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(Amador Martos)
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VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO, LAS VACUNAS AL DESCUBIERTO: NANOPARTÍCULAS Y GRAFENO PARA LA MUERTE CELULAR. ÚNICA SOLUCIÓN: CONCIENCIA TOTAL PARA LA REGENERACIÓN CELULAR

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: -Un dragón de 5 cabezas es el que da todas las órdenes, y utiliza alta tecnología para modificar la estructura de las células con energía ultrasónica. -El grafeno inoculado a través de las vacunas hace que las células sufran una modificación en todo el cuerpo. La membrana celular sufre una petrificación que impide la expansión de la energía por el cuerpo. El sistema intercelular humano se comunica a través de energía que recorre de una célula a otra. La petrificación de la membrana celular impide esa comunicación celular, de tal modo que las células trabajan independientemente y se desconectan entre sí. La conclusión es que la emisión química enviada desde el cerebro, más la comunicación eléctrica del sistema nervioso, ya no hacen conexión con las células. Al faltar esa comunicación entre las células, ello provoca fallos en los órganos y en los tejidos. -La vacuna contiene nanopartículas subatómicas que actúan directamente sobre las células. Esas nanopartículas se alojan cerca de la membrana celular. Cuando el grafeno entra en el cuerpo, se desintegra en micro partículas, las cuales sirven para el movimiento de las nanopartículas, son pues el motor que ayuda a la conducción de esas nanopartículas mediante el calor del cuerpo. Es por ello que, las mascarillas, ayudan a subir ese calor y facilita la labor de conducción. -¿Cómo se puede contrarrestar esos efectos de la vacuna? El humano debe estar en un estado de conciencia total, todo el tiempo, especialmente la noche durante el sueño, pues la regeneración celular se acelera a través del sueño. El sueño es más importante que la rutina diaria humana. El descanso con mentalidad consciente facilita la regeneración del cuerpo y puede acelerar la destrucción de las nanopartículas, no inmediatamente, pero en procesos de tiempo (desde 3 meses a 3 años), dependiendo de la capacidad del ser humano de estar en silencio en ese momento. -Algunos científicos dicen que el alcohol es bueno para atenuar el efecto de las vacunas. Ello es así porque las moléculas tóxicas del alcohol cambian la estructura dentro del cuerpo, y los enlaces químicos perforan la membrana celular en todo el cuerpo. -La combinación de fito-químicos con una dosis ajustada de alcohol, también mejora la acción celular. La estructura del alcohol rompe la película inteligente que llevan las nanopartículas, y se pierde la acción magnética del grafeno a nivel celular. -El humano solo llega al 21% de conocimiento del cuerpo, y desconoce el resto. Desconoce que, la influencia de las plantas con su función química, mejora notablemente la salud general y celular. Hay plantas específicas, como el cannabis medicinal, que puede detectar y actuar sobre células enfermas. Las plantas ayudan, pero en su estado natural, sin alteraciones térmicas y químicas. -Existe mucha información sobre el virus para que las personas decidan no vacunarse, sin embargo, se vacunan: el miedo dirige al ser humano. Los humanos no ven el holograma tal como lo ve William Criado. Los humanos viven y actúan bajo los parámetros programados en el software principal del holograma. Deben experimentar sus propios errores por los cuales con víctimas. -El humano debe acostarse con una mente totalmente serena, y no pensar. Pero, sin embargo, la raza humana es muy torpe, porque cuando se le dice de “no pensar”, ya está pensando en “no pensar”, con lo cual sigue pensando a través de cuestionamientos o juicios, lo cual le lleva a una ignorancia sin límite. Dejar de pensar para contrarrestar los efectos de la vacuna es un trabajo personal que debe tener un soporte que la mayoría de humanos no tienen: implica una búsqueda que, a muchas personas, les ha llevado muchas vidas. El aprendizaje es individual, pues depende de qué quieren para sus vidas y existencias holográficas. Las respuestas pueden ser distintas, y esa búsqueda es lo que puede producir una alteración del software al dar “error”. Pero las personas siguen buscando lo que se ha determinado que deben buscar: dinero, cosas materiales, poder, éxito sobre los demás y comparación entre ellos. Dicha programación hace que no haya “error” en el holograma. Cuando se busca la felicidad con menos trabajo, menos dinero y menos cosas, aparecen los errores en el holograma y se puede filtrar información como la que proporciona William Criado a través de internet. -Existen difamaciones contra William Criado, las cuales son auspiciadas por los reptilianos y dragones mediante implantes modificados en las personas que lo atacan, y ello con el objetivo de no hacer sencillo el camino de William Criado. W.C. dice que ello deja al descubierto el nivel de ignorancia. El dragón dice que esos ataques tienen una funcionalidad como complemento a la dualidad, pues la idea es que, solamente mostrando las dos caras extremas, los humanos pueden hacer las comparaciones para saber quién dice la verdad. -W.C dice que, tomar la decisión de no vacunarse, no es fácil porque existe una manipulación que alcanza niveles gigantescos en la información mediática, y las personas son víctimas de la televisión, las propagandas, las familias y las personas que recomiendan la vacunación. Es lamentable, pero es así. El humano hace un análisis con el 100% del cerebro, pero W.C. tiene una conexión con las células cardíacas, lo cual es como tener un cerebro dentro del corazón. No solamente hay que tomar acción desde el cerebro sino también desde la parte emocional. Por ejemplo, los reptilianos y dragones se encargan de controlar a la medicina, la economía, la intelectualidad, las universidades, la religión y los medios de comunicación en un 98,75%: y es por eso que, mediante el análisis comparativo, las personas siguen a la masa manipulada. Si apagaran la televisión, la realidad sería más fácil de entender. -W.C dice que, efectivamente, hay que aquietar la mente, y actuar más desde el corazón. Pero los errores del análisis cognitivo tienen como consecuencia el sufrimiento, lo cual es buscado por los reptilianos, pues densifica los cuerpos físicos en un sentido óptimo para ellos. Dice W.C que, estos seres regresivos, buscan la destrucción total del ser humano a nivel cognitivo, a nivel de conciencia, a nivel del cerebro y a nivel fisiológico. Pero el dragón le contesta que el ser humano también contribuye a su propia auto destrucción. W.C. está de acuerdo, pero ellos le enseñan al ser humano, pues el ser humano no se detiene a analizar lo negativo y, a veces también, hay que vivir momentos extremos para hacer correcciones.
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PSICOTERAPIA TRANSPERSONAL: MARCA DE LA BESTIA VERSUS ASCENSIÓN ESPIRITUAL

EN ESTE ENLACE: Entrevista de radio relacionada con este artículo INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES LA PSICOTERAPIA TRANSPERSONAL? 1 - Escucha tu subconsciente El camino de introspección argumentado en mis publicaciones se constituye en un retorno al “sí mismo” que estuvo siempre presente pero que nunca fue observado. La observación consciente es un camino de introspección que requiere comprender que, a nivel subconsciente, opera una inteligencia aún desconocida (…Dios para muchos), y que “nosotros” somos parte de esa corriente cognitiva universal. 2 - Filosofía transpersonal Distintas teorías científicas están abordando la comprensión del ser humano desde la filosofía cuántica, o la filosofía transpersonal, o cualquier otra corriente espiritual que contemple los nuevos paradigmas que dan preponderancia al Espíritu sobre la materia (más comúnmente conocida como Matrix o 3D). Se trata de un movimiento transpersonal que vislumbra una aproximación de la epistemología a la hermenéutica en términos filosóficos, o una aproximación de la ciencia y la espiritualidad en términos populares. El “viejo mundo” sustentado en ideas materialistas está exponiendo la crisis epistemológica de Occidente, una crisis que evidencia la divergencia entre la ciencia y el espíritu, entre el materialismo científico y la metafísica. Es una crisis de conciencia en toda regla que clama por un “nuevo mundo”. Toda crisis de pensamiento debe dar paso a una nueva cosmología de nuestra visión y percepción del mundo, aún a riesgo de ser considerada como una “teoría de la conspiración”. 3 - Psicología transracional En mis postulados filosóficos mantengo que existe una guerra espiritual que se está librando en la humanidad, y que esa guerra ha llegado a la propia inflexión psicológica de cada cual, pues nadie puede resolver los problemas del mundo exterior sino es con un preceptivo cambio interior. Dicho proceso de cambio interior requiere de una inherente psicología transracional que explique nuestros procesos cognitivos mediante los necesarios mapas evolutivos de la conciencia. Como argumento en mis publicaciones, la ciencia por excelencia es la ciencia de la conciencia como nuevo paradigma de conocimiento, más conocido como filosofía transpersonal, y cuyo emblemático embajador filosófico es Ken Wilber. 4 - El enemigo invisible de la humanidad Pero la filosofía transpersonal como ciencia teórica, gracias a la hipnosis clínica regresiva de William Criado, nos permite pasar a una filosofía transpersonal práctica para constatar que existe un enemigo invisible que manipula a la humanidad a través del subconsciente, y mediante una ingeniería social y mental, así como una manipulación económica, social y política. 5 - La locura aperspectivista La situación descrita nos puede llevar, literalmente, a una locura aperspectivista. Precisamente por ello, comencé a escribir como terapia personal para no caer en una paranoia mental pues, aunque aparentemente en el mundo exterior hay caos, hay que procurar poner orden en nuestras ideas. El control consciente de nuestras ideas es parte del empoderamiento de la conciencia que se piensa y se observa a sí misma, es el núcleo mismo del empoderamiento: el “conócete a ti mismo” grabado en piedra en el Oráculo de Delfos griego, porque ahí radica el secreto de la sabiduría y la felicidad gracias al conocimiento propio, o tal vez, a reconocer todo lo que no somos. 6 - La meditación como camino de introspección El conocimiento de sí mismo es la punta de lanza de mi pensamiento filosófico, en el mismo y profundo sentido tal lo dijera el inconmensurable maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. Ese proceso psicológico de introspección fue conocido ancestralmente como filosofía perenne, y modernamente como psicología transpersonal, incluso científicamente como filosofía cuántica. En definitiva, existe una convergencia de la ciencia con la espiritualidad desde que se ha demostrado los efectos beneficios de la meditación como camino de introspección para conocerse a sí mismo. Es más, la sanación trascendental de la humanidad es posible gracias a la meditación. 7 - Psicoterapia transpersonal A partir de los anteriores planteamientos, a nivel psicológico, también es posible ejercer una psicoterapia transpersonal que aborde la sanación del alma gracias a una actitud cognitiva de sí mismo y, así, lograr la disipación de la ignorancia sobre cuál es el sentido de la vida, porque la vida es un misterio en sí misma. La psicoterapia transpersonal es un acompañamiento personal, a modo de asesoramiento filosófico, que se puede ejercer desde los planteamientos hasta aquí argumentados. Prueba de ello, es posible una “visión transpersonal” que pueda ser aplicada a la educación, como bien demuestra Marely Figueroa en su Tesis de Maestría, y a nivel práctico como pionera de una asignatura de Filosofía Transpersonal. Obviamente, la psicoterapia transpersonal vislumbra, inherentemente, una educación transracional por descubrir. 8 - Educación transracional para un despertar colectivo masivo En esa línea de pensamiento, la Tesis Doctoral de Noemí Siverio, nos adentra en la psicología compleja del ser humano a través de nuevos neologismos como “dimensión espiritual: un despertar de conciencia”, también con una “inteligencia espiritual”. Por tanto, la humanidad como pensamiento complejo, se halla ante un segundo renacimiento en el que el “yo” (ego) como conciencia individual y el “nosotros” como conciencia colectiva, vislumbra una abismo de conciencia como nunca visto anteriormente. La conciencia, incluso, debe ser vista como un problema histórico por resolver. Y en eso consiste El gran evento: se trata de un despertar colectivo masivo que, lamentablemente, se está produciendo a través de los cuatro jinetes del apocalipsis: la muerte, el hambre y la guerra, todo ello superable si sabemos reconocer nuestra grandiosidad interior como luz divina simbolizada por el jinete blanco. 9 - El camino ascendente hacia la sabiduría Comprender todo el proceso descrito hasta aquí es el “abc” de la psicoterapia transpersonal que postulo, como he expuesto al principio: se trata de un acompañamiento filosófico para señalar el camino, pero dicho camino ascendente hacia la sabiduría debe ser recorrido por cada uno de nosotros, una cuestión nada fácil, pues el “conocimiento de sí mismo” requiere inherentemente la limpieza de nuestras sombras y traumas ancestrales, también los velos sociales y psicológicos que deben ser señalados por el terapeuta transpersonal, pero descubiertos y transcendidos de un modo individual. Veamos dicho proceso con un caso práctico que he mantenido con una persona que, por decoro, obviaré su nombre. MARCA DE LA BESTIA VERSUS ASCENSIÓN ESPIRITUAL 1 - La marca de bestia Una persona me confesó que no quería ser vacunada, a lo que le respondí: “la falsa pandemia tiene los días contados, aguanta y ten un poco de paciencia. Todo ese circo es un genocidio contra la humanidad, y caerán los débiles por ignorantes y manipulados". Proseguí diciendo: “Tú ahora estás en el camino ascendente espiritual, sigue así, confía en mí, jamás te engañaría. Todo esto va de fe". “Es verdad”, me contestó. A partir de aquí hago un monólogo explicativo con la esperanza de que pueda comprender su propio proceso de empoderamiento y despertar espiritual como un camino ascendente hasta transcender el ego y alcanzar la conciencia de unidad. Estás en el camino ascendente espiritual de tu propia conciencia, y se inicia con el empoderamiento mental, es decir, pensar y tomar las decisiones por ti misma. Hasta ahora es el sistema que te decía lo que tienes que hacer a través de tu educación y los corruptos políticos. Desde pequeña te han adoctrinado para NO pensar por ti misma. Mi humilde labor es que te des cuenta de eso, porque así es el despertar espiritual. Una vez despierta, lo más difícil será tomar las decisiones por ti misma, es decir con conocimiento de causa. Desde que te conocí, mi humilde labor ha sido acompañarte en ese camino del despertar espiritual. Ahora ya sabes pensar por ti misma, pero confías mucho en mi como guía de la razón (por eso soy filosofo transpersonal), pero yo lo que quiero es que sigas con tu aprendizaje espiritual, y cuyo siguiente paso es la trascendencia del ego. Te explico ello a continuación. Cuando te conocí estabas desesperada, al punto que tú ya sabes y me dijiste.... recuerda. Cuando se toca fondo en la vida es cuando más se necesita un camino espiritual para que la conciencia cure sus heridas y sombras causadas por un sistema social que esclaviza, así como una ingeniería mental que anula tu personalidad. La anulación de la personalidad se realiza mediante un condicionamiento cultural y psicológico, a través del adoctrinamiento educativo, social y político. Todo niño nace puro y con un deseo innato de aprender, pero el sistema ya se encarga de adoctrinar su personalidad por maestros también adoctrinados. Todo el sistema social y cultural está adoctrinado: todo es mentira y la historia también está intencionalmente escrita por el enemigo invisible de la humanidad. Ese proceso de sugestionar a cada persona hacia la ignorancia ya fue hermosamente descrito por Platón en su alegoría conocida como el Mito de la caverna. Esa historia se ha repetido y se repite desde hace milenios. Como puedes deducir por lo anteriormente descrito, no eres la única persona que ha pasado por ese proceso de anulación de tu libertad a decidir por ti misma. Saber ello ya es un signo de empoderamiento, y ahora ya estás despierta espiritualmente, porque también has iniciado la introspección de tu Ser gracias a la práctica de la meditación. Una vez empoderada y despierta espiritualmente, debes seguir ascendiendo en el conocimiento de ti misma: y lo siguiente es tomar tus decisiones por ti misma en lo referente a tu propia vida, porque es cuestión de vida o muerte, de eso va esta falsa pandemia. Quizá debes tomar la decisión más importante de tu vida: ¡vacunarte o no! 2 - Abismo y empoderamiento Es en el borde del abismo cuando las personas son más manejables porque, el falso sistema de creencias, ese adoctrinamiento educativo y cultural, bombardea tu subconsciente para que no tomes decisiones por ti misma, sino lo que el sistema dice qué tienes que hacer, es decir, vacunarte. Deberás tomar la más importante decisión de tu vida, pero, ahora, con conocimiento de causa, porque estás empoderada y despierta espiritualmente como he explicado anteriormente. Y esa decisión tan importante te va a llevar a contracorriente, a querer salir de la caverna platónica, a buscar libertad psicológica, a pensar por ti misma y no dirigida por un ego adoctrinado. Ahora debes tomar la decisión de no decir lo que piensas, sino pensar lo que dices: en eso consiste el empoderamiento. Si a ello le sumas que has practicado la meditación, has comprobado que hay un camino metafísico por recorrer, un camino de trascendencia metafísica del ego: algo de tu oruga debe morir para dejar nacer la mariposa que llevas dentro. Y en ese renacimiento espiritual, debes dar voz a esa niña interior que necesita ser escuchada, debes prestar atención a las intuiciones, los sueños, las premoniciones y las sincronicidades. Esa niña tiene mucha luz y debes hacerla brillar, hasta que te conviertas en faro de luz, del mismo modo que humildemente he pretendido contigo. Esa luz es puro amor, es profunda emoción, eres tú misma más allá del tiempo y el espacio, pero los velos de la percepción te impiden ver tu reflejo en el espejo del universo porque, recuerda, la realidad es una ilusión, pero no recuerdas que elegiste vivir esta experiencia. 3 - El camino ascendente espiritual Ahora ya lo sabes, sólo hay un camino, el camino de la luz, esa misma fuente de vida que nos llega del sol para hacer la fotosíntesis con las plantas, las cuales nos dan nuestro oxígeno, gracias a todo lo cual la biosfera (naturaleza) ha evolucionado hacia la noosfera (la naturaleza mental), pero queda por evolucionar hasta la teosfera (nuestra naturaleza divina). En eso consiste el camino ascendente espiritual, en el reconocimiento de ese potencial divino que, según William Criado, consiste en un 2% de gen/luz, siendo el 98% restante de genes de origen reptiliano. Saber ello también es parte de tu empoderamiento sobre el origen de tu vida y de tu misión en ella: regresar a la fuente divina gracias a la conciencia de unidad. Pero alcanzar la conciencia de unidad no es nada fácil, porque hay que trascender a esa dualidad del mundo exterior, la causante de la fragmentación de la conciencia. Tienes la conciencia fragmentada porque debes tomar la decisión de vacunarte...o no. Muchas personas hemos pasado por esa experiencia existencial de la vida, no te preocupes, es un proceso doloroso en el alma, más fuerte que un dolor físico, y que la mente no sabe cómo resolver. Debes tener cuidado, porque la mente es muy poderosa, pero tú debes ir más allá de la mente dualista, debes caminar hacia la conciencia de unidad como un sendero psicológico y pedagógico para curar tu vértigo frente al miedo que te atenaza. Porque el miedo es el virus de la pandemia psicológica que ha llevado este mundo hacia una locura aperspectivista. 4 - La locura aperspectivista El mundo está bastante loco, pero no dejes que esa locura predomine tu mente mediante el ego (falso sistema de creencias) a costa de tu espíritu (que es pura luz): recuerda que todo es vibración y que, si vibras en el amor del espíritu, será posible esa trascendencia desde la 3D hacia la 5 D. Ese es el reto en el actual estadio de la humanidad: se trata de una evolución de la conciencia a escala planetaria, donde, la conciencia individual debe converger con la conciencia colectiva: estamos necesitados de espiritualizar la razón, y el único camino es el amor tal como demuestran los propios científicos. Dicho de otro modo, hay una crisis de conciencia no resuelta, pues la cultura occidental tiene una profunda crisis epistemológica al divorciarse de la hermenéutica. Las ciencias epistémicas nos han dicho que la "verdad" procede de los sentidos, y que no hay nada más allá de la mente, que la metafísica no es el camino y, en su lugar, han sustituido el camino ascendente espiritual por religiones abducidas también por el enemigo invisible de la humanidad: una locura aperspectivista en toda regla. Dicho de otro modo: nadie sabe lo que está pasando en el mundo porque, de eso se trata, de mantener la ignorancia colectiva también. 5 - El despertar espiritual Pero el despertar espiritual individual también hace crecer el despertar espiritual colectivo, como está demostrado científicamente mediante la meditación. Cuando meditas desde tu centro espiritual solo deseas de corazón el bien de la humanidad. Ese simple deseo amoroso creado intencionalmente viaja más allá de la materia porque, recuerda, la filosofía cuántica ha abierto una brecha en la epistemología materialista. Dicho de otro modo y en lenguaje popular: el poder de todos nosotros (la solidaridad colectiva sustentada en el amor -5D-) es una luz cegadora que los obscuros no pueden soportar. Lo anterior está ampliamente demostrado por William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Ahora sabes que el amor es la ley suprema que todo lo une, por eso se habla propiamente en términos filosóficos del Ser, o Dios según las diversas interpretaciones culturales. Ese camino ascendente hacia la sabiduría también es conocido como el Tao, un equilibrio entre la mente y el espíritu: tan malo es una razón dogmática como una espiritualidad fanática, por eso el enemigo invisible de la humanidad manipula al ser humano mediante el subconsciente, se trata de decirnos lo que "sea la verdad" y lo que "debemos creer". El adoctrinamiento de esa "verdad" es ejercido mediante la educación como instrumento de poder, es así como han amputado a la cultura de su dimensión ética y metafísica al ser sustituida por religiones como opio del pueblo. 6 - La guerra espiritual La historia de la humanidad es la historia de una guerra espiritual, en la que los obscuros han aplicado el "divide y vencerás" al "nosotros". Pero nosotros, debemos aplicar "la unión hace la fuerza" y luchar en nuestro terreno: en nuestro mundo interior con conciencia de unidad, no estar expuesto a la dualidad exterior que anula nuestro libre albedrío: PENSAR EN SER LIBRE es sumamente importante. Y ser librepensador no es baladí porque, pensar de un modo divergente al sistema, será la prueba de fuego para trascender tu ego e ir hacia la conciencia de unidad, un camino no-dual por descubrir en esta gloriosa danza cósmica del universo: bienvenida a tu multidimensionalidad interior, un "mundo nuevo" por descubrir mediante la FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y LA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL. Expresado en término más coloquiales: más allá de la razón (ego dualista) está el amor, ese que debe ser educado independientemente al sistema. Porque, cuando estamos desprovistos de amor, se llega a perder la autoestima, por eso hay más suicidios que nunca: porque se pierde de vista que el sentido de la vida es buscar el sentido de la vida, a eso se han dedicado tradicionalmente la filosofía y la ciencia. Pero la filosofía materialista debe ser trascendida por una Filosofía Transpersonal, como argumento en mis publicaciones. 7 - Psicoterapia espiritual Pero no puedo hacer nada más, querida amiga, el resto es decisión tuya, tú eliges si te vacunas o no. Yo te he enseñado todo lo que sé, no sé nada más, con ello debes tomar tu propia decisión, no puedo decidir por ti. La vida y la muerte, como otras tantas dualidades debe ser trascendida: ¿crees en algo superior, en un más allá? Yo no puedo decirte que hay más allá, sólo te lo he explicado hasta donde alcanzan las palabras de un humilde buscador de "verdad", nunca pretendí ejercer de psicoterapeuta espiritual como ahora contigo, pero mi camino me ha llevado a eso, ¿puedo luchar contra mi destino? Yo tengo las mismas y profundas dudas que tú, pero la única diferencia es que te doy una perspectiva ilustrada de mi visión del mundo, de lo que personalmente he aprendido. Solo te transmito lo que sé, porque el conocimiento genuino debe ser gratuito y no abducido, no en vano este aforismo bíblico: "La verdad os hará libres". Y ahora vivimos tiempos bíblicos en los que hacen su aparición los cuatro jinetes del apocalipsis como único revulsivo para un despertar espiritual colectivo. 8 - La sanación trascendental Te advierto que el camino espiritual no es un camino de rosas, apenas estás saliendo de la caverna platónica. Como he dicho al principio, debes hacer brillar tu luz para alumbrar "verdad" y "amor" en las demás personas que están pasando por el mismo procedimiento que experimentas en tu conciencia. Porque la sabiduría es amor, no en vano, el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de todo sufrimiento en este mundo. La investigación de la conciencia permite establecer mapas evolutivos de la conciencia como guía cognitiva para no perderse a sí mismo, ni tampoco a la humanidad. Ese proceso de pensamiento, conocimiento e iluminación es el núcleo duro del proceso del despertar espiritual, es el útero en el que la razón se espiritualiza dando lugar al nacimiento de la inteligencia espiritual. Comprender que la conciencia tiene el poder de la intención y la imaginación, también equivale a estar empoderado de la propia conciencia: es vivir en el eterno presente, es un tipo de inteligencia espiritual que pertenece a la hermenéutica de lo inconmensurable, y no a la epistemología de lo conmensurable. Sin embargo, como demuestro en mi publicación científica, es posible una " epistemología hermenéutica", dicho de otro modo, una nueva cosmología entre ciencia y espiritualidad. Y sin lugar a dudas, como demuestra Ken Wilber, la meditación es la puerta de acceso para la sanación trascendental de la humanidad. Pero, querida amiga, como apunto al principio de este escrito, el camino ascendente espiritual es un camino individual. 9 - Un nuevo mundo: la quinta dimensión, un mundo de amor Hasta ahí puedo llegar, pues te he explicado lo poco que sé, y ahora me dedico a aprender en cómo construir ese "nuevo mundo" con personas tan divergentes como yo, para construir una Sociedad Holográfica como alternativa al sistema piramidal de dominación que ha extenuado y esclavizado a la humanidad. Yo me bajo de ese barco a la deriva, te puedo tender una mano para sumarte a la "visión transpersonal" que intenta ser educada gracias a docentes innovadores como Marely Figueroa, una pionera en aplicar la filosofía transpersonal en la educación. Pero la decisión final es tuya, deberás tomar la decisión más importante de tu vida: vacunarte o no. Deberás elegir entre lo que te dice el sistema o lo que te diga tu voz interior. Será tu acto en libertad, quizá, de mayor responsabilidad: no solo es una cuestión que afecta a una vida física, sino también a una vida espiritual. Con todo eso que ahora sabes, puedes ser libre para actuar con conocimiento de causa. Quizá sea el primer paso hacia tu libertad: ser valiente contigo misma al tomar las riendas de tu destino gracias al empoderamiento que ahora mora en ti como conciencia de unidad: bienvenida a la quinta dimensión, bienvenida a la dimensión del amor.
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UNA PERSPECTIVA COGNITIVA DESDE LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL

1 - El camino cognitivo Cuando uno echa la vista atrás, es mucho más fácil adquirir una perspectiva sobre el camino recorrido. Cada persona tiene su propio camino por recorrer, ya lo decía certeramente Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. En mi caso, mi camino está marcado por un pensamiento divergente con el sistema establecido, lo cual me ha llevado a investigar las causas del sufrimiento humano, como una terapia personal que bien pudiera ser de utilidad para otras personas. El camino recorrido se convierte en una psicoterapia espiritual cuando te das cuenta que la locura no está en nuestro interior, sino que existe una locura exterior pérfidamente elaborada para volvernos locos, véase cómo está el mundo actualmente. Algunos pueden llamar a eso “conspiraciones contra la humanidad”, yo prefiero llamarlo “ingeniería social y mental” para fragmentar la conciencia humana y disociarla de la conciencia colectiva, cuyo objetivo es que no encontremos la paz y armonía colectiva, en libertad y con conocimiento de causa. Cuando la libertad es arrebatada mediante la manipulación de la historia y un adoctrinamiento educativo, es bien difícil para el común de nosotros saber decidir en libertad y con conocimiento de causa, porque el conocimiento mismo ha sido abducido por los mismos poderes fácticos en su propio beneficio plutocrático. Es así como el sistema económico y político se convierte en un servil servidor de obscuros poderes, quienes manejan los hilos del mundo imperceptiblemente para la mayoría. Es en ese contexto de la historia y la psicología humana como me adentré a intentar saber la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Y la tarea, créanme, no ha sido fácil. En primer lugar, había que poner orden en los propios pensamientos, y saber educar al propio pensamiento hasta adquirir destreza con un correcto pensamiento crítico, tarea nada fácil que aprendí de mi maestro Descartes mediante su Discurso del método. En segundo lugar, hacer oír nuestra voz interior en el mundo exterior no es baladí, porque incursionar en el mundo del conocimiento es una tarea ingente. Tampoco sabía yo que mi camino me llevaría por la senda de la filosofía profunda, ese núcleo duro de la filosofía que intenta responder a las preguntas más trascendentales sobre el sentido de la vida. Sin embargo, por ahí me llevaba mi camino, a intentar dar respuestas a mis propias inquietudes que, dicho sea de paso, son muy comunes en muchas personas. Y ahora en plena crisis de esta falsa pandemia, es cuando más evidente se hace la crisis de conciencia que padece, no solo la sociedad occidental, sino la humanidad, una crisis de pensamiento convertida en un problema para la filosofía. En definitiva, una crisis de conciencia sin precedentes en la historia. 2 - Pensador como profesión de riesgo Dicho contexto de ser un estudioso de la conciencia se convierte, aún más si cabe, en un camino tortuoso y solitario. No en vano, todos los sesudos pensadores que fueron en contra del sistema de pensamiento establecido, debieron sacrificar muchos de sus años para elaborar ese pensamiento alternativo que diera un giro copernicano al devenir cultural de la humanidad. Ahí están, por ejemplo, Copérnico, quien no vio publicada su obra hasta después de su muerte. O Descartes, quien tituló a su obra maestra “Discurso” y no “Tradado” para no verse perseguido por la Santa Inquisición, posturas muy similares a las mantenidas por Galileo Galilei y Giordano Bruno, pero este último pagó su osadía con su quema viva en la hoguera, simplemente por decir que hay vida extraterrestre en las estrellas, que no estamos solos en el universo. Kant tardó diez años para escribir su obra maestra Crítica de la razón pura, y seis años más para que tuviera reconocimiento público. Ken Wilber también se enclaustró durante tres años para escribir su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad. Como se puede apreciar, tener un pensamiento divergente con el sistema establecido no sólo requiere esfuerzo y tiempo, sino que, lo puedes pagar con tu propia vida. No solamente le pasó a Giordano Bruno, sino con otras voces disidentes como Martin Luther King o John F. Kennedy, entre otros muchos ejemplos. Del mismo modo, la ciencia tiene sus mártires por buscar un conocimiento alterno al establecido y que pudiera ser compartido para el bien de la humanidad: tomemos como ejemplos a Nikola Tesla como precursor de la energía libre, o los diversos inventores sacados del escenario público por desarrollar motores que funcionan con agua en contra de los intereses de las petroleras bajo el “ojo que todo lo ve”. 3 - Filosofía Transpersonal y Educación Transracional En mi caso, todavía no he pagado con mi vida ese esfuerzo de ir a contracorriente del sistema. Pero el camino no ha sido fácil, pues había que trascender pensamientos obsoletos para proponer nuevos neologismos como, por ejemplo, la filosofía transpersonal y la educación transracional. Como filósofo transpersonal, mi campo de investigación se ha centrado en la convergencia de la epistemología y la hermenéutica: dos disciplinas filosóficas históricamente antagónicas que generan una división dualista entre la ciencia y la espiritualidad. La filosofía transpersonal aborda el estudio de todas las ciencias que van más allá del materialismo científico, hacia la metafísica. La metafísica es, hoy en día, factible de ser estudiada desde los presupuestos de la filosofía cuántica, así como de la demostración científica de los beneficios de la meditación. La meditación es el puente de transición entre la ilusoria realidad por trascender hacia la profundidad de nuestro ser donde se experimenta la conciencia de unidad en la que todos somos Uno. La conclusión de esas investigaciones, de un modo psicológico, permite la elaboración de una “ciencia de la conciencia” sustentada en dos nuevos neologismos para la educación académica: la filosofía transpersonal y la educación transracional. La perspectiva sobre ese camino recorrido es lo que motiva este artículo. Como mejor se puede hilvanar mi evolución pensativa, es mediante los resúmenes de los artículos científicos presentados en diversas revistas de ciencia y pensamiento, todas ellas, evidentemente, dentro del academicismo tradicional. Pero es lo que hay: si quieres señalar con el dedo lo que falla en el sistema, no basta con vociferar en los rincones de la internet, sino, hay que demostrar que tienes una alternativa pensativa, aunque dicha alternativa deba ser validada académicamente por el propio sistema. Una ironía de la vida. Así pues, para todo aquel que tenga interés en conocer las peripecias de la evolución cultural en la que todos estamos envueltos, les invito a realizar un recorrido cognitivo por la historia del pensamiento, su cultura, su ciencia, su psicología y su educación, un recorrido desde viejos a nuevos paradigmas que eran pertinente descifrar para saber en qué momento exacto de la historia se halla esta decrépita humanidad, abocada a una urgente reconversión pensativa desde el “yo” al “nosotros”. Recorramos ese camino ascendente hacia la sabiduría juntos de la mano, porque solamente juntos será posible enderezar el rumbo de esta crisis epistemológica que requiere, inherentemente, de una reconciliación entre ciencia y espiritualidad, entre la epistemología y la hermenéutica, de una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. 4 - Filosofía Transpersonal: la ciencia de la conciencia El viaje en ese recorrido cognitivo se inicia con un primer artículo, en el que se plantea la necesidad de trascendencia del “ego” (yo) hacia una espiritualidad como conciencia colectiva (nosotros), cuestiones estudiadas por la filosofía transpersonal. Aquí el resumen: “La conciencia histórica individual surgida del primer renacimiento humanístico de los siglos XV y XVI, ha devenido en este siglo XXI en un depredador neoliberalismo. Esta última versión del capitalismo, siguiendo las tesis de Marx, está socavando su propio final pues está acabando con el valor del trabajo humano y con los recursos naturales generando, consecuentemente, una profunda crisis humanitaria y ecológica. La filosofía tradicional mediante Kant, produjo la diferenciación del “yo”, el “nosotros” y la naturaleza (“ello”) a través de sus Tres Críticas. La imperiosa integración que los postmodernos llevan buscando sin éxito, puede ser posible mediante la trascendencia de la conciencia personal (ego) hacia una conciencia transpersonal (transcendencia del ego).Esta emergencia holística y epistemológica propugnada por la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal, al aunar la racionalidad con la espiritualidad, invoca hacia un segundo renacimiento humanístico, ahora como conciencia colectiva, socialmente reflejado en el altermundismo.” La crisis epistemológica de la conciencia entre el “yo” y el “nosotros”, planteada anteriormente, tiene su equivalencia como crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad, tal como expongo en mi segundo artículo: “La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. Las diferentes interpretaciones de la mecánica cuántica que aúnan la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introducen la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Así, la filosofía perenne sumada al movimiento transpersonal como “cuarta fuerza” psicológica, es un nuevo paradigma de conocimiento que puede ser aprehendido mediante un mándala epistemológico, el cual posibilita una interpretación hermenéutica de la historia, la ciencia y la espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas contribuyen a la trascendencia holística de la razón hacia el espíritu a modo de un segundo renacimiento humanístico.” En dicho artículo se propone a la filosofía perenne como una conciliadora necesaria gracias al surgimiento de la filosofía cuántica. La mecánica cuántica hizo de bisagra entre el viejo paradigma materialista mantenido por la física clásica (“ver para creer”) y la espiritualidad psicológica (“creer para ver”) que se encarnó como psicología transpersonal y psicología transracional. Esas ciencias del “yo” subjetivo junto a la iluminada teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, juntas se convierten en una ciencia de la conciencia tal como es estudiado desde la filosofía transpersonal que defiendo. Y en ese recorrido cognitivo, la filosofía transpersonal se presenta como la conciliadora epistemológica entre la ciencia y el espíritu humano. Nótese que iba a escribir “espíritu” solamente, lo cual dejaría abierto el camino ambiguo de la metafísica. Por eso he añadido el término “humano” al “espíritu”, para centrarnos en el “espíritu humano”, en el conocimiento de “nosotros” mismos, al “conócete a ti mismo” de las escuelas clásicas griegas del pensamiento. En función de lo anterior, la humanidad está volviendo a los pensadores de la filosofía griega, como ya advirtiera el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”, una cuestión pensativa reconvertida en un proyecto filosófico y pedagógico mediante la filosofía transpersonal: el fracaso epistemológico de Occidente, su ciencia y su filosofía, necesitan de un pensamiento que vaya más del “yo” (transpersonal), más allá de la “razón” (transracional). La tan necesaria “transracionalidad” es la conclusión final de la obra cumbre de Ken Wilber Sexo, Ecología, Espiritualidad. Dicha “transracionalidad” debe ser argumentada mediante un lenguaje epistemológico, pero, también, mediante la hermenéutica, en una convergencia entre la razón y el espíritu humano, pues solo así se puede lograr la sanación del sujeto cognoscente: poniendo como objetivo una misión espiritual que es propia de la incipiente educación transracional. Todo ello es explicado en este tercero artículo: “La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad.” Unir la razón y el espíritu humano, esa es la tarea más urgente ante “nosotros”. ¿Cómo conciliar esos dos modos de saber, entre la ciencia y la espiritualidad humana? Para ello se requiere de una “intuición moral básica” como una cuestión ética necesaria para la integración del “yo” en un “nosotros”, lo cual debe ser objeto de una renovada pedagogía que tenga en cuenta a la educación transracional. Tal sería la cuestión planteada en este cuarto artículo: “Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual . Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad. Para tal finalidad, se recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro del marco de una episteme transracional. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, permite vislumbrar la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón.” Así es cómo, desde la filosofía transpersonal, se argumenta que el “yo” necesita de una educación transracional como ciencia pedagógica del “nosotros”. Ese camino cognitivo se convierte en una compleja psicología humana por descifrar, tal como demuestra Noemí Siverio en su Tesis Doctoral. Además, esa visión transpersonal debería ser llevada al ámbito educativo, una cuestión magníficamente realizada por Marely Figueroa en su Tesis de Maestría y, posteriormente, como pionera de la primera asignatura de filosofía transpersonal en el ámbito del sistema educativo tradicional. Con estas dos pioneras profesoras ya hay una cuña epistemológica transracional en el sistema. Una vez puesta esa cuña cognitiva en el sistema educativo, quedaba por realizar otra labor importante desde la filosofía transpersonal: argumentar a la metafísica como revulsivo de la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación, lo cual fue el objetivo del quinto artículo. He aquí un resumen, algo más extenso, pero muy necesario: 1 - Metafísica y transracionalidad En filosofía, la metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. Según Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”) que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano. Sin embargo, la razón a través de la historia del pensamiento, siempre ha indagado sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales, aunque histórica y psicológicamente, esa genuina actitud de hacer metafísica ha sido obnubilada por el materialismo científico. La filosofía se escindió así en dos senderos cognitivos: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, una divergencia entre ciencia y espiritualidad. Tradicionalmente se ha separado la epistemología y a la hermenéutica, puesto que la primera trata de lo conmensurable y la segunda de lo inconmensurable. Sin embargo, hoy en día es posible unir la epistemología y la hermenéutica, permitiendo justificar lo conmensurable y entender lo inconmensurable. Esos dos modos de saber posibilitan vislumbrar una conexión de la filosofía con la espiritualidad, o la ciencia con la metafísica. Y para tal tarea, en primer lugar, es preciso un giro copernicano hacia el Idealismo Trascendental propuesto por Kant. En filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. La filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida. Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros. Por otro lado, en segundo lugar, según Ken Wilber, las grandes tradiciones espirituales del mundo caen bajo dos tipos diferentes de espiritualidad que denomina la espiritualidad ascendente y la espiritualidad descendente. Existe dos grandes direcciones posibles: ascender desde la materia hasta el Espíritu o descender desde el Espíritu hasta la materia. La primera es una dirección trascendente o ultramundana, mientras que la segunda es inmanente o intramundana. Uno de los mitos al uso de la tradición occidental es Platón y, aunque la mayor parte de la gente cree que es un filósofo ascendente, en realidad, es un filósofo que reconoce los dos tipos de movimientos: el ascendente (el Bien que nosotros aspiramos a comprender) y el descendente (una manifestación del Bien). Sin embargo, a lo largo de la historia, estas dos facetas se vieron brutalmente separadas y tuvo lugar una violenta ruptura entre los partidarios de lo meramente ascendente y los defensores de lo meramente descendente, pues se consumó la escisión entre ambas. Dicho de otro modo, el materialismo científico y la metafísica se han convertido en una dualidad antagónica aparentemente irreconciliable. Irremediablemente, hay una contienda ideológica que puede remover los cimientos de nuestra civilización, pues se hallan en disputa dos pesos pesados de la historia: la ciencia y la religión (espiritualidad), el saber empírico y el saber revelado, la razón y el espíritu. Desde el surgimiento de la física cuántica, esa divergencia cognitiva es argumentada epistemológicamente por Ken Wilber en su obra El espectro de la conciencia como dos modos de saber: el conocimiento simbólico (dualidad sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no-dualidad entre sujeto-objeto). Las experiencias espirituales son, probablemente, el contexto más complejo a desentrañar por nuestra actual civilización. El gran mérito de Wilber es haber puesto en el contexto histórico la reivindicación de la filosofía transpersonal que, al aunar la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, permite la argumentación de una antropología revisionista de nuestra cultura y la necesidad de una ética epistémica en el marco de una episteme transracional lo cual, como se argumentará seguidamente, propugna una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, transcender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad, pues como concluye Ken Wilber en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad (p.617): “ahí estamos, en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional”. 2 - Meditación y educación Son los genios y sabios, muchos de ellos científicos y filósofos, quienes abanderan las ideas metafísicas que hacen progresar la cultura humana, ahora en claro declive. ¿Qué lugar ocupa hoy la metafísica en nuestra cultura? He ahí quizá el escollo más difícil por transcender, pues la humanidad se halla ante nuevos paradigmas invisibles aún para la mayoría de mis coetáneos. Sin embargo, la sanación trascendental del ser humano está en su interior mediante la práctica de la meditación. En efecto, como nos recuerda el sabio aforismo griego “conócete a ti mismo”, se precisa de un conocimiento introspectivo para conectar con el Espíritu que vive en nosotros y que puede vislumbrarse mediante la conciencia de unidad . La sanación trascendental del ser humano mediante la meditación no es una entelequia: un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia, tal como demuestran cada vez más numerosos estudios científicos. Como aseveró el matemático griego Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Consecuentemente, las ciencias empíricas pueden dar explicaciones sobre los fenómenos naturales, peros son incapaces de dar una explicación coherente acerca de la conciencia y la espiritualidad y, por tanto, no es de extrañar que los beneficios de la meditación sean objeto de investigación científica, y que haya también una aproximación investigativa a las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y la psicología transpersonal. Dichos campos de investigación enlazan, obviamente, con la metafísica, es decir, más allá de los sentidos físicos. La metafísica es, por tanto, el reto que tiene la humanidad por delante para hallar un conocimiento más allá de las ciencias naturales, es decir, un conocimiento transracional al que se puede acceder mediante la meditación, y con la posibilidad de que sea impartida educacionalmente mediante la filosofía transpersonal argüida por Ken Wilber. 3 - Filosofía transpersonal y educación transracional La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad. Una educación transracional fundamentada en la filosofía transpersonal se convierte, consecuentemente, en una renovada pedagogía para la trascendencia espiritual mediante la meditación, y postula un revisionismo psicológico que incorpore a la espiritualidad con la misión de transcender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad también a nivel social y cultural: La educación espiritual de los niños es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital; consecuentemente, Espiritualidad y educación social es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia y, por antonomasia, es El desafío ético de la educación. Dicho repensar humano posibilitaría, entonces, salvar el abismo cultural desde que Kant diferenció la ciencia (ello), la conciencia (yo) y la moralidad (nosotros). La integración y síntesis de estas tres esferas kantianas del saber debe realizarse eminentemente en la conciencia de cada uno de nosotros mediante una genuina intuición espiritual o intuición moral básica como sustrato ético de nuestros actos, pensamientos y sentimientos, pues como dijera Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. Y para tal finalidad, la filosofía transpersonal y la educación transracional se presentan como un imperativo pedagógico más allá de la mente, hacia la profundidad de la conciencia, pues como dice una cita atribuida al dramaturgo inglés John Gay: “Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante, el regalo más valioso que se le puede dar, es desarrollarles la conciencia”. Es indudable que el estudio de la conciencia es un problema epistemológico y hermenéutico aún no resuelto por la cultura occidental en particular y la humanidad en general y, consecuentemente, la conciencia sigue siendo un problema histórico por resolver. 4 - La conciencia como problema histórico Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Con ello, podemos concluir consecuentemente que la filosofía transpersonal de Ken Wilber es un fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación transcendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. 5 - La conciencia como problema histórico La crisis de conciencia así planteada nos aboca, inexorablemente, a intentar resolver ese misterio de la vida, a intentar comprender a la conciencia como un problema histórico y ello, inherentemente, requiere de una reconciliación entre la ciencia y el espíritu humano, entre la epistemología y la hermenéutica, y todo ello bajo el paragua de la filosofía transpersonal y la educación transracional. Ese fue el objetivo del sexto artículo: “Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta investigación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental.” Evidentemente, ese pensamiento divergente no es asumido aún en el sistema académico tradicional, pero, ya tenemos la cuña epistemológica transracional puesta con los seis artículos anteriores. Ese sexto artículo fue incomprendido por más de 50 académicos tal como se me comunicó desde el Comité Científico de la Revista Humanidades: "Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo. Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio. Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado. Cordialmente." 6 - Una perspectiva cognitiva desde la Filosofía Transpersonal Es cuestión de tiempo que dicha cuña epistemológica transracional convierta esa fisura en un cráter por donde se van a desangrar los viejos paradigmas de la humanidad. A nivel educativo se ha demostrado que, con dicho “pensamiento divergente”, era necesaria una resignificación del “episteme” en las ciencias de la educación, y aporté mi perspectiva desde la filosofía transpersonal en un II Coloquio Internacional que abordaba dicha cuestión. Sin una base epistemológica sólida, ¿cómo reconstruir un nuevo mundo? El desangramiento social fue inevitable y nos vimos envueltos en consecuencias de proporciones insospechadas entre “Globalistas” y “Patriotas”, entre esa minoría plutocrática contra esa incipiente conciencia social que busca el empoderamiento del “nosotros”, cuestión que argumenté en una ponencia del Webinar UNICEN. A la vista de lo expuesto hasta aquí, la filosofía transpersonal, como ciencia de la conciencia, debe replantear todos los presupuestos cognitivos de la humanidad y de cada “uno” de “nosotros”: ¿Cómo sabes que lo que sabes es cierto? Tal fue la ponencia que tuve el honor de exponer en la Universidad ITECCE, en un intento que los futuros maestros puedan actuar en libertad y con conocimiento de causa desde los presupuestos hasta aquí argumentados. En conclusión, como argumento en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, la trascendencia metafísica mediante la meditación es posible. La meditación como ciencia trascendental se convierte, así, en un camino ascendente hacia la sabiduría, para poner orden en nuestras ideas, para considerar a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. Ello requiere evidentemente de una filosofía de la mente para la transformación interior. En la medida de que cada “uno” de “nosotros” se empodere y despierte espiritualmente, alcanzará esa transcendencia hasta lograr la conciencia de unidad. Un objetivo psicológico y metafísico nada fácil, pues existe un enemigo invisible de la humanidad que trata de impedir la reconciliación espiritual de la humanidad: estamos inmersos en una lucha ente el bien y el mal, una perenne contienda demostrada por William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Así es como fue descubierto el “genio maligno” de Descartes. Ahora las cartas están boca arriba, y la contienda es entre las sombras y la luz, entre el “Estado profundo” y las “Semillas Estelares”, una épica batalla sideral por el planeta Tierra y las conciencias que la habitan. Si ha llegado hasta aquí, estimado lector, puede convenir conmigo que la locura aperspectivista que padecemos, usted y yo, y muchos como “nosotros”, no es una “locura interior”, sino una “locura exterior” procedente de la dualidad. La dualidad de la “realidad” es como un sueño, una ilusión según algunas tradiciones espirituales, una ilusión también reconocida por la neuropsicología y las neurociencias: solo somos vibración en el hiperespacio del universo. Y, el revulsivo propuesto desde la filosofía transpersonal, es meditar para transmutar las bajas vibraciones en vibraciones amorosas, porque el amor también evoluciona. De hecho, el amor siempre ha existido: hemos nacido por una fusión de amor de nuestros padres. Nosotros, como padres, también nos fusionamos en el amor para dar vida a nuestros hijos. El amor es la ley suprema, pero hemos relegado al amor al ostracismo, como si no fuera necesario para la supervivencia del planeta y la humanidad. No obstante, La evolución del amor se presenta como imprescindible para el devenir de nuestra especie, y es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, no puede haber una perspectiva cognitiva que separe a los unos de los otros, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo, tal es el fundamento por antonomasia de la filosofía transpersonal.
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FILOSOFÍA DE LA MENTE

FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR: EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA

