"La conciencia, esa gran desconocida y, paradójicamente, tan presente en nosotros como ausente en el mundo"
(Amador Martos)
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1 - Seminario: “El despertar de la conciencia”

De septiembre a diciembre de 2020, se impartió un seminario sobre “El despertar de la conciencia” bajo los fundamentos filosóficos del inconmensurable Ken Wilber, considerado como el “Einstein de la conciencia”. Dicho seminario estuvo promovido y a cargo de la Doctora Cecilia RE de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral - Unidad Académica Ríos Gallegos (UNPA-UARG) de Argentina.

La metodología de dicho seminario era realizar una lectura dirigida sobre la obra de Ken Wilber titulada LA CONCIENCIA SIN FRONTERAS, aproximaciones de Oriente y Occidente al crecimiento personal. Los destinatarios del seminario eran la comunidad universitaria, pero también el público en general. Y los objetivos del seminario eran fundamentalmente:

1 - Propiciar un espacio de reflexión personal sobre su propio nivel de conciencia.

2 - Impulsar un cambio de actitud entorno a su escala axiológica con importancia vital personal y colectiva.

3 - Aumentar la comprensión entre las categorías conciencia moral, enseñanza y salud pública.

Tuve el placer de asistir al citado seminario cuya duración fue de cuatro encuentros a razón de uno por mes desde septiembre a diciembre de 2020. La dinámica programada era realizar previamente las lecturas correspondientes, para después ser analizadas y debatidas bajo la dirección de la Doctora Cecilia.

En el primer encuentro titulado “Percibiendo fronteras”, se abordaron los tres primeros capítulos: Quien soy, Dividido por la mitad y Territorio sin fronteras. En el segundo encuentro titulado “Percibiendo mi ser” se abordaron los capítulos cuarto, quinto y sexto: Conciencia sin fronteras, Momento sin fronteras y Crecimiento de las fronteras. El tercer encuentro se tituló “Máscara, Centauro y algo más” y se abordó los capítulos séptimo, octavo y noveno: El nivel de la persona: se inicia el descubrimiento, El nivel del Centauro y El yo en la trascendencia. El cuarto encuentro tuvo como primordial preferencia sacar las correspondientes conclusiones y puesta en común de los puntos de vista de los participantes en relación con los objetivos del seminario.

2 - ¿Por qué esta propuesta del seminario?

En la guía del seminarista, la Doctora Cecilia expone la justificación del citado seminario en relación al estudio de la obra La conciencia sin fronteras de Ken Wilber:

La obra de Ken Wilber, llamado el Einstein de la conciencia, brinda puntos claves de critica al Paradigma positivista-cartesiano y materialista, el que abarca todos los dominios del conocer, el hacer y el obrar.

Ken Wilber se aleja de todas las formas hegemónicas de buscar, producir y transmitir el conocimiento. Pero lo importante, es que da soluciones a los problemas actuales individuales y colectivos que generan gasto público y sufrimiento humano.

La lucidez e intelectualidad de Wilber lo lleva a integrar, sin confusiones, tres campos que se ocupan de la realidad a diferentes niveles: la ciencia, la filosofía y la mística.

Ensayista por excelencia, Wilber es el padre de la Psicología Transpersonal y de la Psicología Integral. Ha escrito alrededor de 20 títulos que se ubican en el Paradigma emergente de las Ciencias de la Complejidad, es decir, una nueva concepción del mundo. Wilber integra y completa, mediante las tradiciones espirituales, la visión carente de sentido del mundo finito, empobrecido y material predicado por la ciencia moderna.

En este sentido de lo emergente, se ubican los holismos, los integrismos, las Ciencias de la complejidad, con el Pensamiento complejo de Edgar Morin, por ejemplo. En realidad, estos movimientos son una vuelta atrás, hacia los clásicos griegos y civilizaciones fundadores del mundo, integrando el Oriente y el Occidente. También es una integración de lo cuántico y lo cualitativo. Wilber realiza esta hazaña intelectual con absoluta maestría.

Wilber aborda filosóficamente diferentes disciplinas: la Filosofía, la Psicología, la Historia, la Biología, las religiones, la Ecología y el Misticismo, entre otras. Para muchos de sus seguidores, su obra maestra es Sexo, Ecología, Espiritualidad.

Quienes lo leen, resumen la postura wilberiana como sigue:

1. Nada es 100% correcto o incorrecto, porque todo tiene incompletitud y disfunción. Nadie o nada es 100% bueno o malo: existen diferentes grados de ignorancia, de conocimientos y de desconexión. Todo conocimiento es un trabajo en progreso.

