"La conciencia, esa gran desconocida y, paradójicamente, tan presente en nosotros como ausente en el mundo"
(Amador Martos)

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16 - CRONOLOGÍA DE LA CONCIENCIA HUMANA: LA FALSA PLANDEMIA HACE SURGIR EL PENSAMIENTO CRÍTICO INDIVIDUAL Y COLECTIVO

Este artículo está dedicado a dos mujeres pioneras que han introducido la filosofía transpersonal en la educación: Marely Figueroa y Noemi Siverio. Gracias, muchas gracias.

1 - La minoría de edad en el ser humano

Muchas personas se sienten ahora presionadas a reaccionar frente a esta falsa pandemia, lo cual obliga al más común de los mortales a reflexionar para intentar saber lo que está pasando en el mundo. Pero, como argumento en mi primer libro Pensar en ser rico, la actividad reflexiva puede ser activa o pasiva en función de la actitud del pensador respecto a la consideración del conocimiento como tabla de salvación ante un problema de difícil solución, y créanme que esta falsa pandemia ha obligado a pensar a más de uno.

Sin embargo, tener un pensamiento crítico es una ardua tarea que no toda persona desea iniciar. Es más fácil delegar el empoderamiento personal en manos de otras personas que nos solucionen los problemas, parafraseando a Kant, a causa de una cobardía y pereza que ha permitido a otros a erigirse en tutores nuestros. Dicho de otro modo, el ser humano está todavía en minoría de edad a causa de la pereza y cobardía de decidir si el empoderamiento de su propio pensamiento es conveniente o no para sus intereses individuales. Cuando una persona cede su empoderamiento (es decir, dejar de ser consciente de su propia conciencia), en realidad, está cediendo su poder personal y, por tanto, cede a los citados “tutores” las decisiones sobre actos y pensamientos que pertenecen propiamente al sentido de nuestra propia vida.

2 - La fragmentación de la conciencia y la disociación colectiva

En cierto modo, existe una fragmentación de nuestra conciencia personal y una disociación colectiva pues, como afirma Kant, la minoría de edad del ser humano consiste en la incapacidad para servirse del entendimiento sin verse guiado por algún otro, por ejemplo, el médico para la salud, el clérigo para la salvación de nuestras almas y el político para organizar nuestras vidas. Todo ese des-empoderamiento personal se realiza seguramente de un modo inconsciente, pues estamos adoctrinados a seguir ciertas reglas y roles sociales si queremos estar bien ajustados a un sistema de convivencia democrática que nos garantiza nuestra libertad y nuestro bienestar (nótese la ironía al ver cómo está el mundo actualmente….) ¿Para qué pensar?, es más fácil dejar las importantes cuestiones vitales en manos de otros:

-en beneficio de unos poderes fácticos organizados mediante una jerarquía plutocrática y satánica;

-de la industrias farmacéuticas, que nos envenenan;

-de la religión como espoleta espiritual dominada por el enemigo invisible de la humanidad;

-y la casta política que manipula a la economía y la ideología a través del poder ejercido sobre la educación.

A todo lo anterior, se le suele llamar, al menos yo así lo denomino, una ingeniería social y mental.

Ahora sabemos que los enemigos de la humanidad han esparcido una falsa pandemia biológica (al menos les ha salido mal), aunque han alcanzado parte de su objetivo final: inocular el miedo como virus de una pandemia psicológica. Esta pandemia psicológica colectiva atenta contra nuestra libertad de pensamiento, pues esos poderes fácticos insisten en que nos creamos sus mentiras económicas, políticas y epistemológicas. Afortunadamente, el gran despertar es imparable, como han demostrado las asociaciones de “médicos por la verdad”.

3 - España: Cómo Pablo Iglesias manipuló a la conciencia colectiva

En España, hubo un amago de despertar colectivo con el surgimiento del movimiento 15M del año 2011, el cual fue absorbido por el ahora acusado de terrorismo internacional Pablo Iglesias a la cabeza de la formación política Podemos. Todas las personas que participaron en aquella efervescente conciencia colectiva a través de los famosos “Círculos”, fueron literalmente engañadas con el sistema-plancha de votación que sólo podía dar como ganador a Pablo Iglesias y sus acólitos elegidos. Con esa jugarreta, Pabló Iglesias dejó tirados en el tablero a más de mil ciudadanos que se postularon para candidatos a hacer alta política, a decidir por nosotros mismos acerca de nuestras vidas. Pero eso no fue posible, quisimos trascender nuestra minoría de edad como quería Kant, pero Pablo Iglesias sentenció que los de abajo no estábamos preparados para pensar por nosotros mismos, él y sus secuaces se encargarían de pensar políticamente por nosotros. Así nos va, pronto lo veremos en este próximo mes de septiembre: viene una muy gorda.

4 - El empoderamiento y el despertar espiritual

No obstante, trascendí la anterior disociación colectiva del 15M, hasta preguntarme por qué hay tanto sufrimiento en el mundo. Descubrí que el conocimiento sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto dolor en el mundo. Es en ese preciso momento donde se produce un “racionalismo espiritual” que, según la Tesis Doctoral de Noemi Siverio, se trataría de una dimensión espiritual: un despertar de la conciencia.

El despertar espiritual y la evolución del amor no es una cuestión que otros puedan hacer por nosotros sino que se convierte en nuestro personal camino ascendente hacia la sabiduría, ya no podemos delegar en “otros” esa tarea de empoderamiento intelectual y espiritual, pues atañe a nuestra propia libertad, que ahora queremos recuperar: por eso se originó el 15M, también los mal llamados “teóricos de la conspiración”, y ahora Q. Queremos trascender nuestra minoría de edad y que no nos llamen "negacionistas" por tener un "pensamiento crítico".

5 - El pensamiento crítico en la educación

¿Cómo vamos a educar a nuestros niños con tal manipulación de la historia? ¿Vamos a transmitirles los mismos valores que nos han esclavizado? ¿Es preciso que haya una ciencia de la conciencia que contemple el empoderamiento? ¿Es posible enseñar todo ello? Sí, mediante la filosofía transpersonal y una educación transracional tal como propone la Tesis de Marely Figueroa.

Para aprehender bien todo lo anterior es necesario un proyecto filosófico y pedagógico: cambiarse a sí mismo para cambiar al mundo. Una tarea que recae en científicos, filósofos, profesores y educadores.

Ahí dejo la propuesta, es una simple reflexión para saber con cuántos coincido en el camino.
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17 - ¿POR QUÉ ENFERMAMOS? ¿ES UNA CUESTIÓN DE CONCIENCIA?

Este artículo reproduce parte del capítulo 7 de mi libro PENSAR EN SER RICO, y se constituye en una de mis primeras reflexiones (año 2008) acerca de la psicopatología humana.

1 - PENSAMIENTO CONSCIENTE HACIA LA FELICIDAD PERSONAL

Lo que cada uno de nosotros determinemos lo que constituye nuestra felicidad espiritual, va a condicionar los objetivos de nuestra felicidad sensible. Y, ¿cómo se produce esta coincidencia? ¿Por qué nuestra dialéctica sensible busca acomodarse a nuestra dialéctica espiritual? Veamos cómo se produce esta identificación.

Es nuestro propio entendimiento (el particular saber de cada cual a través de su propia dialéctica intelectual), el que determina cómo debemos de obrar para ese fin. Cada persona busca satisfacer su felicidad espiritual y, consecuentemente, persigue, adapta o se conforma intelectualmente respecto de la felicidad sensible conseguida. Todavía no conocemos el fundamento del porqué cada cual elije lo que elije y, esto, sería objeto de un estudio más profundo en otra obra, pues estaría sujeto a condicionantes genéticos, sociológicos y psicológicos, en tanto que modelo cognitivo acerca de la personalidad. Pero, de momento, sí podemos establecer unas categorías que engloben un marco de actuación para todas las personas: cada uno de nosotros estamos determinados por nuestras propias potencialidades - cuerpo, mente y espíritu - y sus respectivas riqueza sensible (capítulo 4), riqueza intelectual (capítulo 5) y riqueza espiritual (capítulo 6). Dicho de otro modo, a cada estadio de felicidad espiritual le corresponde un estadio de felicidad sensible, que el entendimiento hace posible gracias a una felicidad intelectual que justifica dicha identificación (93). Expliquemos esto con algún ejemplo:

Pongamos por caso que mi grado de felicidad espiritual (amor en pareja) es tener una casa bien bonita y acomodada para vivir nuestra relación. En la medida que consiga ese bien material, habré conseguido la felicidad sensible que le corresponde al grado de la felicidad espiritual deseado. Y esto, como lo entiendo que es así, también coincide entonces con mi felicidad intelectual (pues conozco que lo he logrado). Pero, ese proceso de identificación entre lo deseable (felicidad espiritual) y lo conseguido (felicidad material), sólo es posible porque mi entendimiento (felicidad intelectual) así lo acepta en la propia identificación, independientemente de las circunstancias sociales del ejemplo. El entendimiento logra CONCIENCIA DE FELICIDAD PERSONAL cuando hay coincidencia de felicidad espiritual, felicidad sensible y felicidad intelectual en el mismo acto (94). Dicho de otro modo: seré feliz si, aquello que deseo espiritualmente se acomoda con la realidad material de ese deseo. Y como así lo entiendo en esa coincidencia, mi felicidad personal consiste en la unión de las tres felicidades en una sola. Sería el grado máximo de felicidad en un solo acto, expresado y sentido en una conciencia de la felicidad personal, la cual identifica a tres objetos: la felicidad espiritual (deseo amoroso), la felicidad sensible (logro material) y la felicidad intelectual (conocimiento de haber logrado el deseo).

Este proceso es válido para todas las personas. Da igual que sustituyamos la casa bien bonita y acomodada por un pisito pequeño y coquetón. Si la pareja, en este segundo caso, es lo que desea, se orienta la acción hacia la misma conciencia de la felicidad personal.

2 - DIALECTICA DE LA FELICIDAD PERSONAL

Ahora bien, como vivimos en un mundo de sentidos donde nos bombardean con nuevas necesidades, esa propia conciencia de la felicidad personal, recién conseguida, será sustituida por otra conciencia de la felicidad personal: es un proceso evolutivo que desemboca en la DIALECTICA DE LA FELICIDAD PERSONAL (95). Dicho de otro modo, vamos persiguiendo estadios continuos de felicidad personal a lo largo de nuestra vida. Eso es así, independientemente que lo consigamos o no. La dialéctica de la felicidad personal es la motivación última en nuestra vida: vamos persiguiendo la felicidad. Pero en esa loca carrera hacia la felicidad, se corre el riesgo de perder el necesario equilibrio entre lo material, lo intelectual y lo espiritual produciéndose, entonces, desviaciones hacia los extremos. En efecto, lo que nuestro entendimiento otorga como valor de felicidad personal, y es muy diferente en cada uno de nosotros, es lo que provoca conceptos diferentes de la citada felicidad personal para cada uno de nosotros. Se produce un silogismo de la felicidad (consciente o inconsciente): se dirige la propia felicidad personal hacia una de esas tres felicidades que la compone, ocupando entonces el lugar principal de toda nuestra dialéctica vital. Es decir, damos un valor predominante en nuestra vida a alguna de esas tres felicidades (material, intelectual o espiritual) usurpando, entonces, el lugar de la propia felicidad personal. Se produce una distorsión de la realidad: se produce la “enfermedad” psicológica y social. La mayoría viven en el materialismo como el propio objeto de la felicidad personal. Otros viven en la intelectualidad, alejados de toda conexión con la realidad. Y por último, los hay que se instalan en la espiritualidad extrema, rayando el fundamentalismo religioso y los extremismos más peligrosos. El predominio de alguna de las tres felicidades – material, intelectual o espiritual- usurpando el necesario equilibrio entre las tres, produce una distorsión de la realidad percibida: caemos en la “enfermedad” psicológica. Pero cuídense mucho de tachar de enfermo a un hedonista materialista, a un terrorista, a un fundamentalista religioso o a un intelectual retrógrado o dictatorial: creen actuar convenientemente. Hay que tener en cuenta que cada cual realiza su elección desde un estado de “libertad”. Cada cual es dueño de sus propias equivocaciones y distorsiones respecto de la comprensión de su propia realidad (96).

Un libro que seguramente ilustrará esta tesis es “El hombre libre y sus sombras” del psiquiatra Francisco Alonso-Fernández, donde hace una revisión de todos los aspectos de la libertad humana. Ofrece respuesta a muchas de las cuestiones mentales y sociales más preocupantes de la sociedad actual y revisa la libertad del ser humano. Dice el autor: “La pretensión de este ensayo es aportar al lector una ayuda informativa y vivida que le permita desarrollarse como una persona libre; y además, estar presto a defenderse a sí mismo y preservar a los suyos contra el empuje cada vez más poderoso de los movimientos sociales exterminadores de la libertad”. Alonso-Fernández hace un análisis antropológico de la libertad, entendiendo al individuo, como “cada quién es responsable ante sí mismo de convertirse o no en un individuo libre”.

Esos casos de “enfermedad” (97) se dan en las sociedades y las personas con una dialéctica excesivamente espiritual o materialista y, entre estas dos dialécticas, está la dialéctica intelectual intentando poner paz y orden a través de la historia. Es por ello que este ensayo pretende revindicar el lugar natural que le corresponde a la dialéctica intelectual hacia el Conocimiento con mayúscula. Sólo así estaremos mejor preparados para no desequilibrarnos hacia una lado excesivamente materialista y consumista que nos conduzca a la pérdida del propio sentido de nuestra vida (98).

El desequilibrio hacia el otro extremo, el excesivamente espiritualista, como ya he aludido anteriormente, es igualmente negativo pues se instala en la atalaya de la religiosidad o el misticismo sin conexión con el entendimiento propio de la época que le corresponde. Por esto mismo cuesta tanto que los cuerpos eclesiásticos cambien sus fundamentalismos para adaptarlos a la luz de los avances científicos y sociales. El enroscamiento en una posición excesivamente espiritual de la curia eclesiástica, la aleja del entendimiento común, social y científico de la sociedad contemporánea.

El discurso intelectual de la humanidad siempre ha discurrido entre las dos posiciones conceptualmente antagónicas, aunque intelectualmente unidas: el mundo y Dios, es decir, la materia y lo divino, es decir, el cuerpo y el espíritu, es decir, lo que soy físicamente y lo que aspiro espiritualmente, es decir, lo que siento y lo que amo, es decir, lo que pienso que soy y lo que pienso que quiero ser, es decir, en definitiva, el pensamiento de mi unicidad personal en forma de tríada del microcosmos (cuerpo, mente y espíritu) respecto de la misma tríada del macrocosmos ( Universo, Conocimiento y Amor) (99).

La consecuencia de dicho esquema conceptual paralelo es que, de manera unipersonal, se puede intentar (recalco lo de “intentar”) lograr hallar el equilibrio explicativo en la citada propia tríada (a eso se han dedicado todos los grandes pensadores de la historia) respecto de la tríada del universo. El problema, dentro de un contexto histórico, es que los grandes pensadores de todos los tiempos han pretendido resolver la tríada del universo al mismo tiempo que la tríada del hombre. Pero, lo único que han conseguido la suma de todos los filósofos y científicos de la historia es descomponer la tríada universal para hacerla comprensible a la luz de la ciencia actual (cualidad material). Queda todavía el trecho de hacerla comprensible en el plano intelectual y, seguidamente, en el plano plenamente espiritual: no existe todavía un consenso universal acerca de lo que constituye el objeto de nuestra humanidad, así como la finalidad de nuestra espiritualidad. Estamos en un punto concreto de la propia evolución de la humanidad. Es decir, la historia de la intelectualidad humana (historia del pensamiento) ha descompuesto la tríada del macrocosmos (Universo, Conocimiento y Amor), respectivamente, en ciencia, pensamiento y religión.

Siguiendo el orden de dicha descomposición, la ciencia ha llegado a reconocer la relatividad espacio-temporal (donde nada se destruye, sino todo se transforma) (100). La ciencia está llegando al límite de lo naturalmente explorable. La culminación conceptual de ello tiene su máximo exponente en el principio de indeterminación de Heisenberg, expresión matemática que marcó el fin del enfoque clásico y puramente dualista de la realidad. Esta desintegración de la rígida estructura del dualismo científico en la física, encuentra su analogía en el “teorema de Gödel” que deja, así, las puertas abiertas al mundo mental (101). Y, en este sentido, en palabra del premio Príncipe de Asturias de Investigación 2006, Juan Ignacio Cirac, todos sus trabajos se centran en investigar “los límites de la naturaleza”, “la frontera de lo imposible” (entrevista en el Diari de Tarragona el 21 de octubre del 2007). Habiendo tocado fondo la historia del pensamiento en la propia ciencia, debe redirigirse, ahora, el mismo pensamiento a la propia humanidad (102): ésta debe intelectualizarse a sí misma para desprenderse de las ataduras materiales que esclavizan al hombre contemporáneo. La historia del pensamiento humano ha desembocado en la atomización de la ciencia y, ahora, debe recomponerse ese puzle para ponerlo al servicio de la propia humanidad desorientada intelectual y espiritualmente: esta es la motivación inherente del presente ensayo.

La ciencia, al llegar a los límites investigables de la naturaleza, ha redirigido su mirada a los objetos propios de la espiritualidad humana. Hemos visto esto en “El viaje al amor” de Punset. Pero ya no es suficiente, la ciencia también quiere interpretar a Dios a través de un gen. Tal es el estudio que ha realizado Dean Hamer, genetista que afirma haber descubierto el “link” genético de la creencia en Dios. Muchos discuten que pueda encontrarse algo así codificado en el interior de un único fragmento de ADN. Esta hipótesis del gen de Dios, habría que llamarlo más correctamente el gen de la auto-trascendencia, pues eso es lo que afirma haber encontrado este genetista. En esencia, lo que viene a decir, y que todavía no se ha publicado en una revista científica, es que una de las dos versiones –alelos- que existen en el genoma humano del gen VMAT2, es el responsable de que ciertas personas posean una mente más espiritual, más mística.

No pretendo negar que la actitud científica prosiga con su camino de investigación. Ahora bien, reducir el amor y Dios a una interpretación exclusivamente científica, desgajándola de su dimensión intelectual y espiritual, sería lo equivalente a echar por tierra la propia condición intelectual y espiritual del hombre. Si desnudamos a la Humanidad de su Intelectualidad y de su Espiritualidad, ¿qué nos queda entonces? ¿Será la ciencia capaz de dar un sentido práctico a la vida futura de la humanidad? Habrá localizado al amor y a Dios y, los podrá señalar con el dedo bajo un microscopio, pero, ¿podrá, acto seguido, reconstruir la moral práctica sin contenidos intelectuales acerca de los motivos de la propia existencia? ¿Podrá explicar cuál es el sentido de la vida sin horizonte espiritual? Yo creo más bien que, la ciencia, no debe extralimitarse del campo que le es propio, a saber, el de la propia naturaleza y, acto seguido, poner dichos conocimientos al servicio del discurso intelectual de la humanidad. Es en esta dialéctica intelectual donde los hombres deben hallar un consenso de conocimientos para dirigir los destinos del mundo. Es decir, reorientar la espiritualidad de la humanidad. Y, se me antoja que, al igual que la filosofía ha tardado más o menos dos mil años para alcanzar la conciencia científica, presumo que dicha conciencia científica tardará muchos años en ser subsumida en una intelectualidad humana como centro de toda moralidad en base a conocimientos muy ciertos. Y aún cuando esto se consiga, habrá que luchar frente al fundamentalismo religioso, restándole todo el “poder divino” para colocar la propia espiritualidad en la humanidad.

Por tanto, concluyendo, pienso que pasarán muchas décadas para que la generación actual, así como algunas futuras, dejen atrás el estadio primero del materialismo, para dejar paso al estadio segundo: el humanismo. Y faltará bastante tiempo más, siglos quizás, para que la humanidad alcance el estadio tercero de espiritualidad. Esto requeriría un pleno consenso científico, intelectual y espiritual de todas las religiones y sociedades, dónde el hombre ya no sería “un lobo para el hombre”.

No obstante esta utopía futura planteada, es un deber intelectual plantear la posibilidad futura de ello, pues en eso consiste la filosofía, en pensar. Si no fuera por hombres con pensamientos profundos, la sociedad no habría llegado al estado actual de desarrollo. El pensamiento profundo sigue siendo el motor de la evolución, y este resurgir de grandes pensadores se hace patente en cada crisis del pensamiento humano. Pero la gran diferencia de nuestra época respecto del pasado es que, la atomización de las ciencias, así como la de las libertades humanas, no sólo ha provocado personas y sociedades “enfermas” sino que, la enfermedad se ha extendido al planeta entero. Y ahora toca remover todas y cada una de las conciencias para reconducir el sentido moral de la humanidad, siendo la única vía válida la del conocimiento. Así como en el pasado un solo pensador podía marcar la diferencia, ahora toca unificar todos los campos del saber, en una especie de “instituto del conocimiento” entre los doctos y sabios del mundo, para replantear los cimientos de una “nueva humanidad” que debe llegar irremediablemente, si no queremos ver este mundo a la deriva (103).

Por tanto, y después de tan larga conclusión, si ha entendido todo lo que he expuesto hasta aquí, solamente hay tres tipos de riqueza que pueden producir la felicidad personal: la riqueza sensible (dinero), la riqueza intelectual (conocimiento) y la riqueza espiritual (amor) cuando, respectivamente, coinciden en un mismo acto la felicidad espiritual (lo deseado), la felicidad sensible (lo logrado) y la felicidad intelectual (identificación racional entre lo deseado y lo logrado). Así, la capacidad de comprender y de entender (que es muy diferente en cada uno de nosotros: diferente en grado, pero no en esencia), es lo que hace que los objetos de lo que sea para cada cual la felicidad personal, tenga un arco bien diferente: la mayoría buscan su felicidad personal en la dialéctica sensible (material), otros en el discurso de la felicidad intelectual y algunos en la atalaya de la felicidad espiritual. Pero muy pocos logran una DIALECTICA DE LA FELICIDAD PERSONAL que integre a las tres felicidades (material, intelectual y espiritual), de un modo equilibrado en la realización personal de su proyecto de vida.

Aquí pierden, muchos, el horizonte de unificación de las tres felicidades para dar un sentido superior a su vida. Quedan atrapados en una sola dialéctica como impulsora principal de su discurso vital. Cuando intensificamos todos nuestro esfuerzo en uno de los tres posibles caminos solamente, confundiéndose con la dialéctica de la felicidad personal, es cuando se producen todos los desórdenes mentales y sociales que serán estudiados por los psicólogos, psiquiatras y sociólogos. Estos especialistas de lo humano son los que tienen que averiguar el porqué de las depresiones, la falta de felicidad y la no aceptación de identidad del sujeto con el medio con el que vive. Las personas y sociedades “enfermas” han perdido de vista que el sentido de la vida tiene que abarcar de un modo felizmente equilibrado lo sensible, lo intelectual y lo espiritual, y no el predominio de alguno de estos caminos sobre los otros. Solamente en la unificación equilibrada de esos tres caminos de felicidad se puede lograr la pretendida felicidad personal, al haber logrado nuestra conciencia la unicidad vivencial, racional y espiritual, libre de desviaciones patológicas.

