MÁS ALLÁ DE LA MENTE

Publicado 14/11/2020 00:29:58  | 3 - LA CUESTIÓN EPISTEMOLÓGICA


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Este artículo es una reproducción del capítulo 1-2 de la primera parte de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA

En el año 2005, David W. Moore, investigador de la Universidad de Princeton, publicaba un estudio titulado Tres de cada cuatro americanos creen en lo paranormal (1), con las siguientes estadísticas: un 41% de personas creían en la percepción extrasensorial, un 37% estaban convencidos de que las casas pueden quedar encantadas con espíritus de personas fallecidas o un 31% de estadounidenses que creen en la telepatía. Anteriormente, en el año 2001, otro estudio similar arrojaba los siguientes datos: el 54% de los estadounidenses cree en la sanación de enfermedades mediante poderes mentales (2), el 33% está convencido de que los extraterrestres (3) nos han visitado en algún momento de nuestra historia o el 32% que cree que la mente humana puede ver el pasado y predecir el futuro mediante la clarividencia.

Está de más decir que dichos datos son todo un jarro de agua fría para todos aquellos sesudos artículos escritos desde el escepticismo. Con ánimo de evitar críticas desde dicho movimiento pensativo, insisto nuevamente: no se trata de abandonar el pensamiento crítico para volcarse en el pensamiento mágico, sino que es menester manejar dichos contrarios con equilibrio y mediante una mente abierta a nuevas realidades que los propios científicos están investigando.

La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. Renombrados científicos, como se verá a lo largo de este trabajo, están dando un paso al frente de las creencias hasta ahora consideradas como pseudociencias. Tal es el ejemplo del cardiólogo Pim van Lommel, quien investiga experiencias después de la muerte y la conciencia. Una síntesis de su investigación fue publicada en el 2001 en la revista médica The Lancet. En 2007 publicó su obra Consciencia más allá de la vida. La ciencia de la experiencia cercana a la muerte, donde ofrece pruebas científicas de que las experiencias cercanas a la muerte (ECM) no son un fenómeno atribuible a la imaginación, la psicosis o la falta de oxígeno.

Según Pim van Lommel, los hechos evidencian que la conciencia es algo mucho más vasta y compleja que el cerebro y que sigue existiendo pese a la ausencia de toda función cerebral. Pim van Lommel introduce estas experiencias en un amplio contexto cultural que va desde las diferentes visiones religiosas del pasado hasta los nuevos presupuestos de la física cuántica, en donde estos fenómenos tienen un lugar coherente dentro de sus modelos teóricos. Para este cardiólogo, “nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo. Nuestra muerte solo es un cambio de conciencia, una transición. Solo morimos en una dimensión para pasar a otras”. Y según él, no se trata de una convicción religiosa sino una cuestión de física cuántica: la meditación y el misticismo son técnicas de paso entre esas dimensiones.

Si Pim van Lommel tiene razón, ¿se abre una contingencia a creer, una vez más, en la reencarnación, una creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias según va muriendo? Todo un mundo de posibilidades cuánticas que abriría la puerta para la remisión de los pecados a través de la ley del karma… (4)

Pero el ejemplo viviente exento de toda suspicacia es el neurocirujano de la Universidad de Harvard, Alexander Eben, quien relata en primera persona su experiencia de la vida después de la muerte, tras estar sumido en un profundo coma durante una semana, en el que dice, viajó a otra dimensión del universo que nunca antes pudo llegar a soñar que existiese. Explica dicha experiencia en su obra La prueba del cielo: el viaje de un neurocirujano a la vida después de la muerte . No es de extrañar que dicho tema adquiera mayor notoriedad entre la comunidad científica después de que la prestigiosa fundación John Templeton donase cinco millones de dólares al profesor de filosofía de la Universidad John Martin Fischer para que estudiase en profundidad las experiencias cercanas a la muerte (ECM), lo que se ha dado en llamar “Proyecto inmortalidad”.

