AHORA QUE ESTAMOS DESPERTANDO: ¿QUÉ HACEMOS?

Publicado 28/08/2020 23:08:08  | 19 - ANÁLISIS DE LA PLANDEMIA MUNDIAL


MISTICISMO
MISTICISMO

1 – El pensamiento crítico individual y colectivo

En mi anterior artículo, argumenté que la falsa plandemia hace surgir el pensamiento crítico individual y colectivo. Quedó meridianamente expuesto en dicho artículo que tener un pensamiento crítico equivale, según mis postulaciones filosóficas, al despertar de la conciencia hacia la única espiritualidad posible exenta de dogmas religiosos: la muerte del ego y su sanación trascendental mediante la meditación, un camino solitario no exento de dificultades pues supone, inherentemente, emanciparse de nuestra minoría de edad, ya sea de un modo individual o también colectivo.

2 – El movimiento transpersonal

De un modo individual, el ego debe desprenderse de todo aquello que no sea él mismo como Ser, es decir, quitar los velos de la percepción que impiden acercarnos más a y más a nuestra profundidad interior y su conexión cuántica con la humanidad y todos los seres. Ese proceso psicológico de trascendencia y de autoconocimiento mediante un acercamiento a la espiritualidad es, de un modo académico, conocido como el movimiento transpersonal. Esta cuarta fuerza de la psicología tras el conductismo, el psicoanálisis y el humanismo, contempla el estudio cognitivo de la espiritualidad y sus efectos benéficos para el cuerpo, la mente y el espíritu, según numerosas evidencias científicas tal como argumento en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad.

3 – La conciencia de unidad individual

Ahora bien, una vez llegado a ese estado de “despertar”, en realidad, lo único que se ha hecho es transmutar nuestra perspectiva de la realidad desde la dualidad a la no-dualidad de modo que, cada uno de nosotros, siente la imperiosa conexión con los otros a través del Amor, lo que se puede denominar como la conciencia de unidad. Una vez llegado a este estado de ser que desplaza “el servicio a sí mismo” por “el servicio a los demás”, se constituye en la misión de vida por excelencia. Cuando el sentido de nuestra vida sea servir a los demás, todas las estructuras egoicas caerán por su propio peso, sobre todo las mentiras económicas, políticas y epistemológicas y las religiosas, pero también las científicas y el sentido de nuestra historia. Percibir así al mundo es, bajo mi particular visión, una característica cognitiva de la persona espiritualmente despierta.

4 – La conciencia de unidad colectiva: fuera dogmas

En virtud de esa eclosión conciencial individual, se van formando intersubjetividades comunes con los mismos intereses, por ejemplo, como los médicos y científicos que se han asociado en "médicos por la verdad”. Ahora bien, esa actitud de cooperación surgida desde la ciencia en búsqueda de la “verdad” es digna de admirar pues, recordemos una vez más, que “la verdad nos hará libres”. Y la primera de “las verdades” de un modo epistemológico es que, el ego del materialismo científico, ha sido una piedra en el zapato del edificio del conocimiento. Los materialistas científicos se adjudicaron la potestad de poseer la única “verdad”, lo cual se convirtió en el dogma científico que ha prevalecido en la estela del pensamiento académico y educativo a lo largo del siglo veinte, y todavía en este siglo veintiuno, pero ahora abocados a una crisis de conciencia y una crisis de cultura. Lo mismo podríamos decir de los dogmas religiosos asociados con el satanismo pues ambos, la ciencia y la religión, se constituye en una dualidad cognitiva artificialmente manipulada por el enemigo invisible de la humanidad.

5 – La filosofía transpersonal y la educación transracional

El dogma materialista que reniega de toda espiritualidad, afirma que la conciencia surge de un conglomerado de átomos, células y moléculas dependientes del tiempo y el azar. En realidad, el azar no existe en el universo, hay un principio espiritual que trasciende la materia, lo que en filosofía se conoce como metafísica. Sin embargo, la metafísica ha sido estudiada en el sistema educativo de un modo totalmente racionalista, es decir, sin tener en cuenta a las experiencias místicas o espirituales. La filosofía transpersonal es precisamente eso: una disciplina que aúna la razón con el espíritu mediante la experiencia de la meditación como camino introspectivo tal como defendía el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. Y ello puede ser enseñado a los alumnos mediante una educación transracional como pretende la profesora Marely Figueroa. Para tal objetivo, será necesario, asimismo, estudiar la “psicología del homo complexus para una educación desde la compresión” tal como propone en su Tesis Doctoral Noemi Siverio.

6 – Hacia una sociedad holografica

Ahí queda nuestra misión de vida individual y colectiva: despertar espiritualmente y crear una sociedad holográfica que sustituya a un sistema piramidal impuesto y controlado por la élite. Y ello solamente se puede conseguir con la recuperación de la capacidad reflexiva individual y colectiva mediante la filosofía transpersonal y la educación transracional.


COMENTARIO DE TEXTO A ESTE ARTÍCULO:

Es indiscutible que asistimos a un despertar espiritual colectivo masivo, aunque la mayoría todavía esté dormida. Cada persona tiene su propio proceso de evolución espiritual. Sin embargo, la evolución colectiva de la conciencia, debe ser orientada de una manera consensuada por filósofos y educadores, pues el pensamiento y la educación de ese pensamiento conforma la cultura en la que decidamos vivir entre todos.


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"Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante el regalo más valioso que se le puede dar,
es desarrollarles la conciencia" (John Gay, dramaturgo inglés).


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