Conviene recordar que las tres riquezas (dinero, conocimiento y amor), siguiendo por las respectivas tres dialécticas (sensible, intelectual y espiritual) con sus correspondientes felicidades, se evidencian en la conciencia reflexiva en busca de la felicidad personal a lo largo de la vida (104). Este mismo proceso es aplicable al desarrollo de la conciencia colectiva de las diferentes sociedades pasadas o existentes actualmente. Es la falta de equilibrio entre las tres felicidades lo que produce la “enfermedad” psicológica y social. Y es el desequilibrio extremo el que produce tantas guerras ideológicas, religiosas, así como las diferencias entre ricos y pobres. Si una persona, mediante su entendimiento, no logra comprender este proceso, no habrá entendido cual es la potencialidad a partir de la cual se origina todo: somos cuerpo, mente y espíritu.

AQUÍ en este enlace: LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA, SEGÚN AMADOR MARTOS en un vídeo Power Point de una hora de duración.

NOTAS:

93 – Los pensamientos son la sombra de nuestros sentimientos.(Nietzsche, filósofo alemán)

94 – La felicidad reside en el ocio del espíritu. (Aristóteles, filósofo griego)

95 – Acostumbrarse a la felicidad es una gran infelicidad. (Publio Siro, poeta romano)

96 – Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada. (Rousseau, filósofo francés)

97 – Las enfermedades son los intereses que se pagan por los placeres. (John Ray, naturalista británico)

98 – Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo. (Goethe, novelista y poeta alemán)

99 – La verdad filosófica no es la concordancia del pensamiento con el objeto, sino la adecuada expresión del ser del propio filósofo. (Georg Simmel, filósofo y sociólogo alemán)

100 – Nada perece en el universo; cuanto acontece en él no pasa de meras transformaciones.(Pitágoras, matemático griego)

101 – Libro: “El espectro de la conciencia” (Ken Wilber, editorial Kairós)

102 – La naturaleza nunca hace nada sin motivo. (Aristóteles, filósofo griego)

103 – El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento. (Aristóteles, filósofo griego)

104 – La vida es lo que hacemos y lo que nos pasa. (Ortega y Gasset, filósofo español)
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18 - CONCIENCIA DE MÁS ALLÁ DE ESTE TIEMPO

Este artículo es un resumen de la tesis defendida en el capítulo 5 El abismo cultural de Occidente es un abismo de conciencia de la obra FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y EDUCACIÓN TRANSPERSONAL


“La conciencia, esa gran desconocida y, paradójicamente, tan presente en nosotros como ausente en el mundo”

Cuando sabes que la verdadera vida está en el interior de uno mismo, y teniendo en cuenta la profundidad filosófica en la que está instalado cada cual desde su razón, surgen entonces preguntas -sobre todo de tipo metafísico- que te transportan a otro campo de investigación, a ese lugar en donde el tiempo se vuelve relativo (1), donde el pasado, el presente y el futuro coexisten (2). El supuesto básico de la Teoría de la relatividad de Einstein (2008) es que la localización de los sucesos físicos, tanto en el tiempo como en el espacio, son relativos al estado de movimiento del observador. Si fuera posible viajar a la velocidad de la luz, seríamos viajeros en el tiempo (3). Pero esa cuestión intenta resolver el desplazamiento físico a través del tiempo, es decir, en el universo material. Sin embargo, como postula el físico y astrónomo Sir James Jean, la naturaleza es mental, un estado fundamental de conciencia en el que la iluminación resplandece en toda su claridad en este momento y en todos los demás como conciencia de unidad.


NOTAS:

(1) Científicos austríacos han demostrado una limitación fundamental para nuestra capacidad de medir el tiempo, combinando la mecánica cuántica y la teoría de Einstein de la relatividad general. Al medir el tiempo, normalmente suponemos que los relojes no afectan el espacio y el tiempo, y que el tiempo puede medirse con precisión infinita en puntos cercanos del espacio. Pero físicos teóricos de la Universidad de Viena y de la Academia Austriaca de Ciencias argumentan que cuanto más preciso sea un reloj determinado, más “borra” el flujo de tiempo medido por los relojes vecinos. Como consecuencia, el tiempo mostrado por los relojes ya no está bien definido. Los hallazgos se publican en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS).

En la vida cotidiana estamos acostumbrados a la idea de que las propiedades de un objeto pueden ser conocidas con una precisión arbitraria. Sin embargo, en la mecánica cuántica, una de las principales teorías de la física moderna, el principio de incertidumbre de Heisenberg establece un límite fundamental a la precisión con la que se pueden conocer pares de propiedades físicas, como la energía y el tiempo de un reloj. Cuanto más preciso es el reloj, mayor es la incertidumbre en su energía. Un reloj arbitrariamente preciso tendría por lo tanto una incertidumbre ilimitada en su energía. Esto se hace importante cuando se incluye la teoría de Einstein de la relatividad general, la otra teoría clave en la física. La relatividad general predice que el flujo del tiempo es alterado por la presencia de masas o fuentes de energía. Este efecto, conocido como “dilatación del tiempo gravitatorio”, hace que el tiempo se desacelere cerca de un objeto de gran energía, en comparación con la situación en la que el objeto tiene una energía menor.

Combinando estos principios de la mecánica cuántica y la relatividad general, el equipo de investigación encabezado por Aslav Brukner de la Universidad de Viena y el Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica demostró un nuevo efecto en la interacción de las dos teorías fundamentales. Según la mecánica cuántica, si tenemos un reloj muy preciso, su incertidumbre energética es muy grande. Debido a la relatividad general, cuanto mayor es su incertidumbre energética, mayor es la incertidumbre en el flujo de tiempo en el vecindario del reloj.

Juntando las piezas, los investigadores mostraron que los relojes colocados uno junto al otro necesariamente se perturban mutuamente, resultando en un “borroso” flujo de tiempo. Esta limitación en nuestra capacidad de medir el tiempo es universal, en el sentido de que es independiente del mecanismo subyacente de los relojes o del material del que están hechos. “Nuestros hallazgos sugieren que necesitamos reexaminar nuestras ideas sobre la naturaleza del tiempo cuando, tanto la mecánica cuántica como la relatividad general, son tomadas en cuenta”, dice Esteban Castro, autor principal de la publicación.


(2) Un profesor estadounidense ha presentado una nueva teoría del tiempo, que sugiere que la idea de que el mismo fluye como un río no es correcta. Más bien, afirma, el espacio-tiempo es un “universo de bloque” donde el pasado, el presente y el futuro coexisten. La nueva teoría del tiempo, desarrollada por Bradford Skow, un profesor de filosofía del Instituto de Tecnología de Massachusetts, EE.UU., sugiere que el tiempo no avanza, sino más bien, todo el tiempo es siempre presente (47).

Según esta teoría del “universo de bloque”, si tuviéramos que “contemplar” el universo desde arriba, veríamos tiempo extendido en todas las direcciones. Skow alega que no cree en que los eventos se queden en el pasado y desaparezcan para siempre: existen en diferentes partes del espacio-tiempo. El científico sostiene que el presente no es como un punto destacado en la línea de tiempo. Más bien, las experiencias que tuviste ayer, la semana pasada, o incluso años atrás son todas reales. Sin embargo, precisa que el viaje en el tiempo entre los diferentes momentos no es posible, ya que ahora estamos en una parte diferente del espacio-tiempo.


(3) "En la Teoría de la Relatividad, la posibilidad de viajar a la velocidad de la luz es equivalente a la de viajar al pasado", dice Álvaro de Rújula, físico teórico del CERN. El padre de la Teoría de la Relatividad, Albert Einstein, ya había aventurado que si somos capaces de enviar un mensaje más rápido que la luz, entonces "podremos enviar un mensaje al pasado". En este sentido, el CERN dice haber hallado partículas que se mueven más rápido que la luz. Un equipo internacional de científicos ha descubierto que unas partículas, llamadas neutrinos, viajan más rápido que la luz, según un portavoz de los investigadores. El hallazgo podría suponer un desafío a una de las leyes fundamentales de la física.

Antonio Ereditato, que trabaja en el centro de partículas físicas del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear, por sus siglas en francés) en la frontera franco-suiza, contó a Reuters que los tres años de mediciones han mostrado que los neutrinos se movían 60 nanosegundos más rápido que la luz en una distancia de 730 kilómetros entre Ginebra y Gran Sasso, en Italia.

La luz podría haber cubierto esa misma distancia en alrededor de 2,4 milésimas de segundo, pero los neutrinos tardaron 60 nanosegundos (un nanosegundo equivale a una mil millonésima parte de un segundo) menos que los haces de luz.

"Tenemos mucha confianza en nuestros resultados. Pero necesitamos que otros colegas hagan sus pruebas y lo confirmen por sí mismos", dijo. Hay que ser prudente. Si se confirma, el descubrimiento podría invalidar una parte clave de la teoría de la relatividad que Albert Einstein enunció en 1905, que asegura que nada en el universo puede viajar más rápido que la luz.

Este es uno de los 'dogmas' aceptados por la física teórica y que ha permanecido invariable desde 1905, cuando Einstein enunció su Teoría de la Relatividad Especial. No es que nada pueda ir más rápido que la luz. Los físicos teóricos creen que en el inicio del universo, instantes después del Big Bang sí se produjeron velocidades mayores que la de la luz (300.000 kilómetros por segundo). Lo que significa el enunciado del genial físico alemán es que ningún “mensajero”, ninguna partícula (o señal como se denominan en la física teórica), puede hacerlo.

"Si se confirmase el resultado significaría una nueva revolución en Física con implicaciones en la teoría de la información", explica desde el CERN José Bernabéu, catedrático de Física Teórica de la Universidad de Valencia y reciente ganador del Premio de la Física convocado por la Real Sociedad Española de Física y por la Fundación BBVA. "Si se confirmase sería increíblemente revolucionario, supondría un batacazo, pero los batacazos son buenos", resume De Rújula. (Información extraída del artículo titulado Viajar a la velocidad de la luz es equivalente a poder viajar al pasado, publicado en EL MUNDO.


BIBLIOGRAFÍA:

Einstein, Albert. Sobre la teoría de la relatividad especial y general. Madrid: Alianza Editorial, 2008.
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19 - LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA, SEGÚN KEN WILBER: HACIA LA NO-DUALIDAD

Este artículo es una reproducción de la nota 137 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.).

Este artículo está reproducido en la segunda parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

Extracto de la página 369:

Concluyendo, la sabiduría (Droit, 2011) y el amor (Hüther, 2015) no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor (espiritualidad), y el amor a la verdad es el camino (filosofía), todo un reto de integración entre la razón (yo) y el espíritu (nosotros) con la salvaguarda de la naturaleza (ello). Integrar el Gran Tres es el reto todavía pendiente para la humanidad desde que fue diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas. El gran mérito de Wilber desde la perspectiva de la historia de la filosofía, es haber delineado los cuatro Rostros del Espíritu mediante los cuatro cuadrantes, es haber cartografiado los caminos de la evolución de la conciencia (1)(Grof, 1994) y haber señalado la profundidad que debe ser descubierta por cada uno de nosotros mediante la meditación. Wilber también nos describe un mundo chato dominado por el materialismo científico que impide con su dogmatismo epistemológico la integración con el Espíritu. No obstante, Wilber nos deja un análisis hermenéutico de la historia del pensamiento y de la evolución de la conciencia como pocos en el mundo, no en vano, es considerado como el “Einstein” de la conciencia.

Nota (1): Sinopsis de La evolución de la conciencia según Ken Wilber (2005c: 214-318) en Breve historia de todas las cosas. Wilber distingue tres estadios evolutivos: el prepersonal, el personal y el transpersonal.

-El estadio prepersonal (o pre-egoico): corresponde a los ámbitos inferiores que se caracteriza por los instintos y los procesos somáticos, los impulsos de orden emocional y sexual basados en percepciones simples y en emociones. Este estadio tiene tres etapas: sensorio físico (fulcro 1), el nacimiento del yo emocional (fulcro 2) y el nacimiento de la mente representacional (fulcro 3).

-El estadio personal (o egoico): en este estadio se trasciende al estadio prepersonal, principalmente, por el nivel de interiorización, lo que Piaget llamó “egocentrismo decreciente”. Conseguir un mayor desarrollo implica la capacidad de trascender el punto de vista propio y encontrar uno superior. A su vez, también tiene tres etapas: la mente regla/rol (fulcro 4), el reflexivo formal (fulcro 5) y la visión-lógica o centauro (fulcro 6).

-El estadio transpersonal (o trans-egoico), que se desarrolla también en tres etapas: el nivel psíquico que viene a ser la culminación del nivel personal de visión-lógica, y se caracteriza por un aumento del nivel de percepción y de las capacidades de la mente ordinaria (fulcro 7); el nivel sutil es un nivel intermedio de desarrollo espiritual, el cual implica el desarrollo del Dios personal, de los arquetipos y del misticismo genuino (fulcro 8); y el nivel causal, descrito como el self universal y sin forma, en palabras de Ken Wilber: “una conciencia de unidad sin fronteras que todo lo impregna…un ser que es esencialmente uno con el self Supremo” (fulcro 9).

1 -EN EL CAMINO HACIA LO GLOBAL

Hoy en día se habla mucho de “perspectiva global”, de “conciencia global”, de pensar globalmente y de actuar localmente. Sin embargo, según Wilber, un mapa global es una cosa y un cartógrafo capaz de vivir de acuerdo a él otra completamente diferente. Una perspectiva global no es algo innato, el niño no nace con ella. Una perspectiva global es algo tan excepcional e infrecuente que hay pocos individuos que realmente la posean (recuerde que a mayor profundidad menor amplitud). La utilidad de los mapas supuestamente globales o sistémicos son mapas de la Mano Derecha, por el contrario, el asunto crucial consiste en el desarrollo de la Mano Izquierda, en suma, promover el desarrollo de los individuos hasta el punto en el que estén en condiciones de asentarse en una conciencia global. Es desde dentro y más allá de esta perspectiva global desde donde emergen los estadios genuinamente espirituales o transpersonales en la medida en que el Espíritu comienza a reconocer sus dimensiones globales. Por tanto es necesario un proceso de desarrollo y evolución que conduce hasta el Yo global, una escalera que es preciso subir peldaño a peldaño y que consta de nueve estadios de evolución de la conciencia.

Fulcro 1: La incubación del yo físico

En el momento del nacimiento, el bebé es un organismo fundamentalmente sensioromotor, un holón que incluye y trasciende a las células, las moléculas y los átomos que lo componen. En términos de Piaget, el bebé está identificado con la dimensión sensoriofísica, lo cual explica que ni siquiera pueda distinguir entre interior y exterior: el yo físico y el mundo físico se hallan fundidos, es decir, todavía no se han diferenciado. Este temprano estado de fusión suele denominarse “matriz primordial” porque es la matriz que irá diferenciándose a lo largo del proceso de desarrollo subsiguiente. La matriz primordial es simplemente la fase 1 del fulcro 1. Recordemos que, en cada uno de los fulcros del desarrollo, el yo debe atravesar un proceso trifásico (1-2-3): identificación con un determinado peldaño, diferenciación de ese peldaño hasta trascenderlo y, por último, integración e incluyéndolo en su propia estructura.

Pero alrededor de los cuatro meses de edad, el niño comienza a diferenciar entre las sensaciones físicas del cuerpo y las del entorno que le rodea. El niño muerde una sabana y no le duele, pero se muerde el pulgar y sí le duele. Entonces es cuando empieza la diferenciación del fulcro 1, una fase que suele completarse en el primer año de vida, habitualmente entre los cinco y nueve meses de edad y se constituye en un proceso de “incubación” hasta el “nacimiento real” por así decirlo, del yo físico -o fase 2 del fulcro 1-.

Fulcro 2: El nacimiento del yo emocional

Una vez atravesado el fulcro 1, el niño ha trazado ya las fronteras de su yo físico pero todavía no ha establecido las fronteras de su yo emocional. Puede diferenciar su yo físico del entorno físico pero todavía no puede diferenciar su yo emocional de su entorno emocional, lo cual significa que su yo emocional permanece fundido o identificado con quienes le rodea, especialmente con la madre: esta es la fase de fusión con la que se inicia el fulcro 2. El hecho de que no pueda diferenciarse del mundo emocional y vital que le rodea le lleva a considerar al mundo como una extensión de sí mismo y, precisamente, este es el significado técnico del término “narcisismo”. Un narcisismo, en este estadio, que no es patológico sino perfectamente normal pues es todavía incapaz de pensar por sí mismo. Dicho de otro modo, su perspectiva es la única de la existencia y por ello, cuando juega al escondite, se cubre los ojos creyendo que si él no le ve a usted, usted tampoco podrá verle a él. Su identidad es biocéntrica porque se halla fundido con la biosfera interna y externa y, por tanto, sumamente egocéntrico pues carece de fronteras emocionales.

Pero en algún momento entre los 15 y los 24 meses, el yo emocional comienza a diferenciarse del entorno emocional, lo que puede llamarse el “nacimiento psicológico del niño”. Es precisamente en ese momento en el que el yo pasa de la fase de fusión inicial a la fase de diferenciación del fulcro 2, cuando tiene lugar el “nacimiento emocional” del niño y comienza a despertar al hecho de que es un yo separado que existe en un mundo separado. Muchos teóricos consideran que este es el comienzo de la alienación, de la enajenación profunda, el dualismo básico, la escisión entre sujeto y objeto, el origen de la conciencia fragmentada. El mundo manifiesto es un lugar atroz y cuando los humanos toman conciencia de este hecho sufren terriblemente, y ese doloroso proceso es denominado como despertar. En ese momento, está comenzando a adentrase en el mundo del dolor y del sufrimiento, una pesadilla infernal ante la que solo tiene dos alternativas: regresar a la fusión anterior en la que no era consciente de la alienación, o seguir creciendo hasta llegar a superar esta alienación en el despertar espiritual. Cuando despertamos como yo emocional separado, con todo el gozo y el terror que ello implica, hemos trascendido realmente el estado de fusión anterior, hemos, en cierto modo, despertado, hemos ganado en profundidad y en conciencia, lo cual tiene su propio valor intrínseco.

Fulcro 3: El nacimiento del yo conceptual

Si todo va relativamente bien, el yo deja de estar exclusivamente identificado con el nivel emocional. Es entonces cuando comienza a trascender ese nivel y a identificarse con el yo mental o conceptual, momento que jalona el comienzo del fulcro 3 y de la mente representacional, la mente compuesta por imágenes, símbolos y conceptos a la que Piaget denomina estadio preoperacional. Las imágenes comienzan a aparecer alrededor de los siete meses de edad y se parecen tanto al objeto que representan que, si cierra los ojos e imagina un perro, esa imagen se asemeja mucho al perro real. Los símbolos, por su parte, también representan a los objetos pero son operaciones cognitivas más complejas y dominan la conciencia entre los 2 hasta los 4 años de edad, aproximadamente. En ese momento comienzan a aparecer los conceptos y gobiernan la conciencia desde los 4 a los 7 años. Si bien los símbolos representan a los objetos, los conceptos representan a un conjunto de objetos. Es entonces cuando despunta un yo especialmente mental, un yo conceptual que se identifica con la mente conceptual, hallándose así en presencia del fulcro 3 en el que el yo ya no es un manojo de sensaciones, impulsos y emociones sino un conjunto de símbolos y conceptos. En ese momento comienza a aparecer el mundo lingüístico, el mundo noosférico, lo cual provoca una auténtica revolución: hemos pasado de la fisiosfera del fulcro 1 hasta la biosfera del fulcro 2 y, ahora en el fulcro 3, comenzamos a adentrarnos en la noosfera.

El mundo lingüístico es, en realidad, un nuevo mundo que nos abre a un nuevo espacio: ahora el yo puede pensar en pasado y planificar el futuro, y también puede comenzar a controlar sus funciones corporales y a imaginar cosas que no se hallan inmediatamente presentes ante sus sentidos. Pero el hecho de que pueda anticipar el futuro supone también que puede preocuparse y experimentar ansiedad, y el hecho de que pueda pensar en el pasado implica que puede sentir remordimientos y rencor.

Los tres primeros fulcros hasta ahora vistos constituyen los tres primeros niveles del proceso de evolución de la conciencia, cada uno de los cuales nos brinda una diferente visión del mundo. Si la visión del mundo es el aspecto que asume el Kosmos desde un determinado peldaño de la escalera de la evolución de la conciencia, ¿qué aspecto tiene el Kosmos cuando usted dispone solo de sensaciones e impulsos? A este paisaje lo denomina Wilber visión arcaica del mundo (fulcro 1). Cuando a esa perspectiva se le agregan posteriormente imágenes y los símbolos aparece la visión mágica del mundo (fulcro 2); más tarde, cuando se le incorporan las reglas y los roles surge la visión mítica del mundo (fulcro 3); y con la emergencia del estadio operacional formal aparece el mundo racional, etcétera. Con la aparición de la visión racional del mundo, el sujeto comprende que no existe salvación mágica o mítica a menos que emprenda el correspondiente proceso de desarrollo y que, si quiere transformar la realidad, deberá hacerlo él mismo.

Fulcro 4: El nacimiento del yo rol

De ese modo llegamos al fulcro 4, a la estructura que Wilber denomina mente “regla/rol” y Piaget como estadio cognitivo operacional concreto (“conop”), un estadio que aparece alrededor de los 6 ó 7 años y que domina a la conciencia hasta algún momento entre los 11 y los 14 años: implica la capacidad de aprender reglas mentales y de asumir roles mentales y, lo que es realmente crucial, la capacidad de asumir el papel de los demás, lo cual constituye un extraordinario paso hacia adelante en el camino que conduce hacia lo global, en el camino que lleva a asumir una perspectiva mundicéntrica pues se halla en condiciones de asumir el rol de los demás. Por supuesto que todavía no ha alcanzado la perspectiva mundicéntrica, pero lo cierto es que está moviéndose en la dirección correcta porque ha comenzado a darse cuenta de que su visión no es la única del mundo. Ello supone un cambio total de la visión del mundo -un cambio de paradigma-, y conlleva un profundo cambio en la sensación de identidad, en la actitud moral y en las necesidades del yo.