1 - INTRODUCCIÓN Siguiendo la estela de los fundamentos epistemológicos argumentados en el trabajo monográfico titulado “ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D”, es perentorio ahora desarrollar una “FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR”. Dicho de otro modo, el proceso psicológico de la transformación interior durante el desarrollo de la evolución espiritual desde 3D a 5D, requiere una pertinente “Filosofía de la mente” argumentada no solo filosófica y psicológicamente, sino, también, desde presupuestos de la filosofía cuántica y la meditación como ciencia trascendental. Dicha “Filosofía de la mente” se ajusta asimismo a las cuatro pautas evolutivas de la ascensión espiritual individual desde 3D a 5D, a saber: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. Para el objetivo anteriormente expuesto, los artículos e investigaciones que sustentan este trabajo monográfico están disponible cada uno de ellos individualmente y numerados en el orden preciso de la argumentación que, en el punto tres de más abajo, se detallan bajo estos cuatro epígrafes: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. Por tanto, el lector podrá recurrir a los correspondientes artículos numerados para ahondar en los detalles de las citas, bibliografías, pensamientos y las pertinentes argumentaciones científicas. En el citado punto tres se expondrá un resumen de las ideas más significativas de cada artículo a los efectos de hilvanar la argumentación teorética pretendida, a saber, la “Filosofía de la mente para la transformación interior”. Sin embargo, no se puede desligar este trabajo de investigación del anterior dedicado a la “ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D”, por tanto, a modo de recordatorio e introducción, a continuación, una sinopsis general del tránsito desde 3D a 4D y 5D. 2 - SINOPSIS GENERAL DE LA “ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D” 2-1 La tercera dimensión - 3D Respecto a la 3D, no voy a ahondar demasiado en ello. Vivimos en un mundo cuyo sistema piramidal de poder está abocado al fracaso, pues se sustenta en una ingeniería social y mental cuyo principal objetivo es la manipulación económica, social y política, lo cual ha llevado a la extenuación psicológica de las personas y de los pueblos. Esos poderes globalistas pretenden imponer un Nuevo Orden Mundial para la esclavitud de la humanidad mediante una falsa pandemia cuyo pretexto es imponer una dictadura sanitaria y eugenésica sobre todos nosotros. Frente a ello, el “despertar colectivo masivo” es la única solución posible, a pesar de la ingente manipulación de los medios de comunicación y los gobiernos, ya sean de izquierdas o derechas, pues todos ellos son serviles a los poderes fácticos de la oligarquía plutocrática y que, a su vez, obedecen a la agenda satánica del enemigo invisible de la humanidad. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. 2-2 La cuarta dimensión - 4D La única solución a la anterior situación estriba en el empoderamiento de cada uno de nosotros sobre las circunstancias descritas en la 3D. Dicho empoderamiento se constituye en una salida de las sombras tal como lo describe Platón en el Mito de la Caverna. Ese empoderamiento es estrictamente necesario para dejar atrás la 3D de nuestra vida e intentar dar un sentido a la misma. Ese proceso de empoderamiento nos llevará a la 4D (parte baja) donde se toma conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, más conocido ello como “inconsciente colectivo”, un lugar en donde residen los sentimientos, las emociones y los sueños, y en donde se percibe el tiempo en forma de espiral. En términos de Carl Gustav Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. Dicho empoderamiento tiene sus propios procesos como son la consideración de la filosofía de la mente, la técnica mayéutica, la “muerte del ego” y una revolución interior hasta lograr la maestría de saber escuchar nuestro subconsciente. Acto seguido en dicho proceso psicológico, debería surgir la experiencia conocida como “despertar espiritual”, la cual nos lleva a la 4D (parte alta) mediante el desarrollo de nuestra intuición espiritual, la consideración de la evolución del amor desde presupuestos de la neurobiología y la sociobiología, el despertar de la conciencia desde la perspectiva de la psicología transpersonal y la inteligencia espiritual que nos conducirá a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. 2-3 La quinta dimensión - 5D Por tanto, el empoderamiento y el despertar espiritual vistos en la 4D se constituyen en una evolución psicológica de la persona más allá de las limitaciones 3D. De un modo científico, recomiendo estudiar dicho proceso a través de la evolución de la conciencia propuesta por Ken Wilber, pero también en mi investigación monográfica de la conciencia. Uno de esos recorridos evolutivos por descubrir es la meditación a través de la cual se logra una experiencia mística que, correlativamente en términos de filosofía cuántica, el físico francés Garnier nos propone como un “doble” a través del cual tenemos acceso a nuestras intuiciones y premoniciones, llegando así a percibir nuestra mente cuántica para realizar un auténtico viaje de la transformación interior que, inexorablemente, nos acerca al sentido de la trascendencia como parte baja de la 5D. Es así como el sujeto trascendente experimenta su propio proceso de ascensión espiritual hasta adquirir una visión lógica y la transracionalidad. El anterior proceso de ascensión psicológica y espiritual implica un giro copernicano desde el “ver para creer” al “creer para ver”, una cuestión metafísica que pertenece a la parte alta de la 5D en la que se toma conciencia de sí para alcanzar la verdadera felicidad mediante la conciencia transpersonal, una experiencia mística de la conciencia que nos hace sentir Uno con el Universo, dicho de otro modo, alcanzar la conciencia de unidad. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. Cada una de esas cuatro pautas evolutivas, a saber, empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia tienen un soporte epistemológico mediante mis diversas publicaciones a modo de artículos, por tanto, pasemos a continuación a la argumentación pormenorizada de cada una de esas cuatro pautas. 3 - FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR Índice: 1 - EMPODERAMIENTO Artículo 2: ¿Qué tipo de pensador eres? Artículo 3: La mente como problema Artículo 4: Más allá de la mente Artículo 5: El poder de la mente Artículo 6: La mente y el campo cuántico Artículo 7: Mente cuántica: el viaje de la transformación interior Artículo 8: La muerte del ego Artículo 9: Busca tu propio orden Artículo 10: Escucha tu subconsciente 2 - DESPERTAR ESPIRITUAL Artículo 11: La minoría de edad en el ser humano Artículo 12: El cerebro y yo Artículo 13: La intuición espiritual Artículo 14: El despertar espiritual y la evolución del amor Artículo 15: Despertar de conciencia e inteligencia espiritual 3 - TRASCENDENCIA Artículo 16: El sujeto trascendente Artículo 17: La trascendencia metafísica mediante la meditación Artículo 18: La sanación trascendental del ser humano Artículo 19: La sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación 4 - CONCIENCIA Artículo 20: El giro copernicano Artículo 21: La razón al servicio del amor Artículo 22: El camino ascendente hacia la sabiduría FILOSOFÍA DE LA MENTE PARA LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR 1 - EMPODERAMIENTO - Artículo 2: ¿Qué tipo de pensador eres? El empoderamiento debe comenzar por nuestros propios pensamientos. En un largo periodo de la historia, la fe religiosa ha supuesto la mayor ceguera para hacer del hombre un ser libre y consciente, hasta que el filósofo Descartes alumbró a la humanidad con el “cogito”, popularmente más conocido como “pienso, luego existo”. Ahora bien, pensar certeramente no es una actividad baladí, al contrario, conviene aprender a pensar y, en dicho sentido, cabe preguntarse qué tipo de pensadores somos cada uno de nosotros: - ¿Eres un pensador irreflexivo? (cuando no estamos conscientes de problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador retado? (cuando nos enfrentamos con problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador principiante? (cuando tratamos de mejorar, pero sin práctica regular) - ¿Eres un pensador practicante? (cuando reconocemos la necesidad de práctica regular) - ¿Eres un pensador avanzado? (cuando avanzamos según seguimos practicando) - ¿O eres un pensador maestro? (cuando los buenos hábitos de pensamiento se vuelven parte de nuestra naturaleza) La doctora y psicóloga educativa Linda Elder junto al líder en el movimiento internacional de pensamiento crítico, el doctor Richard Paul, han desarrollado una mini-guía con conceptos y herramientas que permiten adentrarnos en los pasos del desarrollo del pensamiento crítico. Invito como primer paso para el empoderamiento el dilucidar qué tipo de pensador eres, será un buen ejercicio para iniciarse en el conocimiento de sí mismo. Ahora bien, ¿es posible conocerse a sí mismo bajo un sistema de adoctrinamiento económico, social y político? ¿Cómo adquirir un pensamiento crítico ante la ingeniería social y mental a la que está sometida la humanidad a través de la historia y la educación? El problema al que nos enfrentamos al intentar resolver dichas preguntas pasa por resolver la cuestión epistemológica, es decir, ¿cómo sabemos si lo que sabemos es cierto? Una ingente tarea para cada uno de nosotros, y que han intentado resolver cada uno de los filósofos de la historia y que, a la vista de la falsa pandemia , es notable que no hay un consenso entre los “covidianos” y los “negacionistas”: existe una disonancia cognitiva entre la conciencia personal de cada uno de nosotros en relación con la convivencia colectiva aún por consensuar. Dicho de otro modo, el fracaso epistemológico de Occidente no ha sido resuelto todavía, aunque, algunos filósofos de la conciencia , lo estamos intentando. Y si algo hay cierto en la actualidad es que hay que considerar a la ciencia de la conciencia como la ciencia por antonomasia, por cierto, una disciplina muy incipiente en la historia de la humanidad. Y para llegar al desciframiento de lo que sea la conciencia, es ineludible una “filosofía de la mente” certera e inequívoca, tal como lo prescribió el filósofo Descartes mediante el “cogito”, más popularmente conocido como “pienso, luego existo”. Por tanto, iniciemos esa andadura de la “Filosofía de la mente” con una aproximación a la “mente” humana, tal como así lo realicé en mi obra La educación cuántica, en un intento de demostrar que la humanidad se halla ante un nuevo paradigma de conocimiento. El problema del conocimiento no es una cuestión baladí, más bien hay una brecha epistemológico entre la ciencia y las humanidades. La “mente” que intenta conocerse a sí misma está enroscada en un bucle cognitivo, tal serpiente que se come la cola, ciertamente, ¿cómo entender las repercusiones epistemológicas de la sociedad de la ignorancia? Y más importante aún, ¿cómo resolver la ignorancia inducida por el enemigo invisible de la humanidad? Nos vemos así envueltos en el estudio de la mente como un verdadero problema por resolver. - Artículo 3: La mente como problema Mientras que la ciencia tradicional se mantiene en su visión materialista, cada vez crece un mayor número de científicos que apoyan y desarrollan un "nuevo paradigma" basado en la supremacía de la conciencia. Estamos en los albores de dejar de ver a la mente humana como puramente biológica sino abierta a otras interpretaciones con connotaciones desde una filosofía cuántica , es decir con conexión al universo entero, de ahí el concepto de "mente cuántica", en alusión a la conexión entre la racionalidad humana y el campo cuántico. Sin lugar a dudas, estamos ante nuevas reglas del pensamiento que la ciencia todavía no ha descubierto su funcionamiento, pero presentes en el conocimiento esotérico de la filosofía perenne. La mente humana no es una tabula rasa. Pudiera pensarse que la mente humana es una tabula rasa a partir de la cual tiene lugar el constructivismo de la propia experiencia interna y subjetiva de la realidad en su interacción con el medio, véase en este sentido la epistemología genética del psicólogo y biólogo Jean Piaget. Sin embargo, recientes investigaciones acreditan que un feto no nacido, no solo puede escuchar los sonidos del mundo exterior, sino es capaz de recordar palabras específicas en los días siguientes al nacimiento. Esta nueva investigación ha sido realizada por científicos finlandeses de la universidad de Helsinki y demuestran que los bebés dentro del vientre materno desarrollan una memoria de palabras que oyen con frecuencia. Afirman dichos científicos que un recién nacido no es un lienzo vacío, sino que el aprendizaje se inicia antes del nacimiento, indicando así la existencia de un subconsciente antes de la formación del yo emocional y el nacimiento de la mente representacional entorno a los dos años de los niños. Cuando los niños crecen, experimentan una progresión de sus frecuencias desde delta (de cero a dos años), luego zeta (de dos a cinco años), después alfa (de cinco a ocho años) y, finalmente, beta (de ocho a doce años). En el caso del experimento finlandés, se realizó dentro del espectro de las ondas delta, un estado de sueño profundo que se da también en los adultos cuando duermen y que posibilita que los niños de cero a dos años funcionen fundamentalmente desde el subconsciente. Los niños de dos a cinco años viven dicha fase en un estado similar al trance y conectados sobre todo a su mundo interior, en el reino de lo abstracto con escasos matices de pensamiento racional. En ambos casos se conecta directamente con el subconsciente mediante las ondas cerebrales lentas, cuestiones que el lector puede ampliar en el libro Deja de ser tú, la mente crea la realidad de Joe Dispenza. En virtud de lo anterior, ¿dónde comienza la memoria y la vida? ¿Antes o después del nacimiento? ¿No será la vida, más bien, una expresión cuántica percibida por la mente humana, incluso en estado subconsciente como acreditan los anteriores experimentos con niños? ¿No recuerda ello la teoría de la reminiscencia de Platón? Para Platón, adquirir conocimientos consiste en recordar lo que el alma sabía cuando habitaba en el mundo inteligible de las ideas antes de caer en el mundo sensible y encerrado en el cuerpo. Obviamente, nos vemos así envueltos en una cuestión puramente metafísica donde tiene cabida el poder de la imaginación. En efecto, en los años ochenta, se puso de moda el “entrenamiento mental”, practicada por algunos equipos olímpicos. Consiste en que el deportista se imagine realizando la tarea deportiva a desempeñar en orden a mejorar su rendimiento físico. Evidentemente, algunos científicos eran escépticos hasta que se empezaron a realizar experimentos. El escéptico psicólogo deportivo William Straub organizó un experimento para desacreditar la práctica del entrenamiento mental, pero el resultado fue precisamente lo contrario: funcionaba. ¿Qué sucede cuando uno imagina que está haciendo algo en lugar de hacerlo de verdad? La solución es aportada desde los estudios con neuroimagen, que indican que las áreas de la corteza motora primaria se activan de manera parecida cuando imaginamos que movemos el cuerpo y cuando lo movemos de verdad. La única diferencia es que el cerebro no ha dado la orden de moverse a los músculos. En el libro El mándala del cuerpo, Matthew y Sandra Blakeslee, relatan cómo el pianista Vladimir Horowitz entrenaba con la imaginación porque no soportaba tocar otro piano que no fuera el suyo, y también un violinista que pasó siete años en la cárcel sin su instrumento pero que dio un concierto impecable al salir gracias a su entrenamiento mental. Este tipo de experimentos fueron confirmados en 1994 por el neurocientífico Álvaro Pascual-Leone de la Universidad de Harvard. El entrenamiento mental fue también demostrado en 2004 por la Fundación Clínica de Cleveland. Consecuentemente:¿La mente modifica la realidad? ¿Hacia dónde se encamina nuestra civilización? ¿Han quedado obsoletas ciertas creencias? ¿Estamos experimentando una evolución holística hacia una nueva realidad? Cuando escuchamos hablar de evolución, todos pensamos en fósiles, simios, Darwin y Dawkins. Pero la idea de evolución es mucho más profunda y amplia. En la actualidad, un movimiento de científicos, filósofos y pensadores espirituales visionarios -a los que Carter Phipps llama “evolucionarios”- está forjando una nueva visión de la evolución que reconoce la importancia de la ciencia, remodela la cultura y actualiza de forma radical la espiritualidad. Si una cosa indica las anteriores demostraciones, es que el mundo interno de las personas está conectado con el mundo externo, conformando un todo interdependiente, un universo en vibración que los antiguos maestros védicos enseñaban como Nada Brahma. El campo vibratorio es inherente a todas las investigaciones espirituales verdaderas, así como las investigaciones científicas. Es el mismo campo de energía observado por santos, budas, yoguis, místicos, chamanes, sacerdotes y videntes en su interior. Esta antigua sabiduría ha sido olvidada por nuestra sociedad moderna por haber incursionado con el pensamiento en el mundo exterior de la forma en vez de profundizar en el mundo interior mediante la meditación. “El camino intermedio” de Buda, el “Justo medio” de Aristóteles y el “Tao” de las filosofías orientales, todos ellos invitan a buscar el correcto equilibrio entre nuestro mundo externo e interno. - Artículo 4: Más allá de la mente ¿Qué conclusiones podemos sacar con lo visto anteriormente? En primer lugar, que no hay un consenso cognitivo en la humanidad y, por tanto, que el estudio de la mente es un verdadero problema por resolver. En segundo lugar, que hay nuevas reglas del pensamiento que la ciencia tradicional aún no ha descubierto, o han sido obviadas conscientemente para manipular a la humanidad. En tercer lugar, que la mente tiene un potencial metafísico a través del poder de la imaginación. En cuarto lugar, que existe un subconsciente al cual hay que saber conectarse mediante la introspección, el conocimiento de sí mismo y la meditación. Por tanto, esos cuatro presupuestos vislumbran una posibilidad de ir más allá de la mente, más allá de nuestro sistema de creencias, más allá del adoctrinamiento de nuestros pensamientos. Veamos pues, a continuación, qué podemos hallar más allá de la mente. En el año 2005, David W. Moore, investigador de la Universidad de Princeton, publicaba un estudio titulado Tres de cada cuatro americanos creen en lo paranormal , con las siguientes estadísticas: un 41% de personas creían en la percepción extrasensorial, un 37% estaban convencidos de que las casas pueden quedar encantadas con espíritus de personas fallecidas o un 31% de estadounidenses que creen en la telepatía. Anteriormente, en el año 2001, otro estudio similar arrojaba los siguientes datos: el 54% de los estadounidenses cree en la sanación de enfermedades mediante poderes mentales, el 33% está convencido de que los extraterrestres nos han visitado en algún momento de nuestra historia o el 32% que cree que la mente humana puede ver el pasado y predecir el futuro mediante la clarividencia. La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. Tal es el ejemplo del cardiólogo Pim van Lommel, quien investiga experiencias después de la muerte y la conciencia. Una síntesis de su investigación fue publicada en el 2001 en la revista médica The Lancet. En 2007 publicó su obra Consciencia más allá de la vida. La ciencia de la experiencia cercana a la muerte, donde ofrece pruebas científicas de que las experiencias cercanas a la muerte (ECM) no son un fenómeno atribuible a la imaginación, la psicosis o la falta de oxígeno. Según Pim van Lommel, los hechos evidencian que la conciencia es algo mucho más vasta y compleja que el cerebro y que sigue existiendo pese a la ausencia de toda función cerebral. Pim van Lommel introduce estas experiencias en un amplio contexto cultural que va desde las diferentes visiones religiosas del pasado hasta los nuevos presupuestos de la física cuántica, en donde estos fenómenos tienen un lugar coherente dentro de sus modelos teóricos. Para este cardiólogo, “nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo. Nuestra muerte solo es un cambio de conciencia, una transición. Solo morimos en una dimensión para pasar a otras”. Y según él, no se trata de una convicción religiosa sino una cuestión de física cuántica: la meditación y el misticismo son técnicas de paso entre esas dimensiones. Si Pim van Lommel tiene razón, ¿se abre una contingencia a creer, una vez más, en la reencarnación, una creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias según va muriendo? Todo un mundo de posibilidades cuánticas que abriría la puerta para la remisión de los pecados a través de la ley del karma… Pero el ejemplo viviente exento de toda suspicacia es el neurocirujano de la Universidad de Harvard, Alexander Eben, quien relata en primera persona su experiencia de la vida después de la muerte, tras estar sumido en un profundo coma durante una semana, en el que dice, viajó a otra dimensión del universo que nunca antes pudo llegar a soñar que existiese. Explica dicha experiencia en su obra La prueba del cielo: el viaje de un neurocirujano a la vida después de la muerte. No es de extrañar que dicho tema adquiera mayor notoriedad entre la comunidad científica después de que la prestigiosa fundación John Templeton donase cinco millones de dólares al profesor de filosofía de la Universidad John Martin Fischer para que estudiase en profundidad las experiencias cercanas a la muerte (ECM), lo que se ha dado en llamar “Proyecto inmortalidad”. En España también tenemos un científico que ha publicado acerca de las experiencias cercanas a la muerte (ECM). Se trata del psiquiatra José Miguel Gaona Cartolano quien ha publicado un ensayo científico titulado: ¿Son las experiencias cercanas a la muerte (ECM) la base empírica que demuestra la existencia del alma? Asimismo, en su libro Al otro lado del túnel , esta eminencia científica nos viene a decir que los investigadores de todo el mundo comienzan a descubrir que las profundas experiencias espirituales de los moribundos resultan difíciles de explicar. En los últimos años ha trabajado en el campo de la neuroteología, ciencia que estudia los fenómenos místicos y espirituales desde una perspectiva neurológica. En esta línea, dirige el Proyecto Túnel, un sitio de encuentro para personas que han sufrido experiencias cercanas a la muerte (ECM) y que desean compartir dichas experiencias o abordarlas desde un punto de vista terapéutico. Sin lugar a dudas, la mente es una caja de sorpresas, veamos qué mas nos depara. - Artículo 5: El poder de la mente Así pues, como se ha visto, nuestra mente puede experimentar experiencias cercanas a la muerte (ECM) así como acceder a dimensiones insospechadas para la ciencia materialista. Pero, incluso, la mente tiene un poder intrínseco para la propia sanación. Ya sea que esté luchando contra una enfermedad potencialmente mortal, que tenga una condición de salud “crónica” que la medicina occidental no ha sido capaz de curar, o que esté luchando contra los síntomas molestos que disminuyen su calidad de vida, o simplemente esperando para optimizar su energía, vitalidad y longevidad, hay pruebas científicas de que puede curarse a sí mismo. Las cargas de los datos demuestran que la mente puede creer en sí misma también. En los ensayos clínicos, lo llamamos “el efecto placebo”. Los pacientes tratados con placebos no solo se sienten mejor, sino que ellos realmente saben que están mejor. Verrugas que desaparecen, se dilatan los bronquios, desaparecen inflamaciones, el crecimiento del cabello en las cabezas de los hombres calvos, úlceras que sanan, y otros fenómenos fisiológicos medibles. También sabemos que puede ocurrir todo lo contrario, y la mente puede pensar en sí mismo como un enfermo, lo que los investigadores laman “el efecto nocebo”. Cuando los pacientes reciben inyecciones con solución salina y les dijeron que era quimioterapia, vomitaban y perdían su cabello. ¿Cómo suceden tales cosas? En su libro Mind Over: La prueba científica. Usted puede curarse, Lissa Rankin explica la ciencia que hay detrás de cómo un pensamiento o una emoción positiva o negativa en la mente se traducen en la reparación espontánea en el cuerpo. Como resultado, el cuerpo se ha construido los mecanismos de auto-reparación que fijan proteínas dañadas, la reparación del ADN, los desequilibrios hormonales correctos, y engullen las células del cáncer, agentes infecciosos, y cuerpos extraños a los que nuestros cuerpos están expuestos a diario. Estos mecanismos explican las remisiones espontáneas que se reportan en la literatura médica de, aparentemente, enfermedades “incurables” como la etapa 4 del cáncer, el VIH, el hipotiroidismo, la diabetes, e incluso una herida de arma de fuego. Sin embargo, los pacientes a menudo se sienten impotentes para aprovechar estos mecanismos de auto-reparación naturales. En ese libro, la Doctora Rankin enseña un proceso de seis pasos fundamentales científicamente que pueden seguir para optimizar la capacidad del cuerpo para dar la vuelta sus mecanismos de auto-reparación natural cuando el cuerpo se enferma. También enseña las herramientas para poner en práctica el poder de la mente, como la medicina preventiva, para aumentar la probabilidad de que un día morirá a “edad avanzada”, en lugar de morir demasiado joven como resultado de la desactivación de la capacidad del cuerpo para repararse a sí mismo. ¿Lo que desactiva los mecanismos de auto-reparación naturales del cuerpo? Todos sabemos que el estrés es malo para el cuerpo. Pero, ¿entiendes cómo funciona eso? Los datos demuestran que el estrés se presenta en diferentes formas –el estrés de sentirse solo, el estrés laboral, estrés financiero, el estrés marital, estrés familiar, el estrés de sentimiento creativamente bloqueado o espiritualmente desconectado. Independientemente de lo que desencadena qué tipo de estrés, esto desencadena una serie de pasos fisiológicos asociados con el hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y la respuesta de “lucha o huida” del sistema nervioso simpático. En otras palabras, si usted está estresado por el dinero, su matrimonio, o su trabajo, su cuerpo no puede saber la diferencia entre una amenaza percibida, tales como la quiebra inminente, y una quiebra real como ser perseguido por un león. Pero aquí viene lo bueno. El cuerpo solo puede repararse a sí mismo cuando está en un estado de reposo fisiológico. Cada vez que el cuerpo piensa que es hora de “huir del león” (o cualquier amenaza percibida), se cierra la auto-reparación. Después de todo, ¿quién se preocupa por el mantenimiento a largo plazo como matar a las células cancerosas no deseadas si estás a punto de ser comido por un león? En Mind Over: La prueba científica. Usted puede curarse, la Doctora Rankin nos describe acciones, ejemplos, no solo la prueba científica de que se puede curarse a sí mismo, sino también consejos para usar el poder de la mente para optimizar los mecanismos de auto-reparación naturales del cuerpo, para que la prevención de enfermedades y remisiones espontáneas no sean solo algo que ocurre al azar, sino algo que podríamos ser capaces de experimentar por nosotros mismos. Vemos, pues, que la mente tiene un poder intrínseco para la sanación del cuerpo, pero, ¿de dónde surge dicho poder? - Artículo 6: La mente y el campo cuántico A la vista de todo lo anterior, se puede afirmar que se vislumbra un nuevo paradigma de conocimiento todavía por descubrir respecto de la “mente”, y cuyas reglas habrá que escribir, un objetivo perseguido en este trabajo de investigación. Desde el surgimiento de la filosofía cuántica, ese nuevo paradigma de conocimiento se está redactando de la mano de científicos que se atreven a ir más allá de la ciencia materialista, con apertura al “campo cuántico”. La mente y el campo cuántico están cada vez más cerca de una percepción cognitiva como jamás ha habido en la historia de la humanidad. La relación entre la mente y el campo cuántico tiene también connotaciones espirituales. En efecto, la obra Cuestiones cuánticas de Ken Wilber es una recopilación de escritos místicos de los físicos más famosos del mundo. Son unos escritos místicos de los científicos más eminentes de nuestra era, los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica. Todos ellos, con un lenguaje asequible y ajeno a la terminología técnica, expresan su convicción de que la física y la mística, de alguna manera, son complementarias. Son cada vez más los científicos que escapan de la exclusiva mirada del materialismo científico y abrazan a la espiritualidad. Consecuentemente, la mente y su conexión con el campo cuántico tiene implicaciones espirituales y, el empoderamiento, también guarda relación con el descubrimiento de actitudes y comportamientos que se desprenden de la ciencia cuántica para orientar certeramente nuestra transformación interior. En ese sentido, son cada vez más los escritores y científicos quienes relacionan la mente y la filosofía cuántica para buscar una aproximación al viaje de nuestra transformación interior. Para el lector deseoso de seguir investigando sobre la mente y su relación con el campo cuántico, recomiendo la lectura de Deja de ser tú. La mente crea la realidad, una obra del bioquímico Joe Dispenza quien, a través de la física cuántica, la neurociencia, la biología o la genética, pretende enseñar cómo dar el salto cuántico que requiere romper con los límites de la realidad objetiva. Quizá ha llegado el momento de explorar un mundo que la ciencia está empezando a descubrir. Quizá ha llegado el momento de explorar la mente infinita. Quizá ha llegado el momento de trascender en nuestra mente cuántica. - Artículo 7: Mente cuántica: el viaje de la transformación interior Mente cuántica es el título de una obra del doctor en ingeniería Félix Torán, quien tiene la mención de Doctor Europeo y numerosos reconocimientos internacionales. A través de esta obra, Félix Torán aborda los conceptos más asombrosos que se derivan de la física cuántica de forma clara y, lo más importante, cómo se puede aplicar a nuestro crecimiento personal. Este no es un libro de física cuántica en el más puro sentido, pues no hay fórmulas, matemáticas, etcétera. Sin embargo, se propone divulgar los principales conceptos de la física cuántica y su aplicación al crecimiento personal y profesional, a modo de viaje de transformación interior. “La felicidad no se puede medir directamente”, escribe Félix Torán. “Indirectamente, podemos medir los efectos de la felicidad, pero no la felicidad propiamente dicha. Esta tan solo se puede experimentar. Es por ello que quienes la han experimentado no pueden definirla perfectamente con palabras, puesto que eso vuelve a ser una observación, una aproximación hasta donde el lenguaje nos permite llegar. Quienes experimentan la felicidad coinciden en que se encuentra en nuestro interior y no es nada que tengamos que alcanzar ahí fuera. También coinciden en que se encuentra en el único momento que existe realmente: ahora. Y también están de acuerdo en que lo mejor que se puede hacer con nuestra felicidad es compartirla, pues al hacerlo la felicidad se multiplica”. Mente cuántica es un libro muy didáctico, claro y útil, que nos ayuda en este cambio de era del viejo mundo moribundo hacia un nuevo mundo por descubrir gracias al empoderamiento consciente de nuestro propio destino. Desde el surgimiento de la física cuántica, han sido innumerables los intentos por buscar un acercamiento y un entendimiento del viaje de la transformación interior, una cuestión que Platón dejó explicada metafóricamente mediante el Mito de la caverna. Así, la mente cuántica , sería un estado propio del místico moderno que, por un lado, hace acopio de las derivaciones cognitivas y prácticas surgidas de la física cuántica y, por otro lado, integra dichos conocimientos científicos con las enseñanzas de la filosofía perenne. Por dicho motivo, son cada vez más numerosos los investigadores y escritores que intentan, desde la racionalidad, hacer comprensible el mundo espiritual. Desde el surgimiento de la física cuántica, todas las estructuras pensativas que describen la realidad tal como la conocemos, han dado un giro copernicano en nuestra percepción y cognición de una nueva realidad por descubrir mediante la mente cuántica. La mente cuántica es un nuevo paradigma pensativo sustentado en un racionalismo espiritual que, inherentemente, requiere una reinterpretación en el modo de conocer, pensar y actuar. La mente cuántica invita a un revisionismo de la psicología cognitiva mediante el empoderamiento consciente de los pensamientos por parte del sujeto cognoscente. En dicho sentido, los pensamientos del sujeto cognoscente surgen desde el subconsciente como producto de nuestro sistema de creencias y roles sociales que conforman el ego (personalidad) de cada persona, lo cual propiamente corresponde a la "interioridad individual" o subjetividad. Dicho proceso psicológico es propio de la 3D mediante el condicionamiento social y el adoctrinamiento educativo y familiar. En cierto modo, entonces, nuestra personalidad, así como nuestro patrón de creencias, son el producto de ideas externas implantadas inconscientemente en la psicología del ser humano. Liberarse de un sistema de creencias externas para adquirir autonomía pensativa (pensamiento crítico) es inherente para el proceso de empoderamiento de sí mismo. Trascender ese ego condicionado, propio de la 3D, es el reto más inmediato para toda persona que anhele un empoderamiento consciente hacia la integración grupal, pero sin la pérdida de la individualidad. Veamos ese proceso a continuación. - Artículo 8: La muerte del ego Como se ha expuesto en la sinopsis general, el empoderamiento (4D parte baja) implica la toma de conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, lo cual equivale a una conciencia menos egocéntrica, más plural. En términos psicológicos equivale ello el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica) . Pero ese proceso así definido por Ken Wilber implica un esfuerzo y tiempo para lograr la trascendencia del ego. Es por eso mismo que, en este trabajo monográfico, la conciencia transpersonal es asignada propiamente a la 5D (parte alta) como culminación de una evolución psicológica y espiritual que requiere de otros procesos previos como el despertar espiritual (4D parte alta) y la trascendencia (5D parte baja) antes de alcanzar la conciencia transpersonal (5D parte alta). La “muerte del ego” es, por tanto, un viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. La "muerte del ego" es un proceso doloroso que requiere sanación y terapia como, por ejemplo, el asesoramiento filosófico, pues hay que cambiar nuestro sistema de creencias anclado a la 3D: la trascendencia del ego es un proceso psicológico y espiritual nada fácil de lograr pues es toda una revolución interior para intentar poner orden en nuestras ideas, y que conviene analizar con más detenimiento a continuación. - Artículo 9: Busca tu propio orden Ahora bien, ¿por dónde empezar a poner orden en nuestras ideas? ¿A quién acudir? Hay que acudir a la Fuente que lo sabe todo, incluso lo que más nos conviene. Sólo hay que dirigirse a la fuente de sabiduría con humildad y sinceridad, y preguntar sobre aquello que nos atormenta o nos preocupa. Preguntar se convierte en el método más directo para hallar soluciones a nuestros problemas o preocupaciones. Y ello se puede llevar a cabo mediante la meditación. Efectivamente, en nuestro interior es donde debemos hallar las respuestas, donde se nos está permitido contemplar el Rostro de lo Divino, algo que los modernos investigadores desdeñan como “mera metafísica” porque no puede ser demostrado. Una cuestión que Wilber rebate con la siguiente argumentación: "Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento –la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triangulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falseable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen". Por tanto, es posible poner orden a nuestras inquietudes, que todos las tenemos, con una actitud meditativa y así dar respuestas a nuestras más profundas preguntas. Todos tenemos preguntas por resolver, ya sean de carácter existencial, intelectual o emocional. Y todas ellas pueden tener respuesta: "G.Spencer Brow, en su notable libro Laws of form, dijo que el nuevo conocimiento llega cuando simplemente tienes en mente lo que necesitas saber. Sigue manteniendo el problema en tu mente y acabarás resolviéndolo. La historia de los seres humanos ciertamente testifica este hecho. Un individuo se topa con un problema y simplemente se obsesiona con él hasta que consigue resolverlo. Y lo divertido es que el problema se resuelve siempre. Antes o después, el problema cede. Puede requerir una semana, un mes, un año, una década, un siglo o un milenio, pero el Kosmos es tal que las soluciones siempre acaban llegando. Durante millones de años la gente miraba la luna y quería caminar sobre ella…Creo que cualquier persona competente es capaz de tener los problemas en su mente hasta que éstos ceden y revelan sus secretos; lo que no todo el mundo posee es la pasión, la voluntad o la insana obsesión necesarias para poder mantener el problema durante el suficiente tiempo o con la intensidad necesaria". Efectivamente, las respuestas llegan pregunta tras pregunta. Indudablemente, la meditación puede poner orden en nuestra vida e inquietudes. La meditación se convierte, entonces, en el paso intermedio necesario para observar el surgimiento de los pensamientos y para evitar decir y actuar según las programaciones inconscientemente implantadas, sino más bien, pensar lo que hay que decir antes de actuar: en ello consiste el empoderamiento de los pensamientos por el sujeto cognoscente, es decir, saber escuchar certeramente nuestro subconsciente para pensar y actuar con sabiduría, pues las ideas convenientemente puestas en orden es un ejercicio de sabiduría. En términos de Carl Gustav Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. Dicho empoderamiento tiene sus propios procesos como los vistos hasta aquí y,consecuentemente, hasta lograr la maestría de saber escuchar nuestro subconsciente. - Artículo 10: Escucha tu subconsciente Es indudable que para lograr dicho orden interior hay que acudir a la sabiduría y, por tanto, como se ha argumentado, hay que saber escuchar nuestro subconsciente como la fuente de nuestro conocimiento. Sin embargo, ¿cómo llevar certeramente ese proceso ante el fracaso epistemológico de la sociedad occidental? ¿Cómo tener un pensamiento crítico ante la disociación entre la razón y el espíritu? Con el surgimiento de la razón en la edad moderna y el posterior capitalismo, la realidad histórico-social ha devenido en una deconstrucción del “nosotros” en “yoes” egocéntricos y, así, la realidad socio-psicológica ha concluido en una fragmentación de la conciencia individual y su disociación de la conciencia colectiva: ahí reside el gran fracaso epistemológico de la filosofía occidental. Ante tal tesitura exterior histórica, epistemológica y educativa, ¿qué camino nos espera a cada uno de nosotros? ¿Cómo salvar ese abismo cultural cuya distorsionada percepción de la realidad también afecta al proceso psicológico de autoconocimiento? Afortunadamente, Ken Wilber nos alumbró que hay dos modos de saber: la racionalidad y la espiritualidad. La racionalidad ha dominado el pensamiento occidental con mucha ciencia, pero poco espíritu. Según la teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, es en el cuadrante de la “interioridad individual” donde debemos descubrir dicha espiritualidad y, por tanto, conviene saber escuchar nuestro subconsciente, una cuestión apuntada anteriormente de la mano de Jung. Sin embargo, muy pocas personas saben escucharse a sí mismas, pues como ha demostrado el neurólogo estadounidense Benjamin Libet mediante experimentos, las señales cerebrales asociadas a las acciones se producen desde 0,3 a varios segundos antes de que el sujeto fuera consciente de la decisión de llevarlas a cabo. El orden de las actividades cerebrales parecía ser percepción del movimiento y luego decisión, y no a la inversa. Es decir, el cerebro consciente solo intenta ponerse al nivel de lo que ya estaba haciendo el cerebro inconsciente. ¿No requiere la evidencia científica de Libet de un revisionismo en profundidad del ser humano, como propongo mediante la filosofía transpersonal y La educación cuántica? Tal es el reto cognitivo planteado. Consecuentemente, el empoderamiento no es una cuestión baladí pues no hay asideros epistemológicos seguros. La única seguridad solamente puede provenir de nuestro propio interior, y ese recorrido reduccionista provocado por la dualidad exterior nos conduce, inexorablemente, a descubrir un mundo interior donde se produce inequívocamente el “despertar espiritual”, es decir, un "despertar" de la razón que se espiritualiza, una sabiduría que es puro amor. 2 - DESPERTAR ESPIRITUAL - Artículo 11: La minoría de edad en el ser humano Si, como se ha visto, el empoderamiento comienza por el cambio interior, ¿qué es lo primeramente que haya que cambiar? Obviamente hay que deshacer el des-empoderamiento, es decir, recuperar el empoderamiento que hemos cedido a otras personas para que decidan por nosotros en las cuestiones más fundamentales de nuestra vida. Quizá, de un modo filosófico, sea Kant quien mejor haya expuesto esa “minoría de edad” del ser humano al ceder nuestra responsabilidad vital y existencial en otras personas que deciden por nosotros. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin verse guiado por algún otro. Uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin la guía del de algún otro. Dicho de otro modo, Kant nos dice: “piensa por ti mismo”. Mientras el pensamiento y los individuos continúen sometidos a dogmas religiosos y políticos y no sigan su propio camino, permanecerán en minoría de edad. Las causas de esa minoría de edad, en palabras de Kant, es que la “pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto, menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros en erigirse en tutores suyos”. Por un lado, Kant alude a que el dogmatismo acrítico resulta cómodo, pues nos permite no cuestionar nada del mundo que nos rodea. Por otro lado, renunciar a los prejuicios y las consignas heredadas es una tarea que requiere cierto valor. Por pereza preferimos que un libro piense por nosotros antes que pensar por nosotros mismos. Y por cobardía pagamos al sacerdote para que nos garantice el cielo y al médico para que nos garantice la salud. Kant también nos dice que hay intereses políticos en mantener a los hombres en minoría de edad. En efecto, los tutores con motivación política, están interesados en mantener a la humanidad en su minoría de edad. También se refiere Kant a los médicos, abogados y sacerdotes como instrumento del gobierno para manejar a los administrados. Con ello, según Kant, “resulta difícil para cualquier individuo el zafarse de una minoría de edad que casi se ha convertido en algo connatural. Incluso se ha encariñado con ella y eso le hace sentirse realmente incapaz de utilizar su propio entendimiento, dado que nunca, se le ha dejado hacer ese intento”. Kant compara así a los individuos en minoría de edad con los personajes encadenados del Mito de la caverna de Platón tan acostumbrados a la oscuridad y las sombras, que de ningún modo desean abrirse paso hasta la luz. Al individuo solitario le resulta extraordinariamente difícil “pensar por sí mismo”, abrirse paso hacia la verdad y la libertad, pues durante su vida ha tenido el entendimiento constreñido por dogmas políticos y religiosos. Son pocos los que han conseguido abandonar la minoría de edad y guiarse solo por su propio ingenio. Y los que lo han conseguido, sufren la represión de los prisioneros de la caverna, que calumnian y persiguen hasta la muerte al filósofo que intenta enseñarles el camino hacia la luz. Resumiendo, la minoría de edad es la incapacidad del propio ser humano de razonar o desarrollar su entendimiento por él mismo y esto lleva directamente a una dependencia que sugiere la intervención de otra persona para la toma de decisiones. El hombre prefiere permanecer en el estado de minoría de edad por comodidad ya que, acercarnos a la verdad, implica un gran esfuerzo, pero sobre todo porque el hombre se enajena a partir de la pereza y la cobardía, es decir, el mal uso de sus dones naturales (la razón, es pues, un don natural del ser humano); así, siempre buscará alguien que piense por él. Llegado a este punto de la investigación y a la vista del actual caos mundial en el que parece que nadie sabe lo que está pasando en el mundo, se puede aseverar que la humanidad no está emancipada colectivamente, pues no se ha trascendido el paradigma de las sombras platónicas, ni tampoco la minoría de edad ilustrada por Kant. ¿Acaso la ciencia moderna puede ilustrarnos acerca de nuestra mente? ¿Debemos identificarnos con nuestra mente condicionada? Entonces, ¿quién soy yo? ¿Soy un producto de mi cerebro? Veamos a continuación una cuestión de la mente que conviene dilucidar: la relación entre el “cerebro” y el “yo”. - Artículo 12: El cerebro y yo Sin lugar a dudas, a la ciencia le queda muchas preguntas por responder: ¿Dónde residen la inteligencia y las emociones? ¿Quiénes somos? ¿De qué soy consciente en cada momento? ¿Se corresponde lo que percibimos con la realidad? ¿Puede el cerebro humano entenderse a sí mismo? Estas preguntas han intrigado a los hombres desde tiempos inmemorables. Muchas civilizaciones otorgaron al corazón tales privilegios. Lo que ahora parece una obviedad, que el cerebro está detrás de los procesos mentales, es un conocimiento relativamente nuevo, aunque muy asumido. Con el libro Cómo percibimos el mundo, Ignacio Morgado, una de las grandes referencias en el campo de la neuropsicología, nos desvela aspectos de la mente humana y los procesos sensoriales y perceptivos que no tenemos tan asumidos y que, incluso, llegan a sorprendernos. Ignacio Morgado nos sumerge en los secretos del cerebro y analiza con detalle y rigor la mente humana y el mundo de los sentidos. Dicha obra explica el fenómeno de la consciencia, sus contenidos y los mecanismos cerebrales que lo hacen posible. Explora las características de todos y cada uno de nuestros sentidos, muchas de ellas desconocidas, y describe el modo en que el cerebro recibe y procesa la información. Según Morgado, las percepciones son una creación del cerebro y de la mente humana. Eso significa que lo que percibimos no necesariamente coincide con lo que pueda haber fuera de nosotros, que no es más que materia y energía. Las percepciones no existen fuera de nuestra mente. Dicho de otro modo, el cerebro es el que ve, oye, siente: fuera de nosotros no hay luz, gusto o tacto. Todo son sensaciones que crean nuestro cerebro a partir de la materia y la energía, como si viviéramos engañados. Es el cerebro quien lee e interpreta las sensaciones. El cerebro transforma las sensaciones percibidas por los sentidos y las convierte en percepciones conscientes. Pero esa percepción consciente es diferente en cada persona. Y aunque haya diferencias individuales entre el cerebro de las personas, hay suficientes coincidencias para que nos entendamos y tengamos percepciones muy similares. A modo de ejemplo, los atenienses tenían un cerebro para pensar, razonar y tomar decisiones muy parecido al que tenemos ahora. Sin embargo, los elementos sociales y ambientales en que se basaban para hacerlo son muy diferentes a los nuestros, sobre todo la tecnología. Nosotros vivimos en una sociedad tecnológicamente muy desarrollada y ellos no, volviéndonos más inútiles y dependientes de esas máquinas, atontando así a los individuos y provocando con ello una involución del cerebro. Sin embargo, para Morgado, ello no debería ser una preocupación, pues el mundo que llegamos a conocer, percibir y sentir es el que nuestro cerebro nos permite. Lo que haya más allá, si es que hay algo, no está a nuestro alcance. Según él, el alma no está al alcance de la ciencia, sino que es propio de la teología. Todavía no sabemos cómo lo material, las neuronas, produce el pensamiento, la subjetividad. Como no sabemos cómo se produce este cambio tan fuerte, y tiene sus dudas de que el cerebro humano pudiese entenderlo -niega el empoderamiento consciente-, la magia que hay en ese no entender el cambio lleva al ser humano a creer en cosas sobrenaturales, creer en algo que además permite dar un sentido a la vida -niega toda espiritualidad-. Si algún día el cerebro humano evoluciona lo suficiente para entender esto, entonces aparecerán nuevas preguntas que quizás serán más difíciles de responder. Será el precio que los seres de ese tiempo tendrán que pagar por haber evolucionado hasta entender lo que ahora somos incapaces de entender. Es conveniente recordar a Morgado que, según Ken Wilber y su teoría de los "cuatro cuadrantes", el cerebro es un “ello” (externo, naturaleza) y la mente es un “yo” (interno, conciencia). La epistemología de lo conmensurable tiene como objeto de estudio al “ello” mediante la ciencia, pero la interpretación cultural ("nosotros") y de la conciencia subjetiva ("yo") pertenecen propiamente a la hermenéutica de lo inconmensurable, una perenne disputa histórica entre ciencia y religión. Como dijera Einstein: “Cada día sabemos más y entendemos menos”. Pero, principalmente, porque Morgado y tantos escépticos como él no han comprendido aún que hay dos modos de saber: el método científico y el trascendental. Y es posible hacer una síntesis de ambos modos de saber mediante una genuina intuición espiritual. - Artículo 13: La intuición espiritual Esos dos modos de saber, el racional y el metafísico, implican la imperiosa necesidad de una visión integral entre ciencia y espíritu. En efecto, El espíritu de la ciencia debe dejar de estar confinado en el universo del laboratorio sino abrir el conocimiento científico a las dimensiones más profundas de la vida y la conciencia humana. Por tanto, es pertinente ahondar en La ciencia del espíritu, pues la ciencia y la espiritualidad como dos polos opuestos totalmente desconectados entre sí tiene cada vez menos sentido. Cuando la razón científica intuye al “espíritu”, como acreditan los físicos más famosos del mundo, entonces, se puede hablar de una “intuición espiritual”. Analicemos, pues, de un modo epistemológico en qué consiste dicha “intuición espiritual”, una cuestión argumentada en mi obra Filosofía transpersonal y educación transracional , he aquí el resumen: La síntesis de saberes mediante la intuición espiritual: Esta obra postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad como condición para salvar el abismo cultural de la humanidad. Para tal finalidad, el autor recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro de un marco de una episteme transracional para salvar así el abismo cultural de la humanidad; dicho de otro modo, se argumenta una antropología filosófica que permita trascender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad mediante una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Esta obra reivindica una antropología filosófica que contemple a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, lo cual implica una reconstrucción epistemológica desde la sabiduría perenne para lograr la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón. Así, la filosofía transpersonal y la educación transracional se vislumbran como una condición sine qua non para trascender a la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Como podrá apreciar, estimado lector, nos vemos envueltos en conceptos puramente filosóficos pero necesarios para una reconstrucción epistemológica donde tenga cabida las “intuiciones espirituales” de la mano del “Einstein de la conciencia”, tal como es considerado Ken Wilber. Una vez sabido que existe la "intuición espiritual", ella misma nos lleva de la mano hacia el “despertar espiritual”. - Artículo 14: El despertar espiritual y la evolución del amor El “despertar espiritual” no es una cuestión propiamente de la “interioridad individual” como se ha visto, sino que también se hace objetivo dicho “despertar espiritual” a través de la historia y, más concretamente, a través de la historia del pensamiento. En efecto, con la emergencia de la mente a partir de la modernidad, el Espíritu comienza a tomar conciencia de sí mismo, lo cual, entre otras cosas, introduce en el mundo la conciencia moral, una moral, por cierto, completamente ajena al mundo de la naturaleza. Por tanto, el Espíritu está comenzando a despertar a sí mismo, conocerse a sí mismo a través de los símbolos, los conceptos, dando así origen al mundo de la razón y, en particular, al mundo de las morales conscientes. Así, pues, la naturaleza es Espíritu objetivo, mientras que la mente es Espíritu subjetivo. En ese momento histórico -en el momento en que la mente y la naturaleza se diferenciaron-, el mundo parece escindirse en dos, la mente reflexiva y la naturaleza reflejada, pero la modernidad se hallaba temporalmente estancada en la batalla entre la mente y la naturaleza, entre el ego y el eco. En opinión de Shelling, esta síntesis no dual como identidad entre el sujeto y el objeto en un acto atemporal de autoconocimiento, es una intuición mística directa. Para Shelling, y también para su amigo y discípulo Hegel, el Espíritu se enajena de sí mismo para dar lugar a la naturaleza objetiva, despierta a sí mismo en la mente subjetiva y termina retornando así en la pura conciencia inmediata no dual en la que sujeto y objeto son uno, y la naturaleza y la mente se funden en la actualización del Espíritu. El Espíritu se conoce a sí mismo objetivamente como naturaleza, se conoce subjetivamente como mente y se conoce absolutamente como Espíritu. Esos tres momentos también son conocidos como subconsciente, consciente y supraconsciente o, dicho de otro modo, prepersonal, personal y transpersonal; o preracional, racional y transracional; o biosfera, noosfera y teosfera (Wilber, en Breve historia de todas las cosas). Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego, dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal , como objetivo final de este trabajo de investigación. Así, desde dicha perspectiva, la afirmación de Dawkins, de que “el amor universal y el bienestar de las especies consideradas en su conjunto son conceptos que, simplemente carecen de sentido en cuanto a la evolución” es un simple reduccionismo desde el materialismo científico. Dicho de otro modo, La evolución del amor ya es contemplada desde la neurobiología y la sociobiología como un fenómeno de la evolución humana pues, más allá del valor de los genes egoístas o la supervivencia del más fuerte, interviene la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. Para Hüther, a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, el sentimiento del amor sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie humana pues es la fuente de nuestra creatividad y la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales y, más decisorio aún, nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, la única fuerza que puede vencer a la competencia autodestructiva es el amor mediante el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor así argumentado científicamente, nos remite a una evidencia filosófica trascendental que escapa de la comprensión de los materialistas científicos: el genuino “cogito” cartesiano requiere del auxilio del espíritu kantiano mediante su “imperativo categórico”, lo que perennemente se ha conocido como amor. Lo que viene a decir la historia es que no se puede vivir sin amor, porque es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología. ¿Acaso no hacemos lo que hacemos por amor a nuestros seres queridos? Pero ese amor ha sido también desahuciado del corazón de las personas por el perverso sistema capitalista que pone todo en venta, hasta nuestras emociones y nuestros sentimientos, anulando incluso nuestra voluntad sobre nuestros actos y pensamientos, convirtiéndonos entonces en autómatas productores de bienes de consumo para la exclusiva satisfacción del ego, descuidando así plenamente al espíritu. Desolador pensamiento occidental. En contraposición, en La evolución del amor, el neurobiólogo Hüther argumenta: "El darwinismo y la teoría de la evolución y la selección natural se han convertido en pilares de la biología moderna. Gracias a ellos entendemos un poco mejor cómo se ha desarrollado la vida en sus múltiples manifestaciones. Sin embargo, cuando hablamos de animales superiores, como el ser humano, no todo parece justificarse a través de un naturalismo simple. Gerald Hüther, neurobiólogo y autor de La evolución del amor, afirma que hay que tener en cuenta también otro ingrediente crucial, que afecta a hacia dónde se dirige nuestra especie y por dónde ha transcurrido hasta la fecha. Ese ingrediente, para este prestigioso científico, es el amor. Hüther considera que el amor, como manifestación biológica, resulta crucial para explicar la historia de la evolución humana reciente, como elemento de cohesión personal, de garantía de la unión en una pareja o de cooperación en un grupo social. Sin el amor, un fenómeno creado por la propia evolución, la intrincada red de enlaces familiares que se han venido sucediendo a lo largo de la historia sería muy diferente, y distintos también, con seguridad, los rumbos seguidos por nuestra especie. Gracia a él, no solo tienen valor los genes egoístas, o la supervivencia del más fuerte, sino también la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. En esta obra, el también catedrático de ciencias naturales y doctor en medicina reflexiona sobre el concepto del amor y sus raíces biológicas, así como las consecuencias de su existencia. Puede decirse que nuestra comprensión del amor ha evolucionado con los tiempos, pero que a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, este sentimiento sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie. Hüther nos cuenta como, con el auge del naturalismo y la ilustración, Darwin y otros científicos tuvieron que convivir con los nuevos descubrimientos y con conceptos ya caducos, como las explicaciones de la religión sobre el origen del hombre. Pero a pesar de la llegada de la razón en este campo, aún costaba explicar el papel que tenía en todo ello el amor. Así, del darwinismo más descarnado, se pasó al darwinismo social, y posteriormente al determinismo del comportamiento. Finalmente, la sociobiología se apoderó de la escena. Para Hüther, el amor también es la fuente de nuestra creatividad, no solo en el caso de músicos y artistas; también lo es para muchos grandes políticos y científicos. Es la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales. Por el contrario, el estrés, la presión y la ansiedad no resultan del amor, sino de la competencia, que es la fuerza motora de la especialización, no de la creatividad. Según Hüther, todos somos “hijos del amor”, aunque a veces lo olvidamos porque la competencia y la guerra han impulsado grandes invenciones. Sin embargo, lo que nos une y lo que nos mantiene unidos a la naturaleza y a los demás es el amor, pese a la competencia. Así, el amor es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. Estamos a punto de agotar nuestros propios recursos naturales, al explotarlos y contaminarlos, porque competimos entre nosotros, como individuos y como naciones. La única fuerza que puede vencer esta competencia autodestructiva es el amor, o si prefieres un término más cognitivo, el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor es la fuente de logros evolutivos fundamentales. La selección sexual, es decir, la elección de pareja basada en un sentimiento que llamamos amor, provocó el moldeado de nuestros cuerpos en función de las preferencias y gustos de la pareja. Además, el amor paternal permitió fomentar las capacidades de nuestros hijos. Sin el cariño no seríamos capaces de dedicarnos a los demás y comprometernos. Tampoco podríamos alentarnos e inspirarnos los unos a los otros. Para Hüther, es evidente de que para sacar provecho de nuestro potencial tenemos que encontrarnos los unos con los otros como sujetos en lugar de tratarnos como objetos. Solo la gente “amorosa” es capaz de tratar a los demás como sujetos. Pero, en la actualidad, nuestra cultura favorece a aquellos que usan y manipulan a los demás para lograr sus propósitos. A menos que este tipo de relaciones interpersonales y culturales desarrolladas a lo largo de la historia se supere, no seremos capaces de resolver ninguno de los problemas a los que nos enfrentamos ahora. La lucha por el poder y la dominación es la verdadera causa de todos nuestros problemas." Ya es posible, pues, afirmar que el papel del amor es tan importante en el devenir de nuestra especie como puedan serlo otros factores biológicos. En este libro encontraremos los argumentos que lo confirman. Entonces, cuando la razón conecta con el amor, se puede afirmar y experimentar que existe un "despertar de conciencia" hacia la "inteligencia espiritual" como síntesis de unidad entre los dos modos de saber argumentados por Ken Wilber. Veamos, pues, a continuación, en qué consiste ese "despertar de conciencia" hacia la "inteligencia espiritual". - Artículo 15: Despertar de la conciencia e inteligencia espiritual Y llegado a este punto de la investigación, es digno de mencionar que las anteriores tesis argumentadas, a saber, la intuición espiritual, el despertar espiritual y la evolución del amor son refrendadas por la Tesis Doctoral de Noemí Siverio (Venezuela): Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión. La novedad de esta Tesis Doctoral es que contempla la psicología transpersonal, así como la Educación Transracional, en palabras de Noemí Siverio en la introducción: "… es necesario que la psicología voltee su mirada hacia la complejidad del ser humano al considerarlo desde sus diversas dimensiones: bilógico, emocional, social, cultural, racional, irracional, psicológico y espiritual. Es por esta razón que en nuestra investigación apostamos por una psicología compleja o transpersonal, considerada la cuarta fuerza dentro del campo de la ciencia del comportamiento humano, que toma en cuenta la complejidad del ser dándole espacio en su seno a la dimensión espiritual que es inherente al mismo, y de esta forma estaría acercándose a su comprensión.