Podemos
Activista social
Capitalismo y Conciencia
Pensar en ser libre
Pensar en ser rico
La Educación Cuántica
Ken Wilber y los nuevos paradigmas de la humanidad
Filosofía transpersonal y educación transracional
Una filosofía alternativa al capìtalismo
Ciencia, filosofía, espiritualidad
"La conciencia, esa gran desconocida y, paradójicamente, tan presente en nosotros como ausente en el mundo"
(Amador Martos)
NOTÍCIA MÁS DESTACADA
video 315

VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO, LAS VACUNAS AL DESCUBIERTO: NANOPARTÍCULAS Y GRAFENO PARA LA MUERTE CELULAR. ÚNICA SOLUCIÓN: CONCIENCIA TOTAL PARA LA REGENERACIÓN CELULAR

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: -Un dragón de 5 cabezas es el que da todas las órdenes, y utiliza alta tecnología para modificar la estructura de las células con energía ultrasónica. -El grafeno inoculado a través de las vacunas hace que las células sufran una modificación en todo el cuerpo. La membrana celular sufre una petrificación que impide la expansión de la energía por el cuerpo. El sistema intercelular humano se comunica a través de energía que recorre de una célula a otra. La petrificación de la membrana celular impide esa comunicación celular, de tal modo que las células trabajan independientemente y se desconectan entre sí. La conclusión es que la emisión química enviada desde el cerebro, más la comunicación eléctrica del sistema nervioso, ya no hacen conexión con las células. Al faltar esa comunicación entre las células, ello provoca fallos en los órganos y en los tejidos. -La vacuna contiene nanopartículas subatómicas que actúan directamente sobre las células. Esas nanopartículas se alojan cerca de la membrana celular. Cuando el grafeno entra en el cuerpo, se desintegra en micro partículas, las cuales sirven para el movimiento de las nanopartículas, son pues el motor que ayuda a la conducción de esas nanopartículas mediante el calor del cuerpo. Es por ello que, las mascarillas, ayudan a subir ese calor y facilita la labor de conducción. -¿Cómo se puede contrarrestar esos efectos de la vacuna? El humano debe estar en un estado de conciencia total, todo el tiempo, especialmente la noche durante el sueño, pues la regeneración celular se acelera a través del sueño. El sueño es más importante que la rutina diaria humana. El descanso con mentalidad consciente facilita la regeneración del cuerpo y puede acelerar la destrucción de las nanopartículas, no inmediatamente, pero en procesos de tiempo (desde 3 meses a 3 años), dependiendo de la capacidad del ser humano de estar en silencio en ese momento. -Algunos científicos dicen que el alcohol es bueno para atenuar el efecto de las vacunas. Ello es así porque las moléculas tóxicas del alcohol cambian la estructura dentro del cuerpo, y los enlaces químicos perforan la membrana celular en todo el cuerpo. -La combinación de fito-químicos con una dosis ajustada de alcohol, también mejora la acción celular. La estructura del alcohol rompe la película inteligente que llevan las nanopartículas, y se pierde la acción magnética del grafeno a nivel celular. -El humano solo llega al 21% de conocimiento del cuerpo, y desconoce el resto. Desconoce que, la influencia de las plantas con su función química, mejora notablemente la salud general y celular. Hay plantas específicas, como el cannabis medicinal, que puede detectar y actuar sobre células enfermas. Las plantas ayudan, pero en su estado natural, sin alteraciones térmicas y químicas. -Existe mucha información sobre el virus para que las personas decidan no vacunarse, sin embargo, se vacunan: el miedo dirige al ser humano. Los humanos no ven el holograma tal como lo ve William Criado. Los humanos viven y actúan bajo los parámetros programados en el software principal del holograma. Deben experimentar sus propios errores por los cuales con víctimas. -El humano debe acostarse con una mente totalmente serena, y no pensar. Pero, sin embargo, la raza humana es muy torpe, porque cuando se le dice de “no pensar”, ya está pensando en “no pensar”, con lo cual sigue pensando a través de cuestionamientos o juicios, lo cual le lleva a una ignorancia sin límite. Dejar de pensar para contrarrestar los efectos de la vacuna es un trabajo personal que debe tener un soporte que la mayoría de humanos no tienen: implica una búsqueda que, a muchas personas, les ha llevado muchas vidas. El aprendizaje es individual, pues depende de qué quieren para sus vidas y existencias holográficas. Las respuestas pueden ser distintas, y esa búsqueda es lo que puede producir una alteración del software al dar “error”. Pero las personas siguen buscando lo que se ha determinado que deben buscar: dinero, cosas materiales, poder, éxito sobre los demás y comparación entre ellos. Dicha programación hace que no haya “error” en el holograma. Cuando se busca la felicidad con menos trabajo, menos dinero y menos cosas, aparecen los errores en el holograma y se puede filtrar información como la que proporciona William Criado a través de internet. -Existen difamaciones contra William Criado, las cuales son auspiciadas por los reptilianos y dragones mediante implantes modificados en las personas que lo atacan, y ello con el objetivo de no hacer sencillo el camino de William Criado. W.C. dice que ello deja al descubierto el nivel de ignorancia. El dragón dice que esos ataques tienen una funcionalidad como complemento a la dualidad, pues la idea es que, solamente mostrando las dos caras extremas, los humanos pueden hacer las comparaciones para saber quién dice la verdad. -W.C dice que, tomar la decisión de no vacunarse, no es fácil porque existe una manipulación que alcanza niveles gigantescos en la información mediática, y las personas son víctimas de la televisión, las propagandas, las familias y las personas que recomiendan la vacunación. Es lamentable, pero es así. El humano hace un análisis con el 100% del cerebro, pero W.C. tiene una conexión con las células cardíacas, lo cual es como tener un cerebro dentro del corazón. No solamente hay que tomar acción desde el cerebro sino también desde la parte emocional. Por ejemplo, los reptilianos y dragones se encargan de controlar a la medicina, la economía, la intelectualidad, las universidades, la religión y los medios de comunicación en un 98,75%: y es por eso que, mediante el análisis comparativo, las personas siguen a la masa manipulada. Si apagaran la televisión, la realidad sería más fácil de entender. -W.C dice que, efectivamente, hay que aquietar la mente, y actuar más desde el corazón. Pero los errores del análisis cognitivo tienen como consecuencia el sufrimiento, lo cual es buscado por los reptilianos, pues densifica los cuerpos físicos en un sentido óptimo para ellos. Dice W.C que, estos seres regresivos, buscan la destrucción total del ser humano a nivel cognitivo, a nivel de conciencia, a nivel del cerebro y a nivel fisiológico. Pero el dragón le contesta que el ser humano también contribuye a su propia auto destrucción. W.C. está de acuerdo, pero ellos le enseñan al ser humano, pues el ser humano no se detiene a analizar lo negativo y, a veces también, hay que vivir momentos extremos para hacer correcciones.
Ver más
NOTÍCIAS DESTACADAS
SABIDURÍA

EL MUNDO DE LAS IDEAS DE PLATÓN ESTÁ EN LA 4ª DIMENSIÓN (4D)

1 - Dimensiones, reduccionismo psicológico y reduccionismo científico Por un lado, el título de este artículo pudiera pasar como transgresor por identificar el Mundo de las Ideas de Platón con una dimensión atemporal propia de la 4ª dimensión. Hablar hoy de dimensiones es una sutil definición conceptual para referirnos a un estado vibracional en cierta frecuencia: en realidad, todo es vibración. Por otro lado, la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental, ha conducido a una filosofía materialista y un reduccionismo psicológico. En contraposición, como argumenta Javier Ruiz: "Se ha llegado a un agotamiento conceptual, y de ahí que muchos físicos se vuelvan a los viejos mitos en busca de un significado a lo que no deja de ser meras ecuaciones. Por otro lado, las mismas religiones tradicionales se ven refrescadas por la ciencia, ya que esta ciencia cada vez es menos materialista y dispuesta a abrirse a conceptos metafísicos." (1) ¿Y qué relación guarda las dimensiones con dicho reduccionismo psicológico y científico? Respecto a las dimensiones en forma vibratoria, ello no es ajeno a la propia ciencia, quien ha descubierto que las partículas subatómicas son energía en movimiento dentro de un gran vacío. Del mismo modo, la Teoría de Cuerdas postula más de cuatro dimensiones y un universo en vibración. Esta tesis, recogida por el físico teórico Michiu Kaku, nos habla de un Hiperespacio donde tiene cabida dimensiones más allá de nuestras experiencias cotidianas, donde la teoría del Hiperespacio tiene su derivación más reciente en la Teoría de supercuerdas. Todo un mundo de vibraciones por descubrir. Ese reduccionismo científico, mediante la filosofía cuántica, está abocado a una apertura epistemológica: ya no se puede asir la realidad mediante el método científico, es una verdad a medias; el fracaso epistemológico de Occidente es paralelo al sistema de creencias que lo ha sostenido, a saber, el materialismo científico. Y, como argumenta explicita y congruentemente Ken Wilber, este tipo de conocimiento ha devenido con el paso del tiempo en un “mundo chato” al despreciar al camino de la hermenéutica de lo inconmensurable, la cual busca interpretaciones metafísicas para aquellas cuestiones que la ciencia ortodoxa no puede responder. En ese camino de apertura cognitiva, los “místicos cuánticos” deben ser reconsiderados como “filósofos transpersonales”, por pura justicia histórica y epistemológica. 2 - Un nuevo paradigma de conocimiento El fracaso epistemológico de Occidente estriba en una tradicional separación dualista entre ciencia y espiritualidad que, además, está casi perfectamente orquestada por el enemigo invisible de la humanidad para que lo verdaderamente espiritual quede relegado a la manipulación por las religiones exotéricas, cuando, en realidad, la verdadera religión es esotérica. Recordemos el aforismo griego “Conócete a ti mismo”, o el aforismo bíblico “La verdad os hará libres”. La “verdad” no está en la ilusoria dualidad externa, sino en la percepción de la “verdad” por cada conciencia en virtud de los velos de la percepción de cada cual. Según la física cuántica, cada persona crea su propia realidad. ¿Pero qué pasa cuando la realidad colectiva está siendo secuestrada a través de la historia, la educación, la economía y la política? Ese es el fracaso psicológico de cada “uno” de “nosotros”: hemos vivido en el “yo” racional del ego, y separados del “nosotros” colectivo, un grave problema epistemológico que presento como nuevo paradigma de conocimiento en mi obra La educación cuántica. El gran fracaso es haber dado credibilidad a unas ideas que han sido adoctrinadas desde la infancia a través de la propia cultura manipulada, pudiendo llegar a gritar que vivimos bajo una ingeniería social y mental. ¿Vemos ahora la relación entre las dimensiones y el reduccionismo psicológico? Efectivamente, vivimos en una locura aperspectivista. 3 - La razón al servicio del amor La falsa pandemia que vive actualmente la humanidad ha hecho resurgir un pensamiento crítico individual y colectivo reconociendo, tácitamente o no, de que todos somos Uno. Dicha tesis es el fundamento epistemológico de la filosofía transpersonal que defiendo. Cada “uno” de “nosotros” debe buscar la coherencia interna entre lo que se piensa, se dice y se actúa, poniendo la razón al servicio del amor. Pero dicha labor de transformación interior no es baladí pues requiere un progreso ascendente mediante el empoderamiento, el despertar espiritual y la trascendencia del ego hasta alcanzar la conciencia de unidad. 4 - La ciencia de la conciencia Nos vemos inmersos, pues, en la obligación de darle un sentido a nuestra vida en relación con la colectividad humana, ya sea en la comunión intersubjetiva (interior colectivo) o en la construcción de las estructuras sociales (exterior colectivo). Cada uno de nosotros, a su vez, interactúa desde su subjetividad (interior individual) en el mundo conductual mediante sus actos (exterior individual). Esas cuatro facetas, así definidas, constituyen el núcleo de la filosofía transpersonal de Ken Wilber, más conocido ello como los “cuatro cuadrantes”. De un modo resumido, Wilber reivindica la espiritualidad (hermenéutica) como un camino “transracional” más allá de la razón: el fracaso epistemológico de Occidentes, es el fracaso de su propio sistema de creencias, y de su ciencia, y de su educación, abocando a la caída de un sistema de creencias como otras tantas civilizaciones distópicas habidas en la historia. La evolución humana requiere inherentemente de una transcendencia paradigmática desde viejos paradigmas a nuevos paradigmas de conocimiento. La dialéctica hegeliana tiene toda su vigencia y me permite explicar mediante un esquema cognitivo a la filosofía transpersonal como ciencia de la conciencia. 5 - El Mundo de las Ideas Llegado a este punto de la disertación, podemos tener una intuición espiritual de que las dimensiones vibracionales tienen más que ver con el estado de conciencia de cada cual y que, si se potencia mediante la meditación, es factible lograr la sanación trascendental de la humanidad. Esos fundamentos epistemológicos son propios de una psicología compleja, lo cual llevó a Noemí Siverio a concluir en su Tesis Doctoral la necesidad de una inteligencia espiritual, así como una dimensión espiritual con apertura a un despertar de la conciencia. Pero, ¿no es ello una explicación científica del Mito de la Caverna de Platón? Recordemos el lúcido misticismo platónico, a través del cual se pretende enlazar nuestro conocimiento de la realidad con el Mundo de las Ideas. 6 - El mundo de las Ideas a través de las dimensiones Ese Mundo de las Ideas no es muy ajeno a nosotros, solo hay que saber escuchar nuestro subconsciente, y realizar desde ahí un camino ascendente hacia la sabiduría. Así, es posible salir de la ignorancia inducida para vislumbrar una ascensión espiritual desde la 3D, pasando por la 4D hasta lograr afianzarse en la 5D. Obviamente, 3D-4D-5D son conceptos para referirse a un estado vibracional de conciencia. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. 7 - El camino ascendente hacia la sabiduría La representación de los esclavos en la caverna es una alegoría en el Mito de la Caverna de Platón que, visto lo visto, se identifica con la actual Matrix o 3D. Y, como bien propone Platón, mediante la razón (4D) se puede salir de esa obscura caverna donde la ignorancia es manipulada para, acto seguido, emprender la salida mediante un camino ascendente hacia la sabiduría donde el amor es la ley suprema. Esa sabiduría se constituye en un ciencia para la sanación espiritual: la razón se espiritualiza cuando es puesta al servicio del Amor (5D), el mayor Bien según Platón. Para quien aún tenga dudas sobre ese Mundo de las Ideas en la 4D (racionalidad sin conexión amorosa), le remito a los vídeos comentados de William Criado, en los que el lector podrá descubrir un mundo racional más allá de las limitaciones espacio-temporales de la 3D. A la 4D se accede mediante la hipnosis clínica regresiva, pero también mediante la meditación como ciencia trascendental que permite la sanación trascendental de la humanidad. 8 - La 4D es una dimensión metafísica Vemos pues que, más allá de los sentidos limitados de la 3D, existe una metafísica (4D) como modo de saber transcendental, una transcendencia metafísica que es posible mediante la meditación, cuestiones ampliamente argumentadas en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad en la que se establecen los fundamentos para la filosofía transpersonal y la educación transracional: más allá del ego y más allá de la razón. ¿Y qué hay más allá del ego y la razón? Efectivamente, el Amor, porque el saber sin amor es puro egoismo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. NOTA (1): Recomiendo la lectura de este artículo: CAOS Y ORDEN DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA CIENCIA Y LA MITOLOGÍA Destaco la conclusión de dicho artículo: "A lo largo de estas breves páginas hemos realizado un viaje por la ciencia moderna y por la ciencia tradicional, que es la mitología. Como se ha visto, hay muchos puntos de encuentro entre ambas, pero al mismo tiempo todavía hay diferencias que salvar. Los científicos a menudo huyen de la filosofía y del mito, justificándose en que la ciencia es algo exacto, sujeto a medida. Sin embargo, una aplicación exhaustiva del método científico basado en el análisis y la experimentación ha hecho que surjan una serie de teorías que cuestionan ese método en sí mismo. Se ha llegado a un agotamiento conceptual, y de ahí que muchos físicos se vuelvan a los viejos mitos en busca de un significado a lo que no deja de ser meras ecuaciones. Por otro lado, las mismas religiones tradicionales se ven refrescadas por la ciencia, ya que esta ciencia cada vez es menos materialista y dispuesta a abrirse a conceptos metafísicos. Una ciencia que cada vez es más filosófica necesita una religión que acepte conceptos científicos en sus enseñanzas. Tanto la ciencia como la religión deben caminar juntos de la mano de la filosofía si no quieren morir aletargadas en dogmas antiguos y desfasados."
Ver más