En España también tenemos un científico que ha publicado acerca de las experiencias cercanas a la muerte (ECM). Se trata del psiquiatra José Miguel Gaona Cartolano quien ha publicado un ensayo científico titulado: ¿Son las experiencias cercanas a la muerte (ECM) la base empírica que demuestra la existencia del alma? , también publicado en la revista Journal of Transpersonal Research. Asimismo, en su libro Al otro lado del túnel , esta eminencia científica nos viene a decir que los investigadores de todo el mundo comienzan a descubrir que las profundas experiencias espirituales de los moribundos resultan difíciles de explicar. En los últimos años ha trabajado en el campo de la neuroteología, ciencia que estudia los fenómenos místicos y espirituales desde una perspectiva neurológica. En esta línea, dirige el Proyecto Túnel, un sitio de encuentro para personas que han sufrido experiencias cercanas a la muerte (ECM) y que desean compartir dichas experiencias o abordarlas desde un punto de vista terapéutico. En la actualidad es uno de los directores de IANDS España (International Association of Near-Death Studies) y participa en trabajos en el campo de las ECM junto con el Dr. Bruce Greyson de la Unidad de Estudios Perceptuales de la Universidad de Virginia Occidental y la Dra. Holden de la North Texas University.


NOTAS:

(1) El debate entre capacidades extraordinarias, experiencias paranormales y actividades fraudulentas siempre ha estado abierto. No obstante, esto no se queda meramente en habladurías. Estos temas han sido investigados por importantes universidades de todo el mundo desde hace más de un siglo, y algunas, incluso, continúan realizando averiguaciones en la materia a día de hoy.

1-Universidad de Stanford: La psicoquinesia es la hipotética capacidad de la mente para ejercer una fuerza física sobre la materia sin que intervenga una causa mecánica aparente. La Universidad de Stanford, ya en 1911, fue la primera en iniciar experimentos sobre fenómenos paranormales a través de su Stanford Research Institute. Las investigaciones se centraron en las capacidades extraordinarias de Uri Geller, el famoso doblador de cucharas.

2-Universidad de Arizona: Comenzó hace pocos años con el proyecto VERITAS, que investigaba si la personalidad permanecía después de la muerte y sobre la veracidad de las capacidades de los médiums. Años más tarde ampliaron el estudio al proyecto SOPHIA, enfocado a fenómenos de comunicación tras la muerte o, comunión con entidades no carnales como ángeles, demonios o guías espirituales.

3-Universidad de California-Los Ángeles (UCLA): El Instituto Neuropsiquiátrico de esta institución investigaba sobre clarividencia, telepatía y casas encantadas, pero la atención mediática que atrajo y la tensión política que suscitaban sus descubrimientos hicieron que se cerrase el proyecto. A día de hoy, los altos responsables de la UCLA niegan que existieran esos proyectos en el pasado.

4-Universidad de Cornell: Esta institución norteamericana destacó por sus investigaciones en premonición, llegando a demostrar efectos positivos de la percepción extrasensorial de manera retroactiva, además de comprobar que reafirmaban con sus hallazgos la Física Cuántica.

5-Universidad de Virginia: A pesar de que comenzó en 1967, el proyecto de parapsicología conducido a través de la División de Estudios de la Percepción es el único que tiene su continuación en la actualidad en territorio norteamericano. La práctica consiste en el estudio de los fenómenos y las aptitudes mentales paranormales que no parecen tener una explicación científica ni se ajustan al marco de las leyes científicas actualmente en vigor. En este proyecto se han estudiado fenómenos como la reencarnación, experiencias y comunicaciones cercanas a la muerte, apariciones, o estados alterados de conciencia, entre otros.

6-Universidad de Edimburgo: En Escocia siguieron la misma línea de investigación de universidades como la de Virginia para estudiar la parapsicología, percepción extrasensorial y psicoquinesia; sin embargo, los científicos del centro utilizaron Twitter para poder llevar a cabo sus estudios, y abogan por continuar con la práctica en el futuro.

7-Universidad de Londres-Goldsmiths: Para los investigadores de Goldsmiths no existen las casualidades comunicativas. ¿Alguna vez has pensado en una persona y “casualmente” te ha llamado? Para ellos esto es una señal telepática y extraordinaria, y sus estudios se centran en descifrar sus instrucciones.