El cambio de paradigma que conduce de la modalidad de conciencia preconvencional a la modalidad convencional (desde el fulcro 3 hasta el fulcro 4) es un cambio que resulta evidente en la capacidad de asumir el rol de los demás, y a lo largo de todo es proceso, podemos advertir una continua disminución del egocentrismo puesto que la evolución global del ser humano apunta hacia estados cada vez menos egocéntricos. Pero la batalla evolución versus egocentrismo es también la contienda arquetípica global del universo y, según Howard Gardner, tal desarrollo humano puede ser considerado como una continua disminución del egocentrismo. Wilber resume el proceso de disminución del narcicismo como una secuencia que va del fisiocentrismo (fulcro 1) al biocentrismo (fulcro 2) y luego al egocentrismo (fulcro 3), tres estadios sucesivos en los que el egocentrismo es cada vez menor. Y, en el momento en que aparece la capacidad de asumir el rol de los demás, la perspectiva egocéntrica experimenta otro cambio radical y pasa de ser egocéntrica a sociocéntrica. Sin embargo, la actitud sociocéntrica o convencional tiende a ser muy etnocéntrica: la consideración y el respeto se han expandido desde mí hasta mi grupo, es decir, hasta incluir a quienes participan de la misma mitología, la misma ideología, la misma raza, el mismo credo, la misma cultura…pero no más allá. Por tanto, todavía no puedo pasar de una actitud sociocéntrica y etnocéntrica a una actitud auténticamente mundicéntrica o universal y pluralista, lo cual es propio del fulcro 5.

Fulcro 5: El ego mundicéntrico o maduro

Llegamos así al fulcro 5 entre los 11 y los 15 años que, en la cultura occidental, corresponde al estadio de las operaciones formales (“formop”). Del mismo modo que la estructura operacional concreta podía operar sobre el mundo concreto, la estructura formop permite operar sobre el pensamiento. Ya no se trata solo de pensar sobre el mundo sino de pensar sobre el pensamiento, algo, por cierto, que no es tan árido y abstracto como puede parecer a simple vista. En realidad es exactamente todo lo contrario, porque eso significa que la persona está en condiciones de comenzar a imaginar posibles mundos diferentes, lo cual le abre al mundo del auténtico soñador. A partir de entonces aparece la posibilidad de un mundo ideal y la conciencia de la persona puede soñar en cosas que no se hallan presentes, imaginar posibles mundos futuros y hacer lo necesario para transformar el mundo en función de esos sueños ya que es “la edad de la razón y de la revolución”.

Asimismo, el hecho de pensar sobre el pensamiento posibilita la auténtica introspección, pues por vez primera el mundo interno se abre ante el ojo de la mente y el espacio psicológico se convierte en un nuevo y excitante territorio. Las imágenes internas danzan en el interior de la cabeza y estas no proceden de la naturaleza externa, del mundo mítico o del mundo convencional sino de una extraña y milagrosa voz interior. En este punto, la actitud moral pasa de ser convencional a ser postconvencional: a partir de ese momento, usted puede criticar a la sociedad convencional, pues el hecho de “pensar sobre el pensamiento” le permite “juzgar las normas” y, en cierto modo, puede trascenderlas. Este es el proceso trifásico característico del paso del fulcro 4 al fulcro 5: al comienzo, uno se halla fundido con las reglas y los roles convencionales, identificado con ellas (y en consecuencia, se encuentra a su merced y es un auténtico conformista); pero luego comienza a diferenciarse de ellas y a transcenderlas, logrando así una cierta libertad que le permite pasar al siguiente estadio superior (fulcro 5), en donde todavía deberá integrar estos roles sociales. En suma, el paso de lo sociocéntrico a lo mundicéntrico supone otra disminución del narcicismo, otro descentramiento, otra trascendencia, pues usted quiere saber qué es lo correcto y qué es lo adecuado, pero no solo para su pueblo sino para todo el mundo. Entonces es cuando asume una actitud postconvencional, global o mundicéntrica y, lo que es más importante, se aproxima a una actitud auténticamente espiritual o transpersonal.

Por vez primera en todo el proceso de desarrollo y evolución de la conciencia disponemos de una perspectiva mundicéntrica o global, ¡un viaje muy largo por una carretera muy pedregosa en el camino que conduce a lo global! Y, lo que es más importante, esta plataforma mundicéntrica constituye el trampolín para acceder a cualquier desarrollo posterior superior. Se trata de un cambio irreversible, de una transformación que no tiene posible vuelta atrás puesto que, una vez que contempla el mundo desde una perspectiva global, ya no puede dejar de hacerlo. Por primera vez en el curso de la evolución, el Espíritu contempla a través de sus ojos y ve un mundo global, un mundo descentrado del yo y de lo mío, un mundo que exige atención, respeto, compasión y convicción, un Espíritu que solo se expresa a través de la voz de quienes tienen el coraje de permanecer en el espacio mundicéntrico y no caer en compromisos inferiores más superficiales, lo cual está directamente relacionado con la actitud moral. La moralidad convencional es sociocéntrica mientras que la moral postconvencional es mundicéntrica y está basada en el principio del pluralismo universal o multiculturalismo.

Pero tenemos que ser muy cuidadosos, pues debe recordarse que la actitud propia del fulcro 5 es muy infrecuente, muy elitista y muy difícil de lograr. Cuando usted ha evolucionado desde la perspectiva egocéntrica hasta la etnocéntrica y la mundicéntrica, no le resultará difícil comprender que todos los individuos son merecedores de la misma consideración y de las mismas oportunidades, sin importar raza, sexo o credo. La actitud universalmente pluralista es realmente multicultural y postconvencional. El problema es que la mayor parte de los individuos con los que se relaciona todavía son esencialmente egocéntricos o etnocéntricos y, en consecuencia, no comparten su universalismo. De este modo, usted se ve obligado a mostrar una tolerancia universal con individuos que no son igual de tolerantes que usted. Es así como los multiculturalistas suelen terminar atrapados en varias flagrantes contradicciones: la afirmación de que no son elitistas. Según afirma un determinado estudio, solo el 4% de la población de Estados Unidos ha alcanzado la actitud pluralista postconvencional y mundicéntrica, una actitud, pues, muy infrecuente y muy elitista. Pero los multiculturalistas que afirman no ser elitistas deben mentir sobre su propia identidad, lo cual termina conduciéndoles por caminos muy ambiguos y hasta padecer una crisis de identidad global. Su postura oficial es que cualquier tipo de elitismo es malo pero su yo real es, de hecho, un yo elitista y, en consecuencia, se ven abocados a disfrazarlo y a distorsionarlo, a mentir, en suma. Esta es la patología típica del fulcro 5, una patología de la mente adolescente que todavía sigue atrapada en una variante de la disociación del fulcro 5, del desastre de la modernidad, una postura que afirma haber superado ya a la modernidad pero que, no obstante, sigue completamente atrapada en ella y se ve obligada a mentirse a sí misma.

Lo anterior nos lleva a una espantosa situación, a la policía del pensamiento, lo que fue denominado por Orwell en 1984 como newspeak, que parece estar en todas partes y ha terminado secuestrando a todos los universalistas. Con el newspeack, Orwell se refiere a una forma retórica en la que, bajo un disfraz de objetividad, se está sirviendo, de hecho, a objetivos políticos o ideológicos, alentando así la fragmentación egocéntrica y etnocéntrica y la política de la injusticia, la política del narcicismo.

Fulcro 6: La integración corpomental del centauro.

La estructura básica de este estadio es visión-lógica, o lógico-global, una estructura de conciencia muy global e integradora. En el momento en que el centro de gravedad del yo se identifica con la estructura visión-lógica, en el momento en que la persona vive desde ese nivel, su personalidad se integra y su yo puede comenzar realmente a asumir una perspectiva global y no simplemente hablar de ella. De modo que la capacidad integradora de la estructura visión-lógica sirve de soporte a un yo integral, un estadio denominado por Wilber como centauro, un estadio en el que tiene lugar una integración entre el cuerpo y la mente, entre la biosfera y la noosfera, que configuran un yo relativamente autónomo, un yo que ha superado el aislamiento, el atomismo y el egocentrismo, un yo integrado en redes de responsabilidad y servicio. Es decir, el yo observador está comenzado a transcender la mente y el cuerpo y, en consecuencia, puede ser consciente de ambos como objetos de conciencia, como experiencias. No es que la mente contempla el mundo, sino que el yo observador contempla, al mismo tiempo, la mente y el mundo, y por ese mismo motivo comienza a integrar la mente y el cuerpo. Por ello se le denomina centauro. En este punto de la evolución usted se encuentra, por así decirlo, a solas consigo mismo, dejando atrás la fe ciega en los roles y las reglas convencionales de la sociedad, superando la actitud etnocéntrica y sociocéntrica y se adentra en un espacio mundicéntrico en el que el sujeto explora los dominios más profundos y genuinamente espirituales.

La visión-lógica es aperspectivista en el sentido de que dispone de una multiplicidad de puntos de vista y no privilegia automáticamente ninguno de ellos sobre los demás. Pero cuando uno empieza a tener en cuenta todas las posibles perspectivas, todo comienza a moverse vertiginosamente. La conciencia aperspectivista que proporciona la visión-lógica puede llegar a ser muy desconcertante porque todos los puntos de vista empiezan a parecer relativos e interdependientes, no hay nada absolutamente fundacional, ningún lugar en el que apoyar la cabeza y decir ¡he llegado! Si tenemos en cuenta la relatividad de las distintas perspectivas, correremos el peligro de caer en una locura aperspectivista que termine paralizando la voluntad y el juicio. La afirmación de que “todo es relativo y de que no hay nada mejor ni peor que otra cosa” soslaya el hecho de que esta misma actitud es mejor que las actitudes alternativas, cayendo entonces en la llamada contradicción performativa. Y los multiculturalistas que ocasionalmente alcanzan el nivel visión-lógico suelen caer en la locura aperspectivista.

La dimensión aperspectivista a la que nos permite acceder la estructura visión-lógica no supone que el Espíritu se haya quedado ciego a lo largo del proceso, sino que está contemplando el mundo a través de infinitos y milagrosos puntos de vista, un nuevo descentramiento, una trascendencia más, una nueva espiral en el proceso evolutivo que trasciende al egocentrismo. La tarea fundamental del fulcro 6 es la emergencia del yo auténtico, del yo existencial y, como decía Heidegger, el yo finito debe morir y la magia, los dioses míticos y la ciencia racional no pueden salvarlo. El descubrimiento del auténtico ser-en-el-mundo, búsqueda de la auténtica individualidad-en-la-comunión-, exige la asunción de la propia mortalidad y finitud.

Dado que los existencialistas no reconocen ninguna esfera de conciencia superior, quedan atrapados en la visión existencial del mundo que restringe sus percepciones exclusivamente a lo que queda dentro de su horizonte. Cualquier afirmación de la existencia de una dimensión superior será recibida con una fría mirada y la vergonzosa acusación de “inautenticidad” caerá sobre su cabeza. Así, pues, la fase de fusión del fulcro 6 se halla atrapada en el centauro y en la visión existencial del mundo. Desde este punto de vista, la angustia constituye el único referente de la autenticidad. ¿Qué sentido tiene lo personal si uno está abocado a la muerte? ¿Para qué vivir en esas circunstancias? Esta preocupación por el sentido y por la falta de sentido tal vez sea el rasgo central característico de las patologías propias del fulcro 6 y la terapia correspondiente es la terapia existencial.

El centauro constituye un yo integrado y autónomo y, en consecuencia, debería ser un estado feliz, pleno y gozoso y el sujeto debería estar continuamente sonriendo. Pero no es eso lo que ocurre sino que constituye un yo profundamente desdichado. Es integrado y autónomo… pero también miserable: ha probado todo lo que el dominio de lo personal puede ofrecerle y no le resulta satisfactorio. Por ese motivo esta alma ha dejado de sonreír. El mundo ha perdido su sentido en el mismo momento en que el yo alcanzaba sus mayores triunfos. Ha llegado el momento del banquete y el sujeto ha descubierto en él el sonriente y silencioso semblante de la calavera. ¿A quién podré cantar canciones de alegría y exaltación? ¿Quién escuchará mis llamadas de auxilio en el silencio aterrador de la oscura noche? Para el alma existencial, todos los deseos han perdido su sentido porque, a fuerza de mirar cara a cara la existencia, ha terminado enfermando. El alma existencial es un alma para la que lo personal se ha convertido en algo completamente insubstancial, un alma, en otras palabras, que se halla en la antesala misma de la dimensión transpersonal.

2 - LOS DOMINIOS SUPRACONSCIENTES

Habíamos dejado el proceso de desarrollo en el nivel del centauro, un nivel en el que el yo observador tomaba conciencia de la mente y del cuerpo y, en ese mismo sentido, comenzaba a trascenderlo. Pero, ¿qué es el yo observador? La respuesta que suelen dar los grandes sabios y místicos del mundo a esta pregunta es que el yo observador conduce directamente a Dios, el Espíritu o la Divinidad, que, en las profundidades últimas, nuestra conciencia intersecta con el infinito. Ese yo observador suele ser llamado Yo (con mayúscula), Testigo, Presencia pura, conciencia pura, un rayo directo de lo Divino que, en opinión de los grandes sabios y místicos de todo el mundo, es el Cristo, el Buda o la misma Vacuidad.

En el estadio del centauro, la conciencia simplemente está comenzando a desidentificarse de la mente, motivo por el cual puede contemplarla, verla y experimentarla. La mente ya no es un mero sujeto sino que está comenzando a convertirse en objeto, un objeto del Yo observador, un objeto del Testigo. Por ese motivo las tradiciones místicas, contemplativas y yóguicas aparecen en el momento en que la mente nos abandona, en el momento en el que el Yo observador comienza a transcender la mente, a ser transmental, supramental o supermental o, como podríamos decir, transracional, transgoico o transpersonal.

¿Qué sucede cuando va más allá o detrás de la mente, hasta una dimensión que no se halla confinada al ego ni al yo individual? “Existe una esencia sutil que impregna toda realidad”, comienza diciendo una de las respuestas más conocidas a esta pregunta, “es la realidad de todo lo que es, el fundamento de todo lo que es. Esa esencia lo es todo. Esa esencia es lo real. Y tú, tú eres eso.” El Yo observador, dicho en otras palabras, termina desplegando su propio origen, que es el mismo Espíritu. Y los distintos estadios de crecimiento y desarrollo transpersonal son fundamentalmente los estadios que sigue el Yo observador en el camino que conduce hasta su última morada, el Espíritu puro, la Vacuidad pura, sustrato, camino y gozo de todo el proceso de desarrollo.

En esos estadios superiores nos encontramos con un puñados de hombre y mujeres que se esforzaron -y siguen esforzándose- por ir más allá de la normalidad promedio impuesta por el sistema y ascender hasta alcanzar las dimensiones superiores de la conciencia, y, en esa búsqueda, se unen a un pequeño grupo de personas afines y desarrollan prácticas, instrucciones o paradigmas que despliegan estos mundos superiores, experimentos interiores, en suma, que permitirán que otros reproduzcan sus descubrimientos y verifiquen (o refuten) sus hallazgos. Así es como hoy en día disponemos de mapas y caminos procedentes de todas las grandes tradiciones contemplativas, orientales y occidentales, tanto del Norte como del Sur, y podemos contrastarlos y compararlos. Basándose en el estadio actual de la investigación, podemos afirmar que existen, al menos, cuatro estadios principales del desarrollo y de la evolución transpersonal, cuatro niveles a los que Wilber denomina: psíquico, sutil, causal y no dual, cada uno de los cuales nos proporciona una visión diferente del mundo, a los que llama, respectivamente, misticismo natural, misticismo teísta, misticismo informe y misticismo no dual. Sus visiones del mundo son muy concretas y difieren claramente entre sí (cada una de ellas posee una estructura, cognición, sensación de identidad, actitud moral, necesidades, etcétera, diferentes).

El desarrollo real del yo en los estadios transpersonales no es estrictamente lineal, sino que está salpicado por todo tipo de saltos hacia adelante, de retrocesos y de movimientos espiralados. No obstante, el centro de gravedad del yo tiende a organizarse en torno a una determinada estructura básica superior predominante, tiende a identificar su centro de gravedad con una determinada estructura alrededor de la cual giran la mayoría de sus percepciones, de sus respuestas morales, de sus motivaciones, de sus impulsos, etcétera.

Fulcro 7: El nivel psíquico

En opinión de Wilber, el nivel psíquico constituye un estadio de transición entre la realidad cotidiana ordinaria -sensoriomotora, racional y existencial- y los dominios propiamente transpersonales. Su estructura profunda ha dejado ya de estar exclusivamente atada al ego y al centauro individual. Puede disolver provisionalmente la sensación de identidad separada (el ego o el centauro) y experimentar entonces lo que Wilber denomina el misticismo natural, la identificación con el mundo ordinario o sensoriomotor.

En esta fase, usted se ha convertido en un “místico de la naturaleza” y su Yo superior puede ser llamado Yo eco-noético, aunque algunos lo llamen Alma del Mundo. Desde la conciencia global y mundicéntrica que pertenece al ámbito de todos los seres humanos, se da un nuevo paso hacia adelante que conduce a la experiencia real de su identidad esencial, no solo con todos los seres humanos sino con todos los seres vivos. No es que usted forme parte de la naturaleza sino que la naturaleza forma parte de usted, y es por ello que, a partir de ese momento, usted comienza a tratar a la naturaleza del mismo modo que trata a sus pulmones o sus riñones. Es entonces cuando una ética ambiental espontánea brota de su corazón.

Fulcro 8: El nivel sutil

El nivel sutil se refiere simplemente a aquellos procesos que son más sutiles que la conciencia vigílica ordinaria, las iluminaciones y los sonidos interiores, las formas y las pautas arquetípicas, las corrientes y las cogniciones extraordinariamente beatíficas, los estadios expandidos de amor y la compasión. A este tipo de misticismo se le denomina misticismo teísta porque implica nuestra propia Forma Arquetípica, la unión con Dios y constituye el comienzo de la fase de fusión del fulcro 8. Ya no se trata, por tanto, del misticismo natural sino un cuerpo de transformación que trasciende e incluye el dominio natural pero que no se halla limitado a él. De este modo, el misticismo natural termina dando lugar al misticismo teísta. Estas estructuras profundas de esos niveles superiores se hallan presentes de manera potencial en todos los seres humanos, pero, en la medida en que van comenzando a desplegarse, sus estructuras superficiales reales van siendo moldeadas por los cuatro cuadrantes, es decir, por las pautas intencionales, conductuales, culturales y sociales.

Pongamos, a modo de ejemplo, a una persona que ha experimentado una intensa iluminación interior, una iluminación propia del nivel sutil (tal vez una experiencia de aproximación a la muerte). Si esa persona es cristiana podría interpretarla como Cristo, mientras que si es budista lo interpretará como el cuerpo de beatitud del Buda, pero si es junguiana lo haría como una experiencia arquetípica del Yo, etcétera. Las profundidades deben ser interpretadas y esas interpretaciones no son posibles fuera del contexto que proporciona muchas de las herramientas necesarias para llevar a cabo la interpretación: es inevitable que el sustrato individual, el sustrato cultural y las instituciones sociales proporcionen el sustrato necesario para interpretar estas experiencias profundas. Estamos hablando de acontecimientos ontológicamente reales, de eventos que existen y tienen referentes reales, aunque esos referentes, obviamente, no existen en el espacio sensoriomotor, ni en el espacio racional, ni tampoco en el espacio existencial. Esas experiencias existen en el espacio sutil del mundo, ahí es donde realmente podrá encontrar evidencias palpables de su existencia.

Las revelaciones experienciales reales aparecen directamente en la dimensión sutil de la realidad y luego son interpretadas en función del sustrato de esos individuos. Dicho de otro modo, el espacio sutil es el trasfondo del que emana esta realidad ontológica profunda. No se trata de meras corazonadas teóricas o de simples postulados metafísicos, sino de una experiencia meditativa imposible de comprender hasta que se realice la experiencia. No se trata de imágenes que se mueven en el espacio mítico ni de conceptos filosóficos que existan en el espacio racional, sino de experiencias meditativas que aparecen en el espacio sutil. De modo que la experiencia meditativa puede proporcionarle los datos arquetípicos que luego deberá interpretar. Y la interpretación más comúnmente aceptada es que usted está contemplando las formas básicas y los fundamentos del mundo manifiesto, contemplando directamente el Rostro de lo Divino. Como decía Emerson, que los intrusos se quiten los zapatos porque nos adentramos ahora en los dominios del Dios interior.

Fulcro 9: Lo causal

Los modernos investigadores desdeñan como “mera metafísica” a los arquetipos que nos permiten contemplar el Rostro de lo Divino, porque no puede ser demostrado. Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triangulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falseable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen.

Las Formas arquetípicas o sutiles emergen directamente de la Vacuidad, de lo causal, que es el siguiente estadio, el fulcro 9. Cuando usted medita tratando de descubrir al Yo observador, cuando usted busca el Testigo y llega hasta su mismo origen en la Vacuidad pura, ningún objeto aparece en la conciencia. Se trata de un estado discreto e identificable de conciencia, la absorción, o cesación sin manifestación conocida también como nirvana clásico. Este es el estado causal, un estado discreto que suele equipararse al estado de sueño profundo sin sueños, un estado, sin embargo, que no es un mero vacío sino que, por el contrario, se experimenta como la plenitud más completa, un estado rezumante de Ser, una plenitud que ninguna manifestación puede llegar a contener. Este Yo puro que nunca puede ser visto como objeto es la Vacuidad pura.

Y aunque todo ello puede parecer muy abstracto, conviene ser más concreto. Si le preguntase ¿quién es usted?, ciertamente, usted podría enumerar todas las cosas que sabe sobre sí mismo (soy un padre, soy un marido, etcétera). Todas las cosas que sabe de sí mismo son objetos de su conciencia, son imágenes, ideas, conceptos, deseos o sentimientos que desfilan ante su conciencia. Pero ninguno de los distintos objetos que pueblan su conciencia es el Yo observador. Así pues, cuando usted se describe a sí mismo enumerando todos esos objetos, usted está simplemente enumerando una retahíla de identidades erróneas, una lista de lo que usted no es, una sarta, en suma, de mentiras. ¿Quién es, pues, realmente El Que Ve? ¿Quién, o qué, es el Yo observador? Este Yo profundamente interno contempla el mundo externo y también contempla sus pensamientos internos. Este Vidente ve el ego, el cuerpo y el mundo natural. Todo esto desfila “ante” el Testigo. Pero El Que Ve no puede ser visto, es el Yo-Yo que es consciente del Yo individual pero que no puede ser visto. Preste mucha atención y pregúntese ¿qué o quién soy Yo?