conciencia

ASCENSIÓN ESPIRITUAL INDIVIDUAL DESDE 3D A 5D: EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA

Resumen: Trabajo monográfico cuyo objetivo es describir el proceso psicológico de la transformación interior de cada individuo durante el desarrollo de su evolución espiritual, desde la salida de la “tercera dimensión”-3D (espacial y conocido más popularmente como Matrix) hacia la “cuarta dimensión”-4D (la dimensión atemporal en la que habita el enemigo invisible de la humanidad) en la que se experimenta el empoderamiento y el despertar espiritual para llegar finalmente a la “quinta dimensión”-5D mediante la experimentación de la trascendencia y la conciencia de unidad en la que solo se vive por y para el amor. Índice: 1 - INTRODUCCIÓN 2 - METODOLOGÍA 3 - SINOPSIS GENERAL: 3-1 La tercera dimensión - 3D 3-2 La cuarta dimensión - 4D 3-3 La quinta dimensión - 5D 4 - EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA 4-1 Empoderamiento (parte baja de la 4D) - ¿Qué tipo de pensador eres? - Pedagogía filosófica: la mayéutica - La muerte del ego - La revolución interior - Escucha tu subconsciente 4-2 Despertar espiritual (parte alta de la 4D) - La intuición espiritual - El despertar espiritual - La evolución del amor - Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia - Inteligencia espiritual - La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual 4-3 Trascendencia (parte baja de la 5D) - La meditación - La experiencia mística - El doble: intuiciones, premoniciones e hyperincursión - Mente cuántica: el viaje de la transformación interior - El sujeto trascendente - Visón lógica y transracionalidad 4-4 Conciencia (parte alta de la 5D) - El giro copernicano - Conciencia de sí para alcanzar la felicidad - La conciencia transpersonal - La conciencia mística: ser uno con el universo - La conciencia de unidad 1 - INTRODUCCIÓN Este trabajo monográfico tiene como objetivo describir el proceso psicológico de la transformación interior de cada individuo durante el desarrollo de su evolución espiritual, desde la salida de la “tercera dimensión”-3D (espacial y conocido más popularmente como Matrix) hacia la “cuarta dimensión”-4D (la dimensión atemporal en la que habita el enemigo invisible de la humanidad) en la que se experimenta el empoderamiento y el despertar espiritual para llegar finalmente a la “quinta dimensión”-5D mediante la experimentación de la trascendencia y la conciencia de unidad en la que solo se vive por y para el amor. Dicho proceso de evolución psicológica y espiritual se encuadra dentro de la teoría de los “cuatro cuadrantes” del inconmensurable Ken Wilber. Uno de dichos cuadrantes corresponde a la “interioridad individual”, es decir, a la subjetividad en la que cada cual debe practicar la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez como cualidades éticas que le llevarán por el camino ascendente hacia la sabiduría. Este trabajo se sustenta en una recopilación de investigaciones anteriores contempladas en mis diversas publicaciones, pero, ahora, ordenadas de tal modo que se pueda argumentar científicamente ese proceso de transformación interior hacia el empoderamiento y el despertar espiritual hasta lograr la autorrealización cuya máxima suprema es el servicio a los demás, lo cual supone un ejercicio de trascendencia psicológica Más allá del ego, hasta alcanzar la conciencia mística de ser uno con el universo. Para tal finalidad, dicho proceso psicológico y espiritual lo he dividido en cuatro bloques argumentales: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. 2 - METODOLOGÍA Para el objetivo anteriormente expuesto, los artículos e investigaciones que sustentan este trabajo monográfico están disponible cada uno de ellos individualmente y numerados en el orden preciso de la argumentación que, en el punto cuatro de más abajo, se detallan bajo estos cuatro epígrafes: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. Por tanto, el lector podrá recurrir a los correspondientes artículos numerados para ahondar en los detalles de las citas, bibliografías, pensamientos y las pertinentes argumentaciones científicas. En el citado punto cuatro se expondrá un resumen de las ideas más significativas de cada artículo a los efectos de hilvanar la argumentación teorética pretendida, a saber, la ascensión espiritual individual desde 3D a 5D. No obstante, expongo primeramente una sinopsis general como pausa reflexiva e introductoria al citado punto cuatro. Así, el lector tendrá a su disposición una sinopsis de las ideas principales presentadas con sus correspondientes enlaces para que, si así lo desea, pueda investigar también más en profundidad. La idea, pues, es que este primer artículo de presentación contenga de un modo resumido cada uno de los procesos psicológicos mediante una sinopsis general (punto 3) y, seguidamente, con mayor lujo de detalles científicos mediante los cuatro bloques argumentales (punto 4): empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia. 3 - SINOPSIS GENERAL 3-1 La tercera dimensión - 3D Respecto a la 3D, no voy a ahondar demasiado en ello. Vivimos en un mundo cuyo sistema piramidal de poder está abocado al fracaso, pues se sustenta en una ingeniería social y mental cuyo principal objetivo es la manipulación económica, social y política, lo cual ha llevado a la extenuación psicológica de las personas y de los pueblos. Esos poderes globalistas pretenden imponer un Nuevo Orden Mundial para la esclavitud de la humanidad mediante una falsa pandemia cuyo pretexto es imponer una dictadura sanitaria y eugenésica sobre todos nosotros. Frente a ello, el “despertar colectivo masivo” es la única solución posible, a pesar de la ingente manipulación de los medios de comunicación y los gobiernos, ya sean de izquierdas o derechas, pues todos ellos son serviles a los poderes fácticos de la oligarquía plutocrática y que, a su vez, obedecen a la agenda satánica del enemigo invisible de la humanidad. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. 3-2 La cuarta dimensión - 4D La única solución a la anterior situación estriba en el empoderamiento de cada uno de nosotros sobre las circunstancias descritas en la 3D. Dicho empoderamiento se constituye en una salida de las sombras tal como lo describe Platón en el Mito de la Caverna. Ese empoderamiento es estrictamente necesario para dejar atrás la 3D de nuestra vida e intentar dar un sentido a la misma. Ese proceso de empoderamiento nos llevará a la 4D (parte baja) donde se toma conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, más conocido ello como “inconsciente colectivo”, un lugar en donde residen los sentimientos, las emociones y los sueños, y en donde se percibe el tiempo en forma de espiral. En términos de Carl Gustav Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. Dicho empoderamiento tiene sus propios procesos como son la consideración de la filosofía de la mente, la técnica mayéutica, la “muerte del ego” y una revolución interior hasta lograr la maestría de saber escuchar nuestro subconsciente. Acto seguido en dicho proceso psicológico, debería surgir la experiencia conocida como “despertar espiritual”, la cual nos lleva a la 4D (parte alta) mediante el desarrollo de nuestra intuición espiritual, la consideración de la evolución del amor desde presupuestos de la neurobiología y la sociobiología, el despertar de la conciencia desde la perspectiva de la psicología transpersonal y la inteligencia espiritual que nos conducirá a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. 3-3 La quinta dimensión - 5D Por tanto, el empoderamiento y el despertar espiritual vistos en la 4D se constituyen en una evolución psicológica de la persona más allá de las limitaciones 3D. De un modo científico, recomiendo estudiar dicho proceso a través de la evolución de la conciencia propuesta por Ken Wilber, pero también en mi investigación monográfica de la conciencia. Uno de esos recorridos evolutivos por descubrir es la meditación a través de la cual se logra una experiencia mística que, correlativamente en términos de filosofía cuántica, el físico francés Garnier nos propone como un “doble” a través del cual tenemos acceso a nuestras intuiciones y premoniciones, llegando así a percibir nuestra mente cuántica para realizar un auténtico viaje de la transformación interior que, inexorablemente, nos acerca al sentido de la trascendencia como parte baja de la 5D. Es así como el sujeto trascendente experimenta su propio proceso de ascensión espiritual hasta adquirir una visión lógica y la transracionalidad. El anterior proceso de ascensión psicológica y espiritual implica un giro copernicano desde el “ver para creer” al “creer para ver”, una cuestión metafísica que pertenece a la parte alta de la 5D en la que se toma conciencia de sí para alcanzar la verdadera felicidad mediante la conciencia transpersonal, una experiencia mística de la conciencia que nos hace sentir Uno con el Universo, dicho de otro modo, alcanzar la conciencia de unidad. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. 4 – EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA Una vez expuesta la sinopsis general de la 3D, 4D y 5D y vistas las correspondientes interrelaciones con los conceptos de empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia, veamos cada uno de ellos de forma más pormenorizada con sus pertinentes argumentaciones científicas. 4-1 Empoderamiento (parte baja de la 4D) - Artículo 2: ¿Qué tipo de pensador eres? El empoderamiento debe comenzar por nuestros propios pensamientos. En un largo periodo de la historia, la fe religiosa ha supuesto la mayor ceguera para hacer del hombre un ser libre y consciente, hasta que el filósofo Descartes alumbró a la humanidad con el “cogito”, popularmente más conocido “pienso, luego existo”. Ahora bien, pensar certeramente no es una actividad baladí, al contrario, conviene aprender a pensar y, en dicho sentido, cabe preguntarse qué tipo de pensadores somos cada uno de nosotros: - ¿Eres un pensador irreflexivo? (cuando no estamos conscientes de problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador retado? (cuando nos enfrentamos con problemas en nuestro pensamiento) - ¿Eres un pensador principiante? (cuando tratamos de mejorar, pero sin práctica regular) - ¿Eres un pensador practicante? (cuando reconocemos la necesidad de práctica regular) - ¿Eres un pensador avanzado? (cuando avanzamos según seguimos practicando) - ¿O eres un pensador maestro? (cuando los buenos hábitos de pensamiento se vuelven parte de nuestra naturaleza) La doctora y psicóloga educativa Linda Elder junto al líder en el movimiento internacional de pensamiento crítico, el doctor Richard Paul, han desarrollado una mini-guía con conceptos y herramientas que permiten adentrarnos en los pasos del desarrollo del pensamiento crítico. Invito como primer paso para el empoderamiento el dilucidar qué tipo de pensador eres, será un buen ejercicio para iniciarse en el conocimiento de sí mismo. Dicho empoderamiento a través del conocimiento de sí mismo tiene su precedente en términos filosóficos mediante el magistral Sócrates y su procedimiento cognitivo conocido como "mayéutica". - Artículo 3: Pedagogía filosófica: la mayéutica Una vez dilucidado qué tipo de pensador es cada uno de nosotros, es pertinente recurrir a los maestros del pensamiento clásico como en su día lo fueron Platón y su maestro Sócrates. La mayéutica (del griego “técnica de asistir en los partos”) es el método aplicado por Sócrates a través del cual el maestro hace que el alumno, por medio de preguntas, descubra conocimientos. La mayéutica es la segunda de las fases del método socrático. La primera es la llamada “ironía socrática”, en la que el maestro simula ignorancia sobre la materia para, después, hacer comprender al interlocutor que lo que creía saber en realidad no lo sabe y que su conocimiento estaba basado en prejuicios o costumbres. A continuación, vendría la mayéutica, que es la acción pedagógica del método. La técnica consiste en hacer preguntas al interlocutor mediante las que este va descubriendo conceptos generales que le ayudan a ver la luz. Siguiendo dicha clásica estela pensativa, en mi obra La educación cuántica invito a volver a la filosofía como genuina productora de conocimiento, pero no a la filosofía tradicional impartida en el actual sistema educativo reconvertido en un instrumento de poder, sino con la mira puesta en la filosofía perenne para incursionar en las verdades eternas acorde a una reinterpretación de los tiempos cuánticos que vivimos. Dicho de otra manera, debemos hacer una correcta introspección cognitiva de dichas verdades perennes, una cuestión que la educación tradicional obvia totalmente. Por tanto, la verdad se halla en nuestro interior y propugno la técnica mayéutica originaria del maestro Sócrates en boca de Platón. La mayéutica se apoya sobre la teoría de la reminiscencia: el conocimiento se encuentra latente, de un modo natural, en el alma, y es necesario descubrirlo de un modo directo mediante el empoderamiento consciente, una metodología pedagógica ya puesta en práctica por las denominadas escuelas activas, porque un niño es un pozo de sabiduría si se le educa en un entorno de libertad, conocimiento y amor. El conocimiento preexiste potencialmente en cada uno de nosotros, como un roble lo está en la bellota. La naturaleza es sabia y conviene imitarla como certeramente observó Aristóteles a través de su teoría de la potencia y el acto. Todo hombre, potencialmente, debería tener acceso a la libertad y al conocimiento, dos presupuestos que niega tajantemente el sistema capitalista a la clase oprimida. Son tiempos de un revisionismo educacional, pero también de un revisionismo humano en el modo como percibimos nuestro mundo y el universo. Así, más que nunca, es necesaria La educación cuántica, una obra en la que propugno los siguientes revisionismos: un revisionismo histórico, un revisionismo filosófico, un revisionismo epistemológico, un revisionismo pedagógico, un revisionismo educativo y un revisionismo psicológico. En este trabajo de investigación nos ocupamos de la "interioridad individual" y, por tanto, de los procesos psicológicos en los que, irremediablemente como se ha visto, el ego ocupa un lugar central en la psicología del ser humano. - Artículo 4: La muerte del ego Como se ha expuesto en la sinopsis general, el empoderamiento (4D parte baja) implica la toma de conciencia de la integración grupal sin pérdida de la individualidad, lo cual equivale a una conciencia menos egocéntrica, más plural. En términos psicológicos equivale ello el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica) . Pero ese proceso así definido por Ken Wilber implica un esfuerzo y tiempo para lograr la trascendencia del ego. Es por eso mismo que, en este trabajo monográfico, la conciencia transpersonal es asignada propiamente a la 5D (parte alta) como culminación de una evolución psicológica y espiritual que requiere de otros procesos previos como el despertar espiritual (4D parte alta) y la trascendencia (5D parte baja) antes de alcanzar la conciencia transpersonal (5D parte alta). La “muerte del ego” es, por tanto, un viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. La "muerte del ego" es un proceso doloroso que requiere sanación y terapia como, por ejemplo, el asesoramiento filosófico, pues hay que cambiar nuestro sistema de creencias anclado a la 3D: la trascendencia del ego es un proceso psicológico y espiritual nada fácil de lograr pues es toda una revolución interior, y que conviene analizar con más detenimiento. - Artículo 5: La revolución interior Como se ha expuesto en la sinopsis general respecto de la 3D, existe una trifulca histórica, económica, política y epistemológica, pues lo que verdaderamente está en juego es la democratización del saber como reivindico en mi obra La educación cuántica, que permita el ejercicio de la libertad con conocimiento de causa. La actual guerra que se libra en el mundo es por la libertad y el conocimiento, porque solo el conocimiento puede hacernos libres. Así, La educación cuántica está estructurada cognitiva, psicológica y pedagógicamente para que cada persona se empodere de su libertad con conocimiento de causa, porque la revolución hay que hacerla en la calle, pero también en nuestro interior. Cuando dicha revolución interior se extienda como la pólvora, las religiones estarán muy cuestionadas por el racionalismo espiritual y los gobernantes por hordas de pueblos que clamarán justicia, paz y libertad para la humanidad entera, como está pasando ahora con esta falsa pandemia. En La rebelión de la consciencia, José Luis San Miguel de Pablos plantea que la humanidad se encuentra en una encrucijada que va mucho más allá de lo económico o lo político. Nos encontramos ante una verdadera disyuntiva cognitiva. Más allá de las causas próximas y reconocibles de la actual crisis socio-económica (egoísmo, codicia, ultracapitalismo), en lo más profundo se encuentra precisamente el lastre de las concepciones y paradigmas de pensamiento dominantes. La fascinante tesis del libro es que gran parte de la responsabilidad por las patologías sociales existentes reside en la metafísica materialista, presupuesto filosófico esencial de la modernidad. La rebelión de la consciencia apuesta por dejar atrás el espejismo pseudocientífico del materialismo metafísico. La trascendencia de este paradigma constituye la única salida espiritual, política y ecosistémica para superar nuestra crisis contemporánea. ¿Cómo poner orden ante tanto caos? ¿Cómo buscar cada cual su propio orden? Es indudable que para lograr dicho orden interior hay que acudir a la sabiduría y, por tanto, como se ha argumentado en la sinopsis general, hay que saber escuchar nuestro subconsciente como la fuente de nuestro conocimiento. - Artículo 6: Escucha tu subconsciente Todo lo anteriormente expuesto nos lleva sin lugar a duda a poder afirmar que la sociedad occidental se halla ante un fracaso epistemológico que disocia la razón del espíritu: con el surgimiento de la razón en la edad moderna y el posterior capitalismo, la realidad histórico-social ha devenido en una deconstrucción del “nosotros” en “yoes” egocéntricos y, así, la realidad socio-psicológica ha concluido en una fragmentación de la conciencia individual y su disociación de la conciencia colectiva: ahí reside el gran fracaso epistemológico de la filosofía occidental. Ante tal tesitura exterior histórica, epistemológica y educativa, ¿qué camino nos espera a cada uno de nosotros? ¿Cómo salvar ese abismo cultural? Afortunadamente, Ken Wilber nos alumbró que hay dos modos de saber: la racionalidad y la espiritualidad. La racionalidad ha dominado el pensamiento occidental con mucha ciencia, pero poco espíritu. Según la teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, es en el cuadrante de la “interioridad individual” donde debemos descubrir dicha espiritualidad y, por tanto, conviene saber escuchar nuestro subconsciente, una cuestión apuntada anteriormente de la mano de Jung. Sin embargo, muy pocas personas saben escucharse a sí mismas, pues como ha demostrado el neurólogo estadounidense Benjamin Libet mediante experimentos, las señales cerebrales asociadas a las acciones se producen desde 0,3 a varios segundos antes de que el sujeto fuera consciente de la decisión de llevarlas a cabo. El orden de las actividades cerebrales parecía ser percepción del movimiento y luego decisión, y no a la inversa. Es decir, el cerebro consciente solo intenta ponerse al nivel de lo que ya estaba haciendo el cerebro inconsciente. ¿No requiere la evidencia científica de Libet de un revisionismo en profundidad del ser humano, como propongo mediante la filosofía transpersonal y La educación cuántica? Tal es el reto cognitivo planteado. Consecuentemente, el empoderamiento no es una cuestión baladí pues no hay asideros epistemológicos seguros. La única seguridad solamente puede provenir de nuestro propio interior, y ese recorrido reduccionista provocado por la dualidad exterior nos conduce, inexorablemente, a descubrir un mundo interior donde se produce inequívocamente el “despertar espiritual” que, inherentemente, se presenta bajo una auténtica “intuición espiritual”. 4-2 Despertar espiritual (parte alta de la 4D) Como se ha visto, el empoderamiento de la razón (parte baja de la 4D) pasa por tener un pensamiento crítico que implica el conocimiento de sí mismo a través de la técnica mayéutica, un camino introspectivo que invita a la trascendencia del ego: es toda una revolución interior con el inmenso desafío de aprender a escuchar nuestro subconsciente. Dicho de modo, la razón busca la conexión con el espíritu subyacente a todos nosotros. En términos platónicos: “La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma, entorno al Ser”. Entonces, la pregunta pertinente sería, ¿cómo conecta la razón con el espíritu? ¿Existe algún espíritu con el cual conectar? Estas dudas son la eterna dicotomía entre ciencia y religión. El criterio de demarcación entre ciencia y religión no ha sido aún resuelto, pues todavía hay que superar la brecha epistemológica entre ciencia y humanidades, entre los materialistas científicos y los místicos cuánticos. Por tanto, el debate entre ciencia y espiritualidad está más vivo que nunca, sobre todo, desde el surgimiento de la filosofía cuántica. Ello implica la necesidad de una nueva cosmología entre ciencia y espíritu, pues la razón ha indagado a través de la historia del pensamiento sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales. Esos dos modos de saber, el racional y el metafísico, implican la imperiosa necesidad de una visión integral entre ciencia y espíritu. En efecto, El espíritu de la ciencia debe dejar de estar confinado en el universo del laboratorio sino abrir el conocimiento científico a las dimensiones más profundas de la vida y la conciencia humana. Por tanto, es pertinente ahondar en La ciencia del espíritu, pues la ciencia y la espiritualidad como dos polos opuestos totalmente desconectados entre sí tiene cada vez menos sentido. Cuando la razón científica intuye al “espíritu”, como acreditan los físicos más famosos del mundo, entonces, se puede hablar de una “intuición espiritual”. Analicemos, pues, de un modo epistemológico en qué consiste dicha “intuición espiritual”. - Artículo 7: La intuición espiritual Para aquel lector interesado en profundizar en la comprensión de la intuición espiritual, le remito a mi obra Filosofía transpersonal y educación transracional , he aquí el resumen: La síntesis de saberes mediante la intuición espiritual: Esta obra postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad como condición para salvar el abismo cultural de la humanidad. Para tal finalidad, el autor recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro de un marco de una episteme transracional para salvar así el abismo cultural de la humanidad; dicho de otro modo, se argumenta una antropología filosófica que permita trascender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad mediante una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Esta obra reivindica una antropología filosófica que contemple a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, lo cual implica una reconstrucción epistemológica desde la sabiduría perenne para lograr la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón. Así, la filosofía transpersonal y la educación transracional se vislumbran como una condición sine qua non para trascender a la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Como podrá apreciar, estimado lector, nos vemos envueltos en conceptos puramente filosóficos pero necesarios para una reconstrucción epistemológica donde tenga cabida las “intuiciones espirituales” de la mano del “Einstein de la conciencia”, tal como es considerado Ken Wilber. Una vez sabido que existe la "intuición espiritual", ella misma nos lleva de la mano hacia el “despertar espiritual”. - Artículo 8: El despertar espiritual El “despertar espiritual” no es una cuestión propiamente de la “interioridad individual” como se ha visto, sino que también se hace objetivo dicho “despertar espiritual” a través de la historia y, más concretamente, a través de la historia del pensamiento. En efecto, con la emergencia de la mente a partir de la modernidad, el Espíritu comienza a tomar conciencia de sí mismo, lo cual, entre otras cosas, introduce en el mundo la conciencia moral, una moral, por cierto, completamente ajena al mundo de la naturaleza. Por tanto, el Espíritu está comenzando a despertar a sí mismo, conocerse a sí mismo a través de los símbolos, los conceptos, dando así origen al mundo de la razón y, en particular, al mundo de las morales conscientes. Así, pues, la naturaleza es Espíritu objetivo, mientras que la mente es Espíritu subjetivo. En ese momento histórico -en el momento en que la mente y la naturaleza se diferenciaron-, el mundo parece escindirse en dos, la mente reflexiva y la naturaleza reflejada, pero la modernidad se hallaba temporalmente estancada en la batalla entre la mente y la naturaleza, entre el ego y el eco. En opinión de Shelling, esta síntesis no dual como identidad entre el sujeto y el objeto en un acto atemporal de autoconocimiento, es una intuición mística directa. Para Shelling, y también para su amigo y discípulo Hegel, el Espíritu se enajena de sí mismo para dar lugar a la naturaleza objetiva, despierta a sí mismo en la mente subjetiva y termina retornando así en la pura conciencia inmediata no dual en la que sujeto y objeto son uno, y la naturaleza y la mente se funden en la actualización del Espíritu. El Espíritu se conoce a sí mismo objetivamente como naturaleza, se conoce subjetivamente como mente y se conoce absolutamente como Espíritu. Esos tres momentos también son conocidos como subconsciente, consciente y supraconsciente o, dicho de otro modo, prepersonal, personal y transpersonal; o preracional, racional y transracional; o biosfera, noosfera y teosfera (Wilber, en Breve historia de todas las cosas). Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego, dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal , como objetivo final de este trabajo de investigación. Así, desde dicha perspectiva, la afirmación de Dawkins, de que “el amor universal y el bienestar de las especies consideradas en su conjunto son conceptos que, simplemente carecen de sentido en cuanto a la evolución” es un simple reduccionismo desde el materialismo científico. Dicho de otro modo, La evolución del amor ya es contemplada desde la neurobiología y la sociobiología como un fenómeno de la evolución humana pues, más allá del valor de los genes egoístas o la supervivencia del más fuerte, interviene la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. Para Hüther, a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, el sentimiento del amor sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie humana pues es la fuente de nuestra creatividad y la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales y, más decisorio aún, nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, la única fuerza que puede vencer a la competencia autodestructiva es el amor mediante el compromiso de equipo y la creatividad participativa. - Artículo 9: La evolución del amor El amor así argumentado científicamente, nos remite a una evidencia filosófica trascendental que escapa de la comprensión de los materialistas científicos: el genuino “cogito” cartesiano requiere del auxilio del espíritu kantiano mediante su “imperativo categórico”, lo que perennemente se ha conocido como amor. Lo que viene a decir la historia es que no se puede vivir sin amor, porque es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología. ¿Acaso no hacemos lo que hacemos por amor a nuestros seres queridos? Pero ese amor ha sido también desahuciado del corazón de las personas por el perverso sistema capitalista que pone todo en venta, hasta nuestras emociones y nuestros sentimientos, anulando incluso nuestra voluntad sobre nuestros actos y pensamientos, convirtiéndonos entonces en autómatas productores de bienes de consumo para la exclusiva satisfacción del ego, descuidando así plenamente al espíritu. Desolador pensamiento occidental. En contraposición, en La evolución del amor, el neurobiólogo Hüther argumenta: "El darwinismo y la teoría de la evolución y la selección natural se han convertido en pilares de la biología moderna. Gracias a ellos entendemos un poco mejor cómo se ha desarrollado la vida en sus múltiples manifestaciones. Sin embargo, cuando hablamos de animales superiores, como el ser humano, no todo parece justificarse a través de un naturalismo simple. Gerald Hüther, neurobiólogo y autor de La evolución del amor, afirma que hay que tener en cuenta también otro ingrediente crucial, que afecta a hacia dónde se dirige nuestra especie y por dónde ha transcurrido hasta la fecha. Ese ingrediente, para este prestigioso científico, es el amor. Hüther considera que el amor, como manifestación biológica, resulta crucial para explicar la historia de la evolución humana reciente, como elemento de cohesión personal, de garantía de la unión en una pareja o de cooperación en un grupo social. Sin el amor, un fenómeno creado por la propia evolución, la intrincada red de enlaces familiares que se han venido sucediendo a lo largo de la historia sería muy diferente, y distintos también, con seguridad, los rumbos seguidos por nuestra especie. Gracia a él, no solo tienen valor los genes egoístas, o la supervivencia del más fuerte, sino también la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. En esta obra, el también catedrático de ciencias naturales y doctor en medicina reflexiona sobre el concepto del amor y sus raíces biológicas, así como las consecuencias de su existencia. Puede decirse que nuestra comprensión del amor ha evolucionado con los tiempos, pero que a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, este sentimiento sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie. Hüther nos cuenta como, con el auge del naturalismo y la ilustración, Darwin y otros científicos tuvieron que convivir con los nuevos descubrimientos y con conceptos ya caducos, como las explicaciones de la religión sobre el origen del hombre. Pero a pesar de la llegada de la razón en este campo, aún costaba explicar el papel que tenía en todo ello el amor. Así, del darwinismo más descarnado, se pasó al darwinismo social, y posteriormente al determinismo del comportamiento. Finalmente, la sociobiología se apoderó de la escena. Para Hüther, el amor también es la fuente de nuestra creatividad, no solo en el caso de músicos y artistas; también lo es para muchos grandes políticos y científicos. Es la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales. Por el contrario, el estrés, la presión y la ansiedad no resultan del amor, sino de la competencia, que es la fuerza motora de la especialización, no de la creatividad. Según Hüther, todos somos “hijos del amor”, aunque a veces lo olvidamos porque la competencia y la guerra han impulsado grandes invenciones. Sin embargo, lo que nos une y lo que nos mantiene unidos a la naturaleza y a los demás es el amor, pese a la competencia. Así, el amor es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. Estamos a punto de agotar nuestros propios recursos naturales, al explotarlos y contaminarlos, porque competimos entre nosotros, como individuos y como naciones. La única fuerza que puede vencer esta competencia autodestructiva es el amor, o si prefieres un término más cognitivo, el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor es la fuente de logros evolutivos fundamentales. La selección sexual, es decir, la elección de pareja basada en un sentimiento que llamamos amor, provocó el moldeado de nuestros cuerpos en función de las preferencias y gustos de la pareja. Además, el amor paternal permitió fomentar las capacidades de nuestros hijos. Sin el cariño no seríamos capaces de dedicarnos a los demás y comprometernos. Tampoco podríamos alentarnos e inspirarnos los unos a los otros. Para Hüther, es evidente de que para sacar provecho de nuestro potencial tenemos que encontrarnos los unos con los otros como sujetos en lugar de tratarnos como objetos. Solo la gente “amorosa” es capaz de tratar a los demás como sujetos. Pero, en la actualidad, nuestra cultura favorece a aquellos que usan y manipulan a los demás para lograr sus propósitos. A menos que este tipo de relaciones interpersonales y culturales desarrolladas a lo largo de la historia se supere, no seremos capaces de resolver ninguno de los problemas a los que nos enfrentamos ahora. La lucha por el poder y la dominación es la verdadera causa de todos nuestros problemas." Ya es posible, pues, afirmar que el papel del amor es tan importante en el devenir de nuestra especie como puedan serlo otros factores biológicos. En este libro encontraremos los argumentos que lo confirman. - Artículo 10: Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia Y llegado a este punto de la investigación, es digno de mencionar que las anteriores tesis argumentadas, a saber, la intuición espiritual, el despertar espiritual y la evolución del amor son refrendadas por la Tesis Doctoral de Noemí Siverio (Venezuela): Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión. La novedad de esta Tesis Doctoral es que contempla la psicología transpersonal, así como la Educación Transracional, en palabras de Noemí Siverio en la introducción: "… es necesario que la psicología voltee su mirada hacia la complejidad del ser humano al considerarlo desde sus diversas dimensiones: bilógico, emocional, social, cultural, racional, irracional, psicológico y espiritual. Es por esta razón que en nuestra investigación apostamos por una psicología compleja o transpersonal, considerada la cuarta fuerza dentro del campo de la ciencia del comportamiento humano, que toma en cuenta la complejidad del ser dándole espacio en su seno a la dimensión espiritual que es inherente al mismo, y de esta forma estaría acercándose a su comprensión.….Por lo tanto, nuestro ideario se dirige a tener presente una Educación Transracional que se opone a la visión mecanicista de la educación tradicional, al enfocarse en el pensamiento que orienta la razón hacia la espiritualidad, que enfatiza en la no dualidad sujeto-objeto, conllevando al nacimiento de una nueva consciencia que se adhiere a la dimensión espiritual del hombre, resultando ser a todas luces una educación sustentada en la noción compleja de éste, y por tanto en la necesidad de su comprensión. Por lo que estamos esperanzados en esa psicología compleja, así como en la Educación Transracional." Dejo al lector el deleite de leer la citada Tesis Doctoral, sin embargo, he aquí una sinopsis significativa: La espiritualidad tiene que ver con el amor incondicional, la compasión, la comprensión del otro, la solidaridad, la apertura al infinito, transparencia en las acciones, con un sentido de pertenencia a un todo, por ello el despertar espiritual es el despertar de la consciencia, ver la vida desde el espíritu da plenitud, siendo por esto que estimamos que la verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interior. Al respecto, si hablamos de espiritualidad, es necesario saber que se trata de transformar el corazón y la mente, que nos lleve a un profundo cambio interior y con ello un trascender el ego, a nuestra consciencia, así nos daremos cuenta que solo a partir de esta concepción estaremos en condiciones de comprendernos y comprender al resto de la humanidad. Recordemos también que la espiritualidad tiene que ver con una experiencia y no con ideas o códigos, tiene que ver con la vida, no con dogmas y doctrinas y además con el despertar de nuestras consciencias. Asimismo, la espiritualidad es propia de cada ser humano, ya que desde ella desarrollamos la capacidad de dialogar, escuchar, de acoger, de comunicarnos, comprendernos, comprender al otro, e incluir. Por lo tanto, pensamos que la verdadera espiritualidad consiste en saber entender el mundo del otro sin imponerle el nuestro lo que se traduce en empatizar con él. Concluyendo podemos destacar que hay una diferencia entre espiritualidad y religión, al respecto cuando se le preguntó a Boff (teólogo brasilero) cuál era la diferencia entre religión y espiritualidad respondió: “Las religiones producen guerras, la espiritualidad produce paz”. - Artículo 11: Inteligencia espiritual Siguiendo la estela de la citada Tesis Doctoral de Noemí Siverio, al despertar de la conciencia se le puede anexar la "inteligencia espiritual". Un extracto ilustrativo: "La inteligencia espiritual nos hace un recordatorio sobre el hecho que el despertar espiritual consiste en separar los sentimientos de la consciencia. Caer en cuenta de la identificación de la mente, de la que provenimos, y reconocer que ahí no está nuestra verdadera identidad. Requerimos entender que la espiritualidad o inteligencia espiritual al hacernos crecer en compresión de nuestra verdad, nos pone en camino de desaprobación, por eso a más espiritualidad, menos ego y menos egocentrismo. De esto deviene que el criterio decisivo de una existencia espiritual no puede ser otro que la desegocentración, la bondad, la compasión, la compresión del otro, unidos a la ecuanimidad de quien ya ha descubierto que su verdadera identidad transciende todo vaivén y toda impermanencia. Por lo que el término inteligencia espiritual puede ser definido como la capacidad de encontrar un sentido profundo de la vida, de la existencia. Por otro lado, reseñaremos sin ánimos de ser reduccionistas que existe una perspectiva, un planteamiento en torno a la existencia de un gen de Dios, de acuerdo a esto se revela que la inteligencia espiritual, procede de una base biológica que habita en el cerebro humano, al que le confieren el nombre de “punto Dios”, algunos científicos (Boff). No obstante, tal inteligencia requiere que la desarrollemos a lo largo de nuestra vida, por lo que no basta con constatar ese “punto Dios”. Hay que desarrollar la inteligencia espiritual, volviéndonos hacia nuestro interior, dialogando con nuestro centro y con lo profundo que nos contiene. Podemos así interpretar que, si la inteligencia espiritual está en nosotros, y al ser nosotros parte del universo, entonces significa que esta inteligencia constituye una propiedad del universo; por tanto, la misma al ser inherente al hombre y al cosmos nos conduce a la comprensión compleja de las personas. Lo anterior nos permite considerar que la inteligencia espiritual conecta al ser humano con el gozo estético, facilita deleitarnos con la belleza natural, con lo artístico y con la simplicidad de las pequeñas cosas. Conectándonos con el sentido del misterio, de lo insondable, lo que va más allá de lo desconocido, o se conoce mal, con lo que está oculto, lo que no se percibe con los sentidos, ni se aclara con la razón. Por eso, esta inteligencia, nos lleva a la búsqueda de la sabiduría que permite la labor de síntesis, para la mirada en conjunto. Es así como, desde la perspectiva de la espiritualidad podemos comprender que la inteligencia espiritual facilita el darnos cuenta de que existimos, experimentando una sorpresa que nos conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, trascendiendo de esta forma nuestro ego y posicionándonos en un “Nosotros”, que conduzca a la compresión del ser humano (Buzan)." Consecuentemente, la intuición espiritual no es una entelequia, pues produce un despertar espiritual a través del amor y una auténtica dimensión espiritual donde se produce un despertar de la conciencia que, inherentemente, debe conectar con la inteligencia espiritual. Y dicho proceso evolutivo en la psicología humana debe desembocar en la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. - Artículo 12: La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual Y de la mano de la Tesis Doctoral de Noemi Siverio, nos vemos así envueltos en la búsqueda de una sabiduría como revulsivo de la sanación espiritual. Pero ser sabio no es una tarea fácil. En este sentido, me permito recomendar la obra El ideal de la sabiduría de Roger-Pol Droit. Aborda en este libro un acercamiento a los diversos destinos que a la figura del sabio le ha correspondido interpretar a lo largo de la historia en Europa y Asia. Su cometido consiste en discernir claramente cómo se ha llegado a la formación del ideal del sabio antiguo, destacando en paralelo la posibilidad de su regreso a nuestros días. El ideal de la sabiduría es un libro intrépido e incluso entrañable, pues intenta recoger, al modo en que lo hacen las fotografías, los momentos más característicos que a Buddha, Zhuang-Zi, Epicuro, Confucio, Montaigne, Schopenhauer, Nietzsche o Spinoza (entre otros) les valieron para entrar en el Panteón Universal de la Sabiduría. Sin embargo, El ideal de sabiduría es una cuestión que no solo constriñe a la filosofía pues, es curioso y esperanzador, que la sabiduría también sea contemplada científicamente a través de la neuropsicología. El concepto de sabiduría es posiblemente unos de los más elusivos en nuestro lenguaje. ¿Cómo caracterizamos al “sabio”? ¿Qué comportamientos hacen que consideremos a una persona como “sabia”? ¿Qué es, en definitiva, la sabiduría? Recientemente, sin embargo, la psicología -y especialmente la psicología positiva de corte empírico- ha llevado a cabo un esfuerzo por formalizar este constructo, lo que sin duda ha facilitado el abordaje de la sabiduría desde una perspectiva científica. Un claro ejemplo de ello es un artículo de Meeks y Jeste, publicado en Archives of General Psychiatry, en el que se analiza el sustrato neurobiológico de los diversos componentes que caracterizarían la sabiduría. Según Meeks y Jeste son seis los rasgos subcomponentes de la sabiduría: -primero: actitudes y conductas prosociales, es decir, la sabiduría se orienta hacia el bien común; -segundo: un conocimiento práctico de la vida y la habilidad especial para la toma de decisiones sociales, lo que implica amplios conocimientos sobre la vida y sobre el comportamiento humano, experiencia, capacidad de juicio, habilidades interpersonales, capacidad de proporcionar orientación y consejo, etcétera; -tercero: equilibrio emocional, capacidad para el manejo de las propias emociones, tolerancia a la incertidumbre, habilidad para mantener una emocionalidad de base positiva, pese a que -como cualquier ser humano- se esté expuesto también a emociones negativas; -cuarto: reflexión, autoconocimiento, auto-comprensión; -quinto: perspectivismo y tolerancia, capacidad para contemplar la realidad desde puntos de vista diferentes, de apreciar el valor de cada perspectiva y de aceptar y tolerar actitudes, visiones o comportamientos diferentes a los propios intereses, deseos y proyecciones; -sexto: reconocimiento y consciencia de lo incierto y ambiguo de la vida y manejo adecuado de estas características presentes en toda experiencia vital. Cuando una persona experimenta los procesos de empoderamiento (parte baja de la 4D) y despertar espiritual (parte alta de la 4D) tal como se ha argumento anteriormente, pareciera ser que se ha llegado a un momento “eureka”, sin embargo, apenas se ha llegado al pie de la montaña. Queda por escalar conscientemente procesos interiores de trascendencia que pasan por la meditación y experiencias místicas, todo un viaje de la transformación interior generalmente en soledad, hasta que el sujeto trascendente alcanza una “visión lógica” o “transracionalidad” (es decir, más allá de la razón, con el corazón). En ese proceso evolutivo de su psicología y de su espiritualidad, ya deja atrás el mundo 3D, aunque viva en él, pero sin estar en él. También deja atrás los miedos inconscientes de la 4D. A partir de ese momento se inicia la escalada espiritual de una sabiduría consciente, propia de la 5D. Veamos todo ello a continuación. 4-3 Trascendencia (parte baja de la 5D) - Artículo 13: La meditación Con los anteriores presupuestos científicos para alcanzar la sabiduría, toda la experiencia atesorada a lo largo de la vida se convierte, entonces, en la capacidad de cada cual de trascender su propio ego -conciencia personal en términos psicológicos- para alcanzar y actuar desde la conciencia transpersonal - más allá del ego, con el corazón- , como objetivo de esta investigación. Pero ese recorrido aún tiene obstáculos por delante. En efecto, alcanzar la sabiduría no es solamente una cuestión racional como la planteada hasta aquí, sino que requiere el ejercicio práctico de la meditación acerca de lo que pensamos, decimos y hacemos. En efecto, si vivimos en la locura esquizofrénica de un mundo exterior donde solo hay caos e ignorancia, es preciso buscar el propio orden de cada cual en la profundidad de nuestro ser. La filosofía perenne propugna la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, logrando así la unicidad del propio ser humano con el universo, un camino de sabiduría que pretendidamente conduce hasta la iluminación. En dicho sentido, un equipo de psiquiatras del Hospital General de Massachusetts ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación durante ocho semanas puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. En este sentido, cabe señalar que la meditación está siendo introducida en el ámbito escolar con resultados especialmente esperanzadores. Así pues, la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, se constituye en un camino de sabiduría que posibilita la sanación trascendental al lograr paz interior, mejoramiento de la salud y bienestar tanto individual como colectivo mediante la compasión. - Artículo 14: La experiencia mística La experiencia meditativa nos pone así a las puertas de la experiencia mística. El misticismo es otro modo de saber diferente pero complementario con el método científico, y se sustenta en la introspección de los propios pensamientos con la finalidad de trascender las connotaciones negativas del egocentrismo hacia la genuina espiritualidad exenta de apriorismos dogmáticos religiosos. Pero, ¿somos todos potencialmente místicos? ¿Cuál es la relación entre mística y esquizofrenia? ¿Cómo interpretar el testimonio de los grandes místicos? ¿Qué tuvieron en común el Buda, Jesús, Plotino, Dante, Santa Teresa, William Blake y Edgar Allan Poe? ¿Cuál es el influjo de las drogas? ¿Cuántos son los estados de conciencia? En La experiencia mística y los estados de conciencia, se recopila en un solo volumen los ensayos más importantes que se han escrito sobre el tema general de los estados superiores de conciencia. Contrastando las opiniones de distintos autores -algunos tan relevantes como Bucke, Huxley, Watts, Wilber o Maslow-, dicha obra intenta encontrar el denominador común de una serie de experiencias que han sido llamadas diferentemente: "conciencia cósmica", "experiencia cumbre", "inconsciente trascendental". Mientras una parte de los autores sitúa el fenómeno de los estados superiores de conciencia dentro de un contexto místico-religioso, otros optan por una descripción en términos psicológicos. La yuxtaposición de estos diversos enfoques configura un diálogo enormemente útil -y de lectura apasionante- sobre el tema eterno de la experiencia trascendental. Como complemento a dicha obra, se reproduce también a continuación una cita extraídas de la Tesis Doctoral de Iker Puente, titulada Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia (Universidad Autónoma de Barcelona, 2014): El pensamiento occidental, especialmente el cristianismo y la obra de algunos místicos cristianos, ejercen una influencia importante sobre el desarrollo y los planteamientos de la psicología transpersonal, sobre todo en relación a la importancia otorgada y la forma de entender conceptos como la espiritualidad, el misticismo, la unidad, el desapego y la experiencia mística (González, 2005). Especialmente influyentes fueron las obras de algunos místicos cristianos como San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Maestro Eckhart, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, los relatos que realizaron de sus experiencias místicas. Durante mucho tiempo, el término empleado en Occidente para referirse a este tipo de experiencias y prácticas era el de contemplación, y solo recientemente se comenzaron a emplear de forma extensa los términos místico y misticismo. Los místicos cristianos generalmente describían el camino hacia el éxtasis o la trascendencia como una escalera que partía de la tierra hasta llegar al cielo, y que el místico tenía que recorrer peldaño a peldaño. Esta escalera tendría tres estadios principales:la vida purgativa, la vida iluminativa y la vida unitiva. La meta del místico es alcanzar la vida unitiva, que se entiende como un estado de perfecta contemplación. La vida purgativa implica la autodisciplina, el aislamiento y el ascetismo; es un estado en el que permanece la visión dualista del mundo, y en el que se concentra la atención en la propia individualidad. En la vida iluminativa se deben concentrar todos los sentimientos y pensamientos en Dios. La vida unitiva es la esencia de todo misticismo; en este estado se produce la aniquilación del yo y la unión con la divinidad, superándose todo dualismo. - Artículo 15: El doble: intuiciones, premoniciones e hyperincursión Pero la experiencia meditativa y mística tiene connotaciones metafísicas, incluso contempladas desde la filosofía cuántica. En efecto, según la La teoría del desdoblamiento del tiempo del doctor en física francés Jean-Pierre Garnier Malet, afirma que nuestro cuerpo es una energía con capacidad para proyectarse hacia el futuro, extrayendo información de una realidad paralela y traerla a nuestra existencia. Según este científico, cada instante que vivimos es una información mental que recibimos inconscientemente sobre nuestro futuro, procedente de nuestro “otro yo”, formado de energía cuántica. Según la teoría de Garnier, sería imprescindible cuidar la pureza de nuestros pensamientos pues son los malos pensamientos quienes ponen barreras a la realización de nuestro hipotético mejor futuro. Dicha información subliminal pasaría inadvertida para toda persona sin la preceptiva educación cuántica. ¿Se entiende ahora la importancia de esta? En este sentido, dice Garnier que hay que tener un pensamiento positivo en la resolución de los conflictos, ya que el “yo” de la “otra dimensión” nos dará la información correcta mediante una resolución satisfactoria de los problemas. Quien desee profundizar en la propuesta de este científico, puede consultar su obra Cambia tu futuro por las aperturas temporales. Dicho postulado científico es toda una invitación a volver a pensar sobre el pensamiento, una actividad por antonomasia perteneciente a la filosofía. Quizá tenemos ahí la primera regla del pensamiento cuántico: aprender a pensar. Según Garnier, es nuestra manera de vivir y pensar la que desencadena nuestro desequilibrio y, tan solo nuestra manera de vivir y pensar, puede volver a poner orden en nuestros desórdenes. Así, modificando los pensamientos y sus proyectos, se puede crear y actualizar posibilidades futuras. Desde la física cuántica, Garnier viene a confirmar lo ya dicho por Buda: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”, y también, “ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos”. Así, es cuestión de hacer una especulación metafísica sobre el pensamiento y deducir las reglas por las cuales se rige. Según Garnier, nuestro “doble” es verdaderamente “otro yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo, el otro, totalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento. De manera esquemática, podemos decir que un cuerpo energético informa nuestro cuerpo físico. En efecto, nuestro organismo posee una característica común a todo el universo: toda partícula emite y recibe ondas. Así pues, los físicos hablan del carácter ondulatorio y corpuscular de la materia. Todo organismo emite y recibe informaciones para vivir y sobrevivir. Hecho de partículas materiales, llamadas corpusculares, nuestro cuerpo se beneficia de continuo de intercambios de informaciones por su lado ondulatorio. Podemos pues afirmar que tenemos un organismo corpuscular observable en nuestro mundo y un cuerpo ondulatorio encargado de emitir y de captar informaciones vitales, en otro. Según Garnier, los intercambios de información solo pueden ir del pasado al presente o del presente al futuro, pero nunca del pasado al futuro. Es preciso entender que el pasado, el presente y el futuro son tres realidades simultáneas que evolucionan a velocidades diferentes. El objetivo del desdoblamiento de los tiempos es que el Creador obtenga respuestas a sus preguntas antes de que sus Criatura hayan tenido tiempo de responder a ellas. Cada una de estas respuestas vive en función de las preguntas que forman su conciencia del momento. Las instrucciones que cada célula del organismo recibe a cada momento dan al cuerpo sus instintos de supervivencia. En cuanto a su mente, recibe las sugerencias del Creador en forma de intuiciones y de premoniciones, las cuales desencadenan sus propias interrogaciones. Estas generan respuestas inmediatas en el futuro que no es sino el presente de los dobles. La teoría del desdoblamiento del tiempo así propuesta por el físico Garnier, sin lugar a dudas, augura que son tiempos para el pensamiento cuántico. Garnier necesitó nueve años de trabajo intensivo, de noches en vela, para obtener la recompensa tan esperada: el Tiempo iba a ser coronado por una teoría universal pudiendo ir más allá de lo imaginable, explicando paradojas, barriendo postulados, dando por fin sólidas certezas científicas a confusas aproximaciones esotéricas o a creencias ancestrales, empíricas, metafísicas o religiosas. En 1998, los experimentos de Saul Perlmutter y Brian Schmidt, por fin le dieron la razón: una energía desconocida fue descubierta en el universo y la observación de la misma permitía decir que representaba el 66,6 % de la energía total. El teorema de Garnier (gravitación 33,3%, antigravitación 66,6 %, equilibrio 0,1%) relacionado con las tres energías de desdoblamiento, fue por fin aceptada. Ciertamente, no fue sencillo que ello fuera aceptado todo de golpe, sobre todo, el hecho de que la información se desplaza más rápido que la velocidad de la luz. Desde Einstein, este era un postulado intocable. En el año 2003, nuevos experimentos científicos, probaban la exactitud de su demostración: la información entre elementos desdoblados, o la energía necesaria para desplazarla, iba mucho más rápida que la luz. Con esta famosa propiedad del tiempo, rigurosamente puesta en evidencia, la memorización de futuros potenciales se volvió científicamente posible, lo cual confirmaba la “hyperincursión”-noción todavía demasiado reciente para ser difundida en el amplio público-, del que hablaban los científicos a la cúspide de la investigación en cibernética e informática. La hyperincursión permite anticipar y memorizar un futuro sin vivirlo en el presente. Entonces, ¿por qué no se serviría el hombre de esa facultad de anticipación? La utilizamos de continuo sin saberlo, pero tan mal que cansamos nuestro organismo y enfermamos. Este principio universal que nos hace vivir en el futuro antes de tomar acción en el presente es verdaderamente imprescindible y fundamental. Es innato en todos los seres vivos: un animal no reflexiona para sobrevivir, sus instintos naturales le mantienen con vida. La ley del desdoblamiento del tiempo, nos dice Garnier, era ya conocida al principio de nuestra era, puesto que San Juan, en el Apocalipsis, hablaba de ello sin ningún misterio: “Yo soy el Alfa y el Omega, dice el señor Dios, Él es, Él era, y Él vendrá”. Bien conocida antiguamente, esta idea del pasado, presente y futuro sigue siendo una definición perfecta del desdoblamiento de los tiempos. También Platón, como los egipcios, enseñaban la división de un Creador Único por desdoblamiento de los tiempos: “Yo soy el Ayer y yo conozco el Mañana”. “El ayer me dio la luz, he aquí que yo creo los Mañanas”. Algunos pueblos africanos también hablan de su “doble”, como los chamanes de América del Norte, o los “bushmen” de Namibia, y los aborígenes australianos utilizan su “imagen” para viajar en los sueños. De la mano del físico francés nos hemos adentrado en la filosofía cuántica, una disciplina con muchas interpretaciones que interrelacionan los presupuestos de la física cuántica con connotaciones filosóficas, incluso la espiritualidad. ¿Acaso los científicos se han vuelto todos los locos? Para nada, el materialismo científico, con el surgimiento de la ciencia cuántica, simplemente ha muerto. El cambio de paradigma de la física clásica a la física cuántica ha vislumbrado una renovada comprensión del universo y del sujeto trascendente que piensa dicho universo del cual forma parte. Los escépticos materialistas, racionalistas hasta la médula, se retuercen de dolor cuando algunos "místicos cuánticos" relacionamos la física cuántica y la espiritualidad, sin embargo, es un viaje de la transformación interior sin retorno: la mente cuántica ya es una realidad. - Artículo 16: Mente cuántica: el viaje de la transformación interior Mente cuántica es el título de una obra del doctor en ingeniería Félix Torán, quien tiene la mención de Doctor Europeo y numerosos reconocimientos internacionales. A través de esta obra, Félix Torán aborda los conceptos más asombrosos que se derivan de la física cuántica de forma clara y, lo más importante, cómo se puede aplicar a nuestro crecimiento personal. Este no es un libro de física cuántica en el más puro sentido, pues no hay fórmulas, matemáticas, etcétera. Sin embargo, se propone divulgar los principales conceptos de la física cuántica y su aplicación al crecimiento personal y profesional, a modo de viaje de transformación interior. “La felicidad no se puede medir directamente”, escribe Félix Torán. “Indirectamente, podemos medir los efectos de la felicidad, pero no la felicidad propiamente dicha. Esta tan solo se puede experimentar. Es por ello que quienes la han experimentado no pueden definirla perfectamente con palabras, puesto que eso vuelve a ser una observación, una aproximación hasta donde el lenguaje nos permite llegar. Quienes experimentan la felicidad coinciden en que se encuentra en nuestro interior y no es nada que tengamos que alcanzar ahí fuera. También coinciden en que se encuentra en el único momento que existe realmente: ahora. Y también están de acuerdo en que lo mejor que se puede hacer con nuestra felicidad es compartirla, pues al hacerlo la felicidad se multiplica”. Mente cuántica es un libro muy didáctico, claro y útil, que nos ayuda en este cambio de era del viejo mundo moribundo hacia un nuevo mundo por descubrir gracias al empoderamiento consciente de nuestro propio destino. Desde el surgimiento de la física cuántica, han sido innumerables los intentos por buscar un acercamiento y un entendimiento del viaje de la transformación interior, una cuestión que Platón dejó explicada metafóricamente mediante el Mito de la caverna. Así, la mente cuántica , sería un estado propio del místico moderno que, por un lado, hace acopio de las derivaciones cognitivas y prácticas surgidas de la física cuántica y, por otro lado, integra dichos conocimientos científicos con las enseñanzas de la filosofía perenne. Por dicho motivo, son cada vez más numerosos los investigadores y escritores que intentan, desde la racionalidad, hacer comprensible el mundo espiritual. En efecto, desde el surgimiento de la física cuántica, todas las estructuras pensativas que describen la realidad tal como la conocemos, han dado un giro copernicano en nuestra percepción y cognición de una nueva realidad por descubrir mediante la mente cuántica. La mente cuántica es un nuevo paradigma pensativo sustentado en un racionalismo espiritual que, inherentemente, requiere una reinterpretación en el modo de conocer, pensar y actuar. La mente cuántica invita a un revisionismo de la psicología cognitiva mediante el empoderamiento consciente de los pensamientos por parte del sujeto trascendente. Tales son las derivaciones que se desprenden de los postulados expuestos por los científicos Jean-Pierre Garnier Malet y Joe Dispenza en sus obras Cambia tu futuro por las aperturas temporales y Deja de ser tú, la mente crea la realidad, respectivamente. Así, con estas dos visiones científicas sustentadas en los aportes de la física cuántica, ha cambiado la cosmovisión de nuestra realidad, invitando ambos modelos de cognición al abandono del viejo mundo tal como lo conocemos y abrazar el nuevo mundo por descubrir en el interior de cada uno de nosotros. Los procesos psicológicos y espirituales argumentados hasta aquí implican y justifican los mapas evolutivos de la conciencia respecto de cada persona, desde su nacimiento hasta su muerte, consciente o inconscientemente y, consecuentemente, se puede hablar e identificar a un sujeto trascendente subyacente a cada uno de nosotros. - Artículo 17: El sujeto trascendente El viaje de la experiencia de trascendencia se inició con la meditación, prosiguió con la experiencia mística, y ello con connotaciones cuánticas mediante el “doble” de Garnier y, posteriormente, como una “mente cuántica” para el viaje de la transformación interior. Sin lugar a dudas, ya es posible afirmar que existe un “sujeto trascendente” por naturaleza y que participa de un proceso de ascensión psicológica y espiritual, una cuestión ahora avalada desde la psicología transpersonal que contempla al hombre como a un ser que trasciende estas dos dimensiones (espacial y temporal) de la existencia material. Por lo tanto, es un ser trascendente que está aquí con un fin superior a la mera existencia en este plano. Así es como la psicología transpersonal contempla un nuevo método: la fenomenología que basa su estudio en la conciencia. Aunque el término “fenomenología” fue usado muchas veces en la historia de la filosofía antes de Husserl , el uso moderno de la palabra está ligado explícitamente al método y al proyecto filosófico que este filósofo alemán denominó “fenomenología trascendental”. El uso posterior del término está basado principalmente en la fenomenología de Husserl o relacionado críticamente con ella. Para Edmund Husserl, la fenomenología trascendental es, ante todo, un proyecto de renovar a la filosofía para hacer de ella una ciencia estricta y una empresa colectiva. Como forma de entender la filosofía, la fenomenología asume la tarea de describir el sentido que el mundo tiene para nosotros antes de todo filosofar, dicho de otro modo, se trata de exponer las leyes esenciales inherentes a nuestra consciencia del mundo. Pocos de los discípulos y de los primeros lectores de Husserl compartieron el espíritu de hacer de la fenomenología un proyecto verdaderamente colectivo. Por el contrario, la historia del movimiento fenomenológico parece estar dominada por el deseo de filósofos que aspiran a superarse unos a otros. De ahí que la unidad de lo que se denomina con el título genérico de “fenomenología” sea la mayoría de las veces superficial, cuando no meramente histórica. Sin embargo, a principios del siglo XXI, esta forma colectiva de hacer filosofía y su proyecto pasan por un renacimiento en gran parte del mundo. La degeneración de los valores morales y espirituales de la sociedad occidental junto a la creciente asunción de la filosofía oriental por aquella, ha permitido a la psicología transpersonal afianzarse cada vez más en su objetivo de integrar los tres mundos que fueron diferenciados por Kant: la ciencia (“ello”), la profundidad intelectual del “yo” y la moralidad del “nosotros”. La postmodernidad no ha podido o no ha sabido integrar esos tres mundos, más bien, se ha producido una fragmentación del ego, así como su disociación de la colectividad, todo un proceso de desintegración social y humano que ha conducido al actual caos civilizatorio. Es más urgente que nunca sanar a ese ego herido de muerte, pero, sobre todo, lo que hay que sanar es su ignorancia mediante una educación en libertad y con conocimiento de causa, como pretende La educación cuántica. Llegado a este punto del “sujeto trascendente”, la pregunta pertinente es ¿hacia dónde trasciende? Como no puede ser de otra manera, el sujeto “racional” debe trascenderse más allá de la razón, es decir, hacia la “transracionalidad”: un neologismo desconocido en el ámbito académico tradicional, propio de la metafísica, sin embargo, plenamente argumentado por Ken Wilber mediante una coherencia epistemológica. - Artículo 18: Visón lógica y transracionalidad La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, sin embargo, es una actividad investigativa muy reciente en la historia del pensamiento. El filósofo transpersonal por excelencia es Ken Wilber y, por ello mismo, considero científicamente a La filosofía transpersonal de Ken Wilber como fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación, presentada dicha exposición en la 3ª edición del Congreso Razón Abierta. En su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad, Wilber concluye magníficamente con su concepción de la "transracionalidad" en la que debe adentrarse la humanidad: “El mundo de la modernidad está un poco loco: mitos para los campesinos, naturalismo plano para la intelectualidad. Es más que irónico que sea la ciencia, la ciencia descendida la que en las últimas décadas del siglo XX redescubra la naturaleza autoorganizada y autotrascendente de la evolución misma. Es más que irónico que unir las “dos flechas” del tiempo hace de Eros el único y omnipenetrante principio de manifestación. Es más que irónico que la ciencia prepare el camino para una evolución más allá de la racionalidad, ya que ha demostrado claramente que la evolución no se detiene para nadie, que cada estadio pasa a un mañana más amplio. Y si hoy es la racionalidad, mañana será la transracionalidad; ningún argumento científico puede estar en desacuerdo con esto, y todos deben favorecerlo. Ahí estamos en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional, una scientia visionis que está trayendo aquí y allá, cada vez con más claridad y a todo tipo de gente y por todas partes, poderosos destellos de un verdadero Descenso de la omnipenetrante Alma del Mundo”. La anterior postulación de la transracionalidad halla su correlato con el surgimiento de la “cuarta fuerza” de la psicología transpersonal, iniciándose un camino esperanzador de trascendencia de la conciencia egoica hacia la espiritualidad o “transpersonalidad”. Sin embargo, el término “transpersonal” no es todavía de dominio popular y menos aún su asunción académica para una futura educación generacional. No obstante, si la humanidad ha evolucionado de lo mítico a lo racional, como apunta Wilber, estamos ahora situados en el filo de la percepción transracional. En dicho sentido, cabe destacar el artículo de Álvaro B. Márquez-Fernández y Zulay C. Díaz-Montiel La complejidad: hacia una epísteme transracional, cuyo resumen es el siguiente: "En las ciencias sociales la crisis del paradigma positivista, es el resultado de su insuficiencia experimental para dar cuenta de la transformación de la experiencia del pensamiento en su interpretación de la realidad natural e histórica de la existencia. En la modernidad no fue posible consolidar un paradigma universalista que solo diera cuenta de espacios objetivados de la realidad a través de modelos racionales reduccionistas. Tal como lo señalan Morin, Najmanovich, Sotolongo-Codima Boaventura de Sousa, Reynoso, en sus postulados teóricos-metodológicos, cuando afirman que la experiencia del pensar racional es mucho más compleja y transdisciplinar, pues considera la realidad como un proceso en curso de estructuras que se recrean poiéticamente sin sujeción a causalidades predeterminadas. Esto es lo que explica, desde la perspectiva de una espíteme crítica, por qué las contingencias materiales de la experiencia racional y las formas de intercambios entre sistemas de diversa índole, le atribuyen al fenómeno del pensamiento una múltiple y transversal racionalidad a partir de la cual se desustantiva el mundo de los objetos y hace presente la subjetividad cognitiva del sujeto de pensamiento. Hacia ese inédito dominio de los procesos de la espíteme transracionales es que se orienta el pensamiento complejo como un momento de superación del positivismo." Como objetivo ilustrativo de esta nota, destacamos la conclusión final de dicho artículo: "Es necesario que esta riquísima cosmovisión que nos revela el aura de una nueva racionalidad para pensar y rehacer el mundo, se convierta en un programa transdisciplinar de investigaciones que logren desplazar nuestra experiencia deconstructiva de los fenómenos de la realidad en todos los órdenes del conocimiento hacia éticas epistémicas. La infinitud de formas posibles a las que apuntan las redes complejas de conocimiento, no es más que la posibilidad humana y natural de entender los ciclos y procesos de la vida en sentido generativo, nunca progresivo ni lineal." Lamentablemente, Ken Wilber, considerado como el "Einstein de la conciencia", es un gran desconocido en el sistema académico tradicional, basta como prueba mi artículo científico titulado La conciencia como problema histórico: la filosofía transpersonal de Ken Wilber como una hermenéutica complementaria a la epistemología y como fundamento para una educación transracional, el cual no fue admitido a revisión científica bajo la siguiente excusa: "Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo. Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio.Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado. Cordialmente." ¿Cómo interpretar dicha respuesta? Ello invita a pensar que 50 académicos y una revista científica no saben prácticamente nada sobre el filósofo contemporáneo por excelencia: Ken Wilber. Tampoco saben nada de psicología transpersonal, ni de filosofía transpersonal, y menos de educación cuántica, y menos aún de educación transracional…. Son neologismos que no han entrado en el sistema académico tradicional. Y por eso no han podido interpretar mi artículo, menos comprenderlo, y ni tan siquiera un atisbo de intención en intentarlo. Lo más fácil es rechazar aquello que no se comprende, en vez de promover la tarea de investigar aquello de lo cual no sabemos. La inquisición religiosa ha sido sustituida por la inquisición racional: la del ego. Con todo ello, he averiguado que vivo bajo un pensamiento divergente. Un “raro” según algunos y un incomprendido por los señores académicos. Es el precio a pagar por pensar a contracorriente. La sabiduría popular ha sido desposeída de su intuición espiritual, un reduccionismo que nos ha conducido solamente a la visión materialista. Son tiempos de dar un salto cuántico en el modo de pensar pues, como indica Ken Wilber, estamos al filo de la percepción transracional. 4-4 Conciencia (parte alta de la 5D) - Artículo 19: El giro copernicano Sin embargo, la trascendencia desde la “racionalidad” a la “transracionalidad” no es una cuestión de la incipiente y moderna epistemología. En efecto, cabe recordar el giro copernicano kantiano: en filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. Kant explica el cambio que supone su filosofía en la concepción del conocimiento basándose en una analogía con la revolución copernicana. En astronomía, Copérnico comprendió que no se podía entender el movimiento de los objetos celestes con la tesis según la cual la Tierra está en el centro del universo y el Sol y los demás objetos celestes giran a su alrededor; comprendió que para entender el movimiento de los objetos celestes era necesario cambiar la relación poniendo al Sol en el centro y suponiendo que es la Tierra la que gira a su alrededor. De un modo análogo, Kant considera que en filosofía es preciso una revolución semejante a la copernicana: en filosofía el problema consiste en explicar el conocimiento sintético a priori ; la filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida (en un sentido metafísico más amplio y con ayuda de la mecánica cuántica, es el mismo objetivo que pretende demostrar este ensayo). Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros: dado que para conocer un objeto antes ha de someterse a las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible, es decir a las condiciones formales –a priori– impuestas por la estructura de nuestras facultades cognoscitivas, es posible saber a priori alguno de los rasgos que ha de tener cuando esté presente ante nosotros, precisamente los rasgos que dependen de dichas condiciones. Por ejemplo, a priori no podemos saber nunca si la figura que vamos a ver en la pizarra es un triángulo, ni las características contingentes de dicha figura (como su tamaño, su forma concreta, etcétera) pero sí podemos saber a priori que si es un triángulo ha de poseer todas las propiedades descritas por la geometría, ya que –según Kant– estas son una consecuencia de la peculiar estructura de nuestra mente, y a ellas se debe someter todo objeto del cual podamos tener experiencia. Estas ideas las resume Kant con la siguiente frase: “solo podemos conocer a priori de las cosas aquello que antes hemos puesto en ellas”. En resumen, el giro copernicano hace mención al hecho de que solo podemos comprender el conocimiento a priori si admitimos que solo conocemos los fenómenos y no las cosas en sí mismas o noúmenos, si admitimos el Idealismo Trascendental como la filosofía verdadera. Siguiendo la estela del pensamiento kantiano y merced a la física cuántica, este ensayo propugna asimismo un giro copernicano desde la filosofía tradicional occidental (en la cual Kant ocupa un lugar preeminente) hacia la filosofía perenne, y cuyo esquema epistemológico puede ser contemplado al final del prólogo. El giro copernicano propuesto en esta obra es, por tanto, todo un giro epistemológico desde la dualidad sujeto-objeto mantenida por el materialismo científico, a la no-dualidad del sujeto-objeto a la que aboga el genuino misticismo contemplativo exento de apriorismos dogmáticos procedentes de las religiones. En suma, el verdadero giro copernicano puede apreciarse en la psicología humana -de la psicología tradicional a la psicología transpersonal - , como un viaje iniciático de la transformación interior que ya Platón nos iluminó mediante su alegoría del Mito de la caverna. - Artículo 20: Conciencia de sí para alcanzar la felicidad Mediante el giro copernicano kantiano hacia el Idealismo Trascendental se produce una trascendencia desde el “ver para creer” al “creer para ver”, de la razón a la espiritualidad. Consecuentemente, lo que conviene hacer es ser muy consciente de nuestro doble como propone Garnier, o del Logos que, según Heráclito, nos habla y no sabemos escucharlo. Principalmente, porque no somos conscientes (recordemos los experimentos de Benjamín Libet) de que, desde nuestro subconsciente, surgen todas las órdenes en función de las creencias de cada cual para constituirse así en actos derivados de nuestros pensamientos con una directa repercusión en nuestra propia vida. Bien es conocido por la medicina la influencia de los pensamientos positivos o efecto placebo (amor, altruismo, solidaridad, empatía, etcétera) y negativos o efecto nocebo (odio, egoísmo, individualidad, rencor, etcétera) en la respuesta corporal y emocional. Entonces, ¿no va siendo hora de superar la visión materialista de la ciencia, limitada exclusivamente al ente corporal? ¿No es hora de que la ciencia, como propone Garnier, atienda a los aspectos mentales y sus reglas de funcionamiento? En función de todo lo anterior, es necesario ser consciente que el pensamiento está sometido a la ley de la causa y el efecto (karma) y que, por lo tanto, cada persona es responsable de su libertad de pensamiento y acción en el devenir vital. La vida viene a ser como un libro abierto que hay que saber leer, pero que pocos consiguen. La conciencia, en esa labor existencial y cognitiva, siguiendo la ley de la polaridad, se manifiesta mediante la conciencia personal (egocéntrica) y la conciencia transpersonal (compasiva), neologismos que pertenecen propiamente a la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal. Pero, para saber leer el libro de la vida, son necesarios dos mapas, a saber, el mapa sociológico y el mapa psicológico, el de ese mundo de ahí fuera y el de ese mundo de ahí dentro, el del viejo mundo moribundo y ese nuevo mundo por descubrir, el del racionalismo pragmático y el racionalismo espiritual. Dos mundos a nuestro alcance para que cada cual decida dónde y cómo vivir, pensar y amar. Dos visiones hermenéuticas presentadas como dinámica espiral en el capítulo El nuevo mundo. Saber ello es el camino hacia la felicidad, pues como sentencia Sócrates: “El saber es la parte principal de la felicidad”. En la medida de que cada persona se empodere conscientemente de sí mismo en orden a dirigir libremente sus pensamientos y actos en beneficio de la humanidad, estará en el camino de la experimentación conocida como “experiencia cumbre” en la Pirámide de Maslow. Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano que se halla en la cima de las jerarquías de las necesidades humanas, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. En suma, alcanzar la felicidad. Porque, como aseverara Platón, “buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro”. Entonces, inexorablemente, nuestra felicidad, según Platón, pero también Buda, Jesucristo, Garnier y Maslow, está condicionada a la de nuestros semejantes, es decir, a la humanidad como especie, y denominada como felicidad transpersonal en el constructo de La educación cuántica. - Artículo 21: La conciencia transpersonal Con las anteriores exposiciones llegamos, por tanto, al nudo gordiano de mi obra La educación cuántica, la cual argumenta con más extensión y profundidad las cuestiones apenas esbozadas hasta aquí, a saber, un nuevo paradigma de conocimiento que puede resumirse del siguiente modo: “Desde el surgimiento de la física cuántica, la erudición ha dado un salto cualitativo y trascendente desde el universo material (objeto) a la conciencia humana (sujeto), como lo acreditan diversas áreas de la ciencia que, inapelablemente, remiten a la rehabilitación de la filosofía perenne. Las categorías científicas están convergiendo en la ciencia por excelencia, a saber, la ciencia de la conciencia. Y en ese campo, la filosofía transpersonal desarrollada por el filósofo Ken Wilber y la psicología transpersonal como la “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista, se postulan como un nuevo paradigma de conocimiento que, inherentemente, requiere de una renovada cosmovisión de la historia, la ciencia y la espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa.” Desde el surgimiento de la física cuántica, existe ese debate entre los materialistas científicos (método científico) y los mal llamados “místicos cuánticos”(método trascendental). Una cuestión dilucidada por Ken Wilber como dos modos de saber. Dicha dicotomía cognitiva, en realidad, es una réplica epistemológica entre la ciencia como medio de conocimiento objetivo y el misticismo como conocimiento revelado que plantean las diversas religiones. Por tanto, el debate que se plantea desde el surgimiento de la física cuántica es el encontronazo entre la racionalidad y la espiritualidad, una cuestión de hondo calado abordada pedagógicamente como La educación cuántica y que propugna ese nuevo paradigma de conocimiento donde el “misticismo cuántico” debe ser reconsiderado como filosofía transpersonal. Sin embargo, dicha cuestión también puede ser consultada en Cuestiones cuánticas, una obra de Ken Wilber que recopila los escritos místicos de los físicos más famosos del mundo. Son unos escritos místicos de los científicos más eminentes de nuestra era, los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica. Todos ellos, con un lenguaje asequible y ajeno a la terminología técnica, expresan su convicción de que la física y la mística, de alguna manera, son complementarias. Sin lugar a dudas, son cada vez más los científicos que escapan de la exclusiva mirada del materialismo científico y abrazan a la espiritualidad. Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos como se ha citado anteriormente, equivale a decir que El gen egoísta puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal. Etimológicamente el término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y en la literatura transpersonal se suele utilizar para hacer referencia a inquietudes, motivaciones, experiencias, estadios evolutivos, modos de ser y otros fenómenos que incluyen, pero trascienden la esfera de la individualidad y de la personalidad humana, el yo o ego. Entre sus intereses centrales se encuentran “los procesos, valores y estados transpersonales, la conciencia unitiva, las experiencias cumbre, el éxtasis, la experiencia mística, la trascendencia, las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, la realización (...) y los conceptos, experiencias y actividades con ellas relacionados”. Entre sus objetivos principales se encuentra la delimitación de las fronteras y las variedades de la experiencia humana consciente. (Cita extraída del trabajo de investigación de Doctorado titulado Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencia cumbre en psicoterapia, de Iker Puente Vigiola, Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Barcelona, 16 de febrero de 2007). Consecuentemente, el paso de la conciencia personal (egoica) a la conciencia transpersonal (trans-egoica), debe interpretarse como la “muerte del ego” en su viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la Caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. - Artículo 22: La conciencia mística: ser uno con el universo La conciencia transpersonal consiste, por tanto, en una percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo, una experiencia mística de ser uno con el universo, una cuestión excelsamente argumentada por Gemma Rodríguez, licenciada en filosofía, docente y con un postgrado en “Pensamiento filosófico Contemporánea”. A continuación, un artículo de su autoría sobre la cuestión argumentada hasta aquí: La superación de los límites del ego, fue una de las batallas ganadas por S. Freud: su influencia en el pensamiento postmoderno ha sido determinante en la apertura hacia un nuevo paradigma de comprensión de la psique. Las investigaciones científicas a lo largo del s. XX han apuntado cada vez más a la posibilidad de desentrañar los secretos de la mente humana, en un deseo cuasi divino de reproducir la inteligencia. Es innegable que la multitud de avances en neurociencia nos hace vivir actualmente inmersos en un paradigma neuro-explicativo en el que el alma está en el cerebro y en el que mantenemos una relación con nuestro cuerpo y con nuestro entorno entendida bajo el esquema de la lógica computacional. Parecería chocante y de un misticismo abrumador sostener la existencia de un yo cuántico con el que intercambiamos información y que posibilita las diferentes aperturas de sentido en nuestra existencia. En innumerables ocasiones se queja el filósofo Amador Martos del desprestigio que sufren los llamados místicos cuánticos al sostener estas teorías. A lo largo del libro se incide especialmente en la del físico Garnier: sus teorías sobre el desdoblamiento del tiempo nos hacen cambiar nuestra visión sobre la conciencia, haciéndonos partícipes de la fusión entre ciencia y espiritualidad que emerge en nuestra era. Superado el paradigma dicotómico dual de la física clásica, entendemos que “el sujeto no puede manipular al objeto porque el sujeto y el objeto son en definitiva una y la misma cosa”. Pero, preguntémonos en este punto, ¿qué consecuencias efectivas pueden tener estas teorías en el panorama educativo? Educar desde un planteamiento que presuponga esta unicidad del todo y que tenga en cuenta los avances de una ciencia que cada vez más vuelve la mirada sobre presupuestos pertenecientes a la filosofía perenne se hace urgente ya que, si tomáramos conciencia de este racionalismo espiritual, nos encontraríamos un paso más cerca de alcanzar uno de los cometidos fundamentales de cualquier filosofía de la conciencia o reflexión mística: desentrañar qué papel juega en la especie el conocimiento que esta alcanza sobre sí misma. Y es que dar un sentido a la existencia individual y colectiva es uno de los supuestos inherentes a cualquier pedagogía que se pretenda regeneracionista y a la altura de las circunstancias. Por otra parte, nuestra dotación de sentido individual no es posible al margen de un sentido colectivo, como nos recuerda una de las tesis más básicas de la política Aristotélica. La filosofía práctica se ha ocupado tradicionalmente de sacar a la palestra la pregunta por la felicidad y el bienestar individual y colectivo. Si tenemos esto en cuenta, es evidente que un sistema educativo que destierre la posibilidad de armonizar el conocimiento humanístico con los avances neurocientíficos está desechando de entrada la potencialidad de establecer una auténtica comprensión del sentido de la existencia, nuestra posición en el universo y, lo que es más importante, de las enormes capacidades de transformación que el pensamiento posee como parte de la realidad que él mismo conforma. Y es que el bienestar individual y colectivo pasa por una regeneración consciente de la humanidad a la luz de la unión de estos paradigmas (espiritual y científico). Una concepción trascendente de la realidad donde la dualidad mente-materia quede superada transformaría radicalmente los presupuestos sobre los que se asienta nuestra forma de educar, ya que eliminaría la distancia entre las conciencias individuales y aquello que hoy comúnmente llamamos “contenidos educativos”. Los contenidos ya no podrían entenderse más como objetivos externos al estudiante, sino como parte de su propio proceso evolutivo. La falta de motivación es uno de los problemas más frecuentes entre el alumnado: ven como lejano y externo lo que se les trata de enseñar cada día en el aula, y no es extraño que así sea desde el momento en que el conocimiento se presenta al alumno como un constructo ya conformado en cuyo proceso de constitución no ha habido ningún tipo de interacción creativa con él. Los alumnos son meros espectadores externos de su propio proceso de conocimiento, receptores de un esquema mental calcado del exterior. ¿Cómo no habría de sentirse alguien desmotivado con algo tan alienante en su día a día como es el hecho de que otro te cuente cómo es la realidad? - Artículo 23: La conciencia de unidad Para rematar este trabajo de investigación, solamente queda por argumentar esa “conciencia de unidad” a la que solamente se accede desde la conciencia transpersonal. Y tal efecto, no hay mejor corolario que finalizar con una reflexión del inconmensurable Ken Wilber. Ken Wilber en La conciencia sin fronteras, argumenta que la conciencia de unidad es conciencia del momento intemporal, está totalmente presente en el ahora, y como es obvio, no hay manera de alcanzar el ahora, de llegar a lo que ya es. En efecto, la iluminación resplandece en toda su claridad en este momento y en todos los demás. No hay sendero hacia la conciencia de unidad pues no se trata de una experiencia entre otras, no es una experiencia que se oponga a una experiencia ínfima, sino más bien la experiencia presente. ¿Y cómo se puede entrar en contacto con la experiencia presente? Los verdaderos sabios proclaman que no hay sendero hacia el Absoluto, no hay camino para alcanzar la conciencia de unidad. Al parecer, nuestra dificultad es la misma que la del individuo que va saltando de ola en ola en busca de la acuosidad. No nos aquietamos durante el tiempo suficiente para entender nuestra condición presente, y al buscar en otra parte, en realidad nos apartamos de la respuesta. Nuestra búsqueda misma, nuestro propio deseo, nos impide el descubrimiento. En otras palabras, siempre estamos intentando apartarnos de la experiencia presente, cuando en realidad esta experiencia es la que siempre constituye la clave de nuestra búsqueda: en lugar de buscar la respuesta lo que hacemos es huir de ella. He aquí la gran paradoja de la conciencia de unidad: no se puede hacer nada para conseguirla, y creo que esto, por el momento, está totalmente claro. Llegamos así a un punto esencial de las principales tradiciones místicas, a saber, que hay condiciones especiales apropiadas, pero no necesarias, para la realización de la conciencia de unidad. Y además, estas condiciones no conducen a la conciencia de unidad, sino que ellas mismas son una expresión de la conciencia de unidad. La conciencia de unidad no es un estado futuro que resulte de alguna práctica, porque la conciencia de unidad está eternamente presente. La conciencia de unidad es nuestra “iluminación original”, original no porque haya ocurrido en tiempos pasados, sino porque es el origen y fundamento de este instante. La iluminación es el origen de la firma presente y la práctica espiritual es el movimiento o actividad de este origen. La verdadera práctica espiritual surge de la iluminación, no va hacia ella. Pero lo anterior plantea una cuestión. ¿Por qué, entonces, debemos practicar, si ya tenemos la naturaleza búdica, la iluminación original o el Cristo interior? Lo verdaderamente importante es que ejercitar las condiciones especiales de la práctica espiritual es una expresión apropiada de la conciencia de unidad. A medida que una persona va ejercitando las condiciones especiales de una práctica espiritual, empieza a darse cuenta, cada vez con mayor claridad y certidumbre, de un hecho exasperante, pero inconfundible: nadie quiere la conciencia de unidad. En términos teológicos, estamos siempre resistiéndonos a la presencia de Dios, que no es otra cosa que el presente total, en todas sus formas. Si le disgusta algún aspecto de la vida es que hay algún aspecto de la conciencia de unidad al cual está resistiéndose. Así, activamente aunque en secreto, negamos la conciencia de unidad y nos resistimos a ella. La comprensión de esta resistencia es la clave fundamental para la iluminación. En realidad, cada nivel importante del espectro de conciencia está constituido de un modo particular de resistencia. Al analizar el descenso desde el nivel de la persona al nivel del ego, lo primero con que tropezamos fue la resistencia a la sombra. Por eso Freud, investigador genial de la sombra, escribió: “Toda la teoría psicoanalítica se asienta, en efecto, en la percepción de la resistencia que ejerce el paciente cuando intentamos hacer que tome conciencia de su inconsciente”. Lo que confunde especialmente al individuo atrapado en esta resistencia, es que él, como persona, no cree, sinceramente, ofrecer resistencia. Lo hace de una manera por entero inconsciente. Ese fue el primer tipo de resistencia que descubrimos. La persona se resiste a la sombra, con lo que impide el descubrimiento y la emergencia de un ego preciso. Y cuando descendemos al siguiente nivel importante del espectro de la conciencia, nos encontramos con que el propio ego exhibe una resistencia: la del ego a la atención sensible del centauro. Esta resistencia es en parte una incapacidad de mantener la percepción verdaderamente centrada en el presente (o atención sensible) durante el tiempo que sea. Como la percepción consciente del centauro se asienta en el presente pasajero, la resistencia del ego al centauro es una resistencia al aquí y ahora inmediato. Empezamos así a ver que cada nivel del espectro se caracteriza, entre otras muchas cosas, por una manera distinta de resistencia: en el nivel de la persona, nos resistíamos a la unidad con la sombra en todas sus formas; en el nivel del ego, nos resistíamos a la unidad con el centauro y a todas sus cualidades; y extendiéndonos hasta las bandas transpersonales, encontramos la resistencia fundamental y primordial: la resistencia a la conciencia de unidad. Así, nos encontramos de nuevo en el punto que nos importa: mediante las prácticas espirituales apropiadas, empezamos a aprender exactamente de qué manera nos resistimos a la conciencia de unidad. La práctica espiritual hace que esta resistencia fundamental aflore a la superficie de nuestra conciencia y comenzamos a ver que en realidad no queremos la conciencia de unidad, sino que estamos siempre eludiéndola. Ver nuestra resistencia a la conciencia de unidad es ser capaz, por primera vez, de enfrentarnos con ella y, finalmente, de desprendernos de ella, con lo que apartaremos el obstáculo secreto a nuestra propia liberación. Mientras que no veamos exactamente de qué manera nos resistimos a la conciencia de unidad, todos nuestros esfuerzos por “alcanzarla” serán en vano, pues lo que tratamos de alcanzar es también aquello a lo que, inconscientemente, ofrecemos resistencia y tratamos de impedir. Nos resistimos secretamente a la conciencia de unidad, fabricamos de manera encubierta los “síntomas” de la no-iluminación, de la misma manera que producíamos en secreto todos nuestros demás síntomas en los diferentes niveles del espectro. Y el hecho de entenderlo así puede proporcionar un atisbo de la conciencia de unidad, porque aquello que ve la resistencia está, en sí mismo, libre de resistencia. La resistencia primaria, como las demás resistencias que operan en toda la extensión del espectro, no es algo que nos sucede, ni que sucedió en el pasado, ni tampoco nada que sucede sin nuestro consentimiento. Es más bien una actividad presente, algo que estamos haciendo sin darnos cuenta, y esta actividad primaria es la que tiende a bloquear la conciencia de unidad. Brevemente enunciado, es una falta de disposición global a mirarlo todo, tal como es, en este momento. En concreto, en este presente hay algo que no queremos mirar. Tenemos, pues, una mala disposición global a mirarlo todo, en conjunto, exactamente tal como es, en este momento. Tendemos a desviar la vista, a retirar la atención de lo que es, a evitar el presente en todas sus formas. Y como tendemos a mirar hacia otra parte, tendemos a movernos hacia otra parte, a apartarnos. Con esta resistencia sutil, con ese mirar y movernos hacia otra parte, parece que bloqueamos la conciencia de unidad, que “perdemos” nuestra verdadera naturaleza. Y esta “perdida” de la conciencia de unidad nos arroja a un mundo de demarcaciones, espacio, tiempo, sufrimiento y mortalidad. De modo que aunque lo único que desea fundamentalmente el individuo es la conciencia de unidad, lo único que siempre hace es resistirse a ella. Siempre estamos en busca de la conciencia de unidad, pero de tal manera que siempre obstaculizamos el descubrimiento: buscamos la conciencia de unidad apartándonos del presente. Imaginamos que, de alguna manera, este presente no está bien del todo, no es exactamente lo que queremos, y por eso no descansamos globalmente en él, sino que empezamos a apartarnos de él hacia lo que imaginamos que será un presente nuevo y mejor. En otras palabras, empezamos a saltar olas, a movernos en el espacio y en el tiempo para asegurarnos una ola fundamental y definitiva, la que finalmente extinga nuestra sed, la que nos dé por fin “acuosidad”. Al buscar la acuosidad en la próxima ola de experiencias, nos la perdemos siempre en la ola presente. Buscar eternamente es errar eternamente. En el momento en que nos resistimos al único mundo de la experiencia presente, necesariamente lo dividimos en una experiencia interior, que sentimos como el que ve, experimenta y actúa, opuesto a una experiencia externa, que sentimos como lo que vemos y experimentamos, como aquello sobre lo cual actuamos. Nuestro mundo se escinde en dos, y entre lo que uno es, el que experimenta, y lo que uno no es, lo experimentado, se establece una demarcación ilusoria. La evolución del espectro ha comenzado: se ha iniciado la guerra de los opuestos. Apartarse continuamente del presente global implica que hay un futuro que aceptará este movimiento. Nos apartamos porque imaginamos la existencia de otro tiempo hacia el cual podemos movernos. Apartarse es, por tanto, un mero moverse en el tiempo. En realidad, es crear tiempo, pues al apartarnos de la experiencia intemporal y presente (o más bien, al intentar apartarnos), generamos la ilusión de que, de alguna manera, la experiencia misma pasa junto a nosotros. Mediante nuestra resistencia, el presente global y eterno se reduce al presente fugitivo. Por tanto, apartarse es crear un antes y un después, un punto de partida en el pasado, desde donde nos movemos, y un puerto de destino en el futuro, hacia el cual nos movemos. Nuestro presente se reduce al movimiento, a la huida silenciosa. Nuestros momentos pasan. Desde cualquier ángulo que se mire, apartarnos es separarnos de la experiencia presente y proyectarnos en el tiempo, la historia, el destino y la muerte. Esta es, pues, nuestra resistencia primaria: la mala disposición a contemplar la experiencia, como un todo, tal como es, en este momento. Esta resistencia global es lo que se descubre, y luego se frustra, con las condiciones especiales de la práctica espiritual. Cuando una persona asume las condiciones, empieza a darse cuenta de que siempre está apartándose del presente global. Comienza a ver que al apartarse siempre, no hace más que resistirse e impedir la conciencia de unidad… o la voluntad de Dios, el fluir del Tao, el amor del Gurú o la iluminación original. De cualquier manera que lo llame, se resiste a su presente. Mira hacia otra parte, se va hacia otro lado y, por consiguiente, sufre. Llegado a este punto, las cosas parecen realmente desalentadoras. El individuo no parece ser más que una trampa montada para atraparse perpetuamente a sí mismo. Se inicia la noche oscura del alma, y parece como si la luz de la conciencia le diera la espalda hasta desaparecer sin dejar rastro alguno. Todo parece perdido, y en cierto sentido, lo está. La oscuridad sigue a la oscuridad, el vacío conduce al vacío, la medianoche se eterniza. En este punto mismo donde absolutamente todo parece desacertado, todo se arregla de un modo espontáneo. Cuando el individuo ve realmente que todo movimiento que haga es un apartarse, una resistencia, el mecanismo de la resistencia se queda sin cuerda. Cuando uno ve esta resistencia en cada movimiento que hace, entonces, de manera totalmente espontánea, abandona por completo la resistencia. Y el abandono de esta resistencia es la apertura a la conciencia de unidad, la realización de la conciencia de aquello que no tiene fronteras. Como si despertara de un sueño largo e incierto, se encuentra con lo que siempre supo: él, como ser separado, no existe. Su verdadero ser, el Todo, jamás ha nacido y jamás morirá. Solo hay, en todas direcciones, Conciencia como Tal, absoluta y omnímoda, que irradia en y a través de toda condición, la fuente y esencia de todo lo que surge a cada momento, absolutamente anterior a este mundo, pero no distinta a él. Todas las cosas no son más que una onda en este estanque, todo surgimiento es un gesto de este uno. Cuando ya no se resiste a la experiencia presente, ya no tiene motivo para separarse de ella. El mundo y el yo regresan como una única experiencia, no como dos diferentes. Dejamos de saltar de ola en ola, porque no hay más que una ola, y está en todas partes. Dejar de resistir al presente es ver que no hay nada más que el presente; sin comienzo, sin fin, sin nada por detrás ni nada por delante. Cuando tanto el pasado de la memoria como el futuro de esperanza se ven como hechos presentes, los límites de este presente se derrumban. Las demarcaciones que rodean a este momento se hunden dentro de este momento, y entonces no hay nada más que este momento, y ningún otro lugar adónde ir. Así vemos claramente por qué la búsqueda de la conciencia de sí era tan exasperante. Todo lo que intentábamos estaba mal porque todo estaba ya, y eternamente, bien. Nunca hubo, ni jamás habrá, ningún momento más que Ahora. La verdadera práctica espiritual no es algo que hagamos durante veinte minutos, ni durante dos horas, ni durante seis horas al día. No es algo para hacer una vez al día, por la mañana, ni una vez por semana, los domingos. La práctica espiritual no es una entre tantas otras actividades humanas; es el fundamento de todas las actividades humanas, su fuente y su validación. Es un compromiso previo con la Verdad Trascendente, vivida, respirada, intuida y practicada durante veinticuatro horas del día. Intuir lo que verdaderamente somos es comprometernos íntegramente en la realización de eso que verdaderamente somos en todos los seres, de acuerdo al voto primordial: “Por innumerables que sean los seres, hago voto de liberarlos; por incomparable que se la Verdad, hago voto de realizarla”. Para quien sienta este profundo compromiso con la realización, el servicio, el sacrificio y la entrega, en todas las condiciones presentes y hasta el infinito mismo, la práctica espiritual será, naturalmente, el camino. Que esa persona reciba la gracia de encontrar en esta vida un maestro espiritual y de conocer la iluminación en el momento.
Ver más