8-Universidad de Adelaida: En la Unidad de Investigación de Psicología Anómala de este centro australiano tienen la hipótesis de que las personas incapacitadas visualmente podrían tener habilidades superiores a las de los individuos con una visión normal y que las ocultan.

(Fuente: elmundo.es, 31-10-2015: Halloween: ocho universidades que han estudiado fenómenos paranormales)

Sin embargo, las capacidades paranormales no solo han sido objeto de estudio puramente científico, sino que han sido utilizadas con fines militares por potencia como los Estados Unidos y Rusia, convirtiéndose entonces como medios para una guerra psíquica. Esas dos grandes potencias han intentado dominar ciencias y artes tan esotéricas como la percepción extrasensorial, la telepatía y la psicoquinesis, en nombre de la defensa nacional.

Tres nuevos informes indican que el Pentágono se ha gastado millones de dólares en una serie de proyectos secretos para investigar los fenómenos extrasensoriales y comprobar si la pura fuerza de la mente humana puede controlarse para ejecutar diversos actos de espionaje y guerra, como, por ejemplo, leer archivos secretos a distancia, localizar submarinos o hacer estallar misiles en pleno vuelo. Uno de los informes añade, además, que la preocupación por la inferioridad en armamento psíquico ha llegado, en un caso, hasta la mismísima Casa Blanca. En 1977, según este informe, el presidente Carter ordenó a la CIA llevar a cabo un estudio a alto nivel sobre las investigaciones psíquicas al otro lado del telón de acero, en un intento de evaluar una posible amenaza soviética.

El Pentágono niega que esté gastando dinero en la investigación de los poderes psíquicos, pero afirmaciones en sentido contrario aparecen en tres nuevos libros, y en una serie de entrevistas en las que antiguos oficiales del Pentágono y científicos que han estudiado los fenómenos paranormales hablan sobre la búsqueda de los poderes psíquicos, que, según ellos, los militares están intentando desde hace décadas. De todo ello surge la imagen de las dos superpotencias intentando dominar ciencias o artes tan esotéricas como la percepción extrasensorial, la telepatía, la clarividencia y la psicoquinesis, todo esto en nombre de la defensa nacional.

Durante más de un siglo, los científicos han estado enfrentándose entre sí por lo que actualmente se denomina parapsicología. Unos la aclaman como un estudio legítimo y otros la rechazan como una pseudociencia. La afirmación de que el Pentágono, que tiene el sagrado deber de mantener la seguridad del país, es uno de los principales impulsores de las investigaciones psíquicas en Estados Unidos ha puesto la polémica al rojo vivo.

Defensores como el congresista Charlie Rose, miembro del Comité de Inteligencia, afirman que la posibilidad de la guerra psíquica es algo altamente probable, y podría exigir, un día, un programa rápido semejante al proyecto Manhattan, que sirvió para fabricar la primera bomba atómica. El Pentágono niega las investigaciones.

Pero los escépticos dicen que hay demasiada trampa en eso de los poderes psíquicos, y que ha sido imposible obtener verificación científica. “No se puede obtener en un laboratorio abierto”, dijo el doctor Paul Kurtz, filósofo de la Universidad del Estado de Nueva York, en Buffalo, presidente del Comité de Investigaciones Científicas de Fenómenos Paranormales. “¿Qué les hace pensar a los militares que van a conseguirlo a puerta cerrada?”.

Un portavoz del Pentágono llegó a negar que el Departamento de Defensa se “esté gastando un céntimo” actualmente en las investigaciones de fenómenos psíquicos, aunque también sugirió que no podía hablar de la existencia de proyectos altamente secretos.

El estudio más detallado de una serie completa de experimentos psíquicos es La carrera de la mente, del doctor Russell Trag y Keith Harary, que será publicado esta primavera por Villard Books, una compañía de Random House.

Targ, físico con conocimientos prácticos del uso del láser, la óptica y microondas, estuvo trabajando durante una década en el SRI International, en lo que denomina un programa de miles de millones de dólares de investigación de fenómenos psíquicos financiado por el Departamento de Defensa y agencias de inteligencia.