….Por lo tanto, nuestro ideario se dirige a tener presente una Educación Transracional que se opone a la visión mecanicista de la educación tradicional, al enfocarse en el pensamiento que orienta la razón hacia la espiritualidad, que enfatiza en la no dualidad sujeto-objeto, conllevando al nacimiento de una nueva consciencia que se adhiere a la dimensión espiritual del hombre, resultando ser a todas luces una educación sustentada en la noción compleja de éste, y por tanto en la necesidad de su comprensión. Por lo que estamos esperanzados en esa psicología compleja, así como en la Educación Transracional." Dejo al lector el deleite de leer la citada Tesis Doctoral, sin embargo, he aquí una sinopsis significativa: La espiritualidad tiene que ver con el amor incondicional, la compasión, la comprensión del otro, la solidaridad, la apertura al infinito, transparencia en las acciones, con un sentido de pertenencia a un todo, por ello el despertar espiritual es el despertar de la consciencia, ver la vida desde el espíritu da plenitud, siendo por esto que estimamos que la verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interior. Al respecto, si hablamos de espiritualidad, es necesario saber que se trata de transformar el corazón y la mente, que nos lleve a un profundo cambio interior y con ello un trascender el ego, a nuestra consciencia, así nos daremos cuenta que solo a partir de esta concepción estaremos en condiciones de comprendernos y comprender al resto de la humanidad. Recordemos también que la espiritualidad tiene que ver con una experiencia y no con ideas o códigos, tiene que ver con la vida, no con dogmas y doctrinas y además con el despertar de nuestras consciencias. Asimismo, la espiritualidad es propia de cada ser humano, ya que desde ella desarrollamos la capacidad de dialogar, escuchar, de acoger, de comunicarnos, comprendernos, comprender al otro, e incluir. Por lo tanto, pensamos que la verdadera espiritualidad consiste en saber entender el mundo del otro sin imponerle el nuestro lo que se traduce en empatizar con él. Concluyendo podemos destacar que hay una diferencia entre espiritualidad y religión, al respecto cuando se le preguntó a Boff (teólogo brasilero) cuál era la diferencia entre religión y espiritualidad respondió: “Las religiones producen guerras, la espiritualidad produce paz”. Siguiendo la estela de la citada Tesis Doctoral de Noemí Siverio, al despertar de la conciencia se le puede anexar la "inteligencia espiritual". Un extracto ilustrativo: "La inteligencia espiritual nos hace un recordatorio sobre el hecho que el despertar espiritual consiste en separar los sentimientos de la consciencia. Caer en cuenta de la identificación de la mente, de la que provenimos, y reconocer que ahí no está nuestra verdadera identidad. Requerimos entender que la espiritualidad o inteligencia espiritual al hacernos crecer en compresión de nuestra verdad, nos pone en camino de desaprobación, por eso a más espiritualidad, menos ego y menos egocentrismo. De esto deviene que el criterio decisivo de una existencia espiritual no puede ser otro que la desegocentración, la bondad, la compasión, la compresión del otro, unidos a la ecuanimidad de quien ya ha descubierto que su verdadera identidad transciende todo vaivén y toda impermanencia. Por lo que el término inteligencia espiritual puede ser definido como la capacidad de encontrar un sentido profundo de la vida, de la existencia. Por otro lado, reseñaremos sin ánimos de ser reduccionistas que existe una perspectiva, un planteamiento en torno a la existencia de un gen de Dios, de acuerdo a esto se revela que la inteligencia espiritual, procede de una base biológica que habita en el cerebro humano, al que le confieren el nombre de “punto Dios”, algunos científicos (Boff). No obstante, tal inteligencia requiere que la desarrollemos a lo largo de nuestra vida, por lo que no basta con constatar ese “punto Dios”. Hay que desarrollar la inteligencia espiritual, volviéndonos hacia nuestro interior, dialogando con nuestro centro y con lo profundo que nos contiene. Podemos así interpretar que, si la inteligencia espiritual está en nosotros, y al ser nosotros parte del universo, entonces significa que esta inteligencia constituye una propiedad del universo; por tanto, la misma al ser inherente al hombre y al cosmos nos conduce a la comprensión compleja de las personas. Lo anterior nos permite considerar que la inteligencia espiritual conecta al ser humano con el gozo estético, facilita deleitarnos con la belleza natural, con lo artístico y con la simplicidad de las pequeñas cosas. Conectándonos con el sentido del misterio, de lo insondable, lo que va más allá de lo desconocido, o se conoce mal, con lo que está oculto, lo que no se percibe con los sentidos, ni se aclara con la razón. Por eso, esta inteligencia, nos lleva a la búsqueda de la sabiduría que permite la labor de síntesis, para la mirada en conjunto. Es así como, desde la perspectiva de la espiritualidad podemos comprender que la inteligencia espiritual facilita el darnos cuenta de que existimos, experimentando una sorpresa que nos conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, trascendiendo de esta forma nuestro ego y posicionándonos en un “Nosotros”, que conduzca a la compresión del ser humano (Buzan)." Consecuentemente, la intuición espiritual no es una entelequia, pues produce un despertar espiritual a través del amor y una auténtica dimensión espiritual donde se produce un despertar de la conciencia que, inherentemente, debe conectar con la inteligencia espiritual. Y dicho proceso evolutivo en la psicología humana debe desembocar en la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Llegado a este punto de la investigación, podemos denotar que existe un proceso de trascendencia más allá del ego, hacia una intuición espiritual, luego hacia un despertar espiritual de la conciencia hasta hacer acopio de una inteligencia espiritual: tal es el proceso evolutivo en la psicología humana y, consecuentemente, podemos hablar que existe un "sujeto trascendente" pues, su propia evolución psicológica y espiritual en los términos antes argumentados, nos permite ahondar en el significado más profundo de lo que sea la "trascendencia". 3 - TRASCENDENCIA - Artículo 16: El sujeto trascendente Los procesos psicológicos y espirituales argumentados hasta aquí implican y justifican los mapas evolutivos de la conciencia respecto de cada persona, desde su nacimiento hasta su muerte, consciente o inconscientemente y, consecuentemente, se puede hablar e identificar a un sujeto trascendente subyacente a cada uno de nosotros. La “mente cuántica” para el viaje de la transformación interior ya no es una entelequia. Sin lugar a dudas, ya es posible afirmar que existe un “sujeto trascendente” por naturaleza y que participa de un proceso de ascensión psicológica y espiritual, una cuestión ahora avalada desde la psicología transpersonal que contempla al hombre como a un ser que trasciende estas dos dimensiones (espacial y temporal) de la existencia material. Por lo tanto, es un ser trascendente que está aquí con un fin superior a la mera existencia en este plano. Así es como la psicología transpersonal contempla un nuevo método: la fenomenología que basa su estudio en la conciencia. Aunque el término “fenomenología” fue usado muchas veces en la historia de la filosofía antes de Husserl , el uso moderno de la palabra está ligado explícitamente al método y al proyecto filosófico que este filósofo alemán denominó “fenomenología trascendental”. El uso posterior del término está basado principalmente en la fenomenología de Husserl o relacionado críticamente con ella. Para Edmund Husserl, la fenomenología trascendental es, ante todo, un proyecto de renovar a la filosofía para hacer de ella una ciencia estricta y una empresa colectiva. Como forma de entender la filosofía, la fenomenología asume la tarea de describir el sentido que el mundo tiene para nosotros antes de todo filosofar, dicho de otro modo, se trata de exponer las leyes esenciales inherentes a nuestra consciencia del mundo. Pocos de los discípulos y de los primeros lectores de Husserl compartieron el espíritu de hacer de la fenomenología un proyecto verdaderamente colectivo. Por el contrario, la historia del movimiento fenomenológico parece estar dominada por el deseo de filósofos que aspiran a superarse unos a otros. De ahí que la unidad de lo que se denomina con el título genérico de “fenomenología” sea la mayoría de las veces superficial, cuando no meramente histórica. Sin embargo, a principios del siglo XXI, esta forma colectiva de hacer filosofía y su proyecto pasan por un renacimiento en gran parte del mundo. La degeneración de los valores morales y espirituales de la sociedad occidental junto a la creciente asunción de la filosofía oriental por aquella, ha permitido a la psicología transpersonal afianzarse cada vez más en su objetivo de integrar los tres mundos que fueron diferenciados por Kant: la ciencia (“ello”), la profundidad intelectual del “yo” y la moralidad del “nosotros”. La postmodernidad no ha podido o no ha sabido integrar esos tres mundos, más bien, se ha producido una fragmentación del ego, así como su disociación de la colectividad, todo un proceso de desintegración social y humano que ha conducido al actual caos civilizatorio. Es más urgente que nunca sanar a ese ego herido de muerte, pero, sobre todo, lo que hay que sanar es su ignorancia mediante una educación en libertad y con conocimiento de causa, como pretende La educación cuántica. Llegado a este punto del “sujeto trascendente”, la pregunta pertinente es ¿hacia dónde trasciende? Como no puede ser de otra manera, el sujeto “racional” debe trascenderse más allá de la razón, es decir, hacia la “transracionalidad”: un neologismo desconocido en el ámbito académico tradicional, propio de la metafísica, sin embargo, plenamente argumentado por Ken Wilber mediante una coherencia epistemológica en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad, tal como concluye en dicha obra: “El mundo de la modernidad está un poco loco: mitos para los campesinos, naturalismo plano para la intelectualidad. Es más que irónico que sea la ciencia, la ciencia descendida la que en las últimas décadas del siglo XX redescubra la naturaleza autoorganizada y autotrascendente de la evolución misma. Es más que irónico que unir las “dos flechas” del tiempo hace de Eros el único y omnipenetrante principio de manifestación. Es más que irónico que la ciencia prepare el camino para una evolución más allá de la racionalidad, ya que ha demostrado claramente que la evolución no se detiene para nadie, que cada estadio pasa a un mañana más amplio. Y si hoy es la racionalidad, mañana será la transracionalidad; ningún argumento científico puede estar en desacuerdo con esto, y todos deben favorecerlo. Ahí estamos en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional, una scientia visionis que está trayendo aquí y allá, cada vez con más claridad y a todo tipo de gente y por todas partes, poderosos destellos de un verdadero Descenso de la omnipenetrante Alma del Mundo”. La anterior postulación de la transracionalidad halla su correlato con el surgimiento de la “cuarta fuerza” de la psicología transpersonal, iniciándose un camino esperanzador de trascendencia de la conciencia egoica hacia la espiritualidad o “transpersonalidad”. Sin embargo, el término “transpersonal” no es todavía de dominio popular y menos aún su asunción académica para una futura educación generacional. No obstante, si la humanidad ha evolucionado de lo mítico a lo racional, como apunta Wilber, estamos ahora situados en el filo de la percepción transracional. En dicho sentido, cabe destacar el artículo de Álvaro B. Márquez-Fernández y Zulay C. Díaz-Montiel La complejidad: hacia una epísteme transracional, cuyo resumen es el siguiente: "En las ciencias sociales la crisis del paradigma positivista, es el resultado de su insuficiencia experimental para dar cuenta de la transformación de la experiencia del pensamiento en su interpretación de la realidad natural e histórica de la existencia. En la modernidad no fue posible consolidar un paradigma universalista que solo diera cuenta de espacios objetivados de la realidad a través de modelos racionales reduccionistas. Tal como lo señalan Morin, Najmanovich, Sotolongo-Codima Boaventura de Sousa, Reynoso, en sus postulados teóricos-metodológicos, cuando afirman que la experiencia del pensar racional es mucho más compleja y transdisciplinar, pues considera la realidad como un proceso en curso de estructuras que se recrean poiéticamente sin sujeción a causalidades predeterminadas. Esto es lo que explica, desde la perspectiva de una espíteme crítica, por qué las contingencias materiales de la experiencia racional y las formas de intercambios entre sistemas de diversa índole, le atribuyen al fenómeno del pensamiento una múltiple y transversal racionalidad a partir de la cual se desustantiva el mundo de los objetos y hace presente la subjetividad cognitiva del sujeto de pensamiento. Hacia ese inédito dominio de los procesos de la espíteme transracionales es que se orienta el pensamiento complejo como un momento de superación del positivismo." Como objetivo ilustrativo de esta nota, destacamos la conclusión final de dicho artículo: "Es necesario que esta riquísima cosmovisión que nos revela el aura de una nueva racionalidad para pensar y rehacer el mundo, se convierta en un programa transdisciplinar de investigaciones que logren desplazar nuestra experiencia deconstructiva de los fenómenos de la realidad en todos los órdenes del conocimiento hacia éticas epistémicas. La infinitud de formas posibles a las que apuntan las redes complejas de conocimiento, no es más que la posibilidad humana y natural de entender los ciclos y procesos de la vida en sentido generativo, nunca progresivo ni lineal." Como conclusión a este capítulo, podemos incidir en que, el proceso de la evolución psicológica y espiritual, implica la trascendencia del mundo material (3D) y que, ello, solamente se puede realizar mediante la transformación interior al trascender el ego (personalidad) hacia la transpersonalidad (más allá del ego), una cuestión contemplada como "transracionalidad" desde la filosofía transpersonal y la psicología transracional como ciencias de la conciencia. Y esa trascendencia del ego hacia la transracionalidad es, ineludiblemente, una cuestión metafísica (más allá de la física, más allá de la razón materialista) que conviene abordar de un modo epistemológico desde la ciencia pero, también, de un modo hermenéutico desde la filosofía. Veamos ello a continuación. - Artículo 17: La trascendencia metafísica mediante la meditación En filosofía, la metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. La razón, a través de la historia del pensamiento, siempre ha indagado sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales, aunque histórica y psicológicamente, esa genuina actitud de hacer metafísica ha sido obnubilada por el materialismo científico. Dicho de otro modo, el materialismo científico y la metafísica se han convertido en una dualidad antagónica aparentemente irreconciliable. Una de las características del siglo XX ha sido la crítica sin contemplaciones a este tipo de filosofía eterna y sistemática que asociamos al término metafísica. Y, sin embargo, nada más actual que las cuestiones metafísicas. No hay manera de evitar que una y otra vez vuelva ese tipo de preguntas primeras sobre Dios, el hombre o el mundo, que quieren saber qué es lo que podemos conocer, qué es lo que debemos hacer o qué es lo que nos cabe esperar. Con la constatación heideggeriana de que “todo comprender es comprenderse”, cabe destacar el papel positivo de la subjetividad en la hermenéutica, lo cual implica distinguir la subjetividad metafísica de lo que sería el ser humano individual, al que no se opone la hermenéutica. La metafísica, aunque problemática, es inevitable: el ser “humano” (cualquier ser con determinado grado de consciencia) es un ser metafísico, y la desaparición de la metafísica solo es posible con la desaparición del humano (o vivos semejantes de otros planetas). Según Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”) que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano. Algunos filósofos han sostenido que el ser humano tiene una predisposición natural hacia la metafísica. Kant la calificó de “necesidad inevitable”. Arthur Schopenhauer incluso definió al ser humano como “animal metafísico”. ¿No es la metafísica el modo de saber trascendental? En efecto, las ciencias empíricas pueden dar explicaciones sobre los fenómenos naturales, pero son incapaces de dar una explicación coherente acerca de la conciencia y la espiritualidad y, por tanto, no es de extrañar que los beneficios de la meditación sean objeto de investigación científica, y que haya también una aproximación investigativa a las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y la psicología transpersonal. Dichos campos de investigación enlazan, obviamente, con la metafísica, es decir, más allá de los sentidos físicos. La metafísica es, por tanto, el reto que tiene la humanidad por delante para hallar un conocimiento más allá de las ciencias naturales, es decir, un conocimiento transracional al que se puede acceder mediante la meditación y, cuyos beneficios, han sido ampliamente demostrados científicamente, posibilitando con ello la sanación trascendental del ser humano desde la infancia, pues puede ser impartida educacionalmente mediante la filosofía transpersonal argüida por Ken Wilber, una cuestión argumentada en el 3º Congreso Razón Abierta donde tuve el placer de exponer mi artículo titulado La filosofía transpersonal de Ken Wilber como fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. A la vista de lo anterior, la pregunta pertinente es: ¿Qué lugar ocupa hoy la metafísica en nuestra cultura? He ahí quizá el escollo más difícil por transcender, pues la humanidad se halla ante nuevos paradigmas invisibles aún para la mayoría de coetáneos. Sin embargo, la sanación trascendental del ser humano está en su interior mediante la práctica de la meditación. En efecto, como nos recuerda el sabio aforismo griego “Conócete a ti mismo”, se precisa de un conocimiento introspectivo para conectar con el Espíritu que vive en nosotros y que puede vislumbrarse mediante la conciencia de unidad. Sin embargo, la filosofía se escindió en dos senderos cognitivos: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, una divergencia entre ciencia y espiritualidad. Tradicionalmente se ha separado la epistemología y a la hermenéutica, puesto que la primera trata de lo conmensurable y la segunda de lo inconmensurable. Sin embargo, hoy en día es posible unir la epistemología y la hermenéutica, permitiendo justificar lo conmensurable y entender lo inconmensurable. Esos dos modos de saber posibilitan vislumbrar una conexión de la filosofía con la espiritualidad, o la ciencia con la metafísica. Esos dos modos de saber, aprehendidos mediante la conciencia de unidad bajo una visión no-dual, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Con ello, podemos concluir consecuentemente que la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, es un fundamento para una educación transracional de la metafísica para la sanación transcendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. Esa incipiente transracionalidad donde el prefijo “trans” nos impele a ir más allá de la racionalidad, posibilita a este pensador la justificación epistemológica de una filosofía “trans”-personal (más allá del ego), así como una educación “trans”-racional (más allá de la razón), dicho de otro modo, sienta las bases para adentrarnos en la metafísica a partir de experiencias interiores del sujeto cognoscente, tales como las experiencias cercanas a la muerte, la reencarnación, las ciencias noéticas, la psicología transpersonal, las experiencias místicas y la meditación. Dichas cuestiones son estudiadas mediante la metodología científica por cada vez más científicos que se atreven a ir más allá (“trans”) de la racionalidad convencional. Este humilde pensador, en sus procesos investigativos, ha introducido las conclusiones científicas de aquellos investigadores que se han atrevido a transcender la ortodoxa ciencia materialista mediante la incorporación de la espiritualidad en la comprensión del origen y el sentido de la vida más allá de los reduccionismos materialistas y psicológicos, cientificismos dogmáticos que abocan en el nihilismo. Tal es el trasfondo epistemológico que subyace en los siete artículos publicados en revistas científicas y congresos, y que se constituyen en el fundamento epistemológico y pedagógico para la filosofía transpersonal y la educación transracional . Consecuentemente, la visión espiritual inherente al ser humano precisa de un giro participativo a la espiritualidad, el misticismo y el estudio de las religiones, cuestiones que pertenecen propiamente a la metafísica. Pero el estudio de la metafísica no debe abordarse exclusivamente mediante el uso de la razón, pues esta es solo una expresión simbólica a modo de “mapa” de un territorio más profundo que reside en la profundidad de la conciencia, es decir, inquiere una actitud proactiva hacia la introspección mediante la meditación, dicho de otro modo, emprender un camino ascendente hacia la sabiduría que es propio del cuadrante superior izquierdo de la subjetividad individual, una trascendencia metafísica a la que se puede acceder mediante la meditación, tal como demuestra Ken Wilber: “Los arquetipos, los auténticos arquetipos, son una experiencia meditativa imposible de comprender hasta que se realice la experiencia. No se trata de imágenes que se muevan en el espacio mítico ni de conceptos filosóficos que existan en el espacio racional, sino de experiencias meditativas que aparecen en el espacio sutil. De modo que la experiencia meditativa puede proporcionarle los datos arquetipos que luego deberá interpretar. Y la interpretación más comúnmente aceptada es que usted está contemplando las formas básicas y los fundamentos del mundo manifiesto, contemplando directamente el Rostro de lo Divino. Como decía Emerson, que los intrusos se quiten los zapatos porque nos adentramos ahora en los dominios del Dios interior. Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falsable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen.” Es gracia a la sapiencia de Ken Wilber como puedo afirmar satisfactoriamente que, la trascendencia metafísica mediante la meditación, es el fundamento para la filosofía transpersonal, la cual es postulada en una cuestión de sentido para la argumentación epistemológica y pedagógica de una educación tranracional como misión espiritual . Solamente de ese modo se me antoja que será posible salvar el abismo cultural de la humanidad desde que Kant diferenció mediante sus Tres críticas al “ello” (ciencia), el “yo” (conciencia) y el “nosotros” (moral), dicho ello en términos socráticos: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. La integración de esas tres esferas kantianas solo es posible en el interior de cada uno de nosotros mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez como premisas que deben ser aprehendidas en el camino ascendente de la sabiduría propio del cuadrante superior izquierdo de la interioridad individual. Sin embargo, Ken Wilber sostiene que todo fenómeno humano consta de cuatro facetas y no puede ser íntegramente comprendido si no se abordan los cuatro cuadrantes: “El hecho de que el Espíritu se manifieste realmente en los cuatro cuadrantes (o, dicho de modo resumido, en los dominios del “yo”, del “nosotros” y del “ello”) supone también que la auténtica intuición espiritual es aprehendida como el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo de cosas propias del “ello”. En definitiva, proteger y promover la mayor profundidad a la mayor amplitud posible. (…) Esto significa, entre otras muchas cosas, la necesaria emergencia de un nuevo tipo de sociedad que integre la conciencia, la cultura y la naturaleza, y abra paso al arte, la moral, la ciencia, los valores personales, la sabiduría colectiva y el conocimiento técnico.” Para la emergencia de ese nuevo tipo de sociedad, la trascendencia metafísica mediante la meditación es un imperativo para el despertar espiritual individual. Pero, ¿cómo puede ser posible el despertar espiritual colectivo? ¿Cómo puede realizarse ese tránsito de la espiritualidad individual a la espiritualidad colectiva? De momento, se puede afirmar que "la trascendencia metafísica mediante la meditación" es la puerta de acceso a la "sanación trascendental del ser humano". En efecto, la filosofía académica actual se encuentra en un preocupante estancamiento pues, sus presupuestos científicos mecanicistas y conductistas alejados de la genuina espiritualidad, están en la causa de la crisis de conciencia de la humanidad. Y, como se ha visto hasta aquí, la epistemología de lo conmensurable requiere de una complementación con la hermenéutica de lo inconmensurable: solamente así será factible la "sanación trascendental del ser humano". - Artículo 18: La sanación trascendental del ser humano La epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable son dos modos de saber que han sido contemplados por los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica y, correlativamente, aluden los mundos antagónicos entre la ciencia y la religión, respectivamente, entre el saber racional y el metafísico, ambos aunados por los “místicos cuánticos” en un racionalismo espiritual adoptado como filosofía transpersonal, y convirtiéndose en un fundamento epistemológico para un nuevo paradigma de conocimiento integrador de la filosofía con la espiritualidad , en el mismo sentido como lo definiera el inconmensurable Kant en su imperativo categórico . Kant, mediante La crítica de la razón práctica, nos remite a la esfera práctica o razón moral, la interactuación pragmática, la interrelación en términos que tenemos algo en común, es decir, el entendimiento mutuo. El imperativo categórico de Kant, es una excelsa definición racional del amor, todo un racionalismo espiritual cuya aplicación práctica posibilitaría la sanación trascendental. Efectivamente, el pensamiento kantiano debe ser reivindicado y trascendido por el pensamiento occidental, quien remite al “nosotros” como asignatura pendiente : ahí radica el gran fracaso de la actual civilización, la falta de entendimiento y acuerdos para volver a poner al hombre en el centro de nuestro universo, y no simplemente como medio de explotación del hombre por el hombre, una lucha de clases presente en el pensamiento marxista y que, a día de hoy, sigue más vigente que nunca en la historia. El dualismo entre ciencia y religión (saber racional y saber revelado) que ha permeado a la sociedad occidental, son dos modos de saber que deben ser integrados desde la no-dualidad por el sujeto cognoscente en tanto que debe ser objeto de conocimiento de sí mismo, haciendo asertivo el aforismo griego: “Conócete a ti mismo”. Por un lado, la todavía insuperable filosofía kantiana remite hacia el “nosotros” y, consecuentemente, el camino a seguir es indudable: la introspección de los propios pensamientos hasta alcanzar la pretendida sabiduría (tal como se ha visto en los epígrafes 1 y 2 anteriores: "Empoderamiento" y "Despertar espiritual"). Por otro lado, se requiere de la aplicación práctica de dichos conocimientos mediante el amor. La sabiduría y la compasión son los fundamentos de toda espiritualidad que se precie de ser llamada así, según Ken Wilber: “El camino del Ascenso es el camino de lo Bueno; el camino del Descenso es el camino de la Bondad. (…) Los Muchos volviendo al Uno y uniéndose a Él es lo Bueno, y es conocido como sabiduría; el Uno de vuelta y abrazando los Muchos es Bondad, y es conocido como compasión”. Sí, efectivamente, El ideal de la sabiduría y el amor son los bálsamos para la sanación trascendental del ser humano, tal como concluyo en mi obra La educación cuántica: “La sabiduría y el amor no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor [espiritualidad], y el amor a la verdad es el camino [filosofía]”. ¿Y cómo es posible integrar esos dos modos de saber? La filosofía perenne propugna la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, logrando así la unicidad del propio ser humano con el universo, un camino de sabiduría que pretendidamente conduce hasta la iluminación según Ken Wilber. En dicho sentido, un equipo de psiquiatras del Hospital General de Massachusetts ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación durante ocho semanas puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. Concluyendo, pues, la meditación es una herramienta esencial para aumentar la inteligencia emocional, transformar emociones y alcanzar un estado de paz y concentración. Muchos colegios están integrando ya estas técnicas en sus dinámicas educativas en busca de los beneficios que aporta a su alumnado. Una sanación trascendental del ser humano así argumentada contempla una auténtica intuición espiritual o intuición moral básica que debe ser aprehendida con el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo del propio “ello” mediante la asunción de los correspondientes derechos y responsabilidades. Dicho de otro modo, la intuición moral básica se constituye en una ética epistémica que debe ser aprehendida desde la no-dualidad por el sujeto cognoscente para orientar certeramente sus actos, pensamientos y sentimientos. En definitiva, dicha sanación trascendental se sustenta en una cuestión ética con sólidos pilares epistemológicos enmarcados en una antropología filosófica que propugna a la filosofía transpersonal como ciencia de la conciencia y en una alternativa esperanzadora para trascender la crisis de la filosofía occidental. A pesar de los impresionantes logros de la neurobiología, todavía no han llegado a determinar donde se encuentra el centro de la conciencia. Por tanto, la filosofía transpersonal como ciencia de la conciencia se presenta como esperanzadora para la sanación trascendental del ser humano individual, pero, eminentemente, para la sanación transcendental de la humanidad mediante la meditación, lo cual será argumentado científicamente en el siguiente capítulo. - Artículo 19: La sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación Como se ha visto anteriormente, la sanación trascendental del ser humano es posible mediante la meditación. En dicho sentido, la meditación se constituye en una experiencia interior, es decir, se experimenta en la subjetividad de cada uno de nosotros, en el cuadrante de la “interioridad individual”. Efectivamente, en nuestro interior es donde debemos hallar las respuestas, donde se nos está permitido contemplar el Rostro de lo Divino, algo que los modernos investigadores desdeñan como “mera metafísica” porque no puede ser demostrado. Una cuestión que Wilber rebate con la siguiente argumentación: “Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falsable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen.” Así, pues, la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, se constituye en un camino de sabiduría que posibilita la sanación trascendental al lograr paz interior, mejoramiento de la salud y bienestar individual. Sin embargo, también es posible mediante la meditación alcanzar un bienestar colectivo para la humanidad, como se demuestra científica y extensamente en el artículo que encabeza este capítulo. Por tanto, no vamos a repetir todas las extensas argumentaciones científicas (remito al lector a dicho artículo), pero sí voy a recapitular a modo de titulares los extensos beneficios de la meditación, de la mano de investigaciones científicas. - El efecto “Super Radiance” de la meditación: es el extraordinario efecto positivo irradiado al resto de la sociedad por un grupo de meditadores especialmente entrenados. Este efecto único solo tiene lugar cuando un número suficiente de estos meditadores forman un grupo para practicar meditación juntos al mismo tiempo y diariamente. La meditación particular requerida para crear este poderoso efecto social es una forma avanzada de Meditación Trascendental conocida como el programa TM-Sidhi. Una característica fascinante del programa TM-Sidhi es que estimula las ondas cerebrales altamente coherentes para el meditador individual o TM-Sidha como se les llama. La importancia de esto es que un cerebro altamente coherente tiene acceso a facultades mentales y emocionales superiores que generalmente se encuentran inactivas cuando el cerebro está en un estado más estresado. Pero eso no es todo. Cuando se realiza en grupo esta meditación TM-Sidhi, no solo genera ondas cerebrales altamente coherentes para cada TM-Sidha, sino que también irradia este poderoso efecto de ondas cerebrales a la población circundante que no medita. Sin embargo, para crear el efecto deseado para cualquier población dada, tenemos que tener números suficientes en el grupo. Super Radiance ocurre en el momento preciso en que los números en un grupo de TM-Sidhas alcanzan un tamaño equivalente a la raíz cuadrada del 1% de una población dada. En ese punto crucial hay una reducción inmediata y dramática de la hostilidad y la violencia dentro de la comunidad anfitriona, así como un aumento en la actividad creativa y la positividad. Este cambio repentino en las tendencias sociales, activado en el momento en que una comunidad llega a Super Radiance, es tan consistente que el efecto se controla fácilmente a partir de estadísticas sociales disponibles al público. El efecto de la Super Radiance inspiró un ambicioso proyecto de investigación de paz global. Aunque el período de estudio duró solo tres semanas desde diciembre de 1983 hasta enero de 1984, los resultados fueron profundamente dramáticos y demostraron una vez más el increíble poder del efecto Super Radiance. - Beneficios de la meditación según estudios científicos: *Beneficios de la meditación en la felicidad. *La meditación combate la depresión. *La meditación reduce la ansiedad. *La meditación alivia el estrés. *Beneficios de la meditación en el cerebro: participar en un programa de meditación de atención plena de 8 semanas parece hacer cambios medibles en las regiones del cerebro asociadas con la memoria, el sentido de sí mismo, la empatía y el estrés. *La meditación despliega la creatividad. *La meditación reduce el dolor físico. *Beneficios de la meditación para fumadores. *La meditación reduce el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón. Podemos concluir este capítulo afirmando que, los beneficios de la meditación, avalados científicamente, constituyen una puerta de acceso a la espiritualidad, a esa metafísica que, hasta ahora, estaba desahuciada por los materialistas científicos. Dicho de otro modo, la epistemología de lo conmensurable (ciencia) y la hermenéutica de lo inconmensurable (espíritu) hallan un punto de intersección mediante los beneficios de la meditación demostrados científicamente. He ahí, precisamente, en la síntesis de saberes entre la epistemología y la hermenéutica, donde cada cual puede aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Y, ello, se constituye entonces en un anclaje epistemológico para considerar a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como un nuevo paradigma de conocimiento, cuyo objeto de estudio es la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia. Dicho despertar espiritual ya no es una cuestión individual solamente, sino también un inherente deber de la colectividad humana, de ahí la necesidad de una educación transracional, pues como se ha visto anteriormente, es posible la sanación trascendental desde la infancia gracias a la aplicación práctica de la meditación en los centros escolares. Y dicho despertar espiritual, tanto individual como colectivo, conduce ineludiblemente a considerar al amor como nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta, una cuestión que pertenece propiamente al estado de conciencia de la 5D. 4 - CONCIENCIA - Artículo 20: El giro copernicano Los procesos de empoderamiento (punto 1), despertar espiritual (punto 2) y trascendencia (punto 3), todo ellos en conjunto, conforman un giro copernicano desde la razón hacia la espiritualidad, desde el “ver para creer” (materialismo ilusorio de la 3D) hacia el “creer para ver” (idealismo metafísico: intuiciones y premoniciones, el poder de la imaginación, el poder de la mente para la sanación, la meditación como conexión trascendental y el sentimiento del amor como fuente de creatividad). Dicho giro copernicano es un cambio de paradigma en el modo de vivir, pensar y amar, desde la conciencia personal a la conciencia transpersonal (este punto 4). Por tanto, el giro copernicano así planteado se constituye en un idealismo trascendental postulado en mi obra La educación cuántica , pero, sin embargo, en honor la verdad, todo el mérito le corresponde al inconmensurable Kant. En efecto, en filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. Kant explica el cambio que supone su filosofía en la concepción del conocimiento basándose en una analogía con la revolución copernicana. En astronomía, Copérnico comprendió que no se podía entender el movimiento de los objetos celestes con la tesis según la cual la Tierra está en el centro del universo y el Sol y los demás objetos celestes giran a su alrededor; comprendió que para entender el movimiento de los objetos celestes era necesario cambiar la relación poniendo al Sol en el centro y suponiendo que es la Tierra la que gira a su alrededor. De un modo análogo, Kant considera que en filosofía es preciso una revolución semejante a la copernicana: en filosofía el problema consiste en explicar el conocimiento sintético a priori ; la filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida (en un sentido metafísico más amplio y con ayuda de la mecánica cuántica, es el mismo objetivo que pretende demostrar este ensayo). Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros: dado que para conocer un objeto antes ha de someterse a las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible, es decir a las condiciones formales –a priori– impuestas por la estructura de nuestras facultades cognoscitivas, es posible saber a priori alguno de los rasgos que ha de tener cuando esté presente ante nosotros, precisamente los rasgos que dependen de dichas condiciones. Por ejemplo, a priori no podemos saber nunca si la figura que vamos a ver en la pizarra es un triángulo, ni las características contingentes de dicha figura (como su tamaño, su forma concreta, etcétera) pero sí podemos saber a priori que si es un triángulo ha de poseer todas las propiedades descritas por la geometría, ya que –según Kant– estas son una consecuencia de la peculiar estructura de nuestra mente, y a ellas se debe someter todo objeto del cual podamos tener experiencia. Estas ideas las resume Kant con la siguiente frase: “solo podemos conocer a priori de las cosas aquello que antes hemos puesto en ellas”. En resumen, el giro copernicano hace mención al hecho de que solo podemos comprender el conocimiento a priori si admitimos que solo conocemos los fenómenos y no las cosas en sí mismas o noúmenos, si admitimos el Idealismo Trascendental como la filosofía verdadera. Siguiendo la estela del pensamiento kantiano y merced a la física cuántica, este ensayo propugna asimismo un giro copernicano desde la filosofía tradicional occidental (en la cual Kant ocupa un lugar preeminente) hacia la filosofía perenne, y en cuyo esquema epistemológico se puede apreciar el giro epistemológico desde la dualidad sujeto-objeto mantenida por el materialismo científico, a la no-dualidad del sujeto-objeto a la que aboga el genuino misticismo contemplativo exento de apriorismos dogmáticos procedentes de las religiones. En suma, el verdadero giro copernicano puede apreciarse en la psicología humana -de la psicología tradicional a la psicología transpersonal-, como un viaje iniciático de la transformación interior que ya Platón nos iluminó mediante su alegoría del Mito de la caverna. Nada nuevo bajo el sol, solo que, ahora, hay que salir de un largo sueño dogmático para que la razón sea iluminada, para que la ciencia por antonomasia sea la ciencia de la conciencia. Hace más de veinte siglos, ya Platón, nos hablaba del Mundo de las Ideas, las mismas que están ahora en pugna entre el racionalismo pragmático y el racionalismo espiritual, un tránsito cognitivo del primero al segundo y que tiene todas las características del viaje metafórico descrito en el Mito de la caverna, como si de una verdad perenne se tratara, y que la sociedad occidental todavía no hubiera aprendido la lección. ¿No sería una sabia solución enseñar bien ello a nuestros descendientes? ¿No sería más conveniente transmitir una educación acorde a los tiempos cuánticos? ¿No son tiempos de una educación cuántica? Pero ello no será una tarea fácil, porque la historia no es lineal. Se producen bucles temporales como bien ha argumentado Hegel: La filosofía de la historia de Hegel está marcada por los conceptos de las “astucias de la razón” y la “burla de la historia”: la historia conduce a los hombres que creen conducirse a sí mismos, como individuos y como sociedades, y castiga sus pretensiones de modo que la historia-mundo se burla de ellos produciendo resultados exactamente contrarios, paradójicos, a los pretendidos por sus autores, aunque finalmente la historia se reordena y, en un bucle fantástico, retrocede sobre sí misma y con su burla y paradoja sarcástica, convertida en mecanismo de cifrado, crea también ella misma, sin quererlo, realidades y símbolos ocultos al mundo y accesibles solo a los cognoscentes, es decir, a aquellos que quieren conocer. Ese giro copernicano de la historia del pensamiento tendrá importantes connotaciones en todas las instancias sociales, intelectuales, científicas, políticas, psicológicas y espirituales, porque todas ellas se verán afectadas por la autopoiesis de la naturaleza, consistente en la integración de la razón en el espíritu, respectivamente, una convergencia del saber con el amor. Todo un segundo renacimiento donde las ideas materialistas recibirán un baño platónico, permitiendo que la trascendencia universal se instale en nuestro modo de pensar y en las relaciones humanas. - Artículo 21: La razón al servicio del amor El giro copernicano desde el “ver para creer” hacia el “creer para ver”, en términos científicos y psicológicos, equivale a un giro epistemológico desde la razón (dualidad en el que se sustenta el materialismo científico) hacia el amor (no-dualidad en la que todos los seres nos percibimos como Uno). En efecto, el problema epistemológico desde un punto de vista de la cronología histórica, es que la ciencia se ha adueñado de la razón humana como único método de conocimiento buscando hallar la “verdad” en la naturaleza. Y, por otro lado, las religiones se han apoderado del espíritu, convirtiendo a Dios en un dogma de fe. Con dicha dicotomía entre razón y espíritu, el ser humano sufre una división ontológica entre lo que piensa (razón) y lo que cree (espíritu divino). Y ahí está el gran problema epistemológico de la filosofía occidental. Analicemos pues esa dicotomía que fragmenta al ser humano. Cuando alguien piensa en Dios (o espíritu), ¿qué operación está haciendo el pensamiento? El sujeto que piensa en Dios (ya sea creyente o ateo), por el acto mismo de pensar, está convirtiendo a Dios en un objeto pensado, es decir, el pensamiento está haciendo un reduccionismo del espíritu inmanente. Dicho de otro modo, Dios que es inmanente, omnipresente y omnisciente es reconvertido en un objeto de pensamiento y, por tanto, su unicidad subyacente en todos los seres vivos del universo es fragmentada. ¿Cómo es posible pensar a Dios si, el pensamiento, es la manifestación inteligible de Dios mismo? Pensar a Dios implica crear un dualismo mediante el pensamiento, pues Dios es intrínsecamente indivisible ya que todo lo integra, hasta nuestros pensamientos. Incluso la física cuántica apunta a la posibilidad de que todos somos uno y remite, por tanto, a esa unidad divina. Consecuentemente, la ciencia cuántica evidencia el fracaso de la razón humana en su intento de crear un dualismo entre el sujeto que piensa y el espíritu como objeto pensado. En última instancia, la grandeza de la mecánica cuántica es hacer patente la presencia de la conciencia como un observador que “ve” y que no puede manipular al objeto, pues sujeto y objeto son una y la misma cosa: Dios ve a través de nuestra conciencia, Dios y tú sois uno; tú y yo somos uno; todos somos uno. En consecuencia, dicha dicotomía epistemológica entre ciencia y espíritu, solo puede ser trascendida mediante una “filosofía de la mente” como la argumentada hasta aquí: el empoderamiento (punto 1), el despertar espiritual (punto 2) y la trascendencia (punto 3) se constituyen en un proceso evolutivo psicológico y espiritual de la ascensión de la conciencia de cada cual, un proceso de la transformación interior. Dicho de otro modo, el cambio que queremos “ver” en ese mundo que no nos gusta debe empezar por cada uno de nosotros, en el mismo sentido que ya lo dijera el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. Entonces, si el cambio comienza por uno mismo, ¿por dónde comenzar? Hay personas quienes pensamos que otro mundo es posible desde el surgimiento de la física cuántica, pues es todo un giro copernicano en la mirada desde el “ver para creer” al “creer para ver”, de la razón a la espiritualidad, de ahí los peyorativamente denominados “místicos cuánticos” por la comunidad científica servil a los poderes fácticos. Sin embargo, son cada vez más los díscolos científicos que escapan del materialismo científico para convertirse en “pensadores cuánticos”, cuyo único pecado es haber aunado la razón con la espiritualidad, no entendida exclusivamente en su acepción religiosa, sino como la intersubjetividad kantiana magníficamente expuesta en su imperativo categórico, un amor también profesado por santos, budas, yoguis o místicos. En suma, se trata de una metamorfosis de la racionalidad pragmática a la racionalidad espiritual, de una trascendencia desde la filosofía tradicionalmente impartida en el actual sistema educativo hacia la filosofía transpersonal: un cambio de paradigma magistralmente argumentado por Ken Wilber en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad. Las ideas de esos “místicos cuánticos” están alineadas con una visión holística de la naturaleza, en un profundo sentimiento simbiótico y de compasión con todo lo existente en este y otros mundos. Se trata de una experiencia inefable percibida en la propia conciencia, experiencias cumbres para unos, místicas para otros, que da alas para luchar por el librepensamiento y la libertad natural, ambas secuestradas por los poderes fácticos y las religiones, una eterna lucha por la verdad frente a las mentiras, entre la sabiduría y la ignorancia, siempre los perennes contrarios propuestos por Heráclito, como si de un mandato epistemológico por superar se tratara, en el que la humanidad todavía no ha logrado sintetizar la razón con el espíritu, ni sabremos si lo logrará. En cualquier caso, La educación cuántica es una humilde pretensión en dicho sentido. Este ensayo tiene el propósito de evidenciar que la humanidad se halla ante un nuevo paradigma de conocimiento lo cual requiere, inherentemente, de un revisionismo histórico, social, intelectual, filosófico, espiritual pero, eminentemente, psicológico. Así, dicho revisionismo supone la sanación del ego fragmentado y disociado de la colectividad, la gran esperanza de La educación cuántica para sanar a este decrépito mundo. Para ello, más que nunca serán necesarias las “mentes cuánticas”, aquellas que aúnan la racionalidad con la espiritualidad, las que saben que todo conocimiento surge de la profundidad de todo ser humano cuando se pone la razón al servicio del amor. Porque bastan unos pensamientos positivos para sanar al ego herido, y sanar también de paso a ese mundo de ahí fuera. - Artículo 22: El camino ascendente hacia la sabiduría 1 - El giro copernicano hacia la sabiduría Con el giro copernicano de la razón al servicio del amor, el viaje de la transformación interior se convierte, entonces, en un proceso psicológico y espiritual que requiere una ascensión de nuestra conciencia con la sabiduría adquirida mediante la razón para, acto seguido, ponerla al servicio de los demás mediante una compasión que abrace a todos los seres por igual. En suma, se trataría de vivir en la conciencia de unidad, una característica propia de la conciencia transpersonal. Y dicho camino de ascensión espiritual individual es una experiencia mística que puede lograrse mediante la meditación como ciencia trascendental. 2 - Sabiduría versus ignorancia: otra dualidad Pero, adquirir la sabiduría mediante la razón, no es un proceso baladí, pues hay que lidiar con la ignorancia y sus consecuencias epistemológicas, con la ingeniería social y mental, con la manipulación económica, social y política, y con el enemigo invisible de la humanidad. Así pues, El ideal de la sabiduría, debe transcender diversos velos de la percepción hasta que el ego trascienda los sistemas de creencias arraigados en nuestro inconsciente (individual y colectivo) hasta dejar en evidencia todas las mentiras económicas, políticas y epistemológicas que impiden a nuestra conciencia ser libre con conocimiento de causa. Es así como, cada cual, está envuelto en la búsqueda del sentido de la vida mediante el viaje de su propia transformación interior (consciente o inconscientemente) y que, en este trabajo de investigación, he intentado sintetizar como “Filosofía de la mente”. Y si una cosa debemos hacer con nuestra mente es imitar a la sabia naturaleza hasta alcanzar una sabiduría propia que procure la sanación espiritual. 3 - La sanación espiritual Para dicha sanación espiritual, es pertinente comprender que no hay caos en el universo, pues en todo caos hay un orden, sin embargo, imperceptible dicho orden para la mayoría de mis coetáneos. La sociedad de la ignorancia nos puede llevar, literalmente, al caos, a un genocidio globalizado como el que asistimos con esta falsa pandemia. Por tanto, el caos es sinónimo de ignorancia, es la ausencia de sabiduría colectiva. ¿Entonces, cómo poner orden entre tanto caos? Cada cual debe buscar su propio orden interior y, como se ha visto en este trabajo de investigación, el empoderamiento (punto 1), el despertar espiritual (punto 2) y la trascendencia (punto 3) mediante la meditación, son las herramientas psicológicas y espirituales que nos pueden llevar a comprender que, poner en orden nuestras ideas, es la única alternativa para alcanzar la sabiduría. Es decir, así como el caos es a la ignorancia, el orden es a la sabiduría. Y cuando se alcanza dicha sabiduría mediante el uso de la razón, el mecanismo de resistencia anclado en el “ver para creer” se desactiva y se produce el giro copernicano hacia el “creer para ver”: comprendemos nuestra propia transformación interior mediante el empoderamiento de nuestros pensamientos, lo cual implica acto seguido un despertar espiritual que lleva a la trascendencia de la razón hacia el amor y, así, nos rendimos a la evidencia que la máxima expresión de sabiduría es puro amor. Porque el saber sin amor, es puro egoísmo, y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. 4 - La sabiduría es amor Concluyendo, la sabiduría y el amor no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor (espiritualidad), y el amor a la verdad es el camino (filosofía), todo un reto de integración entre la razón (yo) y el espíritu (nosotros) con la salvaguarda de la naturaleza (ello). Integrar el Gran Tres es el reto todavía pendiente para la humanidad desde que fue diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas. El gran mérito de Wilber desde la perspectiva de la historia de la filosofía, es haber delineado los cuatro Rostros del Espíritu mediante los cuatro cuadrantes, es haber cartografiado los caminos de la evolución de la conciencia y haber señalado la profundidad que debe ser descubierta por cada uno de nosotros mediante la meditación. Wilber también nos describe un mundo chato dominado por el materialismo científico que impide con su dogmatismo epistemológico la integración con el Espíritu. No obstante, Wilber nos deja un análisis hermenéutico de la historia del pensamiento y de la evolución de la conciencia como pocos en el mundo, no en vano, es considerado como el “Einstein” de la conciencia. Mi humilde labor en esta serie de artículos es apoyarme en el andamio epistemológico y hermenéutico estructurado por este inconmensurable pensador contemporáneo y, cuya obra, está siendo marginada por el establischment académico oficial. En la historia de la filosofía ha habido inconmensurables pensadores como Aristóteles, Platón y Kant entre los más grandes. Wilber no debería ocupar un rango menor pues su extensa y exhaustiva obra incluye y trasciende a todos los anteriores pensadores a él. Una trascendencia que solamente puede ser experimentada e interpretada en la profundidad de la conciencia mediante la meditación. Como apunta Wilber, todo cambio se presenta bajo los cuatro cuadrantes, y por tanto, habrá que comenzar a pulir el diamante en bruto que todos nosotros tenemos en el fondo de nuestro ser (“yo”, interior individual) mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez, un sendero de sabiduría que permitiría la integración de todos “nosotros” en una comprensión mutua (interior colectivo) y, entre todos, cambiar entonces el ajuste funcional de un sistema social (“ello”, exterior individual y colectivo) inmerso en un mundo chato o “viejo mundo”. Así fue como anduve un camino intentando rastrear la disociación entre el “yo”, el “nosotros” y el “ello” en este convulso mundo que nos ha tocado vivir. Deseo finalizar este trabajo monográfico sobre "La filosofía de la mente para la transformación interior" con una cita que encabeza mi obra La educación cuántica. Se trata de una cita de René Descartes (1596-1650), por antonomasia, el padre del racionalismo. Dice así: “Para alcanzar la verdad, es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas, y reconstruir de nuevo y desde los cimientos todo nuestro sistema de conocimientos”
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ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D: EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA

Resumen: Trabajo monográfico cuyo objetivo es describir el proceso psicológico de la transformación interior de cada individuo durante el desarrollo de su evolución espiritual, desde la salida de la “tercera dimensión”-3D (espacial y conocido más popularmente como Matrix) hacia la “cuarta dimensión”-4D (la dimensión atemporal en la que habita el enemigo invisible de la humanidad) en la que se experimenta el empoderamiento y el despertar espiritual para llegar finalmente a la “quinta dimensión”-5D mediante la experimentación de la trascendencia y la conciencia de unidad en la que solo se vive por y para el amor. Índice: 1 - INTRODUCCIÓN 2 - METODOLOGÍA 3 - SINOPSIS GENERAL: 3-1 La tercera dimensión - 3D 3-2 La cuarta dimensión - 4D 3-3 La quinta dimensión - 5D 4 - EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA 4-1 Empoderamiento (parte baja de la 4D) - ¿Qué tipo de pensador eres? - Pedagogía filosófica: la mayéutica - La muerte del ego - La revolución interior - Escucha tu subconsciente 4-2 Despertar espiritual (parte alta de la 4D) - La intuición espiritual - El despertar espiritual - La evolución del amor - Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia - Inteligencia espiritual - La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual 4-3 Trascendencia (parte baja de la 5D) - La meditación - La experiencia mística - El doble: intuiciones, premoniciones e hyperincursión - Mente cuántica: el viaje de la transformación interior - El sujeto trascendente - Visón lógica y transracionalidad 4-4 Conciencia (parte alta de la 5D) - El giro copernicano - Conciencia de sí para alcanzar la felicidad - La conciencia transpersonal - La conciencia mística: ser uno con el universo - La conciencia de unidad 1 - INTRODUCCIÓN Este trabajo monográfico tiene como objetivo describir el proceso psicológico de la transformación interior de cada individuo durante el desarrollo de su evolución espiritual, desde la salida de la “tercera dimensión”-3D (espacial y conocido más popularmente como Matrix) hacia la “cuarta dimensión”-4D (la dimensión atemporal en la que habita el enemigo invisible de la humanidad) en la que se experimenta el empoderamiento y el despertar espiritual para llegar finalmente a la “quinta dimensión”-5D mediante la experimentación de la trascendencia y la conciencia de unidad en la que solo se vive por y para el amor. Dicho proceso de evolución psicológica y espiritual se encuadra dentro de la teoría de los “cuatro cuadrantes” del inconmensurable Ken Wilber. Uno de dichos cuadrantes corresponde a la “interioridad individual”, es decir, a la subjetividad en la que cada cual debe practicar la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez como cualidades éticas que le llevarán por el camino ascendente hacia la sabiduría. Este trabajo se sustenta en una recopilación de investigaciones anteriores contempladas en mis diversas publicaciones, pero, ahora, ordenadas de tal modo que se pueda argumentar científicamente ese proceso de transformación interior hacia el empoderamiento y el despertar espiritual hasta lograr la autorrealización cuya máxima suprema es el servicio a los demás, lo cual supone un ejercicio de trascendencia psicológica Más allá del ego, hasta alcanzar la conciencia mística de ser uno con el universo. Para tal finalidad, dicho proceso psicológico y espiritual lo he dividido en cuatro bloques argumentales: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. 2 - METODOLOGÍA Para el objetivo anteriormente expuesto, los artículos e investigaciones que sustentan este trabajo monográfico están disponible cada uno de ellos individualmente y numerados en el orden preciso de la argumentación que, en el punto cuatro de más abajo, se detallan bajo estos cuatro epígrafes: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. Por tanto, el lector podrá recurrir a los correspondientes artículos numerados para ahondar en los detalles de las citas, bibliografías, pensamientos y las pertinentes argumentaciones científicas. En el citado punto cuatro se expondrá un resumen de las ideas más significativas de cada artículo a los efectos de hilvanar la argumentación teorética pretendida, a saber, la ascensión espiritual individual desde 3D a 5D. No obstante, expongo primeramente una sinopsis general como pausa reflexiva e introductoria al citado punto cuatro. Así, el lector tendrá a su disposición una sinopsis de las ideas principales presentadas con sus correspondientes enlaces para que, si así lo desea, pueda investigar también más en profundidad. La idea, pues, es que este primer artículo de presentación contenga de un modo resumido cada uno de los procesos psicológicos mediante una sinopsis general (punto 3) y, seguidamente, con mayor lujo de detalles científicos mediante los cuatro bloques argumentales (punto 4): empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. 3 - SINOPSIS GENERAL 3-1 La tercera dimensión - 3D Respecto a la 3D, no voy a ahondar demasiado en ello. Vivimos en un mundo cuyo sistema piramidal de poder está abocado al fracaso, pues se sustenta en una ingeniería social y mental cuyo principal objetivo es la manipulación económica, social y política, lo cual ha llevado a la extenuación psicológica de las personas y de los pueblos. Esos poderes globalistas pretenden imponer un Nuevo Orden Mundial para la esclavitud de la humanidad mediante una falsa pandemia cuyo pretexto es imponer una dictadura sanitaria y eugenésica sobre todos nosotros. Frente a ello, el “despertar colectivo masivo” es la única solución posible, a pesar de la ingente manipulación de los medios de comunicación y los gobiernos, ya sean de izquierdas o derechas, pues todos ellos son serviles a los poderes fácticos de la oligarquía plutocrática y que, a su vez, obedecen a la agenda satánica del enemigo invisible de la humanidad. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. 3-2 La cuarta dimensión - 4D La única solución a la anterior situación estriba en el empoderamiento de cada uno de nosotros sobre las circunstancias descritas en la 3D. Dicho empoderamiento se constituye en una salida de las sombras tal como lo describe Platón en el Mito de la Caverna. Ese empoderamiento es estrictamente necesario para dejar atrás la 3D de nuestra vida e intentar dar un sentido a la misma. Ese proceso de empoderamiento nos llevará a la 4D (parte baja) donde se toma conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, más conocido ello como “inconsciente colectivo”, un lugar en donde residen los sentimientos, las emociones y los sueños, y en donde se percibe el tiempo en forma de espiral. En términos de Carl Gustav Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. Dicho empoderamiento tiene sus propios procesos como son la consideración de la filosofía de la mente, la técnica mayéutica, la “muerte del ego” y una revolución interior hasta lograr la maestría de saber escuchar nuestro subconsciente. Acto seguido en dicho proceso psicológico, debería surgir la experiencia conocida como “despertar espiritual”, la cual nos lleva a la 4D (parte alta) mediante el desarrollo de nuestra intuición espiritual, la consideración de la evolución del amor desde presupuestos de la neurobiología y la sociobiología, el despertar de la conciencia desde la perspectiva de la psicología transpersonal y la inteligencia espiritual que nos conducirá a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. 3-3 La quinta dimensión - 5D Por tanto, el empoderamiento y el despertar espiritual vistos en la 4D se constituyen en una evolución psicológica de la persona más allá de las limitaciones 3D. De un modo científico, recomiendo estudiar dicho proceso a través de la evolución de la conciencia propuesta por Ken Wilber, pero también en mi investigación monográfica de la conciencia. Uno de esos recorridos evolutivos por descubrir es la meditación a través de la cual se logra una experiencia mística que, correlativamente en términos de filosofía cuántica, el físico francés Garnier nos propone como un “doble” a través del cual tenemos acceso a nuestras intuiciones y premoniciones, llegando así a percibir nuestra mente cuántica para realizar un auténtico viaje de la transformación interior que, inexorablemente, nos acerca al sentido de la trascendencia como parte baja de la 5D. Es así como el sujeto trascendente experimenta su propio proceso de ascensión espiritual hasta adquirir una visión lógica y la transracionalidad. El anterior proceso de ascensión psicológica y espiritual implica un giro copernicano desde el “ver para creer” al “creer para ver”, una cuestión metafísica que pertenece a la parte alta de la 5D en la que se toma conciencia de sí para alcanzar la verdadera felicidad mediante la conciencia transpersonal, una experiencia mística de la conciencia que nos hace sentir Uno con el Universo, dicho de otro modo, alcanzar la conciencia de unidad. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. 4 – EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA Una vez expuesta la sinopsis general de la 3D, 4D y 5D y vistas las correspondientes interrelaciones con los conceptos de empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia, veamos cada uno de ellos de forma más pormenorizada con sus pertinentes argumentaciones científicas. 4-1 Empoderamiento (parte baja de la 4D) - Artículo 2: ¿Qué tipo de pensador eres? El empoderamiento debe comenzar por nuestros propios pensamientos. En un largo periodo de la historia, la fe religiosa ha supuesto la mayor ceguera para hacer del hombre un ser libre y consciente, hasta que el filósofo Descartes alumbró a la humanidad con el “cogito”, popularmente más conocido “pienso, luego existo”. Ahora bien, pensar certeramente no es una actividad baladí, al contrario, conviene aprender a pensar y, en dicho sentido, cabe preguntarse qué tipo de pensadores somos cada uno de nosotros: - ¿Eres un pensador irreflexivo? (cuando no estamos conscientes de problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador retado? (cuando nos enfrentamos con problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador principiante? (cuando tratamos de mejorar, pero sin práctica regular) - ¿Eres un pensador practicante? (cuando reconocemos la necesidad de práctica regular) - ¿Eres un pensador avanzado? (cuando avanzamos según seguimos practicando) - ¿O eres un pensador maestro? (cuando los buenos hábitos de pensamiento se vuelven parte de nuestra naturaleza) La doctora y psicóloga educativa Linda Elder junto al líder en el movimiento internacional de pensamiento crítico, el doctor Richard Paul, han desarrollado una mini-guía con conceptos y herramientas que permiten adentrarnos en los pasos del desarrollo del pensamiento crítico. Invito como primer paso para el empoderamiento el dilucidar qué tipo de pensador eres, será un buen ejercicio para iniciarse en el conocimiento de sí mismo. Dicho empoderamiento a través del conocimiento de sí mismo tiene su precedente en términos filosóficos mediante el magistral Sócrates y su procedimiento cognitivo conocido como "mayéutica". - Artículo 3: Pedagogía filosófica: la mayéutica Una vez dilucidado qué tipo de pensador es cada uno de nosotros, es pertinente recurrir a los maestros del pensamiento clásico como en su día lo fueron Platón y su maestro Sócrates. La mayéutica (del griego “técnica de asistir en los partos”) es el método aplicado por Sócrates a través del cual el maestro hace que el alumno, por medio de preguntas, descubra conocimientos. La mayéutica es la segunda de las fases del método socrático. La primera es la llamada “ironía socrática”, en la que el maestro simula ignorancia sobre la materia para, después, hacer comprender al interlocutor que lo que creía saber en realidad no lo sabe y que su conocimiento estaba basado en prejuicios o costumbres. A continuación, vendría la mayéutica, que es la acción pedagógica del método. La técnica consiste en hacer preguntas al interlocutor mediante las que este va descubriendo conceptos generales que le ayudan a ver la luz. Siguiendo dicha clásica estela pensativa, en mi obra La educación cuántica invito a volver a la filosofía como genuina productora de conocimiento, pero no a la filosofía tradicional impartida en el actual sistema educativo reconvertido en un instrumento de poder, sino con la mira puesta en la filosofía perenne para incursionar en las verdades eternas acorde a una reinterpretación de los tiempos cuánticos que vivimos. Dicho de otra manera, debemos hacer una correcta introspección cognitiva de dichas verdades perennes, una cuestión que la educación tradicional obvia totalmente. Por tanto, la verdad se halla en nuestro interior y propugno la técnica mayéutica originaria del maestro Sócrates en boca de Platón. La mayéutica se apoya sobre la teoría de la reminiscencia: el conocimiento se encuentra latente, de un modo natural, en el alma, y es necesario descubrirlo de un modo directo mediante el empoderamiento consciente, una metodología pedagógica ya puesta en práctica por las denominadas escuelas activas, porque un niño es un pozo de sabiduría si se le educa en un entorno de libertad, conocimiento y amor. El conocimiento preexiste potencialmente en cada uno de nosotros, como un roble lo está en la bellota. La naturaleza es sabia y conviene imitarla como certeramente observó Aristóteles a través de su teoría de la potencia y el acto. Todo hombre, potencialmente, debería tener acceso a la libertad y al conocimiento, dos presupuestos que niega tajantemente el sistema capitalista a la clase oprimida. Son tiempos de un revisionismo educacional, pero también de un revisionismo humano en el modo como percibimos nuestro mundo y el universo. Así, más que nunca, es necesaria La educación cuántica, una obra en la que propugno los siguientes revisionismos: un revisionismo histórico, un revisionismo filosófico, un revisionismo epistemológico, un revisionismo pedagógico, un revisionismo educativo y un revisionismo psicológico. En este trabajo de investigación nos ocupamos de la "interioridad individual" y, por tanto, de los procesos psicológicos en los que, irremediablemente como se ha visto, el ego ocupa un lugar central en la psicología del ser humano. - Artículo 4: La muerte del ego Como se ha expuesto en la sinopsis general, el empoderamiento (4D parte baja) implica la toma de conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, lo cual equivale a una conciencia menos egocéntrica, más plural. En términos psicológicos equivale ello el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica) . Pero ese proceso así definido por Ken Wilber implica un esfuerzo y tiempo para lograr la trascendencia del ego. Es por eso mismo que, en este trabajo monográfico, la conciencia transpersonal es asignada propiamente a la 5D (parte alta) como culminación de una evolución psicológica y espiritual que requiere de otros procesos previos como el despertar espiritual (4D parte alta) y la trascendencia (5D parte baja) antes de alcanzar la conciencia transpersonal (5D parte alta). La “muerte del ego” es, por tanto, un viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. La "muerte del ego" es un proceso doloroso que requiere sanación y terapia como, por ejemplo, el asesoramiento filosófico, pues hay que cambiar nuestro sistema de creencias anclado a la 3D: la trascendencia del ego es un proceso psicológico y espiritual nada fácil de lograr pues es toda una revolución interior, y que conviene analizar con más detenimiento. - Artículo 5: La revolución interior Como se ha expuesto en la sinopsis general respecto de la 3D, existe una trifulca histórica, económica, política y epistemológica, pues lo que verdaderamente está en juego es la democratización del saber como reivindico en mi obra La educación cuántica, que permita el ejercicio de la libertad con conocimiento de causa. La actual guerra que se libra en el mundo es por la libertad y el conocimiento, porque solo el conocimiento puede hacernos libres. Así, La educación cuántica está estructurada cognitiva, psicológica y pedagógicamente para que cada persona se empodere de su libertad con conocimiento de causa, porque la revolución hay que hacerla en la calle, pero también en nuestro interior. Cuando dicha revolución interior se extienda como la pólvora, las religiones estarán muy cuestionadas por el racionalismo espiritual y los gobernantes por hordas de pueblos que clamarán justicia, paz y libertad para la humanidad entera, como está pasando ahora con esta falsa pandemia. En La rebelión de la consciencia, José Luis San Miguel de Pablos plantea que la humanidad se encuentra en una encrucijada que va mucho más allá de lo económico o lo político. Nos encontramos ante una verdadera disyuntiva cognitiva. Más allá de las causas próximas y reconocibles de la actual crisis socio-económica (egoísmo, codicia, ultracapitalismo), en lo más profundo se encuentra precisamente el lastre de las concepciones y paradigmas de pensamiento dominantes. La fascinante tesis del libro es que gran parte de la responsabilidad por las patologías sociales existentes reside en la metafísica materialista, presupuesto filosófico esencial de la modernidad. La rebelión de la consciencia apuesta por dejar atrás el espejismo pseudocientífico del materialismo metafísico. La trascendencia de este paradigma constituye la única salida espiritual, política y ecosistémica para superar nuestra crisis contemporánea. ¿Cómo poner orden ante tanto caos? ¿Cómo buscar cada cual su propio orden? Es indudable que para lograr dicho orden interior hay que acudir a la sabiduría y, por tanto, como se ha argumentado en la sinopsis general, hay que saber escuchar nuestro subconsciente como la fuente de nuestro conocimiento. - Artículo 6: Escucha tu subconsciente Todo lo anteriormente expuesto nos lleva sin lugar a duda a poder afirmar que la sociedad occidental se halla ante un fracaso epistemológico que disocia la razón del espíritu: con el surgimiento de la razón en la edad moderna y el posterior capitalismo, la realidad histórico-social ha devenido en una deconstrucción del “nosotros” en “yoes” egocéntricos y, así, la realidad socio-psicológica ha concluido en una fragmentación de la conciencia individual y su disociación de la conciencia colectiva: ahí reside el gran fracaso epistemológico de la filosofía occidental. Ante tal tesitura exterior histórica, epistemológica y educativa, ¿qué camino nos espera a cada uno de nosotros? ¿Cómo salvar ese abismo cultural? Afortunadamente, Ken Wilber nos alumbró que hay dos modos de saber: la racionalidad y la espiritualidad. La racionalidad ha dominado el pensamiento occidental con mucha ciencia, pero poco espíritu. Según la teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, es en el cuadrante de la “interioridad individual” donde debemos descubrir dicha espiritualidad y, por tanto, conviene saber escuchar nuestro subconsciente, una cuestión apuntada anteriormente de la mano de Jung. Sin embargo, muy pocas personas saben escucharse a sí mismas, pues como ha demostrado el neurólogo estadounidense Benjamin Libet mediante experimentos, las señales cerebrales asociadas a las acciones se producen desde 0,3 a varios segundos antes de que el sujeto fuera consciente de la decisión de llevarlas a cabo. El orden de las actividades cerebrales parecía ser percepción del movimiento y luego decisión, y no a la inversa. Es decir, el cerebro consciente solo intenta ponerse al nivel de lo que ya estaba haciendo el cerebro inconsciente. ¿No requiere la evidencia científica de Libet de un revisionismo en profundidad del ser humano, como propongo mediante la filosofía transpersonal y La educación cuántica? Tal es el reto cognitivo planteado. Consecuentemente, el empoderamiento no es una cuestión baladí pues no hay asideros epistemológicos seguros. La única seguridad solamente puede provenir de nuestro propio interior, y ese recorrido reduccionista provocado por la dualidad exterior nos conduce, inexorablemente, a descubrir un mundo interior donde se produce inequívocamente el “despertar espiritual” que, inherentemente, se presenta bajo una auténtica “intuición espiritual”. 4-2 Despertar espiritual (parte alta de la 4D) Como se ha visto, el empoderamiento de la razón (parte baja de la 4D) pasa por tener un pensamiento crítico que implica el conocimiento de sí mismo a través de la técnica mayéutica, un camino introspectivo que invita a la trascendencia del ego: es toda una revolución interior con el inmenso desafío de aprender a escuchar nuestro subconsciente. Dicho de modo, la razón busca la conexión con el espíritu subyacente a todos nosotros. En términos platónicos: “La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma, entorno al Ser”. Entonces, la pregunta pertinente sería, ¿cómo conecta la razón con el espíritu? ¿Existe algún espíritu con el cual conectar? Estas dudas son la eterna dicotomía entre ciencia y religión. El criterio de demarcación entre ciencia y religión no ha sido aún resuelto, pues todavía hay que superar la brecha epistemológica entre ciencia y humanidades, entre los materialistas científicos y los místicos cuánticos. Por tanto, el debate entre ciencia y espiritualidad está más vivo que nunca, sobre todo, desde el surgimiento de la filosofía cuántica. Ello implica la necesidad de una nueva cosmología entre ciencia y espíritu, pues la razón ha indagado a través de la historia del pensamiento sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales. Esos dos modos de saber, el racional y el metafísico, implican la imperiosa necesidad de una visión integral entre ciencia y espíritu. En efecto, El espíritu de la ciencia debe dejar de estar confinado en el universo del laboratorio sino abrir el conocimiento científico a las dimensiones más profundas de la vida y la conciencia humana. Por tanto, es pertinente ahondar en La ciencia del espíritu, pues la ciencia y la espiritualidad como dos polos opuestos totalmente desconectados entre sí tiene cada vez menos sentido. Cuando la razón científica intuye al “espíritu”, como acreditan los físicos más famosos del mundo, entonces, se puede hablar de una “intuición espiritual”. Analicemos, pues, de un modo epistemológico en qué consiste dicha “intuición espiritual”. - Artículo 7: La intuición espiritual Para aquel lector interesado en profundizar en la comprensión de la intuición espiritual, le remito a mi obra Filosofía transpersonal y educación transracional , he aquí el resumen: La síntesis de saberes mediante la intuición espiritual: Esta obra postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad como condición para salvar el abismo cultural de la humanidad. Para tal finalidad, el autor recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro de un marco de una episteme transracional para salvar así el abismo cultural de la humanidad; dicho de otro modo, se argumenta una antropología filosófica que permita trascender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad mediante una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Esta obra reivindica una antropología filosófica que contemple a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, lo cual implica una reconstrucción epistemológica desde la sabiduría perenne para lograr la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón. Así, la filosofía transpersonal y la educación transracional se vislumbran como una condición sine qua non para trascender a la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Como podrá apreciar, estimado lector, nos vemos envueltos en conceptos puramente filosóficos pero necesarios para una reconstrucción epistemológica donde tenga cabida las “intuiciones espirituales” de la mano del “Einstein de la conciencia”, tal como es considerado Ken Wilber. Una vez sabido que existe la "intuición espiritual", ella misma nos lleva de la mano hacia el “despertar espiritual”. - Artículo 8: El despertar espiritual El “despertar espiritual” no es una cuestión propiamente de la “interioridad individual” como se ha visto, sino que también se hace objetivo dicho “despertar espiritual” a través de la historia y, más concretamente, a través de la historia del pensamiento. En efecto, con la emergencia de la mente a partir de la modernidad, el Espíritu comienza a tomar conciencia de sí mismo, lo cual, entre otras cosas, introduce en el mundo la conciencia moral, una moral, por cierto, completamente ajena al mundo de la naturaleza. Por tanto, el Espíritu está comenzando a despertar a sí mismo, conocerse a sí mismo a través de los símbolos, los conceptos, dando así origen al mundo de la razón y, en particular, al mundo de las morales conscientes. Así, pues, la naturaleza es Espíritu objetivo, mientras que la mente es Espíritu subjetivo. En ese momento histórico -en el momento en que la mente y la naturaleza se diferenciaron-, el mundo parece escindirse en dos, la mente reflexiva y la naturaleza reflejada, pero la modernidad se hallaba temporalmente estancada en la batalla entre la mente y la naturaleza, entre el ego y el eco. En opinión de Shelling, esta síntesis no dual como identidad entre el sujeto y el objeto en un acto atemporal de autoconocimiento, es una intuición mística directa. Para Shelling, y también para su amigo y discípulo Hegel, el Espíritu se enajena de sí mismo para dar lugar a la naturaleza objetiva, despierta a sí mismo en la mente subjetiva y termina retornando así en la pura conciencia inmediata no dual en la que sujeto y objeto son uno, y la naturaleza y la mente se funden en la actualización del Espíritu. El Espíritu se conoce a sí mismo objetivamente como naturaleza, se conoce subjetivamente como mente y se conoce absolutamente como Espíritu. Esos tres momentos también son conocidos como subconsciente, consciente y supraconsciente o, dicho de otro modo, prepersonal, personal y transpersonal; o preracional, racional y transracional; o biosfera, noosfera y teosfera (Wilber, en Breve historia de todas las cosas). Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego, dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal , como objetivo final de este trabajo de investigación. Así, desde dicha perspectiva, la afirmación de Dawkins, de que “el amor universal y el bienestar de las especies consideradas en su conjunto son conceptos que, simplemente carecen de sentido en cuanto a la evolución” es un simple reduccionismo desde el materialismo científico. Dicho de otro modo, La evolución del amor ya es contemplada desde la neurobiología y la sociobiología como un fenómeno de la evolución humana pues, más allá del valor de los genes egoístas o la supervivencia del más fuerte, interviene la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. Para Hüther, a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, el sentimiento del amor sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie humana pues es la fuente de nuestra creatividad y la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales y, más decisorio aún, nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, la única fuerza que puede vencer a la competencia autodestructiva es el amor mediante el compromiso de equipo y la creatividad participativa. - Artículo 9: La evolución del amor El amor así argumentado científicamente, nos remite a una evidencia filosófica trascendental que escapa de la comprensión de los materialistas científicos: el genuino “cogito” cartesiano requiere del auxilio del espíritu kantiano mediante su “imperativo categórico”, lo que perennemente se ha conocido como amor. Lo que viene a decir la historia es que no se puede vivir sin amor, porque es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología. ¿Acaso no hacemos lo que hacemos por amor a nuestros seres queridos? Pero ese amor ha sido también desahuciado del corazón de las personas por el perverso sistema capitalista que pone todo en venta, hasta nuestras emociones y nuestros sentimientos, anulando incluso nuestra voluntad sobre nuestros actos y pensamientos, convirtiéndonos entonces en autómatas productores de bienes de consumo para la exclusiva satisfacción del ego, descuidando así plenamente al espíritu. Desolador pensamiento occidental. En contraposición, en La evolución del amor, el neurobiólogo Hüther argumenta: "El darwinismo y la teoría de la evolución y la selección natural se han convertido en pilares de la biología moderna. Gracias a ellos entendemos un poco mejor cómo se ha desarrollado la vida en sus múltiples manifestaciones. Sin embargo, cuando hablamos de animales superiores, como el ser humano, no todo parece justificarse a través de un naturalismo simple. Gerald Hüther, neurobiólogo y autor de La evolución del amor, afirma que hay que tener en cuenta también otro ingrediente crucial, que afecta a hacia dónde se dirige nuestra especie y por dónde ha transcurrido hasta la fecha. Ese ingrediente, para este prestigioso científico, es el amor. Hüther considera que el amor, como manifestación biológica, resulta crucial para explicar la historia de la evolución humana reciente, como elemento de cohesión personal, de garantía de la unión en una pareja o de cooperación en un grupo social. Sin el amor, un fenómeno creado por la propia evolución, la intrincada red de enlaces familiares que se han venido sucediendo a lo largo de la historia sería muy diferente, y distintos también, con seguridad, los rumbos seguidos por nuestra especie. Gracia a él, no solo tienen valor los genes egoístas, o la supervivencia del más fuerte, sino también la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. En esta obra, el también catedrático de ciencias naturales y doctor en medicina reflexiona sobre el concepto del amor y sus raíces biológicas, así como las consecuencias de su existencia. Puede decirse que nuestra comprensión del amor ha evolucionado con los tiempos, pero que a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, este sentimiento sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie. Hüther nos cuenta como, con el auge del naturalismo y la ilustración, Darwin y otros científicos tuvieron que convivir con los nuevos descubrimientos y con conceptos ya caducos, como las explicaciones de la religión sobre el origen del hombre. Pero a pesar de la llegada de la razón en este campo, aún costaba explicar el papel que tenía en todo ello el amor. Así, del darwinismo más descarnado, se pasó al darwinismo social, y posteriormente al determinismo del comportamiento. Finalmente, la sociobiología se apoderó de la escena. Para Hüther, el amor también es la fuente de nuestra creatividad, no solo en el caso de músicos y artistas; también lo es para muchos grandes políticos y científicos. Es la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales. Por el contrario, el estrés, la presión y la ansiedad no resultan del amor, sino de la competencia, que es la fuerza motora de la especialización, no de la creatividad. Según Hüther, todos somos “hijos del amor”, aunque a veces lo olvidamos porque la competencia y la guerra han impulsado grandes invenciones. Sin embargo, lo que nos une y lo que nos mantiene unidos a la naturaleza y a los demás es el amor, pese a la competencia. Así, el amor es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. Estamos a punto de agotar nuestros propios recursos naturales, al explotarlos y contaminarlos, porque competimos entre nosotros, como individuos y como naciones. La única fuerza que puede vencer esta competencia autodestructiva es el amor, o si prefieres un término más cognitivo, el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor es la fuente de logros evolutivos fundamentales. La selección sexual, es decir, la elección de pareja basada en un sentimiento que llamamos amor, provocó el moldeado de nuestros cuerpos en función de las preferencias y gustos de la pareja. Además, el amor paternal permitió fomentar las capacidades de nuestros hijos. Sin el cariño no seríamos capaces de dedicarnos a los demás y comprometernos. Tampoco podríamos alentarnos e inspirarnos los unos a los otros. Para Hüther, es evidente de que para sacar provecho de nuestro potencial tenemos que encontrarnos los unos con los otros como sujetos en lugar de tratarnos como objetos. Solo la gente “amorosa” es capaz de tratar a los demás como sujetos. Pero, en la actualidad, nuestra cultura favorece a aquellos que usan y manipulan a los demás para lograr sus propósitos. A menos que este tipo de relaciones interpersonales y culturales desarrolladas a lo largo de la historia se supere, no seremos capaces de resolver ninguno de los problemas a los que nos enfrentamos ahora. La lucha por el poder y la dominación es la verdadera causa de todos nuestros problemas." Ya es posible, pues, afirmar que el papel del amor es tan importante en el devenir de nuestra especie como puedan serlo otros factores biológicos. En este libro encontraremos los argumentos que lo confirman. - Artículo 10: Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia Y llegado a este punto de la investigación, es digno de mencionar que las anteriores tesis argumentadas, a saber, la intuición espiritual, el despertar espiritual y la evolución del amor son refrendadas por la Tesis Doctoral de Noemí Siverio (Venezuela): Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión. La novedad de esta Tesis Doctoral es que contempla la psicología transpersonal, así como la Educación Transracional, en palabras de Noemí Siverio en la introducción: "… es necesario que la psicología voltee su mirada hacia la complejidad del ser humano al considerarlo desde sus diversas dimensiones: bilógico, emocional, social, cultural, racional, irracional, psicológico y espiritual. Es por esta razón que en nuestra investigación apostamos por una psicología compleja o transpersonal, considerada la cuarta fuerza dentro del campo de la ciencia del comportamiento humano, que toma en cuenta la complejidad del ser dándole espacio en su seno a la dimensión espiritual que es inherente al mismo, y de esta forma estaría acercándose a su comprensión.….Por lo tanto, nuestro ideario se dirige a tener presente una Educación Transracional que se opone a la visión mecanicista de la educación tradicional, al enfocarse en el pensamiento que orienta la razón hacia la espiritualidad, que enfatiza en la no dualidad sujeto-objeto, conllevando al nacimiento de una nueva consciencia que se adhiere a la dimensión espiritual del hombre, resultando ser a todas luces una educación sustentada en la noción compleja de éste, y por tanto en la necesidad de su comprensión. Por lo que estamos esperanzados en esa psicología compleja, así como en la Educación Transracional." Dejo al lector el deleite de leer la citada Tesis Doctoral, sin embargo, he aquí una sinopsis significativa: La espiritualidad tiene que ver con el amor incondicional, la compasión, la comprensión del otro, la solidaridad, la apertura al infinito, transparencia en las acciones, con un sentido de pertenencia a un todo, por ello el despertar espiritual es el despertar de la consciencia, ver la vida desde el espíritu da plenitud, siendo por esto que estimamos que la verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interior. Al respecto, si hablamos de espiritualidad, es necesario saber que se trata de transformar el corazón y la mente, que nos lleve a un profundo cambio interior y con ello un trascender el ego, a nuestra consciencia, así nos daremos cuenta que solo a partir de esta concepción estaremos en condiciones de comprendernos y comprender al resto de la humanidad. Recordemos también que la espiritualidad tiene que ver con una experiencia y no con ideas o códigos, tiene que ver con la vida, no con dogmas y doctrinas y además con el despertar de nuestras consciencias. Asimismo, la espiritualidad es propia de cada ser humano, ya que desde ella desarrollamos la capacidad de dialogar, escuchar, de acoger, de comunicarnos, comprendernos, comprender al otro, e incluir. Por lo tanto, pensamos que la verdadera espiritualidad consiste en saber entender el mundo del otro sin imponerle el nuestro lo que se traduce en empatizar con él. Concluyendo podemos destacar que hay una diferencia entre espiritualidad y religión, al respecto cuando se le preguntó a Boff (teólogo brasilero) cuál era la diferencia entre religión y espiritualidad respondió: “Las religiones producen guerras, la espiritualidad produce paz”. - Artículo 11: Inteligencia espiritual Siguiendo la estela de la citada Tesis Doctoral de Noemí Siverio, al despertar de la conciencia se le puede anexar la "inteligencia espiritual". Un extracto ilustrativo: "La inteligencia espiritual nos hace un recordatorio sobre el hecho que el despertar espiritual consiste en separar los sentimientos de la consciencia. Caer en cuenta de la identificación de la mente, de la que provenimos, y reconocer que ahí no está nuestra verdadera identidad. Requerimos entender que la espiritualidad o inteligencia espiritual al hacernos crecer en compresión de nuestra verdad, nos pone en camino de desaprobación, por eso a más espiritualidad, menos ego y menos egocentrismo. De esto deviene que el criterio decisivo de una existencia espiritual no puede ser otro que la desegocentración, la bondad, la compasión, la compresión del otro, unidos a la ecuanimidad de quien ya ha descubierto que su verdadera identidad transciende todo vaivén y toda impermanencia. Por lo que el término inteligencia espiritual puede ser definido como la capacidad de encontrar un sentido profundo de la vida, de la existencia. Por otro lado, reseñaremos sin ánimos de ser reduccionistas que existe una perspectiva, un planteamiento en torno a la existencia de un gen de Dios, de acuerdo a esto se revela que la inteligencia espiritual, procede de una base biológica que habita en el cerebro humano, al que le confieren el nombre de “punto Dios”, algunos científicos (Boff). No obstante, tal inteligencia requiere que la desarrollemos a lo largo de nuestra vida, por lo que no basta con constatar ese “punto Dios”. Hay que desarrollar la inteligencia espiritual, volviéndonos hacia nuestro interior, dialogando con nuestro centro y con lo profundo que nos contiene. Podemos así interpretar que, si la inteligencia espiritual está en nosotros, y al ser nosotros parte del universo, entonces significa que esta inteligencia constituye una propiedad del universo; por tanto, la misma al ser inherente al hombre y al cosmos nos conduce a la comprensión compleja de las personas. Lo anterior nos permite considerar que la inteligencia espiritual conecta al ser humano con el gozo estético, facilita deleitarnos con la belleza natural, con lo artístico y con la simplicidad de las pequeñas cosas. Conectándonos con el sentido del misterio, de lo insondable, lo que va más allá de lo desconocido, o se conoce mal, con lo que está oculto, lo que no se percibe con los sentidos, ni se aclara con la razón. Por eso, esta inteligencia, nos lleva a la búsqueda de la sabiduría que permite la labor de síntesis, para la mirada en conjunto. Es así como, desde la perspectiva de la espiritualidad podemos comprender que la inteligencia espiritual facilita el darnos cuenta de que existimos, experimentando una sorpresa que nos conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, trascendiendo de esta forma nuestro ego y posicionándonos en un “Nosotros”, que conduzca a la compresión del ser humano (Buzan)." Consecuentemente, la intuición espiritual no es una entelequia, pues produce un despertar espiritual a través del amor y una auténtica dimensión espiritual donde se produce un despertar de la conciencia que, inherentemente, debe conectar con la inteligencia espiritual. Y dicho proceso evolutivo en la psicología humana debe desembocar en la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. - Artículo 12: La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual Y de la mano de la Tesis Doctoral de Noemi Siverio, nos vemos así envueltos en la búsqueda de una sabiduría como revulsivo de la sanación espiritual. Pero ser sabio no es una tarea fácil. En este sentido, me permito recomendar la obra El ideal de la sabiduría de Roger-Pol Droit. Aborda en este libro un acercamiento a los diversos destinos que a la figura del sabio le ha correspondido interpretar a lo largo de la historia en Europa y Asia. Su cometido consiste en discernir claramente cómo se ha llegado a la formación del ideal del sabio antiguo, destacando en paralelo la posibilidad de su regreso a nuestros días. El ideal de la sabiduría es un libro intrépido e incluso entrañable, pues intenta recoger, al modo en que lo hacen las fotografías, los momentos más característicos que a Buddha, Zhuang-Zi, Epicuro, Confucio, Montaigne, Schopenhauer, Nietzsche o Spinoza (entre otros) les valieron para entrar en el Panteón Universal de la Sabiduría. Sin embargo, El ideal de sabiduría es una cuestión que no solo constriñe a la filosofía pues, es curioso y esperanzador, que la sabiduría también sea contemplada científicamente a través de la neuropsicología. El concepto de sabiduría es posiblemente unos de los más elusivos en nuestro lenguaje. ¿Cómo caracterizamos al “sabio”? ¿Qué comportamientos hacen que consideremos a una persona como “sabia”? ¿Qué es, en definitiva, la sabiduría? Recientemente, sin embargo, la psicología -y especialmente la psicología positiva de corte empírico- ha llevado a cabo un esfuerzo por formalizar este constructo, lo que sin duda ha facilitado el abordaje de la sabiduría desde una perspectiva científica. Un claro ejemplo de ello es un artículo de Meeks y Jeste, publicado en Archives of General Psychiatry, en el que se analiza el sustrato neurobiológico de los diversos componentes que caracterizarían la sabiduría. Según Meeks y Jeste son seis los rasgos subcomponentes de la sabiduría: -primero: actitudes y conductas prosociales, es decir, la sabiduría se orienta hacia el bien común; -segundo: un conocimiento práctico de la vida y la habilidad especial para la toma de decisiones sociales, lo que implica amplios conocimientos sobre la vida y sobre el comportamiento humano, experiencia, capacidad de juicio, habilidades interpersonales, capacidad de proporcionar orientación y consejo, etcétera; -tercero: equilibrio emocional, capacidad para el manejo de las propias emociones, tolerancia a la incertidumbre, habilidad para mantener una emocionalidad de base positiva, pese a que -como cualquier ser humano- se esté expuesto también a emociones negativas; -cuarto: reflexión, autoconocimiento, auto-comprensión; -quinto: perspectivismo y tolerancia, capacidad para contemplar la realidad desde puntos de vista diferentes, de apreciar el valor de cada perspectiva y de aceptar y tolerar actitudes, visiones o comportamientos diferentes a los propios intereses, deseos y proyecciones; -sexto: reconocimiento y consciencia de lo incierto y ambiguo de la vida y manejo adecuado de estas características presentes en toda experiencia vital. Cuando una persona experimenta los procesos de empoderamiento (parte baja de la 4D) y despertar espiritual (parte alta de la 4D) tal como se ha argumento anteriormente, pareciera ser que se ha llegado a un momento “eureka”, sin embargo, apenas se ha llegado al pie de la montaña. Queda por escalar conscientemente procesos interiores de trascendencia que pasan por la meditación y experiencias místicas, todo un viaje de la transformación interior generalmente en soledad, hasta que el sujeto trascendente alcanza una “visión lógica” o “transracionalidad” (es decir, más allá de la razón, con el corazón). En ese proceso evolutivo de su psicología y de su espiritualidad, ya deja atrás el mundo 3D, aunque viva en él, pero sin estar en él. También deja atrás los miedos inconscientes de la 4D. A partir de ese momento se inicia la escalada espiritual de una sabiduría consciente, propia de la 5D. Veamos todo ello a continuación. 4-3 Trascendencia (parte baja de la 5D) - Artículo 13: La meditación Con los anteriores presupuestos científicos para alcanzar la sabiduría, toda la experiencia atesorada a lo largo de la vida se convierte, entonces, en la capacidad de cada cual de trascender su propio ego -conciencia personal en términos psicológicos- para alcanzar y actuar desde la conciencia transpersonal - más allá del ego, con el corazón- , como objetivo de esta investigación. Pero ese recorrido aún tiene obstáculos por delante. En efecto, alcanzar la sabiduría no es solamente una cuestión racional como la planteada hasta aquí, sino que requiere el ejercicio práctico de la meditación acerca de lo que pensamos, decimos y hacemos. En efecto, si vivimos en la locura esquizofrénica de un mundo exterior donde solo hay caos e ignorancia, es preciso buscar el propio orden de cada cual en la profundidad de nuestro ser. La filosofía perenne propugna la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, logrando así la unicidad del propio ser humano con el universo, un camino de sabiduría que pretendidamente conduce hasta la iluminación. En dicho sentido, un equipo de psiquiatras del Hospital General de Massachusetts ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación durante ocho semanas puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. En este sentido, cabe señalar que la meditación está siendo introducida en el ámbito escolar con resultados especialmente esperanzadores. Así pues, la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, se constituye en un camino de sabiduría que posibilita la sanación trascendental al lograr paz interior, mejoramiento de la salud y bienestar tanto individual como colectivo mediante la compasión. - Artículo 14: La experiencia mística La experiencia meditativa nos pone así a las puertas de la experiencia mística. El misticismo es otro modo de saber diferente pero complementario con el método científico, y se sustenta en la introspección de los propios pensamientos con la finalidad de trascender las connotaciones negativas del egocentrismo hacia la genuina espiritualidad exenta de apriorismos dogmáticos religiosos. Pero, ¿somos todos potencialmente místicos? ¿Cuál es la relación entre mística y esquizofrenia? ¿Cómo interpretar el testimonio de los grandes místicos? ¿Qué tuvieron en común el Buda, Jesús, Plotino, Dante, Santa Teresa, William Blake y Edgar Allan Poe? ¿Cuál es el influjo de las drogas? ¿Cuántos son los estados de conciencia? En La experiencia mística y los estados de conciencia, se recopila en un solo volumen los ensayos más importantes que se han escrito sobre el tema general de los estados superiores de conciencia. Contrastando las opiniones de distintos autores -algunos tan relevantes como Bucke, Huxley, Watts, Wilber o Maslow-, dicha obra intenta encontrar el denominador común de una serie de experiencias que han sido llamadas diferentemente: "conciencia cósmica", "experiencia cumbre", "inconsciente trascendental". Mientras una parte de los autores sitúa el fenómeno de los estados superiores de conciencia dentro de un contexto místico-religioso, otros optan por una descripción en términos psicológicos. La yuxtaposición de estos diversos enfoques configura un diálogo enormemente útil -y de lectura apasionante- sobre el tema eterno de la experiencia trascendental. Como complemento a dicha obra, se reproduce también a continuación una cita extraídas de la Tesis Doctoral de Iker Puente, titulada Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia (Universidad Autónoma de Barcelona, 2014): El pensamiento occidental, especialmente el cristianismo y la obra de algunos místicos cristianos, ejercen una influencia importante sobre el desarrollo y los planteamientos de la psicología transpersonal, sobre todo en relación a la importancia otorgada y la forma de entender conceptos como la espiritualidad, el misticismo, la unidad, el desapego y la experiencia mística (González, 2005). Especialmente influyentes fueron las obras de algunos místicos cristianos como San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Maestro Eckhart, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, los relatos que realizaron de sus experiencias místicas. Durante mucho tiempo, el término empleado en Occidente para referirse a este tipo de experiencias y prácticas era el de contemplación, y solo recientemente se comenzaron a emplear de forma extensa los términos místico y misticismo. Los místicos cristianos generalmente describían el camino hacia el éxtasis o la trascendencia como una escalera que partía de la tierra hasta llegar al cielo, y que el místico tenía que recorrer peldaño a peldaño. Esta escalera tendría tres estadios principales:la vida purgativa, la vida iluminativa y la vida unitiva. La meta del místico es alcanzar la vida unitiva, que se entiende como un estado de perfecta contemplación. La vida purgativa implica la autodisciplina, el aislamiento y el ascetismo; es un estado en el que permanece la visión dualista del mundo, y en el que se concentra la atención en la propia individualidad. En la vida iluminativa se deben concentrar todos los sentimientos y pensamientos en Dios. La vida unitiva es la esencia de todo misticismo; en este estado se produce la aniquilación del yo y la unión con la divinidad, superándose todo dualismo. - Artículo 15: El doble: intuiciones, premoniciones e hyperincursión Pero la experiencia meditativa y mística tiene connotaciones metafísicas, incluso contempladas desde la filosofía cuántica. En efecto, según la La teoría del desdoblamiento del tiempo del doctor en física francés Jean-Pierre Garnier Malet, afirma que nuestro cuerpo es una energía con capacidad para proyectarse hacia el futuro, extrayendo información de una realidad paralela y traerla a nuestra existencia. Según este científico, cada instante que vivimos es una información mental que recibimos inconscientemente sobre nuestro futuro, procedente de nuestro “otro yo”, formado de energía cuántica. Según la teoría de Garnier, sería imprescindible cuidar la pureza de nuestros pensamientos pues son los malos pensamientos quienes ponen barreras a la realización de nuestro hipotético mejor futuro. Dicha información subliminal pasaría inadvertida para toda persona sin la preceptiva educación cuántica. ¿Se entiende ahora la importancia de esta? En este sentido, dice Garnier que hay que tener un pensamiento positivo en la resolución de los conflictos, ya que el “yo” de la “otra dimensión” nos dará la información correcta mediante una resolución satisfactoria de los problemas. Quien desee profundizar en la propuesta de este científico, puede consultar su obra Cambia tu futuro por las aperturas temporales. Dicho postulado científico es toda una invitación a volver a pensar sobre el pensamiento, una actividad por antonomasia perteneciente a la filosofía. Quizá tenemos ahí la primera regla del pensamiento cuántico: aprender a pensar. Según Garnier, es nuestra manera de vivir y pensar la que desencadena nuestro desequilibrio y, tan solo nuestra manera de vivir y pensar, puede volver a poner orden en nuestros desórdenes. Así, modificando los pensamientos y sus proyectos, se puede crear y actualizar posibilidades futuras. Desde la física cuántica, Garnier viene a confirmar lo ya dicho por Buda: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”, y también, “ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos”. Así, es cuestión de hacer una especulación metafísica sobre el pensamiento y deducir las reglas por las cuales se rige. Según Garnier, nuestro “doble” es verdaderamente “otro yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo, el otro, totalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento. De manera esquemática, podemos decir que un cuerpo energético informa nuestro cuerpo físico. En efecto, nuestro organismo posee una característica común a todo el universo: toda partícula emite y recibe ondas. Así pues, los físicos hablan del carácter ondulatorio y corpuscular de la materia. Todo organismo emite y recibe informaciones para vivir y sobrevivir. Hecho de partículas materiales, llamadas corpusculares, nuestro cuerpo se beneficia de continuo de intercambios de informaciones por su lado ondulatorio. Podemos pues afirmar que tenemos un organismo corpuscular observable en nuestro mundo y un cuerpo ondulatorio encargado de emitir y de captar informaciones vitales, en otro. Según Garnier, los intercambios de información solo pueden ir del pasado al presente o del presente al futuro, pero nunca del pasado al futuro. Es preciso entender que el pasado, el presente y el futuro son tres realidades simultáneas que evolucionan a velocidades diferentes. El objetivo del desdoblamiento de los tiempos es que el Creador obtenga respuestas a sus preguntas antes de que sus Criatura hayan tenido tiempo de responder a ellas. Cada una de estas respuestas vive en función de las preguntas que forman su conciencia del momento. Las instrucciones que cada célula del organismo recibe a cada momento dan al cuerpo sus instintos de supervivencia. En cuanto a su mente, recibe las sugerencias del Creador en forma de intuiciones y de premoniciones, las cuales desencadenan sus propias interrogaciones. Estas generan respuestas inmediatas en el futuro que no es sino el presente de los dobles. La teoría del desdoblamiento del tiempo así propuesta por el físico Garnier, sin lugar a dudas, augura que son tiempos para el pensamiento cuántico. Garnier necesitó nueve años de trabajo intensivo, de noches en vela, para obtener la recompensa tan esperada: el Tiempo iba a ser coronado por una teoría universal pudiendo ir más allá de lo imaginable, explicando paradojas, barriendo postulados, dando por fin sólidas certezas científicas a confusas aproximaciones esotéricas o a creencias ancestrales, empíricas, metafísicas o religiosas. En 1998, los experimentos de Saul Perlmutter y Brian Schmidt, por fin le dieron la razón: una energía desconocida fue descubierta en el universo y la observación de la misma permitía decir que representaba el 66,6 % de la energía total. El teorema de Garnier (gravitación 33,3%, antigravitación 66,6 %, equilibrio 0,1%) relacionado con las tres energías de desdoblamiento, fue por fin aceptada. Ciertamente, no fue sencillo que ello fuera aceptado todo de golpe, sobre todo, el hecho de que la información se desplaza más rápido que la velocidad de la luz. Desde Einstein, este era un postulado intocable. En el año 2003, nuevos experimentos científicos, probaban la exactitud de su demostración: la información entre elementos desdoblados, o la energía necesaria para desplazarla, iba mucho más rápida que la luz. Con esta famosa propiedad del tiempo, rigurosamente puesta en evidencia, la memorización de futuros potenciales se volvió científicamente posible, lo cual confirmaba la “hyperincursión”-noción todavía demasiado reciente para ser difundida en el amplio público-, del que hablaban los científicos a la cúspide de la investigación en cibernética e informática. La hyperincursión permite anticipar y memorizar un futuro sin vivirlo en el presente. Entonces, ¿por qué no se serviría el hombre de esa facultad de anticipación? La utilizamos de continuo sin saberlo, pero tan mal que cansamos nuestro organismo y enfermamos. Este principio universal que nos hace vivir en el futuro antes de tomar acción en el presente es verdaderamente imprescindible y fundamental. Es innato en todos los seres vivos: un animal no reflexiona para sobrevivir, sus instintos naturales le mantienen con vida. La ley del desdoblamiento del tiempo, nos dice Garnier, era ya conocida al principio de nuestra era, puesto que San Juan, en el Apocalipsis, hablaba de ello sin ningún misterio: “Yo soy el Alfa y el Omega, dice el señor Dios, Él es, Él era, y Él vendrá”. Bien conocida antiguamente, esta idea del pasado, presente y futuro sigue siendo una definición perfecta del desdoblamiento de los tiempos. También Platón, como los egipcios, enseñaban la división de un Creador Único por desdoblamiento de los tiempos: “Yo soy el Ayer y yo conozco el Mañana”. “El ayer me dio la luz, he aquí que yo creo los Mañanas”. Algunos pueblos africanos también hablan de su “doble”, como los chamanes de América del Norte, o los “bushmen” de Namibia, y los aborígenes australianos utilizan su “imagen” para viajar en los sueños. De la mano del físico francés nos hemos adentrado en la filosofía cuántica, una disciplina con muchas interpretaciones que interrelacionan los presupuestos de la física cuántica con connotaciones filosóficas, incluso la espiritualidad. ¿Acaso los científicos se han vuelto todos los locos? Para nada, el materialismo científico, con el surgimiento de la ciencia cuántica, simplemente ha muerto. El cambio de paradigma de la física clásica a la física cuántica ha vislumbrado una renovada comprensión del universo y del sujeto trascendente que piensa dicho universo del cual forma parte. Los escépticos materialistas, racionalistas hasta la médula, se retuercen de dolor cuando algunos "místicos cuánticos" relacionamos la física cuántica y la espiritualidad, sin embargo, es un viaje de la transformación interior sin retorno: la mente cuántica ya es una realidad. - Artículo 16: Mente cuántica: el viaje de la transformación interior Mente cuántica es el título de una obra del doctor en ingeniería Félix Torán, quien tiene la mención de Doctor Europeo y numerosos reconocimientos internacionales. A través de esta obra, Félix Torán aborda los conceptos más asombrosos que se derivan de la física cuántica de forma clara y, lo más importante, cómo se puede aplicar a nuestro crecimiento personal. Este no es un libro de física cuántica en el más puro sentido, pues no hay fórmulas, matemáticas, etcétera. Sin embargo, se propone divulgar los principales conceptos de la física cuántica y su aplicación al crecimiento personal y profesional, a modo de viaje de transformación interior. “La felicidad no se puede medir directamente”, escribe Félix Torán. “Indirectamente, podemos medir los efectos de la felicidad, pero no la felicidad propiamente dicha. Esta tan solo se puede experimentar. Es por ello que quienes la han experimentado no pueden definirla perfectamente con palabras, puesto que eso vuelve a ser una observación, una aproximación hasta donde el lenguaje nos permite llegar. Quienes experimentan la felicidad coinciden en que se encuentra en nuestro interior y no es nada que tengamos que alcanzar ahí fuera. También coinciden en que se encuentra en el único momento que existe realmente: ahora. Y también están de acuerdo en que lo mejor que se puede hacer con nuestra felicidad es compartirla, pues al hacerlo la felicidad se multiplica”. Mente cuántica es un libro muy didáctico, claro y útil, que nos ayuda en este cambio de era del viejo mundo moribundo hacia un nuevo mundo por descubrir gracias al empoderamiento consciente de nuestro propio destino. Desde el surgimiento de la física cuántica, han sido innumerables los intentos por buscar un acercamiento y un entendimiento del viaje de la transformación interior, una cuestión que Platón dejó explicada metafóricamente mediante el Mito de la caverna. Así, la mente cuántica , sería un estado propio del místico moderno que, por un lado, hace acopio de las derivaciones cognitivas y prácticas surgidas de la física cuántica y, por otro lado, integra dichos conocimientos científicos con las enseñanzas de la filosofía perenne. Por dicho motivo, son cada vez más numerosos los investigadores y escritores que intentan, desde la racionalidad, hacer comprensible el mundo espiritual. En efecto, desde el surgimiento de la física cuántica, todas las estructuras pensativas que describen la realidad tal como la conocemos, han dado un giro copernicano en nuestra percepción y cognición de una nueva realidad por descubrir mediante la mente cuántica. La mente cuántica es un nuevo paradigma pensativo sustentado en un racionalismo espiritual que, inherentemente, requiere una reinterpretación en el modo de conocer, pensar y actuar. La mente cuántica invita a un revisionismo de la psicología cognitiva mediante el empoderamiento consciente de los pensamientos por parte del sujeto trascendente. Tales son las derivaciones que se desprenden de los postulados expuestos por los científicos Jean-Pierre Garnier Malet y Joe Dispenza en sus obras Cambia tu futuro por las aperturas temporales y Deja de ser tú, la mente crea la realidad, respectivamente. Así, con estas dos visiones científicas sustentadas en los aportes de la física cuántica, ha cambiado la cosmovisión de nuestra realidad, invitando ambos modelos de cognición al abandono del viejo mundo tal como lo conocemos y abrazar el nuevo mundo por descubrir en el interior de cada uno de nosotros. Los procesos psicológicos y espirituales argumentados hasta aquí implican y justifican los mapas evolutivos de la conciencia respecto de cada persona, desde su nacimiento hasta su muerte, consciente o inconscientemente y, consecuentemente, se puede hablar e identificar a un sujeto trascendente subyacente a cada uno de nosotros. - Artículo 17: El sujeto trascendente El viaje de la experiencia de trascendencia se inició con la meditación, prosiguió con la experiencia mística, y ello con connotaciones cuánticas mediante el “doble” de Garnier y, posteriormente, como una “mente cuántica” para el viaje de la transformación interior. Sin lugar a dudas, ya es posible afirmar que existe un “sujeto trascendente” por naturaleza y que participa de un proceso de ascensión psicológica y espiritual, una cuestión ahora avalada desde la psicología transpersonal que contempla al hombre como a un ser que trasciende estas dos dimensiones (espacial y temporal) de la existencia material. Por lo tanto, es un ser trascendente que está aquí con un fin superior a la mera existencia en este plano. Así es como la psicología transpersonal contempla un nuevo método: la fenomenología que basa su estudio en la conciencia. Aunque el término “fenomenología” fue usado muchas veces en la historia de la filosofía antes de Husserl , el uso moderno de la palabra está ligado explícitamente al método y al proyecto filosófico que este filósofo alemán denominó “fenomenología trascendental”. El uso posterior del término está basado principalmente en la fenomenología de Husserl o relacionado críticamente con ella. Para Edmund Husserl, la fenomenología trascendental es, ante todo, un proyecto de renovar a la filosofía para hacer de ella una ciencia estricta y una empresa colectiva. Como forma de entender la filosofía, la fenomenología asume la tarea de describir el sentido que el mundo tiene para nosotros antes de todo filosofar, dicho de otro modo, se trata de exponer las leyes esenciales inherentes a nuestra consciencia del mundo. Pocos de los discípulos y de los primeros lectores de Husserl compartieron el espíritu de hacer de la fenomenología un proyecto verdaderamente colectivo. Por el contrario, la historia del movimiento fenomenológico parece estar dominada por el deseo de filósofos que aspiran a superarse unos a otros. De ahí que la unidad de lo que se denomina con el título genérico de “fenomenología” sea la mayoría de las veces superficial, cuando no meramente histórica. Sin embargo, a principios del siglo XXI, esta forma colectiva de hacer filosofía y su proyecto pasan por un renacimiento en gran parte del mundo. La degeneración de los valores morales y espirituales de la sociedad occidental junto a la creciente asunción de la filosofía oriental por aquella, ha permitido a la psicología transpersonal afianzarse cada vez más en su objetivo de integrar los tres mundos que fueron diferenciados por Kant: la ciencia (“ello”), la profundidad intelectual del “yo” y la moralidad del “nosotros”. La postmodernidad no ha podido o no ha sabido integrar esos tres mundos, más bien, se ha producido una fragmentación del ego, así como su disociación de la colectividad, todo un proceso de desintegración social y humano que ha conducido al actual caos civilizatorio. Es más urgente que nunca sanar a ese ego herido de muerte, pero, sobre todo, lo que hay que sanar es su ignorancia mediante una educación en libertad y con conocimiento de causa, como pretende La educación cuántica. Llegado a este punto del “sujeto trascendente”, la pregunta pertinente es ¿hacia dónde trasciende? Como no puede ser de otra manera, el sujeto “racional” debe trascenderse más allá de la razón, es decir, hacia la “transracionalidad”: un neologismo desconocido en el ámbito académico tradicional, propio de la metafísica, sin embargo, plenamente argumentado por Ken Wilber mediante una coherencia epistemológica. - Artículo 18: Visón lógica y transracionalidad La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, sin embargo, es una actividad investigativa muy reciente en la historia del pensamiento. El filósofo transpersonal por excelencia es Ken Wilber y, por ello mismo, considero científicamente a La filosofía transpersonal de Ken Wilber como fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación, presentada dicha exposición en la 3ª edición del Congreso Razón Abierta. En su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad, Wilber concluye magníficamente con su concepción de la "transracionalidad" en la que debe adentrarse la humanidad: “El mundo de la modernidad está un poco loco: mitos para los campesinos, naturalismo plano para la intelectualidad. Es más que irónico que sea la ciencia, la ciencia descendida la que en las últimas décadas del siglo XX redescubra la naturaleza autoorganizada y autotrascendente de la evolución misma. Es más que irónico que unir las “dos flechas” del tiempo hace de Eros el único y omnipenetrante principio de manifestación. Es más que irónico que la ciencia prepare el camino para una evolución más allá de la racionalidad, ya que ha demostrado claramente que la evolución no se detiene para nadie, que cada estadio pasa a un mañana más amplio. Y si hoy es la racionalidad, mañana será la transracionalidad; ningún argumento científico puede estar en desacuerdo con esto, y todos deben favorecerlo. Ahí estamos en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional, una scientia visionis que está trayendo aquí y allá, cada vez con más claridad y a todo tipo de gente y por todas partes, poderosos destellos de un verdadero Descenso de la omnipenetrante Alma del Mundo”. La anterior postulación de la transracionalidad halla su correlato con el surgimiento de la “cuarta fuerza” de la psicología transpersonal, iniciándose un camino esperanzador de trascendencia de la conciencia egoica hacia la espiritualidad o “transpersonalidad”. Sin embargo, el término “transpersonal” no es todavía de dominio popular y menos aún su asunción académica para una futura educación generacional. No obstante, si la humanidad ha evolucionado de lo mítico a lo racional, como apunta Wilber, estamos ahora situados en el filo de la percepción transracional. En dicho sentido, cabe destacar el artículo de Álvaro B. Márquez-Fernández y Zulay C. Díaz-Montiel La complejidad: hacia una epísteme transracional, cuyo resumen es el siguiente: "En las ciencias sociales la crisis del paradigma positivista, es el resultado de su insuficiencia experimental para dar cuenta de la transformación de la experiencia del pensamiento en su interpretación de la realidad natural e histórica de la existencia. En la modernidad no fue posible consolidar un paradigma universalista que solo diera cuenta de espacios objetivados de la realidad a través de modelos racionales reduccionistas. Tal como lo señalan Morin, Najmanovich, Sotolongo-Codima Boaventura de Sousa, Reynoso, en sus postulados teóricos-metodológicos, cuando afirman que la experiencia del pensar racional es mucho más compleja y transdisciplinar, pues considera la realidad como un proceso en curso de estructuras que se recrean poiéticamente sin sujeción a causalidades predeterminadas. Esto es lo que explica, desde la perspectiva de una espíteme crítica, por qué las contingencias materiales de la experiencia racional y las formas de intercambios entre sistemas de diversa índole, le atribuyen al fenómeno del pensamiento una múltiple y transversal racionalidad a partir de la cual se desustantiva el mundo de los objetos y hace presente la subjetividad cognitiva del sujeto de pensamiento. Hacia ese inédito dominio de los procesos de la espíteme transracionales es que se orienta el pensamiento complejo como un momento de superación del positivismo." Como objetivo ilustrativo de esta nota, destacamos la conclusión final de dicho artículo: "Es necesario que esta riquísima cosmovisión que nos revela el aura de una nueva racionalidad para pensar y rehacer el mundo, se convierta en un programa transdisciplinar de investigaciones que logren desplazar nuestra experiencia deconstructiva de los fenómenos de la realidad en todos los órdenes del conocimiento hacia éticas epistémicas. La infinitud de formas posibles a las que apuntan las redes complejas de conocimiento, no es más que la posibilidad humana y natural de entender los ciclos y procesos de la vida en sentido generativo, nunca progresivo ni lineal." Lamentablemente, Ken Wilber, considerado como el "Einstein de la conciencia", es un gran desconocido en el sistema académico tradicional, basta como prueba mi artículo científico titulado La conciencia como problema histórico: la filosofía transpersonal de Ken Wilber como una hermenéutica complementaria a la epistemología y como fundamento para una educación transracional, el cual no fue admitido a revisión científica bajo la siguiente excusa: "Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo. Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio.Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado. Cordialmente." ¿Cómo interpretar dicha respuesta? Ello invita a pensar que 50 académicos y una revista científica no saben prácticamente nada sobre el filósofo contemporáneo por excelencia: Ken Wilber. Tampoco saben nada de psicología transpersonal, ni de filosofía transpersonal, y menos de educación cuántica, y menos aún de educación transracional…. Son neologismos que no han entrado en el sistema académico tradicional. Y por eso no han podido interpretar mi artículo, menos comprenderlo, y ni tan siquiera un atisbo de intención en intentarlo. Lo más fácil es rechazar aquello que no se comprende, en vez de promover la tarea de investigar aquello de lo cual no sabemos. La inquisición religiosa ha sido sustituida por la inquisición racional: la del ego. Con todo ello, he averiguado que vivo bajo un pensamiento divergente. Un “raro” según algunos y un incomprendido por los señores académicos. Es el precio a pagar por pensar a contracorriente. La sabiduría popular ha sido desposeída de su intuición espiritual, un reduccionismo que nos ha conducido solamente a la visión materialista. Son tiempos de dar un salto cuántico en el modo de pensar pues, como indica Ken Wilber, estamos al filo de la percepción transracional. 4-4 Conciencia (parte alta de la 5D) - Artículo 19: El giro copernicano Sin embargo, la trascendencia desde la “racionalidad” a la “transracionalidad” no es una cuestión de la incipiente y moderna epistemología. En efecto, cabe recordar el giro copernicano kantiano: en filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. Kant explica el cambio que supone su filosofía en la concepción del conocimiento basándose en una analogía con la revolución copernicana. En astronomía, Copérnico comprendió que no se podía entender el movimiento de los objetos celestes con la tesis según la cual la Tierra está en el centro del universo y el Sol y los demás objetos celestes giran a su alrededor; comprendió que para entender el movimiento de los objetos celestes era necesario cambiar la relación poniendo al Sol en el centro y suponiendo que es la Tierra la que gira a su alrededor. De un modo análogo, Kant considera que en filosofía es preciso una revolución semejante a la copernicana: en filosofía el problema consiste en explicar el conocimiento sintético a priori ; la filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida (en un sentido metafísico más amplio y con ayuda de la mecánica cuántica, es el mismo objetivo que pretende demostrar este ensayo). Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros: dado que para conocer un objeto antes ha de someterse a las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible, es decir a las condiciones formales –a priori– impuestas por la estructura de nuestras facultades cognoscitivas, es posible saber a priori alguno de los rasgos que ha de tener cuando esté presente ante nosotros, precisamente los rasgos que dependen de dichas condiciones. Por ejemplo, a priori no podemos saber nunca si la figura que vamos a ver en la pizarra es un triángulo, ni las características contingentes de dicha figura (como su tamaño, su forma concreta, etcétera) pero sí podemos saber a priori que si es un triángulo ha de poseer todas las propiedades descritas por la geometría, ya que –según Kant– estas son una consecuencia de la peculiar estructura de nuestra mente, y a ellas se debe someter todo objeto del cual podamos tener experiencia. Estas ideas las resume Kant con la siguiente frase: “solo podemos conocer a priori de las cosas aquello que antes hemos puesto en ellas”. En resumen, el giro copernicano hace mención al hecho de que solo podemos comprender el conocimiento a priori si admitimos que solo conocemos los fenómenos y no las cosas en sí mismas o noúmenos, si admitimos el Idealismo Trascendental como la filosofía verdadera. Siguiendo la estela del pensamiento kantiano y merced a la física cuántica, este ensayo propugna asimismo un giro copernicano desde la filosofía tradicional occidental (en la cual Kant ocupa un lugar preeminente) hacia la filosofía perenne, y cuyo esquema epistemológico puede ser contemplado al final del prólogo. El giro copernicano propuesto en esta obra es, por tanto, todo un giro epistemológico desde la dualidad sujeto-objeto mantenida por el materialismo científico, a la no-dualidad del sujeto-objeto a la que aboga el genuino misticismo contemplativo exento de apriorismos dogmáticos procedentes de las religiones. En suma, el verdadero giro copernicano puede apreciarse en la psicología humana -de la psicología tradicional a la psicología transpersonal - , como un viaje iniciático de la transformación interior que ya Platón nos iluminó mediante su alegoría del Mito de la caverna. - Artículo 20: Conciencia de sí para alcanzar la felicidad Mediante el giro copernicano kantiano hacia el Idealismo Trascendental se produce una trascendencia desde el “ver para creer” al “creer para ver”, de la razón a la espiritualidad. Consecuentemente, lo que conviene hacer es ser muy consciente de nuestro doble como propone Garnier, o del Logos que, según Heráclito, nos habla y no sabemos escucharlo. Principalmente, porque no somos conscientes (recordemos los experimentos de Benjamín Libet) de que, desde nuestro subconsciente, surgen todas las órdenes en función de las creencias de cada cual para constituirse así en actos derivados de nuestros pensamientos con una directa repercusión en nuestra propia vida. Bien es conocido por la medicina la influencia de los pensamientos positivos o efecto placebo (amor, altruismo, solidaridad, empatía, etcétera) y negativos o efecto nocebo (odio, egoísmo, individualidad, rencor, etcétera) en la respuesta corporal y emocional. Entonces, ¿no va siendo hora de superar la visión materialista de la ciencia, limitada exclusivamente al ente corporal? ¿No es hora de que la ciencia, como propone Garnier, atienda a los aspectos mentales y sus reglas de funcionamiento? En función de todo lo anterior, es necesario ser consciente que el pensamiento está sometido a la ley de la causa y el efecto (karma) y que, por lo tanto, cada persona es responsable de su libertad de pensamiento y acción en el devenir vital. La vida viene a ser como un libro abierto que hay que saber leer, pero que pocos consiguen. La conciencia, en esa labor existencial y cognitiva, siguiendo la ley de la polaridad, se manifiesta mediante la conciencia personal (egocéntrica) y la conciencia transpersonal (compasiva), neologismos que pertenecen propiamente a la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal. Pero, para saber leer el libro de la vida, son necesarios dos mapas, a saber, el mapa sociológico y el mapa psicológico, el de ese mundo de ahí fuera y el de ese mundo de ahí dentro, el del viejo mundo moribundo y ese nuevo mundo por descubrir, el del racionalismo pragmático y el racionalismo espiritual. Dos mundos a nuestro alcance para que cada cual decida dónde y cómo vivir, pensar y amar. Dos visiones hermenéuticas presentadas como dinámica espiral en el capítulo El nuevo mundo. Saber ello es el camino hacia la felicidad, pues como sentencia Sócrates: “El saber es la parte principal de la felicidad”. En la medida de que cada persona se empodere conscientemente de sí mismo en orden a dirigir libremente sus pensamientos y actos en beneficio de la humanidad, estará en el camino de la experimentación conocida como “experiencia cumbre” en la Pirámide de Maslow. Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano que se halla en la cima de las jerarquías de las necesidades humanas, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. En suma, alcanzar la felicidad. Porque, como aseverara Platón, “buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro”. Entonces, inexorablemente, nuestra felicidad, según Platón, pero también Buda, Jesucristo, Garnier y Maslow, está condicionada a la de nuestros semejantes, es decir, a la humanidad como especie, y denominada como felicidad transpersonal en el constructo de La educación cuántica. - Artículo 21: La conciencia transpersonal Con las anteriores exposiciones llegamos, por tanto, al nudo gordiano de mi obra La educación cuántica, la cual argumenta con más extensión y profundidad las cuestiones apenas esbozadas hasta aquí, a saber, un nuevo paradigma de conocimiento que puede resumirse del siguiente modo: “Desde el surgimiento de la física cuántica, la erudición ha dado un salto cualitativo y trascendente desde el universo material (objeto) a la conciencia humana (sujeto), como lo acreditan diversas áreas de la ciencia que, inapelablemente, remiten a la rehabilitación de la filosofía perenne. Las categorías científicas están convergiendo en la ciencia por excelencia, a saber, la ciencia de la conciencia. Y en ese campo, la filosofía transpersonal desarrollada por el filósofo Ken Wilber y la psicología transpersonal como la “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista, se postulan como un nuevo paradigma de conocimiento que, inherentemente, requiere de una renovada cosmovisión de la historia, la ciencia y la espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa.” Desde el surgimiento de la física cuántica, existe ese debate entre los materialistas científicos (método científico) y los mal llamados “místicos cuánticos”(método trascendental). Una cuestión dilucidada por Ken Wilber como dos modos de saber. Dicha dicotomía cognitiva, en realidad, es una réplica epistemológica entre la ciencia como medio de conocimiento objetivo y el misticismo como conocimiento revelado que plantean las diversas religiones. Por tanto, el debate que se plantea desde el surgimiento de la física cuántica es el encontronazo entre la racionalidad y la espiritualidad, una cuestión de hondo calado abordada pedagógicamente como La educación cuántica y que propugna ese nuevo paradigma de conocimiento donde el “misticismo cuántico” debe ser reconsiderado como filosofía transpersonal. Sin embargo, dicha cuestión también puede ser consultada en Cuestiones cuánticas, una obra de Ken Wilber que recopila los escritos místicos de los físicos más famosos del mundo. Son unos escritos místicos de los científicos más eminentes de nuestra era, los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica. Todos ellos, con un lenguaje asequible y ajeno a la terminología técnica, expresan su convicción de que la física y la mística, de alguna manera, son complementarias. Sin lugar a dudas, son cada vez más los científicos que escapan de la exclusiva mirada del materialismo científico y abrazan a la espiritualidad. Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos como se ha citado anteriormente, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal. Etimológicamente el término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y en la literatura transpersonal se suele utilizar para hacer referencia a inquietudes, motivaciones, experiencias, estadios evolutivos, modos de ser y otros fenómenos que incluyen, pero trascienden la esfera de la individualidad y de la personalidad humana, el yo o ego. Entre sus intereses centrales se encuentran “los procesos, valores y estados transpersonales, la conciencia unitiva, las experiencias cumbre, el éxtasis, la experiencia mística, la trascendencia, las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, la realización (...) y los conceptos, experiencias y actividades con ellas relacionados”. Entre sus objetivos principales se encuentra la delimitación de las fronteras y las variedades de la experiencia humana consciente. (Cita extraída del trabajo de investigación de Doctorado titulado Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencia cumbre en psicoterapia, de Iker Puente Vigiola, Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Barcelona, 16 de febrero de 2007). Consecuentemente, el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica), debe interpretarse como la “muerte del ego” en su viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la Caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. - Artículo 22: La conciencia mística: ser uno con el universo La conciencia transpersonal consiste, por tanto, en una percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo, una experiencia mística de ser uno con el universo, una cuestión excelsamente argumentada por Gemma Rodríguez, licenciada en filosofía, docente y con un postgrado en “Pensamiento filosófico Contemporánea”. A continuación, un artículo de su autoría sobre la cuestión argumentada hasta aquí: La superación de los límites del ego, fue una de las batallas ganadas por S. Freud: su influencia en el pensamiento postmoderno ha sido determinante en la apertura hacia un nuevo paradigma de comprensión de la psique. Las investigaciones científicas a lo largo del s. XX han apuntado cada vez más a la posibilidad de desentrañar los secretos de la mente humana, en un deseo cuasi divino de reproducir la inteligencia. Es innegable que la multitud de avances en neurociencia nos hace vivir actualmente inmersos en un paradigma neuro-explicativo en el que el alma está en el cerebro y en el que mantenemos una relación con nuestro cuerpo y con nuestro entorno entendida bajo el esquema de la lógica computacional. Parecería chocante y de un misticismo abrumador sostener la existencia de un yo cuántico con el que intercambiamos información y que posibilita las diferentes aperturas de sentido en nuestra existencia. En innumerables ocasiones se queja el filósofo Amador Martos del desprestigio que sufren los llamados místicos cuánticos al sostener estas teorías. A lo largo del libro se incide especialmente en la del físico Garnier: sus teorías sobre el desdoblamiento del tiempo nos hacen cambiar nuestra visión sobre la conciencia, haciéndonos partícipes de la fusión entre ciencia y espiritualidad que emerge en nuestra era. Superado el paradigma dicotómico dual de la física clásica, entendemos que “el sujeto no puede manipular al objeto porque el sujeto y el objeto son en definitiva una y la misma cosa”. Pero, preguntémonos en este punto, ¿qué consecuencias efectivas pueden tener estas teorías en el panorama educativo? Educar desde un planteamiento que presuponga esta unicidad del todo y que tenga en cuenta los avances de una ciencia que cada vez más vuelve la mirada sobre presupuestos pertenecientes a la filosofía perenne se hace urgente ya que, si tomáramos conciencia de este racionalismo espiritual, nos encontraríamos un paso más cerca de alcanzar uno de los cometidos fundamentales de cualquier filosofía de la conciencia o reflexión mística: desentrañar qué papel juega en la especie el conocimiento que esta alcanza sobre sí misma. Y es que dar un sentido a la existencia individual y colectiva es uno de los supuestos inherentes a cualquier pedagogía que se pretenda regeneracionista y a la altura de las circunstancias. Por otra parte, nuestra dotación de sentido individual no es posible al margen de un sentido colectivo, como nos recuerda una de las tesis más básicas de la política Aristotélica. La filosofía práctica se ha ocupado tradicionalmente de sacar a la palestra la pregunta por la felicidad y el bienestar individual y colectivo. Si tenemos esto en cuenta, es evidente que un sistema educativo que destierre la posibilidad de armonizar el conocimiento humanístico con los avances neurocientíficos está desechando de entrada la potencialidad de establecer una auténtica comprensión del sentido de la existencia, nuestra posición en el universo y, lo que es más importante, de las enormes capacidades de transformación que el pensamiento posee como parte de la realidad que él mismo conforma. Y es que el bienestar individual y colectivo pasa por una regeneración consciente de la humanidad a la luz de la unión de estos paradigmas (espiritual y científico). Una concepción trascendente de la realidad donde la dualidad mente-materia quede superada transformaría radicalmente los presupuestos sobre los que se asienta nuestra forma de educar, ya que eliminaría la distancia entre las conciencias individuales y aquello que hoy comúnmente llamamos “contenidos educativos”. Los contenidos ya no podrían entenderse más como objetivos externos al estudiante, sino como parte de su propio proceso evolutivo. La falta de motivación es uno de los problemas más frecuentes entre el alumnado: ven como lejano y externo lo que se les trata de enseñar cada día en el aula, y no es extraño que así sea desde el momento en que el conocimiento se presenta al alumno como un constructo ya conformado en cuyo proceso de constitución no ha habido ningún tipo de interacción creativa con él. Los alumnos son meros espectadores externos de su propio proceso de conocimiento, receptores de un esquema mental calcado del exterior. ¿Cómo no habría de sentirse alguien desmotivado con algo tan alienante en su día a día como es el hecho de que otro te cuente cómo es la realidad? - Artículo 23: La conciencia de unidad Para rematar este trabajo de investigación, solamente queda por argumentar esa “conciencia de unidad” a la que solamente se accede desde la conciencia transpersonal. Y tal efecto, no hay mejor corolario que finalizar con una reflexión del inconmensurable Ken Wilber. Ken Wilber en La conciencia sin fronteras, argumenta que la conciencia de unidad es conciencia del momento intemporal, está totalmente presente en el ahora, y como es obvio, no hay manera de alcanzar el ahora, de llegar a lo que ya es. En efecto, la iluminación resplandece en toda su claridad en este momento y en todos los demás. No hay sendero hacia la conciencia de unidad pues no se trata de una experiencia entre otras, no es una experiencia que se oponga a una experiencia ínfima, sino más bien la experiencia presente. ¿Y cómo se puede entrar en contacto con la experiencia presente? Los verdaderos sabios proclaman que no hay sendero hacia el Absoluto, no hay camino para alcanzar la conciencia de unidad. Al parecer, nuestra dificultad es la misma que la del individuo que va saltando de ola en ola en busca de la acuosidad. No nos aquietamos durante el tiempo suficiente para entender nuestra condición presente, y al buscar en otra parte, en realidad nos apartamos de la respuesta. Nuestra búsqueda misma, nuestro propio deseo, nos impide el descubrimiento. En otras palabras, siempre estamos intentando apartarnos de la experiencia presente, cuando en realidad esta experiencia es la que siempre constituye la clave de nuestra búsqueda: en lugar de buscar la respuesta lo que hacemos es huir de ella. He aquí la gran paradoja de la conciencia de unidad: no se puede hacer nada para conseguirla, y creo que esto, por el momento, está totalmente claro. Llegamos así a un punto esencial de las principales tradiciones místicas, a saber, que hay condiciones especiales apropiadas, pero no necesarias, para la realización de la conciencia de unidad. Y además, estas condiciones no conducen a la conciencia de unidad, sino que ellas mismas son una expresión de la conciencia de unidad. La conciencia de unidad no es un estado futuro que resulte de alguna práctica, porque la conciencia de unidad está eternamente presente. La conciencia de unidad es nuestra “iluminación original”, original no porque haya ocurrido en tiempos pasados, sino porque es el origen y fundamento de este instante. La iluminación es el origen de la firma presente y la práctica espiritual es el movimiento o actividad de este origen. La verdadera práctica espiritual surge de la iluminación, no va hacia ella. Pero lo anterior plantea una cuestión. ¿Por qué, entonces, debemos practicar, si ya tenemos la naturaleza búdica, la iluminación original o el Cristo interior? Lo verdaderamente importante es que ejercitar las condiciones especiales de la práctica espiritual es una expresión apropiada de la conciencia de unidad. A medida que una persona va ejercitando las condiciones especiales de una práctica espiritual, empieza a darse cuenta, cada vez con mayor claridad y certidumbre, de un hecho exasperante, pero inconfundible: nadie quiere la conciencia de unidad. En términos teológicos, estamos siempre resistiéndonos a la presencia de Dios, que no es otra cosa que el presente total, en todas sus formas. Si le disgusta algún aspecto de la vida es que hay algún aspecto de la conciencia de unidad al cual está resistiéndose. Así, activamente aunque en secreto, negamos la conciencia de unidad y nos resistimos a ella. La comprensión de esta resistencia es la clave fundamental para la iluminación. En realidad, cada nivel importante del espectro de conciencia está constituido de un modo particular de resistencia. Al analizar el descenso desde el nivel de la persona al nivel del ego, lo primero con que tropezamos fue la resistencia a la sombra. Por eso Freud, investigador genial de la sombra, escribió: “Toda la teoría psicoanalítica se asienta, en efecto, en la percepción de la resistencia que ejerce el paciente cuando intentamos hacer que tome conciencia de su inconsciente”. Lo que confunde especialmente al individuo atrapado en esta resistencia, es que él, como persona, no cree, sinceramente, ofrecer resistencia. Lo hace de una manera por entero inconsciente. Ese fue el primer tipo de resistencia que descubrimos. La persona se resiste a la sombra, con lo que impide el descubrimiento y la emergencia de un ego preciso. Y cuando descendemos al siguiente nivel importante del espectro de la conciencia, nos encontramos con que el propio ego exhibe una resistencia: la del ego a la atención sensible del centauro. Esta resistencia es en parte una incapacidad de mantener la percepción verdaderamente centrada en el presente (o atención sensible) durante el tiempo que sea. Como la percepción consciente del centauro se asienta en el presente pasajero, la resistencia del ego al centauro es una resistencia al aquí y ahora inmediato. Empezamos así a ver que cada nivel del espectro se caracteriza, entre otras muchas cosas, por una manera distinta de resistencia: en el nivel de la persona, nos resistíamos a la unidad con la sombra en todas sus formas; en el nivel del ego, nos resistíamos a la unidad con el centauro y a todas sus cualidades; y extendiéndonos hasta las bandas transpersonales, encontramos la resistencia fundamental y primordial: la resistencia a la conciencia de unidad. Así, nos encontramos de nuevo en el punto que nos importa: mediante las prácticas espirituales apropiadas, empezamos a aprender exactamente de qué manera nos resistimos a la conciencia de unidad. La práctica espiritual hace que esta resistencia fundamental aflore a la superficie de nuestra conciencia y comenzamos a ver que en realidad no queremos la conciencia de unidad, sino que estamos siempre eludiéndola. Ver nuestra resistencia a la conciencia de unidad es ser capaz, por primera vez, de enfrentarnos con ella y, finalmente, de desprendernos de ella, con lo que apartaremos el obstáculo secreto a nuestra propia liberación. Mientras que no veamos exactamente de qué manera nos resistimos a la conciencia de unidad, todos nuestros esfuerzos por “alcanzarla” serán en vano, pues lo que tratamos de alcanzar es también aquello a lo que, inconscientemente, ofrecemos resistencia y tratamos de impedir. Nos resistimos secretamente a la conciencia de unidad, fabricamos de manera encubierta los “síntomas” de la no-iluminación, de la misma manera que producíamos en secreto todos nuestros demás síntomas en los diferentes niveles del espectro. Y el hecho de entenderlo así puede proporcionar un atisbo de la conciencia de unidad, porque aquello que ve la resistencia está, en sí mismo, libre de resistencia. La resistencia primaria, como las demás resistencias que operan en toda la extensión del espectro, no es algo que nos sucede, ni que sucedió en el pasado, ni tampoco nada que sucede sin nuestro consentimiento. Es más bien una actividad presente, algo que estamos haciendo sin darnos cuenta, y esta actividad primaria es la que tiende a bloquear la conciencia de unidad. Brevemente enunciado, es una falta de disposición global a mirarlo todo, tal como es, en este momento. En concreto, en este presente hay algo que no queremos mirar. Tenemos, pues, una mala disposición global a mirarlo todo, en conjunto, exactamente tal como es, en este momento. Tendemos a desviar la vista, a retirar la atención de lo que es, a evitar el presente en todas sus formas. Y como tendemos a mirar hacia otra parte, tendemos a movernos hacia otra parte, a apartarnos. Con esta resistencia sutil, con ese mirar y movernos hacia otra parte, parece que bloqueamos la conciencia de unidad, que “perdemos” nuestra verdadera naturaleza. Y esta “perdida” de la conciencia de unidad nos arroja a un mundo de demarcaciones, espacio, tiempo, sufrimiento y mortalidad. De modo que aunque lo único que desea fundamentalmente el individuo es la conciencia de unidad, lo único que siempre hace es resistirse a ella. Siempre estamos en busca de la conciencia de unidad, pero de tal manera que siempre obstaculizamos el descubrimiento: buscamos la conciencia de unidad apartándonos del presente. Imaginamos que, de alguna manera, este presente no está bien del todo, no es exactamente lo que queremos, y por eso no descansamos globalmente en él, sino que empezamos a apartarnos de él hacia lo que imaginamos que será un presente nuevo y mejor. En otras palabras, empezamos a saltar olas, a movernos en el espacio y en el tiempo para asegurarnos una ola fundamental y definitiva, la que finalmente extinga nuestra sed, la que nos dé por fin “acuosidad”. Al buscar la acuosidad en la próxima ola de experiencias, nos la perdemos siempre en la ola presente. Buscar eternamente es errar eternamente. En el momento en que nos resistimos al único mundo de la experiencia presente, necesariamente lo dividimos en una experiencia interior, que sentimos como el que ve, experimenta y actúa, opuesto a una experiencia externa, que sentimos como lo que vemos y experimentamos, como aquello sobre lo cual actuamos. Nuestro mundo se escinde en dos, y entre lo que uno es, el que experimenta, y lo que uno no es, lo experimentado, se establece una demarcación ilusoria. La evolución del espectro ha comenzado: se ha iniciado la guerra de los opuestos. Apartarse continuamente del presente global implica que hay un futuro que aceptará este movimiento. Nos apartamos porque imaginamos la existencia de otro tiempo hacia el cual podemos movernos. Apartarse es, por tanto, un mero moverse en el tiempo. En realidad, es crear tiempo, pues al apartarnos de la experiencia intemporal y presente (o más bien, al intentar apartarnos), generamos la ilusión de que, de alguna manera, la experiencia misma pasa junto a nosotros. Mediante nuestra resistencia, el presente global y eterno se reduce al presente fugitivo. Por tanto, apartarse es crear un antes y un después, un punto de partida en el pasado, desde donde nos movemos, y un puerto de destino en el futuro, hacia el cual nos movemos. Nuestro presente se reduce al movimiento, a la huida silenciosa. Nuestros momentos pasan. Desde cualquier ángulo que se mire, apartarnos es separarnos de la experiencia presente y proyectarnos en el tiempo, la historia, el destino y la muerte. Esta es, pues, nuestra resistencia primaria: la mala disposición a contemplar la experiencia, como un todo, tal como es, en este momento. Esta resistencia global es lo que se descubre, y luego se frustra, con las condiciones especiales de la práctica espiritual. Cuando una persona asume las condiciones, empieza a darse cuenta de que siempre está apartándose del presente global. Comienza a ver que al apartarse siempre, no hace más que resistirse e impedir la conciencia de unidad… o la voluntad de Dios, el fluir del Tao, el amor del Gurú o la iluminación original. De cualquier manera que lo llame, se resiste a su presente. Mira hacia otra parte, se va hacia otro lado y, por consiguiente, sufre. Llegado a este punto, las cosas parecen realmente desalentadoras. El individuo no parece ser más que una trampa montada para atraparse perpetuamente a sí mismo. Se inicia la noche oscura del alma, y parece como si la luz de la conciencia le diera la espalda hasta desaparecer sin dejar rastro alguno. Todo parece perdido, y en cierto sentido, lo está. La oscuridad sigue a la oscuridad, el vacío conduce al vacío, la medianoche se eterniza. En este punto mismo donde absolutamente todo parece desacertado, todo se arregla de un modo espontáneo. Cuando el individuo ve realmente que todo movimiento que haga es un apartarse, una resistencia, el mecanismo de la resistencia se queda sin cuerda. Cuando uno ve esta resistencia en cada movimiento que hace, entonces, de manera totalmente espontánea, abandona por completo la resistencia. Y el abandono de esta resistencia es la apertura a la conciencia de unidad, la realización de la conciencia de aquello que no tiene fronteras. Como si despertara de un sueño largo e incierto, se encuentra con lo que siempre supo: él, como ser separado, no existe. Su verdadero ser, el Todo, jamás ha nacido y jamás morirá. Solo hay, en todas direcciones, Conciencia como Tal, absoluta y omnímoda, que irradia en y a través de toda condición, la fuente y esencia de todo lo que surge a cada momento, absolutamente anterior a este mundo, pero no distinta a él. Todas las cosas no son más que una onda en este estanque, todo surgimiento es un gesto de este uno. Cuando ya no se resiste a la experiencia presente, ya no tiene motivo para separarse de ella. El mundo y el yo regresan como una única experiencia, no como dos diferentes. Dejamos de saltar de ola en ola, porque no hay más que una ola, y está en todas partes. Dejar de resistir al presente es ver que no hay nada más que el presente; sin comienzo, sin fin, sin nada por detrás ni nada por delante. Cuando tanto el pasado de la memoria como el futuro de esperanza se ven como hechos presentes, los límites de este presente se derrumban. Las demarcaciones que rodean a este momento se hunden dentro de este momento, y entonces no hay nada más que este momento, y ningún otro lugar adónde ir. Así vemos claramente por qué la búsqueda de la conciencia de sí era tan exasperante. Todo lo que intentábamos estaba mal porque todo estaba ya, y eternamente, bien. Nunca hubo, ni jamás habrá, ningún momento más que Ahora. La verdadera práctica espiritual no es algo que hagamos durante veinte minutos, ni durante dos horas, ni durante seis horas al día. No es algo para hacer una vez al día, por la mañana, ni una vez por semana, los domingos. La práctica espiritual no es una entre tantas otras actividades humanas; es el fundamento de todas las actividades humanas, su fuente y su validación. Es un compromiso previo con la Verdad Trascendente, vivida, respirada, intuida y practicada durante veinticuatro horas del día. Intuir lo que verdaderamente somos es comprometernos íntegramente en la realización de eso que verdaderamente somos en todos los seres, de acuerdo al voto primordial: “Por innumerables que sean los seres, hago voto de liberarlos; por incomparable que se la Verdad, hago voto de realizarla”. Para quien sienta este profundo compromiso con la realización, el servicio, el sacrificio y la entrega, en todas las condiciones presentes y hasta el infinito mismo, la práctica espiritual será, naturalmente, el camino. Que esa persona reciba la gracia de encontrar en esta vida un maestro espiritual y de conocer la iluminación en el momento.
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capitalismo

