, un grupo original de linajes antiguos dentro de la Nobleza Rusa. Eran parte del Cabal, pero después de que los Rothschild destruyeran la dinastía Romanov, los Illuminatis Gnósticos se separaron del Cabal para luchar contra los Rothschild. ¿Y quiénes son las facciones negativas? Por un lado, está la facción Rothschild, quienes controlan a Europa, el sector financiero mediante la Reserva Federal y la mayor parte de los medios. Luego está la facción Rockefeller, quienes controlan a los EEUU, el comercio de petróleo, la industria farmacéutica, la producción de comida y parte del ejército. Y, por último, está la facción Jesuita, quien era muy poderosa hasta principios de los años 1.800, cuando los Rothschild empezaron a consolidarse. La facción Jesuita, a la que aproximadamente un 10% de los jesuitas pertenecen a ese grupo, luchan por lograr otra inquisición y, para ello, se infiltran en distintas organizaciones cristianas. Su esfera de influencia principal se encuentra en Sudamérica y África y, su motivación principal, es el control espiritual de la humanidad. 5 - “La verdad os hará libres” Llegado ya a este punto del epílogo, si usted estimado lector ha leído toda la obra, es posible que entre en disonancia cognitiva, pues observará que el contenido de la misma ha seguido un camino ascendente de la razón mediante replanteamientos epistemológicos de la historia, la ciencia, la filosofía, la psicología y la educación, entre otros campos de investigación como la metafísica y la meditación. Y todo ello hasta llegar a plasmar mis investigaciones en publicaciones científicas y congresos, lo cual entra en flagrante contradicción (para los ortodoxos académicos y, sobre todo, para los escépticos materialistas científicos) con las confesiones personales y perspectivas propias de las “teorías de la conspiración” aquí expuestas. Lo que se desprende del camino ascendente de la razón hacia la sabiduría es que, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. En efecto, el amor es la palabra clave, o el sentimiento fundamental como camino descendente, y el revulsivo para el despertar colectivo masivo. Este despertar colectivo masivo es imparable, y la evolución espiritual ya debe ser contemplada como filosofía transpersonal (es decir, más allá del ego), y que se postula como un fundamento epistemológico y pedagógico para una educación transracional (es decir, más allá de la razón). No es mi pretensión imponer mi “verdad”, ese camino me ha llevado muchos años de investigación, sufrimiento psicológico y una larga travesía del desierto cognitivo. Llegado a este punto de mi vida, solo quiero vivir en mi libertad interior, y ese camino de libertad es el que cada cual debe recorrer inevitablemente, como argumenta Ken Wilber, desde el fulcro 1 hasta llegar a la perspectiva mundicéntrica. Y la “verdad” como camino ascendente propio del aspirante a filósofo, solo puede complementarse con el camino descendente del Amor. Cita bíblica de Juan 8:31-38: Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” 6 - La ascensión espiritual planetaria La ascensión espiritual argumentada en esta obra puede ser comprendida mediante el uso de la razón, pero solamente puede ser experimentada mediante el sentimiento del amor; es decir, se trata de un racionalismo espiritual en el que la razón conecta con el amor, un proceso de despertar espiritual en el que, el sujeto cognoscente, experimenta la conciencia de unidad con todos los seres de este y otros mundos. Dicho despertar espiritual es solo el punto de inflexión para lograr la ascensión espiritual planetaria, es decir, un estado ideal en el que se pueda vivir en paz entre todos los pueblos y culturas, un estado ideal donde las necesidades básicas sean satisfechas para toda la humanidad, un estado ideal en el que la convivencia y el entendimiento sean la norma frente al individualismo y la disociación colectiva. Y dicho estado ideal, recurriendo una vez más a Ken Wilber, solamente puede ser alcanzado abrazando simultáneamente a los cuatro cuadrantes . Argumento ello, a continuación, como conclusión teorética en esta obra. El despertar espiritual de la razón en su conexión con el amor es un proceso que ha sido experimentado por muchos pensadores y científicos en su propia búsqueda de la “verdad”: -para Platón, el camino ascendente es el camino descendente, tal como es descrito en su alegoría del Mito de la caverna; -la Crítica de la razón pura de Kant conecta irremediablemente con su imperativo categórico; -Wilber, considerado como el “Einstein de la conciencia”, nos describe la evolución de la conciencia desde la dualidad a la no-dualidad ; -Jung nos propone el inconsciente colectivo como unidad subyacente a todos nosotros; -Bruce Lipton nos habla de La biología de la creencia y la capacidad de modificar nuestro ADN mediante los pensamientos positivos; -Joe Dispenza nos dice Deja de ser tú, que la mente crea la realidad; -Garnier, mediante su teoría del desdoblamiento del tiempo sustentada en la física cuántica, teoriza que todos nosotros nos desdoblamos durante nuestros sueños y que nuestra actitud amorosa es el único camino para dirigir bien nuestra vida; -toda la obra de Zygmunt Bauman se sustenta en su teoría de la "sociedad líquida", es decir, una ausencia de amor en la sociedad y entre las personas; -el antropólogo Carbonell justifica la necesidad de El nacimiento de una nueva conciencia ; -Amit Goswami argumenta Ciencia y espiritualidad: una integración cuántica, y que Dios no ha muerto; -Maslow, en su jerarquía de las necesidades humanas, nos propone la autorrealización como la necesidad psicológica más elevada del ser humano para dar un sentido a la vida; -el economista Sampedro argumenta una Economía humanista así como La vida perenne ; -el biólogo Sheldrake apunta hacia Una nueva ciencia de la vida mediante los campos mórficos como sustrato de comunicación entre las especies; … y podríamos seguir con un largo etcétera de otros tantos pensadores o científicos. Todos ellos tienen en común la experimentación de un proceso de despertar espiritual en el que, mediante su razón, científica o filosófica, intentan conectar la vida con una comprensión superior de la misma, con una metafísica que está más allá de nuestros sentidos. Dichas eminencias científicas han tenido acceso a una experiencia interior que los ha llevado a justificar la conexión entre todos los seres, o a una causa subyacente como motivación para el buen vivir y, la mayoría de ellos por no decir todos, han conectado con esa realidad inefable conocida como Amor, con mayúscula. Pero dicho despertar espiritual, vuelvo a repetir, es una experiencia interior, incluso una experiencia mística, que ha llevado a dichos pensadores y científicos a intentar transcender la “realidad” de los sentidos físicos. Y ese despertar espiritual es el broche de oro al camino ascendente hacia la sabiduría argumentado en esta obra, y que se produce en el cuadrante superior izquierdo, en la subjetividad de la interioridad individual. Una vez producido dicho despertar espiritual, las firmes creencias de esos privilegiados seres “despiertos” se encaminan hacia el cuadrante superior derecho, es decir, hacia la objetividad conductual exterior en la que proyectan sus firmes creencias, así como la sabiduría adquirida, algo similar al esclavo de la caverna platónica, quien retorna a la sombría oscuridad para llevar la buena nueva de que existe un Bien supremo. Todos ellos quieren comunicar la experiencia de su despertar espiritual a los demás seres pues, como argumenta Ken Wilber en Breve historia de todas las cosas (p.317): "Pero lo verdaderamente importante es que, en las tradiciones no-duales, usted se compromete, mediante un voto muy sagrado -un voto que es, al mismo tiempo, el fundamento de toda su práctica-, a no desvanecerse en la cesación, a no ocultarse en el nirvana. (…) Con este voto, usted se compromete a cabalgar la ola del samsara hasta que todos los seres atrapados en ella puedan reconocerla como una manifestación de la Vacuidad, se compromete a atravesar la cesación y la no-dualidad tan rápidamente como sea posible, para poder ayudar a todos los seres a reconocer lo No Nacido en medio de la misma existencia. (…) La iluminación es, en realidad, primordial, pero esta iluminación perdura y usted nunca deja de ser uno con todos los cambios de forma que aparecen de continuo." La gran dificultad de la civilización humana, y de sus innumerables culturas, radica en el cuadrante inferior izquierdo de la intersubjetividad colectiva, pues no hay un consenso cognitivo acerca del origen y el sentido de la vida -fracturada su interpretación entre las ciencias y las religiones-, de ahí el fracaso epistemológico de Occidente argumentado en esta obra. Y esa divergencia entre los ascendentes y los descendentes solamente puede ser reconciliada mediante el despertar espiritual de una masa crítica de la civilización hacia la consideración de la evolución del amor como una condición de trascendencia colectiva, lo cual argumento como un segundo renacimiento humanístico desde el “yo” egoísta al “nosotros” transpersonal. En la medida en que la divulgación cósmica argumentada en este epílogo sea hecha realidad, será posible, entonces, un despertar colectivo masivo que impulse a cambiar el funcionamiento estructural del cuadrante inferior derecho de la interobjetividad exterior colectiva para lograr un tejido de sistema social en el cual se haga prevalecer el espíritu colectivo allende del individualismo propio del sistema capitalista.   Pero, para tal labor, como argumenta una vez más Ken Wilber, se impone una carga sobre la educación y la evolución cultural, cuestión por la cual es imperativa una filosofía transpersonal (es decir, más allá del ego) como fundamento epistemológico y pedagógico para una educación transracional (es decir, más allá de la razón) como misión espiritual. Nos hallamos pues ante un momento crucial en la historia de la humanidad en el que, los avances tecnológicos crecen exponencialmente hasta correr el riesgo de que la Inteligencia Artificial (IA) se adueñe malévolamente de la conciencia humana mediante la implantación del transhumanismo por parte de los seres oscuros, más conocidos como el “Estado profundo”. Como he argumentado extensamente, la ingeniería social y mental no es una entelequia, sino una realidad muy evidente que ha persistido a través de la historia y que ha mermado la capacidad de pensamiento crítico, abducido a la educación y anquilosado a la propia filosofía académica. Pero, es gracias al despertar espiritual de cada vez más personas, como será posible transitar hacia una Edad Dorada de la humanidad, dicho de otro modo, afianzar una masa crítica de seres “despiertos” que permita hacer efectiva la ascensión espiritual planetaria hacia una comunidad galáctica y, mi firme postulación para tal fin, es que es perentoria la filosofía transpersonal y la educación transracional como misión eminentemente espiritual. Una civilización con avanzada tecnología (energías libres, antigravedad, viajes estelares, etcétera) pero que solo esté en manos de una camarilla oscura para dominio del resto de la humanidad, lo que han querido imponer como “Nuevo Orden Mundial”, no tendría ningún sentido si no viene acompañada dicha tecnología por una ascensión espiritual planetaria. Solamente así será posible, entonces, que la humanidad trascienda la individualidad, la dualidad, la caverna platónica, la matrix, en resumen, la distopía histórica que ha prevalecido en la historia de la humanidad desde tiempos pretéritos. Cuando haya una masa crítica de seres humanos que experimenten el despertar espiritual argumentado en esta obra, entonces y solo entonces, será posible una ascensión espiritual planetaria para vivir en paz y amor como condición para que la humanidad pueda iniciar su proyección galáctica e interactuar con otras civilizaciones del Kosmos. Sin embargo, dicho despertar espiritual implica atravesar la noche oscura del alma lo cual, en términos platónicos, equivale a la salida del mundo de las sombras para dirigirse hacia el Mundo de las Ideas donde, la idea suprema, es el Amor. Dicha evolución espiritual implica aprender a vivir con la soledad interior que, en términos filosóficos, se convierte en la “soledad del pensador”. En el epílogo de mi obra Pensar en ser libre, dediqué una reflexión a todas aquellas personas que han experimentado esa “soledad del pensador” porque, hay que recordar convenientemente, que todos nosotros somos pensadores, algunos más activos y otros más pasivos. Pero, siguiendo la premisa de Descartes, es preciso que cada uno de nosotros conduzca bien la propia razón para buscar la verdad en las ciencias, tal ha sido el propósito de esta obra. Pienso