Los experimentos fundamentales eran sobre lo que Targ denomina “visión remota”: personas especialmente dotadas afirmaban poder describir instalaciones, acontecimientos y objetos lejanos. En 1976, por ejemplo, un vidente de California intentó captar sensaciones que Targ estaba sintiendo a miles de kilómetros de distancia, en Nueva York. El emplazamiento fue elegido unos minutos antes de la prueba.

En un ordenador conectado a la red de la agencia de proyectos de investigación de defensa avanzada, el vidente de California iba anotando sus impresiones. “La primera imagen que capté fue de una cavidad de cemento, como si fuera una fuente seca, con un poste de cemento en el centro o en su interior. Parecía que había palomas a la derecha volando sobre la cavidad”. Efectivamente, dice Targ, el emplazamiento de la prueba, la fuente central del parque de Washington Square, estaba seca, y tenía un poste en el centro que antes echaba agua, y estaba rodeada de palomas.

En La guerra de las mentes, Ronald M. McRae afirma que las investigaciones de los fenómenos psíquicos se emplearon para evaluar la fórmula del juego de las bombas de los misiles MX, un programa de emplazamiento que costó unos 40.000 millones de dólares, por el cual cada misil MX se desplazaría en secreto por un laberinto de bunkers de cemento, de tal manera que los soviéticos no pudieran saber nunca a qué emplazamiento deberían disparar. Citando como fuente a un antiguo asesor de la Casa Blanca, McRae afirma que el Pentágono preparó experimentos en los que individuos con poderes psíquicos adivinaban la situación de los blancos, y que los resultados fueron lo suficientemente favorables como para sugerir una gran vulnerabilidad de los MX. La antigua asesora Barbara Honegger, licenciada en Parapsicología, abandonó la Administración Reagan el otoño pasado. Ella confirmó en una conversación telefónica la realización de los experimentos. Pero dijo que no sabía si los descubrimientos realizados tuvieron algo que ver con la decisión tomada por el Gobierno de Reagan de paralizar la fórmula de movilidad de emplazamientos.

“Existen pruebas sugerentes”

Tales episodios, según McRae, forman parte de un “historial de 30 años de investigación de los fenómenos psíquicos por parte de la CIA, el ejército, la marina, las fuerzas aéreas, los marines, la NASA y la Agencia de Inteligencia de Defensa”. McRae, que trabajó con anterioridad como reportero para el famoso columnista Jack Anderson, dice que sus investigaciones demuestran que el Pentágono se ha gastado más de seis millones de dólares al año en investigación de fenómenos psíquicos en los últimos años, incluyendo estudios sobre la capacidad de la mente humana para emitir y captar ondas de radio de frecuencia extremadamente baja.

Daniel O. Graham, teniente general retirado del ejército de tierra, antiguo director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, dijo en una entrevista que la cifra de seis millones de dólares le parecía muy elevada, pero reconoció que los militares se habían gastado cantidades considerables en investigación de fenómenos psíquicos. “Existe a nuestro alrededor suficiente número de pruebas sugerentes como para querer estar con los ojos abiertos” dijo.

Cualquiera que haya sido la cantidad, McRae afirma que es difícil averiguarlo, por el secreto con que lleva todo el Gobierno. La CIA aporta algo de dinero para las investigaciones a través de instituciones privadas, según McRae, que cita un memorándum de la agencia, advirtiendo que los “fondos no deberían llevar identificación alguna ni dar lugar a ningún tipo de preguntas”. En los informes del Pentágono se evitan las palabras poderes psíquicos y se utilizan eufemismos como nuevos sistemas biológicos de transmisión de información, según MacRae.

Quienes afirman que los militares están llevando a cabo investigaciones sobre los poderes psíquicos resaltan que se debe principalmente al temor de que los hallazgos de los soviéticos en este campo podrían suponer para las fuerzas armadas norteamericanas su eliminación de una forma suave. Se dice que especialistas de la CIA han visitado hace poco a uno de los mejores parapsicólogos del país para obtener información sobre la posibilidad de interferir un ordenador por medio de poderes psíquicos.