UN LLAMADO A TODOS LOS CIENTÍFICOS: LA PANDEMIA TIENE UNA CAUSA METAFÍSICA, DEMOSTRABLE MEDIANTE LA HIPNOSIS CLÍNICA REGRESIVA DE WILLIAM CRIADO

A estas alturas de la falsa pandemia, en la que muchos todavía no saben lo que está pasando en mundo por estar bajo programación mental sobre todo de la televisión, creo que es importante no solo denunciar una vez más quién es el enemigo invisible de la humanidad, sino, también, realizar un análisis empírico desde la hipnosis clínica regresiva para poner un poco de orden en este año apocalíptico. En dicho sentido, a partir de los vídeos comentados que he publicado, voy a destacar las pautas evolutivas de la plandemia desde el magnífico trabajo realizado por el médico venezolano William Criado, gracias a lo cual he podido pasar de la teórica filosofía transpersonal a una práctica empírica mediante la hipnosis clínica regresiva. 1 – Vídeo 226 de Willam Criado (publicado el 24 de junio 2018): Las vacunas al descubierto: contienen nanotecnología de los reptilianos. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - En 1.999, en un polideportivo de Ohio (EEUU) hay una experimentación para vacunar 1.400 niños procedentes de la emigración. Esas vacunas contienen nanotecnología. - Para la elaboración de esas vacunas con nanotecnología, se secuestraron a 512 científicos con sus correspondientes familias para hacerles chantaje. - Toda esa operación fue desmantelada y los científicos y sus familias recuperados. 2 – Vídeo 283 de William Criado (publicado el 24 de marzo 2020): La raza Kutulo está detrás de la pandemia. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se evidencia que un laboratorio situado en Wuhan (China) es el centro de operaciones para la pandemia, donde se pretendía liberar en el futuro nanorobots biológicos para que, una vez liberados, se multiplicaran por medio del oxigeno y el aire atmosférico. Esos nanorobots son más pequeños que un grano de arena. - El objetivo era programar esa pandemia mortal para el final del 2021 preparando así esa extinción masiva para el gran evento del 2024 (¿Flash solar?). - William Criado sabe que hay 44 hombres que dominan la élite política y económica, los cuales son los responsables de la pandemia del 2020, conoce sus nombres. - La pandemia del 2020 es una estrategia de control mediante la vacunación masiva obligatoria como preparación para el 2021, fecha en que se liberaría los citados nanorobots biológicos, los cuales serían más letales que el coronavirus. - Toda esa operativa genocida ha sido anticipadamente desmantelada por William Criado. 3 – Vídeo 284 de William Criado (publicado el 9 de abril 2020): Enki, el creador del ser humano, hace importantes revelaciones sobre el virus y el futuro de la humanidad. En una conversación de William Criado con Enki, cabe destacar estos importantes puntos: - Enki: Hay demasiadas muertes, esto no se va acabar todavía, hay mucha maldad en el mundo. - WC: El virus es un microorganismo en 3D, reforzado en laboratorios con diferentes inserciones*. Las razas que estaban detrás de ese plan para 2021 fueron eliminadas (ver vídeos 283 y 306), fue el último bastión Anunnaki. *Cabe señalar que muchos científicos denuncian que, efectivamente, el virus no ha sido secuenciado y aislado según los postulados de Koch. También denuncian esos científicos que hay inserciones de otras secuencias como, por ejemplo, el VHI. Esa secuenciación es, entonces, un “virus informático” pues ha sido secuenciado en una pantalla de ordenador. - Enki: El holograma de la Tierra se está rompiendo, los reptiles se están dejando ver por todo el mundo y ya no saben qué hacer. - Enkí: Más que el virus, está matando el pánico, el miedo. - WC: Ha habido momentos claves desde movimientos gubernamentales, en el que 2 cosas se han visto sin que sean públicas: 1- La liberación de muchos niños, miles, que ni siquieran han visto la luz, utilizados de muchas formas: tráfico de órganos, trata de blanca, violaciones, rituales satánicos… y 2- Cierta élite mundial está resguardada en bunkers secretos. - Enki: El virus no se queda en el aire, cae a la superficie. - WC: Se ha visto recuperación completa en personas que han tomado vaporizaciones (6 al día) en los primeros síntomas, y el virus es eliminado de las fosas nasales y la garganta, con hierbas: eucalipto, jengibre, romero, orégano silvestre, mentol, hay evidencias de eso. - Enki: Esto va a pasar, va a dejar muchas consecuencias, mucho dolor, esto va a pasar y van a venir mejores tiempos para todos los humanos, hay que esperar, no puedo decirte nada más William. - Enki: El humano no está lo suficientemente preparado para escuchar ciertas cosas … - Enki: Hay reptilianos en la tierra, y el holograma se está rompiendo, y a ellos les aterra saber que los humanos los están viendo. - Enki: Respecto a los sonidos que hay en el mundo: Están tratando de crear pánico en los humanos. - WC: Han aparecido imágenes tipo Blue Beam con estas nuevas tecnologías, imágenes muy nítidas para confundir a los que no saben. 4 – Vídeo 287 de William Criado (publicado el 4 de junio 2020): El Covid 19 es obra de los reptilianos desde 7034 AC. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se hacen experimentos con científicos: se los infecta para adquirir resistencia al virus y, posteriormente, ser enviados a la tierra 3D para infectar al resto de la humanidad. - El objetivo de la manipulación científica en 4D es la transmisión del virus y una infección masiva, tal como se ha realizado en la época actual en el aspecto físico 3D mediante el Covid 19. Ese vector de transferencia desde 4D a 3D tiene dos objetivos: imposibilitar la destrucción en 4D y evitar la escapatoria definitiva del ser humano desde 3D. - Los reptilianos conocen muy bien cualquier emoción del ser humano, y saben distinguir entre los humanos más frágiles y los más fuertes. - Desde 7.034 AC se generan las pandemias a través de la historia. - Según William Criado, el futuro no existe, de ahí la importancia de resolver el problema en la línea de tiempo presente. - La Organización Mundial de la Salud (OMS) prohíbe las autopsias y da un protocolo equivocado (controlado por reptiles) para no detectar la coagulación de la sangre y, así, esa información queda bloqueada e inaccesible para la mente humana. (Este extremo está muy acreditado con numerosas muertes, sobre todo en Italia, cuyos científicos se atrevieron a realizar las primeras autopsias para luego cambiar el protocolo de actuación con antiinflamatorios y anticoagulantes). - El factor de no letalidad del virus es porque los reptilianos no tienen el control del holograma tierra, ya que hay esferas de luz en partes estratégicas que ayudan al holograma y a los seres vivos, lo cual aumenta la frecuencia por emanación de luz de los Humanos/luz liberados. 5 – Vídeo 315 de William Criado (publicado el 7 de agosto 2021): Las vacunas al descubierto: nanopartículas y grafeno para la muerte celular. Única solución: conciencia total para la regeneración celular. Resumen más destacado: -El grafeno inoculado a través de las vacunas hace que las células sufran una modificación en todo el cuerpo. La membrana celular sufre una petrificación que impide la expansión de la energía por el cuerpo. El sistema intercelular humano se comunica a través de energía que recorre de una célula a otra. La petrificación de la membrana celular impide esa comunicación celular, de tal modo que las células trabajan independientemente y se desconectan entre sí. La conclusión es que la emisión química enviada desde el cerebro, más la comunicación eléctrica del sistema nervioso, ya no hacen conexión con las células. Al faltar esa comunicación entre las células, ello provoca fallos en los órganos y en los tejidos. -La vacuna contiene nanopartículas subatómicas que actúan directamente sobre las células. Esas nanopartículas se alojan cerca de la membrana celular. Cuando el grafeno entra en el cuerpo, se desintegra en micro partículas, las cuales sirven para el movimiento de las nanopartículas, son pues el motor que ayuda a la conducción de esas nanopartículas mediante el calor del cuerpo. Es por ello que, las mascarillas, ayudan a subir ese calor y facilita la labor de conducción. -¿Cómo se puede contrarrestar esos efectos de la vacuna? El humano debe estar en un estado de conciencia total, todo el tiempo, especialmente la noche durante el sueño, pues la regeneración celular se acelera a través del sueño. El sueño es más importante que la rutina diaria humana. El descanso con mentalidad consciente facilita la regeneración del cuerpo y puede acelerar la destrucción de las nanopartículas, no inmediatamente, pero en procesos de tiempo (desde 3 meses a 3 años), dependiendo de la capacidad del ser humano de estar en silencio en ese momento. 6 - Conclusiones Hay constancia de que son miles los científicos que están elevando sus voces conjuntamente contra esta falsa pandemia en la que hay relación entre el 5G y las vacunas para imponer un Nuevo orden Mundial, y así lo expuse también en un Webinar en la Universidad Central de Bolivia. Desde este artículo, invito a dichos científicos a dar un paso más allá de lo meramente físico, a adentrarse en las cuestiones metafísicas, en esa cuarta dimensión (4D) desde la cual hay un enemigo invisible que controla la humanidad. Es una invitación a realizar ciencia más allá de los sentidos, es decir, desde el subconsciente humano tal como lo demuestra William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Quizá, así, algún día, los científicos podrán trabajar conjuntamente con algunos filósofos que, como yo, contemplamos la metafísica ya no como una entelequia sino mediante acreditadas investigaciones científicas en las que, por ejemplo, se demuestra que es posible la sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación. Este 2020 hemos experimentado tanto sufrimiento, que es imperativo volver a poner orden entre la ciencia y el pensamiento y, para dicho objetivo, hay que partir de la premisa de que los reptilianos controlan al ser humano a través del subconsciente.
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mito

MANUAL PARA CREAR UNA FALSA PANDEMIA

La tesis defendida como FALSA PANDEMIA en esta investigación ha sido finalmente confirmada por médicos y científicos, quienes han creado la asociación MÉDICOS POR LA VERDAD - ESPAÑA Este artículo está incluido en el contexto de la investigación titulada: BREVE RESUMEN DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO, cuyas tesis han sido presentadas en un WEBINAR de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN): aquí el vídeo de la presentación y aquí el documento PDF con los esquemas conceptuales. 1 - Anticipa la pandemia en un gran evento mundial: un escenario ideal es la celebración de unos Juegos Olímpicos como Londres 2012. Asegúrate de que el símbolo del coronavirus, la muerte y las enfermeras bailando estén presentes. Ello calará en el inconsciente colectivo, de modo que, cuando la falsa pandemia sea implantada, las enfermeras bailarán por todo el mundo como se puede apreciar aquí, aquí y aquí, por citar solamente unos ejemplos pues son innumerables esos vídeos en internet. 2 - Publicita la pandemia a la vista de todos, ríete en su cara: el mejor modo es exponer el virus y el 5G en un billete a la vista de todos. De cualquier manera, los ignorantes no dan más de sí y, aunque la verdad esté a plena luz del día, nadie creerá que han sido engañado, ya lo anticipó Platón en su famosa alegoría del Mito de la Caverna. 3 - Profetiza la pandemia con antelación: haz pública tu intención, es la mejor manera que la gente se lo crea. También, años antes, anuncia a bombo y platillo la pandemia, la vacunación masiva y el microchip, como por ejemplo en la revista Muy Interesante. Pero, también, profetiza la pandemia de una manera oficial como en la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Comisión Europea mediante un cómic. 4 - Crea el virus en un laboratorio: es el mejor modo de que parezca letal. La pandemia no debe parecer una evolución natural biológica, debe prevalecer la maldad para inocular más miedo. 5 - Controla la narrativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS): aunque la OMS fue inicialmente concebida como una organización humanitaria, ya nadie se acuerda y está controlada por Bill Gates uno de los nuestros, debes controlar la narrativa de la salud y, para ello, debes contribuir con la financiación para tus lúgubres objetivos. Y si el Presidente Trump de un país patriota retira sus subvenciones a la OMS, es una oportunidad para que nuestros socios inyecten más dinero en aras de promover tus propias vacunas como solución a la pandemia artificialmente creada. 6 - Controla los gobiernos pro-Nuevo Orden Mundial: las directrices de la OMS deben ser implementadas por los gobiernos títeres que aseguren una gobernanza globalista. Asegúrate de infiltrar a tus hombres de paja en el gobierno. Afortunadamente, aún quedan valientes "semillas estelares" como la diputada italiana Sara Cunial, quien denuncia los poderes ocultos que esclavizan a la humanidad. En esa misma línea, son cada vez más los políticos que levantan sus voces respecto al orden exageradamente establecido en contra de la libertad de los ciudadanos, como es el ejemplo en Austria. 7 - Difunde miedo y engaña a través de los medios de comunicación: el miedo desactiva el sistema inmunológico pero la gente no lo sabe, así será más fácil contagiarse con el virus. Por tanto, controla y difunde la narrativa a través de los medios de comunicación. Engaña a través de los medios de comunicación, disfraza la verdad con "pacientes falsos". 8 - Que los gobiernos pro-Nuevo Orden Mundial impongan largas cuarentenas: la confinación en casa aísla las personas de la luz del día. El sol produce la vitamina D que, parece ser, elimina los virus como se demuestra en este estudio científico en la presente crisis. Nadie se dará cuenta que los gobiernos pro-Nuevo Orden Mundial buscan matar a las personas en sus casas por falta de luz solar, salvo el Consejo de Seguridad de EE.UU. quien demuestra en una comparativa que 10 Estados demócratas tienen 34. 616 muertes por coronavirus frente a 2.126 muertes de 10 estados republicanos, ambos con la misma población, sin embargo, los demócratas con ferroz confinamiento y los republicanos alentando las salidas. Nadie debe saber la tesis del Dr. Wittkowski: "El distanciamiento social y la cuarentena de todos no ha salvado vidas en ninguna parte, solo ha prolongado la curva, causando más muertes y disminuyendo la inmunidad natural colectiva, que es lo único que detendrá esta epidemia". Nadie debe saber tampoco que Suecia tiene resultados extremadamente positivos frente a la desastrosa situación generada por otros gobiernos que han confinados a sus pueblos. 9 - Amplifica los síntomas del virus mediante el 5G: expande las redes 5G poco antes de la pandemia, pues sus síntomas gripales harán parecer que la personas mueren por coronavirus cuando, en realidad, está muriendo por radiación de microondas. Y aunque los científicos llevan años denunciando ello, nadie les creerá pues controlamos la narrativa política y científica. 10 - Asegurate de que la gente mayor reciba la vacuna mortal: es muy importante vacunar a las personas mayores año tras año porque, cuando llegue la pandemia, el miedo hará bajar su sistema inmunológico y se reactivará el virus inoculado y serán los primeros en caer. Se hará creer que han muerto por coronavirus, aunque nunca dirán que tenían patologías previas como causa de su muerte, una cuestión acreditada por el científico italiano Stefano Montanari. 11 - Deja morir a los mayores en las residencias de ancianos: No les suministres medicación para salvar su vida, más bien suministra sedantes y morfina para hacer más llevadera su muerte. Eso engrosará las estadísticas de muerte por coronavirus. 12 - Falsifica las estadísticas de muertes por coronavirus: es importante que las estadísticas por muerte sean elevadas. Da órdenes desde el gobierno títere para que en los certificados de defunción se atribuya las muertes al coronavirus. Muchos sanitarios son demasiados cobardes y no elevarán la voz contra sus amos las multinacionales farmacéuticas, quienes les proveen todo tipo de regalos por recetar sus medicamentos mortales. Pero ten cuidado con Q, es el único que sabe de las artimañas en la manipulación estadística. 13 - Si no mueren por coronavirus, mátalos!: como lo hacen aquí, aquí, aquí y aquí. 14 - Manipula los test para que den positivo: De ese modo se engrosará el número estadístico de infectados. Pocos se darán cuenta del engaño salvo algún desconfiado como el presidente de Tanzania. 15 - Implementa silenciosamente el transhumanismo: Toda la paranoia anterior tiene como finalidad alterar la percepción de la verdad y, sin que la mayoría de la población se de cuenta, la tecnología 5G será el medio para implantar la Inteligencia Artificial que, junto a los nanobots insertos en las vacunas obligatorias, conducirá al control totalitario de la humanidad. Nadie se dará cuenta de ello, salvo algún "loco" como David Icke que pasará por "conspiranoico". 16 - Elimina a toda aquella persona que quiera divulgar la verdad: Nadie puede divulgar los hallazgos científicos o hablar en contra de las tesis aquí planteadas, el precio a pagar es la muerte. 17 - Controla la ciencia oficial y cárgate a la disidencia científica: Si algún científico interfiere en los planes de la falsa pandemia, mételo sin motivo en la cárcel y sácalo del circuito científico como se ha hecho con la Dra. Judy Mikovits. Hay que controlar las revistas científicas para favorecer nuestras industrias farmacéuticas. Si has seguido metodológicamente este manual, habrás logrado inocular el verdadero virus: el virus de la desinformación en la mente de las personas y el rebaño estará controlado.
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educación

META-ANÁLISIS DE LA PANDEMIA: 5G + VACUNAS = MICROCHIPS DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Las tesis defendidas en esta investigación desde el 19/04/2020 han sido finalmente confirmadas por médicos y científicos, quienes han creado la asociación MÉDICOS POR LA VERDAD - ESPAÑA Las tesis expuestas y defendidas en esta investigación han sido presentadas en un WEBINAR de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN): aquí el vídeo de la presentación y aquí el documento PDF con los esquemas conceptuales. A estas alturas de la pandemia, ya se pueden extraer diversas conclusiones según las informaciones que van saliendo desde las diferentes fuentes. A mi parecer, las declaraciones del Diácono Jorge Sonnante (censuradas por Youtube) son contundentes y con visos de total verosimilitud: EL 5G CAUSA SÍNTOMAS DE GRIPE, lo cual se presenta como la excusa perfecta PARA INOCULAR LA VACUNA TAL COMO PRETENDE BILL GATES , una vacuna que contendría realmente el VIRUS LETAL PARA QUIEN LA RECIBIERA. Dichas declaraciones del Diácono Jorge Sonnante, ahora, tienen mucho sentido y concuerdan con otras declaraciones realizadas por otros científicos que a continuación relaciono: 1 - El profesor emérito de bioquímica y ciencias médicas básicas de la Universidad Estatal de Washington, Martin L. Pall, realizó un estudio científico donde demuestra la relación causal del 5G y el COVID-19. Del mismo modo, el Instituto de Salud de EE.UU. hace público un estudio científico que correlaciona el 5G con la aparición del coronavirus. 2 - Según demuestra este documental, existe una guerra invisible mediante la radiación de microondas. 3 - Lo anterior puede ser comprobado mediante la medición de la radiación del 5G, tal como demuestra aquí y aquí. 4 - Y todo ello se puede comprobar científicamente de la mano de la científica Ana María Oliva, Doctora en Biomedicina, quien nos advierte del real peligro de las radiaciones del 5G. 5 - Y, cómo no, también tiene razón el Doctor Andrew Kaufman al declarar que no existe el COVID-19, sino que ese supuesto “virus” comprende “exosomas" creados por el sistema inmunológico natural del cuerpo; y que las pruebas para el COVID-19 son meramente indicativas de exosomas, no la verdadera causa de que las personas se enfermen. Nota a este punto 5: La aseveración de que no existe el COVID-19 tal como mantiene el Dr. Kaufman es cierta bajo una premisa: si se tiene en cuenta que los síntomas gripales no son producto del virus en sí mismo sino de la radiación 5G. Pero, por otro lado, ello no es óbice de que el virus haya sido realmente creado y modificado en un laboratorio y, cuya finalidad, es inocularlo a través de la vacunación tal como dice Jorge Sonnante que se hizo en Wuhan-China y, pretendidamente, repetir esa inoculación vacunal (que incluiría el virus mortal) en el resto del mundo. Para tal finalidad, los famosos que declararon estar "infectados" por el virus, fue una estrategia para crear pánico e invitar a la vacunación general, cuando en realidad nunca dichos famosos han tenido el "virus", pues son parte del "Estado profundo". Del mismo modo, los medios de comunicación propiedad de ese "Estado profundo", han realizado una campaña masiva de miedo colectivo para implementar el malévolo plan de inocular la vacuna con el virus mortal. No obstante lo anterior, ese virus modificado en laboratorio no es más letal que cualquier otra gripe estacional de años anteriores y que la tasa de mortalidad es como la gripe común, además, puede ser eliminado mediante el MMS (Dióxido de cloro) como se puede comprobar aquí, hasta el punto que es objeto de una investigación científica y que, finalmente, parece ser se están realizando ensayos clínicos. 6 - Otro científico que tendría la razón es el virólogo Pablo Goldschmidt, quien declara que es una falsa pandemia. 7 - El Doctor Mercola también tiene razón al aseverar que los campos electromagnéticos (EMF) causan disfunción mitocondrial, lo que aumenta el riesgo y empeora las enfermedades crónicas y degenerativas. Según los estudios realizados, la tecnología 5G es perjudicial y solo empeora las cosas, ya que aumenta drásticamente nuestras exposiciones. 8 - Es así como, los medios de comunicación en las manos del “Estado profundo”, han propagado el miedo a la población mundial como se puede comprobar aquí y aquí. Cabe destacar aquí un tema muy importante: el miedo desactiva el sistema inmunológico, pues es una respuesta biológica para la conservación de energía. 9 - Y para justificar aún más la tesis aquí argumentada, la viróloga y Doctora Judy Mikovits avala la tesis de Jorge Sonnante en relacionar el virus con las vacunas: "El Virus Corona no es más que un virus grave, y es inverosímil que esté pasando al ser humano por otro ser humanos mediante la tos, así no sucede, es más plausible que se haya inyectado,...las vacunas contra la gripe están impulsando la infección, .. el estrés y el miedo han conducido a la reactivación del virus latente". En esa línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce finalmente que el virus no se transmite por el aire. Tampoco la OMS ha hallado pruebas de contagio por objetos. 10 - Pero si algún escéptico alberga todavía dudas, le remito a la investigación científica de Bartomeu Payeras, quien demuestra la correlación entre coronavirus y 5G. 11 - Si todo lo anterior no es suficiente, remito al lector a esta noticia: El covid-19 no es un virus, es un exosoma influido por la contaminación electromagnética-Argentina. Un extrato significativo de dicha noticia: "Investigadores y Científicos como Magda Havas, Annie Sasco, David Carpenter o Ceferino Maestú, que participaron en las II Jornadas Científicas organizadas por la Asociación de Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud (EQSDS) en Segovia septiembre 2019, advirtieron que la tecnología 5G irá acompañada de un aumento de una variedad de patologías, desde infertilidad a enfermedades neurológicas y cáncer. Es la contaminación lo que debilita el sistema inmune y, como consecuencia, la gente muere por varias causas, incluso la gripe estacional y todas las muertes se etiquetan como coronavirus. Pero incluso los virólogos convencionales admiten que los coronavirus son muy comunes e inofensivos. Es absurdo que hagan colapsar al sistema de salud, a menos que este no sirva. Dos tercios de las personas tienen coronavirus en pequeñas cantidades inofensivas y darían positivo en los test PCR de coronavirus, aún excluyendo contaminación, no detectan qué variante es ni en qué cantidad es decir, si la carga viral, que no se mide, alcanza para enfermar. De hecho, el COVID-19 es un exosoma." 12 - Todas las demás argumentaciones también tienen su repercusión en el ámbito geopolítico pues, a tenor de este informe de Benjamin Fulford, los servicios de Inteligencia chinos y occidentales buscan a los ejecutivos de las telecomunicaciones 5G, pues la llamada "pandemia" ha sido rastreada hasta la tecnología 5G. El objetivo de la actual pandemia, organizada por la facción Busch-Rothschil, es centralizar el control y llevar a cabo una reducción de la población, según confirman fuentes de la CIA. 13 - Y como colofón a las anteriores pruebas, tenemos la canalización del Padre Absoluto, quien ya nos advirtió de la fórmula de la maldad: 5G + VACUNAS = NUEVO ORDEN MUNDIAL. Me alegro mucho personalmente que sea el Diácono Jorge Sonnante, un emisario de Dios, quien nos haya iluminado para evitar, en primer lugar, la vacunación mortal con el virus y, en segundo lugar, la implantación subcutánea de un microchip a modo de subterfugio como pretende Bill Gates, una cuestión que ha sido rechazada por el Fiscal General William Barr. Dicha tesis es también avalada por algunos científicos como el Dr. Rashid Buttar, considerado uno de los cincuenta mejores médicos de EEUU, quien denuncia abiertamente que no existe el tal virus sino que se trata de una lesión hipóxica causada por la radiación 5G lo cual es avalado por más de 2.000 estudios, y cuyo objetivo subyacente es la implementación de la vacunación masiva obligatoria para implantar el microchip subcutáneo. Dicho de otro modo, nos dice, es una operación de falsa bandera para la despoblación de la humanidad. CONCLUSIONES: 1 - Los virus están latentes en las personas mediante las vacunas y son reactivados mediante el estrés y el miedo, de ahí el interés del Estado profundo mediante sus medios de comunicación controlados en propagar el pánico. 2 - La tecnología 5G es nociva al punto que presenta síntomas de gripe: la excusa perfecta para imponer una vacuna mortal. 3 - Los gobiernos títeres del Nuevo Orden Mundial, como el español, son cómplices de genocidio. Afortunadamente, aún quedan valientes "semillas estelares" como la diputada italiana Sara Cunial, quien denuncia los poderes ocultos que esclavizan a la humanidad. En esa misma línea, son cada vez más los políticos que levantan sus voces respecto al orden exageradamente establecido en contra de la libertad de los ciudadanos, como es el ejemplo en Austria. 4 - La pandemia es una farsa: - El profesor Yitzhak Ben Israel, de la universidad de Tel Aviv: desmonta la justificación de la cuarentena. El profesor Yitzhak Ben Israel trazó las tasas de nuevas infecciones por coronavirus en los EE. UU., Reino Unido, Suecia, Italia, Israel, Suiza, Francia, Alemania y España. Los números contaban una historia impactante: independientemente de si el país estaba en cuarentena como Israel , o si se dedicaba a los negocios habituales como Suecia , el coronavirus alcanzó su punto máximo y disminuyó exactamente de la misma manera. De la misma manera exacta . - Por otro lado, el Dr. Wittkowski dice: "El distanciamiento social y la cuarentena de todos no ha salvado vidas en ninguna parte, solo ha prolongado la curva, causando más muertes y disminuyendo la inmunidad natural colectiva, que es lo único que detendrá esta epidemia". Dicha tesis ha sido aplicada por Suecia con resultados extremadamente positivos frente a la desastrosa situación generada por otros gobiernos que han confinados a sus pueblos. - Una tercera opinión científica es del Premio Nobel Michael Levitt, quien afirma que la cuarentena fue un gran error. - Una cuarta opinión científica de Dolores Cahill, inmunóloga y bióloga molecular, experta mundialmente reconocida con un amplio recorrido estudiando los virus y la inmunidad, denuncia que "la declaración de pandemia es un crimen contra la humanidad" y que "no es necesario el uso de mascarilla ni el distanciamiento social". Así pues, esos cuatro científicos dejan en evidencia que la cuarentena se ha implementado sin tener en cuenta los criterios estrictamente científicos sino, más bien, siguiendo directrices políticas y de intereses ligados a la industria farmacéutica, apoyado ello por medios de comunicación serviles a los poderes fácticos: esa cuestión es avalada por un informe científico alemán que denuncia la narrativa oficial como "una falsa alarma global". - El Coronel de la Inteligencia Rusa, Vladimir Kvachkov, declara abiertamente que la pandemia es una mentira orquestada como estrategia globalista para un control total sobre la humanidad y una reducción de la población. - A todo lo anterior, según THE WASHINGTON TIMES, el coronavirus es el mayor engaño político de la historia y, consecuentemente, la farsa de la pandemia se desinfla: "El nuevo coronavirus es real. La respuesta al coronavirus es exagerada. Y con el tiempo, esta publicidad se revelará como engañada políticamente. De hecho, COVID-19 pasará a ser una de las respuestas más grandes, vergonzosamente exageradas, del mundo político a una cuestión de salud en la historia de Estados Unidos.Los hechos son los siguientes: COVID-19 es una enfermedad real que enferma a algunos, resulta fatal para otros, principalmente para los ancianos, y no hace nada a la gran mayoría. Eso, en pocas palabras, es todo." - Como conclusión, el CDC de EE.UU confirma que la tasa de mortalidad es notablemente baja (0,2%), lo cual debería impactar la narrativa política: ello confirma que las predicciones realizadas por políticos y la OMS sobre muertes, fueron exageraciones salvajes. 5 - El objetivo de esta pandemia provocada es reducir la población mundial mediante una vacunación masiva mortal y la implantación de un microchip subcutáneo para, con ello, implementar la agenda del Nuevo Orden Mundial. 6 - Los informes científicos independientes deben prevalecer sobre las decisiones políticas arbitrarias. Según Scott W. Atlas, MD, miembro principal de David y Joan Traitel en la Institución Hoover de la Universidad de Stanford y ex jefe de neurorradiología en el Centro Médico de la Universidad de Stanford, hay que detener el pánico y poner fin al confinamiento total. Estos son los hechos según él: 1-La gran mayoría de las personas no tienen ningún riesgo significativo de morir por COVID-19. 2-Proteger a las personas mayores en riesgo elimina el hacinamiento en el hospital. 3-Las políticas de aislamiento total previenen la inmunidad vital de la población, prolongando el problema. 4-La gente está muriendo porque no se está recibiendo otra atención médica debido a proyecciones hipotéticas. 5-Tenemos una población en riesgo claramente definida que puede ser protegida con medidas específicas. Y para demostrar de qué manera está manipulada la ciencia, recomiendo ver esta entrevista realizada a la Dra. Judy Mikovits. MI ANÁLISIS: En mi opinión, LA ALIANZA DE LA TIERRA y su equipo militar a través de Q, ha sido consciente de las tesis aquí defendidas, pero le han seguido el juego al "Estado profundo" para dejar confinada a la población en sus casas por cinco motivos: 1 - Con el confinamiento en los domicilios, se evita ataques de falsa bandera como los ocurridos en las grandes ciudades así como en numeroso colegios de los Estados Unidos. 2 - Aprovechando el confinamiento por la cuarentena de la falsa pandemia, se están desarrollando operaciones militares para realizar arrestos relacionados con las más de 203.000 acusaciones selladas del Departamento de Justicia de los EE.UU. 3 - El confinamiento es la situación ideal para el desmantelamiento de las bases subterráneas del Estado profundo y, así, proceder a la liberación de los niños secuestrados que, parece ser, ya son 500.000 rescatados. 4 - Con el confinamiento en casa, se reduce la exposición a la radiación de las antenas 5G, por lo tanto nos han estado protegiendo. 5 - Según informa el grupo de inteligencia militar detrás de Q, en sus publicaciones Q4065 y Q4076 , el conocimiento es poder en referencia a la manipulación de las tasas de mortalidad que están siendo evidentes. Entonces, nos dice Q, ¿qué hubiese pasado si el Presidente Trump hubiera retado la narrativa del virus desde el principio? En respuesta, nos dice Q, a veces no puedes decir la verdad al público sino que debes mostrársela. Lo que nos viene a decir Q es que,si el Presidente Trump hubiese ido en contra de la opinión generalizada de la pandemia falsamente orquestada, hubiese sido desacreditado, siendo importante entonces que sean las propias personas quienes deben averiguar la verdad, tal como estamos desvelando en este artículo. Con ello, puede confirmarse que "La verdad nos hará libres". APÉNDICE FINAL: Lean, analicen, comprueben por ustedes mismos. Yo solo he atado cabos. Porque como bien dijo el maestro Jesucristo: “La verdad os hará libres”. Para una mayor comprensión de todo lo anterior, recomiendo ver el documental "Fuera de las Sombras": bienvenido a la DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO, el epílogo de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD en el que argumento lo hasta aquí expuesto. Si ha seguido hasta aquí mis razonamientos, puede que le interese saber mi cosmovisión de lo que está pasando en el mundo, y puede que le guste saber que estamos viviendo tiempos bíblicos. Ahora que cada cual adquiera su propio discernimiento porque, retomando nuevamente la cita bíblica de Jesucristo, “La verdad os hará libres”.
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nosotros