2. La evolución ocurre cuando trascendemos e incluimos, no excluyendo, borrando o destruyendo. Por ejemplo, la evolución al nivel de desarrollo de un organismo unicelular no eliminó las moléculas, sino que las incluyó en un mayor orden de complejidad. Este patrón de evolución ocurre con todos los fenómenos. Ejemplo: la racionalidad no podría excluir la emoción, la industrialización no puede apartarse de la agronomía. Los mayores niveles de conciencia incluyen no excluyen obteniendo niveles mayores de eficiencia y prosperidad. Si realmente vamos a evolucionar, lo hacemos incluyendo e integrando lo que vino antes en algo mayor, no borrándolo.

3. El objetivo de la espiritualidad es trascender el ego, no demolerlo o reprimirlo. Los líderes espirituales que llaman a su represión provocan efectos trágicos y horribles en la humanidad.

4. Wilber tiene un concepto llamado "Falacia Pre / Trans" que establece que las personas a menudo confunden lo que es convencional (fase de desarrollo anterior) con ser convencional (etapa de desarrollo posterior) porque ninguno de los dos es convencional. Un ejemplo que usa son los movimientos espirituales de la Nueva Era que glorifican el regreso a un estado infantil de actuar puramente sobre la emoción y el deseo. Confunden estos caprichos emocionales narcisistas anteriores con experiencias espirituales, ya que tanto la juerga emocional como las experiencias espirituales son experiencias no racionales. Dado que su juerga emocional no es racional, y las experiencias espirituales no son racionales, confunden a los dos. Este concepto puede aplicarse en muchas áreas del desarrollo personal y social.

5. La percepción contiene modalidades interiores y exteriores: nuestros pensamientos y controlados por la variedad física de neuronas que se activan. Nuestras mentes no son autónomas y nos falta libre albedrío. Wilber afirma que tanto la conciencia interior como la exterior son reales y la segunda es el reflejo de la primera. De hecho, la investigación sobre la neuro-plasticidad (la capacidad de cambiar la configuración física de su cerebro a través del cambio de patrones de pensamiento y comportamiento) está comenzando a respaldar esta conclusión.

6. Las jerarquías existen, pero no necesariamente equivalen a superioridad moral. Hay niveles más altos de desarrollo y complejidad, personas con mayores habilidades y talentos, pero eso no significa que sean moralmente superiores o expresiones más completas de su propia realidad. Por ejemplo, la ciencia nuclear es una forma superior de comprensión humana que la magia vudú o el dogma religioso, pero Wilber argumenta que esto no significa que uno deba imponerse al otro. Vemos que la diferencia está en la conciencia humana de una persona.

En cuanto al libro elegido para este semanario, uno de sus primeros escritos, qué mejor que parafrasear un sentimiento y pensamiento que muchos de nosotros ya hemos experimentado, en palabras de Ken Wilber:

Tengo un cuerpo, pero «no» soy mi cuerpo.
Tengo deseos, pero «no» soy mis deseos.
Tengo emociones, pero «no» soy emociones.
Tengo pensamientos, pero «no» soy mis pensamientos.
Soy lo que queda, un puro centro de consciencia.


Y entonces, ¿quiénes somos? ¿Quién soy yo? Y ¿si no soy quien creo ser?

En La conciencia sin fronteras, Wilber nos ayuda a hacer un recorrido existencial tratando de reconfigurar un “yo” más auténtico y legítimo. Nos invita a pegar partes divididas, no advertidas y negadas, ampliando la conciencia de ser y de ser, sobre todo, humano. Superar las fracturas de nuestra identidad para asumirnos tal y como somos, con la esperanza de que este conocimiento nos ayude a trascendernos.

Con este reto interpretativo y con gran libertad, es como se inició este seminario de reconstrucción de nuestro mapa identitario.

3 – La importancia de Ken Wilber en la cultura occidental... y en todo el mundo

Una vez expuestos la metodología, los objetivos y la justificación del citado seminario, quisiera hacer una aportación desde mi experiencia personal tras asistir a los cuatro encuentros programados.

En primer lugar, es importante destacar que la obra de Ken Wilber es prácticamente desconocida en el ámbito universitario, tal como queda evidenciado en la propuesta de mi artículo científico en una Revista Científica de Colombia, en el que más de 50 académicos desconocen al autor contemporáneo más importante por aunar la filosofía tradicional (racionalista) con la trascendencia espiritual, mediante la incorporación de la meditación como ciencia trascendental en la investigación de la conciencia, una cuestión avalada científicamente. Es por ello que, cuando la Doctora Cecilia RE propuso ese seminario sobre Ken Wilber, quedé gratamente sorprendido con esa incursión pensativa en el ámbito del academicismo tradicional. Mi felicitación a la Doctora Cecilia, pues no se limitó a la exposición teorética del pensamiento de Wilber, sino que también se realizaron las correspondientes meditaciones como ejercicio práctico de encuentro entre los participantes al seminario.

