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WEBINARS UNICEN - LA ACTUALIDAD: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL VERSUS PAÍSES PATRIOTAS

Publicado 06/05/2020 15:13:44  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


WEBINAR

Ha sido un placer participar en el "WEBINARS GRATUITOS" organizado por la UNIVERSIDAD CENTRAL DE BOLIVIA (UNICEN), celebrado en modalidad online el día 4 de mayo 2020.

Mi exposición trata sobre la candente actualidad: una lucha espiritual entre el satánico Estado profundo, quien pretende imponer un Nuevo Orden Mundial, y los países patriotas, quienes quieren recuperar la libertad de la humanidad.

En dicha exposición se contempla de un modo esquemático los contenidos de estos dos artículos:

- BREVE RESUMEN DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL MUNDO

- META-ANÁLISIS DE LA PANDEMIA: 5G + VACUNAS = MICROCHIPS DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

La exposición, además, está argumentada desde la perspectiva de mis publicaciones realizadas a lo largo de años de investigación.


PUEDEN VISUALIZAR EL VÍDEO EN ESTE ENLACE


También pueden visualizar los esquemas conceptuales en PDF en el siguiente enlace:



La filosofía transpersonal como paradigmática trascendencia al fracaso epistemológico occidental: fundamentos para una educación transracional

Publicado 08/12/2019 23:42:34  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


ciencia y comunidad

Este artículo está reproducido en la primera parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD


Este artículo científico está aprobado, pero pendiente de publicación en la REVISTA CIENCIA Y COMUNIDAD, una revista de divulgación científica de la Universidad Central de Bolicia ( UNICEN)

Resumen:

La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad.



PONENCIA EN EL II COLOQUIO INTERNACIONAL: POSIBILIDADES DE LA RESIGNIFICACIÓN DEL EPISTEME EN LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN: DEBATES Y REFLEXIONES

Publicado 21/11/2019 21:42:02  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


Ponencia de Amador Martos

PONENCIA DE AMADOR MARTOS (VÍDEO): ESTRENADO EL 9 DE DICIEMBRE DE 2019

TODOS LOS VÍDEOS DEL II COLOQUIO INTERNACIONAL - MODALIDAD VIRTUAL

INFORMACIÓN DE LAS PONENCIAS - MODALIDAD VIRTUAL

Mi efusivo agradecimiento a la Dra. Leslibeth Sucre en representación del Comité Organizador del II COLOQUIO INTERNACIONAL: POSIBILIDADES DE LA RESIGNIFICACIÓN DEL EPISTEME EN LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN: DEBATES Y REFLEXIONES.

Dicho evento está convocado por el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio IMPM UPEL, extensión Tucupita (Venezuela).

PROPÓSITO DEL EVENTO:

Gestar el trabajo colaborativo entre los actores universitarios: académicos y estudiantes, enmarcado en las líneas de investigación del Núcleo Félix Adam, con la intención de socializar y divulgar intra y extramuros, la producción investigativa.

FECHAS DEL EVENTO:

Modalidad Presencial: sábado 7 y Domingo 8 de Diciembre 2019, Lugar: Colegio Privado Santos Michelena, Av. Guasina Tucupita, Estado Delta Amacuro.

Modalidad Virtual: Plataforma Tecnológica: Canal YouTube del Núcleo de Investigación Félix Adam. Días: LUNES 9, MARTES 10 y MIERCOLES 11 de diciembre 2019.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO "KEN WILBER Y LOS NUEVOS PARADIGMAS DE LA HUMANIDAD" EN EL II CONGRESO INTERNACIONAL DE LA RED ESPAÑOLA DE FILOSOFÍA: "LAS FRONTERAS DE LA HUMANIDAD"

Publicado 21/11/2019 19:11:54  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


KEN

II CONGRESO INTERNACIONAL DE LA RED ESPAÑOLA DE FILOSOFÍA:
"LAS FRONTERAS DE LA HUMANIDAD"


PRESENTACIÓN LIBRO:
"KEN WILBER Y LOS NUEVOS PARADIGMAS DE LA HUMANIDAD"


Fecha y horario:

13 de septiembre de 2017. A partir de las 18 horas.

Lugar:

Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza
Seminario 21 – Pabellón Filología
Pedro Cerbuna, 12
50009 Zaragoza (España)




LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL DE KEN WILBER COMO FUNDAMENTO PARA UNA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL DE LA METAFÍSICA Y LA SANACIÓN TRASCENDENTAL DEL SUJETO COGNOSCENTE MEDIANTE LA MEDITACIÓN

Publicado 22/09/2019 15:21:19  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


Razón abierta

Este artículo está reproducido en la primera parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD


Los días 19, 20 y 21 de septiembre de 2019, en la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid, España), tuvo lugar la 3ª edición del CONGRESO RAZÓN ABIERTA: reúne a investigadores y docentes de todo el mundo que, desde sus ciencias particulares, se pregunten por la realidad que les interpela, teniendo en cuenta la antropología, la epistemología, la ética y el sentido que subyace a aquello que estudian.