EL GIRO COPERNICANO

Este artículo es una reproducción de las notas 34 y 35 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 36: Si el cambio comienza por uno mismo, ¿por dónde comenzar? Hay personas quienes pensamos que otro mundo es posible desde el surgimiento de la física cuántica, pues es todo un giro copernicano (1) en la mirada desde el “ver para creer” al “creer para ver”, de la razón a la espiritualidad, de ahí los peyorativamente denominados “místicos cuánticos” por la comunidad científica servil a los poderes fácticos. Sin embargo, son cada vez más los díscolos científicos que escapan del materialismo científico para convertirse en “pensadores cuánticos”, cuyo único pecado es haber aunado la razón con la espiritualidad, no entendida exclusivamente en su acepción religiosa, sino como la intersubjetividad kantiana magníficamente expuesta en su imperativo categórico (2) , un amor también profesado por santos, budas, yoguis o místicos. En suma, se trata de una metamorfosis de la racionalidad pragmática a la racionalidad espiritual, de una trascendencia desde la filosofía tradicionalmente impartida en el actual sistema educativo hacia la filosofía transpersonal: un cambio de paradigma magistralmente argumentado por Ken Wilber (2005) en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad. NOTAS: (1) En filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. Kant explica el cambio que supone su filosofía en la concepción del conocimiento basándose en una analogía con la revolución copernicana. En astronomía, Copérnico comprendió que no se podía entender el movimiento de los objetos celestes con la tesis según la cual la Tierra está en el centro del universo y el Sol y los demás objetos celestes giran a su alrededor; comprendió que para entender el movimiento de los objetos celestes era necesario cambiar la relación poniendo al Sol en el centro y suponiendo que es la Tierra la que gira a su alrededor. De un modo análogo, Kant considera que en filosofía es preciso una revolución semejante a la copernicana: en filosofía el problema consiste en explicar el conocimiento sintético a priori ; la filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida (en un sentido metafísico más amplio y con ayuda de la mecánica cuántica, es el mismo objetivo que pretende demostrar este ensayo). Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros: dado que para conocer un objeto antes ha de someterse a las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible, es decir a las condiciones formales –a priori– impuestas por la estructura de nuestras facultades cognoscitivas, es posible saber a priori alguno de los rasgos que ha de tener cuando esté presente ante nosotros, precisamente los rasgos que dependen de dichas condiciones. Por ejemplo, a priori no podemos saber nunca si la figura que vamos a ver en la pizarra es un triángulo, ni las características contingentes de dicha figura (como su tamaño, su forma concreta, etcétera) pero sí podemos saber a priori que si es un triángulo ha de poseer todas las propiedades descritas por la geometría, ya que –según Kant– estas son una consecuencia de la peculiar estructura de nuestra mente, y a ellas se debe someter todo objeto del cual podamos tener experiencia. Estas ideas las resume Kant con la siguiente frase: “solo podemos conocer a priori de las cosas aquello que antes hemos puesto en ellas”. En resumen, el giro copernicano hace mención al hecho de que solo podemos comprender el conocimiento a priori si admitimos que solo conocemos los fenómenos y no las cosas en sí mismas o noúmenos, si admitimos el Idealismo Trascendental como la filosofía verdadera. Siguiendo la estela del pensamiento kantiano y merced a la física cuántica, este ensayo propugna asimismo un giro copernicano desde la filosofía tradicional occidental (en la cual Kant ocupa un lugar preeminente) hacia la filosofía perenne, y cuyo esquema epistemológico puede ser contemplado al final del prólogo. El giro copernicano propuesto en esta obra es, por tanto, todo un giro epistemológico desde la dualidad sujeto-objeto mantenida por el materialismo científico, a la no-dualidad del sujeto-objeto a la que aboga el genuino misticismo contemplativo exento de apriorismos dogmáticos procedentes de las religiones. En suma, el verdadero giro copernicano puede apreciarse en la psicología humana -de la psicología tradicional a la psicología transpersonal - , como un viaje iniciático de la transformación interior que ya Platón nos iluminó mediante su alegoría del Mito de la caverna. (2) El imperativo categórico kantiano, nacido en la razón y con una finalidad eminentemente moral, tiene tres formulaciones. El imperativo categórico es un concepto central en la ética kantiana, y de toda la ética deontológica moderna posterior. Pretende ser un mandamiento autónomo (no dependiente de ninguna religión ni ideología) y autosuficiente, capaz de regir el comportamiento humano en todas sus manifestaciones. Kant empleó por primera vez el término en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785). Según Kant, del imperativo categórico existen tres formulaciones: 1- “Obra solo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal”. 2- “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca solo como un medio”. 3- “Obra como si, por medio de tus máximas, fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines”. Bibliografía: Wilber, Ken. Sexo, Ecología, Espiritualidad. Madrid: Gaia Ediciones, 2005.
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kant

LA MINORÍA DE EDAD DEL SER HUMANO

Este artículo es una reproducción de las notas 17 y 18 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 30: Desde que Kant diferenció mediante sus Tres críticas (1) a la ciencia, la profundidad intelectual y la moralidad, se han producidos los temores que manifestó en su ensayo ¿Qué es la ilustración? (Kant, 2007), unos temores acerca de la “minoría de edad” del ser humano (2) que no ha resuelto ni la postmodernidad ni la actual plutocracia. Esa diferenciación kantiana del mundo material, mental y espiritual ha desembocado en la actual enfermedad social, intelectual y moral, respectivamente, Dios libre de culpa al inconmensurable Kant. Es una enfermedad muy grave, pues requiere reconstruir pensativamente nuestro mundo, ya que no solo lo estamos destruyendo, sino que nos estamos destruyendo a nosotros mismos. NOTAS: (1) La visión racional-industrial del mundo sostenida por la Ilustración cumplió con funciones muy importantes como la aparición de la democracia, la abolición de la esclavitud, el surgimiento del feminismo liberal, la emergencia de la ecología y las ciencias sistémicas, entre algunas más, pero sin duda, la más importante puesta en escena fue la diferenciación entre el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros), el Gran Tres diferenciado por Kant a través de sus Tres críticas. Tras el Renacimiento surgió la Edad de la Razón o Filosofía Moderna cuyo uno de su máximo exponente fue Kant. Con las Tres críticas de Kant (Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Crítica del juicio), se produce una diferenciación de tres esferas: la ciencia, la moralidad y el arte. Con esta diferenciación, ya no había vuelta atrás. En el sincretismo mítico, la ciencia, la moralidad y el arte, estaban todavía globalmente fusionados. Por ejemplo: una “verdad” científica era verdadera solamente si encajaba en el dogma religioso. Con Kant, cada una de estas tres esferas se diferencia y se liberan para desarrollar su propio potencial: -La esfera de la ciencia empírica trata con aquellos aspectos de la realidad que pueden ser investigados de forma relativamente “objetiva” y descritos en un lenguaje, es decir, verdades proposicionales y descriptivas (“ello”). -La esfera práctica o razón moral, se refiere a cómo tú y yo podemos interactuar pragmáticamente e interrelacionarnos en términos que tenemos algo en común, es decir, un entendimiento mutuo (“nosotros”). -La esfera del arte o juicio estético se refiere a cómo me expreso y qué es lo que expreso de mí, es decir, la profundidad del yo individual: sinceridad y expresividad (“yo”). (2) Un preámbulo explicativo a cargo de Eugenio Sánchez Bravo (auladefilosofia.net): 1-Definición de Ilustración y minoría de edad. Según Kant, “Ilustración significa el abandono por parte del hombre de una minoría de edad cuyo responsable es el mismo. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin verse guiado por algún otro. Uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin la guía del de algún otro”. Kant ofrece en este párrafo la definición más conocida de la Ilustración: ¡piensa por ti mismo! Mientras el pensamiento y los individuos continúen sometidos a dogmas religiosos y políticos y no sigan su propio camino, permanecerán en minoría de edad. 2-Causas de la minoría de edad: pereza y cobardía. En palabras de Kant, “pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto, menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros en erigirse en tutores suyos”. Por un lado, Kant alude a que el dogmatismo acrítico resulta cómodo, pues nos permite no cuestionar nada del mundo que nos rodea. Por otro lado, renunciar a los prejuicios y las consignas heredadas es una tarea que requiere cierto valor. Por pereza preferimos que un libro piense por nosotros antes que pensar por nosotros mismos. Y por cobardía pagamos al sacerdote para que nos garantice el cielo y al médico para que nos garantice la salud. 3-Intereses políticos en mantener a los hombres en minoría de edad. Sexismo. Dice Kant: “El que la mayor parte de los hombres (incluyendo al todo bello sexo) consideren el paso a la mayoría de edad como algo harto peligroso, además de muy molesto, es algo por lo cual velan aquellos tutores que tan amablemente han echado sobre sí esa labor de superintendencia”. Con ello, Kant se refiere a los tutores con motivación política, interesados en mantener a la humanidad en su minoría de edad. También se refiere Kant a los médicos, abogados y sacerdotes como instrumento del gobierno para manejar a los administrados. 4-Dificultades del individuo solitario para liberarse de los grilletes que lo encadenan a la minoría de edad. “Así pues, resulta difícil para cualquier individuo el zafarse de una minoría de edad que casi se ha convertido en algo connatural. Incluso se ha encariñado con ella y eso le hace sentirse realmente incapaz de utilizar su propio entendimiento, dado que nunca se le ha dejado hacer ese intento”. En dicho párrafo, Kant compara a los individuos en minoría de edad con los personajes encadenados del Mito de la caverna de Platón, tan acostumbrados a la oscuridad y las sombras, que de ningún modo desean abrirse paso hasta la luz. Al individuo solitario le resulta extraordinariamente difícil “pensar por sí mismo”, abrirse paso hacia la verdad y la libertad, pues durante su vida ha tenido el entendimiento constreñido por dogmas políticos y religiosos. Son pocos los que han conseguido abandonar la minoría de edad y guiarse solo por su propio ingenio. 5-Posibilidad de que la Ilustración tenga lugar en una sociedad en la que haya libertad de expresión. “Sin embargo, hay más posibilidades que un público se ilustre por sí mismo; algo que casi es inevitable, con tal que se le conceda libertad. Pues ahí siempre nos encontramos con algunos que piensen por cuenta propia incluso entre quienes han sido erigidos como tutores de la gente, los cuales, tras haberse desprendido ellos mismos del yugo de la minoría de edad, difundirán en torno suyo el espíritu de una estimación racional del propio valor y de la vocación a pensar por sí mismo. Pero aquí se da una circunstancia muy especial: aquel público, que previamente había sido sometido a tal yugo por ellos mismos, les obliga luego a permanecer bajo él, cuando se ve instigado a ello por algunos de sus tutores que son de suyo incapaces de toda ilustración; así de perjudicial resulta inculcar prejuicios, pues estos acaban por vengarse de quienes fueron sus antecesores o sus autores”. Este fragmento de Kant es similar a aquel en que los prisioneros de la caverna calumnian y persiguen hasta la muerte al filósofo que intenta enseñarles el camino hacia la luz. Si lo exponemos en términos políticos diríamos que es posible inspirar a un pueblo para que busque su libertad pero también es probable que es mismo pueblo exija luego que se restaure el orden. Así de vengativos son los prejuicios. Kant, por tanto, rechaza de plano la posibilidad de una revolución que probablemente termine en un nuevo despotismo. 6-La Ilustración solo requiere de una condición, la libertad entendida como el uso público de la razón en todos los terrenos. Esta libertad ha de tener límites bien definidos en el caso del uso privado de la razón. “Para esta Ilustración tan solo se requiere libertad y, a decir verdad, la más inofensiva de cuantas pueden llamarse así: el hacer público de la propia razón en todos los terrenos. Actualmente oigo clamar por doquier: ¡no razones! El oficial ordena: ¡no razones, adiéstrate! El asesor fiscal: ¡no razones y limítate a pagar tus impuestos! El consejero espiritual: ¡no razones, ten fe!”. Con este texto, Kant nos instruye de que los administradores del estado, los tutores (el ejército, Hacienda y el clero) no cesan de dar órdenes y además prohíben a todos razonar, pues ven en el librepensamiento un peligro para el orden social y no una condición necesaria para el progreso de la humanidad. Así, todo el que forma parte de la maquinaria del Estado debe obedecer y el uso público de la razón debe ser limitado por su uso privado. Pero esa contradicción entre el “traje de la fiesta de la libertad” y el “delantal de la esclavitud” llevado en casa, puede deberse al miedo a la censura, pues Kant ya había tenido problemas con la publicación de La religión dentro de los límites de la mera razón donde somete los dogmas religiosos al tribunal de la razón. Para completar dicho preámbulo explicativo, a continuación un resumen de la mano de Guadalupe Estefanía Arenas (cela-alienado.blogspot.com): La Ilustración es el escape del hombre de la minoría de edad que él mismo se ha provocado. Dicha minoría de edad es la incapacidad del propio ser humano de razonar o desarrollar su entendimiento por el mismo y esto lleva directamente a una dependencia que sugiere la intervención de otra persona para la toma de decisiones. La tesis central de la Ilustración se formuló a través de la consigna: “¡atrévete a pensar!”, esto es, servirnos de nuestro propio entendimiento de manera autónoma. Sin embargo, el hombre prefiere permanecer en el estado de minoría de edad por comodidad ya que, acercarnos a la verdad, implica un gran esfuerzo pero sobre todo porque el hombre se enajena a partir de la pereza y la cobardía, es decir, el mal uso de sus dones naturales (la razón, es pues, un don natural del ser humano); así, siempre buscará alguien que piense por él. Los prejuicios son otro factor que nos impide razonar porque solo podemos llegar a percibir una realidad ficticia y se originan a partir de la dependencia hacia una figura de tutoría. Para poder ser ilustrado, lo único que se necesita es la libertad; mediante la libertad se puede preservar la tranquilidad y bienestar del Estado; de esta forma, la libertad no es sin la razón. Hay dos tipos de uso de la razón: la pública y la privada. La que es totalmente libre es la pública, debe ejercerse en todos los ámbitos de la vida y es llevada a cabo por un intelectual; en cambio, la privada es limitada pues solamente implica la obediencia sobre todo si se pertenece a alguna institución. Así, cuando uno ejerce un cargo y tiene que cumplir con él, no ejerce el poder libre sino que “hace las cosas en nombre de otro”. Con la razón pública, los individuos pueden incluso hacer críticas en todos los aspectos, incluido el Estado pero dichas críticas no desligan a los hombres de cumplir con sus obligaciones y con las leyes. Una de las figuras de la Ilustración y que extendió estos ideales fue Federico el Grande de Prusia, digno de ser alabado por dejar a sus súbditos pensar por ellos mismos. El hombre solo puede postergar la Ilustración, pero no desaparecerla por completo porque de esta manera se atentaría contra la propia naturaleza del individuo que radica en el uso correcto de la razón. Bibliografía: Kant, Inmanuel. ¿Qué es la ilustración? Madrid: Alianza, 2007.
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Ken Wilber

LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA, SEGÚN KEN WILBER: HACIA LA NO-DUALIDAD

Este artículo es una reproducción de la nota 137 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Este artículo está reproducido en la segunda parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD Extracto de la página 369: Concluyendo, la sabiduría (Droit, 2011) y el amor (Hüther, 2015) no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor (espiritualidad), y el amor a la verdad es el camino (filosofía), todo un reto de integración entre la razón (yo) y el espíritu (nosotros) con la salvaguarda de la naturaleza (ello). Integrar el Gran Tres es el reto todavía pendiente para la humanidad desde que fue diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas. El gran mérito de Wilber desde la perspectiva de la historia de la filosofía, es haber delineado los cuatro Rostros del Espíritu mediante los cuatro cuadrantes, es haber cartografiado los caminos de la evolución de la conciencia (1)(Grof, 1994) y haber señalado la profundidad que debe ser descubierta por cada uno de nosotros mediante la meditación. Wilber también nos describe un mundo chato dominado por el materialismo científico que impide con su dogmatismo epistemológico la integración con el Espíritu. No obstante, Wilber nos deja un análisis hermenéutico de la historia del pensamiento y de la evolución de la conciencia como pocos en el mundo, no en vano, es considerado como el “Einstein” de la conciencia. Nota (1): Sinopsis de La evolución de la conciencia según Ken Wilber (2005c: 214-318) en Breve historia de todas las cosas. Wilber distingue tres estadios evolutivos: el prepersonal, el personal y el transpersonal. -El estadio prepersonal (o pre-egoico): corresponde a los ámbitos inferiores que se caracteriza por los instintos y los procesos somáticos, los impulsos de orden emocional y sexual basados en percepciones simples y en emociones. Este estadio tiene tres etapas: sensorio físico (fulcro 1), el nacimiento del yo emocional (fulcro 2) y el nacimiento de la mente representacional (fulcro 3). -El estadio personal (o egoico): en este estadio se trasciende al estadio prepersonal, principalmente, por el nivel de interiorización, lo que Piaget llamó “egocentrismo decreciente”. Conseguir un mayor desarrollo implica la capacidad de trascender el punto de vista propio y encontrar uno superior. A su vez, también tiene tres etapas: la mente regla/rol (fulcro 4), el reflexivo formal (fulcro 5) y la visión-lógica o centauro (fulcro 6). -El estadio transpersonal (o trans-egoico), que se desarrolla también en tres etapas: el nivel psíquico que viene a ser la culminación del nivel personal de visión-lógica, y se caracteriza por un aumento del nivel de percepción y de las capacidades de la mente ordinaria (fulcro 7); el nivel sutil es un nivel intermedio de desarrollo espiritual, el cual implica el desarrollo del Dios personal, de los arquetipos y del misticismo genuino (fulcro 8); y el nivel causal, descrito como el self universal y sin forma, en palabras de Ken Wilber: “una conciencia de unidad sin fronteras que todo lo impregna…un ser que es esencialmente uno con el self Supremo” (fulcro 9). 1 -EN EL CAMINO HACIA LO GLOBAL Hoy en día se habla mucho de “perspectiva global”, de “conciencia global”, de pensar globalmente y de actuar localmente. Sin embargo, según Wilber, un mapa global es una cosa y un cartógrafo capaz de vivir de acuerdo a él otra completamente diferente. Una perspectiva global no es algo innato, el niño no nace con ella. Una perspectiva global es algo tan excepcional e infrecuente que hay pocos individuos que realmente la posean (recuerde que a mayor profundidad menor amplitud). La utilidad de los mapas supuestamente globales o sistémicos son mapas de la Mano Derecha, por el contrario, el asunto crucial consiste en el desarrollo de la Mano Izquierda, en suma, promover el desarrollo de los individuos hasta el punto en el que estén en condiciones de asentarse en una conciencia global. Es desde dentro y más allá de esta perspectiva global desde donde emergen los estadios genuinamente espirituales o transpersonales en la medida en que el Espíritu comienza a reconocer sus dimensiones globales. Por tanto es necesario un proceso de desarrollo y evolución que conduce hasta el Yo global, una escalera que es preciso subir peldaño a peldaño y que consta de nueve estadios de evolución de la conciencia. Fulcro 1: La incubación del yo físico En el momento del nacimiento, el bebé es un organismo fundamentalmente sensioromotor, un holón que incluye y trasciende a las células, las moléculas y los átomos que lo componen. En términos de Piaget, el bebé está identificado con la dimensión sensoriofísica, lo cual explica que ni siquiera pueda distinguir entre interior y exterior: el yo físico y el mundo físico se hallan fundidos, es decir, todavía no se han diferenciado. Este temprano estado de fusión suele denominarse “matriz primordial” porque es la matriz que irá diferenciándose a lo largo del proceso de desarrollo subsiguiente. La matriz primordial es simplemente la fase 1 del fulcro 1. Recordemos que, en cada uno de los fulcros del desarrollo, el yo debe atravesar un proceso trifásico (1-2-3): identificación con un determinado peldaño, diferenciación de ese peldaño hasta trascenderlo y, por último, integración e incluyéndolo en su propia estructura. Pero alrededor de los cuatro meses de edad, el niño comienza a diferenciar entre las sensaciones físicas del cuerpo y las del entorno que le rodea. El niño muerde una sabana y no le duele, pero se muerde el pulgar y sí le duele. Entonces es cuando empieza la diferenciación del fulcro 1, una fase que suele completarse en el primer año de vida, habitualmente entre los cinco y nueve meses de edad y se constituye en un proceso de “incubación” hasta el “nacimiento real” por así decirlo, del yo físico -o fase 2 del fulcro 1-. Fulcro 2: El nacimiento del yo emocional Una vez atravesado el fulcro 1, el niño ha trazado ya las fronteras de su yo físico pero todavía no ha establecido las fronteras de su yo emocional. Puede diferenciar su yo físico del entorno físico pero todavía no puede diferenciar su yo emocional de su entorno emocional, lo cual significa que su yo emocional permanece fundido o identificado con quienes le rodea, especialmente con la madre: esta es la fase de fusión con la que se inicia el fulcro 2. El hecho de que no pueda diferenciarse del mundo emocional y vital que le rodea le lleva a considerar al mundo como una extensión de sí mismo y, precisamente, este es el significado técnico del término “narcisismo”. Un narcisismo, en este estadio, que no es patológico sino perfectamente normal pues es todavía incapaz de pensar por sí mismo. Dicho de otro modo, su perspectiva es la única de la existencia y por ello, cuando juega al escondite, se cubre los ojos creyendo que si él no le ve a usted, usted tampoco podrá verle a él. Su identidad es biocéntrica porque se halla fundido con la biosfera interna y externa y, por tanto, sumamente egocéntrico pues carece de fronteras emocionales. Pero en algún momento entre los 15 y los 24 meses, el yo emocional comienza a diferenciarse del entorno emocional, lo que puede llamarse el “nacimiento psicológico del niño”. Es precisamente en ese momento en el que el yo pasa de la fase de fusión inicial a la fase de diferenciación del fulcro 2, cuando tiene lugar el “nacimiento emocional” del niño y comienza a despertar al hecho de que es un yo separado que existe en un mundo separado. Muchos teóricos consideran que este es el comienzo de la alienación, de la enajenación profunda, el dualismo básico, la escisión entre sujeto y objeto, el origen de la conciencia fragmentada. El mundo manifiesto es un lugar atroz y cuando los humanos toman conciencia de este hecho sufren terriblemente, y ese doloroso proceso es denominado como despertar. En ese momento, está comenzando a adentrase en el mundo del dolor y del sufrimiento, una pesadilla infernal ante la que solo tiene dos alternativas: regresar a la fusión anterior en la que no era consciente de la alienación, o seguir creciendo hasta llegar a superar esta alienación en el despertar espiritual. Cuando despertamos como yo emocional separado, con todo el gozo y el terror que ello implica, hemos trascendido realmente el estado de fusión anterior, hemos, en cierto modo, despertado, hemos ganado en profundidad y en conciencia, lo cual tiene su propio valor intrínseco. Fulcro 3: El nacimiento del yo conceptual Si todo va relativamente bien, el yo deja de estar exclusivamente identificado con el nivel emocional. Es entonces cuando comienza a trascender ese nivel y a identificarse con el yo mental o conceptual, momento que jalona el comienzo del fulcro 3 y de la mente representacional, la mente compuesta por imágenes, símbolos y conceptos a la que Piaget denomina estadio preoperacional. Las imágenes comienzan a aparecer alrededor de los siete meses de edad y se parecen tanto al objeto que representan que, si cierra los ojos e imagina un perro, esa imagen se asemeja mucho al perro real. Los símbolos, por su parte, también representan a los objetos pero son operaciones cognitivas más complejas y dominan la conciencia entre los 2 hasta los 4 años de edad, aproximadamente. En ese momento comienzan a aparecer los conceptos y gobiernan la conciencia desde los 4 a los 7 años. Si bien los símbolos representan a los objetos, los conceptos representan a un conjunto de objetos. Es entonces cuando despunta un yo especialmente mental, un yo conceptual que se identifica con la mente conceptual, hallándose así en presencia del fulcro 3 en el que el yo ya no es un manojo de sensaciones, impulsos y emociones sino un conjunto de símbolos y conceptos. En ese momento comienza a aparecer el mundo lingüístico, el mundo noosférico, lo cual provoca una auténtica revolución: hemos pasado de la fisiosfera del fulcro 1 hasta la biosfera del fulcro 2 y, ahora en el fulcro 3, comenzamos a adentrarnos en la noosfera. El mundo lingüístico es, en realidad, un nuevo mundo que nos abre a un nuevo espacio: ahora el yo puede pensar en pasado y planificar el futuro, y también puede comenzar a controlar sus funciones corporales y a imaginar cosas que no se hallan inmediatamente presentes ante sus sentidos. Pero el hecho de que pueda anticipar el futuro supone también que puede preocuparse y experimentar ansiedad, y el hecho de que pueda pensar en el pasado implica que puede sentir remordimientos y rencor. Los tres primeros fulcros hasta ahora vistos constituyen los tres primeros niveles del proceso de evolución de la conciencia, cada uno de los cuales nos brinda una diferente visión del mundo. Si la visión del mundo es el aspecto que asume el Kosmos desde un determinado peldaño de la escalera de la evolución de la conciencia, ¿qué aspecto tiene el Kosmos cuando usted dispone solo de sensaciones e impulsos? A este paisaje lo denomina Wilber visión arcaica del mundo (fulcro 1). Cuando a esa perspectiva se le agregan posteriormente imágenes y los símbolos aparece la visión mágica del mundo (fulcro 2); más tarde, cuando se le incorporan las reglas y los roles surge la visión mítica del mundo (fulcro 3); y con la emergencia del estadio operacional formal aparece el mundo racional, etcétera. Con la aparición de la visión racional del mundo, el sujeto comprende que no existe salvación mágica o mítica a menos que emprenda el correspondiente proceso de desarrollo y que, si quiere transformar la realidad, deberá hacerlo él mismo. Fulcro 4: El nacimiento del yo rol De ese modo llegamos al fulcro 4, a la estructura que Wilber denomina mente “regla/rol” y Piaget como estadio cognitivo operacional concreto (“conop”), un estadio que aparece alrededor de los 6 ó 7 años y que domina a la conciencia hasta algún momento entre los 11 y los 14 años: implica la capacidad de aprender reglas mentales y de asumir roles mentales y, lo que es realmente crucial, la capacidad de asumir el papel de los demás, lo cual constituye un extraordinario paso hacia adelante en el camino que conduce hacia lo global, en el camino que lleva a asumir una perspectiva mundicéntrica pues se halla en condiciones de asumir el rol de los demás. Por supuesto que todavía no ha alcanzado la perspectiva mundicéntrica, pero lo cierto es que está moviéndose en la dirección correcta porque ha comenzado a darse cuenta de que su visión no es la única del mundo. Ello supone un cambio total de la visión del mundo -un cambio de paradigma-, y conlleva un profundo cambio en la sensación de identidad, en la actitud moral y en las necesidades del yo. El cambio de paradigma que conduce de la modalidad de conciencia preconvencional a la modalidad convencional (desde el fulcro 3 hasta el fulcro 4) es un cambio que resulta evidente en la capacidad de asumir el rol de los demás, y a lo largo de todo es proceso, podemos advertir una continua disminución del egocentrismo puesto que la evolución global del ser humano apunta hacia estados cada vez menos egocéntricos. Pero la batalla evolución versus egocentrismo es también la contienda arquetípica global del universo y, según Howard Gardner, tal desarrollo humano puede ser considerado como una continua disminución del egocentrismo. Wilber resume el proceso de disminución del narcicismo como una secuencia que va del fisiocentrismo (fulcro 1) al biocentrismo (fulcro 2) y luego al egocentrismo (fulcro 3), tres estadios sucesivos en los que el egocentrismo es cada vez menor. Y, en el momento en que aparece la capacidad de asumir el rol de los demás, la perspectiva egocéntrica experimenta otro cambio radical y pasa de ser egocéntrica a sociocéntrica. Sin embargo, la actitud sociocéntrica o convencional tiende a ser muy etnocéntrica: la consideración y el respeto se han expandido desde mí hasta mi grupo, es decir, hasta incluir a quienes participan de la misma mitología, la misma ideología, la misma raza, el mismo credo, la misma cultura…pero no más allá. Por tanto, todavía no puedo pasar de una actitud sociocéntrica y etnocéntrica a una actitud auténticamente mundicéntrica o universal y pluralista, lo cual es propio del fulcro 5. Fulcro 5: El ego mundicéntrico o maduro Llegamos así al fulcro 5 entre los 11 y los 15 años que, en la cultura occidental, corresponde al estadio de las operaciones formales (“formop”). Del mismo modo que la estructura operacional concreta podía operar sobre el mundo concreto, la estructura formop permite operar sobre el pensamiento. Ya no se trata solo de pensar sobre el mundo sino de pensar sobre el pensamiento, algo, por cierto, que no es tan árido y abstracto como puede parecer a simple vista. En realidad es exactamente todo lo contrario, porque eso significa que la persona está en condiciones de comenzar a imaginar posibles mundos diferentes, lo cual le abre al mundo del auténtico soñador. A partir de entonces aparece la posibilidad de un mundo ideal y la conciencia de la persona puede soñar en cosas que no se hallan presentes, imaginar posibles mundos futuros y hacer lo necesario para transformar el mundo en función de esos sueños ya que es “la edad de la razón y de la revolución”. Asimismo, el hecho de pensar sobre el pensamiento posibilita la auténtica introspección, pues por vez primera el mundo interno se abre ante el ojo de la mente y el espacio psicológico se convierte en un nuevo y excitante territorio. Las imágenes internas danzan en el interior de la cabeza y estas no proceden de la naturaleza externa, del mundo mítico o del mundo convencional sino de una extraña y milagrosa voz interior. En este punto, la actitud moral pasa de ser convencional a ser postconvencional: a partir de ese momento, usted puede criticar a la sociedad convencional, pues el hecho de “pensar sobre el pensamiento” le permite “juzgar las normas” y, en cierto modo, puede trascenderlas. Este es el proceso trifásico característico del paso del fulcro 4 al fulcro 5: al comienzo, uno se halla fundido con las reglas y los roles convencionales, identificado con ellas (y en consecuencia, se encuentra a su merced y es un auténtico conformista); pero luego comienza a diferenciarse de ellas y a transcenderlas, logrando así una cierta libertad que le permite pasar al siguiente estadio superior (fulcro 5), en donde todavía deberá integrar estos roles sociales. En suma, el paso de lo sociocéntrico a lo mundicéntrico supone otra disminución del narcicismo, otro descentramiento, otra trascendencia, pues usted quiere saber qué es lo correcto y qué es lo adecuado, pero no solo para su pueblo sino para todo el mundo. Entonces es cuando asume una actitud postconvencional, global o mundicéntrica y, lo que es más importante, se aproxima a una actitud auténticamente espiritual o transpersonal. Por vez primera en todo el proceso de desarrollo y evolución de la conciencia disponemos de una perspectiva mundicéntrica o global, ¡un viaje muy largo por una carretera muy pedregosa en el camino que conduce a lo global! Y, lo que es más importante, esta plataforma mundicéntrica constituye el trampolín para acceder a cualquier desarrollo posterior superior. Se trata de un cambio irreversible, de una transformación que no tiene posible vuelta atrás puesto que, una vez que contempla el mundo desde una perspectiva global, ya no puede dejar de hacerlo. Por primera vez en el curso de la evolución, el Espíritu contempla a través de sus ojos y ve un mundo global, un mundo descentrado del yo y de lo mío, un mundo que exige atención, respeto, compasión y convicción, un Espíritu que solo se expresa a través de la voz de quienes tienen el coraje de permanecer en el espacio mundicéntrico y no caer en compromisos inferiores más superficiales, lo cual está directamente relacionado con la actitud moral. La moralidad convencional es sociocéntrica mientras que la moral postconvencional es mundicéntrica y está basada en el principio del pluralismo universal o multiculturalismo. Pero tenemos que ser muy cuidadosos, pues debe recordarse que la actitud propia del fulcro 5 es muy infrecuente, muy elitista y muy difícil de lograr. Cuando usted ha evolucionado desde la perspectiva egocéntrica hasta la etnocéntrica y la mundicéntrica, no le resultará difícil comprender que todos los individuos son merecedores de la misma consideración y de las mismas oportunidades, sin importar raza, sexo o credo. La actitud universalmente pluralista es realmente multicultural y postconvencional. El problema es que la mayor parte de los individuos con los que se relaciona todavía son esencialmente egocéntricos o etnocéntricos y, en consecuencia, no comparten su universalismo. De este modo, usted se ve obligado a mostrar una tolerancia universal con individuos que no son igual de tolerantes que usted. Es así como los multiculturalistas suelen terminar atrapados en varias flagrantes contradicciones: la afirmación de que no son elitistas. Según afirma un determinado estudio, solo el 4% de la población de Estados Unidos ha alcanzado la actitud pluralista postconvencional y mundicéntrica, una actitud, pues, muy infrecuente y muy elitista. Pero los multiculturalistas que afirman no ser elitistas deben mentir sobre su propia identidad, lo cual termina conduciéndoles por caminos muy ambiguos y hasta padecer una crisis de identidad global. Su postura oficial es que cualquier tipo de elitismo es malo pero su yo real es, de hecho, un yo elitista y, en consecuencia, se ven abocados a disfrazarlo y a distorsionarlo, a mentir, en suma. Esta es la patología típica del fulcro 5, una patología de la mente adolescente que todavía sigue atrapada en una variante de la disociación del fulcro 5, del desastre de la modernidad, una postura que afirma haber superado ya a la modernidad pero que, no obstante, sigue completamente atrapada en ella y se ve obligada a mentirse a sí misma. Lo anterior nos lleva a una espantosa situación, a la policía del pensamiento, lo que fue denominado por Orwell en 1984 como newspeak, que parece estar en todas partes y ha terminado secuestrando a todos los universalistas. Con el newspeack, Orwell se refiere a una forma retórica en la que, bajo un disfraz de objetividad, se está sirviendo, de hecho, a objetivos políticos o ideológicos, alentando así la fragmentación egocéntrica y etnocéntrica y la política de la injusticia, la política del narcicismo. Fulcro 6: La integración corpomental del centauro. La estructura básica de este estadio es visión-lógica, o lógico-global, una estructura de conciencia muy global e integradora. En el momento en que el centro de gravedad del yo se identifica con la estructura visión-lógica, en el momento en que la persona vive desde ese nivel, su personalidad se integra y su yo puede comenzar realmente a asumir una perspectiva global y no simplemente hablar de ella. De modo que la capacidad integradora de la estructura visión-lógica sirve de soporte a un yo integral, un estadio denominado por Wilber como centauro, un estadio en el que tiene lugar una integración entre el cuerpo y la mente, entre la biosfera y la noosfera, que configuran un yo relativamente autónomo, un yo que ha superado el aislamiento, el atomismo y el egocentrismo, un yo integrado en redes de responsabilidad y servicio. Es decir, el yo observador está comenzado a transcender la mente y el cuerpo y, en consecuencia, puede ser consciente de ambos como objetos de conciencia, como experiencias. No es que la mente contempla el mundo, sino que el yo observador contempla, al mismo tiempo, la mente y el mundo, y por ese mismo motivo comienza a integrar la mente y el cuerpo. Por ello se le denomina centauro. En este punto de la evolución usted se encuentra, por así decirlo, a solas consigo mismo, dejando atrás la fe ciega en los roles y las reglas convencionales de la sociedad, superando la actitud etnocéntrica y sociocéntrica y se adentra en un espacio mundicéntrico en el que el sujeto explora los dominios más profundos y genuinamente espirituales. La visión-lógica es aperspectivista en el sentido de que dispone de una multiplicidad de puntos de vista y no privilegia automáticamente ninguno de ellos sobre los demás. Pero cuando uno empieza a tener en cuenta todas las posibles perspectivas, todo comienza a moverse vertiginosamente. La conciencia aperspectivista que proporciona la visión-lógica puede llegar a ser muy desconcertante porque todos los puntos de vista empiezan a parecer relativos e interdependientes, no hay nada absolutamente fundacional, ningún lugar en el que apoyar la cabeza y decir ¡he llegado! Si tenemos en cuenta la relatividad de las distintas perspectivas, correremos el peligro de caer en una locura aperspectivista que termine paralizando la voluntad y el juicio. La afirmación de que “todo es relativo y de que no hay nada mejor ni peor que otra cosa” soslaya el hecho de que esta misma actitud es mejor que las actitudes alternativas, cayendo entonces en la llamada contradicción performativa. Y los multiculturalistas que ocasionalmente alcanzan el nivel visión-lógico suelen caer en la locura aperspectivista. La dimensión aperspectivista a la que nos permite acceder la estructura visión-lógica no supone que el Espíritu se haya quedado ciego a lo largo del proceso, sino que está contemplando el mundo a través de infinitos y milagrosos puntos de vista, un nuevo descentramiento, una trascendencia más, una nueva espiral en el proceso evolutivo que trasciende al egocentrismo. La tarea fundamental del fulcro 6 es la emergencia del yo auténtico, del yo existencial y, como decía Heidegger, el yo finito debe morir y la magia, los dioses míticos y la ciencia racional no pueden salvarlo. El descubrimiento del auténtico ser-en-el-mundo, búsqueda de la auténtica individualidad-en-la-comunión-, exige la asunción de la propia mortalidad y finitud. Dado que los existencialistas no reconocen ninguna esfera de conciencia superior, quedan atrapados en la visión existencial del mundo que restringe sus percepciones exclusivamente a lo que queda dentro de su horizonte. Cualquier afirmación de la existencia de una dimensión superior será recibida con una fría mirada y la vergonzosa acusación de “inautenticidad” caerá sobre su cabeza. Así, pues, la fase de fusión del fulcro 6 se halla atrapada en el centauro y en la visión existencial del mundo. Desde este punto de vista, la angustia constituye el único referente de la autenticidad. ¿Qué sentido tiene lo personal si uno está abocado a la muerte? ¿Para qué vivir en esas circunstancias? Esta preocupación por el sentido y por la falta de sentido tal vez sea el rasgo central característico de las patologías propias del fulcro 6 y la terapia correspondiente es la terapia existencial. El centauro constituye un yo integrado y autónomo y, en consecuencia, debería ser un estado feliz, pleno y gozoso y el sujeto debería estar continuamente sonriendo. Pero no es eso lo que ocurre sino que constituye un yo profundamente desdichado. Es integrado y autónomo… pero también miserable: ha probado todo lo que el dominio de lo personal puede ofrecerle y no le resulta satisfactorio. Por ese motivo esta alma ha dejado de sonreír. El mundo ha perdido su sentido en el mismo momento en que el yo alcanzaba sus mayores triunfos. Ha llegado el momento del banquete y el sujeto ha descubierto en él el sonriente y silencioso semblante de la calavera. ¿A quién podré cantar canciones de alegría y exaltación? ¿Quién escuchará mis llamadas de auxilio en el silencio aterrador de la oscura noche? Para el alma existencial, todos los deseos han perdido su sentido porque, a fuerza de mirar cara a cara la existencia, ha terminado enfermando. El alma existencial es un alma para la que lo personal se ha convertido en algo completamente insubstancial, un alma, en otras palabras, que se halla en la antesala misma de la dimensión transpersonal. 2 - LOS DOMINIOS SUPRACONSCIENTES Habíamos dejado el proceso de desarrollo en el nivel del centauro, un nivel en el que el yo observador tomaba conciencia de la mente y del cuerpo y, en ese mismo sentido, comenzaba a trascenderlo. Pero, ¿qué es el yo observador? La respuesta que suelen dar los grandes sabios y místicos del mundo a esta pregunta es que el yo observador conduce directamente a Dios, el Espíritu o la Divinidad, que, en las profundidades últimas, nuestra conciencia intersecta con el infinito. Ese yo observador suele ser llamado Yo (con mayúscula), Testigo, Presencia pura, conciencia pura, un rayo directo de lo Divino que, en opinión de los grandes sabios y místicos de todo el mundo, es el Cristo, el Buda o la misma Vacuidad. En el estadio del centauro, la conciencia simplemente está comenzando a desidentificarse de la mente, motivo por el cual puede contemplarla, verla y experimentarla. La mente ya no es un mero sujeto sino que está comenzando a convertirse en objeto, un objeto del Yo observador, un objeto del Testigo. Por ese motivo las tradiciones místicas, contemplativas y yóguicas aparecen en el momento en que la mente nos abandona, en el momento en el que el Yo observador comienza a transcender la mente, a ser transmental, supramental o supermental o, como podríamos decir, transracional, transgoico o transpersonal. ¿Qué sucede cuando va más allá o detrás de la mente, hasta una dimensión que no se halla confinada al ego ni al yo individual? “Existe una esencia sutil que impregna toda realidad”, comienza diciendo una de las respuestas más conocidas a esta pregunta, “es la realidad de todo lo que es, el fundamento de todo lo que es. Esa esencia lo es todo. Esa esencia es lo real. Y tú, tú eres eso.” El Yo observador, dicho en otras palabras, termina desplegando su propio origen, que es el mismo Espíritu. Y los distintos estadios de crecimiento y desarrollo transpersonal son fundamentalmente los estadios que sigue el Yo observador en el camino que conduce hasta su última morada, el Espíritu puro, la Vacuidad pura, sustrato, camino y gozo de todo el proceso de desarrollo. En esos estadios superiores nos encontramos con un puñados de hombre y mujeres que se esforzaron -y siguen esforzándose- por ir más allá de la normalidad promedio impuesta por el sistema y ascender hasta alcanzar las dimensiones superiores de la conciencia, y, en esa búsqueda, se unen a un pequeño grupo de personas afines y desarrollan prácticas, instrucciones o paradigmas que despliegan estos mundos superiores, experimentos interiores, en suma, que permitirán que otros reproduzcan sus descubrimientos y verifiquen (o refuten) sus hallazgos. Así es como hoy en día disponemos de mapas y caminos procedentes de todas las grandes tradiciones contemplativas, orientales y occidentales, tanto del Norte como del Sur, y podemos contrastarlos y compararlos. Basándose en el estadio actual de la investigación, podemos afirmar que existen, al menos, cuatro estadios principales del desarrollo y de la evolución transpersonal, cuatro niveles a los que Wilber denomina: psíquico, sutil, causal y no dual, cada uno de los cuales nos proporciona una visión diferente del mundo, a los que llama, respectivamente, misticismo natural, misticismo teísta, misticismo informe y misticismo no dual. Sus visiones del mundo son muy concretas y difieren claramente entre sí (cada una de ellas posee una estructura, cognición, sensación de identidad, actitud moral, necesidades, etcétera, diferentes). El desarrollo real del yo en los estadios transpersonales no es estrictamente lineal, sino que está salpicado por todo tipo de saltos hacia adelante, de retrocesos y de movimientos espiralados. No obstante, el centro de gravedad del yo tiende a organizarse en torno a una determinada estructura básica superior predominante, tiende a identificar su centro de gravedad con una determinada estructura alrededor de la cual giran la mayoría de sus percepciones, de sus respuestas morales, de sus motivaciones, de sus impulsos, etcétera. Fulcro 7: El nivel psíquico En opinión de Wilber, el nivel psíquico constituye un estadio de transición entre la realidad cotidiana ordinaria -sensoriomotora, racional y existencial- y los dominios propiamente transpersonales. Su estructura profunda ha dejado ya de estar exclusivamente atada al ego y al centauro individual. Puede disolver provisionalmente la sensación de identidad separada (el ego o el centauro) y experimentar entonces lo que Wilber denomina el misticismo natural, la identificación con el mundo ordinario o sensoriomotor. En esta fase, usted se ha convertido en un “místico de la naturaleza” y su Yo superior puede ser llamado Yo eco-noético, aunque algunos lo llamen Alma del Mundo. Desde la conciencia global y mundicéntrica que pertenece al ámbito de todos los seres humanos, se da un nuevo paso hacia adelante que conduce a la experiencia real de su identidad esencial, no solo con todos los seres humanos sino con todos los seres vivos. No es que usted forme parte de la naturaleza sino que la naturaleza forma parte de usted, y es por ello que, a partir de ese momento, usted comienza a tratar a la naturaleza del mismo modo que trata a sus pulmones o sus riñones. Es entonces cuando una ética ambiental espontánea brota de su corazón. Fulcro 8: El nivel sutil El nivel sutil se refiere simplemente a aquellos procesos que son más sutiles que la conciencia vigílica ordinaria, las iluminaciones y los sonidos interiores, las formas y las pautas arquetípicas, las corrientes y las cogniciones extraordinariamente beatíficas, los estadios expandidos de amor y la compasión. A este tipo de misticismo se le denomina misticismo teísta porque implica nuestra propia Forma Arquetípica, la unión con Dios y constituye el comienzo de la fase de fusión del fulcro 8. Ya no se trata, por tanto, del misticismo natural sino un cuerpo de transformación que trasciende e incluye el dominio natural pero que no se halla limitado a él. De este modo, el misticismo natural termina dando lugar al misticismo teísta. Estas estructuras profundas de esos niveles superiores se hallan presentes de manera potencial en todos los seres humanos, pero, en la medida en que van comenzando a desplegarse, sus estructuras superficiales reales van siendo moldeadas por los cuatro cuadrantes, es decir, por las pautas intencionales, conductuales, culturales y sociales. Pongamos, a modo de ejemplo, a una persona que ha experimentado una intensa iluminación interior, una iluminación propia del nivel sutil (tal vez una experiencia de aproximación a la muerte). Si esa persona es cristiana podría interpretarla como Cristo, mientras que si es budista lo interpretará como el cuerpo de beatitud del Buda, pero si es junguiana lo haría como una experiencia arquetípica del Yo, etcétera. Las profundidades deben ser interpretadas y esas interpretaciones no son posibles fuera del contexto que proporciona muchas de las herramientas necesarias para llevar a cabo la interpretación: es inevitable que el sustrato individual, el sustrato cultural y las instituciones sociales proporcionen el sustrato necesario para interpretar estas experiencias profundas. Estamos hablando de acontecimientos ontológicamente reales, de eventos que existen y tienen referentes reales, aunque esos referentes, obviamente, no existen en el espacio sensoriomotor, ni en el espacio racional, ni tampoco en el espacio existencial. Esas experiencias existen en el espacio sutil del mundo, ahí es donde realmente podrá encontrar evidencias palpables de su existencia. Las revelaciones experienciales reales aparecen directamente en la dimensión sutil de la realidad y luego son interpretadas en función del sustrato de esos individuos. Dicho de otro modo, el espacio sutil es el trasfondo del que emana esta realidad ontológica profunda. No se trata de meras corazonadas teóricas o de simples postulados metafísicos, sino de una experiencia meditativa imposible de comprender hasta que se realice la experiencia. No se trata de imágenes que se mueven en el espacio mítico ni de conceptos filosóficos que existan en el espacio racional, sino de experiencias meditativas que aparecen en el espacio sutil. De modo que la experiencia meditativa puede proporcionarle los datos arquetípicos que luego deberá interpretar. Y la interpretación más comúnmente aceptada es que usted está contemplando las formas básicas y los fundamentos del mundo manifiesto, contemplando directamente el Rostro de lo Divino. Como decía Emerson, que los intrusos se quiten los zapatos porque nos adentramos ahora en los dominios del Dios interior. Fulcro 9: Lo causal Los modernos investigadores desdeñan como “mera metafísica” a los arquetipos que nos permiten contemplar el Rostro de lo Divino, porque no puede ser demostrado. Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triangulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falseable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen. Las Formas arquetípicas o sutiles emergen directamente de la Vacuidad, de lo causal, que es el siguiente estadio, el fulcro 9. Cuando usted medita tratando de descubrir al Yo observador, cuando usted busca el Testigo y llega hasta su mismo origen en la Vacuidad pura, ningún objeto aparece en la conciencia. Se trata de un estado discreto e identificable de conciencia, la absorción, o cesación sin manifestación conocida también como nirvana clásico. Este es el estado causal, un estado discreto que suele equipararse al estado de sueño profundo sin sueños, un estado, sin embargo, que no es un mero vacío sino que, por el contrario, se experimenta como la plenitud más completa, un estado rezumante de Ser, una plenitud que ninguna manifestación puede llegar a contener. Este Yo puro que nunca puede ser visto como objeto es la Vacuidad pura. Y aunque todo ello puede parecer muy abstracto, conviene ser más concreto. Si le preguntase ¿quién es usted?, ciertamente, usted podría enumerar todas las cosas que sabe sobre sí mismo (soy un padre, soy un marido, etcétera). Todas las cosas que sabe de sí mismo son objetos de su conciencia, son imágenes, ideas, conceptos, deseos o sentimientos que desfilan ante su conciencia. Pero ninguno de los distintos objetos que pueblan su conciencia es el Yo observador. Así pues, cuando usted se describe a sí mismo enumerando todos esos objetos, usted está simplemente enumerando una retahíla de identidades erróneas, una lista de lo que usted no es, una sarta, en suma, de mentiras. ¿Quién es, pues, realmente El Que Ve? ¿Quién, o qué, es el Yo observador? Este Yo profundamente interno contempla el mundo externo y también contempla sus pensamientos internos. Este Vidente ve el ego, el cuerpo y el mundo natural. Todo esto desfila “ante” el Testigo. Pero El Que Ve no puede ser visto, es el Yo-Yo que es consciente del Yo individual pero que no puede ser visto. Preste mucha atención y pregúntese ¿qué o quién soy Yo? Cuando usted penetre en la Subjetividad pura, en el Vidente puro, descubrirá que no se trata de un objeto. Si logra permanecer sereno en esta conciencia observadora -contemplando la mente, el cuerpo y la naturaleza que le rodea- comenzará a darse cuenta de que está experimentando una sensación de libertad, de liberación, una sensación de no estar atado a ninguno de los objetos que desfilan frente a usted sino que simplemente reposa en una inmensa libertad. Usted es una apertura, un claro, una Vacuidad, un espacio abierto en el que se desplazan todos esos objetos. El Testigo puro es una Vacuidad pura en la que todos los sujetos y objetos individuales aparecen, permanecen un tiempo y terminan desvaneciéndose. De modo que el Testigo puro no es nada que usted pueda ver. Cuando usted descansa en el Testigo lo único que experimenta es una amplia Vacuidad, una vasta Libertad. El Testigo es la liberación última. Las cosas aparecen en la conciencia, permanecen durante un tiempo y terminan desapareciendo; vienen y van. Las cosas aparecen en el espacio y se mueven en el tiempo, pero el Testigo puro no va ni viene, no aparece en el espacio ni se mueve en el tiempo. El Testigo es como es, omnipresente e inmutable, nunca entra en la corriente de la vida, del espacio, del nacimiento o de la muerte. El Testigo es consciente del espacio, consciente del tiempo y, por tanto, es libre del espacio y libre del tiempo. Es atemporal y aespacial, es el puro Vacío a través del cual desfilan el tiempo y el espacio. Y al ser atemporal, es eterno, un Yo puro que no ha nacido nunca y, al ser No Nacido, también es Inmortal. Y es precisamente la existencia de esta inmensa Vacuidad, de lo No Nacido la que puede permitirnos liberarnos de lo nacido y de lo creado, liberarnos del sufrimiento inherente al espacio, el tiempo y los objetos, emanciparnos del mecanismo de terror intrínseco al valle de lágrimas denominado samsara (Forma o mundo manifiesto). El Testigo, en sí mismo, es lo causal sin manifestar, la misma vacuidad pura. Y si, a modo de ejercicio yóguico, usted sigue investigando profundamente en la fuente, en la Subjetividad pura de El Que Ve, esa es la cesación; un estado yóguico real discreto (la fase de fusión correspondiente al fulcro 9), en la que nos adentramos ya en los dominios del misticismo sin forma en el que todos los objetos, incluido Dios como forma percibida, se desvanecen en la cesación, y el misticismo teísta desaparece para dejar paso al misticismo sin forma. Son muchas las formas en que puede arribar al origen sin manifestar del Testigo y no es preciso que lo haga en la forma especialmente yóguica que acabamos de señalar. ¿Por qué se le llama causal? Porque es el soporte o el sustrato creativo de todas las otras dimensiones. La creatividad forma parte del sustrato básico del universo. De alguna forma, milagrosamente, emergen nuevos holones. Usted puede llamar a ese sustrato creativo como más le guste: Dios, Diosa, Tao, Brahman, etcétera. Los más científicamente orientados, como Jantsch, por ejemplo, tienden simplemente a llamarlo capacidad “autotrascendente” del universo. El nombre, de hecho es lo que menos importa, lo importante, lo sorprendente -lo auténticamente milagroso- es que algo aparezca. Los holones emergen como sujetos y objetos, de manera singular y plural -es decir, los cuatro cuadrantes- y se desarrollan siguiendo los veinte principios, que es simplemente la forma en la que se despliega la pauta de toda manifestación, una pauta que es uno de los potenciales de la Vacuidad. Esa misma Vacuidad, como conciencia, se hallaba presente desde el comienzo en la profundidad de todo holón, una profundidad que va despojándose poco a poco de todos sus ropajes hasta que termina perdiendo toda forma, hasta que su profundidad sondea el infinito, hasta que su tiempo entra en la eternidad, hasta que su espacio interior se convierte en la totalidad del espacio y su individualidad deviene la misma Divinidad, el sustrato, el camino y el gozo de la Vacuidad. Lo no dual Muchas tradiciones consideran que dicho estado de cesación es el estado último, el punto final de todo desarrollo y evolución, un estado que se equipara con la iluminación plena, con la liberación última, con el nirvana puro. Pero para las tradiciones no duales este no es el punto final. Lo causal termina dando paso a lo no dual y el misticismo sin forma se convierte en misticismo no dual: “Forma es Vacuidad y Vacuidad es Forma”. Técnicamente hablando, usted se ha des-identificado incluso del Testigo y lo ha integrado con toda manifestación; en otras palabras, ha alcanzado las fases 2 y 3 del fulcro 9, que terminan conduciendo al fulcro 10 (que no es tanto un fulcro o nivel separado como la Esencia misma de todos los niveles, de todos los estados, de todas las condiciones). Y este es el segundo y más profundo significado de la Vacuidad. No es un estado discreto sino la realidad misma de todos los estados, La Esencia de todos los estados. En tal caso, usted ha dejado atrás lo causal y se ha adentrado en lo no dual. La experiencia de esta Esencia no dual es similar a la experiencia de unidad natural que antes discutíamos, excepto en el hecho de que, en este caso, la unidad no se experimenta solo con las formas ordinarias que existen “fuera de aquí”, sino también todas las Formas sutiles que existen “aquí”, es decir, no solo existe el misticismo natural y el misticismo teísta, sino también la integración de los tres tipos anteriores de misticismo. Dicho en forma más directa y no tan técnica, la sensación de ser una especie de Vidente, Testigo o Yo se desvanece por completo. Usted no contempla el cielo, es el cielo. Usted degusta el cielo porque el cielo ya no se halla fuera de usted: la conciencia ya no está dividida en un sujeto que ve desde “aquí” a un objeto que se encuentra “ahí”, sino lo único que hay es la pura visión en la que la conciencia y su despliegue son no-dos. No se trata de que lo que hay “ahí” se refleje “aquí”, porque la dualidad es ajena a la inmediatez de la experiencia real. La realidad misma es no dual. Usted sigue siendo usted y las montañas siguen siendo las montañas, pero usted y la montaña son las dos facetas de la misma experiencia, la única realidad presente en este momento. Ya no tendrá una experiencia, sino que se convertirá en la experiencia. Su cuerpomente se ha desvanecido, usted se ha liberado para siempre de esa prisión, ya no se halla “detrás del rostro” contemplando el Kosmos, sino que usted, simplemente, es el Kosmos. En modo alguno se trata, pues, de un estado en el que sea difícil entrar porque, de hecho, es un estado del que resulta imposible salir. Usted siempre ha estado en Él. De modo que este estado no dual engloba la dualidad de la mente y el cuerpo, de la Mano Izquierda y la Mano Derecha. En consecuencia, no es posible resolver el conflicto inherente a todos los dualismos en el plano relativo. Este conflicto, en realidad, no puede resolverse, solo puede disolverse, porque resulta imposible reducir el sujeto al objeto o el objeto al sujeto y lo único posible es reconocer el sustrato primordial del que ambos son un mero reflejo incompleto. Este es el motivo por el cual los dilemas inherentes a esos dualismos -entre mente y cuerpo, mente y cerebro, conciencia y forma, mente y naturaleza, sujeto y objeto, derecha e izquierda- no podrán resolverse jamás en un plano relativo, y la filosofía convencional es incapaz de resolverlos. Este es un problema que no se resuelve sino que se disuelve en el estado primordial, lo cual, dicho de otro modo, deja los dualismos tal y como son, es decir, poseyendo una cierta realidad convencional o relativa, lo suficientemente real en sus propios dominios pero, en modo alguno, la realidad absoluta. Williams James y Bertran Rusell estuvieron de acuerdo en este punto crucial, la no dualidad de sujeto y objeto en la conciencia inmediata. Obviamente, lo mismo han estado diciendo durante milenios casi todos los místicos y sabios contemplativos, pero James fue el primero en sostener esta postura dentro del campo de la filosofía occidental… y, en el camino, convenció a Rusell. Poco importa el tipo de experiencia que aparezca, porque el estado simple, natural, no dual y no creado es anterior a la experiencia, anterior a la dualidad y engloba gozosamente todo lo que aparezca. Pero aparecen cosas raras y usted debe permanecer en ese “esfuerzo sin esfuerzo” durante un tiempo y morir de continuo estas pequeñas muertes. Ahí, de hecho, es donde empieza la práctica real. Y como lo demuestran claramente sus filosofías respectivas, ni James ni Rusell hicieron nada de eso. Rusell proclamó que estaba completamente de acuerdo en que el sujeto y el objeto se derivan de la experiencia primordial, pero se replegó de inmediato para volver a identificarse con el sujeto derivado, con el yo derivado, con la pequeña mente racional, y construyó toda su filosofía basándose en esa mentira, en ese engaño. Rusell, en suma, ni siquiera sospechaba a dónde conducía el estado de no dualidad. Tampoco James profundizó gran cosa en este estado primordial, por ello su empirismo radical degeneró muy pronto en un fenomenalismo sensorial que terminó colapsándose en el empirismo y el pragmatismo de la Mano Derecha, una evolución muy decepcionante, americana hasta la médula, que, en cualquier caso, no desmerece sus primeros pasos. “Este esfuerzo sin esfuerzo” requiere mucha perseverancia, mucha práctica, mucha sinceridad y mucha honestidad. Esta es una práctica que debemos acometer desde el estado de vigilia, desde el estado de sueño y desde el estado de sueños sin ensueños. Este es el motivo por el cual insistimos en las prácticas de las escuelas no duales. Las tradiciones no duales tienen un extraordinario número de estas “instrucciones para señalar”, mediante las que tratan de apuntar hacia lo que ya está, en cualquier caso, ocurriendo en su conciencia. Lo comprenda o no, toda experiencia que usted tenga ya es no dual. De modo que no es necesario cambiar su estado de conciencia para descubrir esa no dualidad porque la no dualidad está completamente presente en todos los estados y cualquier estado de conciencia que usted tenga es ya apropiado. Así pues, las tradiciones no duales no tratan de cambiar su estado sino de despertar su reconocimiento, el reconocimiento de lo que siempre ha sido. Mire atentamente la conciencia inmediata y se dará cuenta de que el sujeto y el objeto son realmente uno. No debe esforzarse por construir ningún estado especial sino solo reconocerlo. ¿Ha visto esos rompecabezas de los periódicos que dicen algo así como “Descubra los quince presidentes de Estados Unidos que están ocultos en esta imagen del océano? Usted está mirando directamente el rostro de los presidentes…pero no se da cuenta de ello. Entonces viene alguien, se lo señala y usted se lleva las manos a la cabeza diciendo “¡Sí, por supuesto, lo tenía frente a mis propios ojos!”. Lo mismo ocurre con la condición no dual de Un Sabor. Cualquier faceta individual de la condición no dual se halla absoluta y completamente presente en su conciencia. No es cuestión de que esté presente de un modo parcial o fragmentario, sino de que se halla completamente presente en su conciencia ahora mismo y que lo único que ocurre es que usted no se da cuenta de ello. Y dado que las formas siguen apareciendo, usted nunca alcanzará un punto final en el que diga “ya estoy iluminado”. En estas tradiciones, la iluminación es un proceso continuo de aparición de nuevas formas con las que usted se relaciona como manifestaciones de la Vacuidad. Usted es uno con las formas que aparecen y, en ese estado, usted está “iluminado”, pero en otro sentido, esta iluminación es continua, porque continuamente están apareciendo nuevas formas. Dicho de otro modo, usted nunca alcanzará un estado discreto que no sigue evolucionando, sino que siempre seguirá aprendiendo cosas nuevas sobre el mundo de las formas y, en consecuencia, su estado global se hallará siempre en una continua evolución. De modo que usted puede tener ciertas experiencias críticas de iluminación, pero estas experiencias son el preludio del proceso interminable de cabalgar las nuevas olas que aparecen de continuo. Pero al mismo tiempo, todo esto tiene lugar dentro de un marco de referencia estrictamente ético, de modo que usted no puede jugar a ser un Vagabundo del Dharma y decir que está en la no dualidad. De hecho, en la mayor parte de estas tradiciones, debe dominar los tres primeros estadios del desarrollo transpersonal (psíquico, sutil y causal) antes de que le sea permitido incluso hablar del cuarto estado no dual. En todos estos casos, pues, la “loca sabiduría” ocurre en una atmósfera rigurosamente ética. Lo verdaderamente importante es que, en las tradiciones no duales, usted se compromete, mediante un voto muy sagrado -un voto que es, al mismo tiempo, el fundamento de toda su práctica-, a no desvanecerse en la cesación, a no ocultarse en el nirvana. Con este voto, usted se compromete a cabalgar la ola del samsara hasta que todos los seres atrapados en ella puedan reconocerla como una manifestación de la Vacuidad, se compromete a atravesar la cesación y la no dualidad tan rápidamente como le sea posible, para poder ayudar a todos los seres a reconocer lo No Nacido en medio de la misma existencia. La iluminación es, en realidad, primordial, pero esta iluminación perdura y usted nunca deja de ser uno con todos los cambios de forma que aparecen de continuo. Bibliografía: Droit, Roger-Pol. El ideal de la sabiduría . Barcelona: Kairós, 2011. Grof, Stanislav. La evolución de la conciencia. Barcelona: Kairós, 1994. Hüther, Gerald. La evolución del amor. Barcelona: Plataforma, 2015. Wilber, Ken. Breve historia de todas las cosas. Barcelona: Kairós, 2005.
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EL EVENTO