que el mejor modo de finalizar esta obra es, precisamente, reproduciendo a continuación dicha reflexión dedicada a la “soledad del pensador”. Apéndice: La soledad del pensador Dedico esta obra a todas aquellas personas afanadas hacia la comprensión del sentido de la vida. La vida adquiere sentido cuando los actos ejercidos en libertad son dirigidos hacia la verdadera comprensión del sentido de nuestra existencia. Nuestra existencia es, en sí misma, efímera, pues al nacer ya nos dirigimos inexorablemente hacia la muerte. En ese intervalo de lucidez de la conciencia, pocos son los que se ejercitan en la noble tarea de hallar algún conocimiento como rector del propio sentido de la vida. A ello se han dedicado preferentemente filósofos y científicos de todos los tiempos. Cada cual, dentro del contexto socio-cultural de su época, ha intentado dar una respuesta a la eterna pregunta: ¿Qué sentido tiene la existencia? Así ha evolucionado la historia de la humanidad, con seres humanos a la búsqueda de “verdades”, con la esperanza de hallar una superior comprensión de nuestra existencia a través de cada descubrimiento científico o intelectual. Sin embargo, esa búsqueda de “verdades” se convierte en un camino solitario para todo genuino pensador. En primer lugar, porque hay que reinterpretar todas las “verdades” de la historia del pensamiento, a la luz del propio contexto social, intelectual y espiritual. En segundo lugar, porque aportar algún conocimiento añadido a dicha historia del pensamiento, es tarea ingente, difícil y de acceso limitado solamente a los más perseverantes en dicha tarea. Y, por último, la tarea de buscar “verdades” que puedan ser añadidas a la historia del pensamiento es un trabajo que, en muchas ocasiones, ocupan muchos años por no decir toda la vida del genuino pensador. Consecuentemente, todo buscador de “verdad”, se enfrenta inevitablemente a su propia soledad pensativa al intentar realizar la citada dialéctica intelectual hacia la comprensión del sentido de la vida. Para ilustrar la “soledad del pensador”, qué mejor hacerlo de la mano de Immanuel Kant. Este ilustre pensador es el paradigma de dicho concepto al haber tardado diez años en escribir su Crítica de la razón pura y seis años más en que fuera reconocida su obra. Sin embargo, es imprescindible referirse también a Ken Wilber como el paradigmático filósofo contemporáneo, el cual se recluyó durante tres años en su “soledad del pensador”, según sus palabras: " …busqué una filosofía mundial. Busqué una filosofía integral que entretejiera de manera creíble los diversos contextos pluralistas de la ciencia, la moral, la estética, las filosofías orientales y occidentales, y las grandes tradiciones de sabiduría del mundo. No al nivel de los detalles, lo cual es definitivamente imposible; sino al nivel de las grandes generalizaciones orientadoras: un modo de sugerir que el mundo es verdaderamente uno, indiviso, completo, y que se relaciona consigo mismo de todas las maneras posibles: una filosofía holística para un Kosmos holístico: una filosofía mundial, una filosofía integral." (Sexo, Ecología, Espiritualidad, p.14) Como Kant y Wilber, muchos pensadores de la historia han escrito página a página la historia del pensamiento humano. Sin embargo, la singular particularidad del genuino pensador no es buscar el reconocimiento egoísta a sus investigaciones, sino que dicho reconocimiento revierta en una superior comprensión del sentido de la vida. Esa “soledad del pensador” se convierte, entonces, en un camino interior que, solamente aquellos que la han experimentado, pueden comprender esa experiencia mística en la que, el que busca, halla su propia felicidad en el objeto hallado, ya sea un descubrimiento científico, una conceptuación filosófica o una aportación espiritual para la humanidad. Tal es el devenir de la existencia: descubrir el sentido de la vida humana. Toda existencia humana pasa por experimentar no solamente la propia existencia física abocada hacia la muerte, sino también una vida intelectual con apertura hacia la espiritualidad. Dicha espiritualidad humana no tiene consenso cognitivo pues, la fe de las religiones y la metafísica filosófica, no han hallado el común acuerdo para orientar la existencia de la humanidad. Por ello mismo, este mundo se halla inmerso todavía en las antinomias “riqueza-pobreza” y “libertad-esclavitud”, azotando a la actual civilización dolor y sufrimiento. El único camino para superar dichas antinomias pasa por resolver la antinomia “conocimiento-ignorancia”. El conocimiento científico actual intenta desgranar los límites de la naturaleza humana, pero, el reto más inmediato de la humanidad, es hallar un consenso sobre los designios de nuestro mundo decadente. Nos va la propia existencia en ello: si no logramos una racionalidad espiritual, la espiritualidad irracional acabará con nuestra existencia. Tal es la finalidad que, desde mi “soledad del pensador”, he intentado transmitir a través de esta obra. Que se consiga o no ya no es de mi incumbencia pues, a buen seguro, la muerte me sobrevendrá antes de ver realizada mi conceptuación filosófica. No obstante, es un imperativo de todo genuino pensador, meditar sobre dichas cuestiones e intentar transmitirlas. Así ha sido en el discurrir de la historia del pensamiento y creo que, todavía, seguirá ocurriendo. La integración de las conciencias individuales en una sola conciencia colectiva es un objetivo loable, pero, parece a la vez tan lejano que, por ello mismo, dedico esta obra a todos los genuinos pensadores que han obrado y obrarán desde su “soledad del pensador” en el mejoramiento de la raza humana, una especie entre el animal y la divinidad. Conseguir erradicar que el “hombre sea un lobo para el hombre”, será la propia antesala para vislumbrar la plena espiritualidad o, dicho de otro modo, la implementación de la ascensión espiritual planetaria. SIGA AQUÍ LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO DESDE EL ATENTADO BIOLÓGICO CONTRA LA HUMANIDAD
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CARTA ABIERTA A CIENTÍFICOS, FILÓSOFOS, PROFESORES Y EDUCADORES

Mi deseo para este año 2Q2Q es que sea un año de divulgación cósmica, un año en el que sea posible la liberación de la humanidad mediante el acopio de conocimiento para ser libres con conocimiento de causa, un hondo problema epistemológico expuesto en la ponencia del II COLOQUIO INTERNACIONAL: POSIBILIDADES DE LA RESIGNIFICACIÓN DEL EPISTEME EN LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN: DEBATES Y REFLEXIONES. 1 - "La verdad os hará libres" Una cuestión de la libertad que no es nada fácil, pues hay que saber pensar en libertad. ¿Pero, quién nos enseña a pensar, cuando están quitando la filosofía del sistema educativo? La filosofía, o el “amor a la verdad”, sigue siendo muestra única tabla de salvación, más allá del reduccionismo psicológico al que aboca el materialismo científico al arrogarse el poder de poseer la “verdad”. La ciencia estrecha por un lado y, las religiones por otro lado, han fragmentado las conciencias individuales a la vez que las han disociado de la colectividad. Ese sería el gran fracaso epistemológico excelsamente demostrado por Ken Wilber a través de sus obras: la ausencia de espiritualidad, lo que Bauman tildó como “sociedad líquida”, es la falta de amor en la sociedad y entre las personas. 2 - Ken Wilber: "El Einstein de la conciencia" Ambos extremos, entre la ciencia y la espiritualidad, requieren de una filosofía conciliadora que incorpore a la metafísica como sendero hacia la espiritualidad. Tal es mi propuesta mediante la filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento, y la educación transracional como misión espiritual. La filosofía transpersonal es una ciencia de la conciencia que aúna la ciencia con la espiritualidad, y estudia los estadios evolutivos de la conciencia a nivel individual y también colectivamente como humanidad. La expresión de este aparente simple párrafo ha requerido estudiar exhaustivamente la obra de Ken Wilber, considerado como el “Einstein de la conciencia”, pero cuyos pensamientos no son conocidos en el ámbito académico tradicional. Con Ken Wilber, he aprendido la historia del pensamiento como nadie me lo ha enseñado en la universidad, por eso creo conveniente que su obra sea incorporada en el sistema educativo, de ahí mis incursiones intelectuales mediante artículos científicos y en congresos. Fue Ken Wilber quien me señaló el antagonismo histórico entre el camino ascendente y el camino descendente, fue él quien me demostró que la intuición espiritual genuina es aquella que aúna la sabiduría con el amor, fue este inconmensurable pensador quien ha incorporado y trascendido la filosofía platónica así como kantiana mediante su teoría de los “cuatro cuadrantes”. En definitiva, es quien ha demostrado el fracaso epistemológico de la filosofía occidental, esa que aún transmiten en ese anacrónico sistema educativo malévolamente manipulado como instrumento de poder. De ahí la necesidad de una renovada filosofía así como un cambio paradigmático en la educación. 3 - Filosofía transpersonal y educación transracional Y sobre los pilares epistemológicos y hermenéuticos de Ken Wilber, es cómo este pensador ha fundamentado una filosofía transpersonal (más allá del ego) así como una educación transracional (más allá de la razón), de modo que el “despertar espiritual” en la sabiduría y el amor sea una cuestión susceptible de ser educada como reivindica la Tesis de Maestría de Marely Figueroa y la Tesis Doctoral de Noemí Siverio, unas vanguardistas pioneras en la visión transpersonal aplicada a la educación. La visión transpersonal propugna vivir en sabiduría y amor, consigo mismo, y con los demás, cuestiones que requieren de un camino ascendente hacia la sabiduría no exento de dificultades. 4 - Dualidad y no-dualidad En efecto, vivir en la sabiduría y en el amor, es decir en la no-dualidad, no es un camino fácil, pues vivimos inmersos en la dualidad: rodeados de ignorancia y sufrimiento provocados por el "yo egoíco", la máscara de nuestra personalidad, quien se considera como una parte diferenciada y separada del Todo. Salir de ese estado de conciencia personal para trascender hacia la conciencia transpersonal es un “camino ascendente hacia la sabiduría”, y no puede realizarse solamente desde la razón tiránica, sino también desde el corazón: la síntesis entre la razón y el corazón se constituye, entonces, en una genuina inteligencia espiritual. Y en dicho punto de inflexión trascendental es donde la razón se espiritualiza, es el modo como se inicia el “camino descendente” de la compasión. En ese preciso momento, se comprende que cualquier juicio sobre la dualidad es fútil, pues ese mundo exterior es pura ilusión, como si de un sueño se tratara, tal como demuestran las neurociencias(1). No enjuiciar es una de las primeras lecciones de sabiduría, aún a riesgo de ser considerado un “raro”, efectivamente, por querer salir de la caverna platónica, por querer escapar de esos que te señalan con el dedo. El problema llega cuando se intenta iluminar a la sociedad de la ignorancia: ¿Cuántos sabios ha dado la historia de la humanidad, y cómo ha sido pisoteada dicha sabiduría por los mismos seres humanos? ¿Cómo iluminar la colectividad desde la individualidad? 5 - La trascendencia metafísica mediante la meditación Afortunadamente, las ciencias más vanguardistas ya están vislumbrando que hay un inconsciente colectivo (Jung), y unos campos mórficos como soporte de la información que fluye y que nos interconecta (Sheldrake), y que la mente condiciona y transforma el ADN (Lipton), y no al revés como creen los materialistas científicos, que el ADN es un soporte biológico a partir de la cual surge la conciencia. La conciencia preexiste en todos los estratos holísticos, desde la fisiosfera (materia) a la biosfera (vida), y de esta a la noosfera (razón) y luego hasta la teosfera (Dios). Y con los descubrimientos avalados científicamente, de que mediante la meditación es posible la trascendencia metafísica hacia la espiritualidad, tenemos ahí la posibilidad de trascender al fracaso epistemológico de la filosofía y la educación Occidental. Aquel que haya tenido la dicha de vivir la experiencia del “despertar espiritual”, comprende que debe fluir con el Tao, y que no hay que intervenir en “la voluntad de Dios”, pues toda intervención en los asuntos divinos procede desde el ego del sujeto pensante que, en la soberbia de su propia razón, cree saber más que el Universo, despreciando así la transcendencia espiritual, la cual implica iniciar cada cual por sí mismo el camino ascendente de la sabiduría. Ahí están instalados los materialistas científicos, en su divorcio con la Divinidad, en su soberbia cognitiva. Afortunadamente, los otrora considerados como “místicos cuánticos” ya no son una panda de “iluminados” sueltos por el mundo, sino que son las propias ciencias, como las señaladas anteriormente, las que han posibilitado argumentar de un modo epistemológico a la metafísica como ciencia del Ser, más allá del materialismo científico, una metafísica conocida como filosofía transpersonal y susceptible de ser educada mediante una educación transracional. 