El Congreso Razón Abierta tiene como misión poner en diálogo a las ciencias particulares con la filosofía y la teología, con el objetivo de conocer la realidad en toda su amplitud, dejando fuera los reduccionismos cientificistas y utilitaristas que permean nuestra sociedad postmoderna, y de este modo, utilizar la razón conscientes de que la belleza del estudio de las ciencias particulares en la Universidad radica en el deseo del hombre por comprenderse a sí mismo y a la realidad que le rodea; anhelo que descubre otro aún mayor si cabe: comprender cuál es el modo más verdadero de vivir.


En dicho contexto de reflexión académica, el sábado día 21 de septiembre a partir de las 11h., tuve el placer de presentar mi artículo titulado:


LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL DE KEN WILBER COMO FUNDAMENTO PARA UNA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL DE LA METAFÍSICA Y LA SANACIÓN TRASCENDENTAL DEL SUJETO COGNOSCENTE MEDIANTE LA MEDITACIÓN

Toda la información (resumen, artículo completo, epígrafe de presentación) puede descargarse en PDF:




TRASCENDIENDO LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN OCCIDENTAL: FUNDAMENTOS PARA LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y LA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL

Publicado 17/09/2019 12:22:27  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


CIFE 2019

Este artículo está reproducido en la primera parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

Artículo científico presentado y comunicado en el IX CONGRESO INTERNACIONAL DE FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN CIFE 2019, cuyo objetivo es reunir a los miembros de la comunidad académica, profesores y estudiantes, y a reconocidos especialistas en este campo procedentes de diferentes países, para debatir en torno a temas educativos de plena actualidad, desde una perspectiva filosófica.

Resumen:

Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual .

Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad. Para tal finalidad, se recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro del marco de una episteme transracional.

La filosofía transpersonal de Ken Wilber, como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, permite vislumbrar la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón.



LA CONCIENCIA COMO PROBLEMA HISTÓRICO: LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL DE KEN WILBER COMO UNA HERMENÉUTICA COMPLEMENTARIA A LA EPISTEMOLOGÍA Y COMO FUNDAMENTO PARA UNA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL

Publicado 13/06/2019 21:40:25  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


pensamiento divergente

Este artículo está reproducido en la primera parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

EL PENSAMIENTO DIVERGENTE

ÍNDICE DEL ARTÍCULO EN PDF

ARTICULO EN PDF: LA CONCIENCIA COMO PROBLEMA HISTÓRICO

Cuando llevo alguna temporada sin publicar algún artículo, y al sacar uno nuevo, me dicen algunas personas que ya echaban de menos una de mis reflexiones. En realidad, no escribo para agradar a otros ni para buscar su complacencia, sino como terapia personal para saber cuál es mi lugar en este mundo… y más allá.

El saber sigue siendo la única guía válida para la evolución cultural y la salvación de la humanidad. Sin embargo, la ciencia materialista se ha apoderado de la egocéntrica cuestión de explicarnos cómo funciona el mundo desde su óptica reduccionista, incluso a nivel psicológico. Afortunadamente, desde el surgimiento de la física cuántica, están emergiendo nuevos paradigmas imperceptibles para muchos coetáneos, lo cual está imponiendo una nueva cosmovisión de la realidad por conocer, de nuestra ciencia, de nuestras creencias espirituales, así como de nuestra reconfiguración psicológica. Estudiar esa rejilla configurativa de la actual cultura humana y de su historia, es propio de las humanidades y, por extensión, de la filosofía, la misma que quitan del sistema educativo.

Sin embargo, aún a contracorriente y a riesgo de ser extinguida la figura del filósofo, debía seguir mi terapia cognitiva para saber cuál es mi lugar en este mundo. Y lo que he descubierto en tantos años de investigación es que hay que introducir la ecuación del Espíritu en el campo científico: es el paradigma por excelencia desde el materialismo científico hacia la plena espiritualidad esotérica. Pero ese camino implica un trabajo de introspección y de conocimiento interior para actuar con sabiduría y amor. Es lo que pregonan tantas filosofías, tradiciones o religiones espirituales de cualquier índole. Dicho de otro modo, el imperativo categórico kantiano es el mismo amor que han predicado Buda, Jesucristo u otro iluminado cualquiera. Sin embargo, todos estamos potencialmente iluminados, solo que no lo sabemos, de ahí el aforismo griego “Conócete a ti mismo” mediante el cual es posible salir de la sombría caverna platónica. Y ese camino ascendente hacia la sabiduría nos conduce, indefectiblemente, a ver la vida, el mundo, los seres vivos y el universo en general como una unidad consciente de la que formamos parte en una glorosia danza cósmica, aún por descubrir.

