Podemos
Activista social
Capitalismo y Conciencia
Pensar en ser libre
Pensar en ser rico
La Educación Cuántica
Ken Wilber y los nuevos paradigmas de la humanidad
Filosofía transpersonal y educación transracional
Una filosofía alternativa al capìtalismo

Noticia Destacada


ÚLTIMAS NOTICIAS

FILOSOFAR EN UNA ERA DIGITAL

Publicado 12/04/2019 18:49:36  (LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL)


Filosofar en la era digital

Después de la publicación de la cuarta edición de mi libro La educación cuántica, allá por septiembre del 2018, mi colapso psíquico estaba rayano a la locura aperspectivista promovida por la exacerbación de la racionalidad mundana y egoísta sobre la espiritualidad. Estaba en un callejón sin salida pues, ¿para qué escribir sobre espiritualidad desde la racionalidad, si los irracionales descartan la espiritualidad? Mi mente me decía una cosa y mi corazón otra. Actuar con la mente es luchar, contradicción, opuestos y dualismos, enjuiciar y valorar, pugnar por ideas, las nuestras, desde el ego. De modo que, la decisión estaba tomada, iba a dar unas vacaciones a mi mente racional, y dejaría de teorizar y escribir por una temporada, para así dar descanso tanto al psiquismo egoico como al cuerpo físico. En esa fase de desconexión, dejé volar mi imaginación viendo películas y documentales sobre los temas de mi interés: meditación, ciencia y espiritualidad, experiencias cercanas a la muerte, energías libres, filosofía para niños, etcétera. Temas todos los cuales son aludidos en mi libro La educación cuántica. Pensé, sería muy ilustrativo que los mensajes racionales que puedan ofrecer un libro y su correspondiente lectura en profundidad, puedan ser visualizados mediante películas y documentales. A veces una imagen vale más que mil palabras y, en el terreno filosófico, es más conveniente ilustrar estrambóticas teorías con certeras animaciones digitales, pues es más fácil y ameno explicar por ejemplo el Mito de la caverna de Platón en un video de unos minutos que una “pavorosa” lectura de La república. Tal es el grado de dificultad al tratar de aprender o enseñar filosofía en la era digital: renovarse o morir. Fue así como se gestionó la idea de desarrollar una página específica para temas de candente actualidad, por ejemplo, la reencarnación, las ciencias noéticas, el movimiento transpersonal, la no-dualidad, etc.; temas cuyos fundamentos son más rayanos a la propia metafísica, es decir, más allá de la física, más allá de los sentidos, un lugar en el que la ciencia ortodoxa se autoexcluye para quedarse presa de las sombras. Pero las temáticas citadas, al mismo tiempo, tienen otro frente abierto con las creencias religiosas pues, esas experiencias metafísicas, son en realidad experiencias místicas que transforman a la persona para bien, con una renovada visión compasiva de la vida y una sensación de unidad con esta y otra vida tras la muerte. Con las citadas experiencias, se suele perder el miedo a la “muerte” y, el tiempo vivido en esta vida, se focaliza en intentar actuar con sabiduría y amor hacia los demás. Esa sencilla enseñanza es la que nos han transmitido los místicos y avatares de la historia y de todas las religiones. Pero el discurso de las religiones exotéricas se ha erigido en un dogma a seguir, cuando en realidad, la verdadera religión es esotérica, un camino espiritual que cada cual debe recorrer en su propia consciencia, en un modo no-dual y alejado del sufrimiento que produce la dualidad. Cuando una persona llega a tal iluminación cognitiva, se da cuenta de cuán ilusorio es el mundo que deja atrás, un mundo dominado por la razón-egoica, un mundo que más bien parece un sueño, un mundo de dualidad que nos pierde a nosotros mismos mediante un ego fragmentado y disociado de la colectividad. Nunca mejor dicho, el imperativo categórico kantiano requiere ser revindicado a la vista de la zozobra de la actual civilización. En la era digital, la unilateral filosofía racionalista desligada del Espíritu, se ha quedado obsoleta. Toda la historia de la filosofía que se enseña en los sistemas educativos está basada en un paradigma mecanicista que niega la trascendencia espiritual del ser humano. La actual educación castra el pensamiento crítico, la creatividad, la libertad de saber y amar que potencialmente tiene todo niño. Cuando un niño nace, su consciencia evoluciona mediante el condicionamiento social y cultural de la historia. La educación no está imparcialmente al servicio de los niños, sino metódicamente dirigida por la élite plutocrática para perpetuar el poder de la oligarquía dominante, ahora más comúnmente conocido como “el estado profundo”, el Cabal, los Illuminatis, etc. Esas fuerzas obscuras trabajan para apagar la llama del conocimiento y de la evolución espiritual de la humanidad mediante una jerarquía de dominio sobre todas las estructuras sociales y culturales: secuestrando el saber de la ciencia y manipulando a través de las religiones. Esos dos modos de saber, el conocimiento científico y el conocimiento revelado de la religión, han actuado como dos dogmas de fe para alimentar un sistema de creencia a las nuevas generaciones para que nadie pueda realmente saber quién escribe la historia, ni poder preguntarnos qué papel jugamos en esa historia, ni tampoco decidir por nosotros mismos nuestra libertad con conocimiento de causa: la educación es un taller de castración mental que requiere de un nuevo paradigma educativo que incorpore a la espiritualidad, más allá de la estricta racionalidad cartesiana y dualista insuflada en el pensamiento occidental. Un nuevo espíritu alternativo al sistema de creencias del pensamiento occidental parece que se está abriendo paso: se trata de una genuina espiritualidad en la que cada cual se cambia a sí mismo para poder cambiar el mundo. Como dijo certeramente nuestro eterno maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. En dicho sentido, la meditación se presenta como una herramienta que está siendo introducida en cada vez más colegios. Consecuentemente, la humanidad se halla no solamente ante un nuevo paradigma de conocimiento sino también ante un cambio de paradigma psicológico y, la meditación, se presenta como una herramienta pedagógica aún por descubrir en el sistema educativo occidental. Si tan solo se estudiara los presupuestos planteados aquí en alguna clase de filosofía, pienso sería mucho más útil para ubicar al estudiante en el contexto que le ha tocado vivir, para de ese modo vivir empoderado y con pensamiento crítico frente a una historia manifiestamente manipulada. Actuar con conocimiento de causa es un imperativo para ser libre, pues solo “la verdad os hará libres”. Amar a la verdad es un camino ascendente hacia la sabiduría que te lleva hasta el Bien, para revertir seguidamente esa Bondad en un camino descendente mediante nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos. Filosofar en una era digital es bien difícil. La filosofía tradicionalmente impartida en los sistemas educativos se sustenta en una racionalidad dualista entre sujeto y objeto, un fracaso epistemológico del pensamiento occidental que ha implosionado desde el surgimiento de la física cuántica, dando lugar a que la desestimada metafísica renazca espiritualmente mediante el acercamiento de diversas ciencias al estudio de las ciencias noéticas. Para educar bien todo ello fue escrita La educación cuántica, porque es difícil filosofar en una era digital si no se aprehende la correcta perspectiva de nuestro lugar en este cosmos y en el Kosmos (1) . REFERENCIA: (1) Wilber examina el curso del desarrollo evolutivo a través de tres dominios a los que denomina materia (o cosmos), vida (o biosfera) y mente (o noosfera), y todo ello en conjunto es referido como “Kosmos”. Wilber pone especial énfasis en diferenciar cosmos de Kosmos, pues la mayor parte de las cosmologías están contaminadas por el sesgo materialista que los lleva a presuponer que el cosmos físico es la dimensión real y que todo lo demás debe ser explicado con referencia al plano material, siendo un enfoque brutal que arroja a la totalidad del Kosmos contra el muro del reduccionismo. Wilber no quiere hacer cosmología sino Kosmología.