La amenaza soviética

A Jimmy Carter le preocupaba la amenaza soviética en 1976, antes de llegar a la presidencia, según McRae, y mantuvo un encuentro privado con Uri Geller. El mentalista israelí le dijo que la Unión Soviética examinaba a todos los niños para ver si tenían poderes paranormales. En 1977, dice MacRae, Carter ordenó un estudio a alto nivel de las investigaciones de los soviéticos en fenómenos psíquicos. El informe secreto, acabado en 1978, no encontró ninguna prueba de un proyecto a gran escala de guerra psíquica, del que había advertido Uri Geller, pero sí descubrió un gran interés de los soviéticos por el tema. Funcionarios de la Casa Blanca durante la Administración de Carter dicen que, o bien no tuvieron conocimiento alguno de la preocupación del presidente por este tema, o bien que no pueden ni afirmar ni negar que existiera.

El lado ruso de la cuestión es resaltado en Guerra psíquica, de Martin Ebon, publicado el otoño pasado por McGraw-Hill. Ebon dice que la Unión Soviética se vio impulsada a actuar en 1960 por una serie de informes falsos de que la marina de Estados Unidos estaba efectuando experimentos de telepatía para intentar mantenerse en contacto con el Nautilus, el primer submarino del mundo impulsado por energía atómica, durante su travesía bajo los hielos del Ártico.

Estos informes dieron lugar a un gran número de proyectos soviéticos, según Ebon. Señala un análisis hecho por la Agencia de Inteligencia de la Defensa en 1972, que indica que “el principal impulso tras el deseo soviético de controlar las posibles capacidades de la comunicación telepática, la telequinesia y la biónica parece provenir de los militares soviéticos y del KGB”.

¿Se encuentran, efectivamente, las superpotencias al borde de una carrera de armas psíquicas? Investigadores de toda confianza se muestran dudosos. Además, algunos escépticos dicen que un Gobierno puede tener la tentación de falsificar los resultados de los experimentos para engañar a sus enemigos. “Hay algunos cínicos que piensan que la participación del Gobierno de Estados Unidos en la investigación de los fenómenos psíquicos no es más que un ejercicio de desinformación, propaganda para hacer que los soviéticos gasten recursos en proyectos semejantes”, dijo Truzzi, del Centro de Investigaciones de Anomalías Científicas.

Pero no todo el interés del Gobierno reside en la desinformación, si tomamos como indicación un reciente encuentro privado financiado por Kaman Tempo, una organización de investigación industrial de Alexandria, en el Estado de Virginia. El pasado mes de diciembre, la compañía invitó a decenas de funcionarios del Gobierno a una conferencia privada con el poco definido título de La aplicación de los fenómenos anómalos. Entre los 11 ponentes de la conferencia, que duró dos días, se encontraban algunos de los mejores investigadores de fenómenos psíquicos de Estados Unidos.

(Fuente: elpais.com, 15-01-1984: La guerra psíquica)

Y aunque la anterior referencia pudiera parecer obsoleta con el paso del tiempo, conviene insistir en que es posible que las docenas de diplomáticos estadounidenses que fueron tomados como rehenes por los estudiantes revolucionarios que ocuparon la Embajada de Estados Unidos en Irán en 1979 hayan tenido cierta compañía secreta durante los 15 meses de su cautiverio: las agencias de agencias de inteligencia de EEUU tenían un escuadrón de “psíquicos” con entrenamiento militar que estaban usando la percepción extrasensorial para observarlos, de acuerdo con documentos desclasificados en una base de datos de la CIA ahora disponible. (Fuente: elnuevoherald.com, 16-02-2017: EEUU empleó psíquicos para espiar a Irán, dice informe de la CIA)

Por último, cabe señalar que en la obra Espías psíquicos, Jim Marrs (2008) expone que ex militares revelan cómo usaron sus poderes paranormales en el servicio de inteligencia secreta más poderoso del mundo.