Entonces, consecuentemente, para saber cuál es mi lugar en el mundo y también en el universo, no sólo debo aprender a pensar, es decir filosofar coherentemente según las reglas cartesianas sino, además, saber de la ciencia reduccionista que nos ha llevado al problema epistemológico por excelencia: ¿Qué lugar ocupa la conciencia en nuestra vida? La conciencia es el problema “duro” de la ciencia. Sobre todo, como dice Wilber, porque miran con los ojos de la carne, también con los ojos de la mente, pero no con los ojos de la contemplación, y cuya puerta de acceso es la meditación y sus correspondientes beneficios demostrados científicamente. Para defender dichos postulados, he remitido recientemente un artículo para su revisión por pares a la Revista Ciencias y Humanidades (Medellín, Colombia). El artículo en cuestión está disponible para usted lector, abajo en PDF, y se titula La conciencia como problema histórico. Se pueden imaginar, hace ilusión proponer ante unos señores académicos si mis “pensamientos” son “dignos” de aprobación por el sistema al cual tanto crítico. La respuesta no pudo ser más desconcertante, hasta me dejó en schock emocional, de sorpresa primero, desconcierto en segundo lugar y risa también. No digo más, lean por ustedes mismos:

"Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo.
Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio.Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado,Cordialmente."

¿Cómo interpretar dicha respuesta? Ello invita a pensar que 50 académicos y una revista científica no saben prácticamente nada sobre el filósofo contemporáneo por excelencia: Ken Wilber. Tampoco saben nada de psicología transpersonal, ni de filosofía transpersonal, y menos de educación cuántica, y menos aún de educación transracional…. Son neologismos que no han entrado en el sistema académico tradicional. Y por eso no han podido interpretar mi artículo, menos comprenderlo, y ni tan siquiera un atisbo de intención en intentarlo. Lo más fácil es rechazar aquello que no se comprende, en vez de promover la tarea de investigar aquello de lo cual no sabemos. La inquisición religiosa ha sido sustituida por la inquisición racional: la del ego. Pero eso no me detendrá, aunque sea solo para aquellos que gustan de lo que escribo, escribiré para ellos. Les aseguro que no es necesario ser académico para entender el artículo adjunto en PDF. Basta con un poco de voluntad investigativa.

Como decía al principio de este artículo, escribo como terapia personal para saber cual es mi lugar en el mundo y, de momento, he averiguado que vivo bajo un pensamiento divergente. Un “raro” según algunos y un incomprendido por los señores académicos. Es el precio de pensar a contracorriente.Invito al lector a ser mi propio académico, que lea el artículo La conciencia como problema histórico y que dé su opinión. La sabiduría popular ha sido desposeída de su intuición espiritual, un reduccionismo que nos ha conducido solamente a la visión materialista. Son tiempos de dar un salto cuántico en el modo de pensar pues, como indica Ken Wilber, estamos al filo de la percepción transracional.



EL MÁNDALA EPISTEMOLÓGICO Y LOS NUEVOS PARADIGMAS DE LA HUMANIDAD

Publicado 10/05/2019 20:07:58  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


mandala

Este artículo está reproducido en la primera parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

Artículo científico publicado en la Revista de Investigación Cientifica Humanística GIRUM de la Universidad Antropológica de Guadalajara (México), 2015, Vol.1, 29-48, ISSN: 2328-7894

Resumen:

La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. Las diferentes interpretaciones de la mecánica cuántica que aúnan la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introducen la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Así, la filosofía perenne sumada al movimiento transpersonal como “cuarta fuerza” psicológica, es un nuevo paradigma de conocimiento que puede ser aprehendido mediante un mándala epistemológico, el cual posibilita una interpretación hermenéutica de la historia, la ciencia y la espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas contribuyen a la trascendencia holística de la razón hacia el espíritu a modo de un segundo renacimiento humanístico.



LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA DESDE UN ANÁLISIS POLÍTICO, SOCIAL Y FILOSÓFICO-TRANSPERSONAL

Publicado 10/05/2019 19:42:57  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


Filosofia transpersonal

Este artículo está reproducido en la primera parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

Artículo científico publicado en Journal of Transpersonal Research, 2012,Vol. 4 (1), 47-68, ISSN: 1989-6077

Resumen:

La conciencia histórica individual surgida del primer renacimiento humanístico de los siglos XV y XVI, ha devenido en este siglo XXI en un depredador neoliberalismo. Esta última versión del capitalismo, siguiendo las tesis de Marx, está socavando su propio final pues está acabando con el valor del trabajo humano y con los recursos naturales generando, consecuentemente, una profunda crisis humanitaria y ecológica. La filosofía tradicional mediante Kant, produjo la diferenciación del “yo”, el “nosotros” y la naturaleza (“ello”) a través de sus Tres Críticas. La imperiosa integración que los postmodernos llevan buscando sin éxito, puede ser posible mediante la trascendencia de la conciencia personal (ego) hacia una conciencia transpersonal (transcendencia del ego).Esta emergencia holística y epistemológica propugnada por la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal, al aunar la racionalidad con la espiritualidad, invoca hacia un segundo renacimiento humanístico, ahora como conciencia colectiva, socialmente reflejado en el altermundismo.