LOS LIBROS DEL FILÓSOFO AMADOR MARTOS ALCANZAN LAS 250.000 DESCARGAS GRATUITAS EN PDF

Publicado 30/03/2019 15:48:52  (Eventos)


libros
250.000

Gracias a todas las personas por su apoyo incondicional. CLICA AQUÍ PARA ACCEDER A LAS DESCARGAS GRATUITAS EN PDF


EL SENTIDO DE LA VIDA ES BUSCAR EL SENTIDO DE LA VIDA

Publicado 23/03/2019 12:30:29  (PSICOLOGÍA TRANSRACIONAL)


sentido de la vida

1 - ¿Una tautología? El título de este artículo pudiera parecer una tautología, pero no lo es en absoluto. Andaba viendo el documental Todos somos uno cuando, cercano al final, se hacía esta pregunta a la mayoría de los intervinientes: ¿Cuál es el sentido de la vida? Las respuestas fueron de lo más dispar, cada una de ellas con su lógica interna, sin embargo, quedaba patente que no había una única respuesta sino tantas respuestas como personas intentaban responder a esa pregunta. Unas respuestas me gustaron más que otras, no obstante, mi mente se quedó absorta por esa pregunta a la que nadie pudo dar una respuesta satisfactoria. Con esa dubitativa cuestión me fui a dormir. Fue a las tres y treinta minutos de la madrugada cuando me desperté y pude observar a mi mente esbozar el esquema de este artículo que ahora escribo. Otras veces anteriores, cuando me llegaban estos flashs intuitivos en la mitad de la noche, solía levantarme para anotar todos esos pensamientos en una hoja de papel. Pero en esta ocasión, la disertación mental era tan clara y distinta como diría mi admirado Descartes, que sabía que todo quedaría registrado en mi subconsciente y que podría redactarlo en la mañana siguiente, que es este presente. 2 - La razón dualista Entrando ya en materia reflexiva, como he citado al principio, el título “El sentido de la vida es buscar el sentido de la vida” parece una tautología, y por tanto pudiera parecer muy absurdo para quien lo lee. Sin embargo, invito al lector a seguir mi razonamiento. Cuando en el documental se hacía la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?”, ello implicaba una respuesta desde la mente racional y puede ser de diversa índole: social, política, religiosa, filosófica, antropológica, ateísta, etcétera. Sea cual sea la respuesta, junto a la pregunta es, implícitamente, un dualismo desde la razón. Y quienes siguen mis investigaciones y mis pensamientos, ya saben que el mayor de los dualismos creado por la razón es la dicotomía entre ciencia y religión, entre la razón y el Espíritu, siendo dicha dicotomía cognitiva la causa del fracaso epistemológico de la filosofía occidental. En consecuencia, intentar dar una respuesta a la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?” desde la razón, es caer nuevamente en los dualismos que imperan en Occidente desde la Filosofía Griega, a pesar de que la racionalidad sea un atributo divino más comúnmente conocido como “Logos” en la filosofía de Heráclito (1). Es así como dicho Logos se manifiesta en todo ser finito en busca de la verdad mediante la razón humana, a partir de la cual surgió la filosofía y posteriormente las diferentes categorías científicas (física, química, biología, medicina, neurociencias, etcétera) para intentar dar respuesta a la cuestión fundamental de lo que es la vida en sentido universal. Y digo intentar dar una respuesta a lo que sea la vida porque, la ciencia actual, devenida en un cientifismo como dogma de fe, cree haber hallado todas las respuestas para explicarnos lo que sea la vida, cuando en realidad, desde el surgimiento de la física cuántica, hay más dudas que certezas tal como han expresados los físicos más famosos de la nueva ciencia cuántica. La ciencia tan solo puede buscar una aproximación al conocimiento de lo que sea la vida mediante la epistemología de lo conmensurable, pero no tiene respuestas para la hermenéutica de lo inconmensurable. No habiendo consenso desde el ámbito científico, más bien una fuga de científicos hacia el “misticismo cuántico”, es evidente que la respuesta a la pregunta inicial “¿Cuál es el sentido de la vida?”, resulta cuanto menos complicada de responder por los entrevistados del documental en cuestión. Ciertamente, como ya decía Einstein: “Cada día sabemos más y entendemos menos”. 3 - La metafísica Consecuentemente en primer lugar, si la ciencia aún no conoce los secretos que subyacen en el fenómeno de la vida, pues no puede dar respuestas concluyentes y consensuadas acerca de los fenómenos psíquicos de la subjetividad, la conciencia y la espiritualidad, no es de extrañar que cada vez más personas se aproximen a temas metafísicos como la meditación, las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas, el movimiento transpersonal y la reencarnación, temas todos ellos inaccesibles desde la razón cartesiana, dualista hasta la médula. Y en segundo lugar si, como es reconocido en la propia ciencia, la materia no existe realmente como una realidad estable sino más bien sujeta a un flujo cambiante de vibraciones, tiene sentido aludir que toda nuestra realidad es en sí misma un estado vibratorio. Consecuentemente, la epistemológica de lo conmensurable, es decir el conocimiento de la naturaleza objetiva mediante el método científico, es un callejón sin salida para los escépticos materialistas científicos, pues es evidente que la razón dualista no puede acceder al conocimiento de la realidad "verdadera" si es que existiera, una cuestión anticipada por el propio Kant al proponernos un giro copernicano en el modo de saber hacia el idealismo trascendental. 4 - Sólo sé que no sé nada Hasta aquí, pienso, que el avispado lector se ha rendido a la evidencia de la futilidad del pensamiento dualista mediante la razón, pues desligar la razón de la metafísica, no nos ofrece garantía alguna para dar respuesta a la pregunta inicial “¿Cuál es el sentido de la vida?”. De hecho, cada pensador o científico, cuando investigan la realidad por descubrir, pasan toda una vida para lograr un efímero descubrimiento intelectual o científico, posteriormente trascendido por otros descubrimientos de otros tantos pensadores y científicos: es por ello que se puede hablar con propiedad y certeramente de la historia de la filosofía y de la historia de la ciencia, ambas impartida en un sistema educativo actualmente en crisis de identidad. Consecuentemente, para no perder el hilo discursivo, la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?” no puede ser respondida de un modo unívoco por la razón dualista, pues ésta solo puede conocer al Espíritu manifestado objetivamente en la naturaleza (epistemología de lo conmensurable), pero la razón no puede acceder al reino metafísico pues éste pertenece propiamente a la hermenéutica de lo inconmensurable. Y en dicho sentido es como la hermenéutica tiene su razón de ser en las cuestiones metafísicas de la subjetividad: como un Espíritu subjetivo que quiere y anhela conocer al Espíritu Absoluto. 5 - El conocimiento místico del Uno Esa dialéctica en la búsqueda de la "verdad" si es que existe, es un camino solitario e inefable que se manifiesta en la conciencia transpersonal mediante intuiciones espirituales, es decir, son experiencias místicas que son estudiadas desde la psicología transpersonal y que, remiten inevitablemente, al despertar espiritual en una visión no-dual en la que se percibe a la realidad como conciencia de unidad. Sobre estas experiencias trascendentales, la ciencia ortodoxa tiene poco o nada que decir pues pertenecen al mundo de lo numinoso, tal como ya lo planteó Platón en la Séptima Epístola: “Esto es lo que puedo afirmar de cualquier escritor presente o futuro que pretenda saber de los asuntos de los que me ocupo [el conocimiento místico del Uno]; a mi juicio, es imposible que tengan comprensión alguna del tema. No es algo que pueda ser puesto en palabras como cualquier otra de las ramas del conocimiento; solo después del prolongado compartir de una vida en común [comunidad contemplativa] dedicada a este aprendizaje la Verdad se revela al alma, como una llamada encendida al saltar una chispa. A este respecto no hay ningún escrito mío, ni lo habrá.” 