Como conclusión, está amplia nota tiene como objetivo dejar constancia que los poderes paranormales no son una creencia más como podrían aludir los escépticos materialistas científicos sino que, en el marco de este capítulo Más allá de la mente, hay realidades que, casi con toda seguridad, están más allá de nuestros actuales sentidos y que, es posible, que algunos seres desarrollados (de este u otro mundo) tengan acceso a esos potenciales poderes paranormales, tal como han sido objeto de estudio por diferentes universidades así como centro de atención por potencias miliares para fines bélicos.

(2) Ya sea que esté luchando contra una enfermedad potencialmente mortal, que tenga una condición de salud “crónica” que la medicina occidental no ha sido capaz de curar, o que esté luchando contra los síntomas molestos que disminuyen su calidad de vida, o simplemente esperando para optimizar su energía, vitalidad y longevidad, hay pruebas científicas de que puede curarse a sí mismo.

Las cargas de los datos demuestran que la mente puede creer en sí misma también. En los ensayos clínicos, lo llamamos “el efecto placebo”. Los pacientes tratados con placebos no solo se sienten mejor, sino que ellos realmente saben que están mejor. Verrugas que desaparecen, se dilatan los bronquios, desaparecen inflamaciones, el crecimiento del cabello en las cabezas de los hombres calvos, úlceras que sanan, y otros fenómenos fisiológicos medibles.

También sabemos que puede ocurrir todo lo contrario, y la mente puede pensar en sí mismo como un enfermo, lo que los investigadores laman “el efecto nocebo”. Cuando los pacientes reciben inyecciones con solución salina y les dijeron que era quimioterapia, vomitaban y perdían su cabello.

¿Cómo suceden tales cosas? En su libro Mind Over: La prueba científica. Usted puede curarse, Lissa Rankin explica la ciencia que hay detrás de cómo un pensamiento o una emoción positiva o negativa en la mente se traducen en la reparación espontánea en el cuerpo.

Como resultado, el cuerpo se ha construido los mecanismos de auto-reparación que fijan proteínas dañadas, la reparación del ADN, los desequilibrios hormonales correctos, y engullen las células del cáncer, agentes infecciosos, y cuerpos extraños a los que nuestros cuerpos están expuestos a diario. Estos mecanismos explican las remisiones espontáneas que se reportan en la literatura médica de, aparentemente, enfermedades “incurables” como la etapa 4 del cáncer, el VIH, el hipotiroidismo, la diabetes, e incluso una herida de arma de fuego. Sin embargo, los pacientes a menudo se sienten impotentes para aprovechar estos mecanismos de auto-reparación naturales.

En ese libro, la Doctora Rankin enseña un proceso de seis pasos fundamentales científicamente que pueden seguir para optimizar la capacidad del cuerpo para dar la vuelta sus mecanismos de auto-reparación natural cuando el cuerpo se enferma. También enseña las herramientas para poner en práctica el poder de la mente, como la medicina preventiva, para aumentar la probabilidad de que un día morirá a “edad avanzada”, en lugar de morir demasiado joven como resultado de la desactivación de la capacidad del cuerpo para repararse a sí mismo.

¿Lo que desactiva los mecanismos de auto-reparación naturales del cuerpo? Todos sabemos que el estrés es malo para el cuerpo. Pero, ¿entiendes cómo funciona eso? Los datos demuestran que el estrés se presenta en diferentes formas –el estrés de sentirse solo, el estrés laboral, estrés financiero, el estrés marital, estrés familiar, el estrés de sentimiento creativamente bloqueado o espiritualmente desconectado.

Independientemente de lo que desencadena qué tipo de estrés, esto desencadena una serie de pasos fisiológicos asociados con el hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y la respuesta de “lucha o huida” del sistema nervioso simpático. En otras palabras, si usted está estresado por el dinero, su matrimonio, o su trabajo, su cuerpo no puede saber la diferencia entre una amenaza percibida, tales como la quiebra inminente, y una quiebra real como ser perseguido por un león.

Pero aquí viene lo bueno. El cuerpo solo puede repararse a sí mismo cuando está en un estado de reposo fisiológico. Cada vez que el cuerpo piensa que es hora de “huir del león” (o cualquier amenaza percibida), se cierra la auto-reparación. Después de todo, ¿quién se preocupa por el mantenimiento a largo plazo como matar a las células cancerosas no deseadas si estás a punto de ser comido por un león?