Cuando usted penetre en la Subjetividad pura, en el Vidente puro, descubrirá que no se trata de un objeto. Si logra permanecer sereno en esta conciencia observadora -contemplando la mente, el cuerpo y la naturaleza que le rodea- comenzará a darse cuenta de que está experimentando una sensación de libertad, de liberación, una sensación de no estar atado a ninguno de los objetos que desfilan frente a usted sino que simplemente reposa en una inmensa libertad. Usted es una apertura, un claro, una Vacuidad, un espacio abierto en el que se desplazan todos esos objetos. El Testigo puro es una Vacuidad pura en la que todos los sujetos y objetos individuales aparecen, permanecen un tiempo y terminan desvaneciéndose. De modo que el Testigo puro no es nada que usted pueda ver. Cuando usted descansa en el Testigo lo único que experimenta es una amplia Vacuidad, una vasta Libertad. El Testigo es la liberación última. Las cosas aparecen en la conciencia, permanecen durante un tiempo y terminan desapareciendo; vienen y van. Las cosas aparecen en el espacio y se mueven en el tiempo, pero el Testigo puro no va ni viene, no aparece en el espacio ni se mueve en el tiempo. El Testigo es como es, omnipresente e inmutable, nunca entra en la corriente de la vida, del espacio, del nacimiento o de la muerte. El Testigo es consciente del espacio, consciente del tiempo y, por tanto, es libre del espacio y libre del tiempo. Es atemporal y aespacial, es el puro Vacío a través del cual desfilan el tiempo y el espacio. Y al ser atemporal, es eterno, un Yo puro que no ha nacido nunca y, al ser No Nacido, también es Inmortal. Y es precisamente la existencia de esta inmensa Vacuidad, de lo No Nacido la que puede permitirnos liberarnos de lo nacido y de lo creado, liberarnos del sufrimiento inherente al espacio, el tiempo y los objetos, emanciparnos del mecanismo de terror intrínseco al valle de lágrimas denominado samsara (Forma o mundo manifiesto).

El Testigo, en sí mismo, es lo causal sin manifestar, la misma vacuidad pura. Y si, a modo de ejercicio yóguico, usted sigue investigando profundamente en la fuente, en la Subjetividad pura de El Que Ve, esa es la cesación; un estado yóguico real discreto (la fase de fusión correspondiente al fulcro 9), en la que nos adentramos ya en los dominios del misticismo sin forma en el que todos los objetos, incluido Dios como forma percibida, se desvanecen en la cesación, y el misticismo teísta desaparece para dejar paso al misticismo sin forma. Son muchas las formas en que puede arribar al origen sin manifestar del Testigo y no es preciso que lo haga en la forma especialmente yóguica que acabamos de señalar. ¿Por qué se le llama causal? Porque es el soporte o el sustrato creativo de todas las otras dimensiones. La creatividad forma parte del sustrato básico del universo. De alguna forma, milagrosamente, emergen nuevos holones. Usted puede llamar a ese sustrato creativo como más le guste: Dios, Diosa, Tao, Brahman, etcétera. Los más científicamente orientados, como Jantsch, por ejemplo, tienden simplemente a llamarlo capacidad “autotrascendente” del universo. El nombre, de hecho es lo que menos importa, lo importante, lo sorprendente -lo auténticamente milagroso- es que algo aparezca.

Los holones emergen como sujetos y objetos, de manera singular y plural -es decir, los cuatro cuadrantes- y se desarrollan siguiendo los veinte principios, que es simplemente la forma en la que se despliega la pauta de toda manifestación, una pauta que es uno de los potenciales de la Vacuidad. Esa misma Vacuidad, como conciencia, se hallaba presente desde el comienzo en la profundidad de todo holón, una profundidad que va despojándose poco a poco de todos sus ropajes hasta que termina perdiendo toda forma, hasta que su profundidad sondea el infinito, hasta que su tiempo entra en la eternidad, hasta que su espacio interior se convierte en la totalidad del espacio y su individualidad deviene la misma Divinidad, el sustrato, el camino y el gozo de la Vacuidad.

Lo no dual

Muchas tradiciones consideran que dicho estado de cesación es el estado último, el punto final de todo desarrollo y evolución, un estado que se equipara con la iluminación plena, con la liberación última, con el nirvana puro. Pero para las tradiciones no duales este no es el punto final. Lo causal termina dando paso a lo no dual y el misticismo sin forma se convierte en misticismo no dual: “Forma es Vacuidad y Vacuidad es Forma”. Técnicamente hablando, usted se ha des-identificado incluso del Testigo y lo ha integrado con toda manifestación; en otras palabras, ha alcanzado las fases 2 y 3 del fulcro 9, que terminan conduciendo al fulcro 10 (que no es tanto un fulcro o nivel separado como la Esencia misma de todos los niveles, de todos los estados, de todas las condiciones). Y este es el segundo y más profundo significado de la Vacuidad. No es un estado discreto sino la realidad misma de todos los estados, La Esencia de todos los estados. En tal caso, usted ha dejado atrás lo causal y se ha adentrado en lo no dual.

La experiencia de esta Esencia no dual es similar a la experiencia de unidad natural que antes discutíamos, excepto en el hecho de que, en este caso, la unidad no se experimenta solo con las formas ordinarias que existen “fuera de aquí”, sino también todas las Formas sutiles que existen “aquí”, es decir, no solo existe el misticismo natural y el misticismo teísta, sino también la integración de los tres tipos anteriores de misticismo. Dicho en forma más directa y no tan técnica, la sensación de ser una especie de Vidente, Testigo o Yo se desvanece por completo. Usted no contempla el cielo, es el cielo. Usted degusta el cielo porque el cielo ya no se halla fuera de usted: la conciencia ya no está dividida en un sujeto que ve desde “aquí” a un objeto que se encuentra “ahí”, sino lo único que hay es la pura visión en la que la conciencia y su despliegue son no-dos. No se trata de que lo que hay “ahí” se refleje “aquí”, porque la dualidad es ajena a la inmediatez de la experiencia real. La realidad misma es no dual. Usted sigue siendo usted y las montañas siguen siendo las montañas, pero usted y la montaña son las dos facetas de la misma experiencia, la única realidad presente en este momento. Ya no tendrá una experiencia, sino que se convertirá en la experiencia. Su cuerpomente se ha desvanecido, usted se ha liberado para siempre de esa prisión, ya no se halla “detrás del rostro” contemplando el Kosmos, sino que usted, simplemente, es el Kosmos. En modo alguno se trata, pues, de un estado en el que sea difícil entrar porque, de hecho, es un estado del que resulta imposible salir. Usted siempre ha estado en Él. De modo que este estado no dual engloba la dualidad de la mente y el cuerpo, de la Mano Izquierda y la Mano Derecha.

En consecuencia, no es posible resolver el conflicto inherente a todos los dualismos en el plano relativo. Este conflicto, en realidad, no puede resolverse, solo puede disolverse, porque resulta imposible reducir el sujeto al objeto o el objeto al sujeto y lo único posible es reconocer el sustrato primordial del que ambos son un mero reflejo incompleto. Este es el motivo por el cual los dilemas inherentes a esos dualismos -entre mente y cuerpo, mente y cerebro, conciencia y forma, mente y naturaleza, sujeto y objeto, derecha e izquierda- no podrán resolverse jamás en un plano relativo, y la filosofía convencional es incapaz de resolverlos. Este es un problema que no se resuelve sino que se disuelve en el estado primordial, lo cual, dicho de otro modo, deja los dualismos tal y como son, es decir, poseyendo una cierta realidad convencional o relativa, lo suficientemente real en sus propios dominios pero, en modo alguno, la realidad absoluta. Williams James y Bertran Rusell estuvieron de acuerdo en este punto crucial, la no dualidad de sujeto y objeto en la conciencia inmediata. Obviamente, lo mismo han estado diciendo durante milenios casi todos los místicos y sabios contemplativos, pero James fue el primero en sostener esta postura dentro del campo de la filosofía occidental… y, en el camino, convenció a Rusell.

Poco importa el tipo de experiencia que aparezca, porque el estado simple, natural, no dual y no creado es anterior a la experiencia, anterior a la dualidad y engloba gozosamente todo lo que aparezca. Pero aparecen cosas raras y usted debe permanecer en ese “esfuerzo sin esfuerzo” durante un tiempo y morir de continuo estas pequeñas muertes. Ahí, de hecho, es donde empieza la práctica real. Y como lo demuestran claramente sus filosofías respectivas, ni James ni Rusell hicieron nada de eso. Rusell proclamó que estaba completamente de acuerdo en que el sujeto y el objeto se derivan de la experiencia primordial, pero se replegó de inmediato para volver a identificarse con el sujeto derivado, con el yo derivado, con la pequeña mente racional, y construyó toda su filosofía basándose en esa mentira, en ese engaño. Rusell, en suma, ni siquiera sospechaba a dónde conducía el estado de no dualidad. Tampoco James profundizó gran cosa en este estado primordial, por ello su empirismo radical degeneró muy pronto en un fenomenalismo sensorial que terminó colapsándose en el empirismo y el pragmatismo de la Mano Derecha, una evolución muy decepcionante, americana hasta la médula, que, en cualquier caso, no desmerece sus primeros pasos.

“Este esfuerzo sin esfuerzo” requiere mucha perseverancia, mucha práctica, mucha sinceridad y mucha honestidad. Esta es una práctica que debemos acometer desde el estado de vigilia, desde el estado de sueño y desde el estado de sueños sin ensueños. Este es el motivo por el cual insistimos en las prácticas de las escuelas no duales. Las tradiciones no duales tienen un extraordinario número de estas “instrucciones para señalar”, mediante las que tratan de apuntar hacia lo que ya está, en cualquier caso, ocurriendo en su conciencia. Lo comprenda o no, toda experiencia que usted tenga ya es no dual. De modo que no es necesario cambiar su estado de conciencia para descubrir esa no dualidad porque la no dualidad está completamente presente en todos los estados y cualquier estado de conciencia que usted tenga es ya apropiado. Así pues, las tradiciones no duales no tratan de cambiar su estado sino de despertar su reconocimiento, el reconocimiento de lo que siempre ha sido. Mire atentamente la conciencia inmediata y se dará cuenta de que el sujeto y el objeto son realmente uno. No debe esforzarse por construir ningún estado especial sino solo reconocerlo. ¿Ha visto esos rompecabezas de los periódicos que dicen algo así como “Descubra los quince presidentes de Estados Unidos que están ocultos en esta imagen del océano? Usted está mirando directamente el rostro de los presidentes…pero no se da cuenta de ello. Entonces viene alguien, se lo señala y usted se lleva las manos a la cabeza diciendo “¡Sí, por supuesto, lo tenía frente a mis propios ojos!”. Lo mismo ocurre con la condición no dual de Un Sabor. Cualquier faceta individual de la condición no dual se halla absoluta y completamente presente en su conciencia. No es cuestión de que esté presente de un modo parcial o fragmentario, sino de que se halla completamente presente en su conciencia ahora mismo y que lo único que ocurre es que usted no se da cuenta de ello.

Y dado que las formas siguen apareciendo, usted nunca alcanzará un punto final en el que diga “ya estoy iluminado”. En estas tradiciones, la iluminación es un proceso continuo de aparición de nuevas formas con las que usted se relaciona como manifestaciones de la Vacuidad. Usted es uno con las formas que aparecen y, en ese estado, usted está “iluminado”, pero en otro sentido, esta iluminación es continua, porque continuamente están apareciendo nuevas formas. Dicho de otro modo, usted nunca alcanzará un estado discreto que no sigue evolucionando, sino que siempre seguirá aprendiendo cosas nuevas sobre el mundo de las formas y, en consecuencia, su estado global se hallará siempre en una continua evolución. De modo que usted puede tener ciertas experiencias críticas de iluminación, pero estas experiencias son el preludio del proceso interminable de cabalgar las nuevas olas que aparecen de continuo.

Pero al mismo tiempo, todo esto tiene lugar dentro de un marco de referencia estrictamente ético, de modo que usted no puede jugar a ser un Vagabundo del Dharma y decir que está en la no dualidad. De hecho, en la mayor parte de estas tradiciones, debe dominar los tres primeros estadios del desarrollo transpersonal (psíquico, sutil y causal) antes de que le sea permitido incluso hablar del cuarto estado no dual. En todos estos casos, pues, la “loca sabiduría” ocurre en una atmósfera rigurosamente ética. Lo verdaderamente importante es que, en las tradiciones no duales, usted se compromete, mediante un voto muy sagrado -un voto que es, al mismo tiempo, el fundamento de toda su práctica-, a no desvanecerse en la cesación, a no ocultarse en el nirvana. Con este voto, usted se compromete a cabalgar la ola del samsara hasta que todos los seres atrapados en ella puedan reconocerla como una manifestación de la Vacuidad, se compromete a atravesar la cesación y la no dualidad tan rápidamente como le sea posible, para poder ayudar a todos los seres a reconocer lo No Nacido en medio de la misma existencia. La iluminación es, en realidad, primordial, pero esta iluminación perdura y usted nunca deja de ser uno con todos los cambios de forma que aparecen de continuo.

Bibliografía:

Droit, Roger-Pol. El ideal de la sabiduría . Barcelona: Kairós, 2011.

Grof, Stanislav. La evolución de la conciencia. Barcelona: Kairós, 1994.

Hüther, Gerald. La evolución del amor. Barcelona: Plataforma, 2015.

Wilber, Ken. Breve historia de todas las cosas. Barcelona: Kairós, 2005.
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20 - LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA, SEGÚN AMADOR MARTOS

VÍDEO DE LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA

Sinopsis:

Mi primer libro Pensar en ser rico , se constituye en el fundamento de mis ideas acerca de la "evolución de la conciencia", sustentado dicho fundamento sobre la creencia de que toda persona anhela, presuntamente, alcanzar la riqueza, la libertad y la felicidad. Es en ese libro donde desarrollo los esquemas epistemológico y hermenéutico con total eclecticismo y que servirá de fundamento cognitivo y de generalización orientadora para todas mis publicaciones posteriores.

Es en ese mismo libro donde expreso mis ideas en voz alta para conocerme a mí mismo, de modo que la razón se guíe a sí misma en el más puro estilo explicado en el Discurso del Método de Descartes: probablemente la obra racional imprescindible que tiene que leer todo estudiante, para dirigir bien su razón en los asuntos de las ciencias y el pensamiento (individual interior).

Por otro lado, en ese mismo libro Pensar en ser rico, es donde hago una interpretación del mundo, y de nuestra relación con dicho mundo circundante (individual exterior).

Consciente de la dualidad en la que todos estamos inmersos (colectivo interior versus colectivo exterior), lo más procedente es guiar nuestra razón con conocimiento de causa, es decir, de una manera empoderada: "siendo consciente de nuestra propia conciencia" se presenta como la alternativa para pensar, decir y actuar de un modo coherente desde nuestro interior hacia el exterior, y no al revés como pretende el sistema, al inculcarnos creencias obsoletas como son la economía, la política, la ciencia materialista y las religiones, todo ello bajo el mando de una jerarquía plutocrática más conocida como "Estado profundo" y que es objeto en la actualidad de una Divulgación cósmica para liberar a la humanidad de la esclavitud y el sufrimiento.

El empoderamiento se convierte, por tanto, de vital importancia pues nos va la libertad en ello. En efecto, solamente siendo consciente de nuestro empoderamiento podremos ser libres para actuar con conocimiento de causa. Solo podemos ser libres mediante el conocimiento pues, como dice la famosa frase bíblica, "La verdad os hará libres". Pero, ¿quién nos enseña a empoderarnos?, ¿los padres?, ¿la sociedad?, ¿la escuela? ¿uno mismo?, ¿quizá un poco de todo ello?, ¿existe una asignatura de empoderamiento en el sistema educativo?

Responder a las anteriores cuestiones es el objeto de mis publicaciones pero, sin lugar a dudas, Pensar en ser rico es la obra en donde está todo el esquema de mis pensamientos, una articulación de conceptos que conjugan a la riqueza, la libertad y la felicidad como tres elementos imbricados entre sí y como objetos de nuestra conciencia, aunque actúen de manera subconsciente: ¿quien no quiere ser rico?, ¿quien no quiere ser libre? , ¿quien no quiere ser feliz? y ¿tiene sentido la vida?

Y mediante dichos conceptos de riqueza, libertad y felicidad, este pensador intenta dilucidar si la vida tiene algún sentido y, es por ello, que invita al lector a realizar un recorrido cognitivo en su propia conciencia mediante una lectura argumentada con citas de ilustres autores así como viñetas de humor. Evidentemente, ello requiere una actitud pro-activa hacia el conocimiento y ser, por tanto, un "filósofo activo". Será "filósofo pasivo" aquella persona que eluda el conocimiento, en cuyo caso sus lecciones serán aprendidas por las experiencias de sus errores, que todos los tenemos, y ese es el sentido de las ilustraciones humorísticas, para asimilar el conocimiento con humor a pesar de los tropiezos que generan sufrimiento.

Así, el primer libro Pensar en ser rico se constituye en la piedra angular de mis pensamientos posteriores acerca de la "evolución de la conciencia" tanto subjetiva como intersubjetiva. Es indudable que la conciencia evoluciona, pues nacemos para aprender alguna lección y moriremos con alguna lección aprendida. Y más allá de nuestra muerte física, siempre quedará nuestro recuerdo en la memoria de los vivos tal como aseveraba el inconmensurable Platón.

Con la publicación de mi noveno libro Ciencia, Filosofía, Espiritualidad once años después de ese primer libro, se cierra el círculo teorético de mis ideas acerca de la "evolución de la conciencia", cuyo resumen puede enunciarse del siguiente modo:

La riqueza, la libertad y la felicidad perseguidas de un modo subconsciente por toda persona, se constituyen en una compleja hermenéutica a considerar, pues hay una infiltración de los sistemas de creencias adquiridos social, cultural y familiarmente, creencias malévolas y manipuladoras de nuestra conciencia y de la manera en cómo interpretamos el mundo, dicho de un modo más explícito, existe un adoctrinamiento histórico desde los poderes fácticos, quienes controlan la riqueza, la libertad y la felicidad de los ciudadanos del mundo y, por tanto, es más necesario que nunca promover el empoderamiento de la conciencia para poder actuar en libertad y con conocimiento de causa. Y dicho empoderamiento es posible mediante la meditación, cuyos beneficios son avalados científicamente y permite la trascendencia metafísica desde la conciencia personal a la conciencia transpersonal. Dicho cambio de paradigma psicológico desde la dualidad a la no-dualidad, es factible de poder ser educado mediante una educación transracional,cuyo sustrato epistemologico es la filosofía transpersonal de Ken Wilber.
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21 - TEORÍA INTEGRAL DE LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA: EL NACIMIENTO DE UNA NUEVA CONCIENCIA

1 - INTRODUCCIÓN

Cuando la mayoría de personas no saben lo que realmente está pasando en el mundo y, ante el desconcierto de esta falsa pandemia, es evidente que la humanidad está ante una abismo de conciencia como nunca se ha visto en la historia de la humanidad. La conciencia como objeto de estudio e investigación a través de mis publicaciones, tiene connotaciones científicas, sociales, psicológicas y metafísicas de tal alcance que nos hallamos ante cambios de paradigmas imperceptibles para la mayoría de mis coetáneos, pues están abducidos por una manipulación económica, social y política o, dicho de otro modo, una ingeniería social y mental en toda regla.

Ante tal tesitura, el estudio de la evolución de la conciencia debe ser considerada como la ciencia por excelencia pues, de nuestra capacidad de elevar nuestro pensamiento crítico individual y colectivo, va a depender que salgamos, o no, de una manifiesta conspiración contra la humanidad por parte de un enemigo invisible y, cuyo objetivo, es la implantación del microchip como paso previo al transhumanismo. Ante dicha situación, más que nunca, es necesario el despertar de la conciencia y resaltar la complejidad psicológica del ser humano. En ayuda de esa investigación cognitiva, son imprescindible los mapas evolutivos de la conciencia a través de diversos autores entre los que me incluyo.

La ciencia de la conciencia es un nuevo paradigma de conocimiento, y sus correspondientes mapas evolutivos deberían llevar a la comprensión de saber cuál es nuestro lugar en la vida, y el sentido de la misma. Una cuestión muy compleja si tenemos en cuenta que la educación es un instrumento de poder en manos de los poderes fácticos, un adoctrinamiento en toda regla cuyo objetivo es el reduccionismo psicológico de las personas, así como la esclavitud de la humanidad, tal como ya lo ilustrara el inconmensurable Platón mediante su alegoría el Mito de la caverna.

No obstante la degeneración de la humanidad descrita, es imperativo seguir con la intención de “conocerse a sí mismo”, pues nos va en ello la libertad. Sin embargo, el problema del conocimiento tiene un hondo calado pues, el debate entre ciencia y espiritualidad es, por antonomasia, la brecha epistemológica a resolver por la humanidad y, más específicamente, por la cultura occidental. Ante la complejidad de la filosofía, es evidente que es difícil para el común de los mortales acercarse a los postulados aquí propuestos. Es más, considero que muy pocas personas llegarán a comprender la profundidad, la extensión y la complejidad de los presupuestos que voy a plantear en esta “Teoría integral de la evolución de la conciencia”. A esos avezados investigadores va dirigido este ensayo, con la esperanza de que, algún día, los científicos, filósofos, profesores y educadores también despierten de su letargo psicológico para contemplar que es posible una educación transracional como misión espiritual, y que dicha misión está inherentemente vinculada a la comprensión de lo que sea la conciencia y su aplicación pedagógica. A todos ellos va dirigida la “Teoría integral de la evolución de la conciencia” aquí propuesta.


2 - KEN WILBER: LOS CUATRO CUADRANTES

Ken Wilber es un pensador contemporáneo considerado como “El Einstein de la conciencia”, no en vano, su mapa evolutivo de la conciencia es una referencia imprescindible para todo aquel investigador que, de una manera concienzuda, quiera iniciarse en el estudio de la conciencia (valga la redundancia). Wilber es un pensador que trasciende e incluye el pensamiento de Platón y Kant, otros dos gigantes imprescindibles de la historia del pensamiento. En dicho sentido es como postula su teoría de los “cuatro cuadrantes”.

En Breve historia de todas las cosas, Wilber aborda en una visión coherente las verdades procedentes de la física, la biología, las ciencias sociales, las ciencias sistémicas, el arte, la estética, la psicología evolutiva y el misticismo contemplativo, y también incorpora movimientos filosóficos tan opuestos como el neoplatonismo, el modernismo, el idealismo y el postmodernismo. Y todo ello es abordado mediante la noción de los cuatro cuadrantes del desarrollo, magníficamente resumido por Tony Schwartz en el prólogo de Breve historia de todas las cosas :

“El estudio de los centenares de mapas del desarrollo que han bosquejado los diversos pensadores a lo largo de los años -mapas del desarrollo biológico, del desarrollo psicológico, del desarrollo cognitivo y del desarrollo espiritual, por nombrar solo a unos pocos- llevó a Wilber al reconocimiento de que, muy a menudo, estos mapas estaban describiendo diferentes versiones de la “verdad”. Las formas exteriores del desarrollo, por ejemplo, pueden ser valoradas de manera objetiva y empírica, pero, como afirma explícitamente Wilber, este tipo de verdad no lleva muy lejos. En su opinión, todo desarrollo comprehensivo también posee una dimensión interna, una dimensión subjetiva e interpretativa que está ligada a la conciencia y la introspección. Pero, además, el desarrollo interno y el desarrollo externo, según Wilber, no tienen lugar aisladamente y de manera individual, sino que acontecen en el seno de un contexto social y cultural. Éstos son los cuatro cuadrantes de los que hablamos. Ninguna de estas formas de la verdad puede ser reducida a las demás”.