capitalismo

UN LLAMADO A TODOS LOS CIENTÍFICOS: LA PANDEMIA TIENE UNA CAUSA METAFÍSICA, DEMOSTRABLE MEDIANTE LA HIPNOSIS CLÍNICA REGRESIVA DE WILLIAM CRIADO

A estas alturas de la falsa pandemia, en la que muchos todavía no saben lo que está pasando en mundo por estar bajo programación mental sobre todo de la televisión, creo que es importante no solo denunciar una vez más quién es el enemigo invisible de la humanidad, sino, también, realizar un análisis empírico desde la hipnosis clínica regresiva para poner un poco de orden en este año apocalíptico. En dicho sentido, a partir de los vídeos comentados que he publicado, voy a destacar las pautas evolutivas de la plandemia desde el magnífico trabajo realizado por el médico venezolano William Criado, gracias a lo cual he podido pasar de la teórica filosofía transpersonal a una práctica empírica mediante la hipnosis clínica regresiva. 1 – Vídeo 226 de Willam Criado (publicado el 24 de junio 2018): Las vacunas al descubierto: contienen nanotecnología de los reptilianos. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - En 1.999, en un polideportivo de Ohio (EEUU) hay una experimentación para vacunar 1.400 niños procedentes de la emigración. Esas vacunas contienen nanotecnología. - Para la elaboración de esas vacunas con nanotecnología, se secuestraron a 512 científicos con sus correspondientes familias para hacerles chantaje. - Toda esa operación fue desmantelada y los científicos y sus familias recuperados. 2 – Vídeo 283 de William Criado (publicado el 24 de marzo 2020): La raza Kutulo está detrás de la pandemia. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se evidencia que un laboratorio situado en Wuhan (China) es el centro de operaciones para la pandemia, donde se pretendía liberar en el futuro nanorobots biológicos para que, una vez liberados, se multiplicaran por medio del oxigeno y el aire atmosférico. Esos nanorobots son más pequeños que un grano de arena. - El objetivo era programar esa pandemia mortal para el final del 2021 preparando así esa extinción masiva para el gran evento del 2024 (¿Flash solar?). - William Criado sabe que hay 44 hombres que dominan la élite política y económica, los cuales son los responsables de la pandemia del 2020, conoce sus nombres. - La pandemia del 2020 es una estrategia de control mediante la vacunación masiva obligatoria como preparación para el 2021, fecha en que se liberaría los citados nanorobots biológicos, los cuales serían más letales que el coronavirus. - Toda esa operativa genocida ha sido anticipadamente desmantelada por William Criado. 3 – Vídeo 284 de William Criado (publicado el 9 de abril 2020): Enki, el creador del ser humano, hace importantes revelaciones sobre el virus y el futuro de la humanidad. En una conversación de William Criado con Enki, cabe destacar estos importantes puntos: - Enki: Hay demasiadas muertes, esto no se va acabar todavía, hay mucha maldad en el mundo. - WC: El virus es un microorganismo en 3D, reforzado en laboratorios con diferentes inserciones*. Las razas que estaban detrás de ese plan para 2021 fueron eliminadas (ver vídeos 283 y 306), fue el último bastión Anunnaki. *Cabe señalar que muchos científicos denuncian que, efectivamente, el virus no ha sido secuenciado y aislado según los postulados de Koch. También denuncian esos científicos que hay inserciones de otras secuencias como, por ejemplo, el VHI. Esa secuenciación es, entonces, un “virus informático” pues ha sido secuenciado en una pantalla de ordenador. - Enki: El holograma de la Tierra se está rompiendo, los reptiles se están dejando ver por todo el mundo y ya no saben qué hacer. - Enkí: Más que el virus, está matando el pánico, el miedo. - WC: Ha habido momentos claves desde movimientos gubernamentales, en el que 2 cosas se han visto sin que sean públicas: 1- La liberación de muchos niños, miles, que ni siquieran han visto la luz, utilizados de muchas formas: tráfico de órganos, trata de blanca, violaciones, rituales satánicos… y 2- Cierta élite mundial está resguardada en bunkers secretos. - Enki: El virus no se queda en el aire, cae a la superficie. - WC: Se ha visto recuperación completa en personas que han tomado vaporizaciones (6 al día) en los primeros síntomas, y el virus es eliminado de las fosas nasales y la garganta, con hierbas: eucalipto, jengibre, romero, orégano silvestre, mentol, hay evidencias de eso. - Enki: Esto va a pasar, va a dejar muchas consecuencias, mucho dolor, esto va a pasar y van a venir mejores tiempos para todos los humanos, hay que esperar, no puedo decirte nada más William. - Enki: El humano no está lo suficientemente preparado para escuchar ciertas cosas … - Enki: Hay reptilianos en la tierra, y el holograma se está rompiendo, y a ellos les aterra saber que los humanos los están viendo. - Enki: Respecto a los sonidos que hay en el mundo: Están tratando de crear pánico en los humanos. - WC: Han aparecido imágenes tipo Blue Beam con estas nuevas tecnologías, imágenes muy nítidas para confundir a los que no saben. 4 – Vídeo 287 de William Criado (publicado el 4 de junio 2020): El Covid 19 es obra de los reptilianos desde 7034 AC. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se hacen experimentos con científicos: se los infecta para adquirir resistencia al virus y, posteriormente, ser enviados a la tierra 3D para infectar al resto de la humanidad. - El objetivo de la manipulación científica en 4D es la transmisión del virus y una infección masiva, tal como se ha realizado en la época actual en el aspecto físico 3D mediante el Covid 19. Ese vector de transferencia desde 4D a 3D tiene dos objetivos: imposibilitar la destrucción en 4D y evitar la escapatoria definitiva del ser humano desde 3D. - Los reptilianos conocen muy bien cualquier emoción del ser humano, y saben distinguir entre los humanos más frágiles y los más fuertes. - Desde 7.034 AC se generan las pandemias a través de la historia. - Según William Criado, el futuro no existe, de ahí la importancia de resolver el problema en la línea de tiempo presente. - La Organización Mundial de la Salud (OMS) prohíbe las autopsias y da un protocolo equivocado (controlado por reptiles) para no detectar la coagulación de la sangre y, así, esa información queda bloqueada e inaccesible para la mente humana. (Este extremo está muy acreditado con numerosas muertes, sobre todo en Italia, cuyos científicos se atrevieron a realizar las primeras autopsias para luego cambiar el protocolo de actuación con antiinflamatorios y anticoagulantes). - El factor de no letalidad del virus es porque los reptilianos no tienen el control del holograma tierra, ya que hay esferas de luz en partes estratégicas que ayudan al holograma y a los seres vivos, lo cual aumenta la frecuencia por emanación de luz de los Humanos/luz liberados. 5 – Vídeo 315 de William Criado (publicado el 7 de agosto 2021): Las vacunas al descubierto: nanopartículas y grafeno para la muerte celular. Única solución: conciencia total para la regeneración celular. Resumen más destacado: -El grafeno inoculado a través de las vacunas hace que las células sufran una modificación en todo el cuerpo. La membrana celular sufre una petrificación que impide la expansión de la energía por el cuerpo. El sistema intercelular humano se comunica a través de energía que recorre de una célula a otra. La petrificación de la membrana celular impide esa comunicación celular, de tal modo que las células trabajan independientemente y se desconectan entre sí. La conclusión es que la emisión química enviada desde el cerebro, más la comunicación eléctrica del sistema nervioso, ya no hacen conexión con las células. Al faltar esa comunicación entre las células, ello provoca fallos en los órganos y en los tejidos. -La vacuna contiene nanopartículas subatómicas que actúan directamente sobre las células. Esas nanopartículas se alojan cerca de la membrana celular. Cuando el grafeno entra en el cuerpo, se desintegra en micro partículas, las cuales sirven para el movimiento de las nanopartículas, son pues el motor que ayuda a la conducción de esas nanopartículas mediante el calor del cuerpo. Es por ello que, las mascarillas, ayudan a subir ese calor y facilita la labor de conducción. -¿Cómo se puede contrarrestar esos efectos de la vacuna? El humano debe estar en un estado de conciencia total, todo el tiempo, especialmente la noche durante el sueño, pues la regeneración celular se acelera a través del sueño. El sueño es más importante que la rutina diaria humana. El descanso con mentalidad consciente facilita la regeneración del cuerpo y puede acelerar la destrucción de las nanopartículas, no inmediatamente, pero en procesos de tiempo (desde 3 meses a 3 años), dependiendo de la capacidad del ser humano de estar en silencio en ese momento. 6 - Conclusiones Hay constancia de que son miles los científicos que están elevando sus voces conjuntamente contra esta falsa pandemia en la que hay relación entre el 5G y las vacunas para imponer un Nuevo orden Mundial, y así lo expuse también en un Webinar en la Universidad Central de Bolivia. Desde este artículo, invito a dichos científicos a dar un paso más allá de lo meramente físico, a adentrarse en las cuestiones metafísicas, en esa cuarta dimensión (4D) desde la cual hay un enemigo invisible que controla la humanidad. Es una invitación a realizar ciencia más allá de los sentidos, es decir, desde el subconsciente humano tal como lo demuestra William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Quizá, así, algún día, los científicos podrán trabajar conjuntamente con algunos filósofos que, como yo, contemplamos la metafísica ya no como una entelequia sino mediante acreditadas investigaciones científicas en las que, por ejemplo, se demuestra que es posible la sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación. Este 2020 hemos experimentado tanto sufrimiento, que es imperativo volver a poner orden entre la ciencia y el pensamiento y, para dicho objetivo, hay que partir de la premisa de que los reptilianos controlan al ser humano a través del subconsciente.
Ver más