EL EVENTO: LA GRAN TRIBULACIÓN DE LA HUMANIDAD

¿QUÉ ES EL EVENTO? En mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo, hice un meta-análisis de esta falsa pandemia, expuesta dicha tesis posteriormente en el Webinar de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN) . También delineé una cosmovisión de la falsa crisis pandémica con causas históricas y socio-políticas tal como fue argumentado en el epílogo de mi obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. De un modo resumido, aseveré (marzo del 2020) que estamos asistiendo a una paranoia psicológica globalizada tal apocalipsis que necesita imperiosamente de un despertar colectivo masivo. Todo ello en conjunto y, desde la perspectiva que nos da el desarrollo de los acontecimientos, me permite aseverar que la humanidad se halla ante “EL EVENTO”, el cual incluye inherentemente la ascensión espiritual tanto individual como colectivamente. EL EVENTO trascendental al que estamos asistiendo conlleva inexorablemente una Gran Tribulación de la humanidad. Como complemento a las anteriores consideraciones sociales, psicológicas y filosóficas, en este artículo me atreveré a detallar los pormenores de esa Gran Tribulación que estamos experimentando como humanidad y que, en conjunto, es conocido como EL EVENTO según diversas tradiciones espirituales ancestrales por corresponder con el cambio de era de la humanidad. Se trata, en definitiva, de la caída y trascendencia de un ciclo cósmico donde ha predominado la obscuridad y la ignorancia, tal lo advirtiera metafóricamente el inconmensurable Platón en el Mito de la Caverna. EL EVENTO es, básicamente, una transformación de la humanidad para transcender las tinieblas de la Matrix (3D) y ascender a la dimensión vibracional del amor (5D). Obviamente, ello implica la transición por la 4D donde todo es mental, más allá de los sentidos físicos, es decir, se contemplan cuestiones metafísicas para trascender el materialismo científico como único modo de conocer. Efectivamente, existen dos modos de saber: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, la ciencia y espiritualidad integradas en una nueva cosmovisión del sentido de la vida. Una de las premisas de EL EVENTO, es que van a caer los velos de la percepción que, hasta la presente, han sido artificiosamente inoculados a la humanidad mediante la manipulación de la historia, la educación como instrumento de poder, la religión, la economía social y política, amén de la abducción psicológica del ser humano. La caída de esas mentiras y conspiraciones contra la humanidad conlleva, implícitamente, un despertar espiritual y la evolución del amor. Pero, esa transición, no está exenta de dolor y sufrimiento tal como estamos presenciando con las numerosas muertes y efectos secundarios producidos por la vacunación, inducida dicha inoculación por el enemigo invisible de la humanidad a modo de ingeniería social y mental. Ante tanto aparente caos, es preciso poner orden en nuestras ideas, más que nada para no caer en la locura aperspectivista a la que conduce EL EVENTO, pues no hay mayor locura que estar cuerdo en un mundo de locos. Y, poner en orden nuestras ideas, implica un camino ascendente hacia la sabiduría, donde, dicha sabiduría se constituya en una ciencia para la sanación espiritual de la humanidad. Y que la sanación trascendental de la humanidad es posible mediante la meditación. Solamente así, con sabiduría y amor, será posible salir airosos de EL EVENTO porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este “viejo mundo”, el cual debe dejar paso a un “nuevo mundo”. Una última precisión respecto al desarrollo de EL EVENTO: se trata de una ascensión espiritual individual desde la 3D a la 5D. Dicho de otro modo, nadie puede hacer el trabajo interior por cada uno de nosotros, cada cual debe realizar el propio empoderamiento de su conciencia, vislumbrar su propio despertar espiritual y trabajar en la transcendencia del ego hasta alcanzar la conciencia de unidad. No trate de “salvar” a nadie, y menos a los “covidianos”, salvo que le pidan expresamente su opinión y visión de los acontecimientos que forman parte de la GRAN TRIBULACIÓN DE LA HUMANIDAD. LA GRAN TRIBULACIÓN DE LA HUMANIDAD Vayamos, pues, ahora, con los detalles psicológicos y sociológicos de la Gran Tribulación de la humanidad. En el nivel psicológico, las personas que han experimentado dicha ascensión espiritual individualmente, hallarán a otras personas con sus mismas vibraciones, coincidirán sincrónicamente en el mismo camino ascendente de su conciencia hacia la sabiduría, y ahí sí que se producirá la ayuda mutua intersubjetiva y colectiva, cuya máxima será el servicio a los demás. Dicho proceso psicológico y espiritual implica la sanación de las sombras y traumas ancestrales recalados a través de las múltiples reencarnaciones. Pero, el anterior proceso de transformación interior, tiene estrecha relación con los acontecimientos sociales que van a dejar en disonancia cognitiva a los no versados en estos lares, pues se volverán “locos” por no poder comprender el curso de los acontecimientos que, seguidamente, detallaré sucintamente. 1 - Los medios de comunicación quedarán (ya están quedando) en evidencia por la ingente manipulación mental de los ciudadanos como sicarios al servicio de la casta política. 2 - A su vez, la casta política, será (ya lo está siendo) desenmascarada por su servicio a intereses de las corporaciones multinacionales, sobre todo, las farmacéuticas como impulsoras del actual genocidio de la humanidad mediante “vacunas” que, en realidad, son experimentos transgénicos impulsados por los reptilianos. 3 - En virtud de lo anterior, se producirán (y se están produciendo) la detención en masa de todos esos criminales, más conocido como Cabal o Estado profundo. 4 - Habrá un reinicio financiero global (ya se está preparando) por parte de la Alianza de la Tierra, mediante el cual habrá una redistribución de las riquezas para toda la humanidad mediante fondos de prosperidad previstos a tal efecto. 5 - Habrá una divulgación de las tecnologías ocultas a la humanidad (se estima que hay 6.000), como la energía libre o camas médicas para la regeneración celular y desaparición de toda enfermedad. 6 - Y, por supuesto, se desvelará la historia real de la humanidad, lo cual incluye la existencia de vida intraterrena, extraterrestre e interdimensional. Se hará pública la existencia de vida más allá de la conocida en la tierra, que no estamos solos en el universo como nos han hecho creer mediante una ciencia manipulada y una educación como instrumento de poder. 7 - Consecuencia de todo lo anterior, se instaurará una nueva manera de vivir, pensar y amar que impulsará la factibilidad de una Sociedad Holográfica: un nuevo sistema de gobernanza mundial con participación horizontal a través de Consejos, un nuevo sistema de salud, así como una renovada educación transracional. Todo ello en el marco de un desarrollo espiritual individual y colectivo sin el cual no sería posible el uso de altas tecnologías beneficiosas para la humanidad y que han sido deliberadamente ocultadas. 8 - A los anteriores acontecimientos, se sumará un pulso de alta energía desde el sol central de la galaxia, el cual es un ser vivo al igual que nuestro sol. Ese pulso de energía, más conocido como “flash solar”, será percibido en función de nuestra conciencia global y el nivel de conciencia de cada uno de nosotros, constituyéndose ello en una ascensión espiritual planetaria. Tales son las tribulaciones que estamos atravesando la humanidad, y apenas estamos al inicio de EL EVENTO. Se trata de un movimiento de liberación para Gaia, un planeta también con conciencia pues, no olvidemos, que la naturaleza es sabia también. Cabe destacar que, ese pulso de energía, es de naturaleza amorosa y ayudará en la trascendencia de la dualidad a la no-dualidad para instalarnos en la conciencia de unidad donde todos somo UNO con todas las formas vivientes del planeta y fuera del planeta. ¿Cómo prepararse para EL EVENTO y la GRAN TRIBULACIÓN? A mi humilde entender, recomiendo tomar las siguientes medidas de precaución: -Conserve alimentos no perecederos, agua y energía por unas dos semanas aproximadamente, pues las tribulaciones descritas no estarán exentas de sobresaltos como, por ejemplo, el gran apagón. El gran apagón mundial pudiera ser factible por alguna de estas tres situaciones: 1-Los obscuros manipuladores de la humanidad, en su desesperación por la pérdida de su poder frente a la Luz, pueden causar la caía de las redes eléctricas, cortes de suministros básicos y de internet; 2-La Alianza de la Tierra pudiera aprovechar dicho apagón mundial para lanzar mensajes de emergencia a los televisores y móviles con la plena intención de que la ingente manipulación y conspiraciones contra la humanidad sean de dominio público, en el pleno sentido del aforismo bíblico “La verdad os hará libres”; 3-En el proceso de ascensión espiritual planetaria desde 3D a 5D, pudiera manifestarse los famosos tres días de obscuridad. -Asegúrese de estar abastecido de los medicamentos que puedan necesitar. -Conserve algo de dinero extra en efectivo. -Tenga el depósito de su vehículo lleno de combustible. -A la vista de todo lo anteriormente descrito, edúquese a sí mismo, a sus amigos y familiares, siempre y cuando sea posible. -Practique la meditación, pues es la puerta de acceso al conocimiento de sí mismo y del universo. -Únase a grupos de trabajo para compartir información y comenzar iniciativas comunitarias solidarias, tales como huertos, para proveer a las personas de sus necesidades básicas. Hay muchos grupos de trabajo por todo el mundo con quien poder trabajar en conjunto, por ejemplo, personalmente colaboro como voluntario en CEDLAT. La liberación de la humanidad del yugo de la obscuridad está cerca, pero, recuerde, es primeramente un trabajo de transformación interior, no se descuide: medite y sea el cambio que quiere ver en el mundo. Buena suerte y mucho amor, será necesario.
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EL EVENTO

EL GRAN EVENTO: LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

EN ESTE ENLACE: Entrevista de radio relacionada con este artículo Al hilo de mi artículo El gran evento: el despertar colectivo masivo, voy a continuación proseguir la disertación con la intención de considerar las profundas implicaciones metafísicas. El 30% de “despiertos” es la “primera ola” contra el sistema, y estimo que va a ayudar a despertar a otro 40% del 70% de “dormidos”. Así, entonces, la “segunda ola” sumará un 70% de “despiertos” frente al 30% de los todavía “dormidos”. Los cuatro jinetes del apocalipsis El primer jinete del apocalipsis fue el miedo a la muerte, inducido mediante la dictadura sanitaria para impedir el despertar espiritual. De ese miedo a la muerte, solamente el 30% han trascendido espiritualmente. La “segunda ola” va a llegar con otro jinete del apocalipsis: el hambre. El estado profundo, o Cabal, está cortando las cadenas de producción y distribución de alimentos. Sólo faltará un tercer jinete del apocalipsis para configurar la “tercera ola”: cortes de luz, agua e internet, un caos total que va sumir a la humanidad en una guerra de todos contra todos por la supervivencia, como si no hubiera vida más allá de esta dimensión física (3D). Después de estos tres jinetes del apocalipsis (la muerte, el hambre y la “guerra” social y colectiva), solamente quedará ver el interior de uno mismo: estaremos solos ante el caos. Pero recuerden que en todo caos hay un orden. Por tanto, llegado ese momento, nada se podrá hacer ya por los demás, no hay que derrochar más energías en “despertar” a los demás: es mucho más sabio brillar con luz propia y ser el ejemplo viviente del camino a seguir. Y esa sabiduría nos lleva a la libertad con conocimiento de causa, y ese será el camino hacia la conquista de nuestra Gloria interior: es el cuarto jinete del apocalipsis. El gran evento: “La verdad os hará libres” Solo alcanzaremos la libertad evidenciando las mentiras del sistema de dominación que ha llevado a la esclavitud de la humanidad, es la única garantía tal como nos advirtió este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. En ello consiste EL GRAN EVENTO: se trata de un despertar espiritual, no solamente individual, sino también colectivo. Y para esa trascendencia espiritual es necesaria la meditación. La metafísica como saber trascendental Toda espiritualidad es un camino metafísico por recorrer. La metafísica consiste en intentar comprender lo que hay más allá de los sentidos, hacia el mayor Bien que nos pueda proporcionar la razón humana. Dicha simbiosis de sabiduría alcanzada por la razón no es baladí, pues requiere una ascensión espiritual individual sin la fragmentación fomentada por las dualidades propias de la Matrix. Esa ascensión espiritual individual es un camino ascendente hacia la sabiduría donde, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo. Es así como la razón se espiritualiza, es decir, la lógica mental del cerebro debe actuar en equilibrio y guiado desde el corazón, no en vano el corazón tiene una mente cuántica. El amor es parte de nuestra condición humana y debe ser reflejado en lo que pensamos, decimos y hacemos, sólo así entre todos seremos una expresión colectiva de la conciencia de unidad. Comprender ello equivale a interiorizar que todos somos UNO, pero que cada cual conserva su propia individualidad: ese es el misterio de la unidad en la multiplicidad, una cuestión de la conciencia no resuelta por la ciencia materialista. El enemigo invisible de la humanidad El dogma científico también ha sido un instrumento de poder, como la educación, la política, la sanidad, el dinero…, todo es una mentira, una ilusión, un holograma mental, una 3D como sistema de creencias desde nuestro nacimiento, inducidos esos engaños a través del subconsciente por el enemigo invisible de la humanidad. ¿Cómo se relaciona ello con los “dormidos” y “despiertos” aludidos al principio de este artículo? Ciencia y espiritualidad Cada persona tiene su perspectiva de la vida en función de su sistema de creencias adquirido a través de la cultura, la educación y las relaciones sociales y familiares. Entonces, ¿cuál es el lazo de unión entre los “dormidos” y los “despiertos”? Efectivamente, como se ha visto más arriba, la razón espiritualizada es el nexo de unión entre las personas. Análogamente, en términos filosóficos, consistiría en una simbiosis entre la epistemología y la hermenéutica, dicho de otro modo, una convergencia entre ciencia y espiritualidad. 3D, 4D y 5D Dicho reto de trascendencia espiritual individual y colectivo, equivale a trascender viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas y, así, pasar de un viejo mundo moribundo a un nuevo mundo. Algunos movimientos espirituales llaman a dicho proceso pasar de la 3D (material/cuerpo/sentidos/ilusión) a la 4D (imaginación/fantasías/sueños lúcidos/poder de la conciencia), para alcanzar finalmente la 5D (amor/conciencia de unidad/imperativo categórico/Bien de Platón..). Empoderamiento y soberanía humana También se puede entender lo anterior como una trascendencia del pensamiento cuando alcanza la “verdad” mediante el conocimiento proporcionado por la razón…pero, la razón es dualista por antonomasia, pues lo divide todo: crea dualidades en cada pensamiento, cada pensamiento es una línea de tiempo, una posibilidad cuántica. Y, si no somos conscientes de nuestros propios pensamientos, entonces, otros piensan y deciden por nosotros en nuestras vidas: es por ello necesario recuperar nuestra soberanía como ser humano. Los cuatro cuadrantes Ser consciente de los propios pensamientos no es una labor fácil pues, no hay que decir lo que se piensa, sino pensar lo que se dice. Ello es importante porque, al pensamiento (interior individual) le sigue inherentemente una acción en el mundo y con las demás personas (exterior individual). La paradoja aquí es que no siempre lo que pensamos es del agrado de los demás, ni todos los pensamientos de los demás nos agradan siempre. La máxima expresión de ello es la división entre los “covidianos” (ignorancia manipulada por el enemigo invisible de la humanidad) y los “negacionistas” (“conspiranoicos” que buscan la “verdad”). El sufrimiento surgido de esa división entre lo individual y lo colectivo (cuatro cuadrantes) es acentuado por los jinetes del apocalipsis, antes mencionados. Los reptilianos Llegado a este punto, cada persona deberá hacer su propio trabajo espiritual, una cuestión bien difícil en estos tiempos que vivimos donde, todos los referentes humanos han sido destruidos por los reptilianos: el amor, la familia, la sociedad, la cultura, la política…, todo es controlado por esos reptilianos en un 98,75%. Sin embargo, ese 1,25% de “despiertos” desde una perspectiva histórica, ha crecido hasta un 30% en la actualidad. Ellos, el Estado profundo o Cabal, saben que el holograma de control desde el satélite artificial lunar, se está deshaciendo a medida que más personas despierten en el amor de la 5D. Esos reptilianos viven en la 4D y controlan a los humanos a través del subconsciente, y el objetivo es mantener una homogénea masa humana bien “dormida” a través de la televisión y los medios de desinformación mediante un ingenioso programa de ingeniería social y control mental. Esos reptilianos saben que pueden dominar nuestros pensamientos y emociones, pero no pueden soportar nuestra vibración en el amor, porque es la 5D que tanto envidian la que intentan alcanzar mediante una alta tecnología, obviando que solo se accede a la 5D con los sentimientos amorosos. Una guerra espiritual Esa es la guerra espiritual entre esos demonios y los hijos de Dios, o la Fuente, como se quiera nombrar a aquello que es innombrable. Esa guerra espiritual es la misma experiencia de Jesucristo cuando en su retiro en el desierto fue tentado por los demonios. La Biblia dice verdades profundas, pero han sido manipuladas para que busquemos fuera de nosotros un Dios al que hay que temer para hallar nuestra salvación cuando, la verdadera salvación, está en nuestro interior, en ese 2% de gen/luz que poseemos según William Criado. El 98% restante de nuestra biología, parece ser, es de origen reptiliano. Proyecto pedagógico y filosófico Comprender todo ello es sumamente importante para el proyecto filosófico y pedagógico de conocerse a sí mismo, pues hay que lograr el empoderamiento en los términos aquí descritos para que nuestra conciencia sea consciente (valga la redundancia) del subconsciente controlado por esos reptilianos. Y, como se ha visto, cambiar nuestro sistema de creencias, es la única vía para salir de la Matrix 3D: nos lo dijo Platón con el Mito de la caverna, nos los dijo Kant con el imperativo categórico, nos lo dijo Wilber con la intuición moral básica…, os lo dice también quien escribe esto que el amor es la ley suprema. Así es como, esos pensamientos propios de la 4D (sabiduría alcanzable mediante la razón), deben estar en conexión directa con la 5D (amor y compasión). Llegado a este punto, ¿qué podemos hacer entre tanto caos de ideas? Solo hay una solución, y es poner en orden nuestras ideas, cada cual las suyas, porque el camino ascendente hacia la sabiduría es un camino individual.
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EL EVENTO

EL GRAN EVENTO: EL DESPERTAR COLECTIVO MASIVO

EN ESTE ENLACE: Entrevista de radio relacionada con este artículo 1 - Distopía histórica El despertar colectivo masivo como título de este artículo es también el epílogo de mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, en el que argumento la transcendencia de la distopía histórica que estamos viviendo mediante una divulgación cósmica de las verdades ocultadas a la humanidad. En esa línea de pensamiento, en mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo, anticipaba El evento como punto de inflexión para la ascensión espiritual planetaria. Y, a la vista de los acontecimientos de esta falsa pandemia, estamos ya inmersos en una situación mundial que está llegando a un punto sin retorno: se está gestando la vacunación obligatoria por ley en muchos países, niños incluidos. El 70 % de los que apoyan dichas medidas son los mismo vacunados engañados por los políticos y medios de desinformación afines. En el 30% restante están los “despiertos” que están resistiéndose a dicho genocidio de la humanidad. La anterior situación, de vida o muerte por los efectos segundarios y mortales de las vacunas, está provocando el estallido social mediante manifestaciones en casi todos los países, excepto Venezuela por ser una férrea dictadura: en ese país, además de la vacunación mortal, están matando de hambre a su pueblo. 2 - “Revelaciones de Jesucristo” Dichas conspiraciones contra la humanidad, a partir de septiembre del 2021 como mes clave, pueden salir a la luz pública como "revelaciones". Recordemos que “apocalipsis”, en la tradición cristiana, equivale a “Revelaciones de Jesucristo”. Por tanto, las revelaciones por desvelarse bien pueden hacer cierto este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. Y dichas revelaciones de la “verdad” pueden ser las cartas por jugar de la Alianza de la Tierra y demás seres de luz. Y, cuando salgan esas revelaciones, va a provocar un shock emocional en los “dormidos” engañados. El 70% del ejército de “dormidos” comenzarán a despertar de su sueño distópico: que han sido títeres manipulados y que han sido abducidos por el bando equivocado merced a la ignorancia inducida, impidiendo así el pensamiento crítico. 3 - Crisis de conciencia Es así como se ha llegado a una sociedad de la ignorancia con importantes repercusiones epistemológicas, siendo ello un fracaso como humanidad, lo cual conlleva una crisis de conciencia tanto individual como colectiva: es la mayor crisis de conciencia habida en la historia de la humanidad. No es una crisis cualquiera: es una crisis entre la razón y el espíritu, entre el “yo” y el “nosotros” en términos kantianos. Todo ha fracasado: la ciencia, la religión, la política, la economía, los países, la humanidad en general…y solamente queda una solución: la integración de la razón con el espíritu colectivo, una cuestión ya contemplada por Kant mediante el imperativo categórico como máxima expresión racional del amor. 4 - Los cuatro cuadrantes Esa resolución así planteada como solución, lleva implícitamente un cambio individual de cada “uno” de nosotros (subjetividad) para ser capaces de conectar con todos “nosotros” (intersubjetividad). También están implícitas acciones en cada persona (exterior individual) así como acciones colectivas en la funcionalidad social (exterior colectivo). Esos son los “cuatro cuadrantes” dentro de los cuales se mueve la humanidad: lo individual debe pensar en sí mismo (ego) pero también en los demás (nosotros), y lo colectivo (nosotros) debemos cuidar de lo individual (yo). Dicha cuestión sobre el conocimiento y las acciones de cada uno de nosotros como humanidad, desde una perspectiva de la moralidad occidental, nos remite metafóricamente al Mito de la Caverna de Platón. 5 - Filosofía transpersonal: la ciencia de la conciencia La pedagogía correcta para la cuestión epistemológica y hermenéutica planteada, vislumbra la necesidad de abordar una “ciencia de la conciencia” tal como se propone desde la Filosofía Transpersonal y la Educación Transracional. Esos presupuestos filosóficos y psicológicos son necesarios para la transición humana del viejo mundo al nuevo mundo: se vislumbra la construcción de una sociedad espiritual que repudia al sistema piramidal de poder y que, ahora, debe replantearse vivir en una sociedad holográfica. En ese proceso de transformación interior, tiene lugar el empoderamiento, el despertar espiritual, la trascendencia del ego y la conciencia de unidad. Ninguna regla del viejo mundo puede sobrevivir, pues nuevas formas de vivir, pensar y amar serán necesarias para transcender los viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas. 6 - El despertar espiritual Con la transformación individual y colectiva, las mentiras ya no tendrán razón de ser porque la ingeniería social y mental quedará al descubierto, así como la manifiesta manipulación económica, social y política. A ese proceso psicológico de saber la verdad se le llama “despertar espiritual” pero, esa catarsis psicológica, será dolorosa y de mucho sufrimiento. En efecto, las personas engañadas han sacrificado sus vidas y las de sus seres queridos al creer ciegamente en una falsa pandemia: se sentirán como borregos llevados al matadero, y ello será público, notorio y juzgado como crímenes contra la humanidad. La catarsis psicológica y social mundial será antológica, bíblica diría yo… 7 - La ascensión espiritual Esa iluminación espiritual de la humanidad implicará un superior nivel de comprensión después del fracaso epistemológico de la razón humana desligada del espíritu amoroso que mora en cada uno de nosotros. Será un proceso de ascensión espiritual individual y colectivo, simultáneamente, desde la 3D (Matrix holográfica) a la 5D (armonía y paz colectiva). Se trata de cambios trascendentales contemplados en los mapas evolutivos de la conciencia: el despertar espiritual, la inteligencia espiritual, la filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento y la educación transracional como misión espiritual. Son nuevos neologismos para nuevos paradigmas. 8 - La conciencia de unidad Ese repensar de la humanidad asumirá el fracaso de la razón dualista que divide al ser humano, para contemplar una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. Se trata de un proceso psicológico donde la razón se espiritualiza: la razón se trasciende hacia la transracionalidad, Más allá del ego, hacia una evolución amorosa de todos nosotros. Ese proceso de transcendencia debe realizarse, imperativamente, en el modo como proponía el inconmensurable maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. 9 - Psicología transracional La exposición hasta aquí argumentada requiere de una psicología transracional como nuevo neologismo epistemológico. Esta renovada visión psicológica hunde sus raíces en la psicología transpersonal que contempla a la filosofía perenne como la “verdad” que ha persistido por todos los tiempos y tradiciones espirituales: la búsqueda del sentido de la vida no reside en lo exterior (dualidad) sino en el camino ascendente hacia la sabiduría donde, sabiduría y amor, van de la mano como fundamento para una ciencia para la sanación espiritual del ser humano. 10 - La sanación trascendental de la humanidad Pero, en dicho proceso de sanación espiritual, nadie puede hacer el trabajo por nosotros, pues cada cual debe empoderarse de sí mismo. Cada cual debe gestionar emocionalmente su despertar espiritual. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de su propia trascendencia espiritual. Y todos nosotros debemos coincidir en un mismo objetivo: alcanzar la conciencia de unidad. Hasta aquí el nudo gordiano de los presupuestos filosóficos para la transición humana del viejo al nuevo mundo. Para aquellos eruditos que deseen investigar sobre los cambios de paradigmas aquí argumentados, les remito al esquema introductorio a la filosofía transpersonal, en el que podrán comprobar que la epistemología y la hermenéutica como disciplinas filosóficas, requieren de una integración entre ciencia y espiritualidad, entre la razón y el espíritu colectivo, entre el saber y el amor, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo.
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EL EVENTO: LA GRAN TRIBULACIÓN DE LA HUMANIDAD

¿QUÉ ES EL EVENTO? En mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo, hice un meta-análisis de esta falsa pandemia, expuesta dicha tesis posteriormente en el Webinar de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN) . También delineé una cosmovisión de la falsa crisis pandémica con causas históricas y socio-políticas tal como fue argumentado en el epílogo de mi obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. De un modo resumido, aseveré (marzo del 2020) que estamos asistiendo a una paranoia psicológica globalizada tal apocalipsis que necesita imperiosamente de un despertar colectivo masivo. Todo ello en conjunto y, desde la perspectiva que nos da el desarrollo de los acontecimientos, me permite aseverar que la humanidad se halla ante “EL EVENTO”, el cual incluye inherentemente la ascensión espiritual tanto individual como colectivamente. EL EVENTO trascendental al que estamos asistiendo conlleva inexorablemente una Gran Tribulación de la humanidad. Como complemento a las anteriores consideraciones sociales, psicológicas y filosóficas, en este artículo me atreveré a detallar los pormenores de esa Gran Tribulación que estamos experimentando como humanidad y que, en conjunto, es conocido como EL EVENTO según diversas tradiciones espirituales ancestrales por corresponder con el cambio de era de la humanidad. Se trata, en definitiva, de la caída y trascendencia de un ciclo cósmico donde ha predominado la obscuridad y la ignorancia, tal lo advirtiera metafóricamente el inconmensurable Platón en el Mito de la Caverna. EL EVENTO es, básicamente, una transformación de la humanidad para transcender las tinieblas de la Matrix (3D) y ascender a la dimensión vibracional del amor (5D). Obviamente, ello implica la transición por la 4D donde todo es mental, más allá de los sentidos físicos, es decir, se contemplan cuestiones metafísicas para trascender el materialismo científico como único modo de conocer. Efectivamente, existen dos modos de saber: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, la ciencia y espiritualidad integradas en una nueva cosmovisión del sentido de la vida. Una de las premisas de EL EVENTO, es que van a caer los velos de la percepción que, hasta la presente, han sido artificiosamente inoculados a la humanidad mediante la manipulación de la historia, la educación como instrumento de poder, la religión, la economía social y política, amén de la abducción psicológica del ser humano. La caída de esas mentiras y conspiraciones contra la humanidad conlleva, implícitamente, un despertar espiritual y la evolución del amor. Pero, esa transición, no está exenta de dolor y sufrimiento tal como estamos presenciando con las numerosas muertes y efectos secundarios producidos por la vacunación, inducida dicha inoculación por el enemigo invisible de la humanidad a modo de ingeniería social y mental. Ante tanto aparente caos, es preciso poner orden en nuestras ideas, más que nada para no caer en la locura aperspectivista a la que conduce EL EVENTO, pues no hay mayor locura que estar cuerdo en un mundo de locos. Y, poner en orden nuestras ideas, implica un camino ascendente hacia la sabiduría, donde, dicha sabiduría se constituya en una ciencia para la sanación espiritual de la humanidad. Y que la sanación trascendental de la humanidad es posible mediante la meditación. Solamente así, con sabiduría y amor, será posible salir airosos de EL EVENTO porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este “viejo mundo”, el cual debe dejar paso a un “nuevo mundo”. Una última precisión respecto al desarrollo de EL EVENTO: se trata de una ascensión espiritual individual desde la 3D a la 5D. Dicho de otro modo, nadie puede hacer el trabajo interior por cada uno de nosotros, cada cual debe realizar el propio empoderamiento de su conciencia, vislumbrar su propio despertar espiritual y trabajar en la transcendencia del ego hasta alcanzar la conciencia de unidad. No trate de “salvar” a nadie, y menos a los “covidianos”, salvo que le pidan expresamente su opinión y visión de los acontecimientos que forman parte de la GRAN TRIBULACIÓN DE LA HUMANIDAD. LA GRAN TRIBULACIÓN DE LA HUMANIDAD Vayamos, pues, ahora, con los detalles psicológicos y sociológicos de la Gran Tribulación de la humanidad. En el nivel psicológico, las personas que han experimentado dicha ascensión espiritual individualmente, hallarán a otras personas con sus mismas vibraciones, coincidirán sincrónicamente en el mismo camino ascendente de su conciencia hacia la sabiduría, y ahí sí que se producirá la ayuda mutua intersubjetiva y colectiva, cuya máxima será el servicio a los demás. Dicho proceso psicológico y espiritual implica la sanación de las sombras y traumas ancestrales recalados a través de las múltiples reencarnaciones. Pero, el anterior proceso de transformación interior, tiene estrecha relación con los acontecimientos sociales que van a dejar en disonancia cognitiva a los no versados en estos lares, pues se volverán “locos” por no poder comprender el curso de los acontecimientos que, seguidamente, detallaré sucintamente. 1 - Los medios de comunicación quedarán (ya están quedando) en evidencia por la ingente manipulación mental de los ciudadanos como sicarios al servicio de la casta política. 2 - A su vez, la casta política, será (ya lo está siendo) desenmascarada por su servicio a intereses de las corporaciones multinacionales, sobre todo, las farmacéuticas como impulsoras del actual genocidio de la humanidad mediante “vacunas” que, en realidad, son experimentos transgénicos impulsados por los reptilianos. 3 - En virtud de lo anterior, se producirán (y se están produciendo) la detención en masa de todos esos criminales, más conocido como Cabal o Estado profundo. 4 - Habrá un reinicio financiero global (ya se está preparando) por parte de la Alianza de la Tierra, mediante el cual habrá una redistribución de las riquezas para toda la humanidad mediante fondos de prosperidad previstos a tal efecto. 5 - Habrá una divulgación de las tecnologías ocultas a la humanidad (se estima que hay 6.000), como la energía libre o camas médicas para la regeneración celular y desaparición de toda enfermedad. 6 - Y, por supuesto, se desvelará la historia real de la humanidad, lo cual incluye la existencia de vida intraterrena, extraterrestre e interdimensional. Se hará pública la existencia de vida más allá de la conocida en la tierra, que no estamos solos en el universo como nos han hecho creer mediante una ciencia manipulada y una educación como instrumento de poder. 7 - Consecuencia de todo lo anterior, se instaurará una nueva manera de vivir, pensar y amar que impulsará la factibilidad de una Sociedad Holográfica: un nuevo sistema de gobernanza mundial con participación horizontal a través de Consejos, un nuevo sistema de salud, así como una renovada educación transracional. Todo ello en el marco de un desarrollo espiritual individual y colectivo sin el cual no sería posible el uso de altas tecnologías beneficiosas para la humanidad y que han sido deliberadamente ocultadas. 8 - A los anteriores acontecimientos, se sumará un pulso de alta energía desde el sol central de la galaxia, el cual es un ser vivo al igual que nuestro sol. Ese pulso de energía, más conocido como “flash solar”, será percibido en función de nuestra conciencia global y el nivel de conciencia de cada uno de nosotros, constituyéndose ello en una ascensión espiritual planetaria. Tales son las tribulaciones que estamos atravesando la humanidad, y apenas estamos al inicio de EL EVENTO. Se trata de un movimiento de liberación para Gaia, un planeta también con conciencia pues, no olvidemos, que la naturaleza es sabia también. Cabe destacar que, ese pulso de energía, es de naturaleza amorosa y ayudará en la trascendencia de la dualidad a la no-dualidad para instalarnos en la conciencia de unidad donde todos somo UNO con todas las formas vivientes del planeta y fuera del planeta. ¿Cómo prepararse para EL EVENTO y la GRAN TRIBULACIÓN? A mi humilde entender, recomiendo tomar las siguientes medidas de precaución: -Conserve alimentos no perecederos, agua y energía por unas dos semanas aproximadamente, pues las tribulaciones descritas no estarán exentas de sobresaltos como, por ejemplo, el gran apagón. El gran apagón mundial pudiera ser factible por alguna de estas tres situaciones: 1-Los obscuros manipuladores de la humanidad, en su desesperación por la pérdida de su poder frente a la Luz, pueden causar la caía de las redes eléctricas, cortes de suministros básicos y de internet; 2-La Alianza de la Tierra pudiera aprovechar dicho apagón mundial para lanzar mensajes de emergencia a los televisores y móviles con la plena intención de que la ingente manipulación y conspiraciones contra la humanidad sean de dominio público, en el pleno sentido del aforismo bíblico “La verdad os hará libres”; 3-En el proceso de ascensión espiritual planetaria desde 3D a 5D, pudiera manifestarse los famosos tres días de obscuridad. -Asegúrese de estar abastecido de los medicamentos que puedan necesitar. -Conserve algo de dinero extra en efectivo. -Tenga el depósito de su vehículo lleno de combustible. -A la vista de todo lo anteriormente descrito, edúquese a sí mismo, a sus amigos y familiares, siempre y cuando sea posible. -Practique la meditación, pues es la puerta de acceso al conocimiento de sí mismo y del universo. -Únase a grupos de trabajo para compartir información y comenzar iniciativas comunitarias solidarias, tales como huertos, para proveer a las personas de sus necesidades básicas. Hay muchos grupos de trabajo por todo el mundo con quien poder trabajar en conjunto, por ejemplo, personalmente colaboro como voluntario en CEDLAT. La liberación de la humanidad del yugo de la obscuridad está cerca, pero, recuerde, es primeramente un trabajo de transformación interior, no se descuide: medite y sea el cambio que quiere ver en el mundo. Buena suerte y mucho amor, será necesario.
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PSICOTERAPIA TRANSPERSONAL: MARCA DE LA BESTIA VERSUS ASCENSIÓN ESPIRITUAL