6 - Sabiduría y Amor Es así como la auténtica no-dualidad, desde un punto de vista conceptual y filosófico como el argumentado anteriormente, es una síntesis atemporal entre la Sabiduría (camino ascendente) y el Amor (camino descendente): entre el conocimiento y las emociones, entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, es un estado de paz interior desde el cual se puede promover la paz en el mundo, porque solamente una persona que vive en paz consigo misma puede ser un ejemplo para los demás. No la “paz” que nos imponen los poderes fácticos desde una razón plutocrática, pues dicha paz mundial y psicológica es socavada, respectivamente, por una ingeniería social y mental para mantenernos en la ignorancia y el sufrimiento. Cuando comprendes todo lo argumentado hasta aquí, ya estás en el proceso del “despertar espiritual”. ¿Tan difícil es explicar todo ello en una clase de filosofía? ¿Tan difícil es explicarle todo ello a los estudiantes para que sean libres con conocimiento de causa? 7 - El abismo cultural por trascender Creo que ese es el reto más importante que tienen actualmente los profesores, los educadores, la educación en general, los científicos en particular, y las humanidades como revulsivo para orientar la cultura humana más allá del reduccionismo psicológico y de la filosofía materialista que ha imperado en Occidente. El despertar colectivo es posible, y lo es gracias a la meditación y sus beneficios aplicados prácticamente en las aulas, como demuestran muchas experiencias vanguardistas en el ámbito educativo. El conocimiento es una riqueza intelectual que debe ser gestionada, auspiciada, educada y transmitida por los profesionales de la epistemología, pues necesitamos aún de genuinos epistemólogos para intentar dar un sentido a la vida y de saber cuál es nuestro lugar en este mundo. Y la propuesta de este pensador es que la metafísica es una rama de la filosofía que, de un modo histórico, ha sido relegada al ámbito de las religiones, es decir a la dualidad externa, obviando que es en el Dios interior (no-dualidad), donde es posible educar espiritualmente a nuestros niños, para que se sientan como parte de la totalidad donde Todos somos Uno. 8 - El movimiento transpersonal Afortunadamente, desde el surgimiento de la psicología transpersonal, el movimiento transpersonal está en fase de expansión, hasta el punto de incursionar en el sistema académico gracias a novedosos y pioneros trabajos científicos. Las publicaciones transpersonales internacionales están cohesionando un punto de vista espiritual que reclama su presencia en el ámbito educativo, pues hay una crisis epistemológica de hondo calado que requiere un cambio de paradigma pensativo, y por tanto con repercusiones en el ámbito educativo. Nos hallamos, pues, ante tantos cambios de paradigmas (filosófico, psicológico, sociológico, educativo, científico y espiritual) que son los propios maestros, profesores y la educación en general, quienes deberían coger las riendas del conocimiento para debatir su epistemología y consensuar lo que hay que saber, y lo que hay que enseñar en la transmisión del conocimiento. 9 - "Conócete a ti mismo y conocerás a los Dioses y al Universo" Ahí queda el reto para científicos, filósofos, profesores y educadores, ahí queda el reto para nuestra civilización y sus mentes pensantes: integrar la espiritualidad en el sistema educativo, tal es el reto que plantea este pensador mediante sus publicaciones. Y ese reto de adentrarse en la no-dualidad entre la sabiduría y el amor es posible, como nos demuestra un texto iluminador de Nisargadatta Maharaj, un gran maestro espiritual de la corriente Advaita. Su enseñanza es admirada por ser directa, provocativa y radical, considerado por muchos como un iluminado, y que nos invita a recorrer ese camino espiritual hacia la no-dualidad, o el Dios interior. NOTA : (1) El materialismo es una corriente filosófica que, en oposición al idealismo, resuelve el problema cardinal o fundamental de la filosofía acerca de la relación entre el pensar, el espíritu y la naturaleza, postulando que la materia es lo primario. Según la visión materialista, la conciencia y el pensamiento es una emergencia material a partir de un estado altamente organizado. Según esta concepción, el mundo es material y existe objetivamente, independientemente de la conciencia. Sin embargo, el neurocientífico Francisco J. Rubia, Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, viene a decir todo lo contrario: “Los órganos de los sentidos nos han engañado desde siempre y lo sabemos, como ya lo sabían los filósofos griegos de la naturaleza de las colonias jónicas en Asia Menor. La neurociencia moderna nos dice que ni los colores ni los olores, ni los gustos ni los sonidos existen en la naturaleza, sino que son creaciones del cerebro”. Según Rubia, “la revolución neurocientífica modificará los conceptos del yo y de la realidad. Los hallazgos realizados en este campo en los últimos años han sido múltiples y podrían producir lo que él denomina “la cuarta humillación humana”, tras el final del geocentrismo, la aparición de la teoría de la evolución y el descubrimiento del inconsciente. Estos hallazgos llevarían, de hecho, a cuestionarse conceptos tan fundamentales para nuestra cosmovisión como la naturaleza de la realidad o del yo o la existencia del libre albedrío” (paradójicamente, lo mismo que hizo Kant en sus Tres críticas). (Declaración efectuada en una conferencia dentro del marco del 43º Congreso de la European Brain and Behaviour Society de Sevilla, sobre los últimos avances de la neurociencia).
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EL SENTIDO DE LA VIDA ES BUSCAR EL SENTIDO DE LA VIDA

1 - ¿Una tautología? El título de este artículo pudiera parecer una tautología, pero no lo es en absoluto. Andaba viendo el documental Todos somos uno cuando, cercano al final, se hacía esta pregunta a la mayoría de los intervinientes: ¿Cuál es el sentido de la vida? Las respuestas fueron de lo más dispar, cada una de ellas con su lógica interna, sin embargo, quedaba patente que no había una única respuesta sino tantas respuestas como personas intentaban responder a esa pregunta. Unas respuestas me gustaron más que otras, no obstante, mi mente se quedó absorta por esa pregunta a la que nadie pudo dar una respuesta satisfactoria. Con esa dubitativa cuestión me fui a dormir. Fue a las tres y treinta minutos de la madrugada cuando me desperté y pude observar a mi mente esbozar el esquema de este artículo que ahora escribo. Otras veces anteriores, cuando me llegaban estos flashs intuitivos en la mitad de la noche, solía levantarme para anotar todos esos pensamientos en una hoja de papel. Pero en esta ocasión, la disertación mental era tan clara y distinta como diría mi admirado Descartes, que sabía que todo quedaría registrado en mi subconsciente y que podría redactarlo en la mañana siguiente, que es este presente. 2 - La razón dualista Entrando ya en materia reflexiva, como he citado al principio, el título “El sentido de la vida es buscar el sentido de la vida” parece una tautología, y por tanto pudiera parecer muy absurdo para quien lo lee. Sin embargo, invito al lector a seguir mi razonamiento. Cuando en el documental se hacía la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?”, ello implicaba una respuesta desde la mente racional y puede ser de diversa índole: social, política, religiosa, filosófica, antropológica, ateísta, etcétera. Sea cual sea la respuesta, junto a la pregunta es, implícitamente, un dualismo desde la razón. Y quienes siguen mis investigaciones y mis pensamientos, ya saben que el mayor de los dualismos creado por la razón es la dicotomía entre ciencia y religión, entre la razón y el Espíritu, siendo dicha dicotomía cognitiva la causa del fracaso epistemológico de la filosofía occidental. En consecuencia, intentar dar una respuesta a la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?” desde la razón, es caer nuevamente en los dualismos que imperan en Occidente desde la Filosofía Griega, a pesar de que la racionalidad sea un atributo divino más comúnmente conocido como “Logos” en la filosofía de Heráclito (1). Es así como dicho Logos se manifiesta en todo ser finito en busca de la verdad mediante la razón humana, a partir de la cual surgió la filosofía y posteriormente las diferentes categorías científicas (física, química, biología, medicina, neurociencias, etcétera) para intentar dar respuesta a la cuestión fundamental de lo que es la vida en sentido universal. Y digo intentar dar una respuesta a lo que sea la vida porque, la ciencia actual, devenida en un cientificismo como dogma de fe, cree haber hallado todas las respuestas para explicarnos lo que sea la vida, cuando en realidad, desde el surgimiento de la física cuántica, hay más dudas que certezas tal como han expresados los físicos más famosos de la nueva ciencia cuántica. La ciencia tan solo puede buscar una aproximación al conocimiento de lo que sea la vida mediante la epistemología de lo conmensurable, pero no tiene respuestas para la hermenéutica de lo inconmensurable. No habiendo consenso desde el ámbito científico, más bien una fuga de científicos hacia el “misticismo cuántico”, es evidente que la respuesta a la pregunta inicial “¿Cuál es el sentido de la vida?”, resulta cuanto menos complicada de responder por los entrevistados del documental en cuestión. Ciertamente, como ya decía Einstein: “Cada día sabemos más y entendemos menos”. 3 - La metafísica Consecuentemente en primer lugar, si la ciencia aún no conoce los secretos que subyacen en el fenómeno de la vida, pues no puede dar respuestas concluyentes y consensuadas acerca de los fenómenos psíquicos de la subjetividad, la conciencia y la espiritualidad, no es de extrañar que cada vez más personas se aproximen a temas metafísicos como la meditación, las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas, el movimiento transpersonal y la reencarnación, temas todos ellos inaccesibles desde la razón cartesiana, dualista hasta la médula. Y en segundo lugar si, como es reconocido en la propia ciencia, la materia no existe realmente como una realidad estable sino más bien sujeta a un flujo cambiante de vibraciones, tiene sentido aludir que toda nuestra realidad es en sí misma un estado vibratorio. Consecuentemente, la epistemológica de lo conmensurable, es decir el conocimiento de la naturaleza objetiva mediante el método científico, es un callejón sin salida para los escépticos materialistas científicos, pues es evidente que la razón dualista no puede acceder al conocimiento de la realidad "verdadera" si es que existiera, una cuestión anticipada por el propio Kant al proponernos un giro copernicano en el modo de saber hacia el idealismo trascendental. 4 - Sólo sé que no sé nada Hasta aquí, pienso, que el avispado lector se ha rendido a la evidencia de la futilidad del pensamiento dualista mediante la razón, pues desligar la razón de la metafísica, no nos ofrece garantía alguna para dar respuesta a la pregunta inicial “¿Cuál es el sentido de la vida?”. De hecho, cada pensador o científico, cuando investigan la realidad por descubrir, pasan toda una vida para lograr un efímero descubrimiento intelectual o científico, posteriormente trascendido por otros descubrimientos de otros tantos pensadores y científicos: es por ello que se puede hablar con propiedad y certeramente de la historia de la filosofía y de la historia de la ciencia, ambas impartida en un sistema educativo actualmente en crisis de identidad. Consecuentemente, para no perder el hilo discursivo, la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?” no puede ser respondida de un modo unívoco por la razón dualista, pues ésta solo puede conocer al Espíritu manifestado objetivamente en la naturaleza (epistemología de lo conmensurable), pero la razón no puede acceder al reino metafísico pues éste pertenece propiamente a la hermenéutica de lo inconmensurable. Y en dicho sentido es como la hermenéutica tiene su razón de ser en las cuestiones metafísicas de la subjetividad: como un Espíritu subjetivo que quiere y anhela conocer al Espíritu Absoluto. 