PENSAMIENTO

PRESUPUESTOS FILOSÓFICOS PARA LA TRANSICIÓN HUMANA DEL VIEJO MUNDO AL NUEVO MUNDO

Este artículo es una reproducción del epílogo titulado UNA FILOSOFÍA HERMENÉUTICA PARA SERES ESPIRITUALES de la obra KEN WILBER Y LOS NUEVOS PARADIGMAS DE LA HUMANIDAD “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo” (Sócrates -470/399 AC-, filósofo griego) 1 – Verdades eternas Ya sabemos que el mundo chato (1) es un viejo mundo moribundo. ¿Pero qué nos depara el nuevo mundo? ¿Quién lo va a construir filosóficamente? Para ello, hace falta una hondura intelectual de la talla de Wilber, mi mentor intelectual. Pero también algo de Maslow, Marx, Hegel, Kant, Descartes, Platón y Heráclito -entre otros muchos- si regresamos cronológicamente al pasado; porque hay verdades que, siendo eternas en la historia de la filosofía, no han sido llevadas a su aplicación práctica y pedagógica por el pensamiento occidental. Y ese es el objetivo de este ensayo: una reinterpretación de la historia de la filosofía tradicionalmente académica, ahora bajo un revisionismo desde la filosofía perenne, con la primordial preferencia en facilitar el empoderamiento consciente de las personas para dar el mejor de los sentidos a su vida desde la gestión de su libertad con conocimiento de causa. Vuelvo a recordar en palabras de Morín que “educar para comprender las matemáticas o cualquier disciplina es una cosa, educar para la comprensión humana es otra; ahí se encuentra justamente la misión espiritual de la educación: enseñar la comprensión entre las personas como condición y garantía de la solidaridad intelectual y moral de la humanidad”. “Educación, comprensión, espiritualidad, intelectualidad y moralidad”. Esas cinco palabras, bien podrían representar el sentido de toda mi obra filosófica desplegada a través de mis diversas publicaciones. ¿Qué sentido tendría la vida sin una correcta interpretación? 2 – El principio de los contrarios Los seres humanos nacemos y vivimos con la muerte en el horizonte. Si una cosa hay cierta en la vida, es que somos mortales, que tarde o temprano vamos a morir. La cuestión es que no sabemos ni cómo ni cuándo. La vida y la muerte, siguiendo el principio de los contrarios propuesto por Heráclito (2) , son dos polos, como todo en la naturaleza. Entonces, ¿no habría que buscar la propuesta para el nuevo mundo dentro de un contexto de contrarios, para que puedan ser claramente identificables, mensurables históricamente y ser aprehendidos fácilmente por el sujeto cognoscente que estudiase la historia del pensamiento? Lo más sabio, creo, es imitar a la naturaleza, y tal ha sido el objetivo de la dinámica espiral emulando al ADN de los seres vivos, como se ha visto en el primer artículo científico La evolución de la conciencia desde un análisis político, social y filosófico-transpersonal, cuyo primordial objetivo es contextualizar la historia del pensamiento en un solo folio. Porque no se puede dar el mejor de los sentidos a la vida sin una correcta aprehensión cognitiva de la historia. Y la comprensión de nuestro pasado es lo que permite interpretar nuestro presente, al modo como lo ha realizado este pensador con el segundo artículo científico El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad, y desde ambas erudiciones, poder vislumbrar un futuro filosófico mediante los emergentes paradigmas propuestos en estas seis áreas del conocimiento: la filosofía, la psicología, la sociología, la ciencia, la educación y la espiritualidad. 3 – Pasado, presente y futuro de la humanidad Puedo afirmar, con poco riesgo a equivocarme, de que el verdadero sentido que hay que dar cada cual a su vida, depende en gran medida del determinismo histórico, las circunstancias exógenas sociales y biológicas, así como de una correcta educación que permita el empoderamiento consciente de esos condicionantes, de modo que el educando sea un ser libre en sus decisiones con conocimiento de causa sobre el pasado, el presente y el futuro de la humanidad. En este respecto, los dos mil años de cristianismo solo han reportado un sometimiento de la razón a la fe. Podríamos creer que la razón colectiva ha logrado su máxima expresión mediante las democracias. Sin embargo, es innegable que vivimos bajo una plutocracia en connivencia con las jerarquías eclesiásticas. Los mercaderes y los curas, sin olvidar a las monarquías, como siempre en la historia, tienen el dominio sobre la humanidad, esclavizando ésta en la caverna platónica mediante el materialismo científico como único modo de saber. El pasado es la historia de un hombre esclavizado a la fe hasta el surgimiento del cogito cartesiano, y desde entonces, la libertad generada con el surgimiento del racionalismo, ha estado en manos del ego plutocrático. Sin embargo, el presente es la lucha por la genuina libertad cooperativa frente al libertinaje del egocentrismo, y el futuro solo puede pertenecer a los hombres que luchan por la libertad con conocimiento de causa. Y en ese camino liberador, la física cuántica ha jugado un crucial papel al girar la mirada desde el “ver para creer” (método científico) al “creer para ver” (método trascendental), dos modos de saber que diferencian epistemológicamente al viejo mundo del nuevo mundo, respectivamente. 4 – Física cuántica y espiritualidad Desde el surgimiento de la física cuántica, las cuestiones espirituales ya no son del pleno dominio de las religiones, sino que son los propios científicos quienes postulan una integración de la razón con el espíritu. Así, el giro copernicano que se está produciendo en la historia del pensamiento, es que el viejo mundo sustentado en el materialismo científico y el racionalismo pragmático está agotado, y un nuevo mundo emerge gracias a un racionalismo espiritual, una integración de la razón y el espíritu tal como postulo mediante la filosofía transpersonal. Enseñar ello en una clase de filosofía, y además en un solo folio, es dar al estudiante un conocimiento contextual de la historia del pensamiento para que pueda ubicarse existencial, racional y espiritualmente con conocimiento de causa. Por tanto, fuera las imposiciones educativas orientadas a satisfacer las demandas de un sistema de producción que solo crea miseria; también fuera de la educación el adoctrinamiento ideológico desde los dogmas religiosos. Saber y educar ello hará a todo estudiante un ser libre con conocimiento de causa para dar el mejor de los sentidos a su vida. 5 – Saber, verdad y libertad Cada uno hace lo que puede con lo que se sabe para dar el mejor de los sentidos a su vida, pero cuando el saber democrático se halla secuestrado, no hay duda que se vive en una ignorancia inducida histórica y socialmente por las mismas castas que se transmiten el poder generacionalmente entre ricos, y entre papas en la curia eclesiástica, confluyendo todo ello, inevitablemente, en La sociedad de la ignorancia . Saber ello es la antesala de la libertad y la preconización de la muerte del viejo mundo. Porque solo el saber hará de nosotros hombres libres. Entre la vida y la muerte solo hay saber: nacemos para aprender y morimos con alguna lección aprendida. Cuando algo muere, inherentemente en el plano psicológico, se tiende a pensar que ha desaparecido para siempre, siendo una concepción materialista de la vida. Por otro lado, hay personas que creen que hay vida tras la muerte, siendo entonces una concepción idealista o espiritual. Esa dicotomía psicológica entre el materialismo y el idealismo, los contrarios por antonomasia, es una apertura ontológica para que toda persona tenga que dar un sentido a su vida, libre e inexorablemente, en función de sus propias creencias, así como los conocimientos adquiridos. Pero la cuestión fundamental en la interpretación de lo que es la vida, es que debe ser comprendida desde una correcta lectura del pasado e interpretación del presente para poder decidir certeramente sobre el futuro. Por tanto, la primera regla es tener un “mapa” lo suficientemente fidedigno, emulando a Descartes, para no perderse en el camino de la investigación de la “verdad”. Tal fue la primera regla que aprendí en el Discurso del método. El mundo tan complejo en el cual vivimos es una maraña que presenta confusión y nihilismo en las personas, principalmente, porque la actividad filosófica ha sido denostada, pisoteada y arrinconada. Sin un referente educativo fiable que invite a la reflexión, ¿cómo emprender la reconstrucción pensativa sobre este viejo mundo moribundo? ¿Cómo dar el mejor de los sentidos a la nueva vida? 6 – Criticismo kantiano De un modo historicista, es el criticismo kantiano quién diferencia las tres jerarquías en discordia en el presente caos civilizatorio: la ciencia (ello), la profundidad interior (yo) y la espiritualidad (nosotros), que la postmodernidad no ha sabido o podido integrar. El ego plutocrático, fragmentado y disociado de la colectividad, ha aflorado la miserable moral humana que resplandece en el viejo mundo moribundo. La filosofía tradicional academicista no ha sabido renovarse con las verdades que tenía delante de las narices. Los paradigmas de la filosofía tradicional y la filosofía transpersonal están presentes, aunque no diferenciados desde las perspectivas académica, sociológica y cognitiva, pues lo “transpersonal” es como un simple bebé que, desde un contexto histórico, está comenzando a caminar. Así en un solo folio, en la dinámica espiral, se puede enseñar la historia de la filosofía hasta el siglo veintiuno. Fácil para todos. 7 – Un nuevo paradigma de conocimiento El nuevo mundo debe edificarse desde el empoderamiento consciente de toda persona. Y para ello, es imprescindible saber leer el pasado e interpretar el presente para orientar certeramente su futuro. El sintagma a modo de dinámica espiral, es una humilde propuesta para que la historia de la filosofía pueda ser enseñada siguiendo reglas escritas en la naturaleza, pero que pocos aciertan a descifrar. No se puede construir un nuevo mundo sin un “mapa sociológico” que auxilié en la comprensión de la realidad de ahí fuera, así como un “mapa psicológico” que guie interiormente al sujeto cognoscente en su mundo interior. Pero el mapa por excelencia es la naturaleza y así fue como emergió la dinámica espiral a modo de contrarios contrapuestos de dos en dos, y a la vez evolucionando helicoidalmente, como lo hace el ADN en la naturaleza, toda una visión transpersonal que va más allá de la filosofía tradicional. La filosofía académica tradicional ha fracasado como proyecto emancipador de la humanidad, de ahí la muerte del viejo mundo. En su lugar, propongo realizar filosofía transpersonal en el nuevo mundo, pues aporta una visión más integradora de la naturaleza humana. Y propongo La educación cuántica como un proyecto revisionista y reformador en la pedagogía histórica, filosófica, científica, intelectual, psicológica y espiritual. Propongo el otro modo de saber, el no dual entre sujeto y objeto, el místico, el trascendental o directo, un nuevo paradigma de conocimiento a los ojos de los materialistas científicos, sin embargo, eternamente presente en la filosofía perenne y más conocido como metafísica en el ámbito de la filosofía. 8 – De la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal Porque el nuevo mundo solo puede edificarse con personas libres y con conocimiento de causa. Solo el saber hará de nosotros hombres verdaderamente libres. Y para tal objetivo, una renovada filosofía debe volver a coger las riendas del destino de la humanidad. Tal es el objetivo de este ensayo al reinterpretar y comprender mejor nuestro pasado mediante la dinámica espiral en el artículo La evolución de la conciencia desde un análisis político, social y filosófico-transpersonal y, correlativamente, aprehender los nuevos paradigmas de la humanidad mediante el mándala epistemológico. Solo comprendiendo e interpretando correctamente nuestro pasado es posible, entonces, vislumbrar un cambio de era desde el materialismo del viejo mundo hacia la espiritualidad del nuevo mundo. Ahora bien, desde una cronología histórica, ¿cómo se realizará la transición del viejo mundo al nuevo mundo? ¿Cómo se correlacionan ambos mundos en el proceso histórico? ¿Cómo será posible la trascendencia de la filosofía tradicional del mundo chato hacia la filosofía transpersonal del nuevo mundo? Todo cambio de paradigma supone una metamorfosis de nuestra visión del mundo, impele a transformar nuestra anticuada cosmología anclada al pasado, asumir que debemos cambiar nuestra manera de vivir, de pensar y de relacionarnos con los demás. Sin embargo, soy consciente, porque así lo he detectado en mi entorno social, de que, para muchas personas apresadas por el paradigma capitalista, les será muy difícil realizar dicha metamorfosis, esencialmente, porque sus vidas están condicionadas por un modelo existencial reduccionista en el que, la pretendida felicidad, está ligada a la esclavitud del economicismo neoliberal. Cuando el depredador sistema capitalista violenta la vida de los ciudadanos con desahucios de viviendas, expolio de ahorros de toda una vida -véase las preferentes-, con la exclusión social y la pobreza, son muchas las personas que colapsan psicológicamente y caen en la depresión cuando no en el suicidio. Son miles y miles las personas suicidadas, fundamentalmente, porque su cosmovisión de la vida se vino abajo, porque nadie les ha enseñado a comprender que la historia reciente de la humanidad ha sido manipulada para favorecer el ego plutocrático de una minoría al frente de los designios del mundo. Así pues, para esa generación de personas que han caído en el nihilismo y la pérdida del sentido de la vida, sacando fuerza de flaqueza, tan solo les queda como solución emprender el viaje iniciático de la transformación interior e intentar recorrer el camino ascendente hacia la sabiduría, un sendero que el inconmensurable Platón nos invitó a proseguir mediante la alegoría del Mito de la Caverna. 9 – Un mundo chato No obstante, la vida sigue su curso, y aunque el mundo chato desvelado por Wilber tiene difícil resolución por cuanto nos hallamos en puertas de un colapso financiero globalizado con importantes repercusiones sociales y psicológicas para los ciudadanos del mundo, este librepensador debe seguir adelante con sus especulaciones filosóficas, pues es un imperativo para todo sincero buscador de la “verdad” estudiar su pasado para comprender el presente y proponer soluciones futuras. Y la conclusión a la que hemos llegado es que, la humanidad, debe cambiar antes que nada su paradigma pensativo, es decir, sustituir la filosofía tradicional -sustentada en la disociación entre la razón y el espíritu -, para abrazar la filosofía transpersonal propuesta por el inconmensurable Ken Wilber. En suma, se trata de aunar la razón con el espíritu, de buscar la profundidad interior, de abandonar el mundo chato de la Mano Derecha y, en su lugar, aprehender el camino espiritual de la Mano Izquierda. 10 – Dos modos de saber: evolución paradigmática Efectivamente, la tesis fundamental de este ensayo es que la filosofía bifurca en dos modos de saber: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable. La historia de la humanidad como se ha visto con Ken Wilber en Breve historia de todas las cosas, se ha declinado por la senda del racionalismo pragmático, de una filosofía materialista y de una ciencia divorciada del saber revelado en manos, presuntamente, de las religiones. En definitiva, la filosofía tradicional ha devenido en un mundo chato, un viejo mundo con un dominio del “ello” sobre el “yo” y el “nosotros”. La filosofía tiene el gran reto de integrar la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyo resultado es una epistemología hermenéutica como evidencia nuestro mándala epistemológico, en suma, realizar filosofía transpersonal. Y lo que se desprende de la investigación argumentada en este ensayo es que, imperativamente, la humanidad debe emanciparse hacia la postmodernidad o visión-lógica según Wilber, lo cual permitiría entonces la evolución dialéctica y paradigmática en estas seis áreas del conocimiento: en la filosofía (de la tradicional a la transpersonal), en la psicología (de la conciencia personal a la conciencia transpersonal), en la sociología (del neoliberalismo al altermundismo), en la ciencia (de la filosofía materialista a la filosofía perenne), en la educación (de la tradicional a la educación cuántica), y en la espiritualidad (de las religiones exotéricas a la religión esotérica). En definitiva, complementar el conocimiento de la Mano derecha con el de la Mano Izquierda, integrar estos dos modos de saber. 11 – Reduccionismo psicológico Wilber tiene absolutamente toda la razón al aseverar que el “ello” de la Mano Derecha se ha erguido como adalid de la “verdad” sobre el “nosotros moral” y el “nosotros cultural”, y por debajo, se halla soterrado un “yo” fragmentado y disociado de la colectividad, cuya razón filosófica se halla disociada del espíritu. Dicho en otras palabras, después de dos mil años de filosofía, ésta ha devenido en un racionalismo pragmático, sin sentido orientador para el ser humano, hasta tal punto que los poderes fácticos la están desterrando del sistema tradicional de enseñanza. La cuestión es que, subrepticiamente, a menor pensamiento crítico, mayor docilidad en el control social y psicológico de las masas. Con el transcurso del tiempo, la filosofía ha sido sustituida por un reduccionismo psicológico, en sentido positivista, que no es capaz de dar razones sobre el verdadero sentido de la vida, pues deja de lado la visión espiritual inherente al ser humano. Lo más grave de todo ello es que la educación tradicional, clasista, ha sucumbido también a los cantos de sirena de los jerarcas inmediatamente superiores, a saber, la religión, la filosofía materialista y, por encima de todos ellos, los poderes fácticos a través del eufemístico pensamiento único neoliberal (3). Tal es la jerarquía de domino del mundo chato, y lo más irónico, es que los plutócratas no se esconden, sino que se ríen de nosotros al colocar el “ojo que todo lo ve” en la cúspide piramidal de la jerarquía de dominio, tal como aparece en el billete del dólar americano. 12 – El nacimiento de una nueva conciencia Afortunadamente, la evolución sigue su curso y, tarde o temprano, a todo caos le sucede un orden, aunque todavía imperceptible para muchos, porque los hombres de buena voluntad, ya sea por el acoso de tanto sufrimiento o por haber emprendido el camino ascendente hacia la sabiduría, harán posible en algún momento de la historia que los viejos paradigmas sean sustituidos por otros nuevos, como postulo en este ensayo. No me cabe la menor duda. Otra cuestión es que muchos de nosotros podamos llegar a ver dichos cambios de paradigma. Sin embargo, cada cual debe ser consciente de su papel en la evolución espiritual de la humanidad, cada cual debe descubrir y recorrer por sí solo el camino ascendente hacia la sabiduría y el camino descendente de la compasión. Solo así será posible una socialización efectiva del conocimiento que permita salir a la humanidad de La sociedad de la ignorancia, transcender hacia La democracia del conocimiento y vislumbrar El nacimiento de una nueva conciencia crítica de especie para instaurar una civilización espiritual, cuyas condiciones objetivas, según Wilber, solo pueden darse mediante el desarrollo de la intuición espiritual o intuición moral básica. 13 – La intuición moral básica La intuición moral básica a decir de Wilber, es que cuando yo intuyo claramente al Espíritu, no solo intuyo su resplandor en mí mismo, sino que también lo intuyo en el dominio de los seres que comparten el Espíritu conmigo (en forma de su propia profundidad). Y es entonces cuando deseo proteger y promover ese Espíritu, no solo en mí sino en todos los seres en los que se manifiesta. Pero, además, si intuyo claramente al Espíritu, también me siento alentado a implementar ese despliegue espiritual en tantos seres como pueda, es decir, no solo en los dominios del “yo” o del “nosotros”, sino que también me siento movilizado a implementar esta realización como un estado objetivo de cosas (en los dominios del “ello”, en el mundo). El hecho que el Espíritu se manifieste realmente en los cuatro cuadrantes (o, dicho de modo resumido, en los dominios del “yo”, del “nosotros” y del “ello”) supone también que la auténtica intuición espiritual es aprehendida con el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo de cosas del propio “ello”. En definitiva, proteger y promover la mayor profundidad a la mayor amplitud posible. Esa es, en opinión de Wilber, la intuición moral básica de todos los holones, sean o no humanos. 14 – El Gran Tres Los paradigmas del viejo mundo, o mundo chato, se sustentan sobre una jerarquía de dominio del “ello” sobre el “nosotros” y el “yo”. La Mano Derecha obvió por completo la reflexión y la interpretación de la profundidad, es decir, esa jerarquía de dominio abrió una brecha epistemológica entre los dos modos saber al enaltecer el “ello” sobre el “nosotros” y el “yo”. La Mano Izquierda, imperativamente, debe trascender dicha jerarquía de dominio mediante la filosofía transpersonal como propulsora de la profundidad, como paradigmática sustituta de la filosofía tradicional, en definitiva, integrar la mente, la cultura y la naturaleza como forma de respetar al Espíritu en los cuatro cuadrantes , formas de reconocer los cuatro rostros del Espíritu -o simplemente Gran Tres- para honrar por igual a la Bondad, la Verdad y la Belleza. 15 – Una filosofía hermenéutica para seres espirituales Consecuentemente, no se puede edificar una filosofía hermenéutica para seres espirituales, si no es sobre los sólidos cimientos de una filosofía transpersonal que integre la razón con el espíritu desde la no-dualidad. No se puede dejar que la filosofía transpersonal corra la misma suerte que la filosofía tradicional, es decir relegada al ostracismo de la historia. Bien al contrario, la filosofía transpersonal debe abanderar el segundo renacimiento humanístico como epistemológicamente ha sido argumentado en el artículo científico La evolución de la conciencia desde un análisis político, social y filosófico transpersonal, siendo Ken Wilber el adalid de este movimiento intelectual y espiritual. Solo así puede, la filosofía transpersonal, constituirse en una filosofía hermenéutica para seres espirituales. Y para dicha finalidad, en un ejercicio de futurología filosófica, deberán consumarse los cambios de paradigmas argumentados en el artículo científico El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad. El tiempo será el juez supremo que quita y pone razones. Ni tan siquiera mis coetáneos podrán juzgar de la certeza o desacierto del postulado aquí desarrollado, fundamentalmente, porque todo paradigma abarca un espectro temporal que solo puede observarse desde el futuro. Es decir, este momento presente solo podrá ser valorado, estudiado y considerado desde el futuro, del mismo modo que, en la dinámica espiral, hemos podido contextualizar los paradigmas del pasado desde una perspectiva holístico-cognitiva amparada por una visión hermenéutica. A la postre, todo en la vida es interpretación. Siempre es más fácil investigar, rastrear, leer o interpretar nuestro pasado. Algo más difícil es comprender nuestro presente, pues estamos obnubilados por las sombras de la caverna capitalista y, mucho más difícil, será predecir nuestro futuro. No obstante, hay precedentes de pensadores y genios cuyas ideas no fueron tomadas en consideración por el pensamiento social dominante y que, sin embargo, se han atrevido a soñar con su imaginación para anticipar previsibles futuros. Porque, como dijera el poeta estadounidense Faulkner: “La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen”. La actual civilización se halla ante en un inminente colapso cultural, cuya única solución pasa por trascender al primer renacimiento (“yo”) e integrar un segundo renacimiento (“nosotros”) con la salvaguarda de la naturaleza (“ello”). Y para ello, más que nunca será necesario un viaje iniciático de la transformación interior, es decir, desde la no-dualidad, abrazar y emprender cada uno de nosotros el camino ascendente hacia la sabiduría y el camino descendente de la compasión, porque no hay mayor verdad que el amor (espiritualidad), y el amor a la verdad es el camino (filosofía), en definitiva, aprehender la intuición moral básica propuesta por Ken Wilber: promover la mayor profundidad para la mayor amplitud posible, dicho de otra manera, implementar el despliegue espiritual en tantos seres como pueda, no solo en los dominios del “yo” o del “nosotros”, sino también en los dominios del “ello”, en el mundo. Aprehender el significado y la puesta en práctica de dicha intuición moral básica desvela una subyacente filosofía hermenéutica apta solamente para seres espirituales. “No somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual. Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana” (Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), filósofo francés). NOTAS: (1) El fracaso epistemológico de Occidente es evidente al no haber logrado la integración del “yo” (arte), el “nosotros” (moral) y el “ello” (ciencia), tal es la conclusión de la primera parte de Breve historia de todas las cosas a decir de Wilber (p.182): “No deberíamos, pues, buscar la solución regresando a la indisociación mítica o mágica del Gran Tres en la que el yo, la cultura y la naturaleza todavía no se habían diferenciado. Debemos desembarazarnos de la miseria de la modernidad (la disociación) sin renunciar, en cambio, a sus facetas más esplendorosas (la diferenciación). De modo que, si la tarea de la modernidad fue la diferenciación del Gran Tres, la misión de la postmodernidad es la de llegar a integrarlos.” Wilber considera que Occidente ha completamente olvidado las dimensiones espirituales, abocando con ello a un “mundo chato” dominado por los ascendentes y los descendentes, y que han llevado al colapso de la modernidad. Wilber (p.339) explica la génesis de dicho problema occidental: “Todo comenzó a cambiar radicalmente con el Renacimiento y la emergencia de la modernidad, un cambio que alcanzaría su punto culminante con la Ilustración y la Edad de la Razón y que bien podríamos resumir diciendo que los ascendentes fueron reemplazados por los descendentes.” La obra de Wilber aborda en extensión los ascendentes y los descendentes como rivales antagónicos que necesitan de una integración, y nos explica la génesis histórica de este rechazo de lo espiritual, la razón histórica concreta que explica los motivos por los cuales el Occidente moderno ha llegado a negar la validez de los estadios transpersonales. La posibilidad y necesidad de una filosofía hermenéutica está meridianamente demostrada por Wilber en Breve historia de todas las cosas, a partir de la cual hemos esbozado los parámetros históricos y hermenéuticos, a saber, la diferenciación de los Tres Grandes a partir de Kant, y el colapso del Kosmos al ser reducidos al Gran Uno: el materialismo científico. En suma, estamos asistiendo en Occidente a un completo olvido de la profundidad espiritual. Los ascendentes y los descendentes, al fragmentar el Kosmos, están alimentando la brutalidad de la contienda y no hacen más que tratar de contagiar al otro bando sus enfermedades. Pero no es en la lucha sino en la unión entre los ascendentes y los descendentes donde podremos encontrar armonía, porque solo podremos salvarnos, por así decirlo, cuando ambas facciones se reconcilien. Y tal salvación solo puede provenir de la unión entre la sabiduría y la compasión como un imperativo para la sanación trascendental del ser humano. (2) Heráclito de Éfeso fue un filósofo griego. Nació hacia el año 535 a. C. y falleció hacia el 484 a. C. Era natural de Éfeso, ciudad de la Jonia, en la costa occidental del Asia Menor (actual Turquía). Como los demás filósofos anteriores a Platón, no quedan más que fragmentos de sus obras, y en gran parte se conocen sus aportes gracias a testimonios posteriores. Heráclito afirma que el fundamento de todo está en el cambio incesante. El ente deviene y todo se transforma en un proceso de continuo nacimiento y destrucción al que nada escapa: se refiere al movimiento y cambio constante en el que se encuentra el mundo. Esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios. La contradicción está en el origen de todas las cosas. Todo este fluir está regido por una ley que él denomina Logos. Este Logos no solo rige el devenir del mundo, sino que le habla al hombre, aunque la mayoría de las personas “no sabe escuchar ni hablar”. El orden real coincide con el orden de la razón, una “armonía invisible, mejor que la visible”, aunque Heráclito se lamenta de que la mayoría de las personas viva relegada a su propio mundo, incapaces de ver el real. Si bien Heráclito no desprecia el uso de los sentidos (como Platón) y los cree indispensables para comprender la realidad, sostiene que con ellos no basta y que es igualmente necesario el uso de la inteligencia. Era conocido como “el Oscuro”, por su expresión lapidaria y enigmática. Ha pasado a la historia como el modelo de la afirmación del devenir y del pensamiento dialéctico. Su filosofía se basa en la tesis del flujo universal de los seres: todo fluye. Los dos pilares de la filosofía de Heráclito son: el devenir perpetuo y la lucha de opuestos. Ahora bien, el devenir no es irracional, ya que el Logos, la razón universal, lo rige: “Todo surge conforme a medida y conforme a medida se extingue”. El hombre puede descubrir este Logos en su propio interior, pues el Logos es común e inmanente al hombre y a las cosas. (3) El neoliberalismo es un neologismo que se ha instalado eufemísticamente como pensamiento único en la cultura capitalista de Occidente. El concepto de pensamiento único fue descrito por primera vez por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer en 1819 como aquel pensamiento que se sostiene a sí mismo, constituyendo una unidad lógica independiente sin tener que hacer referencia a otras componentes de un sistema de pensamiento. En 1964, el filósofo Herbert Marcuse describió un concepto similar que denominó pensamiento unidimensional. Para Marcuse este tipo de pensamiento es el resultante del “cierre del universo del discurso” impuesto por la clase política dominante y los medios suministradores de información de masas. El concepto es reintroducido en la última década por el sociólogo y periodista español Ignacio Ramonet, quien lo define partiendo de una idea de izquierda anticapitalista: "¿Qué es el pensamiento único? La traducción a términos ideológicos de pretensión universal de los intereses de un conjunto de fuerzas económicas, en especial las del capital internacional." En opinión de Ramonet, el economicismo neoliberal se había erigido en el único pensamiento aceptable, monopolizando todos los foros académicos e intelectuales. En contraposición, el altermundismo es un amplio conjunto de movimientos sociales formado por activistas provenientes de distintas corrientes políticas, que a finales del siglo XX convergieron en la crítica social al denominado pensamiento único neoliberal y a la globalización capitalista. Acusan a este proceso de beneficiar a las grandes multinacionales y países más ricos, acentuando la precarización del trabajo y consolidando un modelo de desarrollo económico injusto e insostenible, y socavando la capacidad democrática de los Estados, entre otros aspectos negativos. Generalmente, los activistas y simpatizantes mantienen una ideología izquierdista, contraria al liberalismo económico (economía de mercado y comercio libre). El nombre altermundismo viene precisamente del lema “Otro mundo es posible”, nacido en el Foro Social Mundial, que cada año reúne a movimientos sociales de izquierda política internacional. La emergencia internacional del altermundismo surge en contra de los intentos del pensamiento único de rendir inútil la resistencia, de hacer ineficaz la acción colectiva y de querer evidenciar como arcaico todo deseo de cambio. En un plano más amplio, el levantamiento zapatatista se convertiría en una referencia del naciente movimiento antimundialización neoliberal, que lentamente iba tomando cuerpo en el norte como en el sur. En dicho camino, la realización del Primer Encuentro por la Humanidad y contra el Neoliberalismo en 1996, en muchos sentidos, marcaría el primer paso en la construcción de ese movimiento de movimientos de carácter internacional, y que tuviera su “bautismo de fuego” en la llamada Batalla de Seattle en 1999 y su espacio privilegiado de encuentro más amplio en la experiencia del Foro Social Mundial. Ignacio Ramonet, doctor en Semiología e Historia de la Cultura y catedrático de Teoría de la Comunicación, como especialista también en geopolítica y estrategia internacional, propulsó la creación de ATTAC cuyo objetivo es la defensa de una gran variedad de causas de la izquierda política. ATTAC promueve el control democrático de los mercados financieros y las instituciones encargadas de su control mediante la reflexión política y la movilización social, y en particular promueve un impuesto a las transacciones financieras. Del mismo modo, Ramonet fue también uno de los promotores del Foro Social Mundial desde donde surgió el lema “Otro mundo es posible” (altermundismo).
Ver más

Ciencia, filosofía, espiritualidad

PENSAMIENTO, CONOCIMIENTO E ILUMINACIÓN

1 - ¿Cómo sabemos si lo que sabemos es cierto? Algunas personas me han consultado acerca de qué pensadores seguir o qué libros leer para adentrarse en la investigación de la “verdad”. En verdad, sería una actitud de soberbia por mi parte creer que podría orientar a esas personas en el complejo laberinto del pensamiento hacia la pretendida “verdad”. La actividad pensativa no es una prerrogativa de los así llamados “filósofos”, pues todos y cada uno de nosotros, en mayor o menor medida, tenemos la capacidad de pensamiento, así como la posibilidad de alcanzar algún que otro conocimiento. Otra cuestión es, como argumenté en mi obra Pensar en ser rico, la actitud de cada persona respecto del querer aprender y saber cada vez más, o no. Y esa actitud es, precisamente, el diferencial entre los que denomino “filósofos pasivos” y “filósofos activos”. Sería un “filosofo activo” toda aquella persona que busca siempre mejorar su modo de entender y pensar la vida. Es filósofo activo toda persona que se pregunta, que quiere saber más, que no se conforma con lo aprendido, sino que lo aprendido es el punto de partida de lo que queda por aprender. Sin embargo, sería un “filósofo pasivo” toda aquella persona justamente lo contrario: no se preocupa por el saber ni del conocer, pues va pasando por la vida sin la más mínima actitud activa respecto del conocimiento mismo. Dicha actitud no puede ser criticada pues cada cual es libre de sus acciones y, la actitud activa hacia el saber y conocer más, no es obligatoria. Ahora bien, realizada esa salvedad clarificadora, me dirijo a aquellas personas que sí desean saber y aprender más, para decirles que el pensamiento no solo sirve para ayudarnos a tomar decisiones con lo que sabemos, sino, también, para adquirir conocimientos nuevos que refuercen el propio pensamiento, pues solamente con dicha riqueza del pensamiento estaremos preparados para ser mejores padres, mejores amigos, mejores trabajadores, mejores empresarios, mejores científicos, mejores políticos, en definitiva, mejores personas. En consecuencia, la proactividad del pensamiento es una cuestión de actitud personal respecto del conocer. En la medida que cada cual se atreva a adentrarse en el complejo laberinto del pensamiento, irá conformando su propia cosmovisión de la vida. Y, según una interpretación de la física cuántica, hay tantas perspectivas de la vida como personas que piensan, pues a decir de Descartes “El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, puesto que cada uno piensa estar tan bien provisto de él que, incluso aquellos que son más difíciles de contentar en otra cosa cualquiera, no acostumbran a desear más de lo que tienen”. 2 - Iluminación cognitiva Por tanto, para responder a los consultantes que han motivado este artículo, voy a citar a los pensadores y sus libros que, a mí personalmente, han marcado mi pensamiento. No necesariamente deben ser de misma utilidad para ellos, sin embargo, creo que mis respuestas pueden servir de orientación generalizadora y que voy a justificar en la conclusión final. La búsqueda de la “verdad” lleva, antes o después, hacia una “iluminación cognitiva”, y hay tantas iluminaciones cognitivas como investigadores del pensamiento, pues cada uno de los científicos y pensadores de la historia conforma un pequeño eslabón en el vasto laberinto del pensamiento. Por tanto, en aras de no caer en la soberbia, es siempre más recomendable estudiar a los pensadores que nos han precedido en la historia del pensamiento (o la así llamada “filosofía"), para luego entresacar y hacer nuestras las “iluminaciones cognitivas” de otros que, antes que nosotros, se han preocupado de la investigación de la “verdad”. Así fue como me propuse estudiar filosofía durante cinco años y, en honor a la verdad como ya he expresado en varias ocasiones, no salí de la universidad con las ideas muy claras, entre otras razones, porque no hay una sistematización del conocimiento para que el alumno pueda conocer el pasado y así, acto seguido, poder actuar con conocimiento de causa en su presente para orientar más certeramente su futuro vital. En efecto, en ausencia de una “verdad” académica que se yuxtaponga a las “mentiras” del propio sistema económico político y educativo y de ingeniería social y mental, es prácticamente muy difícil, por no decir premeditadamente manipulado, el alcanzar sin obstáculos el conocimiento de la “verdad”. Por tanto, en honor a la verdad, la “verdad” misma es tergiversada por un depredador sistema cuya manipulación económica, social y política nos ha conducido a la actual plandemia, hasta el punto que nadie sabe qué está pasando en el mundo actualmente. Bueno, en realidad, no saben nada los esclavos de la caverna platónica, pero los poderes fácticos que han manipulado la historia, sí saben lo que quieren: un Nuevo orden Mundial que esclavice totalmente a la humanidad mediante técnicas de transhumanismo. Saber todo ello forma parte del proceso de la iluminación cognitiva, pues la “verdad nos hará libres”. No pretendo, para nada, hacer proselitismo de tales ideas, sino invitar a todo aquél con pensamiento crítico en búsqueda de la “verdad” a que alcance su propia “iluminación cognitiva” lo que, dicho de otro modo, sería una invitación a su propio despertar espiritual. 3 - Iluminación espiritual Llegado a este punto, conviene diferenciar claramente entre la “iluminación cognitiva” y la “iluminación espiritual”. La primera sería un estado de la propia razón que se espiritualiza, que se trasciende a sí misma con más conocimientos y que, en su máxima expresión platónica, equivaldría a decir que la Bondad es la Verdad que confiere Belleza al sentido de la vida. La iluminación cognitiva sería, entonces, algo así como encajar varias piezas de un puzle hasta vislumbrar la posible conformación de un mapa evolutivo de nuestra conciencia y que, en su apogeo de plenitud, puede experimentar una “experiencia cumbre” en palabras de Maslow o una experiencia mística donde el Amor es la ley suprema. Dicho así, parece muy fácil de alcanzar, pero, en realidad, no es tan fácil pues requiere una trascendencia del ego para vislumbrar al mundo y los otros desde una visión transpersonal, un trabajo en profundidad para desmontar nuestros falsos sistemas de creencias impuestos por el propio sistema para impedir la expresión natural de nuestra divinidad. Respecto de lo anterior, la pregunta pertinente sería: ¿es condición indispensable pasar por la “iluminación cognitiva” para alcanzar la “iluminación espiritual”? No necesariamente, como he apuntado anteriormente, la iluminación cognitiva es propia de la razón que se espiritualiza mediante las experiencias adquiridas en un mundo de dualidad. Sin embargo, la “iluminación espiritual” es una súbita experiencia que se puede alcanzar mediante técnicas o prácticas de meditación o introspección sin el uso de la razón, y lograr así una conciencia de unidad en un estado de no-dualidad. No en vano, la diferencia de las sociedades orientales respecto de las occidentales, se ha caracterizado las primeras por ir más allá de la razón con creencias como la reencarnación, por ejemplo, mientras que el pensamiento occidental ha sido preeminentemente racional alejado de toda espiritualidad auténtica que no fuera controlada por el propio sistema, como las religiones, por ejemplo. De ahí el polémico criterio de demarcación entre ciencia y religión. Más grave aún, existe un fracaso epistemológico de Occidente pues vivimos en una pesadilla de odio entre razón y espíritu a la vista de nuestro mundo actual. Por tanto, el reto más inmediato del sistema académico es establecer una nueva cosmovisión entre la ciencia y el espíritu, tal es la tarea que defiendo a través de mis publicaciones. 4 - Pensadores para una iluminación cognitiva y espiritual En virtud de todo lo anteriormente expuesto, y en aras de dar respuesta a la consulta al inicio planteada, voy a relatar a continuación aquellos pensamientos, y sus autores, que han supuesto un marcado punto de inflexión en mi propia investigación de la “verdad” a lo largo de tantos años de investigación. Vuelvo a repetir, no pretendo que sea una lista unívoca, bien al contrario, voy a dejar de lado conscientemente a autores como Kant, Rupert Sheldrake, Bruce Lipton, Jean-Pierre Garnier, Amit Goswami, entre muchos otros. Pero todos ellos pueden ser estudiados a través de mis publicaciones. Y no los descarto por el desmerecimiento de sus aportaciones científicas o intelectuales, sino porque en la lista que a continuación relato, trato de “trazar” un esqueleto cognitivo con algunos libros que, pienso, son claves tanto para la “iluminación cognitiva” como la “iluminación espiritual”. La idea pretendida sería que, toda persona que no necesariamente esté versada en cuestiones profundamente filosóficas, pueda adentrarse en el laberinto del pensamiento en busca de la “verdad” mediante autores que considero claves. Y al hilo de la exposición de cada uno de ellos, argumentaré qué representa su pensamiento en la historia del pensamiento y qué conocimientos podemos extraer de sus obras. La primera obra recomendada es, oviamente, La república de Platón (427-347 a C.). Esta obra trata de un diálogo entre Sócrates y otros personajes, como los discípulos o parientes del propio Sócrates. La obra está compuesta por diez libros. En esta obra se puede leer reflexiones que tienen que ver con candentes temas de actualidad como la estructura de ciudad-estado, el régimen democrático, la tiranía, la oligarquía, las teorías políticas, la teoría de las ideas, la idea del Bien, la idea de Justicia. Es una obra que contiene la doctrina platónica conocida como el Mito de la Caverna. Conocer el pensamiento de Platón es la antesala para entender posteriormente a Kant. Para una inmersión en la comprensión de la obra de Platón a la luz del posterior desarrollo filosófico a través de la historia, remito al lector a mi artículo Platón: el camino ascendente es el camino descendente. La segunda obra recomendada es El discurso del método de René Descartes (1596-1650), cuyo título completo es: Discurso del método para conducir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias. Es una obra fundamental de la filosofía occidental con implicaciones en el posterior desarrollo de la filosofía y las ciencias. Debo admitir que, cuando la estudié, me impactó profundamente pues es la expresión del puro racionalismo para no perderse en la investigación de la “verdad”, una guía en toda regla, una obra magistral que, a buen seguro, hará las delicias de todo inquisitivo pensador. La tercera obra es Breve historia de todas las cosas de Ken Wilber (1949-actualidad). Hago una advertencia previa al lector: como podrá observar, solamente he expuesto a Platón y Descartes como autores recomendados de la filosofía tradicional impartida académicamente y, ello, tiene una razón de peso pues la obra de Ken Wilber (sus más de veinte libros), incluyen y trascienden a toda la filosofía tradicional impartida en los sistemas educativos. Todos los autores y corrientes como el Renacimiento, la Ilustración, la Edad de la Razón desde Kant hasta el surgimiento de la posmodernidad, todos ellos son admirablemente tratados por Ken Wilber, y argumentados en mi libro Una filosofía alternativa al capitalismo. El lector no se perderá nada, al contrario, será enriquecido por la sabiduría de Ken Wilber. Para la cuestión que nos ocupa aquí, Breve historia de todas las cosas, es una obra que ofrece una fascinante versión panorámica, popular y accesible del pensamiento de Wilber, a modo de resumen de su otra obra Sexo, Ecología, Espiritualidad; esta obra de Wilber es recomendable para los auténticos investigadores que no se quieran perder detalle de la evolución de todo lo existente, desde la materia a la vida, a la mente y Dios. La cuarta obra recomendada es Evolucionarios de Carter Phipps (actualidad). Cuando escuchamos hablar de evolución, todos pensamos en fósiles, simios, Darwin y Dawkins. Pero la idea de evolución es mucho más profunda y amplia. En la actualidad, un movimiento de científicos, filósofos y pensadores espirituales visionarios a los que Carter Phipps llama “evolucionarios” está forjando una nueva visión de la evolución que reconoce la importancia de la ciencia, remodela la cultura y actualiza de forma radical la espiritualidad. Este extraordinario libro constituye la primera guía popular a estas estimulantes mentes que iluminan los secretos de nuestro pasado y amplían el paisaje de nuestro futuro. La quinta obra recomendada es El universo holográfico de Michael Talbot (1953-1992). Esta obra nos desvela curiosos fenómenos que no tienen explicación para la ciencia moderna, pero que sí pueden interpretarse mediante la física cuántica o modelos teóricos como el paradigma holográfico. El universo es un gigantesco holograma, una proyección tridimensional que nuestra mente se encarga de recrear, y la realidad tangible de nuestras vidas cotidianas es realmente una ilusión, igual que una imagen holográfica. De esta manera, el tiempo y el espacio no son más que productos de nuestra manera de percibir, pero estamos tan “programados” para aceptar estos conceptos como categorías absolutas que nos cuesta incluso imaginarlo. El paradigma holográfico no sólo sirve para explicar fenómenos de la física y la neurología que la ciencia clásica es incapaz de interpretar, sino que pone de manifiesto que la ciencia no está libre de prejuicios ni es tan objetiva como nos quieren hacer creer los científicos, ya que el universo abarca bastante más de lo que nos permite percibir nuestra cosmovisión actual: temas como las capacidades paranormales de la mente, las últimas fronteras de la física y los enigmas no resueltos del cerebro y del cuerpo. La sexta y última obra recomendada es Hijos de Matrix de David Icke (1952-actualidad). En esta obra se expone las pruebas y antecedentes del control extraterrestre, intraterrestre e interdimensional que ha dominado el planeta Tierra durante miles de años hasta el día de hoy, intentando presentar la imagen más clara posible de las fuerzas que diariamente manipulan y dirigen las vidas del género humano. Los linajes que hoy controlan el mundo y nuestras vidas son los mismos que dominaron Lemuria, la Atlántida, Sumeria, Egipto, Babilonia, el Imperio romano, el británico y los demás imperios europeos. Ellos son los presidentes de Estados Unidos, los primeros ministros, las familias que controlan bancos y empresas, los propietarios de los medios de comunicación y aquellos que controlan el ejército. Hemos sido dominados por la misma tribu entrecruzada de híbridos extraterrestres o intraterrestres, los nefilim, durante miles de años y ahora estamos enfrentándonos a un momento crucial de su vasto plan. 5 - Conclusiones finales: Ciencia, Filosofía, Espiritualidad Para finalizar, deseo explicar la genealogía del “esqueleto cognitivo” a través de las seis obras expuestas. Iniciamos la andadura desde la filosofía griega, la pretendida cuna de la civilización occidental, de la mano de Platón. Desde ahí se inicia el camino ascendente de las religiones, principalmente la católica y que ha dado lugar a la famosa época de obscurantismo hasta el surgimiento del Renacimiento. En ese preciso instante, se inicia el camino descendente principalmente de la mano de Descartes, pues el pensamiento occidental adquiere una renovada visión racionalista que daría lugar al surgimiento de las posteriores corrientes filosóficas, así como la ciencia y el advenimiento del pensamiento positivista divorciado de toda espiritualidad. Sin embargo, no es hasta la llegada del pensamiento de Ken Wilber, como es posible tener una cosmovisión muy completa de la historia de la filosofía, así como una certera interpretación de la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable. Wilber, como otros muchos pensadores recogidos por Carter Phipps, es un “evolucionario” que se suma a un movimiento de científicos, filósofos y pensadores espirituales visionarios que, curiosamente, surgieron posteriormente a la física cuántica. Este nuevo paradigma científico ha trastocado al dogmatismo del materialismo científico, pudiendo hoy en día hacerse filosofía cuántica. En dicho sentido, la obra de Michael Talbot nos introduce en la cosmovisión de un universo holográfico a partir de las diferentes interpretaciones de la física cuántica, por ejemplo, de la mano de David Joseph Bohm y Karl H. Pribram. Los límites de la física cuántica son, así, los propios límites de la espiritualidad, la cual contempla otras dimensiones y que, de la mano de David Icke, nos permite conocer quién y cómo esclaviza a la humanidad, una paradoja a resolver desde el surgimiento de la falsa pandemia. La ciencia materialista, manifiestamente manipulada, se queda corta para darnos soluciones a los problemas planteados, salvo que se haga una divulgación en toda regla. La filosofía tradicional académica, así como la educación, también están anquilosadas, sin reacción ante los graves acontecimientos mundiales en curso entre el Nuevo Orden Mundial y los países patriotas. Consecuentemente, la espiritualidad es la única vía posible de salvación y posibilidad también de sanación trascendental para la humanidad, una cuestión ampliamente argumentada en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad.
Ver más