En segundo lugar, quisiera destacar la importancia de Ken Wilber en el pensamiento occidental, pues de él aprendí que el abismo cultural de Occidente es un abismo de conciencia, y que el estudio de la conciencia es el reto más inmediato que tienen ante sí los científicos, filósofos, profesores y educadores. También me enseñó Wilber a interpretar la filosofía occidental más que los cinco años de estudios en la Facultad de Filosofía de Barcelona. En efecto, desde Platón a Kant, Wilber ha sabido sintetizar una filosofía integral sustentada en su teoría de los cuatro cuadrantes, dejando en evidencia que el ego del materialismo científico debe ser trascendido mediante la experiencia mística, la cual incluye un despertar espiritual y, esos presupuestos, ya no son teorías estrafalarias que puedan ser tachadas de pseudociencias sino, más bien, se erigen como una Filosofía Transpersonal tal como argumento en mi obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA.

En tercer lugar, al hilo de la anterior argumentación, es de justicia resaltar que la obra de Ken Wilber está incursionando en el ámbito académico, no solo como lo ha realizado la Doctora Cecilia sino, también, de la mano de precursores intelectuales que ya consideran el estudio de la conciencia de un modo científico, a título de ejemplos:

-El psicólogo transpersonal Iker Puente marca un antes y después con su Tesis Doctoral titulada Complejidad y psicología transpersonal: Caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia. Con la psicología transpersonal, se recuperan las principales influencias históricas: el misticismo occidental, las tradiciones espirituales de oriente, la filosofia perenne, el chamanismo, la investigación psicolítica y psiquedelica, hasta llegar a los conceptos básicos acerca de los estados de la conciencia y la espiritualidad con autores como Maslow, Grof, Wilber, Almendro, Fericgla, Cloninger.

-La maestra Marely Figueroa con su Tesis de maestría titulada Una visión transpersonal en la educación quien, además, tuvo el excelso honor de ser una pionera en la impartición de una asignatura de Filosofía Transpersonal en un Grado Universitario de Educación.

-La profesora Noemí Siverio quien, a través de su Tesis Doctoral, aborda una Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión. Digno es de resaltar algunos capítulos de dicha excelencia cognitiva como, por ejemplo, el despertar de la conciencia y la inteligencia espiritual.

A estas tres experiencias vanguardistas que acogen la visión transpersonal en la educación, más la importante aportación también de la Doctora Cecilia mediante su seminario sobre Ken Wilber, hay que sumar diversas publicaciones transpersonales, a destacar sobre todo la Revista Girum que contempla "lo transpersonal" desde una visión académica gracias al voluntarioso trabajo del Doctor en Filosofía Héctor Sevilla. Todo ello me permite afirmar que la Filosofía Transpersonal de Ken Wilber se constituye como un nuevo paradigma de conocimiento y, por tanto, la brecha epistemológica entre ciencia y espiritualidad vislumbra una nueva era de integración entre CIENCIA, FILOSOFÍA Y ESPIRITUALIDAD, tal como vengo revindicando desde algunos años mediante mis diversas publicaciones científicas en las que, Wilber, ocupa un papel central de mis pensamientos.

En cuarto lugar, y para finalizar, sirvan las anteriores reflexiones como un indicador para comprender que, la crisis de Occidente y del mundo globalizado, es una crisis de conciencia, pues la conciencia es un problema histórico aún no resuelto desde un punto de vista científico y filosófico. Por tanto, el estudio de la conciencia debería ser la asignatura por antonomasia para ser investigada por la comunidad educativa. En efecto, se trata, en suma, de rendirnos a la evidencia que es posible una ciencia de la conciencia que abarque dos modos de saber: la racionalidad y la espiritualidad. Y que, en esa transición epistemológica y hermenéutica, la obra de Ken Wilber ocupa un lugar preeminente que debe ser reivindicada por simple justicia histórica y académica.

Gracias Doctora Cecilia, gracias Doctor Iker Puente, gracias Doctora Marely Figueroa, gracias Doctora Noemí Siverio, gracias Doctor Héctor Sevilla, y gracias a tantos otros pensadores imposible de citar aquí, por acercarnos al pensamiento de Ken Wilber, tan importante e imprescindible para la comprensión de lo que sea la evolución de la conciencia. Gracias a todos.