5 - El conocimiento místico del Uno Esa dialéctica en la búsqueda de la "verdad" si es que existe, es un camino solitario e inefable que se manifiesta en la conciencia transpersonal mediante intuiciones espirituales, es decir, son experiencias místicas que son estudiadas desde la psicología transpersonal y que, remiten inevitablemente, al despertar espiritual en una visión no-dual en la que se percibe a la realidad como conciencia de unidad. Sobre estas experiencias trascendentales, la ciencia ortodoxa tiene poco o nada que decir pues pertenecen al mundo de lo numinoso, tal como ya lo planteó Platón en la Séptima Epístola: “Esto es lo que puedo afirmar de cualquier escritor presente o futuro que pretenda saber de los asuntos de los que me ocupo [el conocimiento místico del Uno]; a mi juicio, es imposible que tengan comprensión alguna del tema. No es algo que pueda ser puesto en palabras como cualquier otra de las ramas del conocimiento; solo después del prolongado compartir de una vida en común [comunidad contemplativa] dedicada a este aprendizaje la Verdad se revela al alma, como una llamada encendida al saltar una chispa. A este respecto no hay ningún escrito mío, ni lo habrá.” 6 - La no-dualidad Volviendo entonces a la disertación acerca de las plausibles respuestas sobre la cuestión de “¿Cuál es el sentido de la vida?”, dichas respuestas no pueden provenir desde el dualismo mental propugnado por la razón pues habría tantas respuestas como personas creen poseer la razón, sino desde la aprehensión no-dual del sujeto cognoscente. En ese sentido, el Mito de la caverna de Platón, cobra más vida que nunca para evidenciar que el materialismo científico sólo puede estudiar las sombras de las genuinas ideas, tal como argumenta el físico Pauli. Si, además, como demuestra la física cuántica, cada persona percibe la realidad de un modo diferente, es evidente entonces que existen tantas verdades como puntos de vistas personales, lo cual nos lleva inevitablemente a una locura aperspectivista cuando buscamos responder a la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?”. Efectivamente, hay tantos sentidos de la vida como personas hay en el mundo, pues cada cual es una entidad subjetiva que persigue su propia “verdad” si es que existe y sea posible. Pero la Verdad, la Bondad y la Belleza platónicas posteriormente reflejadas en las Tres críticas de Kant y los cuatro cuadrantes de Ken Wilber, solamente pueden ser aprehendidas mediante una intuición moral básica que permita entonces trascender la epistemología de lo conmensurable mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, como dos modos de saber sintetizado desde la no-dualidad. Ciertamente una inconmensurable tarea que implica trascender la ignorancia procedente de la realidad ilusoria exterior, sustentada dicha ilusión en los dualismos que han llevado al fracaso epistemológico de Occidente. 7 - La experiencia mística Consecuencia de lo anterior, para dar respuesta a la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?”, tal inconmensurable tarea puede llevarnos toda una vida hasta que, en una súbita iluminación cognitiva y espiritual, tenemos la idea clara y distinta de que la Sabiduría (el Bien que aspiramos a saber) se manifiesta en una compasiva Bondad hacia los demás pues todos somos Uno, un imperativo categórico en palabras de Kant más comúnmente conocido como Amor por los sabios, místicos, profetas y eruditos espirituales que ha dado la historia. Esos insignes pensadores han dedicado toda su vida a escribir magnos tratados filosóficos y científicos. Todo genuino pensador dejará su obra mediante mapas conceptuales a través de la razón filosófica o científica, aunque no sean del todo comprendidos o compartidos por sus coetáneos. Pero los mapas conceptuales no son el territorio. Ese inefable territorio de lo numinoso maginíficamente definido por Platón anteriormente, también intenta ser expresado desde el arte (poesía, pintura, música, etcétera) como una experiencia íntima e intransferible que cada cual debe experimentar por sí mismo, en eso mismo consiste las experiencias místicas, en trascender la razón e ir hacia una actitud contemplativa tal como subyace en la filosofía perenne. 8 - La conciencia de unidad Llegado a este punto, se puede afirmar que el sentido de la vida universal (la cual trasciende a todos los mortales) es que cada cual debe hallar su propio sentido de la vida individualmente, aunque la vida parezca un sinsentido pues, como hemos aludido anteriormente mediante la física cuántica, hay tantas percepciones de la realidad como personas hay en el mundo. Es así como el título de este artículo tiene su razón de ser al afirmar que “El sentido de la vida (en su acepción universal) es buscar el sentido de la vida (en una acepción individual)”. Y ello no es una tautología, pues aquel sujeto cognoscente que no se plantee cuál es el sentido de la vida (universal y/o individual) vive, obviamente, bajo un dualismo racional, un mapa conceptual que provoca ilusión y separación de los demás, sufrimiento y nihilismo, es decir, vive en la tan aludida caverna platónica, como si la vida fuera un sueño del que hay que despertar irremediablemente tarde o temprano. Sin embargo, aquella persona que se plantee buscar el sentido a la vida (universal y/o individual), por el mero hecho de tener esa actitud proactiva hacia la sapiencia, ya se está planteando salir de esa noche oscura del alma, para dirigirse hacia la luz y la Bondad en términos platónicos. Y aunque esa titánica tarea de buscar el sentido de la vida puede llevar paradójicamente toda una vida, como es el caso de este escritor, se puede afirmar concluyentemente que “El sentido de la vida es buscar el sentido de la vida”. Y, si una cosa tiene en común todas nuestras vidas, así como las epifanías espirituales de los grandes místicos, filósofos y científicos que ha dado la historia de la humanidad, es que el despertar espiritual lleva inexorablemente a la intuición espiritual de que el Amor es el nexo de unión de todos los seres, en una percepción no-dual como conciencia de unidad. 9 - La intuición moral básica del amor La sapiencia individual así percibida desde la no-dualidad obliga, inherentemente, a extender y promulgar esa expresión de la divinidad a todos los seres mediante una intuición moral básica con la posibilidad, entonces, de trascender el dualismo cartesiano que impera en la filosofía tradicional occidental hacia una filosofía transpersonal para ser impartida mediante una educación transracional, es decir, una educación que implemente la razón con el corazón pues, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Dicho de otro modo, es hora de que el imperativo categórico kantiano pueda ser impartido educacionalmente a través de la meditación que cada vez más centros escolares están incorporando en sus planes de estudios. Podemos concluir, entonces, que el sentido de la vida (en su acepción universal) es que cada cual busque el propio sentido a su vida (en una acepción individual). Pero, si debe existir algún tipo de consenso racional y metafísico que merece de la pertinente atención y aplicación práctica, ello es que no puede haber ningún sentido de la vida sino es mediante la contemplación de la Verdad, y su expresión a través de la creativa Belleza para ser comunalmente compartida mediante la Bondad: un camino ascendente hacia la sabiduría que cada cual debe emprender para hallar el verdadero y auténtico sentido de su vida. Dicho de otro modo, la intuición moral básica argumentada por el inconmensurable Ken Wilber se postula como una comunión espiritual, no solo para dar algún sentido a la vida personal de cada cual sino, inherentemente, para dar un sentido a la vida cultural de la humanidad como jerarquía que debe incluir y trascender la vida de todos nosotros en una conciencia de unidad colectiva donde, el amor, es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología. Porque, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. REFERENCIA: (1) Heráclito de Éfeso fue un filósofo griego. Nació hacia el año 535 a. C. y falleció hacia el 484 a. C. Era natural de Éfeso, ciudad de la Jonia, en la costa occidental del Asia Menor (actual Turquía). Como los demás filósofos anteriores a Platón, no quedan más que fragmentos de sus obras, y en gran parte se conocen sus aportes gracias a testimonios posteriores. Heráclito afirma que el fundamento de todo está en el cambio incesante. El ente deviene y todo se transforma en un proceso de continuo nacimiento y destrucción al que nada escapa: se refiere al movimiento y cambio constante en el que se encuentra el mundo. Esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios. La contradicción está en el origen de todas las cosas. Todo este fluir está regido por una ley que él denomina Logos. Este Logos no solo rige el devenir del mundo, sino que le habla al hombre, aunque la mayoría de las personas “no sabe escuchar ni hablar”. El orden real coincide con el orden de la razón, una “armonía invisible, mejor que la visible”, aunque Heráclito se lamenta de que la mayoría de las personas viva relegada a su propio mundo, incapaces de ver el real. Si bien Heráclito no desprecia el uso de los sentidos (como Platón) y los cree indispensables para comprender la realidad, sostiene que con ellos no basta y que es igualmente necesario el uso de la inteligencia. Era conocido como “el Oscuro”, por su expresión lapidaria y enigmática. Ha pasado a la historia como el modelo de la afirmación del devenir y del pensamiento dialéctico. Su filosofía se basa en la tesis del flujo universal de los seres: todo fluye. Los dos pilares de la filosofía de Heráclito son: el devenir perpetuo y la lucha de opuestos. Ahora bien, el devenir no es irracional, ya que el Logos, la razón universal, lo rige: “Todo surge conforme a medida y conforme a medida se extingue”. El hombre puede descubrir este Logos en su propio interior, pues el Logos es común e inmanente al hombre y a las cosas.
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Educar con amor

LA CRISIS DE LAS HUMANIDADES EN LA ACTUALIDAD: CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Hay una interrelación de causas históricas, filosóficas, científicas, sociológicas, psicológicas, educacionales y espirituales implicadas en la crisis epistemológica que padece la cultura occidental. La trascendencia de dicho abismo cultural no puede provenir de una filosofía materialista ni de una ciencia positivista sino de las Humanidades y, más concretamente, mediante una paradigmática evolución desde la académica filosofía tradicional hacia la filosofía transpersonal, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para una sanación trascendental del sujeto cognoscente. La filosofía tradicional se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto que ha dominado en el pensamiento Occidental hasta la llegada de la física cuántica (“ello”), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo” y la intersubjetividad de todos “nosotros”. En la modernidad, estas tres esferas (ello-yo-nosotros) fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) mediante una filosofía transpersonal que incorpore una ética epistémica bajo una episteme transracional. Así, la brecha epistemológica de Occidente es una brecha entre la racionalidad y la espiritualidad, y requiere de una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas vislumbran la convergencia de la ciencia, la moral y la estética como primer objetivo humanístico a ser impartido en las universidades mediante una educación transracional que contemple a la filosofía transpersonal. La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia así como los estudios de la conciencia, y propone la integración entre la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable mediante una intuición moral básica aprehendida desde la no dualidad por el sujeto cognoscente. La filosofía tradicional surgida de la modernidad (razón egóica) ha desembocado en el pensamiento único neoliberal y ha secuestrado a la racionalidad colectiva expresada en las democracias occidentales mediante el yugo de una plutocracia. Del mismo modo que la filosofía escolástica supeditó la razón a la fe, el economicismo neoliberal ha sometido la razón al servicio de la fe ciega en los mercados económicos globalizados a manos de Los amos del mundo, todo un terrorismo financiero contra la humanidad. Al reincorporar la espiritualidad en la razón humana, la filosofía transpersonal es una renovada visión y una superación paradigmática de la filosofía tradicional y, por tanto, un giro participativo hacia el misticismo y el estudio de las religiones (Teología), cuestiones que convergen inevitablemente con la metafísica (Filosofía).
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PONENCIA: ¿CÓMO SABES QUE LO QUE SABES ES CIERTO?