Ken Wilber sostiene que todo fenómeno humano consta de cuatro facetas y no puede ser íntegramente comprendido si no se abordan las cuatro. El fundamento de estas cuatro vertientes de la realidad tiene que ver con los aspectos exterior e interior y sus formas individuales y colectivas. Los cuatro aspectos que se deberían estudiar para comprender todas las cosas serían, entonces, lo interior-individual (yo), lo exterior-individual (ello), lo interior-colectivo (nosotros cultural) y lo exterior-colectivo (ello) (Vease las figuras adjuntas):

Lo interior-individual: Es la experimentación del pensamiento en sí, con los símbolos, significados e imágenes mentales relativas. Este cuadrante trata de la verdad subjetiva, de la belleza, del arte. Es el cuadrante del mundo intencional. Su lenguaje es en primera persona del singular (yo), y su criterio de validez es la veracidad.

Lo exterior-individual: Mientras se vivencia el pensamiento, están ocurriendo una serie de cambios en el cerebro como ser, secreción de dopamina, aparición de acetilcolina permitiendo la transmisión del impulso nervioso en el espacio intersináptico, etcétera. Dichos hechos pueden ser empíricamente observables desde el exterior, utilizando, por supuesto, el equipamiento tecnológico apropiado. Este cuadrante trata de la verdad objetiva de la ciencia. Es el cuadrante del mundo del comportamiento. Su lenguaje es en tercera persona (ello), y su criterio de validez es la precisión de la descripción: coincide lo observado con lo expresado.

Lo interior-colectivo: Ahora bien, los pensamientos que circulan por la mente tienen un sustrato cultural; en efecto, el pensamiento se realiza a partir de una serie de símbolos y significados sometido al proceso de culturización. Es el cuadrante de la verdad intersubjetiva, de la moral y la religión. Su lenguaje es en primera persona del plural (nosotros), y su criterio de validez consiste en la rectitud.

Lo exterior-colectivo: A su vez, la cultura, también tiene sus componentes sociales (del mismo modo en que el pensamiento tiene sus correlatos cerebrales): “Estos componentes sociales concretos son las modalidades tecnológicas, las fuerzas de producción (hortícola, agraria, industrial, etcétera), las instituciones concretas, los códigos y pautas escritas, las ubicaciones geopolíticas (aldeas, poblados, estados, etcétera)” . Es el cuadrante de la verdad inter-objetiva, efectiva y de las ciencias sistémicas. Su lenguaje es también en tercera persona (ello), y su criterio de validez consiste en el ajuste funcional o efectividad.

A cada una de esas cuatro facetas de la realidad, obviamente, les corresponde una propia evolución como parte de la conciencia individual y colectiva, tanto interior como exteriormente. Por tanto, no es descabellado pensar que a cada uno de esos cuadrantes se le pueda asignar un “mapa evolutivo de la conciencia”: ese es el nudo de la “Teoría integral” que, a continuación, voy a exponer. Desde mis propias investigaciones, he podido identificar cuales son los “mapas evolutivos de la conciencia” que corresponde a cada uno de los cuatro cuadrantes tal como son definidos por Ken Wilber. Veamos ello a continuación.


3 - CUADRANTE INTERIOR-INDIVIDUAL: LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA EN LA SUBJETIVIDAD DE CADA PERSONA

La experimentación del pensamiento en sí, con los símbolos, significados e imágenes mentales relativas corresponde a la evolución psicológica de la conciencia, es decir, a la percepción interior de cada persona y su comprensión del mundo en el que se ve abocado a vivir: se constituye en su propia evolución cognitiva correspondiente al cuadrante “interior individual”. Para este cuadrante de la interioridad individual o, dicho de otro modo, la subjetividad de cada cual, voy a presentar dos mapas evolutivos, el primero de Ken Wilber, y en segundo lugar el de este autor.

3-1 La evolución de la conciencia según Ken Wilber: hacia la no-dualidad

Resumen: la evolución de la conciencia según Ken Wilber distingue tres estadios evolutivos: el prepersonal, el personal y el transpersonal.

-El estadio prepersonal (o pre-egoico): corresponde a los ámbitos inferiores que se caracteriza por los instintos y los procesos somáticos, los impulsos de orden emocional y sexual basados en percepciones simples y en emociones. Este estadio tiene tres etapas: sensorio físico (fulcro 1), el nacimiento del yo emocional (fulcro 2) y el nacimiento de la mente representacional (fulcro 3).

-El estadio personal (o egoico): en este estadio se trasciende al estadio prepersonal, principalmente, por el nivel de interiorización, lo que Piaget llamó “egocentrismo decreciente”. Conseguir un mayor desarrollo implica la capacidad de trascender el punto de vista propio y encontrar uno superior. A su vez, también tiene tres etapas: la mente regla/rol (fulcro 4), el reflexivo formal (fulcro 5) y la visión-lógica o centauro (fulcro 6).

-El estadio transpersonal (o trans-egoico), que se desarrolla también en tres etapas: el nivel psíquico que viene a ser la culminación del nivel personal de visión-lógica, y se caracteriza por un aumento del nivel de percepción y de las capacidades de la mente ordinaria (fulcro 7); el nivel sutil es un nivel intermedio de desarrollo espiritual, el cual implica el desarrollo del Dios personal, de los arquetipos y del misticismo genuino (fulcro 8); y el nivel causal, descrito como el self universal y sin forma, en palabras de Ken Wilber: “una conciencia de unidad sin fronteras que todo lo impregna…un ser que es esencialmente uno con el self Supremo” (fulcro 9).

3-2 La evolución de la conciencia espiritual individual desde 3D a 5D, según Amador Martos

Resumen: trabajo monográfico cuyo objetivo es describir el proceso psicológico de la transformación interior de cada individuo durante el desarrollo de su evolución espiritual, desde la salida de la “tercera dimensión”-3D (espacial y conocido más popularmente como Matrix) hacia la “cuarta dimensión”-4D (la dimensión atemporal en la que habita el enemigo invisible de la humanidad) en la que se experimenta el empoderamiento y el despertar espiritual para llegar finalmente a la “quinta dimensión”-5D mediante la experimentación de la trascendencia y la conciencia de unidad en la que solo se vive por y para el amor.

Dicho proceso de evolución psicológica y espiritual se encuadra dentro de la teoría de los “cuatro cuadrantes” del inconmensurable Ken Wilber. Uno de dichos cuadrantes corresponde a la “interioridad individual”, es decir, a la subjetividad en la que cada cual debe practicar la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez como cualidades éticas que le llevarán por el camino ascendente hacia la sabiduría.

Este trabajo se sustenta en una recopilación de investigaciones anteriores contempladas en mis diversas publicaciones, pero, ahora, ordenadas de tal modo que se pueda argumentar científicamente ese proceso de transformación interior hacia el empoderamiento y el despertar espiritual hasta lograr la autorrealización cuya máxima suprema es el servicio a los demás, lo cual supone un ejercicio de trascendencia psicológica Más allá del ego, hasta alcanzar la conciencia mística de ser uno con el universo. Para tal finalidad, dicho proceso psicológico y espiritual lo he dividido en cuatro bloques argumentales: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia.


4 - CUADRANTE EXTERIOR-INDIVIDUAL: LA PIRÁMIDE DE MASLOW

Este cuadrante se refiere explícitamente a la verdad objetiva de la ciencia, aunque, esta según Wilber, nos ha conducido a un “mundo chato” dominado por un materialismo científico que se ha erigido como la única verdad, despreciando así el camino hermenéutico de lo inconmensurable. Pero este cuadrante también se refiere al mundo del comportamiento y, en dicho sentido, es donde la persona proyecta su intención para satisfacer todas sus necesidades en los términos diferenciados por Abraham Maslow, más conocido ello como “La pirámide de Maslow”.

4-1 Introducción a la psicología transpersonal

El término “transpersonal” tal como ha sido utilizado por Ken Wilber y, por extensión, la “psicología transpersonal” suele englobar a una serie de pensadores y psicólogos que, habiendo desarrollado diferentes estilos terapéuticos, tienen en común la aceptación de la espiritualidad del ser humano. La psicología transpersonal considera que la psique es multidimensional, existiendo diversos “niveles de conciencia”.

Los orígenes de esta corriente toman forma al final de la década del 60 y, pese a contar con brillantes exponentes como Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, ha sido ignorada sistemáticamente en el ámbito académico de la psicología. La psicología transpersonal no reniega de otras escuelas de pensamiento como el psicoanálisis ni se plantea como opuesta. Lo correcto sería decir que intenta ir más allá. Para la visión transpersonal, los desarrollos de Freud han sido de fundamental valía en el desarrollo de la ciencia psicológica al incluir la idea del inconsciente en una disciplina que se encontraba atada al racionalismo positivista. Indudablemente, el psicoanálisis abrió las posibilidades de comprensión de la psique humana. La psicología transpersonal promueve otra apertura incluyendo la dimensión espiritual del ser humano. El psicoanálisis es un modo de abordaje ideal para los distintos tipos de neurosis, la histeria y otras psicopatologías. Pero lo que el psicoanálisis y otras corrientes han descuidado es el estudio del ser humano sano.

Muchos consideran a Jung como el primer psicólogo transpersonal por su estudio de los arquetipos, su ampliación del concepto de libido y la resistencia a reducir al hombre a su sexualidad. Jung consideraba al inconsciente como “un principio creativo e inteligente, que vinculaba al individuo con la totalidad de la humanidad, la naturaleza y el conjunto del cosmos”. Además de la existencia del inconsciente individual “descubierta” por Freud, Jung postula la existencia de un inconsciente colectivo, compartido por toda la especie humana. Para Jung, más allá de los condicionamientos culturales que definen sus formas de manifestación, la espiritualidad es un principio intrínseco a la psique humana.

Por otro lado, Abraham Maslow fue uno de los primeros investigadores interesados en estudiar la psicología de los seres más “avanzados” que ha dado la historia de la humanidad. Lo que le interesaba era examinar a los seres psicológicamente más sanos, por supuesto, una rara minoría en la que incluyó a Cristo y los místicos de otras culturas. Lo que infirió, después de estudiar exhaustivamente la vida de estos hombres “iluminados”, era que no tenían su identidad puesta y encerrada en su persona, en su ego, en su historia. Tenían un sentido de identidad más amplio, que iba más allá de su personalidad, una identidad “transpersonal”. Su identidad se ampliaba hacia una comunión con la totalidad de los fenómenos, con la totalidad de los seres. Maslow se interesó por el estudio de las que denominó “experiencia cumbre” sugiriendo que dichas experiencias pueden ser supra-normales en vez de subnormales. Tales experiencias de plenitud que muchas personas han experimentado, aunque sea por unos instantes, pueden ser un indicio de un potencial humano. Uno de los desarrollos de Maslow que sentó precedentes en el impulso de la psicología transpersonal fue su teoría de las “necesidades” más conocidas como “La pirámide de Maslow”.

Ken Wilber es, con toda seguridad, el más erudito de los teóricos relacionados con lo transpersonal, aunque posteriormente renegó de dicha corriente para desarrollar una visión integral. Sus desarrollos son muy extensos, pero basta apuntar que ha sido un estudioso de la psicología tanto occidental como oriental. Concluye que la espiritualidad y la religiosidad son características de la psiquis humana, aunque se ocupa de diferenciar la religión exotérica de la esotérica. Cuando en psicología se habla de religión y espiritualidad, raramente se distingue entre lo exotérico y lo esotérico. En palabras de Wilber, “la religión esotérica no te pide que tengas fe en nada o que te sometas dócilmente a algún dogma. La religión esotérica, por el contrario, consiste en un conjunto de experimentos personales que llevas a cabo científicamente en el laboratorio de tu propia conciencia. La religión esotérica no se basa en las creencias sino en una experiencia validada y verificada públicamente por un grupo de iguales que también han llevado a cabo el mismo experimento. Ese experimento es la meditación”.

La psicología transpersonal propone para los problemas espirituales técnicas que van más allá de la palabra, como la meditación y la respiración holotrópica de Grof. Stanislav Grof experimentó científicamente con el LSD y otras sustancias psicodélicas. En sí mismo y en cientos de personas descubrió que bajo los efectos de estas sustancias alteradoras de la mente se generaban estados en los cuales emergían a la conciencia facetas normalmente no conscientes, material biográfico inconsciente, recuerdos de la vida intrauterina y estados de probable naturaleza transpersonal.

Para finalizar este resumen de introducción, cabe aclarar que la psicología transpersonal es una cuestión de contexto. Esta corriente considera que el psiquismo se manifiesta en diferentes niveles de conciencia. En este contexto, la terapia trabaja según el nivel de conciencia en que se encuentre el paciente conservando la conciencia del espectro total de la existencia. El psicólogo transpersonal detecta el nivel de conciencia del paciente y lo ayuda a superar los conflictos propios de ese nivel. Lo que en realidad define la orientación transpersonal es el modelo de la psique humana que reconoce la importancia de las dimensiones espirituales o cósmicas y el potencial evolutivo de la conciencia, en palabras de Grof.

Para relacionarse con los demás, la sociedad enseña a cada individuo unos patrones de percepción y comportamiento, así como un sistema de creencias que podemos llamar personalidad (que en griego significa máscara). Esta máscara se interpone entre lo que somos -pura conciencia- y el mundo social. Por desgracia, perdemos la conciencia de nuestro origen sin forma, identificándonos con el instrumento que hemos ido creando como necesidad de adaptación social, considerando a la personalidad como nuestro yo. En realidad, lo transpersonal engloba a toda experiencia o modelo del ser humano que da un paso más allá (trans) de ese disfraz, abarcando la conciencia como una dimensión espiritual de la naturaleza humana y un potencial de crecimiento y autorrealización.

4-2 La pirámide de Maslow

En su trabajo titulado Una teoría de la motivación humana publicado en 1943, Abraham Maslow expone la existencia de una jerarquía de necesidades. En el punto más básico de la jerarquía ubica a las necesidades fisiológicas que se traducen en la necesidad de alimento: las personas que tienen hambre se ven imposibilitadas de concebir ninguna otra necesidad. Satisfechas las necesidades del alimento, irrumpen las necesidades de seguridad, a las que vincula con el anhelo de contar con ciertos hábitos regulares que alejen la posibilidad del miedo y del dolor. A continuación, aparecen las necesidades de amor y de pertenencia. Es decir, cuando una persona logra un lugar estable donde vivir y un ingreso de dinero regular, empieza a sentirse impulsada a lograr la satisfacción sexual, una pareja, amigos, hijos y la pertenencia a un grupo. Satisfechas las necesidades de amor, emergen las necesidades de estima, a las que describe como necesidades de “evaluación estable y elevada de sí mismo, de amor propio y de la estimación de los demás”. Por último, en la cima de la pirámide menciona a la “necesidad de autorrealización”, que atañe a la realización del propio potencial, llegar a ser todo lo que se pueda ser. Dentro de esas necesidades de realización, Maslow incluye la necesidad de conocimiento y de trascendencia. Estas necesidades “superiores” forman parte de la naturaleza psicológica del ser humano residiendo también en el inconsciente y, aunque en la mayoría de las personas no se despliegan, existen, cuando menos como potencialidad.

Este enfoque piramidal de las necesidades según Maslow, lo he reinterpretado a la luz de los seis tipos de libertades a que puede optar todo ser humano en el ejercicio conductual de su libertad, véase mi obra PENSAR EN SER LIBRE, en orden a alcanzar la tan anhelada felicidad deseada por todo ser humano. De un modo más didáctico, se puede estudiar dicho trabajo en este enlace.

4-3 De lo interior-individual a lo exterior-individual: La psicología evolutiva de la libertad

Si, como se ha visto con Ken Wilber, la percepción psicológica del individuo evoluciona por tres estadios desde lo prepersonal a lo personal y lo transpersonal (interior-individual), es en La pirámide de Maslow donde ese mismo individuo intenta satisfacer todas sus necesidades físicas, de seguridad, de amor y pertenencia social (exterior-individual) para, acto seguido, hallar el amor propio y la necesidad de autorrealización que, inexorablemente pasa por transcender el ego y estimar a los demás como a sí mismo: en cierto modo ello es el culmen de la expresión “transpersonal”, y que generalmente se manifiesta como una evolución espiritual hacia el amor, esa unión con todos los seres que nos hace sentir a todos como UNO, la no-dualidad en términos de Wilber vistos anteriormente, una auténtica conciencia de unidad que Maslow denomina como autorrealización.

Dicho proceso psicológico desde lo prepersonal (pre-egoico) a lo personal (egoico) y a lo transpersonal (trans-egoico) en los términos de Wilber (interior-individual) tiene su correlación en la conducta humana a través de la satisfacción de sus necesidades en ese mundo al cual se enfrenta existencialmente cada uno de nosotros (exterior-individual). Sin embargo, ¿cómo se ejerce esos impulsos interiores psicológicos (deseos, sueños, fantasías, imaginación, etc.) de cada uno de nosotros? Ni más ni menos que en el ejercicio de la libertad en orden a buscar la satisfacción de las necesidades vistas en La pirámide de Maslow. Llegado a este punto, es obvio que debe elaborarse una epistemología evolutiva de la libertad mediante la cual se ejerce lo que se piensa (razón) y lo que se siente (corazón) -interior-individual- en ese mundo exterior-individual mediante nuestros comportamientos.

Dicho de otro modo, en función de la gestión de la propia libertad (que nadie nos ha enseñado a gestionar, al menos no en la educación de un modo epistemológico), es perentoria una “Psicología evolutiva de la libertad” que pueda ser enseñada y educada de un modo epistemológico para que cada persona pueda ser libre con conocimiento de causa. En efecto, como queda demostrado ello en mi obra PENSAR EN SER LIBRE, toda persona se enfrenta existencialmente a una “libertad material” (libertad ejercida mediante el dinero), una “libertad intelectual” (libertad ejercida mediante la razón) así como una “libertad espiritual” (libertad ejercida mediante nuestra propia consideración moral).

En función de esa escueta sinopsis de “La psicología evolutiva de la libertad”, la libertad se ejerce mediante nuestro comportamiento en el mundo físico a través del dinero, nuestro comportamiento en el mundo intelectual mediante el pensamiento crítico de cada cual, y nuestro comportamiento en el mundo espiritual mediante nuestra compasión, -estas tres facetas-, todas ellas, se constituyen en un eje epistemológico a considerar tal como he expuesto en mi artículo científico La evolución de la conciencia desde un análisis político, social y filosófico-transpersonal. En efecto, es en el tercer cuadrante expuesto por Wilber -interior colectivo- (sustrato cultural o intersubjetividad, moral o religioso), así como en el cuarto cuadrante -exterior colectivo- (tejido social y funcionalismo estructural), donde no hay un consenso colectivo para la dirección de la humanidad, tal es la crisis epistemológica de conciencia que padecemos actualmente, inmersos en una manifiesta plandemia donde, la ciencia, la cultura, la política y la educación son manifiestamente manipuladas por el enemigo invisible de la humanidad.

En consecuencia, es imperativa una reconstrucción epistemológica de nuestra libertad, pues los actos ejercidos en libertad por cada uno de nosotros no pueden ir como pollo sin cabeza, bien al contrario, la psicología evolutiva de la libertad apenas esbozada aquí debe ser la orientación generalizadora para una convivencia pacífica en orden a superar nuestro abismo cultural mediante la cuestión ética. Y para ello, es necesario, también contemplar una “evolución de la conciencia” desde una “psicología evolutiva de la libertad” tanto en el cuadrante interior-colectivo (más que nunca para no caer en las garras del Nuevo Orden Mundial) así como en el cuadrante exterior-colectivo (la necesidad de transcender ese viejo mundo por un mundo nuevo que, dicho sea de paso, solo puede ser mediante la contemplación del amor como ley suprema). Veamos ello a continuación.


5 - CUADRANTE INTERIOR-COLECTIVO: LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA SEGÚN AMADOR MARTOS

Para una investigación de mi propuesta de la evolución de la conciencia en el cuadrante interior-colectivo (una interrelación de todos nosotros mediante nuestra “libertad”), recomiendo encarecidamente visualizar este vídeo de la evolución de la conciencia. Es mucho más didáctico y resume perfectamente todas mis publicaciones. No obstante, he aquí una sinopsis:

Mi primer libro PENSAR EN SER RICO , se constituye en el fundamento de mis ideas acerca de la "evolución de la conciencia", sustentado dicho fundamento sobre la creencia de que toda persona anhela, presuntamente, alcanzar la riqueza, la libertad y la felicidad. Es en ese libro donde desarrollo los esquemas epistemológico y hermenéutico con total eclecticismo y que servirá de fundamento cognitivo y de generalización orientadora para todas mis publicaciones posteriores.

Es en ese mismo libro donde expreso mis ideas en voz alta para conocerme a mí mismo, de modo que la razón se guíe a sí misma en el más puro estilo explicado en el Discurso del Método de Descartes: probablemente la obra racional imprescindible que tiene que leer todo estudiante, para dirigir bien su razón en los asuntos de las ciencias y el pensamiento (individual-interior).

Por otro lado, en ese mismo libro Pensar en ser rico, es donde hago una interpretación del mundo, y de nuestra relación con dicho mundo circundante (individual-exterior).

Consciente de la dualidad en la que todos estamos inmersos (colectivo-interior versus colectivo-exterior), lo más procedente es guiar nuestra razón con conocimiento de causa, es decir, de una manera empoderada: "siendo consciente de nuestra propia conciencia" se presenta como la alternativa para pensar, decir y actuar de un modo coherente desde nuestro interior hacia el exterior, y no al revés como pretende el sistema, al inculcarnos creencias obsoletas como son la economía, la política, la ciencia materialista y las religiones, todo ello bajo el mando de una jerarquía plutocrática más conocida como "Estado profundo" y que es objeto en la actualidad de una Divulgación cósmica para liberar a la humanidad de la esclavitud y el sufrimiento.

El empoderamiento se convierte, por tanto, de vital importancia pues nos va la libertad en ello. En efecto, solamente siendo consciente de nuestro empoderamiento podremos ser libres para actuar con conocimiento de causa. Solo podemos ser libres mediante el conocimiento pues, como dice la famosa frase bíblica, "La verdad os hará libres". Pero, ¿quién nos enseña a empoderarnos?, ¿los padres?, ¿la sociedad?, ¿la escuela? ¿uno mismo?, ¿quizá un poco de todo ello?, ¿existe una asignatura de empoderamiento en el sistema educativo?