mito

MANUAL PARA CREAR UNA FALSA PANDEMIA

La tesis defendida como FALSA PANDEMIA en esta investigación ha sido finalmente confirmada por médicos y científicos, quienes han creado la asociación MÉDICOS POR LA VERDAD - ESPAÑA Este artículo está incluido en el contexto de la investigación titulada: BREVE RESUMEN DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO, cuyas tesis han sido presentadas en un WEBINAR de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN): aquí el vídeo de la presentación y aquí el documento PDF con los esquemas conceptuales. 1 - Anticipa la pandemia en un gran evento mundial: un escenario ideal es la celebración de unos Juegos Olímpicos como Londres 2012. Asegúrate de que el símbolo del coronavirus, la muerte y las enfermeras bailando estén presentes. Ello calará en el inconsciente colectivo, de modo que, cuando la falsa pandemia sea implantada, las enfermeras bailarán por todo el mundo como se puede apreciar aquí, aquí y aquí, por citar solamente unos ejemplos pues son innumerables esos vídeos en internet. 2 - Publicita la pandemia a la vista de todos, ríete en su cara: el mejor modo es exponer el virus y el 5G en un billete a la vista de todos. De cualquier manera, los ignorantes no dan más de sí y, aunque la verdad esté a plena luz del día, nadie creerá que han sido engañado, ya lo anticipó Platón en su famosa alegoría del Mito de la Caverna. 3 - Profetiza la pandemia con antelación: haz pública tu intención, es la mejor manera que la gente se lo crea. También, años antes, anuncia a bombo y platillo la pandemia, la vacunación masiva y el microchip, como por ejemplo en la revista Muy Interesante. Pero, también, profetiza la pandemia de una manera oficial como en la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Comisión Europea mediante un cómic. 4 - Crea el virus en un laboratorio: es el mejor modo de que parezca letal. La pandemia no debe parecer una evolución natural biológica, debe prevalecer la maldad para inocular más miedo. 5 - Controla la narrativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS): aunque la OMS fue inicialmente concebida como una organización humanitaria, ya nadie se acuerda y está controlada por Bill Gates uno de los nuestros, debes controlar la narrativa de la salud y, para ello, debes contribuir con la financiación para tus lúgubres objetivos. Y si el Presidente Trump de un país patriota retira sus subvenciones a la OMS, es una oportunidad para que nuestros socios inyecten más dinero en aras de promover tus propias vacunas como solución a la pandemia artificialmente creada. 6 - Controla los gobiernos pro-Nuevo Orden Mundial: las directrices de la OMS deben ser implementadas por los gobiernos títeres que aseguren una gobernanza globalista. Asegúrate de infiltrar a tus hombres de paja en el gobierno. Afortunadamente, aún quedan valientes "semillas estelares" como la diputada italiana Sara Cunial, quien denuncia los poderes ocultos que esclavizan a la humanidad. En esa misma línea, son cada vez más los políticos que levantan sus voces respecto al orden exageradamente establecido en contra de la libertad de los ciudadanos, como es el ejemplo en Austria. 7 - Difunde miedo y engaña a través de los medios de comunicación: el miedo desactiva el sistema inmunológico pero la gente no lo sabe, así será más fácil contagiarse con el virus. Por tanto, controla y difunde la narrativa a través de los medios de comunicación. Engaña a través de los medios de comunicación, disfraza la verdad con "pacientes falsos". 8 - Que los gobiernos pro-Nuevo Orden Mundial impongan largas cuarentenas: la confinación en casa aísla las personas de la luz del día. El sol produce la vitamina D que, parece ser, elimina los virus como se demuestra en este estudio científico en la presente crisis. Nadie se dará cuenta que los gobiernos pro-Nuevo Orden Mundial buscan matar a las personas en sus casas por falta de luz solar, salvo el Consejo de Seguridad de EE.UU. quien demuestra en una comparativa que 10 Estados demócratas tienen 34. 616 muertes por coronavirus frente a 2.126 muertes de 10 estados republicanos, ambos con la misma población, sin embargo, los demócratas con ferroz confinamiento y los republicanos alentando las salidas. Nadie debe saber la tesis del Dr. Wittkowski: "El distanciamiento social y la cuarentena de todos no ha salvado vidas en ninguna parte, solo ha prolongado la curva, causando más muertes y disminuyendo la inmunidad natural colectiva, que es lo único que detendrá esta epidemia". Nadie debe saber tampoco que Suecia tiene resultados extremadamente positivos frente a la desastrosa situación generada por otros gobiernos que han confinados a sus pueblos. 9 - Amplifica los síntomas del virus mediante el 5G: expande las redes 5G poco antes de la pandemia, pues sus síntomas gripales harán parecer que la personas mueren por coronavirus cuando, en realidad, está muriendo por radiación de microondas. Y aunque los científicos llevan años denunciando ello, nadie les creerá pues controlamos la narrativa política y científica. 10 - Asegurate de que la gente mayor reciba la vacuna mortal: es muy importante vacunar a las personas mayores año tras año porque, cuando llegue la pandemia, el miedo hará bajar su sistema inmunológico y se reactivará el virus inoculado y serán los primeros en caer. Se hará creer que han muerto por coronavirus, aunque nunca dirán que tenían patologías previas como causa de su muerte, una cuestión acreditada por el científico italiano Stefano Montanari. 11 - Deja morir a los mayores en las residencias de ancianos: No les suministres medicación para salvar su vida, más bien suministra sedantes y morfina para hacer más llevadera su muerte. Eso engrosará las estadísticas de muerte por coronavirus. 12 - Falsifica las estadísticas de muertes por coronavirus: es importante que las estadísticas por muerte sean elevadas. Da órdenes desde el gobierno títere para que en los certificados de defunción se atribuya las muertes al coronavirus. Muchos sanitarios son demasiados cobardes y no elevarán la voz contra sus amos las multinacionales farmacéuticas, quienes les proveen todo tipo de regalos por recetar sus medicamentos mortales. Pero ten cuidado con Q, es el único que sabe de las artimañas en la manipulación estadística. 13 - Si no mueren por coronavirus, mátalos!: como lo hacen aquí, aquí, aquí y aquí. 14 - Manipula los test para que den positivo: De ese modo se engrosará el número estadístico de infectados. Pocos se darán cuenta del engaño salvo algún desconfiado como el presidente de Tanzania. 15 - Implementa silenciosamente el transhumanismo: Toda la paranoia anterior tiene como finalidad alterar la percepción de la verdad y, sin que la mayoría de la población se de cuenta, la tecnología 5G será el medio para implantar la Inteligencia Artificial que, junto a los nanobots insertos en las vacunas obligatorias, conducirá al control totalitario de la humanidad. Nadie se dará cuenta de ello, salvo algún "loco" como David Icke que pasará por "conspiranoico". 16 - Elimina a toda aquella persona que quiera divulgar la verdad: Nadie puede divulgar los hallazgos científicos o hablar en contra de las tesis aquí planteadas, el precio a pagar es la muerte. 17 - Controla la ciencia oficial y cárgate a la disidencia científica: Si algún científico interfiere en los planes de la falsa pandemia, mételo sin motivo en la cárcel y sácalo del circuito científico como se ha hecho con la Dra. Judy Mikovits. Hay que controlar las revistas científicas para favorecer nuestras industrias farmacéuticas. Si has seguido metodológicamente este manual, habrás logrado inocular el verdadero virus: el virus de la desinformación en la mente de las personas y el rebaño estará controlado.
Ver más

q

BREVE RESUMEN DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO

***PREÁMBULO METODOLÓGICO: 1 - INVESTIGACIÓN - Meta-análisis que demuestra con contundentes evidencias científicas, las correlaciones entre coronavirus, 5G y vacunas: META-ANÁLISIS DE LA PANDEMIA: 5G + VACUNAS = MICROCHIPS DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL 2 - MANUAL PARA CREAR UNA FALSA PANDEMIA: Descubra en este artículo, de un modo irónico pero no falto de veracidad, cómo se crea una falsa pandemia. 3 - WEBINAR UNICEN - LA ACTUALIDAD: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL VERSUS PAÍSES PATRIOTAS: Las tesis expuestas y defendidas en esta investigación han sido presentadas en un WEBINAR de la Universidad Central de Bolivia (UNICEN): aquí el vídeo de la presentación y aquí el documento PDF con los esquemas conceptuales. 4 - COSMOVISIÓN DE LA CRISIS PANDÉMICA: El origen histórico y las causas socio-políticas de la pandemia tienen repercusiones filosóficas y psicológicas tal como se argumenta en el epílogo Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. ***BREVE RESUMEN DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO: 1 - Paranoia psicológica globalizada y apocalipsis Nadie parece tener explicaciones coherentes para saber lo que está pasando actualmente en el mundo. Hay una paranoia psicológica globalizada inducida, la cual impide al más común de los mortales entender qué está ocurriendo a raíz de la emergencia pandémica a causa de un simple virus que, parece ser según todos los indicios, ha sido creado en un laboratorio como arma biológica contra la humanidad, una amenaza que ya fue anticipada en un programa de la televisión pública italiana, RAI, en el año 2015. Aquí en este artículo, voy hacer un breve resumen para poner un poco de orden en ese aparente caos globalizado. Es indudable que todas las evidencias apuntan a que estamos viviendo tiempos apocalípticos. Sin embargo, de un modo etimológico, la palabra “apocalipsis” significa “revelación” o, dicho más coloquialmente, es similar a “divulgación”, de ahí el título de “Divulgación cósmica” en una sección de mi web. Más específicamente, el epílogo de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD (1), es titulado Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo. En dicha obra es donde cierro el círculo de mis investigaciones para dar mi cosmovisión sobre la historia de la humanidad, su declive racional y la ausencia de una genuina espiritualidad. Pero, para no abrumar al lector con tan exhaustivas investigaciones, las cuales requieren de una actitud proactiva de la razón, a continuación, hago un breve resumen para exponer lo que está pasando en el mundo. 2 - Divulgación cósmica En dicha sección Divulgación cósmica, hay dos documentales que ilustran muy bien lo que está pasando en el mundo actualmente. El primero de esos documentales es ABOVE MAJESTIC, y relata cómo la humanidad ha sido esclavizada mediante una ingeniería social y mental, de modo que, las democracias, la política, el sistema económico, la ciencia, la libertad, y la propia historia no son cómo nos la cuentan en nuestro sistema educativo sino, más bien, han sido objeto de una manifiesta manipulación por obscuros actores. La humanidad ha caído presa de una red obscura malévola, más conocida como “Cabal” (2), “Estado profundo”, “Illuminati” o cualquier nombre similar. Esa maldad se ha infiltrado en los gobiernos de todo el mundo, en las corporaciones multinacionales, han socavado las pretendidas democracias, han manipulado la alimentación y la salud, y todo ello a través del control de los bancos centrales del mundo en manos privadas de unos pocos individuos. No sólo han secuestrado a la razón, sino que han provocado guerras para distorsionar la percepción de los ciudadanos, generando así sufrimiento y amnesia histórica. Para tales planes, no han dudado en controlar el tráfico de drogas, el secuestro de seres humanos para tráfico de órganos y ritos satánicos, sobre todo niños: en Estados Unidos desaparecen 800.000 niños al año, y 8.000.000 de niños desaparecidos anualmente en todo el mundo. Pero eso no es todo, la razón subyacente de todo ello, es alejar al ser humano de sus principios divinos, es decir, de su genuina espiritualidad. Y para entender y recuperar a la genuina espiritualidad humana, recomiendo ver el segundo de los documentales titulado EL SECRETO CÓSMICO. 3 - Dos dicursos que marcaron la historia Si usted amigo lector no deja de leer esto que expongo y aún quiere saber más, le invito a comprender nuestra reciente historia contemporánea para vislumbrar la actual situación de paranoia colectiva globalizada a causa de ese pretendido virus modificado presumible y artificialmente en un laboratorio. La historia se remonta al famoso discurso de despedida del presidente Eisenhower en 1961, en el cual nos advertía del peligro de un conglomerado militar secreto. Del mismo modo, días más tarde, el presidente Kennedy, en su famoso discurso también, nos advertía del riesgo para la libertad de la humanidad de dejar el poder en manos de sociedades secretas. Frente a ese “Estado profundo” en la sombra de los gobiernos, principalmente detrás del gobierno de los Estados Unidos mediante el Partido Demócrata, se impuso un imperialismo económico globalizado, más comúnmente conocido como “Nuevo Orden Mundial” y cuyo objetivo era implantar la eugenesia, es decir, eliminar al 95% de la población y dejar a la reducida población restante como esclavos de esos títeres satánicos. 4 - La alianza de la tierra Afortunadamente, personas de bien conocidos como “patriotas” o "sombreros blancos", muchos de ellos militares, iniciaron una contraofensiva después del asesinato del presidente Kennedy, y lograron afianzar lo que se conoce como la “Alianza de la tierra”, un conglomerado de 209 naciones representadas por esas personas de bien de cada país, y se propusieron recuperar la libertad de las naciones en particular y de la humanidad en general mediante la implementación de la ley NESARA/GESARA. Cabe decir que, el citado “Estado profundo”, estaba infiltrado en el Partido Demócrata de los Estados Unidos, y que todos los presidentes bajo esas pretendidas siglas de democracia, desde Busch padre e hijo, Obama o Clinton, todos obedecían a una malévola agenda satánica, lo cual ha quedado en evidencia con la detención del famoso pedófilo Epstein, en cuya isla de su propiedad han desfilado la flor y nata de políticos, financieros, famosos de la farándula y poderosos hombres de negocios, y todos ellos relacionados con ritos satánicos con niños, todo ello más comúnmente conocido como el Pizzagate. Ante tales evidencias, esos “patriotas” estaban incluso dispuestos a dar un golpe de estado militar para impedir que Hillary Clinton se proclamara nueva presidente de los Estados Unidos en 2016. Sin embargo, idearon otro “plan”, y quisieron hacerse con el poder de un modo democrático, para hacer justicia con la propia ley. A tal efecto, instaron a promover y apoyar la candidatura del actual presidente Donald Trump. Utilizaron sus conocimientos sobre estrategias militares para recuperar el legítimo poder de los ciudadanos del mundo a través de la candidatura de Trump. Pero, una vez conseguida la nominación presidencial de Trump, es cuando se inició un verdadero acoso y derribo de dicho presidente, pues lo han intentado con el “impeachment” al presidente, sin resultados. También con un acoso permanente desde ese “Estado profundo”, controlando la narrativa a nivel mundial a través de la televisión y demás medios de comunicación, así como también el control de la Internet. 5 - Q y la divulgación Frente a dicha situación de anestesia ciudadana, los “patriotas” o la “Alianza de la tierra (Parte 1, 2 y 3)” comenzaron un plan de divulgación más conocido en los medios alternativos como “Q ”. Ese movimiento de divulgación conocido como Q, fue una inteligente estrategia de operativa militar para desvelar los entramados hasta aquí expuestos, pero requería de un despertar colectivo masivo, pues sería realmente complicado hacer comprender al común de los ciudadanos todo lo hasta aquí expuesto. Afortunadamente, ese “plan” está teniendo éxito y, los hasta ahora considerados como “teóricos de la conspiración”, cada vez más, estamos por esa labor de divulgación. En mi sección Divulgación cósmica, he recogido a los que considero los mejores divulgadores de modo que cada persona interesada en saber la “verdad”, pudiera recabar cualquier tipo de información alternativa a la narrativa oficial desde los gobiernos títeres, así como de los medios de desinformación masivos. Cabe destacar, a mi entender, un reconocimiento a las personas que están contribuyendo a ese proceso de divulgación: Rafael Palacios (rafapal.com), Fernando de Divulgacióntotal.com, Liu Suria y Emilio Siesto, entre otros. 6 - El despertar espiritual Si usted amigo lector aún no sale de su asombro con todo lo explicado hasta aquí, no se vaya porque aún hay más, y pienso que lo más importante. No basta con exponer esos entramados históricos, sociales, económicos y políticos que han llevado a la esclavitud de la humanidad. Es de justicia que todo ello sea elevado a la luz pública. Y es por eso que, en el plan de esos patriotas militares o la “Alianza de la tierra (Parte 4)”, están previstos arrestos masivos de esas élites que han conspirado contra la humanidad, también que la humanidad sepa la verdad histórica de lo aquí relatado cuando se desclasifiquen las más de 203.000 acusaciones selladas en el sistema judicial de EE.UU. Obviamente, ello va a suponer un fuerte trauma para la población mundial que ha sido deliberadamente manipulada hacia la ignorancia. A tal efecto, es necesaria una Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo. El despertar espiritual es una condición sine qua non para que la humanidad dé un salto cualitativo en su evolución como especie. Y esa labor, de un modo filosófico y psicológico, es una tarea espléndidamente desarrollada por el filósofo Ken Wilber, tal como defiendo en mis publicaciones (3) y, más concretamente, en mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. 7 - El evento y la ascensión espiritual Ya tiene en sus manos el breve resumen para comprender qué es lo que está pasando en el mundo. Y lo que está ocurriendo es que estamos ante un cambio de ciclo galáctico de 26.000 años, que se inició con el fin del calendario Maya en el 2012, y que coincide ahora con la entrada en la Era de Acuario, es decir, estamos ante la inminente espiritualidad que tanto necesita la humanidad y que, para ello, están ocurriendo tantos acontecimientos más conocido como “El evento”, lo cual es una inflexión para la ascensión espiritual planetaria. Pero todo ello, ya está explicado en más extensión de un modo filosófico en mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. Sin embargo, para aquellas personas que no quieran aventurarse en profundas investigaciones, es más recomendable que alcancen ese mismo conocimiento a través de documentales o vídeos, tal como expongo en mi sección Divulgación cósmica. Y hasta aquí el breve resumen de lo que está pasando en el mundo. Ahora que cada cual adquiera su propio discernimiento porque, retomando la cita bíblica de Jesucristo, “La verdad os hará libres”. Como se ha relatado en este breve resumen, es indudable que estamos inmersos en el apocalipsis, son tiempos bíblicos pero, más bien, se trata de una divulgación en toda regla tal como se ha expuesto hasta aquí. Y, como dice Q, “nada puede parar lo que viene” y “Dios gana"(1), (2), (3) y (4). NOTA 1: Vídeo-resumen de mi libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD NOTA 2: La caída del cabal (NOM/Illuminati): Documental que ilustra la DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO: LA CAÍDA DEL CABAL - DOCUMENTAL COMPLETO (10 PARTES) NOTA 3: Los 9 libros del autor: GRATIS en PDF ***** AQUÍ: SIGUE LA CRONOLOGÍA DE LOS ACONTECIMIENTOS A TRAVÉS DE LAS ENTREVISTAS DE RADIO AL AUTOR AMADOR MARTOS COMENTARIO DE TEXTO A ESTE ARTÍCULO: Pienso que ese artículo demuestra cuán ignorantes hemos sido, presos de unos poderes ocultos que dirigen nuestras vidas desde las sombras. Más que nunca es preciso un despertar espiritual para reescribir la historia manipulada, recuperar una educación independiente, sustituir el sistema piramidal de dominio por una reflexión colectiva consensuada, pues es una gran crisis de conciencia de la cultura humana que afecta a nuestra vida, nuestra libertad y al devenir de las futuras generaciones.
Ver más

cfe

DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO

Este artículo es una reproducción del epílogo de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. 1 - Ejercicio de retrospección El epílogo de una obra es el lugar idóneo para que un pensador exponga sus profundas convicciones personales, esotéricas y metafísicas al margen del rigor metodológico, racional y académico. Dicho de otro modo, el epílogo puede hacer de contrapunto al formalismo investigativo argumentado con pulcritud y metodología científica en la búsqueda de la “verdad” mediante el uso de la razón. O sea, el epílogo, es donde este pensador puede expresar sus firmes creencias acerca de su visión e interpretación del mundo que nos ha tocado vivir. En dicho sentido, quisiera realizar un ejercicio de retrospección para situar al lector en el contexto pensativo de este escritor. Cuando era muy joven, apenas un adolescente y, por extrañas razones metafísicas que son difícil de saber pero que se constituyen en el fundamento de mis investigaciones, mi interés siempre se decantó por la astrología, la reencarnación, los fenómenos paranormales , la ufología, la mística , etcétera, en definitiva, por todos aquellos temas que eran considerados como “pseudocientíficos” desde el rigor académico. Dicho interés esotérico y metafísico, años más tarde, me llevó a estudiar en la Orden Rosacruz, y participar activamente en una Logia en Barcelona (España). Obviamente, me siento Rosacruz de corazón, pues esa escuela metafísica hizo posible que, en mi joven mente racional, muchos de los temas antes citados de mi interés, encajaran cual un puzle se tratara. Desde ahí se me invitó a participar en la Orden Martinista y, como una sincronicidad del destino, el mándala de mi artículo El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad, es idéntico al Pentáculo Martinista. Pero es justo ahora, al escribir este epílogo, que caigo en cuenta de esa causalidad metafísica manifestada como sincronicidad en mi mente. También me invitaron a ingresar en la Masonería, corrían los años ochenta de esas experiencias esotéricas y, en España, era una época de reciente “libertad democrática” tras la dictadura del General Franco donde, el secretismo esotérico, era como ser un antisistema hoy en día. Debo dejar en claro, respecto de esas tres Órdenes esotéricas, lo siguiente: como he dicho anteriormente, soy Rosacruz de corazón, pues sus enseñanzas colmaron mis expectativas esotéricas y, además, fue ahí donde descubrí la meditación. Actualmente no mantengo contacto con nadie de la Orden Rosacruz. Mi paso por la Orden Martinista fue muy breve, fugaz sería lo correcto decir, aunque, como he citado anteriormente, intuyo que hay un orden divino subyacente que se ha manifestado a través de su Pentáculo en uno de mis artículos científicos. Y, respecto a la Masonería, mi estancia fue algo más larga, quizá un par de años o tres, no recuerdo bien. Pero lo que aprendí en ella es lo absurdo que es una jerarquía de conocimiento para intentar acercarse a los misterios del universo y de la vida. Rápidamente me di cuenta que tanto secretismo solo podía llevar a una compartimentación del conocimiento en detrimento de la libertad investigativa abierta y transparente. Posiblemente, en la época de la inquisición religiosa, fueran necesarios los secretismos para transmitir la sapiencia de las escuelas de los misterios que proceden desde la época de las pirámides en Egipto. Pero con el devenir de la historia, las Órdenes esotéricas fueron infiltradas por los “Illuminati” y esos poderes oscuros que han manejado a la humanidad desde tiempos pretéritos, ahora más conocidos como el “ Estado profundo ”. 2 - El despertar espiritual Tras esas experiencias esotéricas, años más tarde, ingresé en la Universidad Central de Barcelona donde cursé filosofía pura durante cinco años. Como he manifestado en varias ocasiones en mis diversas publicaciones, salí decepcionado de la Universidad pues mis anteriores estudios esotéricos no tenían cabida en el esquema racionalista y académico de la educación tradicional. Y así fue como quedé abducido por el propio sistema capitalista, quedando escindida mi mente racional de la comprensión esotérica tan anhelada desde mi juventud. No fue hasta que se produjo el desahucio de mi vivienda familiar, dejándome en la calle sin recursos junto a mi familia, como se produjo mi “despertar espiritual”. Por aquella época, y aún hoy en día, se producen una media de diez suicidios al día motivados por la crisis social y económica. Pero los medios de comunicación no abordan esa crucial problemática, pues sería como atacar a la causa subyacente del propio sistema plutocrático malévolamente dirigido por el “Estado profundo”, quien solo promueve la eugenesia humana mediante técnicas de ingeniería social y mental que seguidamente aludiré. Fue así como decidí poner orden en mis ideas e investigar las causas de tanto sufrimiento en este mundo y, sin ser consciente de ello entonces, me dirigía pasito a pasito al escritor e investigador que soy hoy en día, aunque no viva de ello pues es simplemente una actitud vocacional que, quizá, pueda ser también un servicio a la humanidad. Así fue como año tras año, y libro tras libro, fui desenmarañando la historia reciente contemporánea desde un análisis filosófico en el que, Ken Wilber, fue mi mentor intelectual al hacerme ver de una manera clara y distinta en palabras de Descartes, que el fracaso epistemológico de Occidente es la disociación de la colectividad en detrimento de un exacerbado individualismo. Dicho ello en términos kantianos, el “ello” (materialismo científico) se apoderó de la realidad por explicar como un dogma de fe, un cientificismo en toda regla que trataba de “pseudocientíficos” o “místicos cuánticos” a aquellos pensadores que estábamos firmemente convencidos de la fuerza del “nosotros”, o así se intuía desde el surgimiento del movimiento 15M y posteriormente el partido político Podemos: una pantomima social que fue abducida por los “yoes” egocéntricos promovidos desde el propio establishment político y económico para evitar la cohesión social y espiritual de la sociedad, lo que llevó a Zygmunt Bauman a teorizar como sociedad líquida. Tras mi periplo por los movimientos sociales como el 15M en el año 2011, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), ATTAC y el Frente Cívico Somos Mayoría (FCSM) promovido por Julio Anguita, hallé mi camino como “activista cuántico” tomando prestado el término de Amit Goswami, Profesor de Ciencia Teórica en la Universidad de Oregón (EEUU), un pionero en vincular la física cuántica con la espiritualidad. En esa línea de pensamiento, le siguieron otros investigadores científicos como Joe Dispenza, Bruce Lipton, Jean-Pierre Garnier y un largo etcétera citados en la bibliografía de mis publicaciones. Sin embargo, de un modo filosófico y psicológico, fue Ken Wilber quien supo integrar y argumentar la relación entre ciencia y espiritualidad, a partir del cual mis investigaciones se encaminaron a demostrar que, las ideas esotéricas antes detalladas de mi juventud, tenían cabida ahora en el ámbito académico como metafísica frente al rancio y desfasado materialismo científico. Una metafísica que se manifiesta sutilmente mediante una cognición holística de la historia, la filosofía, la educación, la psicología, la ciencia, la sociología y la espiritualidad; una metafísica así aprehendida posibilita la sanación trascendental mediante la visión no-dual (ver gráfico). 3 - Divulgación cósmica Con el advenimiento de dichos científicos y pensadores que aunaron ciencia y espiritualidad, era factible ahora argumentar a la metafísica, sobre todo, desde el surgimiento de la psicología transpersonal, las ciencias noéticas, las experiencias cercanas a la muerte y los beneficios de la meditación demostrados científicamente, tal como se ha argumentado extensamente en esta obra. No obstante, quedan muchos flecos de investigación que tienen que ver con la ingeniería social y mental, las energías libres, los programas espaciales secretos, la exopolítica, las antiguas civilizaciones y el origen de la humanidad, el cambio climático y su relación con la ascensión espiritual planetaria, entre otros temas. Todo ello forma parte de lo que he titulado como “Divulgación cósmica” en mi página web, en la que documento todo ello de la mano de investigadores como el periodista Rafael Palacios (rafapal.com), Fernando de Divulgacióntotal.com y David Wilcock, entre otros muchos. Es pertinente una mención especial a esas tres personas citadas. En primer lugar, el periodista Rafael Palacios es, a mi parecer, quien mejor divulgación y denuncia está realizando acerca de la manipulación cultural a modo de ingeniería social y mental en temas como la ideología de género, la destrucción del amor, la manipulación ideológica a través del cine y la música, el engaño al que nos inducen los medios de desinformación del sistema y el MK Ultra Social como lavado de cerebro, entre otros temas. Por otro lado, Fernando con su web Divulgaciontotal.com, está haciendo una excelente labor al traducir todas las noticias alternativas de habla inglesa al español, denunciando con ello las falsedades de los medios de comunicación al servicio del “Estado profundo” para que, con ello, alcancemos nuestro propio discernimiento. Fernando también hace una gran labor en la divulgación del movimiento conocido como “Q” respaldado por los patriotas militares de los EEUU y la Alianza de la tierra. Y, entre otros temas, aborda excelentemente la exopolítica según diversos insider y, más específicamente, en la traducción al español de mucha información facilitada por David Wilcock. Y de la mano de este último, tenemos conocimientos acerca de la expolítica, el cambio climático relacionado con la ascensión espiritual planetaria y los malévolos entramados del “Estado profundo”, todo ello desde un pensamiento divergente y muy interesante. Vuelvo a repetir, todo ello está disponible en la sección “Divulgación cósmica” de mi página web: www.pensarenserrico.es Con dichas informaciones cada día más relevantes y, sobre todo, contrastadas día a día por la proactividad de los ciudadanos en defensa de la verdad que los seres oscuros ocultan a la humanidad, podemos aseverar que, los antes considerados como “teóricos de la conspiración”, son ahora los abanderados de la divulgación cósmica en ciernes, lo cual provocará un despertar colectivo masivo de la humanidad, coincidiendo con el incipiente cambio de ciclo galáctico de 26.000 años, el cual se inició con la cuenta Maya desde el año 2012, y que conduce a la ascensión espiritual de la humanidad y, pretendidamente, al nacimiento de una Edad Dorada en la que el Amor con mayúscula debería ser el común denominador más allá de la razón. Estamos, pues, en puertas de un gran “Evento” que puede incluir: un pulso galáctico que sucede cada 26.000 años, del cual emanará un tipo especial de luz que elevará las vibraciones del planeta y todo lo que habita en él; reinicio del sistema financiero; arrestos masivos de la camarilla oscura (hay más de 125.000 acusaciones selladas en el Departamento de Justicia de los EEUU); revelación de tecnología extraterrestre y pruebas irrefutables que muestran cómo han estado en la tierra durante la historia de la humanidad; un nuevo sistema de gobierno, de salud, educación, etcétera; sanación del trauma que sufrió la población a lo largo de estos años, la sanación del planeta mismo y un acelerado crecimiento espiritual. Ahora bien, ¿cómo se puede estar seguro de tales afirmaciones? ¿Están ocurriendo movimientos ocultos entre bastidores que no llegan a la mayoría de la población? Efectivamente, la gran mayoría de la población, abducida aún por los medios masivos de desinformación, no está al corriente de la lucha entre los seres de luz y la camarilla oscura, la cual mueve los hilos de la humanidad, y que es más conocida como el “Cabal” o el “Estado Profundo”. Durante miles de años hemos vivido en un mundo irreal que ha incluido el abuso y el dominio de algunos pocos en contra del resto de los habitantes. ¿Cómo ha sido ello posible? Del siguiente modo: -Han creado todos los medios de comunicación masivos: televisión, periódicos, Google, Youtube, Instagram, WhatsApp, Facebook, magazines, revistas, internet, teléfonos, computadoras, tabletas y cualquier otro medio de comunicación como método de manipulación y espionaje. -La exposición de fotos, direcciones y todos nuestros datos, ha facilitado el trabajo de estas personas oscuras permitiendo, sin saber, que “desaparecieran” niños, jóvenes y mujeres/hombres de temprana edad para tráfico sexual y pedofilia. -Los televisores, celulares, computadoras y tabletas tienen micrófonos ocultos y cámaras escondidas que la facción negativa de la CIA creó para espiarnos y escucharnos, aunque estos estén apagados las 24 horas del día. -Han pagado a científicos para que desarrollaran virus y enfermedades para esparcirlas y así eliminar el 90% de la población mundial con el fin de dejar solo a algunos como esclavos, a eso se le conoce como “Nuevo Orden Mundial ”. -Las estelas químicas rociadas en los cielos, más conocidas como “chemtrails”, son tóxicos muy nocivos que esparcen para afectar a los humanos, a los animales y plantas, incluyendo los cultivos, por eso también nos enfermamos al consumirlos. -Han inventado la excusa de las vacunas para introducir más virus en el organismo después que descubrieron que los humanos somos seres muy poderosos y que, si nos dábamos cuenta, seríamos una amenaza para sus intenciones oscuras. -Han contratado ingenieros en alimentación para que creen alimentos con geoingeniería que contienen venenos y tóxicos para acelerar el proceso de envejecimiento del ser y lograr una muerte segura a una edad entre los 80/85 años, algunos muchos antes.   -Han matado a todos los que han querido revelar toda esta información y a muchísimos más por diferentes razones. -Han creado el sistema educativo publicando libros con mentiras sobre el pasado o la historia de este planeta, la ciencia, astronomía, astrología y la geografía, manteniéndonos en una “cajita” de información pobre que nos previno el saber la verdad de todas las cosas. -Han creado la industria médica y farmacéutica en complot contra el humano, colaborando (y muchas veces en contra de la voluntad de personas dedicadas a esto) con la intención de mantenernos enfermos, confundidos, con miedos y, sobre todo, para que no desarrollemos el potencial con el que fuimos creados. -Han creado un sistema económico mundial donde el objetivo principal era que el humano viviera esclavo del dinero. -Crearon noticias, ya sea en artículos, vídeos o libros, con desinformación para que creamos lo que ellos querían que creyéramos y no la verdad. Con la tecnología avanzada que poseían, han hecho montajes de vídeos colocando voces a los personajes públicos “pretendiendo parecer” que tal persona dijo “tal cosa”. Han creado vídeos mostrando conflictos de guerra como el de Siria y los tiroteos en escuelas, donde actores de crisis fueron contratados para esto: algunos fueron subidos a Facebook, donde los actores contaron la verdad y mostraban como los maquillaban y Facebook los sacó de circulación. -Nos envían mensajes subliminales con los comerciales en televisión y en los juegos de PlayStation, entre otros, para lavarnos el cerebro. -La CIA, FBI, NSA y todas las compañías de tres letras son agencias privadas creadas por la corona británica instaladas en cada país como base para un mejor control. -Cada vez que se elige un presidente, ellos se encargan de hacerle una visita para que obedezcan sus reglas o se atengan a sus consecuencias. A Kennedy lo asesinaron por no querer aceptar, hay más ejemplos. Hay algunos que, tal vez, no tengan problemas con unirse a la oscuridad y hay muchos que han sido víctimas por miedo a que les maten sus familiares. -Mantener a los pueblos con hambre, ignorantes e injusticia social es su prioridad ya que uno sigue las reglas del juego sin ánimo de luchar por una mejoría cuando está ocupado en ver cómo pagar sus deudas. ( Fuente de la información: Isis Alada ) 4 - Distopía histórica ¿Cómo es posible haber vivido tanto tiempo bajo ese prolongado engaño? Ello no es imposible, Platón ya lo anticipó con el Mito de la caverna; George Orwell popularizó el concepto de “Gran Hermano” en su novela distópica 1984 ; Aldous Huxley, en su también novela distópica Un mundo feliz, anticipó el desarrollo de la tecnología reproductiva, cultivos humanos y el manejo de las emociones por medio de drogas; la trilogía de películas Matrix, presentada como “ciencia ficción”, en realidad, demuestra a modo de subterfugio que todos los seres humanos serán esclavizados en el futuro por las inteligencias artificiales: ello no es una entelequia, estamos a un paso de la implementación del transhumanismo, si no somos capaces de despertar y crecer espiritualmente. Afortunadamente, frente a esa oscura camarilla más conocida como “Cabal” o “Estado profundo”, hay un movimiento alternativo por la verdad y el despertar espiritual que trabaja silenciosa y discretamente desde hace décadas, liderado dicho movimiento por las fuerzas de la luz. ¿Pero quienes son esas fuerzas de la luz? Por un lado, está la llamada Federación Galáctica, una unión de civilizaciones positivas alrededor de la galaxia y en órbita de la tierra. Luego, está el Movimiento de Resistencia que habita debajo de la tierra, en la parte superior de la corteza terrestre, quien ayuda a la Milicia Positiva. La Milicia Positiva es el grupo más poderoso sobre la superficie del planeta, y cuenta con las 3/4 partes del ejército, especialmente dentro de los EEUU: el movimiento Q es una operación militar de divulgación quien, pretendidamente, está detrás del presidente Trump. Luego están los Templarios, quienes poseen una fuerte base militar en los EEUU (La Marina), Reino Unido y Europa Continental, y que trabajan con la Alianza de naciones en la creación del nuevo sistema financiero para instaurar la vuelta al patrón oro frente al dinero-deuda fiduciario que ha esclavizado a la humanidad. El objetivo de los Templarios es acabar con la Reserva Federal y los Rothschild, su viejo enemigo. En ese bando está también La Sociedad del Dragón Blanco, un grupo que representa los intereses de un antiguo linaje chino, cuyo contacto es Benjamín Fulford, y su objetivo es derrotar al Cabal. Y, por último, están los Illuminatis Gnósticos, un grupo original de linajes antiguos dentro de la Nobleza Rusa. Eran parte del Cabal, pero después de que los Rothschild destruyeran la dinastía Romanov, los Illuminatis Gnósticos se separaron del Cabal para luchar contra los Rothschild. ¿Y quiénes son las facciones negativas? Por un lado, está la facción Rothschild, quienes controlan a Europa, el sector financiero mediante la Reserva Federal y la mayor parte de los medios. Luego está la facción Rockefeller, quienes controlan a los EEUU, el comercio de petróleo, la industria farmacéutica, la producción de comida y parte del ejército. Y, por último, está la facción Jesuita, quien era muy poderosa hasta principios de los años 1.800, cuando los Rothschild empezaron a consolidarse. La facción Jesuita, a la que aproximadamente un 10% de los jesuitas pertenecen a ese grupo, luchan por lograr otra inquisición y, para ello, se infiltran en distintas organizaciones cristianas. Su esfera de influencia principal se encuentra en Sudamérica y África y, su motivación principal, es el control espiritual de la humanidad. 5 - “La verdad os hará libres” Llegado ya a este punto del epílogo, si usted estimado lector ha leído toda la obra, es posible que entre en disonancia cognitiva, pues observará que el contenido de la misma ha seguido un camino ascendente de la razón mediante replanteamientos epistemológicos de la historia, la ciencia, la filosofía, la psicología y la educación, entre otros campos de investigación como la metafísica y la meditación. Y todo ello hasta llegar a plasmar mis investigaciones en publicaciones científicas y congresos, lo cual entra en flagrante contradicción (para los ortodoxos académicos y, sobre todo, para los escépticos materialistas científicos) con las confesiones personales y perspectivas propias de las “teorías de la conspiración” aquí expuestas. Lo que se desprende del camino ascendente de la razón hacia la sabiduría es que, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. En efecto, el amor es la palabra clave, o el sentimiento fundamental como camino descendente, y el revulsivo para el despertar colectivo masivo. Este despertar colectivo masivo es imparable, y la evolución espiritual ya debe ser contemplada como filosofía transpersonal (es decir, más allá del ego), y que se postula como un fundamento epistemológico y pedagógico para una educación transracional (es decir, más allá de la razón). No es mi pretensión imponer mi “verdad”, ese camino me ha llevado muchos años de investigación, sufrimiento psicológico y una larga travesía del desierto cognitivo. Llegado a este punto de mi vida, solo quiero vivir en mi libertad interior, y ese camino de libertad es el que cada cual debe recorrer inevitablemente, como argumenta Ken Wilber, desde el fulcro 1 hasta llegar a la perspectiva mundicéntrica. Y la “verdad” como camino ascendente propio del aspirante a filósofo, solo puede complementarse con el camino descendente del Amor. Cita bíblica de Juan 8:31-38: Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” 6 - La ascensión espiritual planetaria La ascensión espiritual argumentada en esta obra puede ser comprendida mediante el uso de la razón, pero solamente puede ser experimentada mediante el sentimiento del amor; es decir, se trata de un racionalismo espiritual en el que la razón conecta con el amor, un proceso de despertar espiritual en el que, el sujeto cognoscente, experimenta la conciencia de unidad con todos los seres de este y otros mundos. Dicho despertar espiritual es solo el punto de inflexión para lograr la ascensión espiritual planetaria, es decir, un estado ideal en el que se pueda vivir en paz entre todos los pueblos y culturas, un estado ideal donde las necesidades básicas sean satisfechas para toda la humanidad, un estado ideal en el que la convivencia y el entendimiento sean la norma frente al individualismo y la disociación colectiva. Y dicho estado ideal, recurriendo una vez más a Ken Wilber, solamente puede ser alcanzado abrazando simultáneamente a los cuatro cuadrantes . Argumento ello, a continuación, como conclusión teorética en esta obra. El despertar espiritual de la razón en su conexión con el amor es un proceso que ha sido experimentado por muchos pensadores y científicos en su propia búsqueda de la “verdad”: -para Platón, el camino ascendente es el camino descendente, tal como es descrito en su alegoría del Mito de la caverna; -la Crítica de la razón pura de Kant conecta irremediablemente con su imperativo categórico; -Wilber, considerado como el “Einstein de la conciencia”, nos describe la evolución de la conciencia desde la dualidad a la no-dualidad ; -Jung nos propone el inconsciente colectivo como unidad subyacente a todos nosotros; -Bruce Lipton nos habla de La biología de la creencia y la capacidad de modificar nuestro ADN mediante los pensamientos positivos; -Joe Dispenza nos dice Deja de ser tú, que la mente crea la realidad; -Garnier, mediante su teoría del desdoblamiento del tiempo sustentada en la física cuántica, teoriza que todos nosotros nos desdoblamos durante nuestros sueños y que nuestra actitud amorosa es el único camino para dirigir bien nuestra vida; -toda la obra de Zygmunt Bauman se sustenta en su teoría de la "sociedad líquida", es decir, una ausencia de amor en la sociedad y entre las personas; -el antropólogo Carbonell justifica la necesidad de El nacimiento de una nueva conciencia ; -Amit Goswami argumenta Ciencia y espiritualidad: una integración cuántica, y que Dios no ha muerto; -Maslow, en su jerarquía de las necesidades humanas, nos propone la autorrealización como la necesidad psicológica más elevada del ser humano para dar un sentido a la vida; -el economista Sampedro argumenta una Economía humanista así como La vida perenne ; -el biólogo Sheldrake apunta hacia Una nueva ciencia de la vida mediante los campos mórficos como sustrato de comunicación entre las especies; … y podríamos seguir con un largo etcétera de otros tantos pensadores o científicos. Todos ellos tienen en común la experimentación de un proceso de despertar espiritual en el que, mediante su razón, científica o filosófica, intentan conectar la vida con una comprensión superior de la misma, con una metafísica que está más allá de nuestros sentidos. Dichas eminencias científicas han tenido acceso a una experiencia interior que los ha llevado a justificar la conexión entre todos los seres, o a una causa subyacente como motivación para el buen vivir y, la mayoría de ellos por no decir todos, han conectado con esa realidad inefable conocida como Amor, con mayúscula. Pero dicho despertar espiritual, vuelvo a repetir, es una experiencia interior, incluso una experiencia mística, que ha llevado a dichos pensadores y científicos a intentar transcender la “realidad” de los sentidos físicos. Y ese despertar espiritual es el broche de oro al camino ascendente hacia la sabiduría argumentado en esta obra, y que se produce en el cuadrante superior izquierdo, en la subjetividad de la interioridad individual. Una vez producido dicho despertar espiritual, las firmes creencias de esos privilegiados seres “despiertos” se encaminan hacia el cuadrante superior derecho, es decir, hacia la objetividad conductual exterior en la que proyectan sus firmes creencias, así como la sabiduría adquirida, algo similar al esclavo de la caverna platónica, quien retorna a la sombría oscuridad para llevar la buena nueva de que existe un Bien supremo. Todos ellos quieren comunicar la experiencia de su despertar espiritual a los demás seres pues, como argumenta Ken Wilber en Breve historia de todas las cosas (p.317): "Pero lo verdaderamente importante es que, en las tradiciones no-duales, usted se compromete, mediante un voto muy sagrado -un voto que es, al mismo tiempo, el fundamento de toda su práctica-, a no desvanecerse en la cesación, a no ocultarse en el nirvana. (…) Con este voto, usted se compromete a cabalgar la ola del samsara hasta que todos los seres atrapados en ella puedan reconocerla como una manifestación de la Vacuidad, se compromete a atravesar la cesación y la no-dualidad tan rápidamente como sea posible, para poder ayudar a todos los seres a reconocer lo No Nacido en medio de la misma existencia. (…) La iluminación es, en realidad, primordial, pero esta iluminación perdura y usted nunca deja de ser uno con todos los cambios de forma que aparecen de continuo." La gran dificultad de la civilización humana, y de sus innumerables culturas, radica en el cuadrante inferior izquierdo de la intersubjetividad colectiva, pues no hay un consenso cognitivo acerca del origen y el sentido de la vida -fracturada su interpretación entre las ciencias y las religiones-, de ahí el fracaso epistemológico de Occidente argumentado en esta obra. Y esa divergencia entre los ascendentes y los descendentes solamente puede ser reconciliada mediante el despertar espiritual de una masa crítica de la civilización hacia la consideración de la evolución del amor como una condición de trascendencia colectiva, lo cual argumento como un segundo renacimiento humanístico desde el “yo” egoísta al “nosotros” transpersonal. En la medida en que la divulgación cósmica argumentada en este epílogo sea hecha realidad, será posible, entonces, un despertar colectivo masivo que impulse a cambiar el funcionamiento estructural del cuadrante inferior derecho de la interobjetividad exterior colectiva para lograr un tejido de sistema social en el cual se haga prevalecer el espíritu colectivo allende del individualismo propio del sistema capitalista.   Pero, para tal labor, como argumenta una vez más Ken Wilber, se impone una carga sobre la educación y la evolución cultural, cuestión por la cual es imperativa una filosofía transpersonal (es decir, más allá del ego) como fundamento epistemológico y pedagógico para una educación transracional (es decir, más allá de la razón) como misión espiritual. Nos hallamos pues ante un momento crucial en la historia de la humanidad en el que, los avances tecnológicos crecen exponencialmente hasta correr el riesgo de que la Inteligencia Artificial (IA) se adueñe malévolamente de la conciencia humana mediante la implantación del transhumanismo por parte de los seres oscuros, más conocidos como el “Estado profundo”. Como he argumentado extensamente, la ingeniería social y mental no es una entelequia, sino una realidad muy evidente que ha persistido a través de la historia y que ha mermado la capacidad de pensamiento crítico, abducido a la educación y anquilosado a la propia filosofía académica. Pero, es gracias al despertar espiritual de cada vez más personas, como será posible transitar hacia una Edad Dorada de la humanidad, dicho de otro modo, afianzar una masa crítica de seres “despiertos” que permita hacer efectiva la ascensión espiritual planetaria hacia una comunidad galáctica y, mi firme postulación para tal fin, es que es perentoria la filosofía transpersonal y la educación transracional como misión eminentemente espiritual. Una civilización con avanzada tecnología (energías libres, antigravedad, viajes estelares, etcétera) pero que solo esté en manos de una camarilla oscura para dominio del resto de la humanidad, lo que han querido imponer como “Nuevo Orden Mundial”, no tendría ningún sentido si no viene acompañada dicha tecnología por una ascensión espiritual planetaria. Solamente así será posible, entonces, que la humanidad trascienda la individualidad, la dualidad, la caverna platónica, la matrix, en resumen, la distopía histórica que ha prevalecido en la historia de la humanidad desde tiempos pretéritos. Cuando haya una masa crítica de seres humanos que experimenten el despertar espiritual argumentado en esta obra, entonces y solo entonces, será posible una ascensión espiritual planetaria para vivir en paz y amor como condición para que la humanidad pueda iniciar su proyección galáctica e interactuar con otras civilizaciones del Kosmos. Sin embargo, dicho despertar espiritual implica atravesar la noche oscura del alma lo cual, en términos platónicos, equivale a la salida del mundo de las sombras para dirigirse hacia el Mundo de las Ideas donde, la idea suprema, es el Amor. Dicha evolución espiritual implica aprender a vivir con la soledad interior que, en términos filosóficos, se convierte en la “soledad del pensador”. En el epílogo de mi obra Pensar en ser libre, dediqué una reflexión a todas aquellas personas que han experimentado esa “soledad del pensador” porque, hay que recordar convenientemente, que todos nosotros somos pensadores, algunos más activos y otros más pasivos. Pero, siguiendo la premisa de Descartes, es preciso que cada uno de nosotros conduzca bien la propia razón para buscar la verdad en las ciencias, tal ha sido el propósito de esta obra. Pienso que el mejor modo de finalizar esta obra es, precisamente, reproduciendo a continuación dicha reflexión dedicada a la “soledad del pensador”. Apéndice: La soledad del pensador Dedico esta obra a todas aquellas personas afanadas hacia la comprensión del sentido de la vida. La vida adquiere sentido cuando los actos ejercidos en libertad son dirigidos hacia la verdadera comprensión del sentido de nuestra existencia. Nuestra existencia es, en sí misma, efímera, pues al nacer ya nos dirigimos inexorablemente hacia la muerte. En ese intervalo de lucidez de la conciencia, pocos son los que se ejercitan en la noble tarea de hallar algún conocimiento como rector del propio sentido de la vida. A ello se han dedicado preferentemente filósofos y científicos de todos los tiempos. Cada cual, dentro del contexto socio-cultural de su época, ha intentado dar una respuesta a la eterna pregunta: ¿Qué sentido tiene la existencia? Así ha evolucionado la historia de la humanidad, con seres humanos a la búsqueda de “verdades”, con la esperanza de hallar una superior comprensión de nuestra existencia a través de cada descubrimiento científico o intelectual. Sin embargo, esa búsqueda de “verdades” se convierte en un camino solitario para todo genuino pensador. En primer lugar, porque hay que reinterpretar todas las “verdades” de la historia del pensamiento, a la luz del propio contexto social, intelectual y espiritual. En segundo lugar, porque aportar algún conocimiento añadido a dicha historia del pensamiento, es tarea ingente, difícil y de acceso limitado solamente a los más perseverantes en dicha tarea. Y, por último, la tarea de buscar “verdades” que puedan ser añadidas a la historia del pensamiento es un trabajo que, en muchas ocasiones, ocupan muchos años por no decir toda la vida del genuino pensador. Consecuentemente, todo buscador de “verdad”, se enfrenta inevitablemente a su propia soledad pensativa al intentar realizar la citada dialéctica intelectual hacia la comprensión del sentido de la vida. Para ilustrar la “soledad del pensador”, qué mejor hacerlo de la mano de Immanuel Kant. Este ilustre pensador es el paradigma de dicho concepto al haber tardado diez años en escribir su Crítica de la razón pura y seis años más en que fuera reconocida su obra. Sin embargo, es imprescindible referirse también a Ken Wilber como el paradigmático filósofo contemporáneo, el cual se recluyó durante tres años en su “soledad del pensador”, según sus palabras: " …busqué una filosofía mundial. Busqué una filosofía integral que entretejiera de manera creíble los diversos contextos pluralistas de la ciencia, la moral, la estética, las filosofías orientales y occidentales, y las grandes tradiciones de sabiduría del mundo. No al nivel de los detalles, lo cual es definitivamente imposible; sino al nivel de las grandes generalizaciones orientadoras: un modo de sugerir que el mundo es verdaderamente uno, indiviso, completo, y que se relaciona consigo mismo de todas las maneras posibles: una filosofía holística para un Kosmos holístico: una filosofía mundial, una filosofía integral." (Sexo, Ecología, Espiritualidad, p.14) Como Kant y Wilber, muchos pensadores de la historia han escrito página a página la historia del pensamiento humano. Sin embargo, la singular particularidad del genuino pensador no es buscar el reconocimiento egoísta a sus investigaciones, sino que dicho reconocimiento revierta en una superior comprensión del sentido de la vida. Esa “soledad del pensador” se convierte, entonces, en un camino interior que, solamente aquellos que la han experimentado, pueden comprender esa experiencia mística en la que, el que busca, halla su propia felicidad en el objeto hallado, ya sea un descubrimiento científico, una conceptuación filosófica o una aportación espiritual para la humanidad. Tal es el devenir de la existencia: descubrir el sentido de la vida humana. Toda existencia humana pasa por experimentar no solamente la propia existencia física abocada hacia la muerte, sino también una vida intelectual con apertura hacia la espiritualidad. Dicha espiritualidad humana no tiene consenso cognitivo pues, la fe de las religiones y la metafísica filosófica, no han hallado el común acuerdo para orientar la existencia de la humanidad. Por ello mismo, este mundo se halla inmerso todavía en las antinomias “riqueza-pobreza” y “libertad-esclavitud”, azotando a la actual civilización dolor y sufrimiento. El único camino para superar dichas antinomias pasa por resolver la antinomia “conocimiento-ignorancia”. El conocimiento científico actual intenta desgranar los límites de la naturaleza humana, pero, el reto más inmediato de la humanidad, es hallar un consenso sobre los designios de nuestro mundo decadente. Nos va la propia existencia en ello: si no logramos una racionalidad espiritual, la espiritualidad irracional acabará con nuestra existencia. Tal es la finalidad que, desde mi “soledad del pensador”, he intentado transmitir a través de esta obra. Que se consiga o no ya no es de mi incumbencia pues, a buen seguro, la muerte me sobrevendrá antes de ver realizada mi conceptuación filosófica. No obstante, es un imperativo de todo genuino pensador, meditar sobre dichas cuestiones e intentar transmitirlas. Así ha sido en el discurrir de la historia del pensamiento y creo que, todavía, seguirá ocurriendo. La integración de las conciencias individuales en una sola conciencia colectiva es un objetivo loable, pero, parece a la vez tan lejano que, por ello mismo, dedico esta obra a todos los genuinos pensadores que han obrado y obrarán desde su “soledad del pensador” en el mejoramiento de la raza humana, una especie entre el animal y la divinidad. Conseguir erradicar que el “hombre sea un lobo para el hombre”, será la propia antesala para vislumbrar la plena espiritualidad o, dicho de otro modo, la implementación de la ascensión espiritual planetaria. SIGA AQUÍ LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO DESDE EL ATENTADO BIOLÓGICO CONTRA LA HUMANIDAD
Ver más