EnMind Over: La prueba científica. Usted puede curarse, la Doctora Rankin nos describe acciones, ejemplos, no solo la prueba científica de que se puede curarse a sí mismo, sino también consejos para usar el poder de la mente para optimizar los mecanismos de auto-reparación naturales del cuerpo, para que la prevención de enfermedades y remisiones espontáneas no sean solo algo que ocurre al azar, sino algo que podríamos ser capaces de experimentar por nosotros mismos.

(Fuente: consejosdelconejo.com: La prueba científica de que podemos curarnos a nosotros mismos)

(3) Hasta ahora era una leyenda urbana, material con el que los guionistas de Hollywood llenaban infinidad de guiones, pero finalmente el Gobierno de Estados Unidos ha desclasificado informes sobre el avistamiento de ovnis desde 1940. Los documentos, recogidos en el “proyecto libro azul” proporcionan multitud de información de lo que ocurrió en el espacio aéreo del país. Hay 129.000 páginas en más de 12.000 tomos. De todos ellos, 701 no tienen explicación. A pesar de que se haya publicado la información, sigue sin responderse a la pregunta de si hay vida en otros planetas. (Fuente: lasexta.com: EEUU desclasifica sus documentos sobre ovnis desde 1940 )

En España, en 1991 se inició un proceso de desclasificación de documentos relativos a los Avistamientos de fenómenos extraños, también conocidos como Expedientes ovni, dado que el Ministerio de Defensa decidió analizarlos y, en su caso, rebajar su nivel de clasificación para ponerlos a disposición de un público que demandaba poder consultar estos documentos. Para hacer esto posible, en 1992 fue depositada una copia física en la Biblioteca Central del Ejército del Aire, en el Cuartel General de este ejército en Madrid. Gracias a su digitalización se pueden consultar a través de internet en la Biblioteca Virtual de Defensa.

Se trata de un total de 80 expedientes, 1.900 páginas de avistamientos de fenómenos extraños dentro del espacio aéreo español, en los que interviene, de algún modo u otro, personal o material del Ejército del Aire. Pese a su desclasificación, se omiten los datos de las personas declarantes y de los oficiales informadores.

Dichos documentos abarcan fenómenos ocurridos a lo largo de todo el espacio aéreo español desde el primero observado en 1962 en San Javier (Murcia) hasta el último fechado en 1995 en Morón (Sevilla). Algunos son avistamientos en un solo lugar, mientras que otros abarcan varios puntos de la geografía española, dado que son vistos desde un avión o coinciden en la fecha y descripción en distintas ubicaciones.

Cada expediente consta de unas páginas de resumen donde figura el lugar del avistamiento, la fecha, el resumen de los hechos, las consideraciones, las conclusiones y la propuesta de clasificación o desclasificación del expediente. A continuación, se encuentran los informes o entrevistas a los testigos, los partes de novedades en su caso, informes meteorológicos de la noche en cuestión... cada expediente es diferente y mientras algunos constan tan sólo de dos páginas otros pueden tener decenas de ellas. (Fuente: bibliotecavirtualdefensa.es)

El fenómeno OVNI ha sido catalogado históricamente como el gran enigma del siglo XX. ¿Por qué los medios de comunicación oficiales continúan sin darle importancia? ¿En qué medida alteraría la confirmación de vida en otros planetas la existencia humana? La desclasificación de archivos por parte de algunos países y la cantidad de sucesos ocurridos alrededor del mundo que corroboran la presencia de vida, materia y tecnología no terrestre reflejan la magnitud misma del fenómeno. A estas cuestiones intenta responder la obra Documento OVNI: la historia de una evolución de Jorge Sánchez (2015).