Responder a las anteriores cuestiones es el objeto de mis publicaciones pero, sin lugar a dudas, Pensar en ser rico es la obra en donde está todo el esquema de mis pensamientos, una articulación de conceptos que conjugan a la riqueza, la libertad y la felicidad como tres elementos imbricados entre sí y como objetos de nuestra conciencia, aunque actúen de manera subconsciente: ¿quien no quiere ser rico?, ¿quien no quiere ser libre? , ¿quien no quiere ser feliz? y ¿tiene sentido la vida?

Y mediante dichos conceptos de riqueza, libertad y felicidad, este pensador intenta dilucidar si la vida tiene algún sentido y, es por ello, que invita al lector a realizar un recorrido cognitivo en su propia conciencia mediante una lectura argumentada con citas de ilustres autores, así como viñetas de humor. Evidentemente, ello requiere una actitud pro-activa hacia el conocimiento y ser, por tanto, un "filósofo activo". Será "filósofo pasivo" aquella persona que eluda el conocimiento, en cuyo caso sus lecciones serán aprendidas por las experiencias de sus errores, que todos los tenemos, y ese es el sentido de las ilustraciones humorísticas, para asimilar el conocimiento con humor a pesar de los tropiezos que generan sufrimiento.

Así, el primer libro Pensar en ser rico se constituye en la piedra angular de mis pensamientos posteriores acerca de la "evolución de la conciencia" tanto subjetiva como intersubjetiva. Es indudable que la conciencia evoluciona, pues nacemos para aprender alguna lección y moriremos con alguna lección aprendida. Y más allá de nuestra muerte física, siempre quedará nuestro recuerdo en la memoria de los vivos tal como aseveraba el inconmensurable Platón.

Con la publicación de mi noveno libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD once años después de ese primer libro, se cierra el círculo teorético de mis ideas acerca de la "evolución de la conciencia", cuyo resumen puede enunciarse del siguiente modo:

La riqueza, la libertad y la felicidad perseguidas de un modo subconsciente por toda persona, se constituyen en una compleja hermenéutica a considerar, pues hay una infiltración de los sistemas de creencias adquiridos social, cultural y familiarmente, creencias malévolas y manipuladoras de nuestra conciencia y de la manera en cómo interpretamos el mundo, dicho de un modo más explícito, existe un adoctrinamiento histórico desde los poderes fácticos, quienes controlan la riqueza, la libertad y la felicidad de los ciudadanos del mundo y, por tanto, es más necesario que nunca promover el empoderamiento de la conciencia para poder actuar en libertad y con conocimiento de causa. Y dicho empoderamiento es posible mediante la meditación, cuyos beneficios son avalados científicamente y permite la trascendencia metafísica desde la conciencia personal a la conciencia transpersonal. Dicho cambio de paradigma psicológico desde la dualidad a la no-dualidad, es factible de poder ser educado mediante una educación transracional,cuyo sustrato epistemologico es la filosofía transpersonal de Ken Wilber.

Obsérvese que la FILOSOFÍA TRANSPERSONAL y la EDUCACIÓN TRANSRACIONAL propuestas se convierten en los fundamentos para la transcendencia metafísica mediante la meditación pues, solo así, puede ser posible la sanación trascendental de la humanidad y, consecuentemente, vislumbrar una organización colectiva que permita una convivencia en paz mediante el amor en el cuarto cuadrante exterior-colectivo.


6 - CUADRANTE EXTERIOR-COLECTIVO: LOS 8 VELOS DE LA PERCEPCIÓN SEGÚN DON HARKINS (VERSIÓN ACTUALIZADA POR AMADOR MARTOS)

Llegamos así al cuarto cuadrante propuesto por Ken Wilber, el correspondiente a los componentes sociales como las modalidades tecnológicas (incluida la censura de internet), las fuerzas de producción (en manos de las corporaciones internacionales en detrimento de la economía local) y las instituciones políticas (corruptas hasta la médula). Este cuadrante, cuyo criterio de validez debe ser el ajuste funcional o efectividad, en la práctica, tal como estamos comprobando con la actual plandemia, evidencia una falta de coherencia en la evolución consciente como humanidad. Determinar el mejor de los consensos para vivir en paz y felicidad para toda la humanidad, es un contra sentido holístico en el que la noosfera se ve abocada al suicidio, precisamente, por la falta de simbiosis de la cual sí hace gala la sabia naturaleza.

Veamos pues, para ilustrar ese cuadrante exterior-colectivo, cuáles son los impedimentos sociales y antropológicos (económicos, políticos, poderes fácticos, etcétera) que impiden que alcancemos la libertad de un modo consensuado colectivamente. Y para ello, nada mejor que la propuesta realizadas por Don Harkins: “Los 8 velos de la percepción”, aderezada con justificaciones argumentativas desde mis propias investigaciones, pero sin desvirtuar la esencia cognitiva propuesta por Harkins, más bien lo contrario, para reforzar sus tesis planteadas a la luz de mis publicaciones.

6-1 Wilber versus Harkins

Sin lugar a dudas que La evolución de la conciencia según Ken Wilber es el mapa evolutivo de la conciencia por excelencia. No obstante, Los 8 velos de la percepción según Don Harkins no es menos merecedor de dicho calificativo de excelencia.

Por un lado, la grandeza del mapa evolutivo de la conciencia de Ken Wilber, es que hace un gran aporte cognitivo de tres estadios evolutivos: el prepersonal, el personal y el transpersonal.

Por otro lado, la aportación de Don Harkins es sobre todo una visión antropológica ligada a lo social, la economía, la política, las sociedades secretas que dominan el mundo, los seres inter-dimensionales que controlan a dichas sociedades secretas y por extensión al mundo, para acabar en el alma libre de todo filtro mental y la revelación de Dios.

6-2 El mapa evolutivo de Harkins: actualización por Amador Martos

Ambos mapas, el de Wilber como el de Harkins, tienen obviamente interconexiones conceptuales, lo cual dejo en manos del avezado lector. Harkins murió en el año 2009 y, desde entonces, han ocurrido muchas cosas en el mundo, sobre todo en lo referente a la geopolítica y la desmitificación de la economía y un sentido de la vida que ha dejado de ser gregario para dejar entrever un despertar espiritual, no solo individual sino también colectivo. Es decir, hay una evidencia científica de un cambio de conciencia, que estamos despertando de un modo colectivo, aunque no se haya alcanzado aún la masa crítica. Y ese tránsito de la conciencia humana hacia lo transcendental supone que hay que redefinir nuestras relaciones sociales, la historia, la ciencia y la educación, tal como intento demostrar en mis publicaciones y, de un modo concluyente, en mi última obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD.

En función de lo anterior, el objetivo de este artículo, es refundir Los 8 velos de la percepción propuestos por Don Harkins con las aportaciones de mis propias investigaciones a lo largo de unos doce años, si tenemos en cuenta el año 2008 de la publicación de mi primera obra PENSAR EN SER RICO.

La genialidad de Los 8 velos de la percepción de Don Harkins es que pone en evidencia diferentes y sucesivos estados de conciencia tal capas de cebolla se tratara y que, quitadas una tras otra, origina un desvelamiento cada vez más profundo de la verdadera “realidad” de nuestro mundo y nuestra relación con él, así como vislumbrar otra “realidad” más profunda subyacente en cada uno de nosotros.

Leí Los 8 velos de la percepción años atrás, y debo reconocer que me cautivó la sencillez de su exposición para vislumbrar, velo tras velo, un camino interior de introspección que, a la par, te va alejando de ese mundo de ahí fuera, para finalmente enfrentarte en tu soledad con la mismísima divinidad. Don Harkins ha sabido describir con elegancia y sumamente sencillez, unos estados de conciencia por recorrer para todo aquel disconforme con el mundo en el que vive.

En honor a la verdad, no hay mapas evolutivos de la conciencia unos mejores que otros, pues cada persona puede identificarse con aquel que mejor vibre con su condición interior. El propio Ken Wilber reconoce en su obra Breve historia de todas las cosas, haber estudiado sesenta o setenta mapas evolutivos de la conciencia, para después configurar su propio desarrollo teórico, más conocido como los cuatro cuadrantes, como sustrato de su visión de la evolución de la conciencia. El trabajo de Ken Wilber es, ciertamente, una obra maestra para todo aquel buscador que desee estudiar la evolución de la conciencia; sin embargo, para aquellas personas que quieran “atajar” el camino de la búsqueda, sin renunciar a una genuina intuición de la “verdad” o, mejor dicho, identificar las mentiras del mundo en el que vivimos, el trabajo de Don Harkins es de una solemne sencillez y de una apertura espiritual propia de una persona iluminada.

Por tanto, a continuación, respetando la cronología creciente de Los 8 velos de la percepción, iré añadiendo y argumentando desde mis investigaciones a aquellos aspectos definidos por Harkins en cada preceptivo velo que cada uno de nosotros debería ir quitando uno tras otro. Yo solo me limito a realizar una aportación argumentativa de dichos velos desde la filosofía, la psicología, la sociología, la cultura, la ciencia y la espiritualidad.

6-3 Los 8 velos de la percepción según Don Harkins: versión actualizada por Amador Martos

TRAS EL PRIMER VELO:

Don Harkins: “Hay más de seis mil millones de personas en el planeta. La mayoría de ellos viven y mueren sin haber contemplado, seriamente, nada que no tenga que ver con aquello que les mantiene vivos y lo que necesitan para mantener sus vidas juntos. El noventa por ciento de toda la humanidad va a vivir y morir sin haber atravesado el primer velo.”

En este primer velo, Don Harkins hace referencia implícita a que la mayoría de las personas no saben o no intentan descubrir cuál es el sentido de la vida y, esa contemplación vital, es por carecer de un pensamiento crítico, con lo cual, se ven abocadas a La sociedad de la ignorancia.

TRAS EL SEGUNDO VELO:

Don Harkins: “El diez por ciento de nosotros van a romper el primer velo para explorar el mundo de la historia, la relación entre el hombre, sus formas de gobierno, el significado de la autonomía por medio de la ley constitucional y común. Nos encontraremos con el mundo de la política. Vamos a encontrar un mundo de políticos, votaremos, seremos activos y tendremos una opinión. Pero nuestras opiniones se forman con el mundo físico que nos rodea; vamos a tener una tendencia a aceptar que los funcionarios del gobierno, personalidades de los medios de red y otros “expertos” son voces de autoridad. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin haber atravesado el segundo velo.”

En este segundo velo, obviamente, hace referencia a cómo cedemos nuestro empoderamiento personal a nuestros representantes políticos, sin tener conciencia de que nos sometemos a una manipulación económica, social y política, sin apenas percibir que la historia es manipulada por “líderes democráticos” al servicio de la poderosa jerarquía financiera.

TRAS EL TERCER VELO:

Don Harkins: “El diez por ciento de los que estén detrás del segundo velo serán capaces de percibir que los recursos del mundo, incluyendo a las personas, son controladas por un grupo de personas y familias extremadamente ricas y poderosas, cuyas posesiones, manipulaciones y extorsiones han servido para fundar la economía global actual basada en la deuda. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin romper el tercer velo.”

En este tercero velo, como intuí en mi obra CAPITALISMO Y CONCIENCIA, los despiertos descubrirán las mentiras económicas, políticas y epistemológicas, descubrirán también que el dinero-deuda es una trampa esclavizante de los poderes fácticos.

TRAS EL CUARTO VELO:

Don Harkins: “El diez por ciento de nosotros traspasará el cuarto velo, para descubrir el mundo de los Illuminati, de la masonería, de las otras sociedades secretas. Estas sociedades utilizan símbolos y realizan ceremonias que perpetúan la transmisión de conocimiento arcano, que es usado para mantener a la gente ordinaria en la esclavitud política, económica y espiritual de los linajes más antiguos de la tierra. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin romper el cuarto velo.”

En este cuarto velo, algunos se darán cuenta de un “ojo que todo lo ve”, que hay poderes satánicos que operan desde la obscuridad para que no sepamos lo que está pasando en al mundo, y que realmente existe una conspiración contra la humanidad para la degeneración de la humanidad, en definitiva, que hay una ingeniería social y mental.

TRAS EL QUINTO VELO:

Don Harkins: “El diez por ciento de nosotros que rompan el cuarto velo, aprenderá que estas sociedades secretas y familias poderosas son tan avanzadas tecnológicamente, que cosas como los viajes en el tiempo y las comunicaciones interestelares no suponen ningún problema para ellos y mucho menos controlar las acciones de la gente común a través de estos medios. Sus miembros tienen la capacidad de manipular a las masas con la misma facilidad con la que nosotros mandamos a nuestros hijos a ir a la cama. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin ser capaces de romper el quinto velo.”

En este quinto velo, solo los más despiertos pueden entrever la distopía temporal que, sustentada en la filosofía cuántica, permite viajar en el tiempo, una cuestión avalada por la hipnosis clínica regresiva, y que el desdoblamiento del tiempo permite tener conciencia de más allá de este tiempo siendo entonces que, el mundo que percibimos, es un sueño.

TRAS EL SEXTO VELO:

Don Harkins: “El diez por ciento de nosotros que logre romper el quinto velo, se encontrarán en un mundo de alienígenas, dragones, reptiles, seres que parecen sacados de cuentos de ficción y literatura infantil, son la fuerza real que controla detrás de las sociedades secretas. El noventa por ciento de las personas de este grupo va a vivir y morir sin ser capaz de romper el sexto velo.”

En este sexto velo, muy pocos se atreverán a hablar del enemigo invisible de la humanidad, un “genio maligno” oculto en la cuarta dimensión y al que solo se puede descubrir mediante la hipnosis clínica regresiva.

TRAS EL SÉPTIMO Y OCTAVO VELOS:

Don Harkins: “No sé lo que hay detrás del séptimo velo, no lo he podido penetrar, pero creo que es la percepción que tiene el alma de la persona libre de todo filtro mental, que ha evolucionado hasta un estado en que, tal vez, ve la realidad de forma muy diferente a los demás, una especie de Gandhi iluminado que se pasea por el mundo despertando a todos alrededor sin distinción alguna."

Don Harkins, en una humildad que caracteriza a un alma iluminada, dice que no ha podido penetrar el séptimo velo. Pero, sin embargo, coincido con él en que es el alma de la persona quien adquiere un discernimiento espiritual cuya máxima es el amor como ley suprema, un Ghandi iluminado como dice él, que busca en la inteligencia espiritual el nexo de unión donde todos nos percibimos los unos a los otros como conciencia de unidad.

Don Harkins: “¿Y el octavo velo? Romper el octavo velo probablemente significa ver la revelación de Dios y la energía pura, que es la fuerza viva que impregna todas las cosas."

El octavo velo es transcender la dualidad para vivir en la no-dualidad, es ser un activista de la propia trascendencia espiritual, y que la meditación es la práctica de ese camino ascendente hacia la sabiduría para lograr la sanación trascendental de la humanidad.

Don Harkins: “Si mis matemáticas son correctas solo hay alrededor de 60.000 personas en el planeta que han sido capaces de romper el sexto velo. La ironía aquí es demasiado increíble: los que se encuentran detrás de los velos uno al cinco, no tienen otra opción que percibir a los que han roto el velo número seis como locos, insanos y paranoicos. Con cada filtro roto, exponencialmente una gran cantidad de gente que empieza a ver la realidad real, es declarada paranoica, pues pasan al lado de la barrera de la forma en la que ven el mundo. Y, para añadir más ironía, cuando más intenta la gente que ha conseguido eliminar el velo número seis, explicar lo que se ve en aquellos que han llegado a eliminar ese filtro de sus vidas, más insano y loco aparece ante ellos.”

Y en esa conclusión de los velos, Don Harkins hace referencia expresa a aquellas personas que viven en la locura aperspectivista, aquellos de nosotros que nos tildan de “negacionista” por denunciar lo que está pasando en el mundo, y que esta falsa pandemia es un pretexto para la implantación del microchip como paso previo al humanismo y un Nuevo Orden Mundial.

Nuestro enemigo, el Estado

Don Harkins: “Detrás de los dos primeros velos nos encontramos con la gran mayoría de las personas en el planeta, son herramientas del Gobierno y del sistema de control, votantes cuya ignorancia justifica las acciones de los políticos que envían a los del primer velo a luchar en sus guerras y contiendas.”

"Los que rompen los velos tercero, cuarto, quinto y sexto son de menor utilidad para el sistema, por disminuir la capacidad para ser utilizado como herramienta para consolidar el poder y la riqueza de muchos, en manos del poder de unos pocos de la élite. Es común ver que estas personas sacrifican parte de sus relaciones con amigos y familiares, sus carreras profesionales y la libertad personal con cada uno de los velos que rompen."

"Albert Jay Nock (1870-1945), autor de Nuestro enemigo, el Estado (1935), explica lo que ocurre con los que se encuentran los velos séptimo y octavo: “¿Cuál fue lo mejor que el Estado podría encontrar que ver con un Sócrates real y un Jesús real cuando los tuvo?, el mero hecho de envenenar a uno y crucificar al otro, sin ninguna razón, pero que eran demasiado e intolerablemente embarazoso que se les permitiera vivir más.”

Elocuente y evidente conclusión de Don Harkins. Sin comentarios.

Conclusiones:

Don Harkins: “Y por lo que ahora sabemos que no es que nuestros compatriotas son tan comprometidos con sus vidas que “ellos no quieren ver” los mecanismos de su esclavización y explotación. Ellos simplemente “no pueden ver”, tan cierto como que no pueden ver lo que hay al otro lado de una cortina cerrada.”

Si de algo puede servir Los 8 velos de la percepción desvelados por Don Harkins es que, finalmente, la evolución de la conciencia es una cuestión intrínsecamente personal para reconvertirse hacia una dimensión espiritual a la que solo se accede mediante el despertar de la conciencia.

El propósito de este ensayo es triple:

Don Harkins: “1 - Para ayudar al puñado de personas en los últimos velos de entender por qué las masas no tienen más remedio que interpretar su claridad como la demencia; 2 - Para ayudar a las personas detrás de los dos primeros velos, que entienden que la vida, la respiración y el pensamiento son sólo el principio, y…3 - Para mostrar a la gente que la mayor aventura de nuestra vida está detrás del próximo velo, porque eso es solo un velo menos entre nosotros y Dios.”

Artículo escrito en memoria de Don Harkins. Dios lo tenga en su gloria.


7 - LA INTEGRACIÓN DE LOS CUATRO CUADRANTES: LA VISIÓN NO-DUAL Y LA INTUICIÓN MORAL BÁSICA

Llegado a este punto de la Teoría integral de la evolución de la conciencia, hemos argumentado que, a cada cuadrante, le corresponde un “mapa evolutivo de la conciencia”, a saber, de un modo resumido:

-Cuadrante interior-individual: La evolución de la conciencia según Ken Wilber: hacia la no-dualidad; y también: La evolución de la conciencia espiritual individual desde 3D a 5D, según Amador Martos.

-Cuadrante exterior-individual: La pirámide de Maslow.

-Cuadrante interior-colectivo: La evolución de la conciencia según Amador Martos.

-Cuadrante exterior-colectivo: Los 8 velos de la percepción según Don Harkins (versión actualizada por Amador Martos).

Una vez estudiados y expuestos los “mapas evolutivos de la conciencia” para cada cuadrante de la realidad: ¿cómo realizar la integración de todos ellos? ¿Cómo cerrar el círculo epistemológico entre la ciencia y el espíritu? Para dar respuesta a dichas cuestiones, nuevamente, es imprescindible volver al inconmensurable Ken Wilber, quien nos invita a descubrir la no-dualidad como corolario a nuestra evolución espiritual, una cuestión expuesta sucintamente en mi artículo ¿Dualidad y no-dualidad: dónde está el misterio?

En realidad, el misterio reside en que debemos evolucionar nuestra conciencia, cada cual la suya, mediante la intuición moral básica excelsamente argumentada por Ken Wilber. En efecto, la no-dualidad argumentada por Wilber (interior-individual) es la misma autorrealización propuesta por Maslow (exterior-individual) en su jerarquía de las necesidades humanas y, de un modo cultural, coincide con mi propuesta de la filosofía transpersonal y educación transracional (interior-colectivo). Incluso en la vertiente social y antropológica (exterior-colectiva), Don Harkins nos remite a quitar el velo que hay entre nosotros y Dios. Como podemos apreciar, cada uno de esos cuadrantes y sus correspondientes mapas evolutivos de la conciencia convergen en la experiencia mística, en el sentimiento del amor y en la conciencia de unidad.


8 - LA SANACIÓN TRASCENDENTAL DE LA HUMANIDAD

Llegamos, así, al único camino para la sanación transcendental de la humanidad: es necesario desde la filosofía contemplar dimensiones de transcendencia espiritual, una cuestión demostrada científicamente en mi obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD, en la que argumento que es posible la transcendencia metafísica mediante la meditación. Y para dicho objetivo, es perentorio un giro copernicano en términos kantianos, es necesario también transcender la minoría de edad del ser humano, en definitiva, es preciso un renovado proyecto filosófico y pedagógico: cambiarse a sí mismo para cambiar al mundo.

En efecto, se trata de un nuevo paradigma de conocimiento que impele a la transformación interior de cada uno de nosotros: se trata de un camino ascendente hacia la sabiduría donde el amor es la idea suprema. Es así como la epistemología de lo conmensurable (ciencia) y la hermenéutica de lo inconmensurable (espíritu) , ambos desde una visión no-dual, son dos modos de saber que conducen a una misma finalidad: la conciencia de unidad entre todos los seres de este y otros mundos.

Conviene recordar una vez más que, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Y cuando dicha premisa sea educada a nuestros infantes, antes saldremos de la actual crisis de conciencia porque, al fin y al cabo, dicha crisis de conciencia no es más que una falta de conocimiento de nuestra esencia divina. Es por ello que, la educación, está necesitada de una visión transpersonal y transracional: para vivir en paz y en el amor, pues solo así podremos deshacernos del enemigo invisible de la humanidad.


9 - EL NACIMIENTO DE UNA NUEVA CONCIENCIA

Este articulo es una reproducción del capítulo 7-2 de la primera parte de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA

Dicha aprehensión cognitiva y espiritual es susceptible de ser enseñada mediante La educación cuántica, la cual debe ser encuadrada en un sistema de pensamiento que beba de una fuente de sabiduría como la filosofía perenne. La filosofía perenne es un modo de conocimiento también conocido como esotérico, ahora sacado a flote y reformulado epistemológicamente como filosofía transpersonal al trascender la filosofía académica tradicional (racionalista) hacia el misticismo contemplativo (espíritu). La magia de la filosofía perenne es que alude siempre a los principios superiores del amor, la solidaridad, la empatía, el bien, el saber, la libertad, la justicia y la paz, en contraposición a lo que nos ofrece este decadente sistema capitalista. Es decir, es el correcto pensamiento a decir de Garnier, quien puede construir un futuro mejor para todos, y no solo de un modo egoísta e individualista como propugna el economicismo neoliberal. Así, La educación cuántica avalada por la filosofía transpersonal, debería ser una garantía pedagógica con poder para afirmar que estamos ante un segundo renacimiento humanístico: la evolución holística de la noosfera hacia una renovada conciencia colectiva, como postula el arqueólogo, antropólogo y paleontólogo Eudald Carbonell (2007) en su obra El nacimiento de una nueva conciencia.