Educar con amor

LA CRISIS DE LAS HUMANIDADES EN LA ACTUALIDAD: CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Hay una interrelación de causas históricas, filosóficas, científicas, sociológicas, psicológicas, educacionales y espirituales implicadas en la crisis epistemológica que padece la cultura occidental. La trascendencia de dicho abismo cultural no puede provenir de una filosofía materialista ni de una ciencia positivista sino de las Humanidades y, más concretamente, mediante una paradigmática evolución desde la académica filosofía tradicional hacia la filosofía transpersonal, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para una sanación trascendental del sujeto cognoscente. La filosofía tradicional se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto que ha dominado en el pensamiento Occidental hasta la llegada de la física cuántica (“ello”), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo” y la intersubjetividad de todos “nosotros”. En la modernidad, estas tres esferas (ello-yo-nosotros) fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) mediante una filosofía transpersonal que incorpore una ética epistémica bajo una episteme transracional. Así, la brecha epistemológica de Occidente es una brecha entre la racionalidad y la espiritualidad, y requiere de una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas vislumbran la convergencia de la ciencia, la moral y la estética como primer objetivo humanístico a ser impartido en las universidades mediante una educación transracional que contemple a la filosofía transpersonal. La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia así como los estudios de la conciencia, y propone la integración entre la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable mediante una intuición moral básica aprehendida desde la no dualidad por el sujeto cognoscente. La filosofía tradicional surgida de la modernidad (razón egóica) ha desembocado en el pensamiento único neoliberal y ha secuestrado a la racionalidad colectiva expresada en las democracias occidentales mediante el yugo de una plutocracia. Del mismo modo que la filosofía escolástica supeditó la razón a la fe, el economicismo neoliberal ha sometido la razón al servicio de la fe ciega en los mercados económicos globalizados a manos de Los amos del mundo, todo un terrorismo financiero contra la humanidad. Al reincorporar la espiritualidad en la razón humana, la filosofía transpersonal es una renovada visión y una superación paradigmática de la filosofía tradicional y, por tanto, un giro participativo hacia el misticismo y el estudio de las religiones (Teología), cuestiones que convergen inevitablemente con la metafísica (Filosofía).
Ver más

El declive de Occidente: De las “Tres críticas

LAS “TRES CRÍTICAS" DE KANT Y LOS “CUATRO CUADRANTES” DE KEN WILBER

Este artículo está reproducido como capítulo 2 en la primera parte de la obra FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y EDUCACIÓN TRANSRACIONAL “La enfermedad más grave de todos los tiempos: un ego fragmentado y disociado de la colectividad, que está herido de muerte y no puede sobrevivir sino con la contemplación de una unión con el “nosotros” kantiano” (Amador Martos, filósofo transpersonal). Este artículo está reproducido en la segunda parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD En Breve historia de todas las cosas (2005), Wilber aborda en una visión coherente las verdades procedentes de la física, la biología, las ciencias sociales, las ciencias sistémicas, el arte, la estética, la psicología evolutiva y el misticismo contemplativo, y también incorpora movimientos filosóficos tan opuestos como el neoplatonismo, el modernismo, el idealismo y el postmodernismo. Y todo ello es abordado mediante la noción de los cuatro cuadrantes del desarrollo, magníficamente resumido por Tony Schwartz en el prólogo de Breve historia de todas las cosas (Wilber, 2005: 9): “El estudio de los centenares de mapas del desarrollo que han bosquejado los diversos pensadores a lo largo de los años- mapas del desarrollo biológico, del desarrollo psicológico, del desarrollo cognitivo y del desarrollo espiritual, por nombrar solo a unos pocos- llevó a Wilber al reconocimiento de que, muy a menudo, estos mapas estaban describiendo diferentes versiones de la “verdad”. Las formas exteriores del desarrollo, por ejemplo, pueden ser valoradas de manera objetiva y empírica pero, como afirma explícitamente Wilber, este tipo de verdad no lleva muy lejos. En su opinión, todo desarrollo comprehensivo también posee una dimensión interna, una dimensión subjetiva e interpretativa que está ligada a la conciencia y la introspección. Pero además, el desarrollo interno y el desarrollo externo, según Wilber, no tienen lugar aisladamente y de manera individual sino que acontecen en el seno de un contexto social y cultural. Éstos son los cuatro cuadrantes de los que hablamos. Ninguna de estas formas de la verdad puede ser reducida a las demás”. La visión racional-industrial del mundo sostenida por la Ilustración cumplió con funciones muy importantes como la aparición de la democracia, la abolición de la esclavitud, el surgimiento del feminismo liberal, la emergencia de la ecología y las ciencias sistémicas, entre algunas más, pero sin duda, la más importante puesta en escena fue la diferenciación entre el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros), el Gran Tres diferenciado por Kant a través de sus Tres críticas (1). Wilber asevera que, para trascender la “modernidad” hacia la “postmodernidad”, hay que trascender e incluir al racionalismo y la industrialización, lo cual implica abrirnos a modalidades de conciencia que trasciendan la mera razón y participar en estructuras tecnológicas y económicas que vayan más allá de la industrialización. El racionalismo y la industrialización han terminado convirtiéndose en cánceres del cuerpo político, crecimientos desmedidos de consecuencias malignas, derivando ello en jerarquías de dominio. Por tanto, cualquier transformación futura deberá trascender e incluir a la modernidad incorporando sus elementos compositivos fundamentales, pero también limitando su poder. En ese punto crucial de la evolución de las “visiones del mundo”, Wilber propone su teoría de los cuatro cuadrantes, entro los cuales se halla situado el Gran Tres diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas: el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros). Dicho de otro modo, estamos hablando de las tres grandes categorías platónicas, de la Bondad (la moral, el “nosotros”), la Verdad (la verdad proposicional, la verdad objetiva propia del “ello”) y la Belleza (la dimensión estética percibida por cada “yo”). La tarea de la modernidad fue la diferenciación del Gran Tres y la misión de la postmodernidad es la de llegar a integrarlos. El gran reto al que se enfrenta la postmodernidad es la integración , es decir, formas de integrar la mente, la cultura y la naturaleza, formas de respetar al Espíritu en los cuatro cuadrantes, formas de reconocer los cuatro rostros del Espíritu -o simplemente Gran Tres- para honrar por igual a la Bondad, la Verdad y la Belleza. En la segunda parte de Breve historia de todas las cosas, Wilber desarrolla en profundidad su teoría de los cuatro cuadrantes hasta llegar a los estadios superiores de la evolución de la conciencia, estadios que pueden ser aludidos como espirituales desde una perspectiva no dual (2) en que, el Espíritu, deviene consciente de sí mismo, despierta de sí mismo y comienza a tomar conciencia de su auténtica naturaleza. Suele hablarse de esos estadios superiores del desarrollo como estadios místicos o “avanzados” pero, en realidad según Wilber, se trata de estadios muy concretos, muy tangible, muy reales, estadios asequibles para usted y para mí, estadios que constituyen nuestros potenciales más profundos. Y esos estadios -que en el pasado, han sido alcanzados por algunos individuos, los más extraños, los más avanzados, los más dotados, la vanguardia de su tiempo- pueden proporcionarnos pistas sobre lo que la evolución colectiva nos depara a cada uno de nosotros al día de mañana. Según Ken Wilber (2005:139) en Breve historia de todas las cosas: “La hermenéutica es el arte de la interpretación. La hermenéutica se originó como una forma de comprender la interpretación misma porque cuando usted interpreta un texto hay buenas y malas formas de proceder. En general, los filósofos continentales, especialmente en Alemania y en Francia, se han interesado por los aspectos interpretativos de la filosofía, mientras que los filósofos anglosajones de Gran Bretaña y Estados Unidos han soslayado la interpretación y se han dedicado fundamentalmente a los estudios pragmáticos y empírico-analíticos. ¡La vieja disputa entre el camino de la Mano Izquierda y el camino de la Mano Derecha!” ( la Mano Izquierda se refiere a “lo intencional” y a “lo cultural”, que tienen que ver con la profundidad interior a la que solo se puede acceder mediante la interpretación; y la Mano Derecha se refiere a “lo empírico” y “perceptual”). Así pues, recuerde, que la “hermenéutica” es la clave que nos permite adentrarnos en las dimensiones de la Mano Izquierda. La Mano Izquierda es profundidad y la interpretación es la única forma de acceder a las profundidades. Como diría Heidegger, la interpretación funciona en todo el camino de descenso para el cual el mero empirismo resulta casi completamente inútil”. Según Ken Wilber (2005:141), “el conocimiento interpretativo es tan importante como el conocimiento empírico y, en cierto sentido, más importante todavía. Pero, evidentemente, es más complejo y requiere más sofisticación que las obviedades a que nos tiene acostumbrados la observación monológuica”. Para Wilber, “toda interpretación depende del contexto, que a su vez está inmerso en contextos mayores y así sucesivamente mientras nos vamos moviendo dentro de un círculo hermenéutico”. Es así, pues, que la interpretación desempeña un papel muy importante en las experiencias espirituales, probablemente el contexto más complejo a desentrañar por nuestra actual civilización. En palabras de Wilber (2005: 148): “Dado que el Espíritu-en-acción se manifiesta en los cuatro cuadrantes, cualquier interpretación adecuada de la experiencia espiritual debería tenerlos en consideración a todos ellos. No es solo que nosotros estemos compuestos de niveles diferentes (materia, cuerpo, mente, alma, y Espíritu) sino que cada uno de esos niveles, a su vez, se manifiesta en cuatro facetas distintas (intencional, conductual, cultural y social). Prosigue Wilber (2005:163): “No es de extrañar, pues, que la teoría de sistemas no nos hable de principios éticos, valores intersubjetivos, actitudes morales, comprensión mutua, veracidad, sinceridad, profundidad, integridad, estética, interpretación, hermenéutica, belleza, arte o cualquier otro aspecto de este tipo”. Para Wilber (2005:167), cada cuadrante posee un tipo diferente de verdad, una forma distinta de verificar su verdad, un criterio distinto de validez: “Las cuatro verdades son los cuatro rostros a través de los cuales se manifiesta el Espíritu mientras que los criterios de validez son las formas en que conectamos con el Espíritu, las formas en que sintonizamos con el Kosmos”(3). Una de las cuestiones que resultó iluminadora al estudiar el pensamiento de Wilber, fue la interpretación de Kant, como nunca antes me lo habían enseñado en la facultad de filosofía: la diferenciación del Gran Tres a partir de las Tres críticas de Kant, la diferenciación entre el arte, la moral y la ciencia, respectivamente el “yo”, el “nosotros” y el “ello”. Esta diferenciación, al decir de Wilber (2005: 176), reportó sus respectivos beneficios: -“La diferenciación entre sí mismo (yo) y la cultura (nosotros) permitió que el individuo escapase del sometimiento a las jerarquías de dominio míticos propias de la Iglesia o del Estado y pudiendo participar, con su voto, en la aparición de la democracia”. -“La diferenciación entre la mente (yo) y la naturaleza (ello) posibilitó la separación entre el poder biológico y el derecho noosférico, contribuyendo, de ese modo, al desarrollo de los grandes movimientos de liberación (incluidas las mujeres y los esclavos). La aparición, pues, del feminismo liberal y del abolicionismo y la difusión de los movimientos culturales”. -“La diferenciación entre la cultura (nosotros) y la naturaleza (ello), permitió que la verdad dejara de estar sometida a las mitologías de la Iglesia y el Estado, lo cual contribuyó al surgimiento de la ciencia empírica, de la medicina, de la física y de la biología. El surgimiento de las ciencias ecológicas, etcétera”. Sin embargo, todo no iban a ser buenas noticias. Wilber (2005: 177): “Los grandes e innegables avances de las ciencias empíricas que tuvieron lugar en el periodo que va desde el Renacimiento hasta la Ilustración, nos hicieron creer que toda realidad podía ser abordada y descrita en los términos objetivos propios del lenguaje monológuico del “ello” e, inversamente, que si algo no podía ser estudiado y descrito de un modo objetivo y empírico, no era “realmente real”. Así fue como el Gran Tres terminó reducido al “Gran Uno” del materialismo científico, las exterioridades, los objetos y los sistemas científicos [denominado por Wilber como una visión chata del mundo]”. De modo que, si la tarea de la modernidad fue la diferenciación del Gran Tres, la misión de la postmodernidad es la de llegar a integrarlos, ese sería su gran reto, según Wilber (2005: 183): “En mi opinión, las corrientes más genuinas de la postmodernidad-desde Hegel hasta Heidegger, Habermas, Foucault y Taylor- están intentando recuperar el equilibro respetando por igual a la ciencia, la moral y la estética y no simplemente reducir la una a la otra en un desenfreno de violencia teórica. Eso es precisamente lo que estoy buscando, formas de integrar la mente, la cultura y la naturaleza en el mundo postmoderno, formas de respetar al Espíritu en los cuatro cuadrantes, formas de reconocer los cuatro rostros del Espíritu- o simplemente el Gran Tres- y sintonizarnos con él, de ubicarnos en él y de honrar, por igual, a la Bondad, la Verdad y la Belleza”. Ante esta encrucijada en la historia del pensamiento, Wilber propone adentrarse en el dominio espiritual, investigar la evolución de la conciencia hasta los dominios superiores, supraconscientes o transpersonales del Gran Tres. Se trata de una evolución que tiene lugar en los dominios del “yo”, del “nosotros” y del “ello”. Wilber trata de desvelar Los logros superiores del Espíritu-en-acción, de describir la evolución de la conciencia que conduce desde los estadios inferiores hasta los estadios más elevados, los estadios espirituales o transpersonales, cuestiones toda ellas orientadas a partir de los cuatro cuadrantes, según Wilber (2005: 439 y 441): “El hecho de que el Espíritu se manifieste realmente en los cuatro cuadrantes (o, dicho de modo resumido, en los dominios del “yo, del “nosotros” y del “ello”) supone también que la auténtica intuición espiritual es aprehendida como el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado subjetivo de cosas propias del “ello”. En definitiva, proteger y promover la mayor profundidad a la mayor amplitud posible. (…) Esto significa, entre otras muchas cosas, la necesaria emergencia de un nuevo tipo de sociedad que integre la conciencia, la cultura y la naturaleza, y abra paso al arte, la moral, la ciencia, los valores personales, la sabiduría colectiva y el conocimiento técnico”. Sin embargo, para tal finalidad según Wilber, deberemos emanciparnos de la visión chata del mundo, es decir, de los fervorosos defensores de un dios fragmentado, dualista y estéril, de la exaltación de la mera naturaleza empírica. En palabras de Wilber (2005:441): -“Solo podremos establecer contacto con las resplandecientes manifestaciones del Espíritu cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos alumbrar una auténtica ética medioambiental y una comprensión respetuosa entre todos los seres, que tenga en consideración la perfección de cada uno de ellos, cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos salvar el abismo cultural y llegar a ser individuos libres que expresan sus posibilidades más profundas en el seno de una cultura realmente abierta cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos liberarnos de las garras de la mononaturaleza y, de ese modo, integrar la naturaleza y respetarla de verdad en lugar de convertirla en un ídolo que paradójicamente contribuye a su propia destrucción cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos construir nuestros objetivos comunes en un intercambio libre de comunicación alejado del egocentrismo, del etnocentrismo y del imperialismo nacionalista que nos aboca a las guerras raciales, el derramamiento de sangre y el saqueo cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos actualizar los potenciales visión-lógicos que permiten integrar la fisiosfera, la biosfera y la noosfera en el radical despliegue de su propio goce intrínseco cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo será posible que la autopista de la información escape a la anarquía digital y se ponga al servicio de la auténtica relación y, de ese modo, se convierta en el heraldo de una era de convergencia y no de fragmentación cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podrá emerger una auténtica federación mundial, una verdadera familia de naciones en el seno de una emergencia holoárquica que gire en torno al Alma del Mundo y se halle decididamente comprometida con la protección del espacio mundicéntrico, la voz misma del Espíritu moderna, gloriosa en su compasivo abrazo, cuando rechacemos, en fin, la visión chata del mundo”. -“Solo -por regresar a tópicos específicamente espirituales y transpersonales- quienes se hallen interesados en la espiritualidad, podrán comenzar a integrar las corrientes ascendentes y descendentes cuando rechacemos la visión chata del mundo”. Se cierra así el círculo, volviendo a la batalla arquetípica que tiene lugar en el mismo corazón de la tradición occidental, la lucha entre los ascendentes y los descendentes, según Wilber (2005: 30): “El camino ascendente es el camino puramente trascendental y ultramundano. Se trata de un camino puritano, ascético y yóguico, un camino que suele despreciar- e incluso negar- el cuerpo, los sentidos, la sexualidad, la Tierra y la carne. Este camino busca la salvación en un reino que no es de este mundo. El camino ascendente glorifica la unidad no la multiplicidad. (…). El camino descendente, por su parte afirma exactamente lo contrario, Éste es un camino esencialmente intramundano, un camino que no glorifica la unidad sino la multiplicidad. El camino descendente enaltece la Tierra, el cuerpo, los sentidos e incluso la sexualidad, un camino que llega incluso a identificar el espíritu con el mundo sensorial. Se trata de un camino puramente inmanente que rechaza la trascendencia”. En suma, estamos asistiendo en Occidente a un completo olvido de la profundidad espiritual. En la tercera parte de Breve historia de todas las cosas, Wilber aborda en extensión los ascendentes y los descendentes como rivales antagónicos que necesitan de una integración, y nos explica la génesis histórica de este rechazo de lo espiritual, la razón histórica concreta que explica los motivos por los cuales el Occidente moderno ha llegado a negar la validez de los estadios transpersonales. La posibilidad y necesidad de una filosofía hermenéutica está meridianamente demostrada por Wilber en Breve historia de todas las cosas, a partir de la cual hemos esbozado los parámetros históricos y hermenéuticos, a saber, la diferenciación de los Tres Grandes a partir de Kant, y el colapso del Kosmos al ser reducidos al Gran Uno: el materialismo científico. Cabe señalar que la diferenciación del “yo” (el arte), “nosotros” (moral) y “ello” (ciencia) son el punto de inflexión epistemológica que, ni la modernidad, ni la postmodernidad han logrado integrar. Wilber lo intenta con una filosofía hermenéutica adentrándose en las profundidades de la conciencia mediante una erudición sin paragón en la historia de la filosofía. Podríamos distinguir en Wilber dos filósofos en uno. Por un lado, como un filósofo que nos describe la historia del pensamiento de la cual deberían aprender muchos profesores de filosofía, y por otro lado, como un filósofo que nos presenta una elaborada estructura hermenéutica acerca de la evolución de la conciencia quien, irremisiblemente, remite a la consideración de la espiritualidad como único camino de integración entre el “yo”, el “nosotros” y el “ello”. Ken Wilber ha sabido contextualizar como nadie el problema epistemológico de Occidente, principalmente asentado en la ausencia de espiritualidad, proponiéndonos como solución una interpretación hermenéutica de la historia de la filosofía, lo cual posibilitará a todo buscador de sabiduría sumergirse en la profundidad de la conciencia. Por decirlo de otra manera, Wilber alumbra la historia de la filosofía a una renovada comprensión de nuestro viejo mundo en el que, su mayor carencia, es haber descuidado la genuina espiritualidad de la Mano Izquierda: “lo intencional” y “lo cultural”, que tienen que ver con la profundidad interior a la que solo se puede acceder mediante una interpretación de los cuatro cuadrantes. REFERENCIAS Wilber, Ken. Breve historia de todas las cosas. Barcelona: Kairos, 2005. (1) Tras el Renacimiento surgió la Edad de la Razón o Filosofía Moderna cuyo uno de sus máximo exponente fue Kant. Con las Tres críticas de Kant (La crítica de la razón pura, La crítica de la razón práctica y La crítica del juicio), se produce una diferenciación de tres esferas: la ciencia, la moralidad y el arte. Con esta diferenciación, ya no había vuelta atrás. En el sincretismo mítico, la ciencia, la moralidad y el arte, estaban todavía globalmente fusionados. Por ejemplo: una “verdad” científica era verdadera solamente si encajaba en el dogma religioso. Con Kant, cada una de estas tres esferas se diferencia y se liberan para desarrollar su propio potencial: -La esfera de la ciencia empírica trata con aquellos aspectos de la realidad que pueden ser investigados de forma relativamente “objetiva” y descritos en un lenguaje, es decir, verdades proposicionales y descriptivas (ello). -La esfera práctica o razón moral, se refiere a cómo tú y yo podemos interactuar pragmáticamente e interrelacionarnos en términos que tenemos algo en común, es decir, un entendimiento mutuo (nosotros). -La esfera del arte o juicio estético se refiere a cómo me expreso y qué es lo que expreso de mí, es decir, la profundidad del yo individual: sinceridad y expresividad (yo). (2) Wilber en su obra el Espectro de la conciencia aborda de un modo epistemológico dos modos de saber: el conocimiento simbólico (dualidad sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no dualidad entre sujeto-objeto), dos modos de saber diferentes pero complementarios. Según Wilber (55-56): “Esos dos modos de conocer son universales, es decir, han sido reconocidos de una forma u otra en diversos momentos y lugares a lo largo de la historia de la humanidad, desde el taoísmo hasta William James, desde el Vedanta hasta Alfred North Whitehead y desde el Zen hasta la teología cristiana. (…) También con toda claridad en el hinduismo”. Sin embargo, la civilización occidental es la historia del primer modo de saber que ha evolucionado hasta la extenuación de su “rígida estructura” dualista con el surgimiento de la mecánica cuántica. Esos dos modos de saber también son contemplados por los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica (Wilber en Cuestiones cuánticas) y, correlativamente, aluden los mundos antagónicos entre la ciencia y la religión, respectivamente, entre el saber racional y el metafísico, ambos aunados por los “místicos cuánticos” en un racionalismo espiritual adoptado como filosofía transpersonal, y convirtiéndose en un fundamento epistemológico para un nuevo paradigma de conocimiento integrador de la filosofía con la espiritualidad. (3) Wilber examina el curso del desarrollo evolutivo a través de tres dominios a los que denomina materia (o cosmos), vida (o biosfera) y mente (o noosfera), y todo ello en conjunto es referido como “Kosmos”. Wilber pone especial énfasis en diferenciar cosmos de Kosmos, pues la mayor parte de las cosmologías están contaminadas por el sesgo materialista que les lleva a presuponer que el cosmos físico es la dimensión real y que todo lo demás debe ser explicado con referencia al plano material, siendo un enfoque brutal que arroja a la totalidad del Kosmos contra el muro del reduccionismo. Wilber no quiere hacer cosmología sino Kosmología.  
Ver más

Últimas Notícias
cuatro jinetes del apocalipsis

EL GRAN EVENTO: LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

Al hilo de mi artículo El gran evento: el despertar colectivo masivo, voy a continuación proseguir la disertación con la intención de considerar las profundas implicaciones metafísicas. El 30% de “despiertos” es la “primera ola” contra el sistema, y estimo que va a ayudar a despertar a otro 40% del 70% de “dormidos”. Así, entonces, la “segunda ola” sumará un 70% de “despiertos” frente al 30% de los todavía “dormidos”. Los cuatro jinetes del apocalipsis El primer jinete del apocalipsis fue el miedo a la muerte, inducido mediante la dictadura sanitaria para impedir el despertar espiritual. De ese miedo a la muerte, solamente el 30% han trascendido espiritualmente. La “segunda ola” va a llegar con otro jinete del apocalipsis: el hambre. El estado profundo, o Cabal, está cortando las cadenas de producción y distribución de alimentos. Sólo faltará un tercer jinete del apocalipsis para configurar la “tercera ola”: cortes de luz, agua e internet, un caos total que va sumir a la humanidad en una guerra de todos contra todos por la supervivencia, como si no hubiera vida más allá de esta dimensión física (3D). Después de estos tres jinetes del apocalipsis (la muerte, el hambre y la “guerra” social y colectiva), solamente quedará ver el interior de uno mismo: estaremos solos ante el caos. Pero recuerden que en todo caos hay un orden. Por tanto, llegado ese momento, nada se podrá hacer ya por los demás, no hay que derrochar más energías en “despertar” a los demás: es mucho más sabio brillar con luz propia y ser el ejemplo viviente del camino a seguir. Y esa sabiduría nos lleva a la libertad con conocimiento de causa, y ese será el camino hacia la conquista de nuestra Gloria interior: es el cuarto jinete del apocalipsis. El gran evento: “La verdad os hará libres” Solo alcanzaremos la libertad evidenciando las mentiras del sistema de dominación que ha llevado a la esclavitud de la humanidad, es la única garantía tal como nos advirtió este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. En ello consiste EL GRAN EVENTO: se trata de un despertar espiritual, no solamente individual, sino también colectivo. Y para esa trascendencia espiritual es necesaria la meditación. La metafísica como saber trascendental Toda espiritualidad es un camino metafísico por recorrer. La metafísica consiste en intentar comprender lo que hay más allá de los sentidos, hacia el mayor Bien que nos pueda proporcionar la razón humana. Dicha simbiosis de sabiduría alcanzada por la razón no es baladí, pues requiere una ascensión espiritual individual sin la fragmentación fomentada por las dualidades propias de la Matrix. Esa ascensión espiritual individual es un camino ascendente hacia la sabiduría donde, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo. Es así como la razón se espiritualiza, es decir, la lógica mental del cerebro debe actuar en equilibrio y guiado desde el corazón, no en vano el corazón tiene una mente cuántica. El amor es parte de nuestra condición humana y debe ser reflejado en lo que pensamos, decimos y hacemos, sólo así entre todos seremos una expresión colectiva de la conciencia de unidad. Comprender ello equivale a interiorizar que todos somos UNO, pero que cada cual conserva su propia individualidad: ese es el misterio de la unidad en la multiplicidad, una cuestión de la conciencia no resuelta por la ciencia materialista. El enemigo invisible de la humanidad El dogma científico también ha sido un instrumento de poder, como la educación, la política, la sanidad, el dinero…, todo es una mentira, una ilusión, un holograma mental, una 3D como sistema de creencias desde nuestro nacimiento, inducidos esos engaños a través del subconsciente por el enemigo invisible de la humanidad. ¿Cómo se relaciona ello con los “dormidos” y “despiertos” aludidos al principio de este artículo? Ciencia y espiritualidad Cada persona tiene su perspectiva de la vida en función de su sistema de creencias adquirido a través de la cultura, la educación y las relaciones sociales y familiares. Entonces, ¿cuál es el lazo de unión entre los “dormidos” y los “despiertos”? Efectivamente, como se ha visto más arriba, la razón espiritualizada es el nexo de unión entre las personas. Análogamente, en términos filosóficos, consistiría en una simbiosis entre la epistemología y la hermenéutica, dicho de otro modo, una convergencia entre ciencia y espiritualidad. 3D, 4D y 5D Dicho reto de trascendencia espiritual individual y colectivo, equivale a trascender viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas y, así, pasar de un viejo mundo moribundo a un nuevo mundo. Algunos movimientos espirituales llaman a dicho proceso pasar de la 3D (material/cuerpo/sentidos/ilusión) a la 4D (imaginación/fantasías/sueños lúcidos/poder de la conciencia), para alcanzar finalmente la 5D (amor/conciencia de unidad/imperativo categórico/Bien de Platón..). Empoderamiento y soberanía humana También se puede entender lo anterior como una trascendencia del pensamiento cuando alcanza la “verdad” mediante el conocimiento proporcionado por la razón…pero, la razón es dualista por antonomasia, pues lo divide todo: crea dualidades en cada pensamiento, cada pensamiento es una línea de tiempo, una posibilidad cuántica. Y, si no somos conscientes de nuestros propios pensamientos, entonces, otros piensan y deciden por nosotros en nuestras vidas: es por ello necesario recuperar nuestra soberanía como ser humano. Los cuatro cuadrantes Ser consciente de los propios pensamientos no es una labor fácil pues, no hay que decir lo que se piensa, sino pensar lo que se dice. Ello es importante porque, al pensamiento (interior individual) le sigue inherentemente una acción en el mundo y con las demás personas (exterior individual). La paradoja aquí es que no siempre lo que pensamos es del agrado de los demás, ni todos los pensamientos de los demás nos agradan siempre. La máxima expresión de ello es la división entre los “covidianos” (ignorancia manipulada por el enemigo invisible de la humanidad) y los “negacionistas” (“conspiranoicos” que buscan la “verdad”). El sufrimiento surgido de esa división entre lo individual y lo colectivo (cuatro cuadrantes) es acentuado por los jinetes del apocalipsis, antes mencionados. Los reptilianos Llegado a este punto, cada persona deberá hacer su propio trabajo espiritual, una cuestión bien difícil en estos tiempos que vivimos donde, todos los referentes humanos han sido destruidos por los reptilianos: el amor, la familia, la sociedad, la cultura, la política…, todo es controlado por esos reptilianos en un 98,75%. Sin embargo, ese 1,25% de “despiertos” desde una perspectiva histórica, ha crecido hasta un 30% en la actualidad. Ellos, el Estado profundo o Cabal, saben que el holograma de control desde el satélite artificial lunar, se está deshaciendo a medida que más personas despierten en el amor de la 5D. Esos reptilianos viven en la 4D y controlan a los humanos a través del subconsciente, y el objetivo es mantener una homogénea masa humana bien “dormida” a través de la televisión y los medios de desinformación mediante un ingenioso programa de ingeniería social y control mental. Esos reptilianos saben que pueden dominar nuestros pensamientos y emociones, pero no pueden soportar nuestra vibración en el amor, porque es la 5D que tanto envidian la que intentan alcanzar mediante una alta tecnología, obviando que solo se accede a la 5D con los sentimientos amorosos. Una guerra espiritual Esa es la guerra espiritual entre esos demonios y los hijos de Dios, o la Fuente, como se quiera nombrar a aquello que es innombrable. Esa guerra espiritual es la misma experiencia de Jesucristo cuando en su retiro en el desierto fue tentado por los demonios. La Biblia dice verdades profundas, pero han sido manipuladas para que busquemos fuera de nosotros un Dios al que hay que temer para hallar nuestra salvación cuando, la verdadera salvación, está en nuestro interior, en ese 2% de gen/luz que poseemos según William Criado. El 98% restante de nuestra biología, parece ser, es de origen reptiliano. Proyecto pedagógico y filosófico Comprender todo ello es sumamente importante para el proyecto filosófico y pedagógico de conocerse a sí mismo, pues hay que lograr el empoderamiento en los términos aquí descritos para que nuestra conciencia sea consciente (valga la redundancia) del subconsciente controlado por esos reptilianos. Y, como se ha visto, cambiar nuestro sistema de creencias, es la única vía para salir de la Matrix 3D: nos lo dijo Platón con el Mito de la caverna, nos los dijo Kant con el imperativo categórico, nos lo dijo Wilber con la intuición moral básica…, os lo dice también quien escribe esto que el amor es la ley suprema. Así es como, esos pensamientos propios de la 4D (sabiduría alcanzable mediante la razón), deben estar en conexión directa con la 5D (amor y compasión). Llegado a este punto, ¿qué podemos hacer entre tanto caos de ideas? Solo hay una solución, y es poner en orden nuestras ideas, cada cual las suyas, porque el camino ascendente hacia la sabiduría es un camino individual.
Ver más