Ponencia de Amador Martos en ocasión del 24 aniversario de la UNIVERSIDAD ITECCE de México, la cual se celebró el día 15 de julio 2021 a las 23h de España (16h México) vía ZOOM. ENLACES RELACIONADOS CON LA PONENCIA: LA SOCIEDAD DE LA IGNORANCIA Y LAS REPERCUSIONES EPISTEMOLÓGICAS EL VIRUS DE LA DESINFORMACIÓN LA VERDAD: CONCEPTOS Y APROXIMACIONES MANIPULACIÓN ECONÓMICA, SOCIAL Y POLÍTICA INGENIERÍA SOCIAL Y MENTAL
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HUMANIDAD

1 - VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO PARA COMPRENDER LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD: ALFA Y OMEGA, LA BATALLA UNIVERSAL QUE BAJÓ EL PLANETA DE 5D A 3D Y AHORA SE DIRIGE A 6D MEDIANTE EL PROCESO DE ASCENSIÓN

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: 1 - Contexto de la situación -Mediante la paciente Luciel y con la ayuda de Carolina (asistente de William Criado), se localiza una batalla en el espacio, entre demonios y seres de luz. Los seres de luz destruyen a los demonios, pero uno de ellos es mantenido en una burbuja porque tiene luz. Esos demonios habitaban en la parte alta de la 4D. Los seres de luz destruyen el planeta de los demonios. - El demonio mantenido en la burbuja es separado en dos partes: la parte negra demoniaca y la parte luz transparente (un fragmento de luz). Esa parte luz se llama Elianim y resulta ser la copia en 4D de la paciente Luciel, quien está controlada en 3D. Elianim es un ser luz que procede de la 5D y 6D, pero estaba separado de Luciel. Elianim fue atrapado 4D, como lo fueron muchos otros seres de luz como él. Fueron atrapados en el transcurso de una guerra intergaláctica que dura miles de años. -Elianim explica que “el tiempo es relativo al lugar que tomas como referencia: en la tierra, el tiempo es lineal, pero en las dimensiones superiores el tiempo es espiral. Y entre ambos hay una exacta concordancia mediante el punto de comunicación.” -La causa de la guerra es impedir el sometimiento a otras razas que querían ensamblar a los primeros humanos del génesis, para realizar destrucción y matanza a mano de demonios y metalianos. -William Criado llama al líder que ordenó intervenir a los humanos/luz en una batalla que duró muchas espirales de tiempo. Hubo 150 millones de humanos/luz atrapados de diferentes planetas. Se destruyó el planeta de los demonios y se liberaron algunos de los H/L pero falta liberar al resto. La guerra se prolongó hasta la creación del holograma en la tierra. El líder pleyadiano Cyon de Alfa fue atrapado. -Para entender el contexto: el INICIO (Alfa) es lugar desde donde habla Elianim y el FINAL (Omega) es el lugar en el que está William Criado con la paciente Luciel. En este lapsus, el planeta tierra que estaba en 5D fue invadido. Por tanto, es necesario volver al INICIO (Alfa) de la batalla. 2 - El Alfa y el Omega -En el INICIO de la batalla, Elianim fue ensamblado con un demonio llamado Eliasturolbetsabell, el cual habla ahora con William Criado. Los demonios, generalmente, no pueden sostener la energía del H/L, pero Eliasturolbetsabell logró el ensamblaje con un 0,058% de luz con la ayuda de otros seres negativos. -Muchos H/L de otras galaxias fueron capturados en la tierra 5D, y hubo luchas con dragones, reptilianos y demonios. El evento se encuentra ahora detenido en la 4D. -El líder está conformado por la llamada “Triangulación Suprema”, en la que tres seres regresivos dan su poder para la existencia del líder llamado Xconanteonushalysth, el cual tiene genética reptil y draco, mide 4 metros y 5 centímetros. Esa “Triangulación Suprema” son tres seres distintos acoplados entre ellos, pero solo un ser verdadero. Cada uno de esos tres seres proporciona una potencia y una inteligencia específicas, es decir, un fuego de triada que da sabiduría a un solo ser que posee la fuerza. -El tiempo está detenido en esa batalla de la 4D, hay un ejército de guerra con miles de millones de dragones, reptiles, demonios, más que granos de arena en la playa. Fueron precisas 5 razas (la quinta es la raza Aria) hasta que esa batalla llegara hasta el punto de crear el holograma Tierra, en el que hubo procesos de control y convenios favorables para el dominio de los seres negativos. La guerra continúa hasta la línea de tiempo de ahora, cuya finalidad del ser humano es manifestar su nivel individual pero también el colectivo. -La guerra continuó hasta el punto que Enki creó un modelo biológico del ser humano para su existencia en 3D. Xconanteonushalysth dice que Enki fue un traidor (recordemos que Enki fue el creado del ser humano y está en la dimensión 1133). Todo el proceso está detenido por William Criado. -100 jerarquías reptilianas de la raza Annunaki transformaron a Cyon de Alfa en el líder metaliano. -Hicieron falta un proceso de 5 razas, el holograma tierra y el humano 3D como una enorme trampa, pero jamás van a descifrar el gen/luz. Esos seres regresivos afectaron al hipotálamo del ser humano para impedir su interdimensionalidad, pues es en los laberintos del cerebro donde se guarda la información, y su activación en un alto porcentaje es lo que va a permitir la destrucción inminente de todo lo creado desde el punto de inicio. Hay que ir mediante el entendimiento a través de los laberintos cerebrales, es decir, internamente, no externamente. Al desatar el potencial de cada neurona, se logra la expansión inminente y la información para abrir las demás neuronas. Y esa llave y cerradura correctas reside en los nucleótidos, que es inherente a cada individuo. -8 espirales de tiempo equivalen a cientos de miles de trillones de años/luz atrás. Hicieron faltan miles de años para la evolución de las 5 razas. Y ahora estamos en el inicio (ALFA) y el final (OMEGA), una involución necesaria hasta llegar al punto más bajo para que Xconanteonushalysth se “mordiera la cola”. En ese punto, es preciso que cada individuo haga su proceso interno de buscar en sus células. 3 - Control y liberación de la humanidad -La paciente Luciel habla en lenguas desconocidas, pues está controlada por esos seres negativos. El control de la humanidad se realiza a través de las frecuencias emitidas desde dimensiones superiores que los humanos no pueden ver con los ojos de su biología 3D. Dice Xconanteonushalysth que “nosotros dominamos el planeta y sus habitantes, están sometidos a nuestra voluntad”. A esta afirmación, William Criado le dice que observe 3 pantallas, y le hace los siguientes comentarios: -WC: El holograma tierra tiene un altísimo porcentaje desactivado, es decir, perdió las columnas que soportan al holograma, perdió las rejillas electromagnéticas originales y, también, otras de sustitución que fueron eliminadas. -WC: Crearon el líder metaliano pero fue eliminado así como la ciudad cibernética. El planeta original fue atacado, pero subestimaron a los seres/luz. El planeta original ha sido recuperado y actualmente está en 6D. La pérdida del punto singular entre 4D y 5D fue posible porque, el ser que controlaba era el regente de todos los seres de 4D, y ya no existe pues trascendió a la 33D. -WC: El ser que sustentaba 3D y 4D tampoco existe, los H/L se encargaron de la disminución de los Alfa-Draconis, ciento de miles de planetas y sistemas siderales fueron eliminados, así como ciento de millones de bestias: dragones, reptilianos, demonios, insectoides, grises, metalianos y la raza Kutulu. -WC: En la tierra, en este momento, hay miles de humanos/luz conectados con su ser/luz, de una manera consciente o no: es una trampa que no pueden resolver, ¿cómo dices que no nos liberaremos? - Xconanteonushalysth: 28 % de Alfa-Draconis no ha sido destruido y controlamos el 28 % del holograma tierra. -WC: Es al revés, el 28 % de la humanidad tiene la información para despertar, y un porcentaje mínimo son conscientes de su conexión con el ser/luz, y esa es la única forma de liberación. - Xconanteonushalysth: nos aislaste, estás deshaciendo las líneas de tiempo, las conexiones en las espirales que conectábamos a las distintas líneas de tiempo, nos aislaste unos de los otros. -WC: Para esto es este momento, por eso digo que “el dragón se está mordiendo la cola”, es el PRINCIPIO y el FIN. 4 - No es el fin, es un nuevo comienzo para todos -William Criado vuelve con Carolina, su asistente. El episodio de la “Triada” queda paralizado en la parte alta de la 4D. Ciento de miles de seres regresivos son detenidos en el tiempo, y los seres/luz están esperando la orden para destruirlos. -Hay que recordar que Cyon de Alfa, líder de los pleyadianos, fue capturado y convertido en el poderoso líder de los metalianos al estar sometido a un ensamblaje reptil, pero ese evento no ha llegado…dice WC que el conflicto apenas ha comenzado. Dice Cyon de Alfa: es el inicio del inicio del inicio… -Ahora sí, los humanos/luz destruyen la capa electromagnética que bloqueó la tierra, y se elimina a la “Triada” que originó la guerra entre mundos. Los H/L emiten luz desde 6D y rodea al planeta en 4D: las ondas de luz pulverizan la capa electromagnética. -WC: Tuvieron la tecnología para bloquear un planeta de 5D, bloquearon también el hipotálamo de millones de H/L, que ahora son recuperados. Con ello, el planeta no desciende y los aspectos (habitantes) del planeta van desbloqueando la petrificación del hipotálamo. El planeta sigue su rumbo hacia 6D. Los H/L son recuperados y el planeta 6D también es recuperado. -Cyon de Alfa: Su humanidad no se desvanece porque no crean mis palabras, mis palabras están en la frecuencia del amor y lo van a sentir en sus cuerpos en forma independiente cada uno. El conjunto forma un solo ser, y hay que recordar la parte de humanidad que habita en nosotros para lograr la liberación. No es el odio el que guía a la humanidad sino el amor. Las comunicaciones en el holograma estaban siendo controladas, pero hay más bondad de la que se muestra, las frases de amor están por todos lados, la luz existe y está presente, usen su discernimiento mediante el corazón, no es el fin, es el inicio de un nuevo comienzo para todos. 5 - La 4D se incendia de luz -Cyon de Alfa, Malvin (H/L de Carolina) y Excelión (H/L de William Criado) hacen desaparecer los 3 soportes de la “Triada”. Hacen desaparecer cientos de millones de entidades negativas y miles de millones de naves son destruidas. Una gran masa de luz incendia la 4D, ninguno de esos seres negativos puede resistirlo. Todo desaparece. Es liberada la raza de Elianim y sus demonios desintegrados. - Xconanteonushalysth es destruido por Cyon de Alfa, Elianim, Malvin y Excelión. Los H/L quedan libres en la 4D, están contentos y cantan, es un gran reencuentro. Cada H/L se dirige donde tienen que ir, con sus aspectos/luz. -El H/L Elianim vuelve con la paciente Luciel y le extrae los implantes, su casa queda libre de portales y dispositivos. Elianim es de la 26D y dice: “misión cumplida, estoy muy contento, cada ser humano es un universo en sí mismo, y debe aprender a valorarse y amarse, lo están logrando, cada uno guarda una pieza del rompecabezas”. -WC: Así es, es el inicio, pero significó el fin para estos seres. -Elianim: era necesario, cumplieron el objetivo. -WC: Aún falta por hacer a nivel individual. -Elianim: Recalco la importancia de valorarse como un universo hermoso y lleno de amor, aunque algunos están atrapados por algunas capas de implantes. -Elianim regresa con la paciente Luciel y toma su aspecto físico.