POLÍTICA INTEGRAL DE KEN WILBER: HACIA UNA EDUCACIÓN TRANSRACIONAL

Publicado 08/01/2019 20:25:44  | 15 - PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y EN CONGRESOS


holoarquía

Este artículo está reproducido en la primera parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

Este artículo ha sido publicado en la Revista Esfinge con ocasión del número especial dedicado a Ken Wilber.

NÚMERO ESPECIAL SOBRE KEN WILBER EN PDF

En estos tiempos de desencanto con las ideologías políticas, tanto de izquierdas como de derechas, son necesarias políticas nuevas que trasciendan a las ideologías precedentes. La Política Integral de Ken Wilber es una alternativa política verdadera. Para hablar de “política” y de “integración”, es necesario conocer el pensamiento de Wilber desde su visión integral, así como su certera interpretación del fracaso epistemológico del pensamiento occidental, para luego conocer su propuesta resolutiva como intuición moral básica con la posibilidad de ser impartida mediante una educación transracional.

La visión integral

Ken Wilber presenta un mapa comprehensivo del Kosmos (1) y su desarrollo (véase especialmente sus obras Una Teoría de Todo; Sexo, Ecología, Espiritualidad y Breve historia de todas las cosas), prestándose dicha cosmovisión para un mapeo de los sistemas de creencia política. Wilber sostiene que todos los sistemas son simultáneamente tanto totalidades como partes. Siguiendo a Arthur Koestler, les llama un holón. Esto quiere decir que, cualquier sistema que podríamos mirar, sea un individuo, un átomo, una sociedad o un sistema de creencias, es simultáneamente algo que es parte de un todo mayor, incrustado en un contexto mayor y, al mismo tiempo, una unidad relativamente independiente. Más aún, cualquier holón dado tiene tanto un interior y un exterior. Pero un holón puede examinarse asimismo como una unidad individual apartada y también en su contexto colectivo. Wilber organiza conceptualmente los holones, por ejemplo, como en la Gran Cadena del Ser: materia-vida-mente-alma-Espíritu y, correlativamente, física-biología-psicología-teología-misticismo. La clave para entender este mapa es que, cada holón, puede trascenderse a sí mismo y, por consiguiente, introducir niveles o contextos más profundos.

Ken Wilber sostiene que todo fenómeno humano consta de cuatro facetas y no puede ser íntegramente comprendido si no se abordan las cuatro. El fundamento de estas cuatro vertientes de la realidad tiene que ver con los aspectos exterior e interior y sus formas individuales y colectivas. Los cuatro aspectos que se deberían estudiar para comprender todas las cosas serían, entonces, lo interior-individual (yo), lo exterior-individual (ello), lo interior-colectivo (nosotros cultural) y lo exterior-colectivo (nosotros social, ello):

Lo interior-individual: Es la experimentación del pensamiento en sí, con los símbolos, significados e imágenes mentales relativas. Este cuadrante trata de la verdad subjetiva, de la belleza, del arte. Es el cuadrante del mundo intencional. Su lenguaje es en primera persona del singular (yo), y su criterio de validez es la veracidad.

Lo exterior-individual: Mientras se vivencia el pensamiento están ocurriendo una serie de cambios en el cerebro como secreción de dopamina, de acetilcolina, conexiones neuronales, impulsos nerviosos, etc. Dichos hechos pueden ser empíricamente observables desde el exterior, utilizando el equipamiento tecnológico apropiado. Este cuadrante trata de la verdad objetiva de la ciencia. Es el cuadrante del mundo del comportamiento. Su lenguaje es en tercera persona (ello), y su criterio de validez es la precisión de la descripción: coincide lo observado con lo expresado.

Lo interior-colectivo: Ahora bien, los pensamientos que circulan por la mente tienen un sustrato cultural; en efecto, el pensamiento se realiza a partir de una serie de símbolos y significados sometido al proceso de culturización. Es el cuadrante de la verdad intersubjetiva, de la moral y la religión. Su lenguaje es en primera persona del plural (nosotros), y su criterio de validez consiste en la rectitud.