En dicha obra, Carbonell nos da una visión revolucionaria sobre la condición humana en la que la selección técnica se ha ido imponiendo como mecanismo de evolución del comportamiento humano. Es necesario un pensamiento social crítico que nos conducirá hacia una nueva especie más humana: “De la nueva especie lo más importante será la socialización del conocimiento que hará posible una vida mejor para todos; en segundo lugar, la solidaridad, como valor de cara a conseguir una fuerte conciencia crítica de especie”. Como se puede apreciar, saber y amor, son dos sabios consejos de Carbonell, como si fueran los providenciales bálsamos que pudieran sanar al ego fragmentado y disociado de la humanidad. La nueva conciencia propugnada por Carbonell, de llevarse a la praxis, constituiría todo un segundo renacimiento humanístico. En el primer renacimiento surgió la conciencia individual histórica a partir del cogito cartesiano. En el segundo renacimiento es el espíritu colectivo quien abre las posibilidades hacia un nuevo mundo. El viejo mundo sustentado en el ego está agonizando, y el nuevo mundo del espíritu colectivo está todavía en pañales. Para que sea efectiva la trascendencia del primero al segundo, es imperativa una renovada pedagogía filosófica.
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ESCUCHA TU SUBCONSCIENTE

Este artículo es una reproducción del capítulo 14-5 de la primera parte de LA EDUCACIÓN CUÁNTICA

Sin embargo, muy pocas personas saben escucharse a sí mismas (Davidow, 2002), pues como ha demostrado el neurólogo estadounidense Benjamin Libet mediante experimentos, las señales cerebrales asociadas a las acciones se producen desde 0,3 a varios segundos antes de que el sujeto fuera consciente de la decisión de llevarlas a cabo. El orden de las actividades cerebrales parecía ser percepción del movimiento y luego decisión, y no a la inversa. Es decir, el cerebro consciente solo intenta ponerse al nivel de lo que ya estaba haciendo el cerebro inconsciente. Por lo tanto, el libre albedrío es una ilusión, todo un reto cognitivo que propició mi obra Pensar en ser libre, de la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal. ¿No requiere la evidencia científica de Libet de un revisionismo en profundidad del ser humano, como propongo mediante la filosofía transpersonal y La educación cuántica? La filosofía transpersonal aúna la racionalidad con la espiritualidad, más allá del “new age” y del “misticismo cuántico”. La filosofía transpersonal se sustenta en un racionalismo espiritual abierto a los inmensos desafíos que nos deparará la ciencia en cuestiones espirituales. Es la tan deseada integración entre la ciencia, la profundidad intelectual y la moralidad, tres esferas cognitivas diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas, y que la postmodernidad no ha logrado unificar.

Desde luego, la humanidad se halla en una era de cambios como jamás ha habido en la historia y que algunos asocian a la Era de Acuario o al Calendario Maya. Pero, principalmente, se trata de un giro copernicano en la conciencia, de la personal a la transpersonal, en el modo de interpretar el mundo y a nosotros mismos, y en cómo debemos poner el conocimiento al servicio de la humanidad para garantizar así la libertad de todos en vez del libertinaje de una minoría plutocrática. Hace faltan muchas más personas como Richard Stallman, fundador del movimiento por el software libre en el mundo, o Jimmy Wales cofundador de Wikipedia, o Edward Snowden, quien ha destapado el espionaje mundial realizado por la NSA estadounidense. ¡Solo el conocimiento nos hará hombres libres!

Vuelvo a repetir, la verdad nos hará libres. Solo viviendo en la verdad podemos ser personas auténticamente libres respecto de los dogmas históricos, sociales, científicos, económicos, psicológicos y religiosos. Y la verdad defendida en mi constructo pensativo es que, a modo de un segundo renacimiento humanístico, la racionalidad ha vuelto la mirada hacia la espiritualidad, hacia la compasión, hacia el “nosotros” como único baluarte para salvar este decrépito mundo (Martos, 2016). Se trata de un paradigmático racionalismo espiritual con una creciente fuerza para plantar cara a este decadente sistema capitalista. En suma, es imperativo que el pensamiento único neoliberal sea sustituido por un regenerado pensamiento colectivo sustentado en una vertebración moral que permita recuperar los valores humanísticos del primer renacimiento, pero, ahora, con la posibilidad de ser potenciados mediante La educación cuántica.

Son tiempos cuánticos, también de filosofía transpersonal. Y son tiempos para una educación cuántica que propugna un nuevo paradigma de conocimiento y que es conveniente argumentar con mayor profundidad y profusión intelectual.


BIBLIOGRAFÍA:

Davidow, Jenny. Escucha tu subconsciente. Barcelona: RBA, 2002.

Martos, Amador. Ken Wilber y los nuevos paradigmas de la humanidad. España: Amazon, 2016.
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LA TRASCENDENCIA METAFÍSICA MEDIANTE LA MEDITACIÓN

Este artículo es una reproducción del capítulo 8 de la tercera parte del libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

En filosofía, la metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. La razón, a través de la historia del pensamiento, siempre ha indagado sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales, aunque histórica y psicológicamente, esa genuina actitud de hacer metafísica ha sido obnubilada por el materialismo científico. Dicho de otro modo, el materialismo científico y la metafísica se han convertido en una dualidad antagónica aparentemente irreconciliable.

Una de las características del siglo XX ha sido la crítica sin contemplaciones a este tipo de filosofía eterna y sistemática que asociamos al término metafísica. Y, sin embargo, nada más actual que las cuestiones metafísicas. No hay manera de evitar que una y otra vez vuelva ese tipo de preguntas primeras sobre Dios, el hombre o el mundo, que quieren saber qué es lo que podemos conocer, qué es lo que debemos hacer o qué es lo que nos cabe esperar. Con la constatación heideggeriana de que “todo comprender es comprenderse”, cabe destacar el papel positivo de la subjetividad en la hermenéutica, lo cual implica distinguir la subjetividad metafísica de lo que sería el ser humano individual, al que no se opone la hermenéutica. La metafísica, aunque problemática, es inevitable: el ser “humano” (cualquier ser con determinado grado de consciencia) es un ser metafísico, y la desaparición de la metafísica solo es posible con la desaparición del humano (o vivos semejantes de otros planetas).

Según Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”) que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano. Algunos filósofos han sostenido que el ser humano tiene una predisposición natural hacia la metafísica. Kant la calificó de “necesidad inevitable”. Arthur Schopenhauer incluso definió al ser humano como “animal metafísico”. ¿No es la metafísica el modo de saber trascendental?

En efecto, las ciencias empíricas pueden dar explicaciones sobre los fenómenos naturales, pero son incapaces de dar una explicación coherente acerca de la conciencia y la espiritualidad y, por tanto, no es de extrañar que los beneficios de la meditación sean objeto de investigación científica, y que haya también una aproximación investigativa a las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y la psicología transpersonal. Dichos campos de investigación enlazan, obviamente, con la metafísica, es decir, más allá de los sentidos físicos. La metafísica es, por tanto, el reto que tiene la humanidad por delante para hallar un conocimiento más allá de las ciencias naturales, es decir, un conocimiento transracional al que se puede acceder mediante la meditación y, cuyos beneficios, han sido ampliamente demostrados científicamente, posibilitando con ello la sanación trascendental del ser humano desde la infancia, pues puede ser impartida educacionalmente mediante la filosofía transpersonal argüida por Ken Wilber, una cuestión argumentada en el 3º Congreso Razón Abierta donde tuve el placer de exponer mi artículo titulado La filosofía transpersonal de Ken Wilber como fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación.

A la vista de lo anterior, la pregunta pertinente es: ¿Qué lugar ocupa hoy la metafísica en nuestra cultura? He ahí quizá el escollo más difícil por transcender, pues la humanidad se halla ante nuevos paradigmas invisibles aún para la mayoría de coetáneos. Sin embargo, la sanación trascendental del ser humano está en su interior mediante la práctica de la meditación. En efecto, como nos recuerda el sabio aforismo griego “Conócete a ti mismo”, se precisa de un conocimiento introspectivo para conectar con el Espíritu que vive en nosotros y que puede vislumbrarse mediante la conciencia de unidad. Sin embargo, la filosofía se escindió en dos senderos cognitivos: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, una divergencia entre ciencia y espiritualidad. Tradicionalmente se ha separado la epistemología y a la hermenéutica, puesto que la primera trata de lo conmensurable y la segunda de lo inconmensurable. Sin embargo, hoy en día es posible unir la epistemología y la hermenéutica, permitiendo justificar lo conmensurable y entender lo inconmensurable. Esos dos modos de saber posibilitan vislumbrar una conexión de la filosofía con la espiritualidad, o la ciencia con la metafísica.

Esos dos modos de saber, aprehendidos mediante la conciencia de unidad bajo una visión no-dual, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Con ello, podemos concluir consecuentemente que la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, es un fundamento para una educación transracional de la metafísica para la sanación transcendental del sujeto cognoscente mediante la meditación.

Esa incipiente transracionalidad donde el prefijo “trans” nos impele a ir más allá de la racionalidad, posibilita a este pensador la justificación epistemológica de una filosofía “trans”-personal (más allá del ego), así como una educación “trans”-racional (más allá de la razón), dicho de otro modo, sienta las bases para adentrarnos en la metafísica a partir de experiencias interiores del sujeto cognoscente, tales como las experiencias cercanas a la muerte, la reencarnación, las ciencias noéticas, la psicología transpersonal, las experiencias místicas y la meditación. Dichas cuestiones son estudiadas mediante la metodología científica por cada vez más científicos que se atreven a ir más allá (“trans”) de la racionalidad convencional. Este humilde pensador, en sus procesos investigativos, ha introducido las conclusiones científicas de aquellos investigadores que se han atrevido a transcender la ortodoxa ciencia materialista mediante la incorporación de la espiritualidad en la comprensión del origen y el sentido de la vida más allá de los reduccionismos materialistas y psicológicos, cientificismos dogmáticos que abocan en el nihilismo. Tal es el trasfondo epistemológico que subyace en los siete artículos publicados en revistas científicas y congresos, y que se constituyen en el fundamento epistemológico y pedagógico para la filosofía transpersonal y la educación transracional .

Consecuentemente, la visión espiritual inherente al ser humano precisa de un giro participativo a la espiritualidad, el misticismo y el estudio de las religiones, cuestiones que pertenecen propiamente a la metafísica. Pero el estudio de la metafísica no debe abordarse exclusivamente mediante el uso de la razón, pues esta es solo una expresión simbólica a modo de “mapa” de un territorio más profundo que reside en la profundidad de la conciencia, es decir, inquiere una actitud proactiva hacia la introspección mediante la meditación, dicho de otro modo, emprender un camino ascendente hacia la sabiduría que es propio del cuadrante superior izquierdo de la subjetividad individual, una trascendencia metafísica a la que se puede acceder mediante la meditación, tal como demuestra Ken Wilber:

“Los arquetipos, los auténticos arquetipos, son una experiencia meditativa imposible de comprender hasta que se realice la experiencia. No se trata de imágenes que se muevan en el espacio mítico ni de conceptos filosóficos que existan en el espacio racional, sino de experiencias meditativas que aparecen en el espacio sutil. De modo que la experiencia meditativa puede proporcionarle los datos arquetipos que luego deberá interpretar. Y la interpretación más comúnmente aceptada es que usted está contemplando las formas básicas y los fundamentos del mundo manifiesto, contemplando directamente el Rostro de lo Divino. Como decía Emerson, que los intrusos se quiten los zapatos porque nos adentramos ahora en los dominios del Dios interior.

Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falsable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen.”

Es gracia a la sapiencia de Ken Wilber como puedo concluir satisfactoriamente esta obra afirmando que, la trascendencia metafísica mediante la meditación, es el fundamento para la filosofía transpersonal, la cual es postulada en una cuestión de sentido para la argumentación epistemológica y pedagógica de una educación tranracional como misión espiritual . Solamente de ese modo se me antoja que será posible salvar el abismo cultural de la humanidad desde que Kant diferenció mediante sus Tres críticas al “ello” (ciencia), el “yo” (conciencia) y el “nosotros” (moral), dicho ello en términos socráticos: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. La integración de esas tres esferas kantianas solo es posible en el interior de cada uno de nosotros mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez como premisas que deben ser aprehendidas en el camino ascendente de la sabiduría propio del cuadrante superior izquierdo de la interioridad individual.

Sin embargo, Ken Wilber sostiene que todo fenómeno humano consta de cuatro facetas y no puede ser íntegramente comprendido si no se abordan los cuatro cuadrantes:

“El hecho de que el Espíritu se manifieste realmente en los cuatro cuadrantes (o, dicho de modo resumido, en los dominios del “yo”, del “nosotros” y del “ello”) supone también que la auténtica intuición espiritual es aprehendida como el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado objetivo de cosas propias del “ello”. En definitiva, proteger y promover la mayor profundidad a la mayor amplitud posible. (…) Esto significa, entre otras muchas cosas, la necesaria emergencia de un nuevo tipo de sociedad que integre la conciencia, la cultura y la naturaleza, y abra paso al arte, la moral, la ciencia, los valores personales, la sabiduría colectiva y el conocimiento técnico.”

Para la emergencia de ese nuevo tipo de sociedad, como se ha argumentado en esta obra, la trascendencia metafísica mediante la meditación es un imperativo para el despertar espiritual individual. Pero, ¿cómo puede ser posible el despertar espiritual colectivo? ¿Cómo puede realizarse ese tránsito de la espiritualidad individual a la espiritualidad colectiva? Invito al lector a acompañarme mediante la lectura del epílogo para dilucidar dichas cuestiones, pero, con una advertencia previa, de que puede entrar en una disonancia cognitiva por la “divulgación cósmica” argumentada en el tramo final de esta obra.
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LA TRASCENDENCIA METAFÍSICA MEDIANTE LA MEDITACIÓN (RESUMEN)

La tesis defendida en mi recién libro publicado, titulado CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD, bien puede resumirse en este breve extracto de la página 465:

Podemos concluir este capítulo afirmando que, los beneficios de la meditación, avalados científicamente, constituyen una puerta de acceso a la espiritualidad, a esa metafísica que, hasta ahora, estaba desahuciada por los materialistas científicos. Dicho de otro modo, la epistemología de lo conmensurable (ciencia) y la hermenéutica de lo inconmensurable (espíritu) hallan un punto de intersección mediante los beneficios de la meditación demostrados científicamente. He ahí, precisamente, en la síntesis de saberes entre la epistemología y la hermenéutica, donde cada cual puede aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual. Y, ello, se constituye entonces en un anclaje epistemológico para considerar a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como un nuevo paradigma de conocimiento, cuyo objeto de estudio es la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia.

Dicho despertar espiritual ya no es una cuestión individual solamente, sino también un inherente deber de la colectividad humana, de ahí la necesidad de una educación transracional, pues como se ha visto anteriormente, es posible la sanación trascendental desde la infancia gracias a la aplicación práctica de la meditación en los centros escolares. Y dicho despertar espiritual, tanto individual como colectivo, conduce ineludiblemente a considerar al amor como nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta, dos cuestiones que es preciso abordar en el siguiente capítulo.
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LA SANACIÓN TRASCENDENTAL DE LA HUMANIDAD MEDIANTE LA MEDITACIÓN

Este artículo es una reproducción del capítulo 10 de la segunda parte del libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD

1 - LA MEDITACIÓN COMO SANACIÓN TRASCENDENTAL

La filosofía perenne propugna la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, logrando así la unicidad del propio ser humano con el universo, un camino de sabiduría que pretendidamente conduce hasta la iluminación (Wilber, 2005a). En dicho sentido, un equipo de psiquiatras del Hospital General de Massachusetts ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación durante ocho semanas puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research (Lazar, 2011), la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud.

En dicho sentido, cabe señalar que la meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar (Martos, 2018: 345). La meditación, pues, es una herramienta esencial para aumentar la inteligencia emocional, transformar emociones y alcanzar un estado de paz y concentración. Muchos colegios están integrando ya estas técnicas en sus dinámicas educativas en busca de los beneficios que aporta a su alumnado. No en vano, unos doscientos colegios públicos españoles han incorporado el “mindfulness” al horario escolar. Es una práctica de raíces budistas, pero sin sus connotaciones religiosas, y que consiste en tomar consciencia del momento presente, atendiendo a las emociones. La meditación aplicada prácticamente en los centros escolares, será aludida más extensamente en la tercera parte de esta obra. La meditación se convierte, así, en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia Como aseveró el matemático griego Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”.

2 - LA MEDITACIÓN COMO EXPERIENCIA INTERIOR

Si, como se ha visto anteriormente, vivimos en la locura esquizofrénica de un mundo exterior donde solo hay caos e ignorancia, es preciso buscar el propio orden de cada cual en la profundidad de nuestro ser. Ahora bien, ¿por dónde empezar a poner orden en nuestras ideas?, ¿a quién acudir? Obviamente, hay que acudir a la Fuente que lo sabe todo, incluso lo que más nos conviene. Solo hay que dirigirse a la fuente de sabiduría con humildad y sinceridad, y preguntar sobre aquello que nos atormenta o nos preocupa. Preguntar se convierte en el método más directo para hallar soluciones a nuestros problemas o preocupaciones. Y ello se puede llevar a cabo mediante la meditación, según Wilber (2005b: 290.291):

“Los arquetipos, los auténticos arquetipos, son una experiencia meditativa imposible de comprender hasta que se realice la experiencia. No se trata de imágenes que se muevan en el espacio mítico ni de conceptos filosóficos que existan en el espacio racional, sino de experiencias meditativas que aparecen en el espacio sutil. De modo que la experiencia meditativa puede proporcionarle los datos arquetipos que luego deberá interpretar. Y la interpretación más comúnmente aceptada es que usted está contemplando las formas básicas y los fundamentos del mundo manifiesto, contemplando directamente el Rostro de lo Divino. Como decía Emerson, que los intrusos se quiten los zapatos porque nos adentramos ahora en los dominios del Dios interior.”

Efectivamente, en nuestro interior es donde debemos hallar las respuestas, donde se nos está permitido contemplar el Rostro de lo Divino, algo que los modernos investigadores desdeñan como “mera metafísica” porque no puede ser demostrado. Una cuestión que Wilber (2005b: 292-293) rebate con la siguiente argumentación:

“Pero el hecho es que, para ello [contemplar el Rostro de lo Divino mediante los arquetipos], usted debería llevar a cabo el experimento y descubrir los datos por sí mismo y luego tendría que interpretarlos. Si no lleva a cabo el experimento -la meditación, el modelo, el paradigma- carecerá de los datos necesarios para llevar a cabo la interpretación. Si usted trata de explicarle a alguien que se halle en la visión mágica o mítica del mundo que la suma de los cuadrados de los catetos de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa, no llegará muy lejos, porque se trata de un algo ajeno al mundo empírico y que carece, en consecuencia, de localización simple. Y no por ello, sin embargo, su afirmación dejará de ser completamente cierta. Usted está realizando un experimento matemático en el interior de su conciencia, una experiencia cuyos resultados pueden ser verificados por quienes lleven a cabo el mismo experimento. Se trata de algo público, reproducible y falsable, de un conocimiento comunal cuyos resultados existen en el espacio racional del mundo y pueden ser fácilmente corroborados por todos aquellos que realicen el experimento. Y esto mismo es aplicable para cualquier otro tipo de experiencia interior de la conciencia, de los cuales la meditación es uno de los más antiguos, estudiados y reproducidos. Mantener, pues, una actitud escéptica es sumamente saludable, pero yo le invito a llevar a cabo ese experimento interior conmigo, a descubrir los datos por sí mismo, y luego le ayudaré a interpretarlos. Pero, en el caso de que no quiera llevar a cabo el experimento, no deberá reírse de quienes sí lo hacen.”

Así, pues, la trascendencia del ilusorio dualismo entre cuerpo y mente mediante la meditación, se constituye en un camino de sabiduría que posibilita la sanación trascendental al lograr paz interior, mejoramiento de la salud y bienestar individual. Sin embargo, también es posible mediante la meditación alcanzar un bienestar colectivo para la humanidad, como se demuestra a continuación.

3 - EL EFECTO SUPER RADIANCE DE LA MEDITACIÓN

¿Qué es el efecto Super Radiance?

Super Radiance es el extraordinario efecto positivo irradiado al resto de la sociedad por un grupo de meditadores especialmente entrenados. Este efecto único solo tiene lugar cuando un número suficiente de estos meditadores forman un grupo para practicar meditación juntos al mismo tiempo y diariamente. La meditación particular requerida para crear este poderoso efecto social es una forma avanzada de Meditación Trascendental conocida como el programa TM-Sidhi .

Una característica fascinante del programa TM-Sidhi es que estimula las ondas cerebrales altamente coherentes para el meditador individual o TM-Sidha como se les llama. La importancia de esto es que un cerebro altamente coherente tiene acceso a facultades mentales y emocionales superiores que generalmente se encuentran inactivas cuando el cerebro está en un estado más estresado. Pero eso no es todo. Cuando se realiza en grupo esta meditación TM-Sidhi, no solo genera ondas cerebrales altamente coherentes para cada TM-Sidha, sino que también irradia este poderoso efecto de ondas cerebrales a la población circundante que no medita .

Sin embargo, para crear el efecto deseado para cualquier población dada, tenemos que tener números suficientes en el grupo. Super Radiance ocurre en el momento preciso en que los números en un grupo de TM-Sidhas alcanzan un tamaño equivalente a la raíz cuadrada del 1% de una población dada. En ese punto crucial hay una reducción inmediata y dramática de la hostilidad y la violencia dentro de la comunidad anfitriona, así como un aumento en la actividad creativa y la positividad.

Este cambio repentino en las tendencias sociales, activado en el momento en que una comunidad llega a Super Radiance, es tan consistente que el efecto se controla fácilmente a partir de estadísticas sociales disponibles al público.

El primer estudio de Super Radiance

El primer estudio de Super Radiance se realizó en junio de 1978 en el Estado de Rhode Island, EE. UU. Los investigadores predijeron que habría una mejora en un índice compuesto de calidad de vida (QOL) en Rhode Island cuando un grupo de 300 TM-Sidhas practicara su técnica de meditación en el Estado durante un período de tres meses desde junio de 1978 hasta septiembre de 1978.