6 - La no-dualidad Volviendo entonces a la disertación acerca de las plausibles respuestas sobre la cuestión de “¿Cuál es el sentido de la vida?”, dichas respuestas no pueden provenir desde el dualismo mental propugnado por la razón pues habría tantas respuestas como personas creen poseer la razón, sino desde la aprehensión no-dual del sujeto cognoscente. En ese sentido, el Mito de la caverna de Platón, cobra más vida que nunca para evidenciar que el materialismo científico sólo puede estudiar las sombras de las genuinas ideas, tal como argumenta el físico Pauli. Si, además, como demuestra la física cuántica, cada persona percibe la realidad de un modo diferente, es evidente entonces que existen tantas verdades como puntos de vistas personales, lo cual nos lleva inevitablemente a una locura aperspectivista cuando buscamos responder a la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?”. Efectivamente, hay tantos sentidos de la vida como personas hay en el mundo, pues cada cual es una entidad subjetiva que persigue su propia “verdad” si es que existe y sea posible. Pero la Verdad, la Bondad y la Belleza platónicas posteriormente reflejadas en las Tres críticas de Kant y los cuatro cuadrantes de Ken Wilber, solamente pueden ser aprehendidas mediante una intuición moral básica que permita entonces trascender la epistemología de lo conmensurable mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, como dos modos de saber sintetizado desde la no-dualidad. Ciertamente una inconmensurable tarea que implica trascender la ignorancia procedente de la realidad ilusoria exterior, sustentada dicha ilusión en los dualismos que han llevado al fracaso epistemológico de Occidente. 7 - La experiencia mística Consecuencia de lo anterior, para dar respuesta a la pregunta “¿Cuál es el sentido de la vida?”, tal inconmensurable tarea puede llevarnos toda una vida hasta que, en una súbita iluminación cognitiva y espiritual, tenemos la idea clara y distinta de que la Sabiduría (el Bien que aspiramos a saber) se manifiesta en una compasiva Bondad hacia los demás pues todos somos Uno, un imperativo categórico en palabras de Kant más comúnmente conocido como Amor por los sabios, místicos, profetas y eruditos espirituales que ha dado la historia. Esos insignes pensadores han dedicado toda su vida a escribir magnos tratados filosóficos y científicos. Todo genuino pensador dejará su obra mediante mapas conceptuales a través de la razón filosófica o científica, aunque no sean del todo comprendidos o compartidos por sus coetáneos. Pero los mapas conceptuales no son el territorio. Ese inefable territorio de lo numinoso maginíficamente definido por Platón anteriormente, también intenta ser expresado desde el arte (poesía, pintura, música, etcétera) como una experiencia íntima e intransferible que cada cual debe experimentar por sí mismo, en eso mismo consiste las experiencias místicas, en trascender la razón e ir hacia una actitud contemplativa tal como subyace en la filosofía perenne. 8 - La conciencia de unidad Llegado a este punto, se puede afirmar que el sentido de la vida universal (la cual trasciende a todos los mortales) es que cada cual debe hallar su propio sentido de la vida individualmente, aunque la vida parezca un sinsentido pues, como hemos aludido anteriormente mediante la física cuántica, hay tantas percepciones de la realidad como personas hay en el mundo. Es así como el título de este artículo tiene su razón de ser al afirmar que “El sentido de la vida (en su acepción universal) es buscar el sentido de la vida (en una acepción individual)”. Y ello no es una tautología, pues aquel sujeto cognoscente que no se plantee cuál es el sentido de la vida (universal y/o individual) vive, obviamente, bajo un dualismo racional, un mapa conceptual que provoca ilusión y separación de los demás, sufrimiento y nihilismo, es decir, vive en la tan aludida caverna platónica, como si la vida fuera un sueño del que hay que despertar irremediablemente tarde o temprano. Sin embargo, aquella persona que se plantee buscar el sentido a la vida (universal y/o individual), por el mero hecho de tener esa actitud proactiva hacia la sapiencia, ya se está planteando salir de esa noche oscura del alma, para dirigirse hacia la luz y la Bondad en términos platónicos. Y aunque esa titánica tarea de buscar el sentido de la vida puede llevar paradójicamente toda una vida, como es el caso de este escritor, se puede afirmar concluyentemente que “El sentido de la vida es buscar el sentido de la vida”. Y, si una cosa tiene en común todas nuestras vidas, así como las epifanías espirituales de los grandes místicos, filósofos y científicos que ha dado la historia de la humanidad, es que el despertar espiritual lleva inexorablemente a la intuición espiritual de que el Amor es el nexo de unión de todos los seres, en una percepción no-dual como conciencia de unidad. 9 - La intuición moral básica del amor La sapiencia individual así percibida desde la no-dualidad obliga, inherentemente, a extender y promulgar esa expresión de la divinidad a todos los seres mediante una intuición moral básica con la posibilidad, entonces, de trascender el dualismo cartesiano que impera en la filosofía tradicional occidental hacia una filosofía transpersonal para ser impartida mediante una educación transracional, es decir, una educación que implemente la razón con el corazón pues, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Dicho de otro modo, es hora de que el imperativo categórico kantiano pueda ser impartido educacionalmente a través de la meditación que cada vez más centros escolares están incorporando en sus planes de estudios. Podemos concluir, entonces, que el sentido de la vida (en su acepción universal) es que cada cual busque el propio sentido a su vida (en una acepción individual). Pero, si debe existir algún tipo de consenso racional y metafísico que merece de la pertinente atención y aplicación práctica, ello es que no puede haber ningún sentido de la vida sino es mediante la contemplación de la Verdad, y su expresión a través de la creativa Belleza para ser comunalmente compartida mediante la Bondad: un camino ascendente hacia la sabiduría que cada cual debe emprender para hallar el verdadero y auténtico sentido de su vida. Dicho de otro modo, la intuición moral básica argumentada por el inconmensurable Ken Wilber se postula como una comunión espiritual, no solo para dar algún sentido a la vida personal de cada cual sino, inherentemente, para dar un sentido a la vida cultural de la humanidad como jerarquía que debe incluir y trascender la vida de todos nosotros en una conciencia de unidad colectiva donde, el amor, es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología. Porque, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. REFERENCIA: (1) Heráclito de Éfeso fue un filósofo griego. Nació hacia el año 535 a. C. y falleció hacia el 484 a. C. Era natural de Éfeso, ciudad de la Jonia, en la costa occidental del Asia Menor (actual Turquía). Como los demás filósofos anteriores a Platón, no quedan más que fragmentos de sus obras, y en gran parte se conocen sus aportes gracias a testimonios posteriores. Heráclito afirma que el fundamento de todo está en el cambio incesante. El ente deviene y todo se transforma en un proceso de continuo nacimiento y destrucción al que nada escapa: se refiere al movimiento y cambio constante en el que se encuentra el mundo. Esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios. La contradicción está en el origen de todas las cosas. Todo este fluir está regido por una ley que él denomina Logos. Este Logos no solo rige el devenir del mundo, sino que le habla al hombre, aunque la mayoría de las personas “no sabe escuchar ni hablar”. El orden real coincide con el orden de la razón, una “armonía invisible, mejor que la visible”, aunque Heráclito se lamenta de que la mayoría de las personas viva relegada a su propio mundo, incapaces de ver el real. Si bien Heráclito no desprecia el uso de los sentidos (como Platón) y los cree indispensables para comprender la realidad, sostiene que con ellos no basta y que es igualmente necesario el uso de la inteligencia. Era conocido como “el Oscuro”, por su expresión lapidaria y enigmática. Ha pasado a la historia como el modelo de la afirmación del devenir y del pensamiento dialéctico. Su filosofía se basa en la tesis del flujo universal de los seres: todo fluye. Los dos pilares de la filosofía de Heráclito son: el devenir perpetuo y la lucha de opuestos. Ahora bien, el devenir no es irracional, ya que el Logos, la razón universal, lo rige: “Todo surge conforme a medida y conforme a medida se extingue”. El hombre puede descubrir este Logos en su propio interior, pues el Logos es común e inmanente al hombre y a las cosas.