Lo exterior-colectivo: A su vez, la cultura también tiene sus componentes sociales (del mismo modo que el pensamiento interior tiene sus correlatos cerebrales exteriores): “Estos componentes sociales concretos son las modalidades tecnológicas, las fuerzas de producción (hortícola, agraria, industrial, etc.), las instituciones concretas, los códigos y pautas escritas, las ubicaciones geopolíticas (aldeas, poblados, estados, etcétera)” (Wilber, 2005b, 120). Es el cuadrante de la verdad inter-objetiva efectiva y de las ciencias sistémicas. Su lenguaje es también en tercera persona (ello), y su criterio de validez consiste en el ajuste funcional o efectividad.

La tercera Vía

Wilber señala que estos cuatro cuadrantes evolucionan conjunta y simultáneamente, ya que cualquier cambio en un cuadrante producirá cambios en los demás. Según Wilber, la política está representada en el cuadrante de lo “exterior-colectivo”, aunque no exclusivamente, dada la correlación existente entre los cuatro cuadrantes. Este modelo de los cuatro cuadrantes es útil a Wilber para interpretar la ideología de los liberales y los conservadores para, después, presentar una “Tercera vía” a través de su modelo. Para explicar las causas del sufrimiento humano, los liberales (o las izquierdas) suelen apelar a la causación externa, es decir, a instituciones sociales objetivas, por ejemplo, que la pobreza es el resultado de injustas fuerzas externas políticas y económicas. Por su parte, los conservadores apelan a una causación subjetiva, es decir, enfatizan el papel del individuo en detrimento de lo colectivo. Por tanto, los liberales apelan a causas de los cuadrantes del lado derecho (exterior individual y colectivo), mientras que los conservadores apelan a causas de los cuadrantes del lado izquierdo (interior individual y colectivo).

Para trascender esa dicotomía entre liberales y conservadores, es necesaria una “Tercera Vía” que integre ambos enfoques, y Wilber plantea dos cuestiones para dicho objetivo de integración:

En primer lugar, la necesidad de reconocer que tanto los cuadrantes exteriores como interiores son igualmente reales e importantes. Es decir, tan importante son los factores internos (valores, significado, moral, el desarrollo de la conciencia, etc.), como los factores externos (las condiciones económicas, el bienestar material, el medio ambiente y el desarrollo tecnológico).

Y, en segundo lugar, que es necesario reconocer y entender que existen estadios en el desarrollo subjetivo, es decir, que existe un proceso de evolución de la conciencia. Y nos propone su modelo conocido como espiral dinámica, el cual tiene 8 niveles:

1) Beige: nivel de supervivencia básica.
2) Violeta: nivel representado por el pensamiento mágico-animista.
3) Rojo: nivel de los dioses del poder y fundamento de los imperios feudales.
4) Azul: conformista, nivel representado por la ley y el orden, de jerarquías sociales rígidas, principios absolutistas y la mentalidad de rebaño.
5) Naranja: logro científico. Nivel dominado por el pensamiento científico y orientado hacia objetivos y beneficios materiales. Se empieza a buscar la verdad y el significado en términos individuales. Fundamento del materialismo y el liberalismo.
6) Verde: ego sensible. Nivel centrado en la relación entre los seres humanos, la comunidad, las redes y la sensibilidad ecológica. Relativismo pluralista, pensamiento igualitario, anti jerárquico, multiculturalista y que relativiza los valores. Fundamento de la ecología profunda, el postmodernismo, los derechos humanos y la teología de la liberación.
7) Amarillo: integrador. Nivel en el que las diferencias y pluralidades se integran de forma interdependiente. Va más allá del igualitarismo y del relativismo, apareciendo niveles naturales de excelencia.
8) Turquesa: holístico. Sistema holístico universal, donde múltiples niveles se entretejen en un sistema consciente. Se producen unificaciones entre diferentes niveles. El pensamiento turquesa es, además, consciente de todos los niveles de la espiral y de las interacciones existentes entre ellos (2) .

Wilber integra esta teoría en su modelo para interpretar la evolución del pensamiento político y las diferentes formas de gobierno, así como para analizar los diferentes conflictos políticos que se producen en el mundo actualmente y proporcionar una posible solución. Señala que los conflictos políticos actuales se encontrarían en el choque entre el nivel o meme azul y el naranja. Es decir, entre las diversas formas de fundamentalismos políticos y religiosos presentes en el mundo, y el pensamiento liberal, individualista y materialista propio del meme naranja.

La Tercera Vía consiste, pues, en integrar y trascender los diferentes niveles. El modelo de Wilber es para transcender e incluir a las ideologías liberales y conservadoras.

Ahora veamos el origen de los cuatro cuadrantes propuestos por Wilber. Corresponden a las formas clásicas de conceptualizar el mundo en la filosofía occidental. Desde la filosofía griega con Platón, y especialmente desde Immanuel Kant, el reino de la filosofía ha estado dividido en lo verdadero (la verdad objetiva), el bien (la verdad moral), y lo bello (la verdad estética). Y el desastre fundamental de la sociedad moderna ha consistido en separar estas tres esferas unas de otras, lo cual ha abocado al fracaso epistemológico de Occidente.