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HUMANIDAD

2 - VÍDEO 297 DE WILLIAM CRIADO: ENKI ES EL CREADOR DEL SER HUMANO Y ESTÁ EN LA DIMENSIÓN 1.133

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 297 DE WILLIAM CRIADO Comentarios más destacados: -Conexión con Enki 5.840.000 años/luz antes de la creación del ser humano, época de Nibiru y Anu. -Enki es el creador del ser humano y está en la dimensión 1.133 -La evolución es interdimensional a través de la genética luz/lumínica sustentada por la compasión y el amor, y es eterna: es un ciclo repetitivo en el universo. Esa información debe ser captada mediante el subconsciente del humano. -Según Enki, ha habido un proceso evolutivo que ha incluido destrucción de razas así como creación de líneas de tiempo y nos dice que “el tiempo es perfecto” y que el tiempo es indestructible. -Enki nos dice que la genética/luz es eterna, no así en los reptiles y dragones los cuales hay que destruir. Ello es difícil de comprender por el hombre. Dice Enki: “hay que comprender el presente, sentirlo y vivirlo”. -Carolina, la ayudante de William Criado, tiene un potencial de 8,502% en su cerebro físico y una expansión gen/luz del 33,015%. La conexión sexual es muy importante para esos procesos. -Para salir de la matrix con el cuerpo físico, se hace por fusión e implica desarrollar el cerebro. Por ejemplo: William Criado tiene un 11,0582% y 88,572% de expansión gen/luz/celular. -La conexión celular es vital para la expansión del gen/luz/celular, pero, ¿cómo se hace cuando no se tiene una pareja? Hay que hacer una visualización de la parte sexual. El ADN ilumina las glándulas interdimensionales y llega al cerebro hasta aumentar su capacidad. -Para estar libres de implantes y la desconexión reptil, se requiere un compromiso con el ser/luz, quien asiste en el proceso mediante el amor y la compasión del corazón. Del mismo modo, la autoestima a sí mismo activa al humano luz.
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HUMANIDAD

3 - EL ENEMIGO INVISIBLE DE LA HUMANIDAD

1 - Introducción noética A esta altura de mis investigaciones a lo largo de mi vida, poco me importa el criterio académico, pues es evidente que la razón cartesiana está presa de la dualidad de la tercera dimensión, un lugar holográfico donde la conciencia ha sido fragmentada y disociada de la colectividad. En este sentido, la historia, la educación, la cultura y la inducción psicológica hacia la ignorancia han sido, toda ellas, manipuladas por los susodichos poderes fácticos. Los tiempos bíblicos que estamos viviendo implican no solo una reconstrucción epistemológica, sino una psicología transracional más allá del sistema de creencia que ha abducido a la humanidad en una falsa pandemia mundial que nos está envolviendo a todos en una locura aperspectivista. Y no es que ahora quiera yo asumir teorías conspiranoicas estrafalarias. Desde hace años, en el sustrato de mis investigaciones, están presentes todas las conspiraciones contra la humanidad, pero, de algún modo, debía seguir un criterio metodológico desde la ortodoxia científica para, así, desmontar el entramado social, económico, político y psicológico que ha conducido a la esclavitud de la humanidad. Ello ha tenido un alto precio para mí, pues he tenido que renunciar a relaciones familiares, sociales y culturales en virtud de mi grado de inconformidad con el sistema establecido. Pero, cuando dichas investigaciones me conducen a la lógica metafísica de que hay una realidad que está más allá de los sentidos, he tenido que argumentar conceptos como la no-dualidad, la reencarnación, las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y el movimiento transpersonal, culminando todo ello con mi última obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. Ciertamente, la filosofía tradicional está radicalmente muerta en las instituciones educativas, principalmente, porque todas las instituciones sociales y políticas están abducidas por poderes satánicos ocultos para la mayoría de los ignorantes inducidos mediante los medios de comunicación masivos serviles a las élites políticas, una cuestión anticipada por el inconmensurable Platón en su alegoría del Mito de la Caverna. Nunca he ocultado mi lado conspiranoico en mis publicaciones, más bien las conspiraciones contra la humanidad están presentes en mi obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA. También he argumentado la disonancia cognitiva a la que se enfrenta la humanidad en el epílogo de mi obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. 2 - Breve resumen de lo que está pasando en el mundo Cuando surgió la falsa pandemia, ello creó un colapso social y psicológico sin parangón en la historia de la humanidad, abocando ello a una urgente reflexión individual y colectiva en aras de comprender lo que está pasando en el mundo. Fulgurantemente, surgieron conceptos hasta ahora lejos del punto de mira de la mayoría de la población, como el 5G, las vacunas, los microchips, el Nuevo Orden Mundial, y todo ello relacionado con una pandemia aparentemente premeditada por una élite malvada y con obscuros intereses. Bajo mi prisma particular de investigador filosófico, en mi obra CAPITALISMO Y CONCIENCIA, ya argumenté las tácticas de manipulación sociales, económicas y políticas que estaban conduciendo hacia un Nuevo Orden Mundial, y así manifesté que la falsa pandemia era premeditada para abducir a la humanidad hacia la reducción poblacional, más conocido ello como una eugenesia. Ahora bien, ¿alguien en su sano juicio investigativo pudiera pensar que la decadencia humana obedece simplemente a causas culturales, sociológicas o políticas? Esa es la locura aperspectivista a la que nos quieren inducir para que no contemplemos otras malévolas causas metafísicas y así lo expresé al final de mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo aludiendo y citando expresamente vídeos de William Criado. Sí, estamos hablando del mundo de los reptilianos. 3 - La exposición reptiliana y cómo superarla Uno de los primeros precursores de la divulgación reptiliana fue, sin duda, David Icke, cuyas obras recomiendo a modo de ingeniería social y mental. Sin embargo, dicha tesis, poco a poco, adquirió mayor divulgación por ejemplo con el documental ABOVE MAJESTIC. La conexión entre el estado profundo, Illuminatis o el “Cabal” (1) con los reptilianos era cuestión de tiempo que trascendiera a la escena pública. En efecto, Q reveló la conexión del vaticano/Rothschild/Reptilianos detrás del estado profundo. Es evidente que estamos inmersos en una lucha espiritual de proporciones bíblicas. Y es evidente también que la historia de las religiones, la genuina espiritualidad, la historia, la educación así como la evolución psicológica hacia una psicología transracional, todas ellas, deben someterse a un análisis que trascienda el ego humano, es decir, bajo una filosofía transpersonal y, también, una educación que contemple una noética más allá de la razón, es decir, una educación transracional. 4 - El amor es la ley suprema Ahí dejo todo ello, no pretendo convencer a nadie con tales argumentos pues, cada cual, mediante su propio camino ascendente hacia la sabiduría, deberá hallar su propia verdad y, si en algo debemos coincidir todos nosotros, es que el amor es la ley suprema. El amor no es un concepto racional que puede ser aprehendido desde el cerebro izquierdo donde reside la lógica, el análisis y la metodología científica, sino que debe sentirse desde el cerebro derecho donde reside las emociones, los sentimientos y los más nobles ideales humanos y espirituales. Me despido con unas palabras de William Criado citadas en su vídeo número 243: “Hay que utilizar el cerebro a partir de lo que se siente. El corazón no se puede utilizar a partir de lo que se piensa”. Feliz despertar espiritual para todos aquellos a quien les resuene estas palabras. Para los demás, paciencia en su búsqueda de la “verdad” porque, cuando la razón abandone la dualidad para abrazar a la no-dualidad, entonces y solo entonces, aparecerá esa conciencia de unidad donde, parece ser, se alcanza la iluminación. NOTA 1: La caída del cabal (NOM/Illuminati): Documental que ilustra la DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO: LA CAÍDA DEL CABAL - DOCUMENTAL COMPLETO (10 PARTES)
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4 - CONSPIRACIONES CONTRA LA HUMANIDAD

Este artículo es una reproducción de la nota 83 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 136: Probablemente, algún día salgan a la luz las mentiras y tergiversaciones con las que se ha construido la historia reciente que se imparte en la educación tradicional, sobre todo, instrumentalizada ideológicamente desde los poderes fácticos económicos y religiosos. Entonces, cuando esas conspiraciones sean reconocidas con carácter universal, habrá que reescribir la historia de la humanidad (1). Para tal tarea, no solo será necesario un revisionismo de la historia, sino también una renovada pedagogía educacional, tal como pretende La educación cuántica como alternativa al pensamiento único neoliberal. Pero, sobre todo, lo que se necesitará será una pedagogía psicológica que permita el empoderamiento consciente de los ciudadanos mediante el acopio del saber en total libertad, frente a la esclavitud y la ignorancia inducida desde los poderes fácticos. Dicho de otro modo, la sociedad tiene que reinventarse para salir del actual atolladero social, económico y político pero, imperativamente, es más importante resolver la profunda crisis intelectual y espiritual de la cual adolece, el objetivo por antonomasia de La educación cuántica. Nota: (1) José Luis Camacho (2015) en su obra La conspiración reptiliana y otras verdades que ignoras, resumen: El hombre está sometido a una falsa percepción de lo real, alentada por los artífices de una gran conspiración que nos convierte en esclavos. El mundo en que vivimos no es real. La escasez, la crisis económica, los conflictos internacionales…Son todos planes anotados en una agenda secreta que opera al servicio de una serie de entidades que oprimen al ser humano. Este libro se propone desvelar las claves de este engaño milenario; nos ayuda a identificar a los artífices de esta conspiración, nos prepara para salir de esta cárcel en la que nos encontramos encerrados y para recuperar nuestro potencial para lograr el bienestar y la felicidad. En definitiva, nos proporciona las herramientas para derribar la estrategia y el conjunto de creencias erróneas que han servido para convertirnos en esclavos. En la anterior línea de investigación de José Luis Camacho, es oportuno también citar las obras de David Icke: El mayor secreto: el libro que cambiará el mundo (Icke, 2011), resumen: El libro más explosivo y poderoso de David Icke hasta la fecha incluye el sorprendente trasfondo del asesinato de Diana, la princesa de Gales. Cada hombre, mujer y niño del planeta está afectado por la desconcertante información que expone Icke. El autor revela, con detalles citados y documentados, cómo los mismos linajes entrelazados han controlado el planeta durante miles de años, y cómo han creado las principales religiones y borrado el conocimiento espiritual y esotérico que liberaría a la humanidad de sus cárceles mentales y emocionales. Incluye una exposición devastadora de los verdaderos orígenes del cristianismo y de las otras religiones principales, y documenta la ciencia censurada que explica por qué el mundo está enfrentándose a una época de increíbles cambios y trasformaciones. El mayor secreto también expone el verdadero y sorprendente trasfondo de la familia real británica y, mediante una gran investigación y sus contactos únicos, explica cómo y por qué Diana, la princesa de Gales, fue asesinada en París en 1997. Incluye la información procedente de una amiga íntima de Diana durante nueve años que nunca antes se ha hecho pública. El mayor secreto es un libro único, subtitulado con bastante acierto “El libro que cambiará el mundo”. Conspiración mundial y cómo acabar con ella (Icke, 2013a), resumen: Una red de familias interconectadas, cuyos orígenes se remontan a épocas muy antiguas, está manipulando el mundo a través de sus políticos y testaferros con el fin de imponer la tiranía para la que llevan tanto tiempo trabajando incansablemente. Hay incontables pruebas que lo demuestran y, hoy en día, también la experiencia cotidiana. La conspiración mundial y cómo acabar con ella es una obra maestra que desvela los vínculos ocultos entre personas, situaciones y asuntos aparentemente desligados con objeto de mostrar cómo todo termina por encajar. En cada página hay una sorpresa, en realidad muchas, puesto que Icke desvela todo, desde la historia antigua hasta el atentado del 11 de septiembre y el internet holográfico que dirige nuestra realidad. …y la verdad os hará libres (Icke, 2013b), resumen: El lector tiene en sus manos el libro más revelador del siglo XX, una obra en la que se demuestra la predicción precisa y sorprendente de numerosos sucesos acaecidos en el siglo XXI. David Icke expone la verdadera historia de los eventos mundiales que moldean el futuro de la existencia humana y del mundo que dejamos a nuestros hijos. Sin temor, alza el velo de una red sorprendente de manipuladores para dejar al descubierto las mismas personas, sociedades secretas y organizaciones que controlan la dirección que cada día toman nuestras vidas. Todos los sucesos acontecidos en el siglo XX y épocas anteriores que han tenido repercusiones negativas conducen a una misma élite de magnates, y algunos de los nombres involucrados en ella pertenecen a personas muy famosas. Nunca antes había salido a la luz esta red, sus miembros ni sus métodos, con tanto detalle y de una manera tan devastadora. Conoced la verdad... y la verdad os hará libres. Bibliografía: Camacho, José Luis. La conspiración reptiliana y otras verdades que ignoras. Barcelona: Temas de hoy, 2015. Icke, David. El mayor secreto: el libro que cambiará el mundo. Barcelona: Obelisco, 2011. Icke, David. Conspiración mundial y cómo acabar con ella. Barcelona: Obelisco, 2013a. Icke, David. …y la verdad os hará libres. Barcelona: Obelisco, 2013b.