NOVEDAD EN ESTA WEB: CONSULTORIO FILOSÓFICO

Publicado 31/01/2019 18:17:56  (Eventos)


CONSULTORIO

Los seguidores y lectores de esta web de filosofía, tienen ahora una herramienta para preguntar al autor: un CONSULTORIO FILOSÓFICO. El objetivo de este Consultorio filosófico es establecer un hilo directo con los lectores de mis obras, también debatir sobre las candentes cuestiones de actualidad, así como sobre las expectativas de la humanidad en general y de la psicología humana en particular. Espero sea de su interés. Os invito a conocerlo en este enlace: CONSULTORIO FILOSÓFICO


POLÍTICA INTEGRAL DE KEN WILBER: HACIA UNA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL

Publicado 08/01/2019 20:25:44  (LA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL)


holoarquía
4 c
4 c
mandala
mandala
mandala
mandala
mandala
mandala
mandala
mandala
niveles de conciencia

Este artículo ha sido publicado en la Revista Esfinge con ocasión del número especial dedicado a Ken Wilber. En estos tiempos de desencanto con las ideologías políticas, tanto de izquierdas como de derechas, son necesarias políticas nuevas que trasciendan a las ideologías precedentes. La Política Integral de Ken Wilber es una alternativa política verdadera. Para hablar de “política” y de “integración”, es necesario conocer el pensamiento de Wilber desde su visión integral, así como su certera interpretación del fracaso epistemológico del pensamiento occidental, para luego conocer su propuesta resolutiva como intuición moral básica con la posibilidad de ser impartida mediante una educación transracional. La visión integral Ken Wilber presenta un mapa comprehensivo del Kosmos (1) y su desarrollo (véase especialmente sus obras Una Teoría de Todo; Sexo, Ecología, Espiritualidad y Breve historia de todas las cosas), prestándose dicha cosmovisión para un mapeo de los sistemas de creencia política. Wilber sostiene que todos los sistemas son simultáneamente tanto totalidades como partes. Siguiendo a Arthur Koestler, les llama un holón. Esto quiere decir que, cualquier sistema que podríamos mirar, sea un individuo, un átomo, una sociedad o un sistema de creencias, es simultáneamente algo que es parte de un todo mayor, incrustado en un contexto mayor y, al mismo tiempo, una unidad relativamente independiente. Más aún, cualquier holón dado tiene tanto un interior y un exterior. Pero un holón puede examinarse asimismo como una unidad individual apartada y también en su contexto colectivo. Wilber organiza conceptualmente los holones, por ejemplo, como en la Gran Cadena del Ser: materia-vida-mente-alma-Espíritu y, correlativamente, física-biología-psicología-teología-misticismo. La clave para entender este mapa es que, cada holón, puede trascenderse a sí mismo y, por consiguiente, introducir niveles o contextos más profundos. Ken Wilber sostiene que todo fenómeno humano consta de cuatro facetas y no puede ser íntegramente comprendido si no se abordan las cuatro. El fundamento de estas cuatro vertientes de la realidad tiene que ver con los aspectos exterior e interior y sus formas individuales y colectivas. Los cuatro aspectos que se deberían estudiar para comprender todas las cosas serían, entonces, lo interior-individual (yo), lo exterior-individual (ello), lo interior-colectivo (nosotros cultural) y lo exterior-colectivo (nosotros social, ello): Lo interior-individual: Es la experimentación del pensamiento en sí, con los símbolos, significados e imágenes mentales relativas. Este cuadrante trata de la verdad subjetiva, de la belleza, del arte. Es el cuadrante del mundo intencional. Su lenguaje es en primera persona del singular (yo), y su criterio de validez es la veracidad. Lo exterior-individual: Mientras se vivencia el pensamiento están ocurriendo una serie de cambios en el cerebro como secreción de dopamina, de acetilcolina, conexiones neuronales, impulsos nerviosos, etc. Dichos hechos pueden ser empíricamente observables desde el exterior, utilizando el equipamiento tecnológico apropiado. Este cuadrante trata de la verdad objetiva de la ciencia. Es el cuadrante del mundo del comportamiento. Su lenguaje es en tercera persona (ello), y su criterio de validez es la precisión de la descripción: coincide lo observado con lo expresado. Lo interior-colectivo: Ahora bien, los pensamientos que circulan por la mente tienen un sustrato cultural; en efecto, el pensamiento se realiza a partir de una serie de símbolos y significados sometido al proceso de culturización. Es el cuadrante de la verdad intersubjetiva, de la moral y la religión. Su lenguaje es en primera persona del plural (nosotros), y su criterio de validez consiste en la rectitud. Lo exterior-colectivo: A su vez, la cultura también tiene sus componentes sociales (del mismo modo que el pensamiento interior tiene sus correlatos cerebrales exteriores): “Estos componentes sociales concretos son las modalidades tecnológicas, las fuerzas de producción (hortícola, agraria, industrial, etc.), las instituciones concretas, los códigos y pautas escritas, las ubicaciones geopolíticas (aldeas, poblados, estados, etcétera)” (Wilber, 2005b, 120). Es el cuadrante de la verdad inter-objetiva efectiva y de las ciencias sistémicas. Su lenguaje es también en tercera persona (ello), y su criterio de validez consiste en el ajuste funcional o efectividad. La tercera Vía Wilber señala que estos cuatro cuadrantes evolucionan conjunta y simultáneamente, ya que cualquier cambio en un cuadrante producirá cambios en los demás. Según Wilber, la política está representada en el cuadrante de lo “exterior-colectivo”, aunque no exclusivamente, dada la correlación existente entre los cuatro cuadrantes. Este modelo de los cuatro cuadrantes es útil a Wilber para interpretar la ideología de los liberales y los conservadores para, después, presentar una “Tercera vía” a través de su modelo. Para explicar las causas del sufrimiento humano, los liberales (o las izquierdas) suelen apelar a la causación externa, es decir, a instituciones sociales objetivas, por ejemplo, que la pobreza es el resultado de injustas fuerzas externas políticas y económicas. Por su parte, los conservadores apelan a una causación subjetiva, es decir, enfatizan el papel del individuo en detrimento de lo colectivo. Por tanto, los liberales apelan a causas de los cuadrantes del lado derecho (exterior individual y colectivo), mientras que los conservadores apelan a causas de los cuadrantes del lado izquierdo (interior individual y colectivo). Para trascender esa dicotomía entre liberales y conservadores, es necesaria una “Tercera Vía” que integre ambos enfoques, y Wilber plantea dos cuestiones para dicho objetivo de integración: En primer lugar, la necesidad de reconocer que tanto los cuadrantes exteriores como interiores son igualmente reales e importantes. Es decir, tan importante son los factores internos (valores, significado, moral, el desarrollo de la conciencia, etc.), como los factores externos (las condiciones económicas, el bienestar material, el medio ambiente y el desarrollo tecnológico). Y, en segundo lugar, que es necesario reconocer y entender que existen estadios en el desarrollo subjetivo, es decir, que existe un proceso de evolución de la conciencia: Y nos propone su modelo conocido como espiral dinámica, el cual tiene 8 niveles: 1) Beige: nivel de supervivencia básica. 2) Violeta: nivel representado por el pensamiento mágico-animista. 3) Rojo: nivel de los dioses del poder y fundamento de los imperios feudales. 4) Azul: conformista, nivel representado por la ley y el orden, de jerarquías sociales rígidas, principios absolutistas y la mentalidad de rebaño. 5) Naranja: logro científico. Nivel dominado por el pensamiento científico y orientado hacia objetivos y beneficios materiales. Se empieza a buscar la verdad y el significado en términos individuales. Fundamento del materialismo y el liberalismo. 6) Verde: ego sensible. Nivel centrado en la relación entre los seres humanos, la comunidad, las redes y la sensibilidad ecológica. Relativismo pluralista, pensamiento igualitario, anti jerárquico, multiculturalista y que relativiza los valores. Fundamento de la ecología profunda, el postmodernismo, los derechos humanos y la teología de la liberación. 7) Amarillo: integrador. Nivel en el que las diferencias y pluralidades se integran de forma interdependiente. Va más allá del igualitarismo y del relativismo, apareciendo niveles naturales de excelencia. 8) Turquesa: holístico. Sistema holístico universal, donde múltiples niveles se entretejen en un sistema consciente. Se producen unificaciones entre diferentes niveles. El pensamiento turquesa es, además, consciente de todos los niveles de la espiral y de las interacciones existentes entre ellos (2) . Wilber integra esta teoría en su modelo para interpretar la evolución del pensamiento político y las diferentes formas de gobierno, así como para analizar los diferentes conflictos políticos que se producen en el mundo actualmente y proporcionar una posible solución. Señala que los conflictos políticos actuales se encontrarían en el choque entre el nivel o meme azul y el naranja. Es decir, entre las diversas formas de fundamentalismos políticos y religiosos presentes en el mundo, y el pensamiento liberal, individualista y materialista propio del meme naranja. La Tercera Vía consiste, pues, en integrar y trascender los diferentes niveles. El modelo de Wilber es para transcender e incluir a las ideologías liberales y conservadoras. Ahora veamos el origen de los cuatro cuadrantes propuestos por Wilber. Corresponden a las formas clásicas de conceptualizar el mundo en la filosofía occidental. Desde la filosofía griega con Platón, y especialmente desde Immanuel Kant, el reino de la filosofía ha estado dividido en lo verdadero (la verdad objetiva), el bien (la verdad moral), y lo bello (la verdad estética). Y el desastre fundamental de la sociedad moderna ha consistido en separar estas tres esferas unas de otras, lo cual ha abocado al fracaso epistemológico de Occidente. El fracaso epistemológico de Occidente El pensamiento occidental se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. Las teorías dualistas acerca de los principios de la realidad humana se inspiraron en el pensamiento griego platónico-aristotélico, después asumido por las escuelas escolásticas. Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento, en definitiva, intentar dar una explicación coherente de la conciencia. Kant (2005,2006,2008), mediante sus Tres críticas, Crítica de la razón pura; Crítica del juicio y Crítica de la razón práctica, produjo la diferenciación de las tres grandes categorías platónicas: la Bondad (la moral, el “nosotros”-cultura-), la Verdad (objetiva, propia del “ello”-ciencia-) y la Belleza (la dimensión estética percibida por cada “yo”-arte). El resultado tras la diferenciación fue concluyente: “Dios en cualquiera de sus formas fue declarado muerto, solo la naturaleza estaba viva. La razón, en reacción al mito, eligió así mirar casi exclusivamente hacia abajo, y en esa mirada fulminante nació el mundo occidental moderno” (Wilber, 2005a, 466). La mala noticia, por el contrario, es que la postmodernidad no ha logrado la integración respectivamente de la cultura, la naturaleza y la conciencia, y este sería el gran fracaso epistemológico de Occidente. En efecto, la diferenciación de esas tres esferas kantianas (la moral, la ciencia y la dimensión estética) adquirieron vida propia por separado en vez de estar subordinadas a la religión, como fue el caso en la Edad Media o antes, cuando la Iglesia determinaba lo que era verdadero, correcto y bello. El fracaso epistemológico de Occidente y de la postmodernidad, por tanto, es no haber logrado la integración del “yo” (arte), el “nosotros” (moral) y el “ello” (ciencia). Esta es una de las conclusiones de la obra de Wilber Breve historia de todas las cosas. Los ascendentes y los descendentes Wilber considera que Occidente ha olvidado completamente las dimensiones espirituales, propiciando la aparición de un “mundo chato”. Mundo dominado por los ascendentes (la religión) y los descendentes (el materialismo científico), que han llevado al colapso de la modernidad. Explica la génesis de dicho problema occidental: “Todo comenzó a cambiar radicalmente con el Renacimiento y la emergencia de la modernidad, un cambio que alcanzaría su punto culminante con