El fracaso epistemológico de Occidente

El pensamiento occidental se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. Las teorías dualistas acerca de los principios de la realidad humana se inspiraron en el pensamiento griego platónico-aristotélico, después asumido por las escuelas escolásticas. Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento, en definitiva, intentar dar una explicación coherente de la conciencia.

Kant (2005,2006,2008), mediante sus Tres críticas, Crítica de la razón pura; Crítica del juicio y Crítica de la razón práctica, produjo la diferenciación de las tres grandes categorías platónicas: la Bondad (la moral, el “nosotros”-cultura-), la Verdad (objetiva, propia del “ello”-ciencia-) y la Belleza (la dimensión estética percibida por cada “yo”-arte). El resultado tras la diferenciación fue concluyente: “Dios en cualquiera de sus formas fue declarado muerto, solo la naturaleza estaba viva. La razón, en reacción al mito, eligió así mirar casi exclusivamente hacia abajo, y en esa mirada fulminante nació el mundo occidental moderno” (Wilber, 2005a, 466). La mala noticia, por el contrario, es que la postmodernidad no ha logrado la integración respectivamente de la cultura, la naturaleza y la conciencia, y este sería el gran fracaso epistemológico de Occidente.

En efecto, la diferenciación de esas tres esferas kantianas (la moral, la ciencia y la dimensión estética) adquirieron vida propia por separado en vez de estar subordinadas a la religión, como fue el caso en la Edad Media o antes, cuando la Iglesia determinaba lo que era verdadero, correcto y bello. El fracaso epistemológico de Occidente y de la postmodernidad, por tanto, es no haber logrado la integración del “yo” (arte), el “nosotros” (moral) y el “ello” (ciencia). Esta es una de las conclusiones de la obra de Wilber Breve historia de todas las cosas.

Los ascendentes y los descendentes

Wilber considera que Occidente ha olvidado completamente las dimensiones espirituales, propiciando la aparición de un “mundo chato”. Mundo dominado por los ascendentes (la religión) y los descendentes (el materialismo científico), que han llevado al colapso de la modernidad.

Explica la génesis de dicho problema occidental: “Todo comenzó a cambiar radicalmente con el Renacimiento y la emergencia de la modernidad, un cambio que alcanzaría su punto culminante con la Ilustración y la Edad de la Razón y que bien podríamos resumir diciendo que los ascendentes fueron reemplazados por los descendentes.” (Wilber, 2005b, 339). La lucha entre los ascendentes y los descendentes es la batalla arquetípica que tiene lugar en el mismo corazón de la tradición occidental:

“El camino ascendente es el camino puramente trascendental y ultramundano. Se trata de un camino puritano, ascético y yóguico, un camino que suele despreciar -e incluso negar- el cuerpo, los sentidos, la sexualidad, la Tierra y la carne. Este camino busca la salvación en un reino que no es de este mundo (…) El camino ascendente glorifica la unidad, no la multiplicidad; la vacuidad, no la forma; los cielos, no la tierra. El camino descendente, por su parte, afirma exactamente lo contrario. Este es un camino esencialmente intramundano, un camino que no glorifica la unidad sino la multiplicidad. El camino descendente enaltece la Tierra, el cuerpo, los sentidos e incluso la sexualidad. Un camino que llega incluso a identificar el espíritu con el mundo sensorial (…) Se trata de un camino puramente inmanente que rechaza la trascendencia”. (Wilber, 2005b, 30).

Pero no es en la lucha sino en la unión entre los ascendentes y los descendentes donde podremos encontrar armonía, porque solo podremos salvarnos, por así decirlo, cuando ambas facciones se reconcilien. Wilber relaciona dicha integración entre lo ascendente y lo descendente con la unión entre la sabiduría (Droit, 2011) y la compasión. (Hüther, 2015). En efecto, tanto en Oriente como en Occidente, el camino de ascenso desde los muchos hasta el Uno es el camino de la sabiduría, porque la sabiduría ve que detrás de todas las formas y la diversidad de los fenómenos descansa el Uno, el Bien.

El camino de descenso, por su parte, es el camino de la compasión, porque el Uno se manifiesta realmente como los muchos y, en consecuencia, todas las formas deben ser tratadas con el mismo respeto y compasión. Y la unión entre esas dos corrientes, entre la sabiduría y la compasión, constituye el fin y el sustrato de toda auténtica espiritualidad. Esta es precisamente la visión no dual, la unión entre el Flujo y el Reflujo de Plotino, entre Dios y la Divinidad, entre la Vacuidad y la Forma, entre la sabiduría y la compasión, entre lo ascendente y lo descendente.