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5 - LA DEGENERACIÓN DE LA HUMANIDAD

Este artículo es una reproducción de la nota 84 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 148: El rígido e inamovible dualismo que ha dominado el pensamiento occidental ha sido resquebrajado con el surgimiento de la física cuántica y, desde entonces, la filosofía transpersonal y psicología transpersonal remiten al estudio del Ser ( Martos, 2017), es decir, hay que filosofar en más profundidad pues los actuales conocimientos adquiridos por la humanidad están en manos de peligrosos psicópatas (Navarro, 2012) que solo buscan expoliar el planeta y degenerar a la humanidad (1). Dicho de otro modo, el actual estadio de cognición de la humanidad, en un gran bucle temporal como diría Hegel, retrocede sobre sí mismo para descubrir que la racional-modernidad ha tocando fondo en su dialéctica materialista. No lo aguanta ya nadie: ni las personas, ni los pueblos, ni el planeta. Es una crisis de pensamiento en toda regla. La pregunta que planea en la desesperación de los pueblos que sufren la estafa de los plutócratas es: ¿qué hacer? NOTA (1): El periodista Rafael Palacios (Rafapal), con quien tuve el placer de compartir mesa de debate acerca de la reunión del Club de Bilderberg en Sitges (España) en el año 2010 es, a mi humilde entender, el que más enfoque ha puesto sobre la degeneración moral y cultural de la humanidad por parte de los peligrosos psicópatas que gobiernan al mundo desde el “estado profundo”, más allá y por encima de los pretendidos gobiernos democráticos. Las obras de Rafapal son un perseverante trabajo de denuncia acerca de la manipulación cultural por partes de las élites, cuyo único objetivo es degenerar a la humanidad: -Cómo nos robaron la salud, el dinero, el amor y el tiempo (Palacios, 2011a), como una conspiración desde la historia. -La conspiración del movimiento gay (Palacios, 2011b), como apoteosis de la guerra de sexos. -Ingeniería social para destruir el amor (Palacios, 2012), cómo los hombres y mujeres de los siglos XX y XXI fueron coaccionados a enfrentarse mediante un sutil lavado de cerebro compuesto de medias verdades, datos censurados y flagrantes mentiras, una ciencia de la manipulación mental más conocida como “ingeniería social”. -La historia secreta de Hollywood (Palacios, 2014), donde ficción y realidad son dos caras de la misma moneda. -El asesinato de la música (Palacios, 2015), donde analiza las muertes de los artistas en plena juventud y su relación con la industria musical y el poder. BIBLIOGRAFÍA: Martos, Amador. Una filosofía alternativa al capitalismo. España: Amazon, 2017. Navarro, Vinçens. Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero. Barcelona: Espasa libros, 2012. Palacios, Rafael. Cómo nos robaron la salud, el dinero, el amor y el tiempo. Madrid: Mandala ediciones, 2011a. Palacios, Rafael. La conspiración del movimiento gay. Madrid: Mandala ediciones, 2011b. Palacios, Rafael. Ingeniería social para destruir el amor. Madrid: Mandala ediciones, 2012. Palacios, Rafael. La historia secreta de Hollywood. Madrid: Mandala ediciones, 2014. Palacios, Rafael. El asesinato de la música. Madrid: Mandala ediciones, 2015.
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6 - LA HUMANIDAD COMO PENSAMIENTO COMPLEJO

Este artículo está reproducido como nota número 2 en la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Para el pensador universalista francés Edgar Morin, “pensamiento complejo” es cuando se trata de construir un método nuevo sobre la base de las ideas complejas que emanan de las ciencias y su conjugación con el pensamiento humanista, político, social y filosófico. También se utiliza pensamiento complejo en un sentido más estrecho, para designar a los estudios científicos que intentan explicar las dinámicas complejas de los objetos en estudio, sin extraer de ello consecuencias cosmovisivas o metodológicas más generales. Edgar Morin ha denominado esta postura complejidad restringida, para diferenciarla de aquella más amplia y humanista que sostiene, donde lo define como un método de pensamiento nuevo, válido para comprender la naturaleza, la sociedad, reorganizar la vida humana, y para buscar soluciones a las crisis de la humanidad contemporánea. La evolución de las ideas complejas en el siglo XX puede caracterizarse en tres grandes momentos. El primero, en los sesenta, donde se trabaja en varios campos científicos sin que trasciendan los nuevos desarrollos conceptuales más a allá de áreas muy específicas. Entre los setentas y ochentas, se produce una mayor socialización de las ideas complejas entre diversos campos disciplinarios. Finalmente en los noventas, se produce un boom mediático que colocó la complejidad y lo complejo en documentales científicos, revistas de divulgación y la prensa. En el artículo científico titulado El paradigma complejo. Un cadáver exquisito, publicado en Cinta de Moebio (septiembre del 2002), una revista de epistemología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, se propone una sistematización de las bases conceptuales del Paradigma o Pensamiento Complejo. Se revisan sus supuestos fundamentales y se ejemplifican algunos aportes en las ciencias sociales. Para los propósitos de este trabajo, cito las conclusiones de dicha investigación: “La aproximación reseñada sugiere algunas reflexiones y nuevas preguntas para continuar el flujo indeterminado y entrelazado del conocimiento. En primer lugar, en autores como Sheldrake (resonancia mórfica), Thom (Catástrofe) y otros, se percibe un apego a formas de validación: experimentos, generalización, leyes implícitas, correspondientes al paradigma cartesiano-newtoniano, lo que resulta comprensible pues se encuentran entre los precursores de esta ruptura epistémica y en consecuencia, representan el pensamiento intermedio de la transición paradigmática”. “Por otra parte, la excesiva generalización y vulgarización de términos y conceptos que a una velocidad inimaginada se transfieren a disciplinas, áreas, teorías y espacios científicos, conlleva al germen de su posible destrucción, al correrse el riesgo de perder o desvirtuar su fuerza explicativa”. “Igualmente, la tentadora “poética de la complejidad” puede conducir a la generación de un lenguaje poco riguroso y sistemático que termine por no explicar la realidad ya de por sí definida como “incognoscible”. La discusión se hace obligada para todos aquellos que de una u otra forma se compenetran con procesos de investigación y aprendizaje”. “Muchos temas posibles de investigación se encuentran al interior y en las fronteras del pensamiento complejo: actos de distinción, procesos de observación, delineamientos de perspectivas, descubrimiento de otras lógicas, puentes teóricos intra y transdisciplinarios, cartografías de conceptos y principios, herramientas y metodologías de abordaje de la complejidad aún inexploradas, que hacen de este nuevo milenio, un territorio virgen para nuevos descubrimientos”. “Más que modificar y cambiar la manera de comprender, conocer y aprehender la realidad, el esfuerzo se orientaría a desaprender nuestra manera tradicional de interrogarnos, ya que en cada pregunta va implícita una determinada visión del mundo y en consecuencia, los mismos límites de esas infinitas respuestas que constituyen el conocimiento”. “Desaprender nuestra manera tradicional de interrogarnos” e indagar “los límites de esas infinitas respuestas que constituyen el conocimiento”, en dicho sentido está escrita La educación cuántica, explicitando en la medida de lo posible un nuevo paradigma de conocimiento en el que se hayan involucradas todas las instancias sociales, desde las económicas y políticas, hasta las intelectuales y espirituales, lo cual insta a una regenerada interpretación de la “visión del mundo” por cada persona ( “mapa sociológico” ). Todo un reto filosófico que inquiere una reinterpretación de la historia del pensamiento, como si de un segundo renacimiento se tratara donde, la razón cartesiana, enfangada en el materialismo científico, en un proceso de autopoiesis, redirige la mirada hacia el “nosotros” kantiano, todo un racionalismo espiritual ( “mapa psicológico” ). Consecuentemente, además de un “mapa sociológico” que informe correctamente de ese mundo de ahí fuera, también se hace indispensable un “mapa psicológico” que permita el discernimiento interior en orden a tener una correcta cosmovisión. Ambos “mapas”, respectivamente, corresponden al tradicional problema filosófico de la dualidad objeto-sujeto que durante varios siglos ha sostenido la ciencia reduccionista (método científico), hasta que la física cuántica aseveró de que sujeto y objeto son una y la misma cosa, la no dualidad postulada por la filosofía perenne (misticismo contemplativo). El “territorio” de la verdadera realidad todavía por conocer es una gran incógnita, a decir de Heisenberg: “La realidad objetiva se ha evaporado y lo que nosotros observamos no es la naturaleza en sí sino la naturaleza expuesta a nuestro método de interrogación”. Por ello, más que nunca, se hace necesario un “mapa sociológico” así como un “mapa psicológico” que permita construir una perfecta cosmovisión de nuestra era contemporánea. Vivir en la verdad demostrada epistemológicamente (no dualidad entre sujeto-objeto), con conocimiento de causa en el ejercicio de la libertad, es la piedra de toque para evolucionar conscientemente hacia la sabiduría. Tal es el camino ascendente de la conciencia hacia la sabiduría que se propugnará en este ensayo y, en ese viaje de la conciencia por el espacio y el tiempo, el saber y el amor se presentan como las premisas epistemológicas a recuperar por esta decadente civilización. En otras palabras, la asignatura de filosofía, denostada por los poderes fácticos para anular el pensamiento crítico, es reivindicada en este ensayo como única tabla de salvación de la humanidad, porque “conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza” (Federico II El Grande, rey de Prusia). Es así como, desde una perspectiva histórica y psicológica, la razón humana ha caído por la pendiente del racionalismo pragmático y el materialismo científico, descuidando al otro polo de conocimiento, a saber, el genuino misticismo exento de apriorismos dogmáticos religiosos. Así, ese “yo” fragmentado y disociado de la colectividad o “nosotros”, se presenta como el fundamento epistemológico de la presente crisis económica y política que, implícitamente, conlleva un trance intelectual y espiritual a superar por esta decrépita civilización. Como se puede apreciar, es tal el pensamiento complejo en el que se halla la humanidad, que hace necesaria una renovada filosofía de la mente mediante una educación acorde a los tiempos cuánticos, La educación cuántica que es preciso transmitir a las nuevas generaciones para que se empoderen con conocimiento de causa de su libertad moral, jerárquicamente superior esta a la libertad sensible y la libertad intelectual.