la Ilustración y la Edad de la Razón y que bien podríamos resumir diciendo que los ascendentes fueron reemplazados por los descendentes.” (Wilber, 2005b, 339). La lucha entre los ascendentes y los descendentes es la batalla arquetípica que tiene lugar en el mismo corazón de la tradición occidental: “El camino ascendente es el camino puramente trascendental y ultramundano. Se trata de un camino puritano, ascético y yóguico, un camino que suele despreciar -e incluso negar- el cuerpo, los sentidos, la sexualidad, la Tierra y la carne. Este camino busca la salvación en un reino que no es de este mundo (…) El camino ascendente glorifica la unidad, no la multiplicidad; la vacuidad, no la forma; los cielos, no la tierra. El camino descendente, por su parte, afirma exactamente lo contrario. Este es un camino esencialmente intramundano, un camino que no glorifica la unidad sino la multiplicidad. El camino descendente enaltece la Tierra, el cuerpo, los sentidos e incluso la sexualidad. Un camino que llega incluso a identificar el espíritu con el mundo sensorial (…) Se trata de un camino puramente inmanente que rechaza la trascendencia”. (Wilber, 2005b, 30). Pero no es en la lucha sino en la unión entre los ascendentes y los descendentes donde podremos encontrar armonía, porque solo podremos salvarnos, por así decirlo, cuando ambas facciones se reconcilien. Wilber relaciona dicha integración entre lo ascendente y lo descendente con la unión entre la sabiduría (Droit, 2011) y la compasión. (Hüther, 2015). En efecto, tanto en Oriente como en Occidente, el camino de ascenso desde los muchos hasta el Uno es el camino de la sabiduría, porque la sabiduría ve que detrás de todas las formas y la diversidad de los fenómenos descansa el Uno, el Bien. El camino de descenso, por su parte, es el camino de la compasión, porque el Uno se manifiesta realmente como los muchos y, en consecuencia, todas las formas deben ser tratadas con el mismo respeto y compasión. Y la unión entre esas dos corrientes, entre la sabiduría y la compasión, constituye el fin y el sustrato de toda auténtica espiritualidad. Esta es precisamente la visión no dual, la unión entre el Flujo y el Reflujo de Plotino, entre Dios y la Divinidad, entre la Vacuidad y la Forma, entre la sabiduría y la compasión, entre lo ascendente y lo descendente. La intuición moral básica La anterior contienda entre los ascendentes (religión) y los descendentes (materialismo científico) puede trascenderse según Wilber mediante una intuición moral básica: una auténtica intuición espiritual que debe ser aprehendida con el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo de cosas del propio “ello”. Esto se consigue mediante la asunción de los correspondientes derechos y responsabilidades, para orientar así éticamente los actos, pensamientos y sentimientos. La integración de la conciencia (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros) -las tres esferas del saber diferenciadas por Kant en sus Tres críticas- aprehendida como una intuición moral básica, puede ser postulada, entonces, como una ética epistémica en toda regla. Vivimos pues en una época para repensar la relación entre la racionalidad y la espiritualidad, una tarea que subyace en toda la obra de Wilber. Así se convierte en un embajador emblemático de la filosofía transpersonal, ignorada desde el punto de vista académico. El término transpersonal no es todavía de dominio popular y menos aún su asunción académica para educar a las generaciones futuras. Sin embargo, si la humanidad ha evolucionado de lo mítico a lo racional, ¿hacia dónde evoluciona ahora? (Phipps, 2013), Wilber nos da la respuesta: “Aquí estamos, en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional”. Una política integral mediante una educación transracional Según Wilber, cuantos más niveles de desarrollo tenga una determinada cultura, mayor es su probabilidad de que las cosas vayan mal. Cuanta mayor es la profundidad de una sociedad, mayores son también las cargas impuestas sobre la educación y transformación de sus ciudadanos. La transformación del mundo implica, pues, un abismo cultural por superar. En efecto, nuestra actual cosmovisión del mundo bajo el influjo de la racionalidad positivista que predomina en El espejismo de la ciencia (Sheldrake, 2013), como adalid de la suprema “verdad”, margina a las humanidades como medio para una interpretación crítica de la realidad actual; como revitalización de la cultura; como reflexión sobre las grandes cuestiones personales y sociales, y como catalizadores de la creatividad (Alvira y Spang, 2006). A pesar de ello, según Wilber, la evolución del Kosmos no se detendrá pues se vislumbra la trascendencia hacia una episteme transracional (Márquez y Díaz, 2011) con proyección en La filosofía educativa en el ámbito universitario (Rodriguez, 2017, 1): “Se trata de educar más allá del bienestar individual y colectivo propuesto por una sociedad del éxito personal y del consumo, trabajar en función del porvenir de la civilización y la supervivencia de la raza humana y del planeta; ya que una persona consciente de su compromiso existencial puede alcanzar grandes logros e impactar en el bienestar de los demás gracias a un humanismo trascendental y verdadero. Por eso la educación universitaria debe considerarse como el modo formativo humanista para emprender cualquier objetivo elevado, verdaderamente humano, comunitario y social, sea a través del currículo de carácter ético-espiritual de todas las profesiones, o de una formación filosófica en torno a las dimensiones antropológicas existenciales del sentido de la vida desde el compromiso social”. Consecuentemente, la filosofía transpersonal de Wilber (aunque él se desligó de la psicología transpersonal para proponer su psicología integral) puede ser postulada como un nuevo paradigma de conocimiento (Martos, 2018) y en una asignatura educativa para una educación transracional (Martos, 2017) que implemente la razón con el corazón (Toro, 2014): una educación transracional con una misión eminentemente espiritual sustentada en la intuición moral básica de Wilber. En dicho sentido, la meditación es una puerta de acceso a dicha realidad superior y puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés (Lazar, 2011). Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud (Martos, 2018, 345): La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia. Como aseveró el matemático griego Pitágoras, “educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Una educación transracional fundamentada en la filosofía transpersonal propuesta por Wilber se convierte, consecuentemente, en una renovada pedagogía para la trascendencia espiritual mediante la meditación, entre otras prácticas que deberíamos rescatar. Postula un revisionismo psicológico que incorpore a la espiritualidad con la misión de transcender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad también a nivel social y cultural: La educación espiritual de los niños (Monserrat, 2014) es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital (Torralba, 2012); consecuentemente, Espiritualidad y educación social (Benavent, 2013) es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011) y, por antonomasia, es El desafío ético de la educación (Gracia, 2018). El gran mérito de Ken Wilber es haber estructurado una visión integral (cuatro cuadrantes), trascendiendo e integrando las filosofías de Platón y Kant. Además, evidencia el fracaso epistemológico del pensamiento occidental al no haber integrado la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). También nos provee la solución mediante su intuición moral básica como auténtica y genuina espiritualidad. La filosofía transpersonal e integral de Ken Wilber como disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, puede postularse como asignatura educativa para la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional. Como apunta Wilber, todo cambio se presenta bajo los cuatro cuadrantes, y por tanto, habrá que comenzar a pulir el diamante en bruto que todos nosotros tenemos en el fondo de nuestro ser (“yo”-interior individual) mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez, un sendero de sabiduría que permitiría la integración de todos “nosotros” en una comprensión mutua (interior colectivo) y, entre todos, cambiar entonces el ajuste funcional de un sistema social (“ello”-exterior colectivo) inmerso en un mundo chato. En definitiva, necesitamos una política integral para transcender la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental y, así, salvar el abismo cultural de la humanidad. NOTAS: (1) Wilber examina el curso del desarrollo evolutivo a través de tres dominios a los que denomina materia (o cosmos), vida (o biosfera) y mente (o noosfera), y todo ello en conjunto es referido como “Kosmos”. Wilber pone especial énfasis en diferenciar cosmos de Kosmos, pues la mayor parte de las cosmologías están contaminadas por el sesgo materialista que los lleva a presuponer que el cosmos físico es la dimensión real y que todo lo demás debe ser explicado con referencia al plano material, siendo un enfoque brutal que arroja a la totalidad del Kosmos contra el muro del reduccionismo. Wilber no quiere hacer cosmología sino Kosmología. (2) Nota sobre los colores: los colores que se mencionan aquí son de la Dinámica Espiral, que representan los estadios en la línea de valores, y fueron usados por Ken Wilber hace tiempo. Hoy día ha creado una escala de colores que no representan los estados de ninguna línea del desarrollo en particular, sino los diversos niveles de altitud de la conciencia por la que van atravesando las distintas líneas. Así, podríamos hablar de cognición naranja, visión del mundo naranja, moralidad naranja, etc. Estos colores, que representan las distintas altitudes de la conciencia (junto con las visiones del mundo que se tienen cuando el yo está identificado con esa altitud de la conciencia) son, de abajo a arriba: infrarrojo (arcaica); magenta (mágica); rojo (mágica-mítica); ámbar (mítica); naranja (racional); verde (pluralista); esmeralda (holística); turquesa (integral); añil (para-mente); violeta (meta-mente); ultravioleta (sobremente); clara luz (supermente). BIBLIOGRAFÍA: Alvira, R. y Spang, K. (2006). Humanidades para el siglo XXI. Navarra, España: Ediciones Universidad de Navarra. Benavent, E. (2013). Espiritualidad y educación social. Barcelona, España: Universitat Oberta de Catalunya. Droit, R. (2011). El ideal de la sabiduría. Barcelona, España: Kairós. Gracia, J. (2018). El desafío ético de la educación. Madrid, España: Dykinson. Hüther, G. (2015). La evolución del amor. Barcelona, España: Plataforma. Kant, I. (2005). Crítica de la razón pura. Madrid, España: Taurus. Kant, I (2006). Crítica del juicio. Barcelona, España: Espasa Libros. Kant, I. (2008). Crítica de la razón práctica. Buenos Aires, Argentina: Losada. Lazar, S. (2011). Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density. Psychiatry Research: Neuroimaging, Nº 191(1), 36-43. Hospital General de Massachusetts, Harvard Medical School, Boston, EE.UU. Márquez, A. y Díaz, Z. (2011). La complejidad: hacia una epísteme transracional. Telos, vol.13(1). 11-29. Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín Maracaibo, Venezuela. Martos, A. (2017). Filosofía transpersonal y educación transracional. La síntesis de saberes mediante la intuición espiritual. Tarragona, España: Amazon. Martos, A. (2018). La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento. Tarragona, España, Amazon. Mayos, G. et al. (2011). La sociedad de la ignorancia. Barcelona, España: Península. Monserrat, L. (2014). Espiritualidad natural: La educación espiritual de los niños. Ideas para padres y maestros. Barcelona: Kairós. Phipps, C. (2013). Evolucionarios. El potencial espiritual de la idea más importante de la ciencia. Barcelona: Kairós. Rodríguez, M.A. (2017). La filosofía educativa en el ámbito universitario. Universidad de Carabobo, Venezuela. Sheldrake, R. (2013). El espejismo de la ciencia. Barcelona, España: Kairós. Torralba, F. (2012). Vida espiritual en una sociedad digital. Lleida, España: Milenio. Toro, José M. Educar con corazón. Bilbao: Desclee de Brouwer, 2014 Wilber, K. (2005a). Sexo, Ecología, Espiritualidad. Madrid, España: Gaia Ediciones. Wilber, K.(2005b). Breve historia de todas las cosas. Barcelona, España: Kairós