La intuición moral básica

La anterior contienda entre los ascendentes (religión) y los descendentes (materialismo científico) puede trascenderse según Wilber mediante una intuición moral básica: una auténtica intuición espiritual que debe ser aprehendida con el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo de cosas del propio “ello”. Esto se consigue mediante la asunción de los correspondientes derechos y responsabilidades, para orientar así éticamente los actos, pensamientos y sentimientos. La integración de la conciencia (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros) -las tres esferas del saber diferenciadas por Kant en sus Tres críticas- aprehendida como una intuición moral básica, puede ser postulada, entonces, como una ética epistémica en toda regla.

Vivimos pues en una época para repensar la relación entre la racionalidad y la espiritualidad, una tarea que subyace en toda la obra de Wilber. Así se convierte en un embajador emblemático de la filosofía transpersonal, ignorada desde el punto de vista académico. El término transpersonal no es todavía de dominio popular y menos aún su asunción académica para educar a las generaciones futuras. Sin embargo, si la humanidad ha evolucionado de lo mítico a lo racional, ¿hacia dónde evoluciona ahora? (Phipps, 2013), Wilber nos da la respuesta: “Aquí estamos, en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional”.

Una política integral mediante una educación transracional

Según Wilber, cuantos más niveles de desarrollo tenga una determinada cultura, mayor es su probabilidad de que las cosas vayan mal. Cuanta mayor es la profundidad de una sociedad, mayores son también las cargas impuestas sobre la educación y transformación de sus ciudadanos. La transformación del mundo implica, pues, un abismo cultural por superar. En efecto, nuestra actual cosmovisión del mundo bajo el influjo de la racionalidad positivista que predomina en El espejismo de la ciencia (Sheldrake, 2013), como adalid de la suprema “verdad”, margina a las humanidades como medio para una interpretación crítica de la realidad actual; como revitalización de la cultura; como reflexión sobre las grandes cuestiones personales y sociales, y como catalizadores de la creatividad (Alvira y Spang, 2006). A pesar de ello, según Wilber, la evolución del Kosmos no se detendrá pues se vislumbra la trascendencia hacia una episteme transracional (Márquez y Díaz, 2011) con proyección en La filosofía educativa en el ámbito universitario (Rodriguez, 2017, 1):

“Se trata de educar más allá del bienestar individual y colectivo propuesto por una sociedad del éxito personal y del consumo, trabajar en función del porvenir de la civilización y la supervivencia de la raza humana y del planeta; ya que una persona consciente de su compromiso existencial puede alcanzar grandes logros e impactar en el bienestar de los demás gracias a un humanismo trascendental y verdadero. Por eso la educación universitaria debe considerarse como el modo formativo humanista para emprender cualquier objetivo elevado, verdaderamente humano, comunitario y social, sea a través del currículo de carácter ético-espiritual de todas las profesiones, o de una formación filosófica en torno a las dimensiones antropológicas existenciales del sentido de la vida desde el compromiso social”.

Consecuentemente, la filosofía transpersonal de Wilber (aunque él se desligó de la psicología transpersonal para proponer su psicología integral) puede ser postulada como un nuevo paradigma de conocimiento (Martos, 2018) y en una asignatura educativa para una educación transracional (Martos, 2017) que implemente la razón con el corazón (Toro, 2014): una educación transracional con una misión eminentemente espiritual sustentada en la intuición moral básica de Wilber. En dicho sentido, la meditación es una puerta de acceso a dicha realidad superior y puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés (Lazar, 2011). Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud (Martos, 2018, 345):

La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia. Como aseveró el matemático griego Pitágoras, “educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”.

Una educación transracional fundamentada en la filosofía transpersonal propuesta por Wilber se convierte, consecuentemente, en una renovada pedagogía para la trascendencia espiritual mediante la meditación, entre otras prácticas que deberíamos rescatar. Postula un revisionismo psicológico que incorpore a la espiritualidad con la misión de transcender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad también a nivel social y cultural: La educación espiritual de los niños (Monserrat, 2014) es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital (Torralba, 2012); consecuentemente, Espiritualidad y educación social (Benavent, 2013) es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011) y, por antonomasia, es El desafío ético de la educación (Gracia, 2018).

El gran mérito de Ken Wilber es haber estructurado una visión integral (cuatro cuadrantes), trascendiendo e integrando las filosofías de Platón y Kant. Además, evidencia el fracaso epistemológico del pensamiento occidental al no haber integrado la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). También nos provee la solución mediante su intuición moral básica como auténtica y genuina espiritualidad.

La filosofía transpersonal e integral de Ken Wilber como disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia, puede postularse como asignatura educativa para la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional.