La llegada de los TM-Sidhas aumentó la capacidad de la población de 5.045 personas que medita en TM para alcanzar el umbral de Super Radiancia para todo el Estado. Los investigadores compararon los datos durante el período de intervención de tres meses con datos mensuales similares disponibles para un período de siete años entre 1974 y 1980. El análisis de series de tiempo se utilizó para mejorar la precisión de los hallazgos. Los resultados confirmaron exactamente las predicciones hechas al comienzo del proyecto. Las estadísticas mostraron que el período del proyecto mostró una mejora significativa en un índice de calidad de vida en ocho factores variables. Estas variables fueron:

-Tasa de criminalidad total, estadísticas del FBI.
-Tasa de mortalidad, Oficina del Censo de los Estados Unidos.
-Tasa de mortalidad de vehículos automotores, Departamentos de Transporte RI y Delaware.
-Índice de accidentes automovilísticos, Departamentos de Transporte RI y Delaware.
-Tasa de desempleo, Departamento de Seguridad del Empleo, RI; Departamento de Trabajo, Delaware.
-Contaminación (partículas), Departamento de Gestión Ambiental, RI; Departamento de Recursos Naturales y Control Ambiental, Delaware.
-Tasa de consumo de cerveza, Asociación de Cerveceros de los Estados Unidos.
-Tasa de consumo de cigarrillos, Tobacco Tax Council, Richmond Virginia.

La investigación indica claramente una relación causal entre el número de TM-Sidhas que participan en el proyecto y la mejora de la calidad de vida en el Estado. Esta mejora de la calidad de vida contrastaba con los resultados observados para Delaware, el Estado utilizado como control para el estudio.

Autores de la investigación:
Dillbeck MC; Foss APO; y Zimmermann WJ, Maharishi University of Management, Fairfield, Iowa, EE. UU., y el Instituto de Investigación MERU, Mentmore, Buckinghamshire, Inglaterra, 1983.

Título de la investigación:
La conciencia como campo: el programa de Meditación Trascendental y TM-Sidhi y los cambios en los indicadores sociales.

Publicaciones:
The Journal of Mind and Behavior 8: 67-103, 1987. Investigación científica sobre la meditación trascendental de Maharishi y la prensa MERU del programa TM-Sidhi, volumen 4 de los documentos recopilados. Documento 321.

Amplia investigación sobre Super Radiance

Como resultado, cincuenta y tres proyectos de investigación llevados a cabo en numerosos países de todo el mundo durante los últimos cuarenta años muestran menos muertes por guerra, menos terrorismo, menos criminalidad, menos llamadas de emergencia, menos suicidios y accidentes, incluso menos consumo de alcohol.

En el aspecto económico, cuando una población en particular alcanza el umbral de Super Radiance, hay más empresas nuevas, más solicitudes de patentes, mejores índices bursátiles, menor inflación, mayores tasas de empleo, mayores tasas de crecimiento económico, etc.

Es importante señalar que esta transformación en las tendencias sociales negativas no es generada por ninguna interacción social o física por parte de los TM-Sidhas con el resto de la población. El efecto se crea de forma silenciosa y anónima e incluso se puede transmitir desde otros países.

Una característica importante del efecto Super Radiance es que cuanto más grande es el grupo, más desproporcionado es el impacto. Cuanto más grande es el grupo de TM-Sidhas, más amplio se extiende el efecto. Entonces, por ejemplo, para producir el efecto deseado para un país del tamaño del Reino Unido, necesitamos alrededor de 750 TM-Sidhas, para los Estados Unidos necesitamos alrededor de 1.800. Pero para todo el mundo de 7 mil millones de personas solo necesitamos unos 9.300 TM-Sidhas.

9.300 TM-Sidhas es todo lo que se requiere para lograr un cese inmediato de la guerra y la violencia política en todo el mundo. Esta es la razón por lo cual el objetivo final del Grupo de Paz Mundial es establecer un grupo global Super Radiance permanente.

La transición de fase

La transformación inmediata generada por la raíz cuadrada del efecto 1% a veces se denomina “transición de fase". Los científicos usan el término transición de fase para denotar el cambio en una característica de un sistema físico que resulta en una transición discreta de ese sistema a otro estado. Por ejemplo, la ebullición del agua es una transición de fase del agua de una fase líquida a una fase gaseosa y se activa exactamente a 100 grados, no antes.

La transición de la fase Super Radiance comienza inmediatamente, la raíz cuadrada de la cifra del 1% se ha alcanzado para cualquier población dada, no antes. El proceso, una vez iniciado, es realmente muy rápido. Las personas que lo han experimentado dicen que es casi como encender un interruptor de luz.

El fenómeno de la raíz cuadrada del efecto 1% se ha llamado efecto Super Radiance debido a su paralelo con el fenómeno de super radiance en física. La súper radiancia se ejemplifica con la generación de luz altamente coherente en los láseres. Mientras que, en la luz ordinaria, la intensidad es proporcional al número de fotones, la intensidad de la luz láser es proporcional al cuadrado del número de fotones.

Meditación para la paz mundial

El efecto de la Super Radiance inspiró un ambicioso proyecto de investigación de paz global. Aunque el período de estudio duró solo tres semanas desde diciembre de 1983 hasta enero de 1984, los resultados fueron profundamente dramáticos y demostraron una vez más el increíble poder del efecto Super Radiance.

El proyecto atrajo a un máximo de 8.000 TM-Sidhas de 50 países diferentes que se unieron para meditar en el campus de la Universidad de Administración de Maharishi en Iowa. En ese momento, 6.900, era la raíz cuadrada del 1% para la población mundial de aproximadamente 5 mil millones de personas. Esta cifra era el número mínimo requerido para mantener la coherencia y la positividad en la conciencia mundial.

Aunque la duración del proyecto de paz global fue de tres semanas, la cifra de coherencia global solo se alcanzó durante un total de nueve días durante ese período. Los investigadores predijeron que habría mejoras en los nueve indicadores sociales y eso fue exactamente lo que sucedió. Obviaremos aquí la extensión técnica del estudio, pero, para aquellos lectores interesados, reproducimos a continuación los datos esenciales de dicho estudio:

Autores de la investigación:
Orme-Johnson DW; Cavanaugh KL; Alexander CN; Gelderloos P; Dillbeck M; Lanford AG; y Abou Nader TM.

Institutos de investigación:
-Departamento de Psicología y Departamento de Gestión y Asuntos Públicos, Universidad de Gestión de Maharishi, Fairfield, Iowa, EE. UU.,
-Departamento de Nutrición y Ciencias de los Alimentos, Instituto de Tecnología de Massachusetts, Cambridge, Massachusetts, EE. UU., 1984.

Título del estudio:
La influencia de la Tecnología Maharishi del Campo Unificado en los eventos mundiales y los indicadores sociales globales: Los efectos de la Asamblea “Taste of Utopia”.

Publicación:
Los artículos recopilados de Investigación científica sobre la meditación trascendental de Maharishi y el programa TM-Sidhi Volumen 4, documento 337.

Fuente de la información: www.worldpeacegroup.org/super_radiance.html


4 - BENEFICIOS DE LA MEDITACIÓN SEGÚN ESTUDIOS CIENTÍFICOS

Beneficios de la meditación en la felicidad

Título de la investigación:
Eficacia de la meditación Rajayoga en el pensamiento positivo: un índice de autosatisfacción y felicidad en la vida

Objetivos de la investigación:
Los estudios psicológicos han demostrado que un breve período de meditación consciente mejora significativamente las habilidades cognitivas críticas. Pero no hay estudios que hayan evaluado los efectos de la práctica de la meditación Brahma Kumaris Rajayoga (BKRM) sobre el pensamiento positivo y la felicidad en la vida. El presente estudio fue diseñado para probar la hipótesis de que BKRM mejora el pensamiento positivo y que es esencial para alcanzar niveles más altos de autosatisfacción y felicidad en la vida.

Conclusiones de la investigación:
BKRM ayuda a aumentar significativamente la autosatisfacción y la felicidad en la vida al mejorar el pensamiento positivo. Independientemente de la edad y los años de práctica de meditación a corto o largo plazo, el pensamiento positivo mejorado aumenta la autosatisfacción y la felicidad en la vida.

Publicación:
Journal of Clinical & Diagnostic Research, ISSN-0973-709X, Octubre 2013, 7(10): 2265-2267

La meditación combate la depresión

Título de la investigación:
Análisis crítico de la eficacia de las terapias de meditación para el tratamiento en fase aguda y subaguda de los trastornos depresivos: una revisión sistemática.

Objetivos de la investigación:
Recientemente, la aplicación de prácticas meditativas para el tratamiento de los trastornos depresivos se ha encontrado con un creciente interés clínico y científico, debido a una menor carga de efectos secundarios, una posible reducción de la polifarmacia y consideraciones teóricas de que tales intervenciones pueden dirigirse a algunas de las raíces cognitivas de depresión. Nuestro objetivo era determinar el estado de la evidencia que respalda esta solicitud.

Conclusiones de la investigación:
Una gran cantidad de evidencia indica que las terapias de meditación pueden tener efectos saludables en pacientes con trastornos depresivos clínicos durante las fases aguda y subaguda del tratamiento. Debido a deficiencias metodológicas y heterogeneidad de los ensayos, se necesitan ensayos controlados aleatorios a gran escala con intervenciones comparativas bien descritas y medidas de expectativa para aclarar el papel de la meditación en el arsenal de tratamiento de la depresión.

Publicación:
ScienceDirect, Psicosomática, Volumen 56, Número 2, marzo-abril de 2015, 140-152.

La meditación reduce la ansiedad

Título de la investigación:
Programas de meditación para el estrés psicológico y el bienestar: Una revisión sistemática y metaanálisis.

Objetivos de la investigación:
Determinar la eficacia de los programas de meditación para mejorar los resultados relacionados con el estrés (ansiedad, depresión, estrés/angustia, estado de ánimo positivo, calidad de vida relacionada con la salud mental, atención, uso de sustancias, hábitos alimenticios, sueño, dolor y peso) en diversas poblaciones clínicas adultas.

Conclusiones de la investigación:
Los médicos deben ser conscientes de que los programas de meditación pueden dar como resultado reducciones pequeñas o moderadas de múltiples dimensiones negativas del estrés psicológico. Por lo tanto, los médicos deben estar preparados para hablar con sus pacientes sobre el papel que podría tener un programa de meditación para abordar el estrés psicológico. Se necesitan diseños de estudio más sólidos para determinar los efectos de los programas de meditación en la mejora de las dimensiones positivas de la salud mental y el comportamiento relacionado con el estrés.

Muchas personas usan la meditación para tratar el estrés y las afecciones relacionadas con el estrés y para promover la salud general. Para aconsejar adecuadamente a los pacientes, los médicos necesitan saber más sobre los programas de meditación y cómo pueden afectar los resultados de salud. Los programas de capacitación en meditación varían de varias maneras, incluido el tipo de actividad mental promovida, la cantidad de capacitación recomendada, el uso y las calificaciones de un instructor y el grado de énfasis en la religión o la espiritualidad. Algunas técnicas meditativas se integran en un enfoque alternativo más amplio que incluye terapias dietéticas y/o de movimiento (p. Ej., Ayurveda o yoga).

Publicación:
JAMA Medicina Interna, 2014, 174 (3): 357-368, doi: 10.1001/jamainternmed.2013.13018

La meditación alivia el estrés

Título de la investigación:
Reducción del estrés basada en la atención plena para individuos sanos: un metaanálisis.

Objetivos de la investigación:
Se está llevando a cabo un número cada vez mayor de estudios de reducción de estrés basados en la atención plena (MBSR) con poblaciones no clínicas, pero se sabe muy poco sobre su efectividad. Objetivo: Evaluar la eficacia, los mecanismos de acción y los moderadores de MBSR para poblaciones no clínicas.

Conclusiones de la investigación:
MBSR es moderadamente efectivo para reducir el estrés, la depresión, la ansiedad y la angustia y para mejorar la calidad de vida de las personas sanas; sin embargo, se justifica más investigación para identificar los elementos más efectivos de MBSR.

Publicación:
Journal of Psychosomatic Research, Volumen 78 (6), junio de 2015, 519-528.

Beneficios de la meditación en el cerebro

Título de la investigación:
El entrenamiento de meditación de atención plena cambia la estructura del cerebro en 8 semanas.

Objetivos de la investigación:
Participar en un programa de meditación de atención plena de 8 semanas parece hacer cambios medibles en las regiones del cerebro asociadas con la memoria, el sentido de sí mismo, la empatía y el estrés.

Conclusiones de la investigación:
Los participantes del grupo de meditación informaron que pasaron un promedio de 27 minutos cada día practicando ejercicios de atención plena, y sus respuestas a un cuestionario de atención plena indicaron mejoras significativas en comparación con las respuestas previas a la participación. El análisis de imágenes de RM, que se centró en áreas donde se observaron diferencias asociadas a la meditación en estudios anteriores, encontró una mayor densidad de materia gris en el hipocampo, que se sabe que es importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas con la autoconciencia, la compasión y la introspección. Las reducciones del estrés informadas por los participantes también se correlacionaron con una disminución de la densidad de la materia gris en la amígdala, que se sabe que juega un papel importante en la ansiedad y el estrés. Aunque no se observaron cambios en una estructura asociada a la autoconciencia llamada ínsula, que habían sido identificados en estudios anteriores, los autores sugieren que la práctica de meditación a largo plazo podría ser necesaria para producir cambios en esa área. Ninguno de estos cambios se observó en el grupo de control, lo que indica que no fueron resultado simplemente del paso del tiempo.

Publicación:
Lazar, S. (2011). “Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density”. En: Psychiatry Research: Neuroimaging, Nº 191(1), 36 a 43. Hospital General de Massachusetts, Harvard Medical School, Boston, EE.UU.

La meditación despliega la creatividad

Título de la investigación:
Medite para crear: el impacto de la capacitación centrada en la atención y el monitoreo abierto en el pensamiento convergente y divergente.

Objetivos de la investigación:
Investigar el posible impacto de la meditación basada en la atención enfocada (FA) y la meditación basada en el monitoreo abierto (OM) en las tareas de creatividad que aprovechan el pensamiento convergente y divergente.

Conclusiones de la investigación:
El objetivo de nuestro estudio es evaluar la posibilidad de que diferentes tipos de meditación (OM vs. FA) induzcan o sesguen a las personas hacia estados particulares de control cognitivo. Se suponía que la meditación OM inducía un estado de control cognitivo relativamente “distribuido” que se caracteriza por un sesgo débil de arriba hacia abajo del procesamiento de la información y una competencia local débil entre pensamientos alternativos, mientras que se suponía que la meditación FA inducía un estado de control cognitivo relativamente centrado caracterizado por un fuerte control de arriba hacia abajo y una fuerte competencia local. Si es así, se esperaría que la práctica de meditación OM facilite el pensamiento divergente, según lo evaluado por el AUT, pero no el pensamiento convergente. Y esto es exactamente lo que muestran los datos: las personas sobresalen en la tarea AUT después de la meditación OM.

Nuestra segunda predicción fue que la práctica de meditación FA debería facilitar el pensamiento convergente, según lo evaluado por la RAT, pero no el pensamiento divergente. Aunque el rendimiento RAT fue mejor después de la meditación FA, este aumento estuvo lejos de ser significativo. Sin embargo, los puntajes del estado de ánimo muestran que ambos tipos de meditación practican el estado de ánimo elevado de maneras comparables. Dado que el estado de ánimo elevado facilita el pensamiento divergente, en lugar de convergente, e incluso puede interferir con este último ( Akbari Chermahini y Hommel, en prensa), es posible que la práctica de la meditación haya afectado el pensamiento convergente de dos maneras opuestas: el carácter enfocado de la meditación podría haber mejorado el rendimiento del pensamiento convergente, mientras que el aspecto relajante del procedimiento podría haberlo obstaculizado. Sin embargo, en este punto, esto sigue siendo una especulación que requiere más investigación, tal vez utilizando una práctica más extensa.

Publicación:
Instituto de Investigación Psicológica e Instituto de Leiden para el Cerebro y la Cognición, Universidad de Leiden, Leiden, Países Bajos. Abril 2012, https://doi.org/10.3389/fpsyg.2012.00116

La meditación reduce el dolor físico

Título de la investigación:
Mecanismos cerebrales que apoyan la modulación del dolor mediante la meditación de atención plena.

Objetivos de la investigación:
La experiencia subjetiva del entorno se construye mediante interacciones entre procesos sensoriales, cognitivos y afectivos. Durante siglos, se ha pensado que la meditación influye en tales procesos al permitir una representación no valorativa de los eventos sensoriales. Para comprender mejor cómo la meditación influye en la experiencia sensorial, utilizamos el etiquetado de espín arterial con imágenes de resonancia magnética funcional para evaluar los mecanismos neuronales por los cuales la meditación de atención plena influye en el dolor en participantes humanos sanos.

Conclusiones de la investigación:
Después de 4 días de entrenamiento de meditación de atención plena, la meditación en presencia de estimulación nociva redujo significativamente la incomodidad del dolor en un 57% y las calificaciones de intensidad del dolor en un 40% en comparación con el descanso. Se utilizó un ANOVA de medidas repetidas de dos factores para identificar las interacciones entre la meditación y la activación cerebral relacionada con el dolor. La meditación redujo la activación relacionada con el dolor de la corteza somatosensorial primaria contralateral. El análisis de regresión múltiple se usó para identificar regiones cerebrales asociadas con diferencias individuales en la magnitud de las reducciones de dolor relacionadas con la meditación. Las reducciones inducidas por la meditación en las clasificaciones de intensidad del dolor se asociaron con una mayor actividad en la corteza cingulada anterior y la ínsula anterior, áreas involucradas en la regulación cognitiva del procesamiento nociceptivo. Las reducciones en los índices de desagrado del dolor se asociaron con la activación de la corteza orbitofrontal, un área implicada en la reformulación de la evaluación contextual de los eventos sensoriales. Además, las reducciones en el dolor desagradable también se asociaron con la desactivación talámica, que puede reflejar un mecanismo de activación límbico involucrado en la modificación de las interacciones entre la entrada aferente y las áreas cerebrales de orden ejecutivo. Juntos, estos datos indican que la meditación involucra múltiples mecanismos cerebrales que alteran la construcción de la experiencia del dolor subjetivamente disponible a partir de información aferente.

Publicación:
The Journal of Neuroscience. Abril 2011, 31 (14): 5540-5548, doi: 10.1523/JNEUROSCI.5791-10.2011

Beneficios de la meditación para fumadores

Título de la investigación:
Entrenamiento de atención plena para dejar de fumar: resultados de un ensayo controlado aleatorio.

Objetivos de la investigación:
Fumar cigarrillos es la principal causa de muerte evitable en el mundo, y las tasas de abstinencia a largo plazo siguen siendo modestas. El entrenamiento de la atención plena (MT) ha comenzado a mostrar beneficios en una serie de trastornos psiquiátricos, incluida la depresión, la ansiedad y, más recientemente, en las adicciones. Sin embargo, MT no se ha evaluado para dejar de fumar a través de ensayos clínicos aleatorios.

Conclusiones de la investigación:
El 88% de las personas que recibieron MT y el 84% de las personas que recibieron FFS completaron el tratamiento. En comparación con los asignados al azar a la intervención FFS, las personas que recibieron MT mostraron una mayor tasa de reducción en el uso de cigarrillos durante el tratamiento y mantuvieron estas ganancias durante el seguimiento (F = 11.11, p = .001). También mostraron una tendencia hacia una mayor tasa de abstinencia de prevalencia puntual al final del tratamiento (36% frente a 15%, p = 0,063), que fue significativa en el seguimiento de 17 semanas (31% frente a 6%, p = .012). Esta prueba inicial del entrenamiento de atención plena puede conferir beneficios mayores que los asociados con los tratamientos estándar actuales para dejar de fumar.

Publicación:
Departamento de Psiquiatría, Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, New Haven, CT 06510, EE. UU. Diciembre de 2011; 119 (1-2): 72-80. doi: 10.1016 / j.drugalcdep.2011.05.027. Epub 2011 1 de julio.

La meditación reduce el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón

Título de la investigación:
Reducción del estrés en la prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular. Ensayo controlado aleatorizado de meditación trascendental y educación sanitaria en personas de raza negra.

Objetivos de la investigación:
Las personas de raza negra tienen tasas desproporcionadamente altas de enfermedad cardiovascular. El estrés psicosocial puede contribuir a esta disparidad. Ensayos sobre la reducción del estrés con el programa de Meditación Trascendental (TM) han informado mejoras en los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares y mortalidad en personas de raza negra.

Conclusiones de la investigación:
Una intervención seleccionada mente-cuerpo, el programa TM, redujo significativamente el riesgo de mortalidad, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular en pacientes con enfermedad coronaria. Estos cambios se asociaron con una presión arterial más baja y factores de estrés psicosocial. Por lo tanto, esta práctica puede ser clínicamente útil en la prevención secundaria de enfermedades cardiovasculares.

Publicación:
AHA Journals, Volumen 5 (6), 750-758 noviembre 2012, https://doi.org/10/CIRCUITCOMES.112.967406

Podemos concluir este capítulo afirmando que, los beneficios de la meditación, avalados científicamente, constituyen una puerta de acceso a la espiritualidad, a esa metafísica que, hasta ahora, estaba desahuciada por los materialistas científicos. Dicho de otro modo, la epistemología de lo conmensurable (ciencia) y la hermenéutica de lo inconmensurable (espíritu) hallan un punto de intersección mediante los beneficios de la meditación demostrados científicamente. He ahí, precisamente, en la síntesis de saberes entre la epistemología y la hermenéutica, donde cada cual puede aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual (Martos, 2017). Y, ello, se constituye entonces en un anclaje epistemológico para considerar a la filosofía transpersonal de Ken Wilber como un nuevo paradigma de conocimiento (Martos, 2018), cuyo objeto de estudio es la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia.

Dicho despertar espiritual ya no es una cuestión individual solamente, sino también un inherente deber de la colectividad humana, de ahí la necesidad de una educación transracional (Martos, 2017), pues como se ha visto anteriormente, es posible la sanación trascendental desde la infancia gracias a la aplicación práctica de la meditación en los centros escolares. Y dicho despertar espiritual, tanto individual como colectivo, conduce ineludiblemente a considerar al amor como nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta, dos cuestiones que es preciso abordar en el siguiente capítulo.


Bibliografía:

Lazar, S. (2011). “Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density”. En: Psychiatry Research: Neuroimaging, Nº 191(1), 36 a 43. Hospital General de Massachusetts, Harvard Medical School, Boston, EE.UU.

Martos, Filosofía transpersonal y educación transracional. España: Amazon, 2017.

Martos, Amador. La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento. España: Amazon, 2018.

Wilber, Ken (2005a), “Aquello que está siempre listo”, en: Wilber, El espectro de la conciencia (pp.375-432), Kairós, Barcelona.

Wilber, Ken. Breve historia de todas las cosas. Barcelona: Kairós, 2005b.
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