¿SOMOS VIAJEROS EN EL TIEMPO?

Publicado 07/12/2018 18:47:39  (NOÉTICA DE AMADOR)


tiempo

Este artículo es una reproducción de las notas 10, 45, 46 y 47 de la obra FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y EDUCACIÓN TRANSRACIONAL. Extracto de la página 71: Cuando sabes que la verdadera vida está en el interior de uno mismo, y teniendo en cuenta la profundidad filosófica en la que está instalado cada cual desde su razón, surgen entonces preguntas –sobre todo de tipo metafísico- que me transportan a otro campo de investigación, a ese lugar en donde el tiempo se vuelve relativo (1), donde el pasado, el presente y el futuro coexisten (2). El supuesto básico de la Teoría de la relatividad de Einstein (2008) es que la localización de los sucesos físicos, tanto en el tiempo como en el espacio, son relativos al estado de movimiento del observador. Si fuera posible viajar a la velocidad de la luz, seríamos viajeros en el tiempo (3). Pero esa cuestión intenta resolver el desplazamiento físico a través del tiempo, es decir, en el universo material. Sin embargo, como postula el físico y astrónomo Sir James Jean, la naturaleza es mental, un estado fundamental de conciencia en el que la iluminación resplandece en toda su claridad en este momento y en todos los demás como conciencia de unidad . NOTAS: (1) Científicos austríacos han demostrado una limitación fundamental para nuestra capacidad de medir el tiempo, combinando la mecánica cuántica y la teoría de Einstein de la relatividad general. Al medir el tiempo, normalmente suponemos que los relojes no afectan el espacio y el tiempo, y que el tiempo puede medirse con precisión infinita en puntos cercanos del espacio. Pero físicos teóricos de la Universidad de Viena y de la Academia Austriaca de Ciencias argumentan que cuanto más preciso sea un reloj determinado, más “borra” el flujo de tiempo medido por los relojes vecinos. Como consecuencia, el tiempo mostrado por los relojes ya no está bien definido. Los hallazgos se publican en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS). En la vida cotidiana estamos acostumbrados a la idea de que las propiedades de un objeto pueden ser conocidas con una precisión arbitraria. Sin embargo, en la mecánica cuántica, una de las principales teorías de la física moderna, el principio de incertidumbre de Heisenberg establece un límite fundamental a la precisión con la que se pueden conocer pares de propiedades físicas, como la energía y el tiempo de un reloj. Cuanto más preciso es el reloj, mayor es la incertidumbre en su energía. Un reloj arbitrariamente preciso tendría por lo tanto una incertidumbre ilimitada en su energía. Esto se hace importante cuando se incluye la teoría de Einstein de la relatividad general, la otra teoría clave en la física. La relatividad general predice que el flujo del tiempo es alterado por la presencia de masas o fuentes de energía. Este efecto, conocido como “dilatación del tiempo gravitatorio”, hace que el tiempo se desacelere cerca de un objeto de gran energía, en comparación con la situación en la que el objeto tiene una energía menor. Combinando estos principios de la mecánica cuántica y la relatividad general, el equipo de investigación encabezado por Aslav Brukner de la Universidad de Viena y el Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica demostró un nuevo efecto en la interacción de las dos teorías fundamentales. Según la mecánica cuántica, si tenemos un reloj muy preciso, su incertidumbre energética es muy grande. Debido a la relatividad general, cuanto mayor es su incertidumbre energética, mayor es la incertidumbre en el flujo de tiempo en el vecindario del reloj. Juntando las piezas, los investigadores mostraron que los relojes colocados uno junto al otro necesariamente se perturban mutuamente, resultando en un “borroso” flujo de tiempo. Esta limitación en nuestra capacidad de medir el tiempo es universal, en el sentido de que es independiente del mecanismo subyacente de los relojes o del material del que están hechos. “Nuestros hallazgos sugieren que necesitamos reexaminar nuestras ideas sobre la naturaleza del tiempo cuando, tanto la mecánica cuántica como la relatividad general, son tomadas en cuenta”, dice Esteban Castro, autor principal de la publicación. (2) Un profesor estadounidense ha presentado una nueva teoría del tiempo, que sugiere que la idea de que el mismo fluye como un río no es correcta. Más bien, afirma, el espacio-tiempo es un “universo de bloque” donde el pasado, el presente y el futuro coexisten. La nueva teoría del tiempo, desarrollada por Bradford Skow, un profesor de filosofía del Instituto de Tecnología de Massachusetts, EE.UU., sugiere que el tiempo no avanza, sino más bien, todo el tiempo es siempre presente. Según esta teoría del “universo de bloque”, si tuviéramos que “contemplar” el universo desde arriba, veríamos tiempo extendido en todas las direcciones. Skow alega que no cree en que los eventos se queden en el pasado y desaparezcan para siempre: existen en diferentes partes del espacio-tiempo. El científico sostiene que el presente no es como un punto destacado en la línea de tiempo. Más bien, las experiencias que tuviste ayer, la semana pasada, o incluso años atrás son todas reales. Sin embargo, precisa que el viaje en el tiempo entre los diferentes momentos no es posible, ya que ahora estamos en una parte diferente del espacio-tiempo. (3) “En la Teoría de la Relatividad, la posibilidad de viajar a la velocidad de la luz es equivalente a la de viajar al pasado”, dice Álvaro de Rújula, físico teórico del CERN. El padre de la Teoría de la Relatividad, Albert Einstein, ya había aventurado que si somos capaces de enviar un mensaje más rápido que la luz, entonces “podremos enviar un mensaje al pasado”. En este sentido, el CERN dice haber hallado partículas que se mueven más rápido que la luz. Un equipo internacional de científicos ha descubierto que unas partículas, llamadas neutrinos, viajan más rápido que la luz, según un portavoz de los investigadores. El hallazgo podría suponer un desafío a una de las leyes fundamentales de la física. Antonio Ereditato, que trabaja en el centro de partículas físicas del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear, por sus siglas en francés) en la frontera franco-suiza, contó a Reuters que los tres años de mediciones han mostrado que los neutrinos se movían 60 nanosegundos más rápido que la luz en una distancia de 730 kilómetros entre Ginebra y Gran Sasso, en Italia. La luz podría haber cubierto esa misma distancia en alrededor de 2,4 milésimas de segundo, pero los neutrinos tardaron 60 nanosegundos (un nanosegundo equivale a una mil millonésima parte de un segundo) menos que los haces de luz. “Tenemos mucha confianza en nuestros resultados. Pero necesitamos que otros colegas hagan sus pruebas y lo confirmen por sí mismos”, dijo. Hay que ser prudente. Si se confirma, el descubrimiento podría invalidar una parte clave de la teoría de la relatividad que Albert Einstein enunció en 1905, que asegura que nada en el universo puede viajar más rápido que la luz. Este es uno de los “dogmas” aceptados por la física teórica y que ha permanecido invariable desde 1905, cuando Einstein enunció su Teoría de la Relatividad Especial. No es que nada pueda ir más rápido que la luz. Los físicos teóricos creen que en el inicio del universo, instantes después del Big Bang sí se produjeron velocidades mayores que la de la luz (300.000 kilómetros por segundo). Lo que significa el enunciado del genial físico alemán es que ningún “mensajero”, ninguna partícula (o señal como se denominan en la física teórica), puede hacerlo. “Si se confirmase el resultado significaría una nueva revolución en Física con implicaciones en la teoría de la información”, explica desde el CERN José Bernabéu, catedrático de Física Teórica de la Universidad de Valencia y reciente ganador del Premio de la Física convocado por la Real Sociedad Española de Física y por la Fundación BBVA. “Si se confirmase sería increíblemente revolucionario, supondría un batacazo, pero los batacazos son buenos”, resume De Rújula. (Información extraída del artículo titulado Viajar a la velocidad de la luz es equivalente a poder viajar al pasado, publicado en EL MUNDO de fecha 23-09-2011 en:http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/23/ciencia/1316782032.html) BIBLIOGRAFÍA: Einstein, Albert. Sobre la teoría de la relatividad especial y general. Madrid: Alianza Editorial, 2008.