Capitalismo y Conciencia

VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: Sinopsis de esta investigación El trabajo de cada aspecto físico (ser humano) permite la liberación del Humano/Luz (también conocido como Yo Superior). Hay que ver los vídeos de William Criado, no con los sentidos, sino sintiendo la condición humana y la información: el trabajo físico desde el corazón beneficia a ambos (al ser humano y su Humano/Luz), y cuando se comienza a solucionar los problemas del ser humano, el Humano/Luz también se libera. El aspecto físico (cuerpo humano) es una cárcel para el Humano/Luz, sin embargo, el ser humano tiene la llave para abrir esa cárcel y, para ello, debe aprender a saber lo que los reptilianos hacen con los seres humanos. Los reptilianos enseñan a los seres humanos a través de la experiencia extrema (sufrimiento), y se necesita de varias existencias (reencarnaciones) para que el Humano/Luz se libere con el trabajo del aspecto físico, ya que están intrínsecamente unidos. (Esta breve explicación tiene mucho paralelismo con el Mito de la Caverna de Platón) El aspecto físico tiene que sobrellevar un trabajo de control específico de los reptilianos, para no recordar que su parte más importante está capturada, y ni siquiera lo recuerda ni sabe que existe. Si el aspecto físico recuerda que hay una parte de él que no está libre, ya es un conocimiento en contra de los reptilianos. Además de dicho conocimiento, si el aspecto físico empieza a detectar las fallas en la Matrix como fallas de control, puede liberar gradualmente a su Humano/Luz. Para ello, se necesita un trabajo específico de no identificarse con lo que se piensa, es decir, en lo que se cree (sistema de creencias) y se ve (sentidos) en lo que llamamos “vida” en el planeta Tierra. Con esa no identificación con lo que se piensa, se empieza a detectar los fallos en la Matrix y, los aspectos físicos, entonces, ya no ven que el ser humano es el que causa las turbulencias existenciales: empieza a sospechar que hay algo más detrás de ese sufrimiento, allanándose así el camino a la información que hay en el subconsciente. La información y el subconsciente La información que hay en el subconsciente es, en primer lugar, vital para el entendimiento y la desconexión de la Matrix; en segundo lugar, se escucha una información que no es de este mundo, con muy alto nivel espiritual y objetiva. Dicha información surte efecto a favor del ser humano y en contra de los reptilianos. Los reptilianos fueron designados para ese rol, y a los humanos les llevó muchos miles de años entender cómo trabajan los reptilianos, descubrirlos, identificarlos y conocer muchos detalles de la dimensión en la que se mueven (4D), qué es lo que persiguen y qué medios utilizan. Los reptilianos ocultaron muy bien sus estrategias, y fue casi imposible de descifrarlos, de encontrarlos y conectar con ellos. Pero, por primera vez en este planeta, sabemos cuál es la verdadera aplicación del subconsciente humano en la información que los reptilianos aportan. El subconsciente humano es la parte más importante del ser humano, pues vive mediante el subconsciente: la información que está ahí no es el consciente, pues pensamos que somos nosotros y no es así. Es el subconsciente el que actúa, y los reptilianos actúan en el subconsciente de la mayoría, obviamente no en todos (según este vídeo, los reptilianos controlan el 98,75% de la humanidad). Basta con dicha información para que, aquellos que no hayan accedido todavía a su subconsciente, se detengan y comiencen a analizar una información que, por primera vez, les puede retorcer la mente. Esa información es altamente compleja de entender para los humanos porque su parte subconsciente la tienen anulada, no la saben distinguir: existe una programación exhaustiva y muy inteligente, una labor enorme por parte de los reptilianos, desafortunadamente en contra de los humanos. Sin embargo, una vez descifrado lo anterior, vemos la dimensión de cómo los reptilianos nos han controlado: todo lo que percibimos a través de los sentidos es una programación de hechos que, simplemente, retornan a esta línea de tiempo, y que los reptilianos controlan muy bien para sostener el control sin que el ser humano se dé cuenta. ¿Por qué algunos ven naves y otros no? Las personas ven naves porque los reptilianos les indican mentalmente que vean las naves. Cuando observan las naves es porque los reptilianos colocan implantes específicos entre el nervio óptico y el cerebro. La tecnología de los reptilianos permite hacer que los humanos puedan observar naves y así poder comprobar cómo están los implantes en el nervio óptico y conectados al cerebro. Luego, durante la noche, hacen los ajustes necesarios o la colocación de nuevos implantes. El reptiliano responde a esa pregunta sobre las naves porque hay muchas personas que han visto naves y no han prestado atención a lo que sucede en el sueño nocturno. Y lo mismo ocurre con los videntes, es el mismo procedimiento, solo que actúan más directamente sobre la glándula pineal para poder observar otras realidades, y ese vidente es utilizado según las intenciones de los propios reptilianos sobre la persona. Las personas que acuden a esos videntes son parte del control de los reptilianos. ¿Por qué a los seres humanos les es muy difícil posicionarse en una dimensión cognitiva superior? ¿Por qué recurren a esquemas inferiores con resultados negativos por resolver? Los humanos funcionan en el nivel que los reptilianos les permiten funcionar. El humano tiene distintos niveles en los que puede funcionar. A los reptilianos les sirve el nivel más básico de funcionamiento donde la vida simplemente consiste en seguir el patrón conductual establecido: nacer, estudiar, prepararse para el sistema de esclavitud laboral sin presentar ninguna rebeldía hacia esa situación. El humano continua con el patrón conductual de un modo sistemático: casarse, tener hijos, reproducción y acumular cosas que simbolizan el éxito del nivel básico al que se refiere el reptiliano. Ese es el nivel básico en el que la humanidad debe permanecer para que los reptilianos no puedan perder su control. Otro nivel en el que el humano se pueda mover, implicaría un rechazo a lo establecido, y ello no está en coherencia con lo que los reptilianos les han dicho que tienen que hacer para tener éxito y felicidad. El humano está programado para la acumulación de objetos materiales a través de papeles (dinero) y, cuando más dinero, más éxito y felicidad. Pero hay humanos que no sienten ese tipo de felicidad y no encuentran un sentido, y experimentan un vacío existencial profundo donde nada les llena: ese estado es peligroso para los reptilianos. Desde una perspectiva cognitiva y espiritual, al ser humano le es muy difícil posicionarse con una información que no es de este mundo, y entenderla en su verdadera dimensión, y es por eso que cometen los mismos errores incluso en personas que han estado bajo hipnosis. Ello es así porque el aspecto humano se sobre identifica con sí mismo sobre lo que piensa (más conocido como “ego” racional), con lo que cree (sistema de creencias) y lo que ve: asocia particularidades como si fueran ellos mismos, por ejemplo, la soberbia y la prepotencia. Si estas particularidades no son identificadas por el ser humano como características que están presente en él pero que no les perteneces, entonces, es fácilmente controlado porque se sigue sobre identificando con lo que ve y lo que cree. El ser humano vive de acuerdo con lo que cree y lo que ve, sin embargo, si tuviera la capacidad de vivir en el otro extremo de lo que cree y lo que ve, entonces pudiera alcanzar otro estado cognitivo de entendimiento. Ir al otro extremo de sus creencias, cualquiera que fueran esas creencias (religiosas, espirituales, económicas o creencia de lo que sea la familia), entonces, su nivel cognitivo tendría otra perspectiva. El aspecto humano aún no está preparado para mucha información que todavía no comprende: se identifica con su mente como si fuera lo que está sintiendo. Si el aspecto humano escribiera lo que piensa todo el tiempo y a cada instante, podría conocer lo que realmente hay en su subconsciente y lograría des-indentificarse de su consciente. Pero el aspecto humano nunca le pone atención a esa parte de su ser y menos cuando tiene criterios formados y su comportamiento establecido, o fundamentos espirituales arraigados. Y si la parte cognitiva sustentada en filosofías y teorías fáciles de echar por tierra, aún sigue con ese tipo de soporte cognitivo, no salen de esa situación porque esas personas están identificadas con la información suministrada por los reptilianos. Las personas se identifican con la información de esos reptilianos porque necesitan creer que hay algo fuera de su ser, que pueda cuidarlos y protegerlos (religiones, políticos, etc.), pero no saben que eso fuera de ellos puede también someterlos. Dicho de otro modo, el humano se somete a sí mismo por sus propias creencias y por su voluntad entregada a esas creencias. Muchas personas no van a entender la información suministrada en este vídeo. Los reptilianos se creen importantes y superiores al ser humano, y por eso es difícil salir de esa manipulación muy inteligente y sutil, siendo lo más difícil por superar. Los humanos aún no han hallado la información que se asocie con los vídeos de William Criado. Si los humanos buscaran un poco más e investigaran, pudieran tranquilamente confirmar las hipótesis que, para ellos en su mente, son imposibles con todo lo aquí planteado. Si los humanos investigaran un poco más, podrían confirmar que no son hipótesis, por ejemplo: -El control en el Vaticano pertenece a los reptilianos. -La élite gobernante también pertenece a los reptilianos. -La energía sexual de los hombres se manifiesta de forma recurrente en el abuso de niños, esa parte ya no está oculta pero no quieren informarse. -Los aspectos masculinos en la Iglesia son en un 92% homosexuales, también en mujeres. Esas situaciones descritas les conviene a los reptilianos ya que, la parte sexual, es muy importante tanto en hombre como mujeres: la mujer tiene una mayor capacidad para desarrollar su potencial si es aprovechada en su verdadera función. Por eso existe “papas” machos en la Iglesia, y las mujeres no pueden alcanzar jerarquías altas en la Iglesia: la Iglesia sirve como ejemplo de sometimiento femenino. Toda esa información es sumamente valiosa y rica en detalles, y no será fácil de ser detectada, por eso mismos existen los reptilianos.
Ver más

Capitalismo y Conciencia

RELACIÓN ACTUALIZADA DE LOS VÍDEOS PUBLICADOS DE WILLIAM CRIADO

PREÁMBULO METODOLÓGICO: 1 - Desde tiempos ancestrales, las religiones nos hablan de demonios y seres obscuros. Ahora, mediante la regresión hipnótica, es posible acceder a la cuarta dimensión mediante el subconsciente humano y, así, conocer de primera mano al ENEMIGO INVISIBLE DE LA HUMANIDAD. 2 - Esta investigación empírica y clínica es una complementación del marco teórico de la FILOSOFÍA TRANSPERSONAL. 3 - En esta página se ordena por numeración creciente todos los vídeos comentados del doctor William Criado que han sido publicados en esta web: - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 128 DE WILLIAM CRIADO: SE RATIFICA LA DESTRUCCIÓN DE SATÁN, SU INFRAMUNDO Y SUS BESTIAS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 167 DE WILLIAM CRIADO: LAS DESAPARICIONES EN EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS SON OBRA DE LOS REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 181 DE WILLIAM CRIADO: LA FEDERACIÓN GALÁCTICA Y LOS JUECES DEL KARMA SON REPTILIANOS Y HAN SIDO ELIMINADOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 192 DE WILLIAM CRIADO: LA HOMOSEXUALIDAD ES INDUCIDA TECNOLÓGICAMENTE POR REPTILIANOS Y METALIANOS (ROBOTS) - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 223 DE WILLIAM CRIADO: MELQUISEDEC, EL MAESTRO ALANISO Y LOS REGISTROS AKÁSHICOS SON REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 224 DE WILLIAM CRIADO: MAITREYA Y EL ARCÁNGEL METATRÓN SON REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 226 DE WILLIAM CRIADO: LAS VACUNAS AL DECUBIERTO: CONTIENEN NANOTECNOLOGÍA DE LOS REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 267 DE WILLIAM CRIADO: EL COMANDANTE ASHTAR SHERAN ES REPTILIANO - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 283 DE WILLIAM CRIADO: RAZA KUTULO DETRÁS DE LA PANDEMIA, PRÓXIMO FLASH SOLAR Y EL GRAN DESPERTAR DE LA HUMANIDAD - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 284 DE WILLIAM CRIADO: ENKI, EL CREADO DEL SER HUMANO, HACE IMPORTANTES REVELACIONES SOBRE EL VIRUS Y EL FUTURO DE LA HUMANIDAD - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 287 DE WILLIAM CRIADO: EL COVID 19 ES OBRA DE LOS REPTILIANOS DESDE 7.O34 AC - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 297 DE WILLIAM CRIADO: ENKI ES EL CREADOR DEL SER HUMANO Y ESTÁ EN LA DIMENSIÓN 1.133 - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO: VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO PARA COMPRENDER LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD: ALFA Y OMEGA, LA BATALLA UNIVERSAL QUE BAJÓ EL PLANETA DE 5D A 3D Y AHORA SE DIRIGE A 6D MEDIANTE EL PROCESO DE ASCENSIÓN - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO: LAS VACUNAS AL DESCUBIERTO: NANOPARTÍCULAS Y GRAFENO PARA LA MUERTE CELULAR. ÚNICA SOLUCIÓN: CONCIENCIA TOTAL PARA LA REGENERACIÓN CELULAR - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE
Ver más

Capitalismo y Conciencia

VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: Sinopsis de esta investigación El trabajo de cada aspecto físico (ser humano) permite la liberación del Humano/Luz (también conocido como Yo Superior). Hay que ver los vídeos de William Criado, no con los sentidos, sino sintiendo la condición humana y la información: el trabajo físico desde el corazón beneficia a ambos (al ser humano y su Humano/Luz), y cuando se comienza a solucionar los problemas del ser humano, el Humano/Luz también se libera. El aspecto físico (cuerpo humano) es una cárcel para el Humano/Luz, sin embargo, el ser humano tiene la llave para abrir esa cárcel y, para ello, debe aprender a saber lo que los reptilianos hacen con los seres humanos. Los reptilianos enseñan a los seres humanos a través de la experiencia extrema (sufrimiento), y se necesita de varias existencias (reencarnaciones) para que el Humano/Luz se libere con el trabajo del aspecto físico, ya que están intrínsecamente unidos. (Esta breve explicación tiene mucho paralelismo con el Mito de la Caverna de Platón) El aspecto físico tiene que sobrellevar un trabajo de control específico de los reptilianos, para no recordar que su parte más importante está capturada, y ni siquiera lo recuerda ni sabe que existe. Si el aspecto físico recuerda que hay una parte de él que no está libre, ya es un conocimiento en contra de los reptilianos. Además de dicho conocimiento, si el aspecto físico empieza a detectar las fallas en la Matrix como fallas de control, puede liberar gradualmente a su Humano/Luz. Para ello, se necesita un trabajo específico de no identificarse con lo que se piensa, es decir, en lo que se cree (sistema de creencias) y se ve (sentidos) en lo que llamamos “vida” en el planeta Tierra. Con esa no identificación con lo que se piensa, se empieza a detectar los fallos en la Matrix y, los aspectos físicos, entonces, ya no ven que el ser humano es el que causa las turbulencias existenciales: empieza a sospechar que hay algo más detrás de ese sufrimiento, allanándose así el camino a la información que hay en el subconsciente. La información y el subconsciente La información que hay en el subconsciente es, en primer lugar, vital para el entendimiento y la desconexión de la Matrix; en segundo lugar, se escucha una información que no es de este mundo, con muy alto nivel espiritual y objetiva. Dicha información surte efecto a favor del ser humano y en contra de los reptilianos. Los reptilianos fueron designados para ese rol, y a los humanos les llevó muchos miles de años entender cómo trabajan los reptilianos, descubrirlos, identificarlos y conocer muchos detalles de la dimensión en la que se mueven (4D), qué es lo que persiguen y qué medios utilizan. Los reptilianos ocultaron muy bien sus estrategias, y fue casi imposible de descifrarlos, de encontrarlos y conectar con ellos. Pero, por primera vez en este planeta, sabemos cuál es la verdadera aplicación del subconsciente humano en la información que los reptilianos aportan. El subconsciente humano es la parte más importante del ser humano, pues vive mediante el subconsciente: la información que está ahí no es el consciente, pues pensamos que somos nosotros y no es así. Es el subconsciente el que actúa, y los reptilianos actúan en el subconsciente de la mayoría, obviamente no en todos (según este vídeo, los reptilianos controlan el 98,75% de la humanidad). Basta con dicha información para que, aquellos que no hayan accedido todavía a su subconsciente, se detengan y comiencen a analizar una información que, por primera vez, les puede retorcer la mente. Esa información es altamente compleja de entender para los humanos porque su parte subconsciente la tienen anulada, no la saben distinguir: existe una programación exhaustiva y muy inteligente, una labor enorme por parte de los reptilianos, desafortunadamente en contra de los humanos. Sin embargo, una vez descifrado lo anterior, vemos la dimensión de cómo los reptilianos nos han controlado: todo lo que percibimos a través de los sentidos es una programación de hechos que, simplemente, retornan a esta línea de tiempo, y que los reptilianos controlan muy bien para sostener el control sin que el ser humano se dé cuenta. ¿Por qué algunos ven naves y otros no? Las personas ven naves porque los reptilianos les indican mentalmente que vean las naves. Cuando observan las naves es porque los reptilianos colocan implantes específicos entre el nervio óptico y el cerebro. La tecnología de los reptilianos permite hacer que los humanos puedan observar naves y así poder comprobar cómo están los implantes en el nervio óptico y conectados al cerebro. Luego, durante la noche, hacen los ajustes necesarios o la colocación de nuevos implantes. El reptiliano responde a esa pregunta sobre las naves porque hay muchas personas que han visto naves y no han prestado atención a lo que sucede en el sueño nocturno. Y lo mismo ocurre con los videntes, es el mismo procedimiento, solo que actúan más directamente sobre la glándula pineal para poder observar otras realidades, y ese vidente es utilizado según las intenciones de los propios reptilianos sobre la persona. Las personas que acuden a esos videntes son parte del control de los reptilianos. ¿Por qué a los seres humanos les es muy difícil posicionarse en una dimensión cognitiva superior? ¿Por qué recurren a esquemas inferiores con resultados negativos por resolver? Los humanos funcionan en el nivel que los reptilianos les permiten funcionar. El humano tiene distintos niveles en los que puede funcionar. A los reptilianos les sirve el nivel más básico de funcionamiento donde la vida simplemente consiste en seguir el patrón conductual establecido: nacer, estudiar, prepararse para el sistema de esclavitud laboral sin presentar ninguna rebeldía hacia esa situación. El humano continua con el patrón conductual de un modo sistemático: casarse, tener hijos, reproducción y acumular cosas que simbolizan el éxito del nivel básico al que se refiere el reptiliano. Ese es el nivel básico en el que la humanidad debe permanecer para que los reptilianos no puedan perder su control. Otro nivel en el que el humano se pueda mover, implicaría un rechazo a lo establecido, y ello no está en coherencia con lo que los reptilianos les han dicho que tienen que hacer para tener éxito y felicidad. El humano está programado para la acumulación de objetos materiales a través de papeles (dinero) y, cuando más dinero, más éxito y felicidad. Pero hay humanos que no sienten ese tipo de felicidad y no encuentran un sentido, y experimentan un vacío existencial profundo donde nada les llena: ese estado es peligroso para los reptilianos. Desde una perspectiva cognitiva y espiritual, al ser humano le es muy difícil posicionarse con una información que no es de este mundo, y entenderla en su verdadera dimensión, y es por eso que cometen los mismos errores incluso en personas que han estado bajo hipnosis. Ello es así porque el aspecto humano se sobre identifica con sí mismo sobre lo que piensa (más conocido como “ego” racional), con lo que cree (sistema de creencias) y lo que ve: asocia particularidades como si fueran ellos mismos, por ejemplo, la soberbia y la prepotencia. Si estas particularidades no son identificadas por el ser humano como características que están presente en él pero que no les perteneces, entonces, es fácilmente controlado porque se sigue sobre identificando con lo que ve y lo que cree. El ser humano vive de acuerdo con lo que cree y lo que ve, sin embargo, si tuviera la capacidad de vivir en el otro extremo de lo que cree y lo que ve, entonces pudiera alcanzar otro estado cognitivo de entendimiento. Ir al otro extremo de sus creencias, cualquiera que fueran esas creencias (religiosas, espirituales, económicas o creencia de lo que sea la familia), entonces, su nivel cognitivo tendría otra perspectiva. El aspecto humano aún no está preparado para mucha información que todavía no comprende: se identifica con su mente como si fuera lo que está sintiendo. Si el aspecto humano escribiera lo que piensa todo el tiempo y a cada instante, podría conocer lo que realmente hay en su subconsciente y lograría des-indentificarse de su consciente. Pero el aspecto humano nunca le pone atención a esa parte de su ser y menos cuando tiene criterios formados y su comportamiento establecido, o fundamentos espirituales arraigados. Y si la parte cognitiva sustentada en filosofías y teorías fáciles de echar por tierra, aún sigue con ese tipo de soporte cognitivo, no salen de esa situación porque esas personas están identificadas con la información suministrada por los reptilianos. Las personas se identifican con la información de esos reptilianos porque necesitan creer que hay algo fuera de su ser, que pueda cuidarlos y protegerlos (religiones, políticos, etc.), pero no saben que eso fuera de ellos puede también someterlos. Dicho de otro modo, el humano se somete a sí mismo por sus propias creencias y por su voluntad entregada a esas creencias. Muchas personas no van a entender la información suministrada en este vídeo. Los reptilianos se creen importantes y superiores al ser humano, y por eso es difícil salir de esa manipulación muy inteligente y sutil, siendo lo más difícil por superar. Los humanos aún no han hallado la información que se asocie con los vídeos de William Criado. Si los humanos buscaran un poco más e investigaran, pudieran tranquilamente confirmar las hipótesis que, para ellos en su mente, son imposibles con todo lo aquí planteado. Si los humanos investigaran un poco más, podrían confirmar que no son hipótesis, por ejemplo: -El control en el Vaticano pertenece a los reptilianos. -La élite gobernante también pertenece a los reptilianos. -La energía sexual de los hombres se manifiesta de forma recurrente en el abuso de niños, esa parte ya no está oculta pero no quieren informarse. -Los aspectos masculinos en la Iglesia son en un 92% homosexuales, también en mujeres. Esas situaciones descritas les conviene a los reptilianos ya que, la parte sexual, es muy importante tanto en hombre como mujeres: la mujer tiene una mayor capacidad para desarrollar su potencial si es aprovechada en su verdadera función. Por eso existe “papas” machos en la Iglesia, y las mujeres no pueden alcanzar jerarquías altas en la Iglesia: la Iglesia sirve como ejemplo de sometimiento femenino. Toda esa información es sumamente valiosa y rica en detalles, y no será fácil de ser detectada, por eso mismos existen los reptilianos.
Ver más

DESPERTAR ESPIRITUAL

EL GRAN EVENTO: EL DESPERTAR COLECTIVO MASIVO

AQUÍ: entrevista de radio sobre este artículo. 1 - Distopía histórica El despertar colectivo masivo como título de este artículo es también el epílogo de mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, en el que argumento la transcendencia de la distopía histórica que estamos viviendo mediante una divulgación cósmica de las verdades ocultadas a la humanidad. En esa línea de pensamiento, en mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo, anticipaba El evento como punto de inflexión para la ascensión espiritual planetaria. Y, a la vista de los acontecimientos de esta falsa pandemia, estamos ya inmersos en una situación mundial que está llegando a un punto sin retorno: se está gestando la vacunación obligatoria por ley en muchos países, niños incluidos. El 70 % de los que apoyan dichas medidas son los mismo vacunados engañados por los políticos y medios de desinformación afines. En el 30% restante están los “despiertos” que están resistiéndose a dicho genocidio de la humanidad. La anterior situación, de vida o muerte por los efectos segundarios y mortales de las vacunas, está provocando el estallido social mediante manifestaciones en casi todos los países, excepto Venezuela por ser una férrea dictadura: en ese país, además de la vacunación mortal, están matando de hambre a su pueblo. 2 - “Revelaciones de Jesucristo” Dichas conspiraciones contra la humanidad, a partir de septiembre del 2021 como mes clave, pueden salir a la luz pública como "revelaciones". Recordemos que “apocalipsis”, en la tradición cristiana, equivale a “Revelaciones de Jesucristo”. Por tanto, las revelaciones por desvelarse bien pueden hacer cierto este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. Y dichas revelaciones de la “verdad” pueden ser las cartas por jugar de la Alianza de la Tierra y demás seres de luz. Y, cuando salgan esas revelaciones, va a provocar un shock emocional en los “dormidos” engañados. El 70% del ejército de “dormidos” comenzarán a despertar de su sueño distópico: que han sido títeres manipulados y que han sido abducidos por el bando equivocado merced a la ignorancia inducida, impidiendo así el pensamiento crítico. 3 - Crisis de conciencia Es así como se ha llegado a una sociedad de la ignorancia con importantes repercusiones epistemológicas, siendo ello un fracaso como humanidad, lo cual conlleva una crisis de conciencia tanto individual como colectiva: es la mayor crisis de conciencia habida en la historia de la humanidad. No es una crisis cualquiera: es una crisis entre la razón y el espíritu, entre el “yo” y el “nosotros” en términos kantianos. Todo ha fracasado: la ciencia, la religión, la política, la economía, los países, la humanidad en general…y solamente queda una solución: la integración de la razón con el espíritu colectivo, una cuestión ya contemplada por Kant mediante el imperativo categórico como máxima expresión racional del amor. 4 - Los cuatro cuadrantes Esa resolución así planteada como solución, lleva implícitamente un cambio individual de cada “uno” de nosotros (subjetividad) para ser capaces de conectar con todos “nosotros” (intersubjetividad). También están implícitas acciones en cada persona (exterior individual) así como acciones colectivas en la funcionalidad social (exterior colectivo). Esos son los “cuatro cuadrantes” dentro de los cuales se mueve la humanidad: lo individual debe pensar en sí mismo (ego) pero también en los demás (nosotros), y lo colectivo (nosotros) debemos cuidar de lo individual (yo). Dicha cuestión sobre el conocimiento y las acciones de cada uno de nosotros como humanidad, desde una perspectiva de la moralidad occidental, nos remite metafóricamente al Mito de la Caverna de Platón. 5 - Filosofía transpersonal: la ciencia de la conciencia La pedagogía correcta para la cuestión epistemológica y hermenéutica planteada, vislumbra la necesidad de abordar una “ciencia de la conciencia” tal como se propone desde la Filosofía Transpersonal y la Educación Transracional. Esos presupuestos filosóficos y psicológicos son necesarios para la transición humana del viejo mundo al nuevo mundo: se vislumbra la construcción de una sociedad espiritual que repudia al sistema piramidal de poder y que, ahora, debe replantearse vivir en una sociedad holográfica. En ese proceso de transformación interior, tiene lugar el empoderamiento, el despertar espiritual, la trascendencia del ego y la conciencia de unidad. Ninguna regla del viejo mundo puede sobrevivir, pues nuevas formas de vivir, pensar y amar serán necesarias para transcender los viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas. 6 - El despertar espiritual Con la transformación individual y colectiva, las mentiras ya no tendrán razón de ser porque la ingeniería social y mental quedará al descubierto, así como la manifiesta manipulación económica, social y política. A ese proceso psicológico de saber la verdad se le llama “despertar espiritual” pero, esa catarsis psicológica, será dolorosa y de mucho sufrimiento. En efecto, las personas engañadas han sacrificado sus vidas y las de sus seres queridos al creer ciegamente en una falsa pandemia: se sentirán como borregos llevados al matadero, y ello será público, notorio y juzgado como crímenes contra la humanidad. La catarsis psicológica y social mundial será antológica, bíblica diría yo… 7 - La ascensión espiritual Esa iluminación espiritual de la humanidad implicará un superior nivel de comprensión después del fracaso epistemológico de la razón humana desligada del espíritu amoroso que mora en cada uno de nosotros. Será un proceso de ascensión espiritual individual y colectivo, simultáneamente, desde la 3D (Matrix holográfica) a la 5D (armonía y paz colectiva). Se trata de cambios trascendentales contemplados en los mapas evolutivos de la conciencia: el despertar espiritual, la inteligencia espiritual, la filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento y la educación transracional como misión espiritual. Son nuevos neologismos para nuevos paradigmas. 8 - La conciencia de unidad Ese repensar de la humanidad asumirá el fracaso de la razón dualista que divide al ser humano, para contemplar una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. Se trata de un proceso psicológico donde la razón se espiritualiza: la razón se trasciende hacia la transracionalidad, Más allá del ego, hacia una evolución amorosa de todos nosotros. Ese proceso de transcendencia debe realizarse, imperativamente, en el modo como proponía el inconmensurable maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. 9 - Psicología transracional La exposición hasta aquí argumentada requiere de una psicología transracional como nuevo neologismo epistemológico. Esta renovada visión psicológica hunde sus raíces en la psicología transpersonal que contempla a la filosofía perenne como la “verdad” que ha persistido por todos los tiempos y tradiciones espirituales: la búsqueda del sentido de la vida no reside en lo exterior (dualidad) sino en el camino ascendente hacia la sabiduría donde, sabiduría y amor, van de la mano como fundamento para una ciencia para la sanación espiritual del ser humano. 10 - La sanación trascendental de la humanidad Pero, en dicho proceso de sanación espiritual, nadie puede hacer el trabajo por nosotros, pues cada cual debe empoderarse de sí mismo. Cada cual debe gestionar emocionalmente su despertar espiritual. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de su propia trascendencia espiritual. Y todos nosotros debemos coincidir en un mismo objetivo: alcanzar la conciencia de unidad. Hasta aquí el nudo gordiano de los presupuestos filosóficos para la transición humana del viejo al nuevo mundo. Para aquellos eruditos que deseen investigar sobre los cambios de paradigmas aquí argumentados, les remito al esquema introductorio a la filosofía transpersonal, en el que podrán comprobar que la epistemología y la hermenéutica como disciplinas filosóficas, requieren de una integración entre ciencia y espiritualidad, entre la razón y el espíritu colectivo, entre el saber y el amor, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo.
Ver más

SABIDURÍA

EL MUNDO DE LAS IDEAS DE PLATÓN ESTÁ EN LA 4ª DIMENSIÓN (4D)

1 - Dimensiones, reduccionismo psicológico y reduccionismo científico Por un lado, el título de este artículo pudiera pasar como transgresor por identificar el Mundo de las Ideas de Platón con una dimensión atemporal propia de la 4ª dimensión. Hablar hoy de dimensiones es una sutil definición conceptual para referirnos a un estado vibracional en cierta frecuencia: en realidad, todo es vibración. Por otro lado, la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental, ha conducido a una filosofía materialista y un reduccionismo psicológico. En contraposición, como argumenta Javier Ruiz: "Se ha llegado a un agotamiento conceptual, y de ahí que muchos físicos se vuelvan a los viejos mitos en busca de un significado a lo que no deja de ser meras ecuaciones. Por otro lado, las mismas religiones tradicionales se ven refrescadas por la ciencia, ya que esta ciencia cada vez es menos materialista y dispuesta a abrirse a conceptos metafísicos." (1) ¿Y qué relación guarda las dimensiones con dicho reduccionismo psicológico y científico? Respecto a las dimensiones en forma vibratoria, ello no es ajeno a la propia ciencia, quien ha descubierto que las partículas subatómicas son energía en movimiento dentro de un gran vacío. Del mismo modo, la Teoría de Cuerdas postula más de cuatro dimensiones y un universo en vibración. Esta tesis, recogida por el físico teórico Michiu Kaku, nos habla de un Hiperespacio donde tiene cabida dimensiones más allá de nuestras experiencias cotidianas, donde la teoría del Hiperespacio tiene su derivación más reciente en la Teoría de supercuerdas. Todo un mundo de vibraciones por descubrir. Ese reduccionismo científico, mediante la filosofía cuántica, está abocado a una apertura epistemológica: ya no se puede asir la realidad mediante el método científico, es una verdad a medias; el fracaso epistemológico de Occidente es paralelo al sistema de creencias que lo ha sostenido, a saber, el materialismo científico. Y, como argumenta explicita y congruentemente Ken Wilber, este tipo de conocimiento ha devenido con el paso del tiempo en un “mundo chato” al despreciar al camino de la hermenéutica de lo inconmensurable, la cual busca interpretaciones metafísicas para aquellas cuestiones que la ciencia ortodoxa no puede responder. En ese camino de apertura cognitiva, los “místicos cuánticos” deben ser reconsiderados como “filósofos transpersonales”, por pura justicia histórica y epistemológica. 2 - Un nuevo paradigma de conocimiento El fracaso epistemológico de Occidente estriba en una tradicional separación dualista entre ciencia y espiritualidad que, además, está casi perfectamente orquestada por el enemigo invisible de la humanidad para que lo verdaderamente espiritual quede relegado a la manipulación por las religiones exotéricas, cuando, en realidad, la verdadera religión es esotérica. Recordemos el aforismo griego “Conócete a ti mismo”, o el aforismo bíblico “La verdad os hará libres”. La “verdad” no está en la ilusoria dualidad externa, sino en la percepción de la “verdad” por cada conciencia en virtud de los velos de la percepción de cada cual. Según la física cuántica, cada persona crea su propia realidad. ¿Pero qué pasa cuando la realidad colectiva está siendo secuestrada a través de la historia, la educación, la economía y la política? Ese es el fracaso psicológico de cada “uno” de “nosotros”: hemos vivido en el “yo” racional del ego, y separados del “nosotros” colectivo, un grave problema epistemológico que presento como nuevo paradigma de conocimiento en mi obra La educación cuántica. El gran fracaso es haber dado credibilidad a unas ideas que han sido adoctrinadas desde la infancia a través de la propia cultura manipulada, pudiendo llegar a gritar que vivimos bajo una ingeniería social y mental. ¿Vemos ahora la relación entre las dimensiones y el reduccionismo psicológico? Efectivamente, vivimos en una locura aperspectivista. 3 - La razón al servicio del amor La falsa pandemia que vive actualmente la humanidad ha hecho resurgir un pensamiento crítico individual y colectivo reconociendo, tácitamente o no, de que todos somos Uno. Dicha tesis es el fundamento epistemológico de la filosofía transpersonal que defiendo. Cada “uno” de “nosotros” debe buscar la coherencia interna entre lo que se piensa, se dice y se actúa, poniendo la razón al servicio del amor. Pero dicha labor de transformación interior no es baladí pues requiere un progreso ascendente mediante el empoderamiento, el despertar espiritual y la trascendencia del ego hasta alcanzar la conciencia de unidad. 4 - La ciencia de la conciencia Nos vemos inmersos, pues, en la obligación de darle un sentido a nuestra vida en relación con la colectividad humana, ya sea en la comunión intersubjetiva (interior colectivo) o en la construcción de las estructuras sociales (exterior colectivo). Cada uno de nosotros, a su vez, interactúa desde su subjetividad (interior individual) en el mundo conductual mediante sus actos (exterior individual). Esas cuatro facetas, así definidas, constituyen el núcleo de la filosofía transpersonal de Ken Wilber, más conocido ello como los “cuatro cuadrantes”. De un modo resumido, Wilber reivindica la espiritualidad (hermenéutica) como un camino “transracional” más allá de la razón: el fracaso epistemológico de Occidentes, es el fracaso de su propio sistema de creencias, y de su ciencia, y de su educación, abocando a la caída de un sistema de creencias como otras tantas civilizaciones distópicas habidas en la historia. La evolución humana requiere inherentemente de una transcendencia paradigmática desde viejos paradigmas a nuevos paradigmas de conocimiento. La dialéctica hegeliana tiene toda su vigencia y me permite explicar mediante un esquema cognitivo a la filosofía transpersonal como ciencia de la conciencia. 5 - El Mundo de las Ideas Llegado a este punto de la disertación, podemos tener una intuición espiritual de que las dimensiones vibracionales tienen más que ver con el estado de conciencia de cada cual y que, si se potencia mediante la meditación, es factible lograr la sanación trascendental de la humanidad. Esos fundamentos epistemológicos son propios de una psicología compleja, lo cual llevó a Noemí Siverio a concluir en su Tesis Doctoral la necesidad de una inteligencia espiritual, así como una dimensión espiritual con apertura a un despertar de la conciencia. Pero, ¿no es ello una explicación científica del Mito de la Caverna de Platón? Recordemos el lúcido misticismo platónico, a través del cual se pretende enlazar nuestro conocimiento de la realidad con el Mundo de las Ideas. 6 - El mundo de las Ideas a través de las dimensiones Ese Mundo de las Ideas no es muy ajeno a nosotros, solo hay que saber escuchar nuestro subconsciente, y realizar desde ahí un camino ascendente hacia la sabiduría. Así, es posible salir de la ignorancia inducida para vislumbrar una ascensión espiritual desde la 3D, pasando por la 4D hasta lograr afianzarse en la 5D. Obviamente, 3D-4D-5D son conceptos para referirse a un estado vibracional de conciencia. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. 7 - El camino ascendente hacia la sabiduría La representación de los esclavos en la caverna es una alegoría en el Mito de la Caverna de Platón que, visto lo visto, se identifica con la actual Matrix o 3D. Y, como bien propone Platón, mediante la razón (4D) se puede salir de esa obscura caverna donde la ignorancia es manipulada para, acto seguido, emprender la salida mediante un camino ascendente hacia la sabiduría donde el amor es la ley suprema. Esa sabiduría se constituye en un ciencia para la sanación espiritual: la razón se espiritualiza cuando es puesta al servicio del Amor (5D), el mayor Bien según Platón. Para quien aún tenga dudas sobre ese Mundo de las Ideas en la 4D (racionalidad sin conexión amorosa), le remito a los vídeos comentados de William Criado, en los que el lector podrá descubrir un mundo racional más allá de las limitaciones espacio-temporales de la 3D. A la 4D se accede mediante la hipnosis clínica regresiva, pero también mediante la meditación como ciencia trascendental que permite la sanación trascendental de la humanidad. 8 - La 4D es una dimensión metafísica Vemos pues que, más allá de los sentidos limitados de la 3D, existe una metafísica (4D) como modo de saber transcendental, una transcendencia metafísica que es posible mediante la meditación, cuestiones ampliamente argumentadas en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad en la que se establecen los fundamentos para la filosofía transpersonal y la educación transracional: más allá del ego y más allá de la razón. ¿Y qué hay más allá del ego y la razón? Efectivamente, el Amor, porque el saber sin amor es puro egoismo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. NOTA (1): Recomiendo la lectura de este artículo: CAOS Y ORDEN DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA CIENCIA Y LA MITOLOGÍA Destaco la conclusión de dicho artículo: "A lo largo de estas breves páginas hemos realizado un viaje por la ciencia moderna y por la ciencia tradicional, que es la mitología. Como se ha visto, hay muchos puntos de encuentro entre ambas, pero al mismo tiempo todavía hay diferencias que salvar. Los científicos a menudo huyen de la filosofía y del mito, justificándose en que la ciencia es algo exacto, sujeto a medida. Sin embargo, una aplicación exhaustiva del método científico basado en el análisis y la experimentación ha hecho que surjan una serie de teorías que cuestionan ese método en sí mismo. Se ha llegado a un agotamiento conceptual, y de ahí que muchos físicos se vuelvan a los viejos mitos en busca de un significado a lo que no deja de ser meras ecuaciones. Por otro lado, las mismas religiones tradicionales se ven refrescadas por la ciencia, ya que esta ciencia cada vez es menos materialista y dispuesta a abrirse a conceptos metafísicos. Una ciencia que cada vez es más filosófica necesita una religión que acepte conceptos científicos en sus enseñanzas. Tanto la ciencia como la religión deben caminar juntos de la mano de la filosofía si no quieren morir aletargadas en dogmas antiguos y desfasados."
Ver más

amor

LA RAZÓN ES A LA DUALIDAD, COMO EL AMOR A LA UNIDAD

Este artículo es la conclusión final del trabajo de investigación titulado FILOSOFÍA DE LA MENTE: EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA 1 - El giro copernicano hacia la sabiduría Con el giro copernicano de la razón al servicio del amor, el viaje de la transformación interior se convierte, entonces, en un proceso psicológico y espiritual que requiere una ascensión de nuestra conciencia con la sabiduría adquirida mediante la razón para, acto seguido, ponerla al servicio de los demás mediante una compasión que abrace a todos los seres por igual. En suma, se trataría de vivir en la conciencia de unidad, una característica propia de la conciencia transpersonal. Y dicho camino de ascensión espiritual individual es una experiencia mística que puede lograrse mediante la meditación como ciencia trascendental. 2 - Sabiduría versus ignorancia: otra dualidad Pero, adquirir la sabiduría mediante la razón, no es un proceso baladí, pues hay que lidiar con la ignorancia y sus consecuencias epistemológicas, con la ingeniería social y mental, con la manipulación económica, social y política, y con el enemigo invisible de la humanidad. Así pues, El ideal de la sabiduría, debe transcender diversos velos de la percepción hasta que el ego trascienda los sistemas de creencias arraigados en nuestro inconsciente (individual y colectivo) hasta dejar en evidencia todas las mentiras económicas, políticas y epistemológicas que impiden a nuestra conciencia ser libre con conocimiento de causa. Es así como, cada cual, está envuelto en la búsqueda del sentido de la vida mediante el viaje de su propia transformación interior (consciente o inconscientemente) y que, en este trabajo de investigación, he intentado sintetizar como “Filosofía de la mente”. Y si una cosa debemos hacer con nuestra mente es imitar a la sabia naturaleza hasta alcanzar una sabiduría propia que procure la sanación espiritual. 3 - La sanación espiritual Para dicha sanación espiritual, es pertinente comprender que no hay caos en el universo, pues en todo caos hay un orden, sin embargo, imperceptible dicho orden para la mayoría de mis coetáneos. La sociedad de la ignorancia nos puede llevar, literalmente, al caos, a un genocidio globalizado como el que asistimos con esta falsa pandemia. Por tanto, el caos es sinónimo de ignorancia, es la ausencia de sabiduría colectiva. ¿Entonces, cómo poner orden entre tanto caos? Cada cual debe buscar su propio orden interior y, como se ha visto en este trabajo de investigación, el empoderamiento (punto 1), el despertar espiritual (punto 2) y la trascendencia (punto 3) mediante la meditación, son las herramientas psicológicas y espirituales que nos pueden llevar a comprender que, poner en orden nuestras ideas, es la única alternativa para alcanzar la sabiduría. Es decir, así como el caos es a la ignorancia, el orden es a la sabiduría. Y cuando se alcanza dicha sabiduría mediante el uso de la razón, el mecanismo de resistencia anclado en el “ver para creer” se desactiva y se produce el giro copernicano hacia el “creer para ver”: comprendemos nuestra propia transformación interior mediante el empoderamiento de nuestros pensamientos, lo cual implica acto seguido un despertar espiritual que lleva a la trascendencia de la razón hacia el amor y, así, nos rendimos a la evidencia que la máxima expresión de sabiduría es puro amor. Porque el saber sin amor, es puro egoísmo, y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. 4 - La sabiduría es amor Concluyendo, la sabiduría y el amor no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor (espiritualidad), y el amor a la verdad es el camino (filosofía), todo un reto de integración entre la razón (yo) y el espíritu (nosotros) con la salvaguarda de la naturaleza (ello). Integrar el Gran Tres es el reto todavía pendiente para la humanidad desde que fue diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas. El gran mérito de Wilber desde la perspectiva de la historia de la filosofía, es haber delineado los cuatro Rostros del Espíritu mediante los cuatro cuadrantes, es haber cartografiado los caminos de la evolución de la conciencia y haber señalado la profundidad que debe ser descubierta por cada uno de nosotros mediante la meditación. Wilber también nos describe un mundo chato dominado por el materialismo científico que impide con su dogmatismo epistemológico la integración con el Espíritu. No obstante, Wilber nos deja un análisis hermenéutico de la historia del pensamiento y de la evolución de la conciencia como pocos en el mundo, no en vano, es considerado como el “Einstein” de la conciencia. Mi humilde labor en esta serie de artículos es apoyarme en el andamio epistemológico y hermenéutico estructurado por este inconmensurable pensador contemporáneo y, cuya obra, está siendo marginada por el establischment académico oficial. En la historia de la filosofía ha habido inconmensurables pensadores como Aristóteles, Platón y Kant entre los más grandes. Wilber no debería ocupar un rango menor pues su extensa y exhaustiva obra incluye y trasciende a todos los anteriores pensadores a él. Una trascendencia que solamente puede ser experimentada e interpretada en la profundidad de la conciencia mediante la meditación. Como apunta Wilber, todo cambio se presenta bajo los cuatro cuadrantes, y por tanto, habrá que comenzar a pulir el diamante en bruto que todos nosotros tenemos en el fondo de nuestro ser (“yo”, interior individual) mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez, un sendero de sabiduría que permitiría la integración de todos “nosotros” en una comprensión mutua (interior colectivo) y, entre todos, cambiar entonces el ajuste funcional de un sistema social (“ello”, exterior individual y colectivo) inmerso en un mundo chato o “viejo mundo”. Así fue como anduve un camino intentando rastrear la disociación entre el “yo”, el “nosotros” y el “ello” en este convulso mundo que nos ha tocado vivir. Deseo finalizar este trabajo monográfico sobre "La filosofía de la mente para la transformación interior" con una cita que encabeza mi obra La educación cuántica. Se trata de una cita de René Descartes (1596-1650), por antonomasia, el padre del racionalismo. Dice así: “Para alcanzar la verdad, es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas, y reconstruir de nuevo y desde los cimientos todo nuestro sistema de conocimientos”
Ver más