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7 - LA CRISIS DE LAS HUMANIDADES EN LA ACTUALIDAD: CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Hay una interrelación de causas históricas, filosóficas, científicas, sociológicas, psicológicas, educacionales y espirituales implicadas en la crisis epistemológica que padece la cultura occidental. La trascendencia de dicho abismo cultural no puede provenir de una filosofía materialista ni de una ciencia positivista sino de las Humanidades y, más concretamente, mediante una paradigmática evolución desde la académica filosofía tradicional hacia la filosofía transpersonal, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para una sanación trascendental del sujeto cognoscente. La filosofía tradicional se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto que ha dominado en el pensamiento Occidental hasta la llegada de la física cuántica (“ello”), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo” y la intersubjetividad de todos “nosotros”. En la modernidad, estas tres esferas (ello-yo-nosotros) fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) mediante una filosofía transpersonal que incorpore una ética epistémica bajo una episteme transracional. Así, la brecha epistemológica de Occidente es una brecha entre la racionalidad y la espiritualidad, y requiere de una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas vislumbran la convergencia de la ciencia, la moral y la estética como primer objetivo humanístico a ser impartido en las universidades mediante una educación transracional que contemple a la filosofía transpersonal. La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia así como los estudios de la conciencia, y propone la integración entre la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable mediante una intuición moral básica aprehendida desde la no dualidad por el sujeto cognoscente. La filosofía tradicional surgida de la modernidad (razón egóica) ha desembocado en el pensamiento único neoliberal y ha secuestrado a la racionalidad colectiva expresada en las democracias occidentales mediante el yugo de una plutocracia. Del mismo modo que la filosofía escolástica supeditó la razón a la fe, el economicismo neoliberal ha sometido la razón al servicio de la fe ciega en los mercados económicos globalizados a manos de Los amos del mundo, todo un terrorismo financiero contra la humanidad. Al reincorporar la espiritualidad en la razón humana, la filosofía transpersonal es una renovada visión y una superación paradigmática de la filosofía tradicional y, por tanto, un giro participativo hacia el misticismo y el estudio de las religiones (Teología), cuestiones que convergen inevitablemente con la metafísica (Filosofía).
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8 - LA MINORÍA DE EDAD DEL SER HUMANO

Este artículo es una reproducción de las notas 17 y 18 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 30: Desde que Kant diferenció mediante sus Tres críticas (1) a la ciencia, la profundidad intelectual y la moralidad, se han producidos los temores que manifestó en su ensayo ¿Qué es la ilustración? (Kant, 2007), unos temores acerca de la “minoría de edad” del ser humano (2) que no ha resuelto ni la postmodernidad ni la actual plutocracia. Esa diferenciación kantiana del mundo material, mental y espiritual ha desembocado en la actual enfermedad social, intelectual y moral, respectivamente, Dios libre de culpa al inconmensurable Kant. Es una enfermedad muy grave, pues requiere reconstruir pensativamente nuestro mundo, ya que no solo lo estamos destruyendo, sino que nos estamos destruyendo a nosotros mismos. NOTAS: (1) La visión racional-industrial del mundo sostenida por la Ilustración cumplió con funciones muy importantes como la aparición de la democracia, la abolición de la esclavitud, el surgimiento del feminismo liberal, la emergencia de la ecología y las ciencias sistémicas, entre algunas más, pero sin duda, la más importante puesta en escena fue la diferenciación entre el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros), el Gran Tres diferenciado por Kant a través de sus Tres críticas. Tras el Renacimiento surgió la Edad de la Razón o Filosofía Moderna cuyo uno de su máximo exponente fue Kant. Con las Tres críticas de Kant (Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Crítica del juicio), se produce una diferenciación de tres esferas: la ciencia, la moralidad y el arte. Con esta diferenciación, ya no había vuelta atrás. En el sincretismo mítico, la ciencia, la moralidad y el arte, estaban todavía globalmente fusionados. Por ejemplo: una “verdad” científica era verdadera solamente si encajaba en el dogma religioso. Con Kant, cada una de estas tres esferas se diferencia y se liberan para desarrollar su propio potencial: -La esfera de la ciencia empírica trata con aquellos aspectos de la realidad que pueden ser investigados de forma relativamente “objetiva” y descritos en un lenguaje, es decir, verdades proposicionales y descriptivas (“ello”). -La esfera práctica o razón moral, se refiere a cómo tú y yo podemos interactuar pragmáticamente e interrelacionarnos en términos que tenemos algo en común, es decir, un entendimiento mutuo (“nosotros”). -La esfera del arte o juicio estético se refiere a cómo me expreso y qué es lo que expreso de mí, es decir, la profundidad del yo individual: sinceridad y expresividad (“yo”). (2) Un preámbulo explicativo a cargo de Eugenio Sánchez Bravo (auladefilosofia.net): 1-Definición de Ilustración y minoría de edad. Según Kant, “Ilustración significa el abandono por parte del hombre de una minoría de edad cuyo responsable es el mismo. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin verse guiado por algún otro. Uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin la guía del de algún otro”. Kant ofrece en este párrafo la definición más conocida de la Ilustración: ¡piensa por ti mismo! Mientras el pensamiento y los individuos continúen sometidos a dogmas religiosos y políticos y no sigan su propio camino, permanecerán en minoría de edad. 2-Causas de la minoría de edad: pereza y cobardía. En palabras de Kant, “pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto, menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros en erigirse en tutores suyos”. Por un lado, Kant alude a que el dogmatismo acrítico resulta cómodo, pues nos permite no cuestionar nada del mundo que nos rodea. Por otro lado, renunciar a los prejuicios y las consignas heredadas es una tarea que requiere cierto valor. Por pereza preferimos que un libro piense por nosotros antes que pensar por nosotros mismos. Y por cobardía pagamos al sacerdote para que nos garantice el cielo y al médico para que nos garantice la salud. 3-Intereses políticos en mantener a los hombres en minoría de edad. Sexismo. Dice Kant: “El que la mayor parte de los hombres (incluyendo al todo bello sexo) consideren el paso a la mayoría de edad como algo harto peligroso, además de muy molesto, es algo por lo cual velan aquellos tutores que tan amablemente han echado sobre sí esa labor de superintendencia”. Con ello, Kant se refiere a los tutores con motivación política, interesados en mantener a la humanidad en su minoría de edad. También se refiere Kant a los médicos, abogados y sacerdotes como instrumento del gobierno para manejar a los administrados. 4-Dificultades del individuo solitario para liberarse de los grilletes que lo encadenan a la minoría de edad. “Así pues, resulta difícil para cualquier individuo el zafarse de una minoría de edad que casi se ha convertido en algo connatural. Incluso se ha encariñado con ella y eso le hace sentirse realmente incapaz de utilizar su propio entendimiento, dado que nunca se le ha dejado hacer ese intento”. En dicho párrafo, Kant compara a los individuos en minoría de edad con los personajes encadenados del Mito de la caverna de Platón, tan acostumbrados a la oscuridad y las sombras, que de ningún modo desean abrirse paso hasta la luz. Al individuo solitario le resulta extraordinariamente difícil “pensar por sí mismo”, abrirse paso hacia la verdad y la libertad, pues durante su vida ha tenido el entendimiento constreñido por dogmas políticos y religiosos. Son pocos los que han conseguido abandonar la minoría de edad y guiarse solo por su propio ingenio. 5-Posibilidad de que la Ilustración tenga lugar en una sociedad en la que haya libertad de expresión. “Sin embargo, hay más posibilidades que un público se ilustre por sí mismo; algo que casi es inevitable, con tal que se le conceda libertad. Pues ahí siempre nos encontramos con algunos que piensen por cuenta propia incluso entre quienes han sido erigidos como tutores de la gente, los cuales, tras haberse desprendido ellos mismos del yugo de la minoría de edad, difundirán en torno suyo el espíritu de una estimación racional del propio valor y de la vocación a pensar por sí mismo. Pero aquí se da una circunstancia muy especial: aquel público, que previamente había sido sometido a tal yugo por ellos mismos, les obliga luego a permanecer bajo él, cuando se ve instigado a ello por algunos de sus tutores que son de suyo incapaces de toda ilustración; así de perjudicial resulta inculcar prejuicios, pues estos acaban por vengarse de quienes fueron sus antecesores o sus autores”. Este fragmento de Kant es similar a aquel en que los prisioneros de la caverna calumnian y persiguen hasta la muerte al filósofo que intenta enseñarles el camino hacia la luz. Si lo exponemos en términos políticos diríamos que es posible inspirar a un pueblo para que busque su libertad pero también es probable que es mismo pueblo exija luego que se restaure el orden. Así de vengativos son los prejuicios. Kant, por tanto, rechaza de plano la posibilidad de una revolución que probablemente termine en un nuevo despotismo. 6-La Ilustración solo requiere de una condición, la libertad entendida como el uso público de la razón en todos los terrenos. Esta libertad ha de tener límites bien definidos en el caso del uso privado de la razón. “Para esta Ilustración tan solo se requiere libertad y, a decir verdad, la más inofensiva de cuantas pueden llamarse así: el hacer público de la propia razón en todos los terrenos. Actualmente oigo clamar por doquier: ¡no razones! El oficial ordena: ¡no razones, adiéstrate! El asesor fiscal: ¡no razones y limítate a pagar tus impuestos! El consejero espiritual: ¡no razones, ten fe!”. Con este texto, Kant nos instruye de que los administradores del estado, los tutores (el ejército, Hacienda y el clero) no cesan de dar órdenes y además prohíben a todos razonar, pues ven en el librepensamiento un peligro para el orden social y no una condición necesaria para el progreso de la humanidad. Así, todo el que forma parte de la maquinaria del Estado debe obedecer y el uso público de la razón debe ser limitado por su uso privado. Pero esa contradicción entre el “traje de la fiesta de la libertad” y el “delantal de la esclavitud” llevado en casa, puede deberse al miedo a la censura, pues Kant ya había tenido problemas con la publicación de La religión dentro de los límites de la mera razón donde somete los dogmas religiosos al tribunal de la razón. Para completar dicho preámbulo explicativo, a continuación un resumen de la mano de Guadalupe Estefanía Arenas (cela-alienado.blogspot.com): La Ilustración es el escape del hombre de la minoría de edad que él mismo se ha provocado. Dicha minoría de edad es la incapacidad del propio ser humano de razonar o desarrollar su entendimiento por el mismo y esto lleva directamente a una dependencia que sugiere la intervención de otra persona para la toma de decisiones. La tesis central de la Ilustración se formuló a través de la consigna: “¡atrévete a pensar!”, esto es, servirnos de nuestro propio entendimiento de manera autónoma. Sin embargo, el hombre prefiere permanecer en el estado de minoría de edad por comodidad ya que, acercarnos a la verdad, implica un gran esfuerzo pero sobre todo porque el hombre se enajena a partir de la pereza y la cobardía, es decir, el mal uso de sus dones naturales (la razón, es pues, un don natural del ser humano); así, siempre buscará alguien que piense por él. Los prejuicios son otro factor que nos impide razonar porque solo podemos llegar a percibir una realidad ficticia y se originan a partir de la dependencia hacia una figura de tutoría. Para poder ser ilustrado, lo único que se necesita es la libertad; mediante la libertad se puede preservar la tranquilidad y bienestar del Estado; de esta forma, la libertad no es sin la razón. Hay dos tipos de uso de la razón: la pública y la privada. La que es totalmente libre es la pública, debe ejercerse en todos los ámbitos de la vida y es llevada a cabo por un intelectual; en cambio, la privada es limitada pues solamente implica la obediencia sobre todo si se pertenece a alguna institución. Así, cuando uno ejerce un cargo y tiene que cumplir con él, no ejerce el poder libre sino que “hace las cosas en nombre de otro”. Con la razón pública, los individuos pueden incluso hacer críticas en todos los aspectos, incluido el Estado pero dichas críticas no desligan a los hombres de cumplir con sus obligaciones y con las leyes. Una de las figuras de la Ilustración y que extendió estos ideales fue Federico el Grande de Prusia, digno de ser alabado por dejar a sus súbditos pensar por ellos mismos. El hombre solo puede postergar la Ilustración, pero no desaparecerla por completo porque de esta manera se atentaría contra la propia naturaleza del individuo que radica en el uso correcto de la razón. Bibliografía: Kant, Inmanuel. ¿Qué es la ilustración? Madrid: Alianza, 2007.
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