AMANECE. MIL REFLEXIONES PARA INSPIRAR TU DESPERTAR

Publicado 01/12/2018 15:33:51  (PSICOLOGÍA TRANSRACIONAL)


AMANECE

Desde mi más tierna infancia me ha atraído la sed de conocimiento. Para saciar dicha sed, he bebido en las fuentes intelectuales y espirituales más genuinas como Platón, Aristóteles, Descartes, Kant, Hegel y Wilber, entre muchos otros. Cada gran pensador, a su manera personal y contextual de la época que la he tocado vivir, ha expuesto sus pensamientos acordes a su propia comprensión respecto de las tres categorías platónicas, respectivamente la Verdad, la Belleza y la Bondad: el Universo (material-"ello"), la Conciencia personal ("yo" donde reside el ego que debe ser transcendido hacia la conciencia transpersonal ) y la Espiritualidad -"nosotros" (esa conciencia transpersonal que, ahora, aspira a la sabiduría divina). Ese recorrido desde el mundo de los sentidos hacia la cognición humana y la trascendencia espiritual es comúnmente conocida como “despertar de la conciencia”, tal como lo plasmó magistralmente Platón en su alegoría del Mito de la caverna. En la historia del pensamiento, por lo tanto, existen bellos pensamientos como faros perennes para orientar la ignorancia hacia la sabiduría y el egoísmo hacia el amor. Ciertamente, sabiduría y amor, son los fundamentos epistemológicos para alcanzar la conciencia de unidad, propia del estado místico donde se percibe la “realidad” como unidad en cuerpo, mente y Espíritu, una manifestación trina de la divinidad llamada Conciencia. Esos pensamientos intelectuales y espirituales de la historia, reconvertidos en la Historia del pensamiento como asignatura filosófica impartida en la educación, son dignos de un cierto reconocimiento. Sin embargo, la filosofía se ha vuelto, ciertamente, compleja de entender por sí misma, como postulo. Es por ello que, auxiliarse de esos bellos pensamientos, de una forma resumida y sincrética sería, de alguna forma, aprehender lo mejor de cada pensador para acrecentar exponencialmente nuestra evolución espiritual. Esa encomiable labor ha sido realizada por Marcos González Roldán en su obra Amanecer. Mil reflexiones para inspirar tu Despertar. Invito a reflexionar sobre cada uno de los mil pensamientos de dicha obra pues, a buen seguro, pueden ser luminarias para dispersar las sombras que hay en nuestros corazones.


LOS 8 VELOS DE LA PERCEPCIÓN, SEGÚN DON HARKINS: MÁS ALLÁ DE LOS EXTRATERRESTRES

Publicado 22/11/2018 22:14:22  (MAPAS EVOLUTIVOS DE LA CONCIENCIA)