Como apunta Wilber, todo cambio se presenta bajo los cuatro cuadrantes, y por tanto, habrá que comenzar a pulir el diamante en bruto que todos nosotros tenemos en el fondo de nuestro ser (“yo”-interior individual) mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez, un sendero de sabiduría que permitiría la integración de todos “nosotros” en una comprensión mutua (interior colectivo) y, entre todos, cambiar entonces el ajuste funcional de un sistema social (“ello”-exterior colectivo) inmerso en un mundo chato. En definitiva, necesitamos una política integral para transcender la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental y, así, salvar el abismo cultural de la humanidad.


NOTAS:

(1) Wilber examina el curso del desarrollo evolutivo a través de tres dominios a los que denomina materia (o cosmos), vida (o biosfera) y mente (o noosfera), y todo ello en conjunto es referido como “Kosmos”. Wilber pone especial énfasis en diferenciar cosmos de Kosmos, pues la mayor parte de las cosmologías están contaminadas por el sesgo materialista que los lleva a presuponer que el cosmos físico es la dimensión real y que todo lo demás debe ser explicado con referencia al plano material, siendo un enfoque brutal que arroja a la totalidad del Kosmos contra el muro del reduccionismo. Wilber no quiere hacer cosmología sino Kosmología.

(2) Nota sobre los colores: los colores que se mencionan aquí son de la Dinámica Espiral, que representan los estadios en la línea de valores, y fueron usados por Ken Wilber hace tiempo. Hoy día ha creado una escala de colores que no representan los estados de ninguna línea del desarrollo en particular, sino los diversos niveles de altitud de la conciencia por la que van atravesando las distintas líneas. Así, podríamos hablar de cognición naranja, visión del mundo naranja, moralidad naranja, etc. Estos colores, que representan las distintas altitudes de la conciencia (junto con las visiones del mundo que se tienen cuando el yo está identificado con esa altitud de la conciencia) son, de abajo a arriba: infrarrojo (arcaica); magenta (mágica); rojo (mágica-mítica); ámbar (mítica); naranja (racional); verde (pluralista); esmeralda (holística); turquesa (integral); añil (para-mente); violeta (meta-mente); ultravioleta (sobremente); clara luz (supermente).


BIBLIOGRAFÍA:

Alvira, R. y Spang, K. (2006). Humanidades para el siglo XXI. Navarra, España: Ediciones Universidad de Navarra.

Benavent, E. (2013). Espiritualidad y educación social. Barcelona, España: Universitat Oberta de Catalunya.

Droit, R. (2011). El ideal de la sabiduría. Barcelona, España: Kairós.

Gracia, J. (2018). El desafío ético de la educación. Madrid, España: Dykinson.

Hüther, G. (2015). La evolución del amor. Barcelona, España: Plataforma.

Kant, I. (2005). Crítica de la razón pura. Madrid, España: Taurus.

Kant, I (2006). Crítica del juicio. Barcelona, España: Espasa Libros.

Kant, I. (2008). Crítica de la razón práctica. Buenos Aires, Argentina: Losada.

Lazar, S. (2011). Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density. Psychiatry Research: Neuroimaging, Nº 191(1), 36-43. Hospital General de Massachusetts, Harvard Medical School, Boston, EE.UU.

Márquez, A. y Díaz, Z. (2011). La complejidad: hacia una epísteme transracional. Telos, vol.13(1). 11-29. Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín Maracaibo, Venezuela.

Martos, A. (2017). Filosofía transpersonal y educación transracional. La síntesis de saberes mediante la intuición espiritual. Tarragona, España: Amazon.

Martos, A. (2018). La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento. Tarragona, España, Amazon.

Mayos, G. et al. (2011). La sociedad de la ignorancia. Barcelona, España: Península.

Monserrat, L. (2014). Espiritualidad natural: La educación espiritual de los niños. Ideas para padres y maestros. Barcelona: Kairós.

Phipps, C. (2013). Evolucionarios. El potencial espiritual de la idea más importante de la ciencia. Barcelona: Kairós.

Rodríguez, M.A. (2017). La filosofía educativa en el ámbito universitario. Universidad de Carabobo, Venezuela.

Sheldrake, R. (2013). El espejismo de la ciencia. Barcelona, España: Kairós.

Torralba, F. (2012). Vida espiritual en una sociedad digital. Lleida, España: Milenio.

Toro, José M. Educar con corazón. Bilbao: Desclee de Brouwer, 2014

Wilber, K. (2005a). Sexo, Ecología, Espiritualidad. Madrid, España: Gaia Ediciones.

Wilber, K.(2005b). Breve historia de todas las cosas. Barcelona, España: Kairós



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"Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante el regalo más valioso que se le puede dar,
es desarrollarles la conciencia" (John Gay, dramaturgo inglés).


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