La Exopolítica es el estudio de la presencia de extraterrestres en la Tierra y las implicaciones sociológicas y políticas que tiene en la humanidad. La verdad sobre este fenómeno, conocido por el aparato político y militar, ya no puede ser silenciada. El libro Exopolítica (Harris, 2013) es una contribución a su divulgación. Con entrevistas, fotografías y escritos de los investigadores más importantes del mundo acerca de diversas conclusiones sobre el fenómeno ovni, este libro brinda al lector el conocimiento de las extraordinarias posibilidades que se abrirán a la humanidad si esta se ocupa a nivel colectivo de las incursiones en nuestro planeta de vida extraterrestre. El término objeto volador no identificado, más conocido como ovni, se refiere a la observación de un objeto volante, real o aparente, que no puede ser identificado por el observador y cuyo origen sigue siendo desconocido después de una investigación. El acrónimo fue creado para reemplazar al de “platillo volante” y ha llegado a trascender más allá de las simples observaciones aéreas.

(4) Para comprender de un modo psicológico y filosófico el concepto de “karma”, es conveniente aludir a la trascendencia de los dualismos, una cuestión subyacente reiterada en este ensayo, y que se convierte en un eje de responsabilidad a afrontar por cada persona a lo largo de su vida. En su obra El espectro de la conciencia, Ken Wilber diferencia explícitamente cuatro dualismos que, inexorablemente, debería trascender e integrar toda persona:

El dualismo cuaternario: persona contra sombra. El individuo se oculta a sí mismo (inconscientemente) aquellos rasgos de su personalidad con los que no se encuentra nada contento; traza una frontera entre lo que le gusta de sí mismo (persona) y lo que no le gusta (sombra). Hasta que el individuo no acepte su sombra estará incompleto y siempre en lucha consigo mismo (el enemigo está en el mismo). Si el individuo se acepta e integra su sombra alcanza el siguiente nivel.

El dualismo terciario: psique contra soma, o mente contra cuerpo. La frontera se traza entre el ego (persona + sombra) y su cuerpo. En este nivel el individuo es inconsciente de su cuerpo, piensa en sí mismo sin tener en cuenta su cuerpo o lo considera como un objeto. Si el individuo consigue eliminar esta frontera será más consciente de lo que él es en realidad y alcanzará el nivel del centauro (el centauro es un ser mitológico mitad humano mitad animal).

El dualismo segundario: la vida contra la muerte, el ser contra el no ser. La frontera se traza entre el centauro (ego + cuerpo) y el resto del universo, la frontera ahora es nuestra propia piel. El individuo es ahora más consciente que nunca de su finitud (en el espacio y en el tiempo). La lucha no acabará hasta que desaparezca la última frontera y se acceda al último nivel.

El dualismo primario: organismo contra medio ambiente, o yo contra otro. Se accede al Espíritu. La frontera ha desaparecido, se acabó la lucha inconsciente. El individuo ha vuelto al lugar de donde salió, o mejor, al lugar donde siempre estuvo. Es el concienciamiento de que sujeto y objeto son lo mismo, es la no-dualidad. La corriente externa e interna no son dos, sino una sola realidad que se reduce al misticismo contemplativo.

Según Wilber (cito textualmente de la página 428), con la curación del dualismo primario, aceptamos la responsabilidad de todo lo que nos ocurre, porque ahora lo que nos sucede es obra nuestra. Esto se debe a que mis actos son los actos del universo y viceversa, de modo que cuando yo y el universo hemos dejado de estar separados, lo que “ello” me hace a “mí” y lo que “yo” le hago a “ello” han pasado a ser un mismo acto. Si cae una piedra sobre mi cabeza, ha sido obra mía. Si alguien me dispara por la espalda, ha sido obra mía. De modo que en cada nivel parece que las cosas y los acontecimientos me suceden contra mi voluntad, cuando en realidad soy yo quien se lo hace a sí mismo, aunque pretendiendo con toda sinceridad que son “ajenos” a mí. Finalmente, en el nivel de la Mente, no hay nada ajeno a mí, de modo que la última palabra es que hay una sola voluntad: mía y de Dios. Este es el significado profundo del karma, que lo que te ocurre es tu propia obra, tu propio karma.


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"Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante el regalo más valioso que se le puede dar,
es desarrollarles la conciencia" (John Gay, dramaturgo inglés).


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