LOBO

Circula en numerosas páginas de internet un artículo atribuido a Don Harkins, titulado Los 8 velos de la percepción. Al parecer, hay casi unanimidad en los diferentes sitios "conspiranoicos" así como relativos al “despertar de la conciencia”, en exaltar la genialidad de dicho artículo, pues pone en evidencia diferentes y sucesivos estados de conciencia tal capas de cebolla se tratara y que, quitadas una tras otra, origina un desvelamiento cada vez más profundo de la verdadera “realidad” de nuestro mundo y nuestra relación con él, así como vislumbrar otra “realidad” más profunda subyacente en cada uno de nosotros. Leí Los 8 velos de la percepción años atrás, y debo reconocer que me cautivó la sencillez de su exposición para vislumbrar, velo tras velo, un camino interior de introspección que, a la par, te va alejando de ese mundo de ahí fuera, para finalmente enfrentarte en tu soledad con la mismísima divinidad. Don Harkins ha sabido describir con elegancia y sumamente sencillez, unos estados de conciencia por recorrer para todo aquel disconforme con el mundo en el que vive. Quizá le falta algo de rigor científico y estadístico para justificar el sucesivo 10% alusivo a las personas que pasan velo tras velo. Sin embargo, ello no le quita ni un ápice de verosimilitud en su exposición, al menos así me lo parece a mí. En honor a la verdad, no hay mapas evolutivos de la conciencia unos mejores que otros, pues cada persona puede identificarse con aquel que mejor vibre con su condición interior. El propio Ken Wilber reconoce en su obra Breve historia de todas las cosas, haber estudiado sesenta o setenta mapas evolutivos de la conciencia, para después configurar su propio desarrollo teórico, más conocido como los cuatro cuadrantes, como sustrato de su visión de la evolución de la conciencia. El trabajo de Ken Wilber es, ciertamente, una obra maestra para todo aquel buscador que desee estudiar la evolución de la conciencia; sin embargo, para aquellas personas que quieran “atajar” el camino de la búsqueda, sin renunciar a una genuina intuición de la “verdad” o, mejor dicho, identificar las mentiras del mundo en el que vivimos, el trabajo de Don Harkins es de una solemne sencillez y de una apertura espiritual propia de una persona iluminada. Recabar más información sobre quién era Don Harkins no ha sido una tarea sencilla, más bien no he hallado nada en lengua española y he tenido que recurrir a la traducción de algunas páginas del inglés. Don nació en Boise, Idaho (EE.UU.) el año 1963 y falleció en el 2009. Según su esposa Ingri, tuvo una experiencia cercana a la muerte (ECM) cuando estuvo ingresado en el hospital, y que le permitió conocer al Creador. Al parecer falleció a causa de leucemia mieloide aguda muy grave. A nivel profesional, fundó el periódico Idaho Observer en enero de 1997, y fue su editor hasta julio de 2009. Dicho periódico alcanzó una difusión en todos los Estados Unidos, siendo su objetivo prioritario un periodismo en defensa por las libertades civiles de los estadounidenses, exponer la corrupción en el gobierno, el sistema judicial, así como restaurar su forma de gobierno republicana original como pretendían los fundadores de la nación. Don era bien conocido como un escritor talentoso y un genio asombroso para titulares llamativos. También fue el editor de Artificially Sweetened Times, unos folletos de 24 páginas para advertir al mundo sobre los peligros del espartamo. Don Harkins inspiró a cientos de estadounidenses encarcelados, muchos de los cuales eran presos políticos y otros que probablemente eran inocentes de los delitos por los que fueron condenados, a través de lo que él llamó el ministerio de la prisión. Se preocupó profundamente por todos y cada uno de los seres humanos que se cruzaron en su camino y oraron a nuestro Padre Celestial para que los guiara en la comunicación de lo que debía decirse a cada uno de ellos en cartas que escribía regularmente entre periódicos. Don Harkins también estuvo involucrado en el activismo local, recientemente energizando el esfuerzo para detener la fluorización del agua de la ciudad de Sandpoint, apoyando la Campaña por la Libertad y muchas otras causas a lo largo de los años. Justo antes de su fallecimiento, Don gastó gran parte de su energía advirtiendo a otros sobre la próxima pandemia de gripe H1N1 y la probabilidad de inoculaciones forzadas con la vacuna experimental peligrosa en producción. Fue una parte fundamental del desarrollo de PandemicFluOnline.com, un sitio web global para ayudar a otros a “correr la voz”. Como se puede apreciar, Don Harkins fue una persona comprometida en la denuncia de los abusos propios del capitalismo a través de la manipulación política, sanitaria y los intereses de las grandes multinacionales. No en vano, sabiendo ahora algo de su biografía, se pueda entender mejor su obra póstuma más conocida como Los 8 velos de la percepción, la cual vamos a reproducir textualmente a continuación. En realidad, el famoso escrito de Don Harkins se titulaba Slavery and the Eight Veils (La esclavitud y los 8 velos), aunque es comúnmente más conocido en Internet como Los 8 velos de la percepción. Así pues, a continuación, el relato integro de dicho escrito póstumo: LOS 8 VELOS DE LA PERCEPCIÓN, SEGÚN DON HARKINS: MÁS ALLÁ DE LOS EXTRATERRESTRES A lo largo de los últimos años he desarrollado y descartado diferentes teorías en un intento de explicar por qué es posible que la mayoría de personas no puedan ver la verdad, incluso cuando la tienen delante de la cara. Nosotros que podemos perfectamente ver la “conspiración” hemos participado en innumerables conversaciones para compartir la frustración de constatar la imposibilidad para la mayoría de personas de comprender los tremendamente bien argumentados, demostrados y probados argumentos que usamos para describir y explicar el proceso de la explotación y la esclavitud global a la que estamos sometidos. La explicación más común a la que llegamos es que la mayoría de la gente, simplemente, no quieren ver lo que realmente sucede en el mundo. Personas extremadamente negativas, que conforman el mundo de la élite del poder, han cultivado muy inteligentemente, un prado de hierba tan verde y frondoso que poca gente, rara vez o nunca se molestan en mirar con detenimiento, el tiempo suficiente, para darse cuenta de que no es más que un campo de hierba artificial. Las mismas personas que no son capaces de ver el sistema de esclavitud no declarada en el que viven, tienen una tendencia a tachar de “teóricos de la conspiración” insanos, los que pueden ver más allá de la hierba, es decir la granja y el castillo de los señores feudales que controlan todo desde lejos. Y finalmente he entendido el por qué. No se trata de que aquellos que no se dan cuenta de que su libertad está disminuida bajo el liderazgo de esta élite “no quieran verlo”, es que simplemente no pueden ver lo que les sucede porque poseen, poseemos, una serie de velos sin penetrar que bloquea su visión real del mundo. Todas las experiencias y sensaciones externas pasan por un proceso de filtrado en el ser humano. Y de esos filtros, tenemos al menos 8 de ellos. TRAS EL PRIMER VELO Hay más de seis mil millones de personas en el planeta. La mayoría de ellos viven y mueren sin haber contemplado, seriamente, nada que no tenga que ver con aquello que les mantiene vivos y lo que necesitan para mantener sus vidas juntos. El noventa por ciento de toda la humanidad va a vivir y morir sin haber atravesado el primer velo. TRAS EL SEGUNDO VELO El diez por ciento de nosotros van a romper el primer velo para explorar el mundo de la historia, la relación entre el hombre, sus formas de gobierno, el significado de la autonomía por medio de la ley constitucional y común. Nos encontraremos con el mundo de la política. Vamos a encontrar un mundo de políticos, votaremos, seremos activos y tendremos una opinión. Pero nuestras opiniones se forman con el mundo físico que nos rodea; vamos a tener una tendencia a aceptar que los funcionarios del gobierno, personalidades de los medios de red y otros “expertos” son voces de autoridad. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin haber atravesado el segundo velo. TRAS EL TERCER VELO El diez por ciento de los que estén detrás del segundo velo serán capaces de percibir que los recursos del mundo, incluyendo a las personas, son controladas por un grupo de personas y familias extremadamente ricas y poderosas, cuyas posesiones, manipulaciones y extorsiones han servido para fundar la economía global actual basada en la deuda. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin romper el tercer velo. TRAS EL CUARTO VELO El diez por ciento de nosotros traspasará el cuarto velo, para descubrir el mundo de los Illuminati, de la masonería, de las otras sociedades secretas. Estas sociedades utilizan símbolos y realizan ceremonias que perpetúan la transmisión de conocimiento arcano, que es usado para mantener a la gente ordinaria en la esclavitud política, económica y espiritual de los linajes más antiguos de la tierra. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin romper el cuarto velo. TRAS EL QUINTO VELO El diez por ciento de nosotros que rompan el cuarto velo, aprenderá que estas sociedades secretas y familias poderosas son tan avanzadas tecnológicamente, que cosas como los viajes en el tiempo y las comunicaciones interestelares no suponen ningún problema para ellos y mucho menos controlar las acciones de la gente común a través de estos medios. Sus miembros tienen la capacidad de manipular a las masas con la misma facilidad con la que nosotros mandamos a nuestros hijos a ir a la cama. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin ser capaces de romper el quinto velo. TRAS EL SEXTO VELO El diez por ciento de nosotros que logre romper el quinto velo, se encontrarán en un mundo de alienígenas, dragones, reptiles, seres que parecen sacados de cuentos de ficción y literatura infantil, son la fuerza real que controla detrás de las sociedades secretas. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin ser capaz de romper el sexto velo. TRAS EL SÉPTIMO Y OCTAVO VELOS No sé lo que hay detrás del séptimo velo, no lo he podido penetrar, pero creo que es la percepción que tiene el alma de la persona libre de todo filtro mental, que ha evolucionado hasta un estado en que, tal vez, ve la realidad de forma muy diferente a los demás, una especie de Gandhi iluminado que se pasea por el mundo despertando a todos alrededor sin distinción alguna. ¿Y el octavo velo? Romper el octavo velo probablemente significa ver la revelación de Dios y la energía pura, que es la fuerza viva que impregna todas las cosas. Si mis matemáticas son correctas solo hay alrededor de 60.000 personas en el planeta que han sido capaces de romper el sexto velo. La ironía aquí es demasiado increíble: los que se encuentran detrás de los velos uno al cinco, no tienen otra opción que percibir a los que han roto el velo número seis como locos, insanos y paranoicos. Con cada filtro roto, exponencialmente una gran cantidad de gente que empieza a ver la realidad real, es declarada paranoica, pues pasan al lado de la barrera de la forma en la que ven el mundo.Y, para añadir más ironía, cuando más intenta la gente que ha conseguido eliminar el velo número seis, explicar lo que se ve en aquellos que han llegado a eliminar ese filtro de sus vidas, más insano y loco aparece ante ellos. Nuestro enemigo, el Estado Detrás de los dos primeros velos nos encontramos con la gran mayoría de las personas en el planeta, son herramientas del Gobierno y del sistema de control, votantes cuya ignorancia justifica las acciones de los políticos que envían a los del primer velo a luchar en sus guerras y contiendas. Los que rompen los velos tercero, cuarto, quinto y sexto son de menor utilidad para el sistema, por disminuir la capacidad para ser utilizado como herramienta para consolidar el poder y la riqueza de muchos, en manos del poder de unos pocos de la élite. Es común ver que estas personas sacrifican parte de sus relaciones con amigos y familiares, sus carreras profesionales y la libertad personal con cada uno de los velos que rompen. Albert Jay Nock (1870-1945), autor de Nuestro enemigo, el Estado (1935), explica lo que ocurre con los que se encuentran los velos séptimo y octavo: “¿Cuál fue lo mejor que el Estado podría encontrar que ver con un Sócrates real y un Jesús real cuando los tuvo?, el mero hecho de envenenar a uno y crucificar al otro, sin ninguna razón, pero que eran demasiado e intolerablemente embarazoso que se les permitiera vivir más.” Conclusiones Y por lo que ahora sabemos que no es que nuestros compatriotas son tan comprometidos con sus vidas que “ellos no quieren ver” los mecanismos de su esclavización y explotación. Ellos simplemente “no pueden ver”, tan cierto como que no pueden ver lo que hay al otro lado de una cortina cerrada. El propósito de este ensayo es triple: 1 - Para ayudar al puñado de personas en los últimos velos de entender por qué las masas no tienen más remedio que interpretar su claridad como la demencia. 2 - Para ayudar a las personas detrás de los dos primeros velos, que entienden que la vida, la respiración y el pensamiento son sólo el principio, y… 3 - Para mostrar a la gente que la mayor aventura de nuestra vida está detrás del próximo velo, porque eso es solo un velo menos entre nosotros y Dios.



Artículo científico
Artículo Hermenéutico
****
La educación cuántica
La educación cuántica
Nuevos paradigmas
Concurso filosófico
Blog de Amador Martos
Citas del autor
Lectura recomendada
Canal Youtube
Ciencia y espiritualidad
Conferencias
Canciones con significado
Divulgación cósmica
Consultorio filosófico
Todo es vibración
Salud
Mejores discursos
Vídeos de Ken Wilber
La Reencarnación
Eneregías Libres
La Meditación
Filosofía para niños
Experiencias cercanas a la muerte
Ciencias noéticas
Movimiento transpersonal
Ingeniería social y mental
El desdoblamiento del tiempo
La sincronicidad
La no-dualidad
Plataforma reivindicativa: La educación cuántica


"Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante el regalo más valioso que se le puede dar,
es desarrollarles la conciencia" (John Gay, dramaturgo inglés).


Copyright © pensarenserrico.es  |  Aviso legal  |  Mapa web