EN ESTE ENLACE: Entrevista de radio relacionada con este artículo INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES LA PSICOTERAPIA TRANSPERSONAL? 1 - Escucha tu subconsciente El camino de introspección argumentado en mis publicaciones se constituye en un retorno al “sí mismo” que estuvo siempre presente pero que nunca fue observado. La observación consciente es un camino de introspección que requiere comprender que, a nivel subconsciente, opera una inteligencia aún desconocida (…Dios para muchos), y que “nosotros” somos parte de esa corriente cognitiva universal. 2 - Filosofía transpersonal Distintas teorías científicas están abordando la comprensión del ser humano desde la filosofía cuántica, o la filosofía transpersonal, o cualquier otra corriente espiritual que contemple los nuevos paradigmas que dan preponderancia al Espíritu sobre la materia (más comúnmente conocida como Matrix o 3D). Se trata de un movimiento transpersonal que vislumbra una aproximación de la epistemología a la hermenéutica en términos filosóficos, o una aproximación de la ciencia y la espiritualidad en términos populares. El “viejo mundo” sustentado en ideas materialistas está exponiendo la crisis epistemológica de Occidente, una crisis que evidencia la divergencia entre la ciencia y el espíritu, entre el materialismo científico y la metafísica. Es una crisis de conciencia en toda regla que clama por un “nuevo mundo”. Toda crisis de pensamiento debe dar paso a una nueva cosmología de nuestra visión y percepción del mundo, aún a riesgo de ser considerada como una “teoría de la conspiración”. 3 - Psicología transracional En mis postulados filosóficos mantengo que existe una guerra espiritual que se está librando en la humanidad, y que esa guerra ha llegado a la propia inflexión psicológica de cada cual, pues nadie puede resolver los problemas del mundo exterior sino es con un preceptivo cambio interior. Dicho proceso de cambio interior requiere de una inherente psicología transracional que explique nuestros procesos cognitivos mediante los necesarios mapas evolutivos de la conciencia. Como argumento en mis publicaciones, la ciencia por excelencia es la ciencia de la conciencia como nuevo paradigma de conocimiento, más conocido como filosofía transpersonal, y cuyo emblemático embajador filosófico es Ken Wilber. 4 - El enemigo invisible de la humanidad Pero la filosofía transpersonal como ciencia teórica, gracias a la hipnosis clínica regresiva de William Criado, nos permite pasar a una filosofía transpersonal práctica para constatar que existe un enemigo invisible que manipula a la humanidad a través del subconsciente, y mediante una ingeniería social y mental, así como una manipulación económica, social y política. 5 - La locura aperspectivista La situación descrita nos puede llevar, literalmente, a una locura aperspectivista. Precisamente por ello, comencé a escribir como terapia personal para no caer en una paranoia mental pues, aunque aparentemente en el mundo exterior hay caos, hay que procurar poner orden en nuestras ideas. El control consciente de nuestras ideas es parte del empoderamiento de la conciencia que se piensa y se observa a sí misma, es el núcleo mismo del empoderamiento: el “conócete a ti mismo” grabado en piedra en el Oráculo de Delfos griego, porque ahí radica el secreto de la sabiduría y la felicidad gracias al conocimiento propio, o tal vez, a reconocer todo lo que no somos. 6 - La meditación como camino de introspección El conocimiento de sí mismo es la punta de lanza de mi pensamiento filosófico, en el mismo y profundo sentido tal lo dijera el inconmensurable maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. Ese proceso psicológico de introspección fue conocido ancestralmente como filosofía perenne, y modernamente como psicología transpersonal, incluso científicamente como filosofía cuántica. En definitiva, existe una convergencia de la ciencia con la espiritualidad desde que se ha demostrado los efectos beneficios de la meditación como camino de introspección para conocerse a sí mismo. Es más, la sanación trascendental de la humanidad es posible gracias a la meditación. 7 - Psicoterapia transpersonal A partir de los anteriores planteamientos, a nivel psicológico, también es posible ejercer una psicoterapia transpersonal que aborde la sanación del alma gracias a una actitud cognitiva de sí mismo y, así, lograr la disipación de la ignorancia sobre cuál es el sentido de la vida, porque la vida es un misterio en sí misma. La psicoterapia transpersonal es un acompañamiento personal, a modo de asesoramiento filosófico, que se puede ejercer desde los planteamientos hasta aquí argumentados. Prueba de ello, es posible una “visión transpersonal” que pueda ser aplicada a la educación, como bien demuestra Marely Figueroa en su Tesis de Maestría, y a nivel práctico como pionera de una asignatura de Filosofía Transpersonal. Obviamente, la psicoterapia transpersonal vislumbra, inherentemente, una educación transracional por descubrir. 8 - Educación transracional para un despertar colectivo masivo En esa línea de pensamiento, la Tesis Doctoral de Noemí Siverio, nos adentra en la psicología compleja del ser humano a través de nuevos neologismos como “dimensión espiritual: un despertar de conciencia”, también con una “inteligencia espiritual”. Por tanto, la humanidad como pensamiento complejo, se halla ante un segundo renacimiento en el que el “yo” (ego) como conciencia individual y el “nosotros” como conciencia colectiva, vislumbra una abismo de conciencia como nunca visto anteriormente. La conciencia, incluso, debe ser vista como un problema histórico por resolver. Y en eso consiste El gran evento: se trata de un despertar colectivo masivo que, lamentablemente, se está produciendo a través de los cuatro jinetes del apocalipsis: la muerte, el hambre y la guerra, todo ello superable si sabemos reconocer nuestra grandiosidad interior como luz divina simbolizada por el jinete blanco. 9 - El camino ascendente hacia la sabiduría Comprender todo el proceso descrito hasta aquí es el “abc” de la psicoterapia transpersonal que postulo, como he expuesto al principio: se trata de un acompañamiento filosófico para señalar el camino, pero dicho camino ascendente hacia la sabiduría debe ser recorrido por cada uno de nosotros, una cuestión nada fácil, pues el “conocimiento de sí mismo” requiere inherentemente la limpieza de nuestras sombras y traumas ancestrales, también los velos sociales y psicológicos que deben ser señalados por el terapeuta transpersonal, pero descubiertos y transcendidos de un modo individual. Veamos dicho proceso con un caso práctico que he mantenido con una persona que, por decoro, obviaré su nombre. MARCA DE LA BESTIA VERSUS ASCENSIÓN ESPIRITUAL 1 - La marca de bestia Una persona me confesó que no quería ser vacunada, a lo que le respondí: “la falsa pandemia tiene los días contados, aguanta y ten un poco de paciencia. Todo ese circo es un genocidio contra la humanidad, y caerán los débiles por ignorantes y manipulados". Proseguí diciendo: “Tú ahora estás en el camino ascendente espiritual, sigue así, confía en mí, jamás te engañaría. Todo esto va de fe". “Es verdad”, me contestó. A partir de aquí hago un monólogo explicativo con la esperanza de que pueda comprender su propio proceso de empoderamiento y despertar espiritual como un camino ascendente hasta transcender el ego y alcanzar la conciencia de unidad. Estás en el camino ascendente espiritual de tu propia conciencia, y se inicia con el empoderamiento mental, es decir, pensar y tomar las decisiones por ti misma. Hasta ahora es el sistema que te decía lo que tienes que hacer a través de tu educación y los corruptos políticos. Desde pequeña te han adoctrinado para NO pensar por ti misma. Mi humilde labor es que te des cuenta de eso, porque así es el despertar espiritual. Una vez despierta, lo más difícil será tomar las decisiones por ti misma, es decir con conocimiento de causa. Desde que te conocí, mi humilde labor ha sido acompañarte en ese camino del despertar espiritual. Ahora ya sabes pensar por ti misma, pero confías mucho en mi como guía de la razón (por eso soy filosofo transpersonal), pero yo lo que quiero es que sigas con tu aprendizaje espiritual, y cuyo siguiente paso es la trascendencia del ego. Te explico ello a continuación. Cuando te conocí estabas desesperada, al punto que tú ya sabes y me dijiste.... recuerda. Cuando se toca fondo en la vida es cuando más se necesita un camino espiritual para que la conciencia cure sus heridas y sombras causadas por un sistema social que esclaviza, así como una ingeniería mental que anula tu personalidad. La anulación de la personalidad se realiza mediante un condicionamiento cultural y psicológico, a través del adoctrinamiento educativo, social y político. Todo niño nace puro y con un deseo innato de aprender, pero el sistema ya se encarga de adoctrinar su personalidad por maestros también adoctrinados. Todo el sistema social y cultural está adoctrinado: todo es mentira y la historia también está intencionalmente escrita por el enemigo invisible de la humanidad. Ese proceso de sugestionar a cada persona hacia la ignorancia ya fue hermosamente descrito por Platón en su alegoría conocida como el Mito de la caverna. Esa historia se ha repetido y se repite desde hace milenios. Como puedes deducir por lo anteriormente descrito, no eres la única persona que ha pasado por ese proceso de anulación de tu libertad a decidir por ti misma. Saber ello ya es un signo de empoderamiento, y ahora ya estás despierta espiritualmente, porque también has iniciado la introspección de tu Ser gracias a la práctica de la meditación. Una vez empoderada y despierta espiritualmente, debes seguir ascendiendo en el conocimiento de ti misma: y lo siguiente es tomar tus decisiones por ti misma en lo referente a tu propia vida, porque es cuestión de vida o muerte, de eso va esta falsa pandemia. Quizá debes tomar la decisión más importante de tu vida: ¡vacunarte o no! 2 - Abismo y empoderamiento Es en el borde del abismo cuando las personas son más manejables porque, el falso sistema de creencias, ese adoctrinamiento educativo y cultural, bombardea tu subconsciente para que no tomes decisiones por ti misma, sino lo que el sistema dice qué tienes que hacer, es decir, vacunarte. Deberás tomar la más importante decisión de tu vida, pero, ahora, con conocimiento de causa, porque estás empoderada y despierta espiritualmente como he explicado anteriormente. Y esa decisión tan importante te va a llevar a contracorriente, a querer salir de la caverna platónica, a buscar libertad psicológica, a pensar por ti misma y no dirigida por un ego adoctrinado. Ahora debes tomar la decisión de no decir lo que piensas, sino pensar lo que dices: en eso consiste el empoderamiento. Si a ello le sumas que has practicado la meditación, has comprobado que hay un camino metafísico por recorrer, un camino de trascendencia metafísica del ego: algo de tu oruga debe morir para dejar nacer la mariposa que llevas dentro. Y en ese renacimiento espiritual, debes dar voz a esa niña interior que necesita ser escuchada, debes prestar atención a las intuiciones, los sueños, las premoniciones y las sincronicidades. Esa niña tiene mucha luz y debes hacerla brillar, hasta que te conviertas en faro de luz, del mismo modo que humildemente he pretendido contigo. Esa luz es puro amor, es profunda emoción, eres tú misma más allá del tiempo y el espacio, pero los velos de la percepción te impiden ver tu reflejo en el espejo del universo porque, recuerda, la realidad es una ilusión, pero no recuerdas que elegiste vivir esta experiencia. 3 - El camino ascendente espiritual Ahora ya lo sabes, sólo hay un camino, el camino de la luz, esa misma fuente de vida que nos llega del sol para hacer la fotosíntesis con las plantas, las cuales nos dan nuestro oxígeno, gracias a todo lo cual la biosfera (naturaleza) ha evolucionado hacia la noosfera (la naturaleza mental), pero queda por evolucionar hasta la teosfera (nuestra naturaleza divina). En eso consiste el camino ascendente espiritual, en el reconocimiento de ese potencial divino que, según William Criado, consiste en un 2% de gen/luz, siendo el 98% restante de genes de origen reptiliano. Saber ello también es parte de tu empoderamiento sobre el origen de tu vida y de tu misión en ella: regresar a la fuente divina gracias a la conciencia de unidad. Pero alcanzar la conciencia de unidad no es nada fácil, porque hay que trascender a esa dualidad del mundo exterior, la causante de la fragmentación de la conciencia. Tienes la conciencia fragmentada porque debes tomar la decisión de vacunarte...o no. Muchas personas hemos pasado por esa experiencia existencial de la vida, no te preocupes, es un proceso doloroso en el alma, más fuerte que un dolor físico, y que la mente no sabe cómo resolver. Debes tener cuidado, porque la mente es muy poderosa, pero tú debes ir más allá de la mente dualista, debes caminar hacia la conciencia de unidad como un sendero psicológico y pedagógico para curar tu vértigo frente al miedo que te atenaza. Porque el miedo es el virus de la pandemia psicológica que ha llevado este mundo hacia una locura aperspectivista. 4 - La locura aperspectivista El mundo está bastante loco, pero no dejes que esa locura predomine tu mente mediante el ego (falso sistema de creencias) a costa de tu espíritu (que es pura luz): recuerda que todo es vibración y que, si vibras en el amor del espíritu, será posible esa trascendencia desde la 3D hacia la 5 D. Ese es el reto en el actual estadio de la humanidad: se trata de una evolución de la conciencia a escala planetaria, donde, la conciencia individual debe converger con la conciencia colectiva: estamos necesitados de espiritualizar la razón, y el único camino es el amor tal como demuestran los propios científicos. Dicho de otro modo, hay una crisis de conciencia no resuelta, pues la cultura occidental tiene una profunda crisis epistemológica al divorciarse de la hermenéutica. Las ciencias epistémicas nos han dicho que la "verdad" procede de los sentidos, y que no hay nada más allá de la mente, que la metafísica no es el camino y, en su lugar, han sustituido el camino ascendente espiritual por religiones abducidas también por el enemigo invisible de la humanidad: una locura aperspectivista en toda regla. Dicho de otro modo: nadie sabe lo que está pasando en el mundo porque, de eso se trata, de mantener la ignorancia colectiva también. 5 - El despertar espiritual Pero el despertar espiritual individual también hace crecer el despertar espiritual colectivo, como está demostrado científicamente mediante la meditación. Cuando meditas desde tu centro espiritual solo deseas de corazón el bien de la humanidad. Ese simple deseo amoroso creado intencionalmente viaja más allá de la materia porque, recuerda, la filosofía cuántica ha abierto una brecha en la epistemología materialista. Dicho de otro modo y en lenguaje popular: el poder de todos nosotros (la solidaridad colectiva sustentada en el amor -5D-) es una luz cegadora que los obscuros no pueden soportar. Lo anterior está ampliamente demostrado por William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Ahora sabes que el amor es la ley suprema que todo lo une, por eso se habla propiamente en términos filosóficos del Ser, o Dios según las diversas interpretaciones culturales. Ese camino ascendente hacia la sabiduría también es conocido como el Tao, un equilibrio entre la mente y el espíritu: tan malo es una razón dogmática como una espiritualidad fanática, por eso el enemigo invisible de la humanidad manipula al ser humano mediante el subconsciente, se trata de decirnos lo que "sea la verdad" y lo que "debemos creer". El adoctrinamiento de esa "verdad" es ejercido mediante la educación como instrumento de poder, es así como han amputado a la cultura de su dimensión ética y metafísica al ser sustituida por religiones como opio del pueblo. 6 - La guerra espiritual La historia de la humanidad es la historia de una guerra espiritual, en la que los obscuros han aplicado el "divide y vencerás" al "nosotros". Pero nosotros, debemos aplicar "la unión hace la fuerza" y luchar en nuestro terreno: en nuestro mundo interior con conciencia de unidad, no estar expuesto a la dualidad exterior que anula nuestro libre albedrío: PENSAR EN SER LIBRE es sumamente importante. Y ser librepensador no es baladí porque, pensar de un modo divergente al sistema, será la prueba de fuego para trascender tu ego e ir hacia la conciencia de unidad, un camino no-dual por descubrir en esta gloriosa danza cósmica del universo: bienvenida a tu multidimensionalidad interior, un "mundo nuevo" por descubrir mediante la FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y LA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL. Expresado en término más coloquiales: más allá de la razón (ego dualista) está el amor, ese que debe ser educado independientemente al sistema. Porque, cuando estamos desprovistos de amor, se llega a perder la autoestima, por eso hay más suicidios que nunca: porque se pierde de vista que el sentido de la vida es buscar el sentido de la vida, a eso se han dedicado tradicionalmente la filosofía y la ciencia. Pero la filosofía materialista debe ser trascendida por una Filosofía Transpersonal, como argumento en mis publicaciones. 7 - Psicoterapia espiritual Pero no puedo hacer nada más, querida amiga, el resto es decisión tuya, tú eliges si te vacunas o no. Yo te he enseñado todo lo que sé, no sé nada más, con ello debes tomar tu propia decisión, no puedo decidir por ti. La vida y la muerte, como otras tantas dualidades debe ser trascendida: ¿crees en algo superior, en un más allá? Yo no puedo decirte que hay más allá, sólo te lo he explicado hasta donde alcanzan las palabras de un humilde buscador de "verdad", nunca pretendí ejercer de psicoterapeuta espiritual como ahora contigo, pero mi camino me ha llevado a eso, ¿puedo luchar contra mi destino? Yo tengo las mismas y profundas dudas que tú, pero la única diferencia es que te doy una perspectiva ilustrada de mi visión del mundo, de lo que personalmente he aprendido. Solo te transmito lo que sé, porque el conocimiento genuino debe ser gratuito y no abducido, no en vano este aforismo bíblico: "La verdad os hará libres". Y ahora vivimos tiempos bíblicos en los que hacen su aparición los cuatro jinetes del apocalipsis como único revulsivo para un despertar espiritual colectivo. 8 - La sanación trascendental Te advierto que el camino espiritual no es un camino de rosas, apenas estás saliendo de la caverna platónica. Como he dicho al principio, debes hacer brillar tu luz para alumbrar "verdad" y "amor" en las demás personas que están pasando por el mismo procedimiento que experimentas en tu conciencia. Porque la sabiduría es amor, no en vano, el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de todo sufrimiento en este mundo. La investigación de la conciencia permite establecer mapas evolutivos de la conciencia como guía cognitiva para no perderse a sí mismo, ni tampoco a la humanidad. Ese proceso de pensamiento, conocimiento e iluminación es el núcleo duro del proceso del despertar espiritual, es el útero en el que la razón se espiritualiza dando lugar al nacimiento de la inteligencia espiritual. Comprender que la conciencia tiene el poder de la intención y la imaginación, también equivale a estar empoderado de la propia conciencia: es vivir en el eterno presente, es un tipo de inteligencia espiritual que pertenece a la hermenéutica de lo inconmensurable, y no a la epistemología de lo conmensurable. Sin embargo, como demuestro en mi publicación científica, es posible una " epistemología hermenéutica", dicho de otro modo, una nueva cosmología entre ciencia y espiritualidad. Y sin lugar a dudas, como demuestra Ken Wilber, la meditación es la puerta de acceso para la sanación trascendental de la humanidad. Pero, querida amiga, como apunto al principio de este escrito, el camino ascendente espiritual es un camino individual. 9 - Un nuevo mundo: la quinta dimensión, un mundo de amor Hasta ahí puedo llegar, pues te he explicado lo poco que sé, y ahora me dedico a aprender en cómo construir ese "nuevo mundo" con personas tan divergentes como yo, para construir una Sociedad Holográfica como alternativa al sistema piramidal de dominación que ha extenuado y esclavizado a la humanidad. Yo me bajo de ese barco a la deriva, te puedo tender una mano para sumarte a la "visión transpersonal" que intenta ser educada gracias a docentes innovadores como Marely Figueroa, una pionera en aplicar la filosofía transpersonal en la educación. Pero la decisión final es tuya, deberás tomar la decisión más importante de tu vida: vacunarte o no. Deberás elegir entre lo que te dice el sistema o lo que te diga tu voz interior. Será tu acto en libertad, quizá, de mayor responsabilidad: no solo es una cuestión que afecta a una vida física, sino también a una vida espiritual. Con todo eso que ahora sabes, puedes ser libre para actuar con conocimiento de causa. Quizá sea el primer paso hacia tu libertad: ser valiente contigo misma al tomar las riendas de tu destino gracias al empoderamiento que ahora mora en ti como conciencia de unidad: bienvenida a la quinta dimensión, bienvenida a la dimensión del amor.
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cuatro jinetes del apocalipsis

EL GRAN EVENTO: LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

EN ESTE ENLACE: Entrevista de radio relacionada con este artículo Al hilo de mi artículo El gran evento: el despertar colectivo masivo, voy a continuación proseguir la disertación con la intención de considerar las profundas implicaciones metafísicas. El 30% de “despiertos” es la “primera ola” contra el sistema, y estimo que va a ayudar a despertar a otro 40% del 70% de “dormidos”. Así, entonces, la “segunda ola” sumará un 70% de “despiertos” frente al 30% de los todavía “dormidos”. Los cuatro jinetes del apocalipsis El primer jinete del apocalipsis fue el miedo a la muerte, inducido mediante la dictadura sanitaria para impedir el despertar espiritual. De ese miedo a la muerte, solamente el 30% han trascendido espiritualmente. La “segunda ola” va a llegar con otro jinete del apocalipsis: el hambre. El estado profundo, o Cabal, está cortando las cadenas de producción y distribución de alimentos. Sólo faltará un tercer jinete del apocalipsis para configurar la “tercera ola”: cortes de luz, agua e internet, un caos total que va sumir a la humanidad en una guerra de todos contra todos por la supervivencia, como si no hubiera vida más allá de esta dimensión física (3D). Después de estos tres jinetes del apocalipsis (la muerte, el hambre y la “guerra” social y colectiva), solamente quedará ver el interior de uno mismo: estaremos solos ante el caos. Pero recuerden que en todo caos hay un orden. Por tanto, llegado ese momento, nada se podrá hacer ya por los demás, no hay que derrochar más energías en “despertar” a los demás: es mucho más sabio brillar con luz propia y ser el ejemplo viviente del camino a seguir. Y esa sabiduría nos lleva a la libertad con conocimiento de causa, y ese será el camino hacia la conquista de nuestra Gloria interior: es el cuarto jinete del apocalipsis. El gran evento: “La verdad os hará libres” Solo alcanzaremos la libertad evidenciando las mentiras del sistema de dominación que ha llevado a la esclavitud de la humanidad, es la única garantía tal como nos advirtió este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. En ello consiste EL GRAN EVENTO: se trata de un despertar espiritual, no solamente individual, sino también colectivo. Y para esa trascendencia espiritual es necesaria la meditación. La metafísica como saber trascendental Toda espiritualidad es un camino metafísico por recorrer. La metafísica consiste en intentar comprender lo que hay más allá de los sentidos, hacia el mayor Bien que nos pueda proporcionar la razón humana. Dicha simbiosis de sabiduría alcanzada por la razón no es baladí, pues requiere una ascensión espiritual individual sin la fragmentación fomentada por las dualidades propias de la Matrix. Esa ascensión espiritual individual es un camino ascendente hacia la sabiduría donde, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo. Es así como la razón se espiritualiza, es decir, la lógica mental del cerebro debe actuar en equilibrio y guiado desde el corazón, no en vano el corazón tiene una mente cuántica. El amor es parte de nuestra condición humana y debe ser reflejado en lo que pensamos, decimos y hacemos, sólo así entre todos seremos una expresión colectiva de la conciencia de unidad. Comprender ello equivale a interiorizar que todos somos UNO, pero que cada cual conserva su propia individualidad: ese es el misterio de la unidad en la multiplicidad, una cuestión de la conciencia no resuelta por la ciencia materialista. El enemigo invisible de la humanidad El dogma científico también ha sido un instrumento de poder, como la educación, la política, la sanidad, el dinero…, todo es una mentira, una ilusión, un holograma mental, una 3D como sistema de creencias desde nuestro nacimiento, inducidos esos engaños a través del subconsciente por el enemigo invisible de la humanidad. ¿Cómo se relaciona ello con los “dormidos” y “despiertos” aludidos al principio de este artículo? Ciencia y espiritualidad Cada persona tiene su perspectiva de la vida en función de su sistema de creencias adquirido a través de la cultura, la educación y las relaciones sociales y familiares. Entonces, ¿cuál es el lazo de unión entre los “dormidos” y los “despiertos”? Efectivamente, como se ha visto más arriba, la razón espiritualizada es el nexo de unión entre las personas. Análogamente, en términos filosóficos, consistiría en una simbiosis entre la epistemología y la hermenéutica, dicho de otro modo, una convergencia entre ciencia y espiritualidad. 3D, 4D y 5D Dicho reto de trascendencia espiritual individual y colectivo, equivale a trascender viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas y, así, pasar de un viejo mundo moribundo a un nuevo mundo. Algunos movimientos espirituales llaman a dicho proceso pasar de la 3D (material/cuerpo/sentidos/ilusión) a la 4D (imaginación/fantasías/sueños lúcidos/poder de la conciencia), para alcanzar finalmente la 5D (amor/conciencia de unidad/imperativo categórico/Bien de Platón...). Empoderamiento y soberanía humana También se puede entender lo anterior como una trascendencia del pensamiento cuando alcanza la “verdad” mediante el conocimiento proporcionado por la razón…pero, la razón es dualista por antonomasia, pues lo divide todo: crea dualidades en cada pensamiento, cada pensamiento es una línea de tiempo, una posibilidad cuántica. Y, si no somos conscientes de nuestros propios pensamientos, entonces, otros piensan y deciden por nosotros en nuestras vidas: es por ello necesario recuperar nuestra soberanía como ser humano. Los cuatro cuadrantes Ser consciente de los propios pensamientos no es una labor fácil pues, no hay que decir lo que se piensa, sino pensar lo que se dice. Ello es importante porque, al pensamiento (interior individual) le sigue inherentemente una acción en el mundo y con las demás personas (exterior individual). La paradoja aquí es que no siempre lo que pensamos es del agrado de los demás, ni todos los pensamientos de los demás nos agradan siempre. La máxima expresión de ello es la división entre los “covidianos” (ignorancia manipulada por el enemigo invisible de la humanidad) y los “negacionistas” (“conspiranoicos” que buscan la “verdad”). El sufrimiento surgido de esa división entre lo individual y lo colectivo (cuatro cuadrantes) es acentuado por los jinetes del apocalipsis, antes mencionados. Los reptilianos Llegado a este punto, cada persona deberá hacer su propio trabajo espiritual, una cuestión bien difícil en estos tiempos que vivimos donde, todos los referentes humanos han sido destruidos por los reptilianos: el amor, la familia, la sociedad, la cultura, la política…, todo es controlado por esos reptilianos en un 98,75%. Sin embargo, ese 1,25% de “despiertos” desde una perspectiva histórica, ha crecido hasta un 30% en la actualidad. Ellos, el Estado profundo o Cabal, saben que el holograma de control desde el satélite artificial lunar, se está deshaciendo a medida que más personas despierten en el amor de la 5D. Esos reptilianos viven en la 4D y controlan a los humanos a través del subconsciente, y el objetivo es mantener una homogénea masa humana bien “dormida” a través de la televisión y los medios de desinformación mediante un ingenioso programa de ingeniería social y control mental. Esos reptilianos saben que pueden dominar nuestros pensamientos y emociones, pero no pueden soportar nuestra vibración en el amor, porque es la 5D que tanto envidian la que intentan alcanzar mediante una alta tecnología, obviando que solo se accede a la 5D con los sentimientos amorosos. Una guerra espiritual Esa es la guerra espiritual entre esos demonios y los hijos de Dios, o la Fuente, como se quiera nombrar a aquello que es innombrable. Esa guerra espiritual es la misma experiencia de Jesucristo cuando en su retiro en el desierto fue tentado por los demonios. La Biblia dice verdades profundas, pero han sido manipuladas para que busquemos fuera de nosotros un Dios al que hay que temer para hallar nuestra salvación cuando, la verdadera salvación, está en nuestro interior, en ese 2% de gen/luz que poseemos según William Criado. El 98% restante de nuestra biología, parece ser, es de origen reptiliano. Proyecto pedagógico y filosófico Comprender todo ello es sumamente importante para el proyecto filosófico y pedagógico de conocerse a sí mismo, pues hay que lograr el empoderamiento en los términos aquí descritos para que nuestra conciencia sea consciente (valga la redundancia) del subconsciente controlado por esos reptilianos. Y, como se ha visto, cambiar nuestro sistema de creencias, es la única vía para salir de la Matrix 3D: nos lo dijo Platón con el Mito de la caverna, nos los dijo Kant con el imperativo categórico, nos lo dijo Wilber con la intuición moral básica…, os lo dice también quien escribe esto que el amor es la ley suprema. Así es como, esos pensamientos propios de la 4D (sabiduría alcanzable mediante la razón), deben estar en conexión directa con la 5D (amor y compasión). Llegado a este punto, ¿qué podemos hacer entre tanto caos de ideas? Solo hay una solución, y es poner en orden nuestras ideas, cada cual las suyas, porque el camino ascendente hacia la sabiduría es un camino individual.
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VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: Sinopsis de esta investigación El trabajo de cada aspecto físico (ser humano) permite la liberación del Humano/Luz (también conocido como Yo Superior). Hay que ver los vídeos de William Criado, no con los sentidos, sino sintiendo la condición humana y la información: el trabajo físico desde el corazón beneficia a ambos (al ser humano y su Humano/Luz), y cuando se comienza a solucionar los problemas del ser humano, el Humano/Luz también se libera. El aspecto físico (cuerpo humano) es una cárcel para el Humano/Luz, sin embargo, el ser humano tiene la llave para abrir esa cárcel y, para ello, debe aprender a saber lo que los reptilianos hacen con los seres humanos. Los reptilianos enseñan a los seres humanos a través de la experiencia extrema (sufrimiento), y se necesita de varias existencias (reencarnaciones) para que el Humano/Luz se libere con el trabajo del aspecto físico, ya que están intrínsecamente unidos. (Esta breve explicación tiene mucho paralelismo con el Mito de la Caverna de Platón) El aspecto físico tiene que sobrellevar un trabajo de control específico de los reptilianos, para no recordar que su parte más importante está capturada, y ni siquiera lo recuerda ni sabe que existe. Si el aspecto físico recuerda que hay una parte de él que no está libre, ya es un conocimiento en contra de los reptilianos. Además de dicho conocimiento, si el aspecto físico empieza a detectar las fallas en la Matrix como fallas de control, puede liberar gradualmente a su Humano/Luz. Para ello, se necesita un trabajo específico de no identificarse con lo que se piensa, es decir, en lo que se cree (sistema de creencias) y se ve (sentidos) en lo que llamamos “vida” en el planeta Tierra. Con esa no identificación con lo que se piensa, se empieza a detectar los fallos en la Matrix y, los aspectos físicos, entonces, ya no ven que el ser humano es el que causa las turbulencias existenciales: empieza a sospechar que hay algo más detrás de ese sufrimiento, allanándose así el camino a la información que hay en el subconsciente. La información y el subconsciente La información que hay en el subconsciente es, en primer lugar, vital para el entendimiento y la desconexión de la Matrix; en segundo lugar, se escucha una información que no es de este mundo, con muy alto nivel espiritual y objetiva. Dicha información surte efecto a favor del ser humano y en contra de los reptilianos. Los reptilianos fueron designados para ese rol, y a los humanos les llevó muchos miles de años entender cómo trabajan los reptilianos, descubrirlos, identificarlos y conocer muchos detalles de la dimensión en la que se mueven (4D), qué es lo que persiguen y qué medios utilizan. Los reptilianos ocultaron muy bien sus estrategias, y fue casi imposible de descifrarlos, de encontrarlos y conectar con ellos. Pero, por primera vez en este planeta, sabemos cuál es la verdadera aplicación del subconsciente humano en la información que los reptilianos aportan. El subconsciente humano es la parte más importante del ser humano, pues vive mediante el subconsciente: la información que está ahí no es el consciente, pues pensamos que somos nosotros y no es así. Es el subconsciente el que actúa, y los reptilianos actúan en el subconsciente de la mayoría, obviamente no en todos (según este vídeo, los reptilianos controlan el 98,75% de la humanidad). Basta con dicha información para que, aquellos que no hayan accedido todavía a su subconsciente, se detengan y comiencen a analizar una información que, por primera vez, les puede retorcer la mente. Esa información es altamente compleja de entender para los humanos porque su parte subconsciente la tienen anulada, no la saben distinguir: existe una programación exhaustiva y muy inteligente, una labor enorme por parte de los reptilianos, desafortunadamente en contra de los humanos. Sin embargo, una vez descifrado lo anterior, vemos la dimensión de cómo los reptilianos nos han controlado: todo lo que percibimos a través de los sentidos es una programación de hechos que, simplemente, retornan a esta línea de tiempo, y que los reptilianos controlan muy bien para sostener el control sin que el ser humano se dé cuenta. ¿Por qué algunos ven naves y otros no? Las personas ven naves porque los reptilianos les indican mentalmente que vean las naves. Cuando observan las naves es porque los reptilianos colocan implantes específicos entre el nervio óptico y el cerebro. La tecnología de los reptilianos permite hacer que los humanos puedan observar naves y así poder comprobar cómo están los implantes en el nervio óptico y conectados al cerebro. Luego, durante la noche, hacen los ajustes necesarios o la colocación de nuevos implantes. El reptiliano responde a esa pregunta sobre las naves porque hay muchas personas que han visto naves y no han prestado atención a lo que sucede en el sueño nocturno. Y lo mismo ocurre con los videntes, es el mismo procedimiento, solo que actúan más directamente sobre la glándula pineal para poder observar otras realidades, y ese vidente es utilizado según las intenciones de los propios reptilianos sobre la persona. Las personas que acuden a esos videntes son parte del control de los reptilianos. ¿Por qué a los seres humanos les es muy difícil posicionarse en una dimensión cognitiva superior? ¿Por qué recurren a esquemas inferiores con resultados negativos por resolver? Los humanos funcionan en el nivel que los reptilianos les permiten funcionar. El humano tiene distintos niveles en los que puede funcionar. A los reptilianos les sirve el nivel más básico de funcionamiento donde la vida simplemente consiste en seguir el patrón conductual establecido: nacer, estudiar, prepararse para el sistema de esclavitud laboral sin presentar ninguna rebeldía hacia esa situación. El humano continua con el patrón conductual de un modo sistemático: casarse, tener hijos, reproducción y acumular cosas que simbolizan el éxito del nivel básico al que se refiere el reptiliano. Ese es el nivel básico en el que la humanidad debe permanecer para que los reptilianos no puedan perder su control. Otro nivel en el que el humano se pueda mover, implicaría un rechazo a lo establecido, y ello no está en coherencia con lo que los reptilianos les han dicho que tienen que hacer para tener éxito y felicidad. El humano está programado para la acumulación de objetos materiales a través de papeles (dinero) y, cuando más dinero, más éxito y felicidad. Pero hay humanos que no sienten ese tipo de felicidad y no encuentran un sentido, y experimentan un vacío existencial profundo donde nada les llena: ese estado es peligroso para los reptilianos. Desde una perspectiva cognitiva y espiritual, al ser humano le es muy difícil posicionarse con una información que no es de este mundo, y entenderla en su verdadera dimensión, y es por eso que cometen los mismos errores incluso en personas que han estado bajo hipnosis. Ello es así porque el aspecto humano se sobre identifica con sí mismo sobre lo que piensa (más conocido como “ego” racional), con lo que cree (sistema de creencias) y lo que ve: asocia particularidades como si fueran ellos mismos, por ejemplo, la soberbia y la prepotencia. Si estas particularidades no son identificadas por el ser humano como características que están presente en él pero que no les perteneces, entonces, es fácilmente controlado porque se sigue sobre identificando con lo que ve y lo que cree. El ser humano vive de acuerdo con lo que cree y lo que ve, sin embargo, si tuviera la capacidad de vivir en el otro extremo de lo que cree y lo que ve, entonces pudiera alcanzar otro estado cognitivo de entendimiento. Ir al otro extremo de sus creencias, cualquiera que fueran esas creencias (religiosas, espirituales, económicas o creencia de lo que sea la familia), entonces, su nivel cognitivo tendría otra perspectiva. El aspecto humano aún no está preparado para mucha información que todavía no comprende: se identifica con su mente como si fuera lo que está sintiendo. Si el aspecto humano escribiera lo que piensa todo el tiempo y a cada instante, podría conocer lo que realmente hay en su subconsciente y lograría des-indentificarse de su consciente. Pero el aspecto humano nunca le pone atención a esa parte de su ser y menos cuando tiene criterios formados y su comportamiento establecido, o fundamentos espirituales arraigados. Y si la parte cognitiva sustentada en filosofías y teorías fáciles de echar por tierra, aún sigue con ese tipo de soporte cognitivo, no salen de esa situación porque esas personas están identificadas con la información suministrada por los reptilianos. Las personas se identifican con la información de esos reptilianos porque necesitan creer que hay algo fuera de su ser, que pueda cuidarlos y protegerlos (religiones, políticos, etc.), pero no saben que eso fuera de ellos puede también someterlos. Dicho de otro modo, el humano se somete a sí mismo por sus propias creencias y por su voluntad entregada a esas creencias. Muchas personas no van a entender la información suministrada en este vídeo. Los reptilianos se creen importantes y superiores al ser humano, y por eso es difícil salir de esa manipulación muy inteligente y sutil, siendo lo más difícil por superar. Los humanos aún no han hallado la información que se asocie con los vídeos de William Criado. Si los humanos buscaran un poco más e investigaran, pudieran tranquilamente confirmar las hipótesis que, para ellos en su mente, son imposibles con todo lo aquí planteado. Si los humanos investigaran un poco más, podrían confirmar que no son hipótesis, por ejemplo: -El control en el Vaticano pertenece a los reptilianos. -La élite gobernante también pertenece a los reptilianos. -La energía sexual de los hombres se manifiesta de forma recurrente en el abuso de niños, esa parte ya no está oculta pero no quieren informarse. -Los aspectos masculinos en la Iglesia son en un 92% homosexuales, también en mujeres. Esas situaciones descritas les conviene a los reptilianos ya que, la parte sexual, es muy importante tanto en hombre como mujeres: la mujer tiene una mayor capacidad para desarrollar su potencial si es aprovechada en su verdadera función. Por eso existe “papas” machos en la Iglesia, y las mujeres no pueden alcanzar jerarquías altas en la Iglesia: la Iglesia sirve como ejemplo de sometimiento femenino. Toda esa información es sumamente valiosa y rica en detalles, y no será fácil de ser detectada, por eso mismos existen los reptilianos.
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RELACIÓN ACTUALIZADA DE LOS VÍDEOS PUBLICADOS DE WILLIAM CRIADO

PREÁMBULO METODOLÓGICO: 1 - Desde tiempos ancestrales, las religiones nos hablan de demonios y seres obscuros. Ahora, mediante la regresión hipnótica, es posible acceder a la cuarta dimensión mediante el subconsciente humano y, así, conocer de primera mano al ENEMIGO INVISIBLE DE LA HUMANIDAD. 2 - Esta investigación empírica y clínica es una complementación del marco teórico de la FILOSOFÍA TRANSPERSONAL. 3 - En esta página se ordena por numeración creciente todos los vídeos comentados del doctor William Criado que han sido publicados en esta web: - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 128 DE WILLIAM CRIADO: SE RATIFICA LA DESTRUCCIÓN DE SATÁN, SU INFRAMUNDO Y SUS BESTIAS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 167 DE WILLIAM CRIADO: LAS DESAPARICIONES EN EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS SON OBRA DE LOS REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 181 DE WILLIAM CRIADO: LA FEDERACIÓN GALÁCTICA Y LOS JUECES DEL KARMA SON REPTILIANOS Y HAN SIDO ELIMINADOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 192 DE WILLIAM CRIADO: LA HOMOSEXUALIDAD ES INDUCIDA TECNOLÓGICAMENTE POR REPTILIANOS Y METALIANOS (ROBOTS) - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 223 DE WILLIAM CRIADO: MELQUISEDEC, EL MAESTRO ALANISO Y LOS REGISTROS AKÁSHICOS SON REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 224 DE WILLIAM CRIADO: MAITREYA Y EL ARCÁNGEL METATRÓN SON REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 226 DE WILLIAM CRIADO: LAS VACUNAS AL DECUBIERTO: CONTIENEN NANOTECNOLOGÍA DE LOS REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 267 DE WILLIAM CRIADO: EL COMANDANTE ASHTAR SHERAN ES REPTILIANO - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 283 DE WILLIAM CRIADO: RAZA KUTULO DETRÁS DE LA PANDEMIA, PRÓXIMO FLASH SOLAR Y EL GRAN DESPERTAR DE LA HUMANIDAD - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 284 DE WILLIAM CRIADO: ENKI, EL CREADO DEL SER HUMANO, HACE IMPORTANTES REVELACIONES SOBRE EL VIRUS Y EL FUTURO DE LA HUMANIDAD - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 287 DE WILLIAM CRIADO: EL COVID 19 ES OBRA DE LOS REPTILIANOS DESDE 7.O34 AC - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 297 DE WILLIAM CRIADO: ENKI ES EL CREADOR DEL SER HUMANO Y ESTÁ EN LA DIMENSIÓN 1.133 - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO: VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO PARA COMPRENDER LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD: ALFA Y OMEGA, LA BATALLA UNIVERSAL QUE BAJÓ EL PLANETA DE 5D A 3D Y AHORA SE DIRIGE A 6D MEDIANTE EL PROCESO DE ASCENSIÓN - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO: LAS VACUNAS AL DESCUBIERTO: NANOPARTÍCULAS Y GRAFENO PARA LA MUERTE CELULAR. ÚNICA SOLUCIÓN: CONCIENCIA TOTAL PARA LA REGENERACIÓN CELULAR - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE
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VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: Sinopsis de esta investigación El trabajo de cada aspecto físico (ser humano) permite la liberación del Humano/Luz (también conocido como Yo Superior). Hay que ver los vídeos de William Criado, no con los sentidos, sino sintiendo la condición humana y la información: el trabajo físico desde el corazón beneficia a ambos (al ser humano y su Humano/Luz), y cuando se comienza a solucionar los problemas del ser humano, el Humano/Luz también se libera. El aspecto físico (cuerpo humano) es una cárcel para el Humano/Luz, sin embargo, el ser humano tiene la llave para abrir esa cárcel y, para ello, debe aprender a saber lo que los reptilianos hacen con los seres humanos. Los reptilianos enseñan a los seres humanos a través de la experiencia extrema (sufrimiento), y se necesita de varias existencias (reencarnaciones) para que el Humano/Luz se libere con el trabajo del aspecto físico, ya que están intrínsecamente unidos. (Esta breve explicación tiene mucho paralelismo con el Mito de la Caverna de Platón) El aspecto físico tiene que sobrellevar un trabajo de control específico de los reptilianos, para no recordar que su parte más importante está capturada, y ni siquiera lo recuerda ni sabe que existe. Si el aspecto físico recuerda que hay una parte de él que no está libre, ya es un conocimiento en contra de los reptilianos. Además de dicho conocimiento, si el aspecto físico empieza a detectar las fallas en la Matrix como fallas de control, puede liberar gradualmente a su Humano/Luz. Para ello, se necesita un trabajo específico de no identificarse con lo que se piensa, es decir, en lo que se cree (sistema de creencias) y se ve (sentidos) en lo que llamamos “vida” en el planeta Tierra. Con esa no identificación con lo que se piensa, se empieza a detectar los fallos en la Matrix y, los aspectos físicos, entonces, ya no ven que el ser humano es el que causa las turbulencias existenciales: empieza a sospechar que hay algo más detrás de ese sufrimiento, allanándose así el camino a la información que hay en el subconsciente. La información y el subconsciente La información que hay en el subconsciente es, en primer lugar, vital para el entendimiento y la desconexión de la Matrix; en segundo lugar, se escucha una información que no es de este mundo, con muy alto nivel espiritual y objetiva. Dicha información surte efecto a favor del ser humano y en contra de los reptilianos. Los reptilianos fueron designados para ese rol, y a los humanos les llevó muchos miles de años entender cómo trabajan los reptilianos, descubrirlos, identificarlos y conocer muchos detalles de la dimensión en la que se mueven (4D), qué es lo que persiguen y qué medios utilizan. Los reptilianos ocultaron muy bien sus estrategias, y fue casi imposible de descifrarlos, de encontrarlos y conectar con ellos. Pero, por primera vez en este planeta, sabemos cuál es la verdadera aplicación del subconsciente humano en la información que los reptilianos aportan. El subconsciente humano es la parte más importante del ser humano, pues vive mediante el subconsciente: la información que está ahí no es el consciente, pues pensamos que somos nosotros y no es así. Es el subconsciente el que actúa, y los reptilianos actúan en el subconsciente de la mayoría, obviamente no en todos (según este vídeo, los reptilianos controlan el 98,75% de la humanidad). Basta con dicha información para que, aquellos que no hayan accedido todavía a su subconsciente, se detengan y comiencen a analizar una información que, por primera vez, les puede retorcer la mente. Esa información es altamente compleja de entender para los humanos porque su parte subconsciente la tienen anulada, no la saben distinguir: existe una programación exhaustiva y muy inteligente, una labor enorme por parte de los reptilianos, desafortunadamente en contra de los humanos. Sin embargo, una vez descifrado lo anterior, vemos la dimensión de cómo los reptilianos nos han controlado: todo lo que percibimos a través de los sentidos es una programación de hechos que, simplemente, retornan a esta línea de tiempo, y que los reptilianos controlan muy bien para sostener el control sin que el ser humano se dé cuenta. ¿Por qué algunos ven naves y otros no? Las personas ven naves porque los reptilianos les indican mentalmente que vean las naves. Cuando observan las naves es porque los reptilianos colocan implantes específicos entre el nervio óptico y el cerebro. La tecnología de los reptilianos permite hacer que los humanos puedan observar naves y así poder comprobar cómo están los implantes en el nervio óptico y conectados al cerebro. Luego, durante la noche, hacen los ajustes necesarios o la colocación de nuevos implantes. El reptiliano responde a esa pregunta sobre las naves porque hay muchas personas que han visto naves y no han prestado atención a lo que sucede en el sueño nocturno. Y lo mismo ocurre con los videntes, es el mismo procedimiento, solo que actúan más directamente sobre la glándula pineal para poder observar otras realidades, y ese vidente es utilizado según las intenciones de los propios reptilianos sobre la persona. Las personas que acuden a esos videntes son parte del control de los reptilianos. ¿Por qué a los seres humanos les es muy difícil posicionarse en una dimensión cognitiva superior? ¿Por qué recurren a esquemas inferiores con resultados negativos por resolver? Los humanos funcionan en el nivel que los reptilianos les permiten funcionar. El humano tiene distintos niveles en los que puede funcionar. A los reptilianos les sirve el nivel más básico de funcionamiento donde la vida simplemente consiste en seguir el patrón conductual establecido: nacer, estudiar, prepararse para el sistema de esclavitud laboral sin presentar ninguna rebeldía hacia esa situación. El humano continua con el patrón conductual de un modo sistemático: casarse, tener hijos, reproducción y acumular cosas que simbolizan el éxito del nivel básico al que se refiere el reptiliano. Ese es el nivel básico en el que la humanidad debe permanecer para que los reptilianos no puedan perder su control. Otro nivel en el que el humano se pueda mover, implicaría un rechazo a lo establecido, y ello no está en coherencia con lo que los reptilianos les han dicho que tienen que hacer para tener éxito y felicidad. El humano está programado para la acumulación de objetos materiales a través de papeles (dinero) y, cuando más dinero, más éxito y felicidad. Pero hay humanos que no sienten ese tipo de felicidad y no encuentran un sentido, y experimentan un vacío existencial profundo donde nada les llena: ese estado es peligroso para los reptilianos. Desde una perspectiva cognitiva y espiritual, al ser humano le es muy difícil posicionarse con una información que no es de este mundo, y entenderla en su verdadera dimensión, y es por eso que cometen los mismos errores incluso en personas que han estado bajo hipnosis. Ello es así porque el aspecto humano se sobre identifica con sí mismo sobre lo que piensa (más conocido como “ego” racional), con lo que cree (sistema de creencias) y lo que ve: asocia particularidades como si fueran ellos mismos, por ejemplo, la soberbia y la prepotencia. Si estas particularidades no son identificadas por el ser humano como características que están presente en él pero que no les perteneces, entonces, es fácilmente controlado porque se sigue sobre identificando con lo que ve y lo que cree. El ser humano vive de acuerdo con lo que cree y lo que ve, sin embargo, si tuviera la capacidad de vivir en el otro extremo de lo que cree y lo que ve, entonces pudiera alcanzar otro estado cognitivo de entendimiento. Ir al otro extremo de sus creencias, cualquiera que fueran esas creencias (religiosas, espirituales, económicas o creencia de lo que sea la familia), entonces, su nivel cognitivo tendría otra perspectiva. El aspecto humano aún no está preparado para mucha información que todavía no comprende: se identifica con su mente como si fuera lo que está sintiendo. Si el aspecto humano escribiera lo que piensa todo el tiempo y a cada instante, podría conocer lo que realmente hay en su subconsciente y lograría des-indentificarse de su consciente. Pero el aspecto humano nunca le pone atención a esa parte de su ser y menos cuando tiene criterios formados y su comportamiento establecido, o fundamentos espirituales arraigados. Y si la parte cognitiva sustentada en filosofías y teorías fáciles de echar por tierra, aún sigue con ese tipo de soporte cognitivo, no salen de esa situación porque esas personas están identificadas con la información suministrada por los reptilianos. Las personas se identifican con la información de esos reptilianos porque necesitan creer que hay algo fuera de su ser, que pueda cuidarlos y protegerlos (religiones, políticos, etc.), pero no saben que eso fuera de ellos puede también someterlos. Dicho de otro modo, el humano se somete a sí mismo por sus propias creencias y por su voluntad entregada a esas creencias. Muchas personas no van a entender la información suministrada en este vídeo. Los reptilianos se creen importantes y superiores al ser humano, y por eso es difícil salir de esa manipulación muy inteligente y sutil, siendo lo más difícil por superar. Los humanos aún no han hallado la información que se asocie con los vídeos de William Criado. Si los humanos buscaran un poco más e investigaran, pudieran tranquilamente confirmar las hipótesis que, para ellos en su mente, son imposibles con todo lo aquí planteado. Si los humanos investigaran un poco más, podrían confirmar que no son hipótesis, por ejemplo: -El control en el Vaticano pertenece a los reptilianos. -La élite gobernante también pertenece a los reptilianos. -La energía sexual de los hombres se manifiesta de forma recurrente en el abuso de niños, esa parte ya no está oculta pero no quieren informarse. -Los aspectos masculinos en la Iglesia son en un 92% homosexuales, también en mujeres. Esas situaciones descritas les conviene a los reptilianos ya que, la parte sexual, es muy importante tanto en hombre como mujeres: la mujer tiene una mayor capacidad para desarrollar su potencial si es aprovechada en su verdadera función. Por eso existe “papas” machos en la Iglesia, y las mujeres no pueden alcanzar jerarquías altas en la Iglesia: la Iglesia sirve como ejemplo de sometimiento femenino. Toda esa información es sumamente valiosa y rica en detalles, y no será fácil de ser detectada, por eso mismos existen los reptilianos.
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DESPERTAR ESPIRITUAL

EL GRAN EVENTO: EL DESPERTAR COLECTIVO MASIVO

EN ESTE ENLACE: Entrevista de radio relacionada con este artículo 1 - Distopía histórica El despertar colectivo masivo como título de este artículo es también el epílogo de mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, en el que argumento la transcendencia de la distopía histórica que estamos viviendo mediante una divulgación cósmica de las verdades ocultadas a la humanidad. En esa línea de pensamiento, en mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo, anticipaba El evento como punto de inflexión para la ascensión espiritual planetaria. Y, a la vista de los acontecimientos de esta falsa pandemia, estamos ya inmersos en una situación mundial que está llegando a un punto sin retorno: se está gestando la vacunación obligatoria por ley en muchos países, niños incluidos. El 70 % de los que apoyan dichas medidas son los mismo vacunados engañados por los políticos y medios de desinformación afines. En el 30% restante están los “despiertos” que están resistiéndose a dicho genocidio de la humanidad. La anterior situación, de vida o muerte por los efectos segundarios y mortales de las vacunas, está provocando el estallido social mediante manifestaciones en casi todos los países, excepto Venezuela por ser una férrea dictadura: en ese país, además de la vacunación mortal, están matando de hambre a su pueblo. 2 - “Revelaciones de Jesucristo” Dichas conspiraciones contra la humanidad, a partir de septiembre del 2021 como mes clave, pueden salir a la luz pública como "revelaciones". Recordemos que “apocalipsis”, en la tradición cristiana, equivale a “Revelaciones de Jesucristo”. Por tanto, las revelaciones por desvelarse bien pueden hacer cierto este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. Y dichas revelaciones de la “verdad” pueden ser las cartas por jugar de la Alianza de la Tierra y demás seres de luz. Y, cuando salgan esas revelaciones, va a provocar un shock emocional en los “dormidos” engañados. El 70% del ejército de “dormidos” comenzarán a despertar de su sueño distópico: que han sido títeres manipulados y que han sido abducidos por el bando equivocado merced a la ignorancia inducida, impidiendo así el pensamiento crítico. 3 - Crisis de conciencia Es así como se ha llegado a una sociedad de la ignorancia con importantes repercusiones epistemológicas, siendo ello un fracaso como humanidad, lo cual conlleva una crisis de conciencia tanto individual como colectiva: es la mayor crisis de conciencia habida en la historia de la humanidad. No es una crisis cualquiera: es una crisis entre la razón y el espíritu, entre el “yo” y el “nosotros” en términos kantianos. Todo ha fracasado: la ciencia, la religión, la política, la economía, los países, la humanidad en general…y solamente queda una solución: la integración de la razón con el espíritu colectivo, una cuestión ya contemplada por Kant mediante el imperativo categórico como máxima expresión racional del amor. 4 - Los cuatro cuadrantes Esa resolución así planteada como solución, lleva implícitamente un cambio individual de cada “uno” de nosotros (subjetividad) para ser capaces de conectar con todos “nosotros” (intersubjetividad). También están implícitas acciones en cada persona (exterior individual) así como acciones colectivas en la funcionalidad social (exterior colectivo). Esos son los “cuatro cuadrantes” dentro de los cuales se mueve la humanidad: lo individual debe pensar en sí mismo (ego) pero también en los demás (nosotros), y lo colectivo (nosotros) debemos cuidar de lo individual (yo). Dicha cuestión sobre el conocimiento y las acciones de cada uno de nosotros como humanidad, desde una perspectiva de la moralidad occidental, nos remite metafóricamente al Mito de la Caverna de Platón. 5 - Filosofía transpersonal: la ciencia de la conciencia La pedagogía correcta para la cuestión epistemológica y hermenéutica planteada, vislumbra la necesidad de abordar una “ciencia de la conciencia” tal como se propone desde la Filosofía Transpersonal y la Educación Transracional. Esos presupuestos filosóficos y psicológicos son necesarios para la transición humana del viejo mundo al nuevo mundo: se vislumbra la construcción de una sociedad espiritual que repudia al sistema piramidal de poder y que, ahora, debe replantearse vivir en una sociedad holográfica. En ese proceso de transformación interior, tiene lugar el empoderamiento, el despertar espiritual, la trascendencia del ego y la conciencia de unidad. Ninguna regla del viejo mundo puede sobrevivir, pues nuevas formas de vivir, pensar y amar serán necesarias para transcender los viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas. 6 - El despertar espiritual Con la transformación individual y colectiva, las mentiras ya no tendrán razón de ser porque la ingeniería social y mental quedará al descubierto, así como la manifiesta manipulación económica, social y política. A ese proceso psicológico de saber la verdad se le llama “despertar espiritual” pero, esa catarsis psicológica, será dolorosa y de mucho sufrimiento. En efecto, las personas engañadas han sacrificado sus vidas y las de sus seres queridos al creer ciegamente en una falsa pandemia: se sentirán como borregos llevados al matadero, y ello será público, notorio y juzgado como crímenes contra la humanidad. La catarsis psicológica y social mundial será antológica, bíblica diría yo… 7 - La ascensión espiritual Esa iluminación espiritual de la humanidad implicará un superior nivel de comprensión después del fracaso epistemológico de la razón humana desligada del espíritu amoroso que mora en cada uno de nosotros. Será un proceso de ascensión espiritual individual y colectivo, simultáneamente, desde la 3D (Matrix holográfica) a la 5D (armonía y paz colectiva). Se trata de cambios trascendentales contemplados en los mapas evolutivos de la conciencia: el despertar espiritual, la inteligencia espiritual, la filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento y la educación transracional como misión espiritual. Son nuevos neologismos para nuevos paradigmas. 8 - La conciencia de unidad Ese repensar de la humanidad asumirá el fracaso de la razón dualista que divide al ser humano, para contemplar una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. Se trata de un proceso psicológico donde la razón se espiritualiza: la razón se trasciende hacia la transracionalidad, Más allá del ego, hacia una evolución amorosa de todos nosotros. Ese proceso de transcendencia debe realizarse, imperativamente, en el modo como proponía el inconmensurable maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. 9 - Psicología transracional La exposición hasta aquí argumentada requiere de una psicología transracional como nuevo neologismo epistemológico. Esta renovada visión psicológica hunde sus raíces en la psicología transpersonal que contempla a la filosofía perenne como la “verdad” que ha persistido por todos los tiempos y tradiciones espirituales: la búsqueda del sentido de la vida no reside en lo exterior (dualidad) sino en el camino ascendente hacia la sabiduría donde, sabiduría y amor, van de la mano como fundamento para una ciencia para la sanación espiritual del ser humano. 10 - La sanación trascendental de la humanidad Pero, en dicho proceso de sanación espiritual, nadie puede hacer el trabajo por nosotros, pues cada cual debe empoderarse de sí mismo. Cada cual debe gestionar emocionalmente su despertar espiritual. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de su propia trascendencia espiritual. Y todos nosotros debemos coincidir en un mismo objetivo: alcanzar la conciencia de unidad. Hasta aquí el nudo gordiano de los presupuestos filosóficos para la transición humana del viejo al nuevo mundo. Para aquellos eruditos que deseen investigar sobre los cambios de paradigmas aquí argumentados, les remito al esquema introductorio a la filosofía transpersonal, en el que podrán comprobar que la epistemología y la hermenéutica como disciplinas filosóficas, requieren de una integración entre ciencia y espiritualidad, entre la razón y el espíritu colectivo, entre el saber y el amor, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo.
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