Ciencia, filosofía, espiritualidad

UNA PERSPECTIVA COGNITIVA DESDE LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL

1 - El camino cognitivo Cuando uno echa la vista atrás, es mucho más fácil adquirir una perspectiva sobre el camino recorrido. Cada persona tiene su propio camino por recorrer, ya lo decía certeramente Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. En mi caso, mi camino está marcado por un pensamiento divergente con el sistema establecido, lo cual me ha llevado a investigar las causas del sufrimiento humano, como una terapia personal que bien pudiera ser de utilidad para otras personas. El camino recorrido se convierte en una psicoterapia espiritual cuando te das cuenta que la locura no está en nuestro interior, sino que existe una locura exterior pérfidamente elaborada para volvernos locos, véase cómo está el mundo actualmente. Algunos pueden llamar a eso “conspiraciones contra la humanidad”, yo prefiero llamarlo “ingeniería social y mental” para fragmentar la conciencia humana y disociarla de la conciencia colectiva, cuyo objetivo es que no encontremos la paz y armonía colectiva, en libertad y con conocimiento de causa. Cuando la libertad es arrebatada mediante la manipulación de la historia y un adoctrinamiento educativo, es bien difícil para el común de nosotros saber decidir en libertad y con conocimiento de causa, porque el conocimiento mismo ha sido abducido por los mismos poderes fácticos en su propio beneficio plutocrático. Es así como el sistema económico y político se convierte en un servil servidor de obscuros poderes, quienes manejan los hilos del mundo imperceptiblemente para la mayoría. Es en ese contexto de la historia y la psicología humana como me adentré a intentar saber la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Y la tarea, créanme, no ha sido fácil. En primer lugar, había que poner orden en los propios pensamientos, y saber educar al propio pensamiento hasta adquirir destreza con un correcto pensamiento crítico, tarea nada fácil que aprendí de mi maestro Descartes mediante su Discurso del método. En segundo lugar, hacer oír nuestra voz interior en el mundo exterior no es baladí, porque incursionar en el mundo del conocimiento es una tarea ingente. Tampoco sabía yo que mi camino me llevaría por la senda de la filosofía profunda, ese núcleo duro de la filosofía que intenta responder a las preguntas más trascendentales sobre el sentido de la vida. Sin embargo, por ahí me llevaba mi camino, a intentar dar respuestas a mis propias inquietudes que, dicho sea de paso, son muy comunes en muchas personas. Y ahora en plena crisis de esta falsa pandemia, es cuando más evidente se hace la crisis de conciencia que padece, no solo la sociedad occidental, sino la humanidad, una crisis de pensamiento convertida en un problema para la filosofía. En definitiva, una crisis de conciencia sin precedentes en la historia. 2 - Pensador como profesión de riesgo Dicho contexto de ser un estudioso de la conciencia se convierte, aún más si cabe, en un camino tortuoso y solitario. No en vano, todos los sesudos pensadores que fueron en contra del sistema de pensamiento establecido, debieron sacrificar muchos de sus años para elaborar ese pensamiento alternativo que diera un giro copernicano al devenir cultural de la humanidad. Ahí están, por ejemplo, Copérnico, quien no vio publicada su obra hasta después de su muerte. O Descartes, quien tituló a su obra maestra “Discurso” y no “Tradado” para no verse perseguido por la Santa Inquisición, posturas muy similares a las mantenidas por Galileo Galilei y Giordano Bruno, pero este último pagó su osadía con su quema viva en la hoguera, simplemente por decir que hay vida extraterrestre en las estrellas, que no estamos solos en el universo. Kant tardó diez años para escribir su obra maestra Crítica de la razón pura, y seis años más para que tuviera reconocimiento público. Ken Wilber también se enclaustró durante tres años para escribir su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad. Como se puede apreciar, tener un pensamiento divergente con el sistema establecido no sólo requiere esfuerzo y tiempo, sino que, lo puedes pagar con tu propia vida. No solamente le pasó a Giordano Bruno, sino con otras voces disidentes como Martin Luther King o John F. Kennedy, entre otros muchos ejemplos. Del mismo modo, la ciencia tiene sus mártires por buscar un conocimiento alterno al establecido y que pudiera ser compartido para el bien de la humanidad: tomemos como ejemplos a Nikola Tesla como precursor de la energía libre, o los diversos inventores sacados del escenario público por desarrollar motores que funcionan con agua en contra de los intereses de las petroleras bajo el “ojo que todo lo ve”. 3 - Filosofía Transpersonal y Educación Transracional En mi caso, todavía no he pagado con mi vida ese esfuerzo de ir a contracorriente del sistema. Pero el camino no ha sido fácil, pues había que trascender pensamientos obsoletos para proponer nuevos neologismos como, por ejemplo, la filosofía transpersonal y la educación transracional. Como filósofo transpersonal, mi campo de investigación se ha centrado en la convergencia de la epistemología y la hermenéutica: dos disciplinas filosóficas históricamente antagónicas que generan una división dualista entre la ciencia y la espiritualidad. La filosofía transpersonal aborda el estudio de todas las ciencias que van más allá del materialismo científico, hacia la metafísica. La metafísica es, hoy en día, factible de ser estudiada desde los presupuestos de la filosofía cuántica, así como de la demostración científica de los beneficios de la meditación. La meditación es el puente de transición entre la ilusoria realidad por trascender hacia la profundidad de nuestro ser donde se experimenta la conciencia de unidad en la que todos somos Uno. La conclusión de esas investigaciones, de un modo psicológico, permite la elaboración de una “ciencia de la conciencia” sustentada en dos nuevos neologismos para la educación académica: la filosofía transpersonal y la educación transracional. La perspectiva sobre ese camino recorrido es lo que motiva este artículo. Como mejor se puede hilvanar mi evolución pensativa, es mediante los resúmenes de los artículos científicos presentados en diversas revistas de ciencia y pensamiento, todas ellas, evidentemente, dentro del academicismo tradicional. Pero es lo que hay: si quieres señalar con el dedo lo que falla en el sistema, no basta con vociferar en los rincones de la internet, sino, hay que demostrar que tienes una alternativa pensativa, aunque dicha alternativa deba ser validada académicamente por el propio sistema. Una ironía de la vida. Así pues, para todo aquel que tenga interés en conocer las peripecias de la evolución cultural en la que todos estamos envueltos, les invito a realizar un recorrido cognitivo por la historia del pensamiento, su cultura, su ciencia, su psicología y su educación, un recorrido desde viejos a nuevos paradigmas que eran pertinente descifrar para saber en qué momento exacto de la historia se halla esta decrépita humanidad, abocada a una urgente reconversión pensativa desde el “yo” al “nosotros”. Recorramos ese camino ascendente hacia la sabiduría juntos de la mano, porque solamente juntos será posible enderezar el rumbo de esta crisis epistemológica que requiere, inherentemente, de una reconciliación entre ciencia y espiritualidad, entre la epistemología y la hermenéutica, de una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. 4 - Filosofía Transpersonal: la ciencia de la conciencia El viaje en ese recorrido cognitivo se inicia con un primer artículo, en el que se plantea la necesidad de trascendencia del “ego” (yo) hacia una espiritualidad como conciencia colectiva (nosotros), cuestiones estudiadas por la filosofía transpersonal. Aquí el resumen: “La conciencia histórica individual surgida del primer renacimiento humanístico de los siglos XV y XVI, ha devenido en este siglo XXI en un depredador neoliberalismo. Esta última versión del capitalismo, siguiendo las tesis de Marx, está socavando su propio final pues está acabando con el valor del trabajo humano y con los recursos naturales generando, consecuentemente, una profunda crisis humanitaria y ecológica. La filosofía tradicional mediante Kant, produjo la diferenciación del “yo”, el “nosotros” y la naturaleza (“ello”) a través de sus Tres Críticas. La imperiosa integración que los postmodernos llevan buscando sin éxito, puede ser posible mediante la trascendencia de la conciencia personal (ego) hacia una conciencia transpersonal (transcendencia del ego).Esta emergencia holística y epistemológica propugnada por la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal, al aunar la racionalidad con la espiritualidad, invoca hacia un segundo renacimiento humanístico, ahora como conciencia colectiva, socialmente reflejado en el altermundismo.” La crisis epistemológica de la conciencia entre el “yo” y el “nosotros”, planteada anteriormente, tiene su equivalencia como crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad, tal como expongo en mi segundo artículo: “La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. Las diferentes interpretaciones de la mecánica cuántica que aúnan la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introducen la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Así, la filosofía perenne sumada al movimiento transpersonal como “cuarta fuerza” psicológica, es un nuevo paradigma de conocimiento que puede ser aprehendido mediante un mándala epistemológico, el cual posibilita una interpretación hermenéutica de la historia, la ciencia y la espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas contribuyen a la trascendencia holística de la razón hacia el espíritu a modo de un segundo renacimiento humanístico.” En dicho artículo se propone a la filosofía perenne como una conciliadora necesaria gracias al surgimiento de la filosofía cuántica. La mecánica cuántica hizo de bisagra entre el viejo paradigma materialista mantenido por la física clásica (“ver para creer”) y la espiritualidad psicológica (“creer para ver”) que se encarnó como psicología transpersonal y psicología transracional. Esas ciencias del “yo” subjetivo junto a la iluminada teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, juntas se convierten en una ciencia de la conciencia tal como es estudiado desde la filosofía transpersonal que defiendo. Y en ese recorrido cognitivo, la filosofía transpersonal se presenta como la conciliadora epistemológica entre la ciencia y el espíritu humano. Nótese que iba a escribir “espíritu” solamente, lo cual dejaría abierto el camino ambiguo de la metafísica. Por eso he añadido el término “humano” al “espíritu”, para centrarnos en el “espíritu humano”, en el conocimiento de “nosotros” mismos, al “conócete a ti mismo” de las escuelas clásicas griegas del pensamiento. En función de lo anterior, la humanidad está volviendo a los pensadores de la filosofía griega, como ya advirtiera el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”, una cuestión pensativa reconvertida en un proyecto filosófico y pedagógico mediante la filosofía transpersonal: el fracaso epistemológico de Occidente, su ciencia y su filosofía, necesitan de un pensamiento que vaya más del “yo” (transpersonal), más allá de la “razón” (transracional). La tan necesaria “transracionalidad” es la conclusión final de la obra cumbre de Ken Wilber Sexo, Ecología, Espiritualidad. Dicha “transracionalidad” debe ser argumentada mediante un lenguaje epistemológico, pero, también, mediante la hermenéutica, en una convergencia entre la razón y el espíritu humano, pues solo así se puede lograr la sanación del sujeto cognoscente: poniendo como objetivo una misión espiritual que es propia de la incipiente educación transracional. Todo ello es explicado en este tercero artículo: “La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad.” Unir la razón y el espíritu humano, esa es la tarea más urgente ante “nosotros”. ¿Cómo conciliar esos dos modos de saber, entre la ciencia y la espiritualidad humana? Para ello se requiere de una “intuición moral básica” como una cuestión ética necesaria para la integración del “yo” en un “nosotros”, lo cual debe ser objeto de una renovada pedagogía que tenga en cuenta a la educación transracional. Tal sería la cuestión planteada en este cuarto artículo: “Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual . Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad. Para tal finalidad, se recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro del marco de una episteme transracional. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, permite vislumbrar la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón.” Así es cómo, desde la filosofía transpersonal, se argumenta que el “yo” necesita de una educación transracional como ciencia pedagógica del “nosotros”. Ese camino cognitivo se convierte en una compleja psicología humana por descifrar, tal como demuestra Noemí Siverio en su Tesis Doctoral. Además, esa visión transpersonal debería ser llevada al ámbito educativo, una cuestión magníficamente realizada por Marely Figueroa en su Tesis de Maestría y, posteriormente, como pionera de la primera asignatura de filosofía transpersonal en el ámbito del sistema educativo tradicional. Con estas dos pioneras profesoras ya hay una cuña epistemológica transracional en el sistema. Una vez puesta esa cuña cognitiva en el sistema educativo, quedaba por realizar otra labor importante desde la filosofía transpersonal: argumentar a la metafísica como revulsivo de la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación, lo cual fue el objetivo del quinto artículo. He aquí un resumen, algo más extenso, pero muy necesario: 1 - Metafísica y transracionalidad En filosofía, la metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. Según Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”) que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano. Sin embargo, la razón a través de la historia del pensamiento, siempre ha indagado sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales, aunque histórica y psicológicamente, esa genuina actitud de hacer metafísica ha sido obnubilada por el materialismo científico. La filosofía se escindió así en dos senderos cognitivos: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, una divergencia entre ciencia y espiritualidad. Tradicionalmente se ha separado la epistemología y a la hermenéutica, puesto que la primera trata de lo conmensurable y la segunda de lo inconmensurable. Sin embargo, hoy en día es posible unir la epistemología y la hermenéutica, permitiendo justificar lo conmensurable y entender lo inconmensurable. Esos dos modos de saber posibilitan vislumbrar una conexión de la filosofía con la espiritualidad, o la ciencia con la metafísica. Y para tal tarea, en primer lugar, es preciso un giro copernicano hacia el Idealismo Trascendental propuesto por Kant. En filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. La filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida. Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros. Por otro lado, en segundo lugar, según Ken Wilber, las grandes tradiciones espirituales del mundo caen bajo dos tipos diferentes de espiritualidad que denomina la espiritualidad ascendente y la espiritualidad descendente. Existe dos grandes direcciones posibles: ascender desde la materia hasta el Espíritu o descender desde el Espíritu hasta la materia. La primera es una dirección trascendente o ultramundana, mientras que la segunda es inmanente o intramundana. Uno de los mitos al uso de la tradición occidental es Platón y, aunque la mayor parte de la gente cree que es un filósofo ascendente, en realidad, es un filósofo que reconoce los dos tipos de movimientos: el ascendente (el Bien que nosotros aspiramos a comprender) y el descendente (una manifestación del Bien). Sin embargo, a lo largo de la historia, estas dos facetas se vieron brutalmente separadas y tuvo lugar una violenta ruptura entre los partidarios de lo meramente ascendente y los defensores de lo meramente descendente, pues se consumó la escisión entre ambas. Dicho de otro modo, el materialismo científico y la metafísica se han convertido en una dualidad antagónica aparentemente irreconciliable. Irremediablemente, hay una contienda ideológica que puede remover los cimientos de nuestra civilización, pues se hallan en disputa dos pesos pesados de la historia: la ciencia y la religión (espiritualidad), el saber empírico y el saber revelado, la razón y el espíritu. Desde el surgimiento de la física cuántica, esa divergencia cognitiva es argumentada epistemológicamente por Ken Wilber en su obra El espectro de la conciencia como dos modos de saber: el conocimiento simbólico (dualidad sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no-dualidad entre sujeto-objeto). Las experiencias espirituales son, probablemente, el contexto más complejo a desentrañar por nuestra actual civilización. El gran mérito de Wilber es haber puesto en el contexto histórico la reivindicación de la filosofía transpersonal que, al aunar la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, permite la argumentación de una antropología revisionista de nuestra cultura y la necesidad de una ética epistémica en el marco de una episteme transracional lo cual, como se argumentará seguidamente, propugna una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, transcender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad, pues como concluye Ken Wilber en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad (p.617): “ahí estamos, en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional”. 2 - Meditación y educación Son los genios y sabios, muchos de ellos científicos y filósofos, quienes abanderan las ideas metafísicas que hacen progresar la cultura humana, ahora en claro declive. ¿Qué lugar ocupa hoy la metafísica en nuestra cultura? He ahí quizá el escollo más difícil por transcender, pues la humanidad se halla ante nuevos paradigmas invisibles aún para la mayoría de mis coetáneos. Sin embargo, la sanación trascendental del ser humano está en su interior mediante la práctica de la meditación. En efecto, como nos recuerda el sabio aforismo griego “conócete a ti mismo”, se precisa de un conocimiento introspectivo para conectar con el Espíritu que vive en nosotros y que puede vislumbrarse mediante la conciencia de unidad . La sanación trascendental del ser humano mediante la meditación no es una entelequia: un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia, tal como demuestran cada vez más numerosos estudios científicos. Como aseveró el matemático griego Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Consecuentemente, las ciencias empíricas pueden dar explicaciones sobre los fenómenos naturales, peros son incapaces de dar una explicación coherente acerca de la conciencia y la espiritualidad y, por tanto, no es de extrañar que los beneficios de la meditación sean objeto de investigación científica, y que haya también una aproximación investigativa a las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y la psicología transpersonal. Dichos campos de investigación enlazan, obviamente, con la metafísica, es decir, más allá de los sentidos físicos. La metafísica es, por tanto, el reto que tiene la humanidad por delante para hallar un conocimiento más allá de las ciencias naturales, es decir, un conocimiento transracional al que se puede acceder mediante la meditación, y con la posibilidad de que sea impartida educacionalmente mediante la filosofía transpersonal argüida por Ken Wilber. 3 - Filosofía transpersonal y educación transracional La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad. Una educación transracional fundamentada en la filosofía transpersonal se convierte, consecuentemente, en una renovada pedagogía para la trascendencia espiritual mediante la meditación, y postula un revisionismo psicológico que incorpore a la espiritualidad con la misión de transcender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad también a nivel social y cultural: La educación espiritual de los niños es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital; consecuentemente, Espiritualidad y educación social es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia y, por antonomasia, es El desafío ético de la educación. Dicho repensar humano posibilitaría, entonces, salvar el abismo cultural desde que Kant diferenció la ciencia (ello), la conciencia (yo) y la moralidad (nosotros). La integración y síntesis de estas tres esferas kantianas del saber debe realizarse eminentemente en la conciencia de cada uno de nosotros mediante una genuina intuición espiritual o intuición moral básica como sustrato ético de nuestros actos, pensamientos y sentimientos, pues como dijera Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. Y para tal finalidad, la filosofía transpersonal y la educación transracional se presentan como un imperativo pedagógico más allá de la mente, hacia la profundidad de la conciencia, pues como dice una cita atribuida al dramaturgo inglés John Gay: “Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante, el regalo más valioso que se le puede dar, es desarrollarles la conciencia”. Es indudable que el estudio de la conciencia es un problema epistemológico y hermenéutico aún no resuelto por la cultura occidental en particular y la humanidad en general y, consecuentemente, la conciencia sigue siendo un problema histórico por resolver. 4 - La conciencia como problema histórico Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Con ello, podemos concluir consecuentemente que la filosofía transpersonal de Ken Wilber es un fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación transcendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. 5 - La conciencia como problema histórico La crisis de conciencia así planteada nos aboca, inexorablemente, a intentar resolver ese misterio de la vida, a intentar comprender a la conciencia como un problema histórico y ello, inherentemente, requiere de una reconciliación entre la ciencia y el espíritu humano, entre la epistemología y la hermenéutica, y todo ello bajo el paragua de la filosofía transpersonal y la educación transracional. Ese fue el objetivo del sexto artículo: “Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta investigación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental.” Evidentemente, ese pensamiento divergente no es asumido aún en el sistema académico tradicional, pero, ya tenemos la cuña epistemológica transracional puesta con los seis artículos anteriores. Ese sexto artículo fue incomprendido por más de 50 académicos tal como se me comunicó desde el Comité Científico de la Revista Humanidades: "Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo. Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio. Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado. Cordialmente." 6 - Una perspectiva cognitiva desde la Filosofía Transpersonal Es cuestión de tiempo que dicha cuña epistemológica transracional convierta esa fisura en un cráter por donde se van a desangrar los viejos paradigmas de la humanidad. A nivel educativo se ha demostrado que, con dicho “pensamiento divergente”, era necesaria una resignificación del “episteme” en las ciencias de la educación, y aporté mi perspectiva desde la filosofía transpersonal en un II Coloquio Internacional que abordaba dicha cuestión. Sin una base epistemológica sólida, ¿cómo reconstruir un nuevo mundo? El desangramiento social fue inevitable y nos vimos envueltos en consecuencias de proporciones insospechadas entre “Globalistas” y “Patriotas”, entre esa minoría plutocrática contra esa incipiente conciencia social que busca el empoderamiento del “nosotros”, cuestión que argumenté en una ponencia del Webinar UNICEN. A la vista de lo expuesto hasta aquí, la filosofía transpersonal, como ciencia de la conciencia, debe replantear todos los presupuestos cognitivos de la humanidad y de cada “uno” de “nosotros”: ¿Cómo sabes que lo que sabes es cierto? Tal fue la ponencia que tuve el honor de exponer en la Universidad ITECCE, en un intento que los futuros maestros puedan actuar en libertad y con conocimiento de causa desde los presupuestos hasta aquí argumentados. En conclusión, como argumento en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, la trascendencia metafísica mediante la meditación es posible. La meditación como ciencia trascendental se convierte, así, en un camino ascendente hacia la sabiduría, para poner orden en nuestras ideas, para considerar a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. Ello requiere evidentemente de una filosofía de la mente para la transformación interior. En la medida de que cada “uno” de “nosotros” se empodere y despierte espiritualmente, alcanzará esa transcendencia hasta lograr la conciencia de unidad. Un objetivo psicológico y metafísico nada fácil, pues existe un enemigo invisible de la humanidad que trata de impedir la reconciliación espiritual de la humanidad: estamos inmersos en una lucha ente el bien y el mal, una perenne contienda demostrada por William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Así es como fue descubierto el “genio maligno” de Descartes. Ahora las cartas están boca arriba, y la contienda es entre las sombras y la luz, entre el “Estado profundo” y las “Semillas Estelares”, una épica batalla sideral por el planeta Tierra y las conciencias que la habitan. Si ha llegado hasta aquí, estimado lector, puede convenir conmigo que la locura aperspectivista que padecemos, usted y yo, y muchos como “nosotros”, no es una “locura interior”, sino una “locura exterior” procedente de la dualidad. La dualidad de la “realidad” es como un sueño, una ilusión según algunas tradiciones espirituales, una ilusión también reconocida por la neuropsicología y las neurociencias: solo somos vibración en el hiperespacio del universo. Y, el revulsivo propuesto desde la filosofía transpersonal, es meditar para transmutar las bajas vibraciones en vibraciones amorosas, porque el amor también evoluciona. De hecho, el amor siempre ha existido: hemos nacido por una fusión de amor de nuestros padres. Nosotros, como padres, también nos fusionamos en el amor para dar vida a nuestros hijos. El amor es la ley suprema, pero hemos relegado al amor al ostracismo, como si no fuera necesario para la supervivencia del planeta y la humanidad. No obstante, La evolución del amor se presenta como imprescindible para el devenir de nuestra especie, y es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, no puede haber una perspectiva cognitiva que separe a los unos de los otros, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo, tal es el fundamento por antonomasia de la filosofía transpersonal.
Ver más

La educación cuántica

ESQUEMA INTRODUCTORIO A LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL

Nota: El esquema introductorio a la filosofía transpersonal está disponible en las imágenes de la cabecera y, también, se puede descargar en PDF al final de esta página. AQUÍ: El vídeo-presentación de este artículo ¿Qué es la filosofía transpersonal? Como filósofo transpersonal, mi campo de investigación se ha centrado en la convergencia de la epistemología y la hermenéutica: dos disciplinas filosóficas históricamente antagónicas que generan una división dualista entre la ciencia y la espiritualidad. La filosofía transpersonal aborda el estudio de todas las ciencias que van más allá del materialismo científico, hacia la metafísica. La metafísica es, hoy en día, factible de ser estudiada desde los presupuestos de la filosofía cuántica, así como de la demostración científica de los beneficios de la meditación. La meditación es el puente de transición entre la ilusoria realidad por trascender hacia la profundidad de nuestro ser donde se experimenta la conciencia de unidad en la que todos somos Uno. La conclusión de esas investigaciones, de un modo psicológico, permite la elaboración de una “ciencia de la conciencia” sustentada en dos nuevos neologismos para la educación académica: la filosofía transpersonal y la educación transracional. Por un lado, la filosofía transpersonal es un nuevo paradigma de conocimiento desconocido en el ámbito académico, salvo honrosas excepciones que marcan una tendencia de cambio en el ámbito educativo. Por otro lado, la filosofía transpersonal estudia el núcleo duro de la ciencia, a saber, la ciencia de la conciencia. Si bien el estudio de la conciencia tiene precedentes filosóficos, históricos, culturales, sociales, antropológicos y psicológicos, nunca como ahora la conciencia individual se halla tan fragmentada y disociada de la conciencia colectiva. Comprender e intentar dilucidar el planteamiento anterior implica una rigurosa investigación desde la metodología científica y el pensamiento crítico, lo cual me ha llevado más de trece años hasta culminar ello con mis diversas publicaciones en formato de libros, artículos científicos o ponencias. Las investigaciones citadas han abarcado asuntos tan diversos como la teoría de la cultura, la cuestión epistemológica, la antropología filosófica, la psicología transracional, el análisis de la falsa pandemia, la meditación como ciencia transcendental, el debate entre ciencia y espiritualidad, así como temas monográficos como las experiencias cercanas a la muerte, la reencarnación y las ciencias noéticas, por citar solamente algunos ejemplos. ¿Por qué un esquema introductorio a la filosofía transpersonal? Asumo que, para cualquier persona que desee adentrarse en el laberinto de los pensamientos antes expuestos, se halla metafóricamente como ante un gran puzle que se requiere encajar con paciencia, al igual que lo he realizado yo concienzudamente a lo largo de muchos años. En aras de facilitar esa labor, y con el ánimo de ofrecer una panorámica estructurada de mis pensamientos, he creído conveniente realizar un esquema introductorio que recopile los conceptos más importantes y significativos. Dichos conceptos son numerados a modo de nomenclatura, de forma que, en un orden creciente, se pueda apreciar la evolución del discurrir en el cambio de paradigma por excelencia que se está produciendo desde la filosofía tradicional (predominada por el ego racional) hacia la filosofía transpersonal (como impulsora de la transcendencia del ego racional). Bajo esa nomenclatura de conceptos numerados, he asignado las investigaciones justificativas mediante enlaces para que, todo aquel que así lo desee, disponga de las pertinentes referencias. Y en ese contexto es como tiene lugar el presente esquema introductorio, con la esperanza y la convicción de que pueda ser de utilidad para algunos profesores de filosofía o educadores, así como para que, cualquier neófito con sed de conocimiento, pueda ser libre con conocimiento de causa sobre el discurrir histórico de la humanidad hasta llegar al actual pensamiento complejo de la misma. El mundo tan complejo en el que estamos inmersos, en realidad, es mucho más sencillo de comprender si logramos una correcta interpretación de los hechos, lo cual es conocido como hermenéutica en filosofía. En contraposición, la epistemología se encarga de la teoría del conocimiento solamente desde el ámbito de los sentidos y mediante una criba racional con el método científico, obviando despectivamente a la hermenéutica como estudio de lo inconmensurable. Esa dicotomía cognitiva ha dividido tradicionalmente a la humanidad entre ciencia y religión, o razón y espíritu. La reconciliación entre ciencia y espiritualidad, o epistemología y hermenéutica, es el objetivo pretendido por la filosofía transpersonal. Deseo que el avezado lector halle en este esquema introductorio a la filosofía transpersonal una guía para poner orden en el caos de ideas en el cual vivimos, un caos premeditado por fuerzas obscuras que impiden que seamos libre con conocimiento de causa. Tal es la motivación final de este esquema introductorio a la filosofía transpersonal. NOMENCLATURA NUMERADA 1 - Teoría de la cultura: -Teoría de la cultura y la cuestión ética (categoría del blog) -El abismo cultural de Occidente es un abismo de conciencia -El abismo cultural y la cuestión ética 2 - Antropología filosófica: -Antropología filosófica (categoría del blog) -Espíritu objetivo, Espíritu subjetivo, Espíritu absoluto -La fenomenología 3 - Filosofía tradicional: -Pensar en ser libre. De la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal (libro) -La evolución de la conciencia desde un análisis político, social y filosófico-transpersonal (artículo científico) -Viejos y nuevos paradigmas: de la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal 4 - Nuevo paradigma de conocimiento: -El problema del conocimiento -La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento (libro). -La filosofía transpersonal: un nuevo paradigma de conocimiento -La filosofía transpersonal como alternativa al caos pensativo de Occidente 5 - Filosofía transpersonal: -La filosofía transpersonal (categoría del blog) -Hacia lo transpersonal -La filosofía transpersonal como fundamento epistemológico y pedagógico para la educación transracional -Experiencia pionera en el mundo de la filosofía: El Instituo Ateneo de Colima (México) imparte la asignatura de filosofía transpersonal en el Grado Universitario de Educación 6 - Epistemología de lo conmensurable: -El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad (artículo científico) -La sociedad de la ignorancia y las repercusiones epistemológicas -La brecha epistemológica entre ciencia y humanidades -El fracaso epistemológico de Occidente -Epistemología y hermenéutica en la era de internet 7 - Crisis entre ciencia y espiritualidad: -El debate entre ciencia y espiritualidad (categoría del blog) -Ciencia y espiritualidad (monografía) 8 - Hermenéutica de lo inconmensurable: -El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad (artículo científico) -Hermenéutica de lo inconmensurable -Epistemología y hermenéutica en la era de internet 9 - Materialismo científico: -El ego del materialismo científico -Viejos y nuevos paradigmas: del materialismo científico a la sabiduría perenne 10 - Filosofía cuántica: -Filosofía cuántica (categoría del blog) 11 - Espiritualidad: -El debate entre ciencia y espiritualidad (categoría del blog) -El debate entre ciencia y espiritualidad -El activismo cuántico: una visión integral entre ciencia y espíritu 12 - Ken Wilber: dos modos de saber: -La ciencia de la conciencia: dos modos de saber: racionalidad versus espiritualidad -Dos modos de saber: la falacia del sistema educativo occidental -La metafísica: el modo de saber trascendental 13 - Platón: dualismo epistemológico: -Platón: física cuántica y cultura occidental (categoría del blog) -Platón: el camino ascendente es el camino descendente -La gran inversión: de lo inconmensurable a lo conmensurable 14 - Kant: El giro copernicano: -La filosofía de Kant: imprescindible (categoría del blog) -El giro copernicano -La educación cuántica: el giro copernicano hacia el idealismo transcendental 15 - Cuatro cuadrantes de Ken Wilber: -Los cuatro cuadrantes de Ken Wilber -Las "Tres Críticas" de Kant y los "Cuatro Cuadrantes" de Ken Wilber 16 - Mapas evolutivos de la conciencia: -Mapas evolutivos de la conciencia (categoría del blog) -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia 17 - Filosofía materialista: -Capitalismo y Conciencia (libro) 18 - Filosofía perenne: -La filosofía perenne 19 - Psicología transpersonal: -Tesis Doctoral de Iker Puente (España): Complejidad y psicología transpersonal: caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia -Filosofía y psicología transpersonal -La conciencia transpersonal 20 - La realidad es una ilusión: -La realidad es una ilusión -Distopía temporal (categoría del blog) -¿Somos viajeros en el tiempo? 21 - Trascendencia metafísica: -¿Qué es la metafísica? -Ciencia, Filosofía, Espiritualidad: La trascendencia metafísica mediante la meditación (libro) -Cuestiones metafísicas (categoría del blog) 22 - Ascensión espiritual individual desde 3D a 5D: -Ascensión espiritual individual desde 3D a 5D (categoría del blog) -Ascensión espiritual individual desde 3D a 5D: Empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia 23 - Todo es vibración: -Todo es vibración (monografía) 24 - El mundo es un sueño: -¿Es el mundo que percibimos un sueño? 25 - La meditación como ciencia para la sanación trascendental: -La meditación como ciencia trascendental (categoría del blog) -La sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación 26 - Despertar espiritual individual: -Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia -Inteligencia espiritual -Amanece. Mil reflexiones para inspirar tu despertar 27 - Los paradigmas de la humanidad: -Viejos y nuevos paradigmas (categoría del blog) -Nuevos paradigmas (monografía) 28 - Cedlat, Eteria y el poder de la conciencia: -Cedlat, Eteria y la Sociedad Holográfica (categoría del blog) -La naturaleza es mental -El poder de la mente -Todos los vídeos de la divulgación del planetoide "Eteria" y para la sustitución de la luna 29 - Teoría integral de la evolución de la conciencia: -La conciencia: investigación monográfica (categoría del blog) -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia 30 - Humanidad: orígenes, complejidad y futuro: -Humanidad: orígenes, complejidad y futuro (categoría del blog) -Presupuestos filosóficos para la transición humana del viejo mundo al nuevo mundo 31 - Filosofía de la mente para la transformación interior: -Filosofía de la mente: transformación interior (categoría del blog) -Filosofía de la mente para la transformación interior: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia 32 - Psicología transracional: -Psicología transracional (categoría del blog) -Tesis Doctoral de Noemí Siverio (Venezuela): Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión -Psicología compleja -La conciencia de unidad 33 - Análisis de la plandemia mundial: -Análisis de la plandemia mundial (categoría del blog) -Breve resumen de lo que está pasando en el mundo -Meta-análisis de la pandemia: 5G + vacunas = microchips del Nuevo Orden Mundial -Manual para crear una falsa pandemia -Webinars Unicen - La actualidad: El Nuevo Orden Mundial versus Países Patriotas (ponencia) 34 - Pensamiento crítico individual y colectivo: -El librepensador y el pensamiento crítico -Cronología de la conciencia humana: la falsa plandemia hace surgir el pensamiento crítico individual y colectivo 35 - Filosofía transpersonal: ciencia de la conciencia: -La ciencia de la conciencia: dos modos de saber: racionalidad versus espiritualidad -La conciencia: investigación monográfica (categoría del blog) -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia -Mapas evolutivos de la conciencia (categoría del blog) -La evolución de la conciencia: Ken Wilber versus Amador Martos 36 - Apocalipsis y revelaciones: -Breve resumen de lo que está pasando en el mundo -Fin de año apocalíptico: puede pasar cualquier cosa -Sueños proféticos y tiempos bíblicos 37 - Despertar espiritual colectivo: -Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo -Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo (monografía) -Ahora que estamos despertando: ¿qué hacemos? 38 - Nacimiento de una nueva conciencia: -Hacia una nueva conciencia -El nacimiento de una nueva conciencia -La evolución de la conciencia, según Ken Wilber: hacia la no-dualidad -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia 39 - Manipulación social, económica y política: -Manipulación social, económica y política (categoría del blog) -La manipulación de la historia -La educación como instrumento de poder -Mentiras económicas, políticas y epistemológicas -El enemigo invisible de la humanidad 40 - La evolución del amor: -El despertar espiritual y la evolución del amor -La evolución del amor -El amor es la ley suprema 41 - La educación transracional como misión espiritual: -La educación transracional (categoría del blog) -Hacia un nuevo paradigma educativo: la educación transracional -La educación transracional: la síntesis de saberes mediante la intuición espiritual -La educación transracional como misión espiritual -La educación transracional para un nuevo mundo 42 - Ingeniería social y mental: -Ingeniería social y mental (monografía) -Filosofía transpersonal: teoría y práctica (categoría del blog) -Un llamado a todos los científicos: la pandemia tiene una causa metafísica, demostrable mediante la hipnosis clínica regresiva de William Criado -Relación actualizada de los vídeos publicados de William Criado -Conspiraciones contra la humanidad -Los reptilianos controlan al ser humano a través del subconsciente 43 - Cuestiones metafísicas: -Cuestiones metafísicas (categoría del blog) -Un llamado a todos los científicos: la pandemia tiene una causa metafísica, demostrable mediante la hipnosis clínica regresiva de William Criado 44 - El camino ascendente hacia la sabiduría: -El camino ascendente hacia la sabiduría (categoría del blog) -La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual -La sabiduría es amor 45 - Integración entre ciencia y espiritualidad: -El debate entre ciencia y espiritualidad (categoría del blog) -Una nueva cosmología entre ciencia y espíritu -Ciencia, Filosofía, Espiritualidad (libro) 46 - Monografías científicas: -Todas las monografías 47 - Ciencias noéticas y movimiento transpersonal: -Ciencias noéticas (monografía) -Movimiento transpersonal (monografía) -Publicaciones transpersonales internacionales
Ver más